
Natalia Estemírova, jefa de la filial de la organización Memorial de Chechenia, fue brutalmente asesinada ayer tras haber sido secuestrada por la mañana al salir de su casa de Grozni. Con su muerte desaparece de Chechenia la más importante fuente de información independiente sobre los abusos, tropelías y crímenes que comete con total impunidad el el régimen de Ramzán Kadírov en aquella república caucásica.
"Los únicos que tenían interés en matarla son Kadírov y los bandidos que lo rodean", dijo Svetlana Gánnushkina, miembro de Memorial y presidenta de la organización Ayuda Cívica, que la víspera estuvo trabajando junto con Estemírova en Grozni. "Estamos ante un régimen de delincuentes que son encubiertos por Moscú. Debemos proteger a nuestra gente", manifestó Gánnushkina. "Natalia tenía miedo, pero se arriesgaba y estaba investigando secuestros, incendios punitivos provocados y ejecuciones sin juicio", señaló.
El País.
No parece haber demasiadas dudas acerca de quienes cometieron este asesinato que, por supuesto, quedará impune.




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Carlitos, los rusos y sus tácticas sutiles no cambiarán nunca.
Tenés razón, Enmascarado, siempre han hecho las cosas a lo bestia.
La putín que los dió a luz.
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