
Después de veinte días de "no pasa nada", y todos sus empleados (
incluído el payaso Evo) asegurando que estaba todo pipí-cucú, apareció Chávez para informar que no lo operaron una sino dos veces y que resumiendo el
larguísimo discurso que se mandó, tiene cáncer.
Confirmado lo que ya era vox populi, no explicó por qué sigue en Cuba en lugar de estar en su país, por qué no delegó el mando, ni por qué estuvo casi un mes mintiendo descaradamente.