2 de septiembre de 2008

Tendiendo una mano a las FARC


A riesgo de pasar por reiterativo, insisto: aIngrid Betancourt la considero inescrupulosa y más falsa que una peluca.

No soy el único en pensar de esa manera; he hablado con colombianos que no la soportan desde que desobedeciendo los consejos del entonces Presidente Andrés Pastrana, se trasladó a una zona peligrosa en la que fue capturada por las FARC, hasta su liberación por el gobierno y ejército de su país a los que apenas agradeció para dedicarse de lleno a hacer la corte al presidente de Francia a quién -cínicamente- adjudicó el mérito de su rescate. Todo esto secundada por su familia, que es de terror.

Ahora, está visitando Italia con una pasada por la Santa Sede.

Mientras el sindaco (alcalde) de Roma la propone para el Premio Nobel de la Paz - que desde hace algún tiempo es otorgado a personajes que nadie invitaría a comer a su casa, con candidatos del nivel moral de la víbora Carlotto-, la bondadosa Ingrid dice:

"Yo insisto en el tema de permitirle a las FARC tener un espacio dentro de Colombia donde los podamos recibir con respeto, obviamente entendiendo que somos diferentes, que no pensamos lo mismo, pero abrirle un espacio para que se vean motivados", urgió Betancourt desde Roma.

"Hay que decirles -dijo la dirigente-: los estamos esperando para abrirles el campo, la oportunidad de que sean otra cosa, que logren comunicar al mundo otra cara de las FARC", apuntó.

Betancourt, como Chávez, es de los que piensan que las FARC merecen respeto.

4 comentarios:

Figarillo dijo...

Alguien que le explique a esta mina, que cuando el otro te está apuntando con un arma a la cabeza no hay diálogo posible, es él o vos....

Mariana y Marcelo dijo...

Un caso morboso de corrección política: en tales extremos, a fuerza de ignorar la realidad y los propios sentimientos, la persona singular se pierde.
El poder corrompe, y embriaga.

Canzoneri, Claudio I. dijo...

No se de que se asombran. Esta señora ya tenía esa actitud cuando fue a negociar con esta basura narcoterrorista. En esa ocasión quedó secuestrada, pero no aprendió nada. La ambición y la podredumbre moral que la embargan son irreversibles.

la nueva dijo...

Sindrome de Estocolmo pre durante y post secuestro