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1 de septiembre de 2010

Cogote abandonó el barco


Bonasso deja claro que -hábil para sobrevivir- ya se soltó definitivametne del kirchnerismo, y para demostrarlo le pega tanto al Tuerto como a su vocero oficial, el Perro Verbitsky.

Servidor Público

"Si no fuera ministro, habría sido escribano o auditor y a esta altura estaría preso" (Aimé Boudou)

Es cuestión de tiempo, capaz que en algún tiempito se le cumple su pronóstico.

A un amigo le robaron el Baldwin


Pregunto, fuera de los remanidos mitos urbanos, alguna vez se comprobó que a alguien lo hubieran secuestrado para robarle los órganos?

Porque si no es así es realmente un delirio inexplicable que en JC Paz la gente haga marchas, y asegure que de un solo colegio faltan cinco chicos.


Un cargamento perdido


La noticia es tan increíble que uno duda que sea cierta. Según El Informador Público la Federal y la Gendarmería habrían secuestrado un contenedor con 960 fusiles AK-47, operación que se habría ordenado mantener en estricto secreto.

Advertencia


La gran amenaza contra el hombre moderno es que lo priven de su facultad de pensar y de conducirse libremente por la vida; que el Estado le imponga una mentalidad artificial rodeándolo de un régimen de coacción y de temor, que no le permita juzgar por sí mismo de las cosas y, aún cuando se haya formado alguna opinión propia, no se atreva a manifestarla por temor a la represalia estatal. Entonces habrá perdido el hombre contemporáneo, mucho más de lo que perdió en algunas épocas del mundo antiguo, la libertad cultural, y, con ella, la mayor dignidad propia del ser humano.

A reafirmar esta libertad cultural y esta esencial dignidad de la persona humana, va dirigido el presente estudio. Trataremos de analizar, en sus raíces últimas, en sus fundamentos filosóficos, lo que significa la libertad cultural y el derecho que todo hombre posee a buscar, cultivar y transmitir la cultura.

(...)

No sólo miramos al presente sino al futuro inmediato, porque las tendencias estatistas y monopolizantes de toda la actividad humana van siendo cada día más agudas, y al hombre le va quedando cada vez un margen menor para su libertad y para su cultura, es decir, para vivir como hombre.

Ismael Quiles - Libertad y Cultura

(Continuará?)

Ciudad colapsada



Otra cosa que me llamó la atención en mi reciente viaje a Buenos Aires fue la situación de las calles y del transporte público.

Podría decirse que la ciudad se encuentra francamente colapsada.

Viajé un día de semana a las 10:00 en un subte de la línea B al centro, desde Abasto, y la experiencia era similar a lo que se contaba sobre un viaje en el Sarmiento hace ya muchos años. Se ven los subtes llenos a toda hora. La gente entra y sale como puede, si puede...

Sobre los coches en la calle se ve más de lo mismo. Las autopistas también se las ve repletas a toda hora. Cosa que no ocurría hace unos años.

Deduzco que se trata de una combinación entre la mejora de la actividad económica y la falta de inversiones en el área. Con boletos a 20 céntimos de euro y peajes como el de la 25 de Mayo en 70 céntimos no se puede esperar mucho más.

Lo penoso es que esta situación no tiene pinta de mejorar con los años sino todo lo contrario.

Estándar



Todavía no sé si se debe a un cambio de visión propia, por vivir hace tiempo en otra ciudad o es que Buenos Aires realmente se vino a bajo mucho más que antes durante estos años.

Desde el 2006 no tenía una estadía de más de una semana en la capital argentina, mi ciudad. Y la impresión que me llevé es muy fea.

Veredas rotas o inexistentes, el transporte público en un estado calamitoso. Lo peor es que la gente en general no logra ver esas deficiencias y las está tomando incluso como algo normal.

Un ejemplo es la ya prolongada tolerancia a que las paradas de colectivo en muchos casos sea una mera chapa pintada enganchada a un poste de luz con un alambre.

Mi visión es que el estándard aceptado por los porteños ha descendido varios niveles. La villerización de facto de la ciudad está haciendo que ésta tienda cada vez más a parecerse a una villa en lugar de lo contrario.

Una muestra de la penosa adaptación de los porteños a este pobre estándar se da cuando se refieren al nuevo barrio de Puerto Madero. Se refieren a él con admiración, destacando lo bien que está. Pero olvidan que ese barrio, salvando la pintoresca presencia del río a través de los diques, no llamaría la atención en cualquier otra ciudad del mundo. Sin embargo en Buenos Aires destaca por su limpieza y seguridad, cuando esos aspectos deberían ser lo normal en toda la capital.
 
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