22 de enero de 2019

Siempre con la pose de víctima







La izquierda chilena hace más de cuarenta años llevo al país una situación de anormalidad. La revolución comunista de Salvador Allende sacó al país de la normalidad en que estábamos acostumbrados, pues había que destruir el aparato burgués para instalar la dictadura del proletariado. El modo: la violencia, el conflicto, la lucha clases y odio, que son los ingredientes de la filosofía marxista leninista. Sin embargo, luego se quejan que con el 11 de septiembre no pudieron continuar su vida burguesa o normal, que tanto detestaban.

   Cuando Chile ganó en el pleito en La Haya , en la noticias informaron que uno de los abogados que que estuvieron en la Corte Internacional era un ex Mapu y, que además, estaba en el 2010 gestionando por la UDI ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) la extradición de Argentina del terrorista Sergio Apablaza Galvarino. Se trata del señor Claudio Grossmann. El abogado fue recibido con ovación en la Cámara de Diputados.

   El medio señala que abrió un centro de Derechos Humanos en Holanda, el país que lo acogió en 1974. Más adelante, cuenta que partió a Estados Unidos donde en 1994 lo nombraron decano de la Facultad de Derecho de American University Washington College of Low (WCL). Además, un anfiteatro lleva su nombre.

   Entre 1993 y el 2001 fue parte miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Asimismo, estuvo en la presidencia contra la Tortura de las Naciones Unidas. La ONU es corrupta y sus funcionarios abusan de menores de edad. Además, le hace la lesa ante la dictadura cubana.

   Su extenso currículo vitae de 44 páginas no interesa, ni tampoco que hablé cuatro idiomas.

   Sin embargo, lo que me molesto es cuando leí la siguiente afirmación que hizo al diario argentino Clarín el 2015 y que la citan el mismo medio: “Durante la dictadura militar yo perdí el derecho humano de vivir en Chile”.

   Bajo el gobierno marxista de la Unidad Popular, a los chilenos le comenzaron pedir aval si salían al extranjero, que era una manera de evitar que se quedaran sin profesionales el país. Los chilenos no tenían el derecho humano del largarse de su país por las razones que sea. Lo que no significa que otro país los vaya recibir sí o sí.

   Nos cuenta que al momento de producirse la intervención militar oficiaba de jefe de gabinete del ministro de la Secretaría General de Gobierno que presidía Fernando Flores. Lo que determino su camino por los derechos humanos fue que su padre, David Grossman fue detenido y torturado en Lebu. Su padre era médico y militante del Partido Radical. Sobre la tortura no les creo nada, pues ante la tortura que realizaba la Unidad Popular a los opositores no decían nada. Por su parte, su madre la echaron de la universidad donde trabajaba como profesora.

   ¡De qué se quejan! Esperaban que los chilenos dócilmente se entregaran a la esclavitud del comunismo.

   Durante la UP se ejerció la tortura no sólo por parte del gobierno como acusa el Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973, sino también por parte de los diversos grupos que apoyaban dicho gobierno: Mir, VOP, entre otros.

   Otro quejumbroso de esa generación es, pues, el abogado Álvaro Valera . Para el primer gobierno de Sebastián Piñera, nombró como embajador en Argentina al abogado de Renovación Nacional, Miguel Otero. El ex político dijo una afirmación políticamente incorrecta sobre el Gobierno Militar, lo que lo llevo a renunciar. A raíz de ese incidente, el medio Ciper publicó una declaración del señor Álvaro Valera Yo sentí la dictadura (y también a Miguel Otero) .

   Según Ciper, Valera fue expulsado de la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile Miguel Otero. El señor Valera pertenecía al Mapu como nombrado Claudio Grossman y Carlos Portales. En tiempos de la Unidad Popular, Valera era presidente del centro de alumnos de la Escuela de Derecho. Según el abogado, Otero había dicho: “Mientras yo exista, juro que Álvaro Varela no se titulará de abogado en Chile”.

   Fue expulsado de la Universidad de Chile y obtuvo su titulación en España, gracias un acuerdo realizado durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva y el gobierno de Francisco Franco. Según Ciper:“como abogado se convirtió en un hombre clave desde la Vicaría de la Solidaridad en la búsqueda de justicia para los abusos del régimen militar”. Antes no ocurrió nada en el país y los chilenos estábamos súper bien. Ante los abusos que cometía la Unidad Popular, los revolucionarios marxistas junto con la Iglesia Católica chilena le hacían la vista gorda.

 Ser matón era un acto revolucionario.

   La Vicaría de la Solidaridad fue la iniciativa del Cardenal Raúl Silva Enríquez, quien era partidario del gobierno marxista. Dicha organización religiosa protegió a los terroristas del Mir, del Frente Lautaro y por último, al brazo armado del Partido Comunista, el Frente Patriótico Manuel Rodríguez. 

 Asimismo, Ciper señala que Miguel Otero “había liderado una razzia para expulsar a alumnos y académicos por sus ideas políticas”. Los profesores de las universidades que eran partidarios de Salvador Allende se dedicaban al activismo político, no a enseñar. El abogado Valera cuenta su testimonio, sin embargo, miente: “La represión ya se había desatado en todo el país, por la persecución a todos quienes habíamos apoyado el gobierno constitucional”. En Chile, había entre ocho mil y mil hombres armados, que era el ejército paralelo que tenía Salvador Allende. La represión fue contra el grupo terrorista Mir, quien luego de destruir la democracia liberal que había hasta 1970, salieron con el cuento de que luchaba contra el Gobierno Militar para recuperar la democracia. ¡Qué bipolares! Allende se salió de la ley y la Constitución.

   Usted señor Valera destruyó la democracia. El personaje de Benjamín Vicuña de la teleserie Los Archivos del Cardenal se inspiró en ese abogado.

   Otros del Mapu son más sinvergüenzas como el ex ministro de Energía del segundo gobierno de Michelle Bachelet, Máximo Pacheco, quien en tiempos de la Unidad Popular estaba a cargo de Dirinco, que era la oficina que fijaba los precios. Cuando ganó Salvador Allende el 4 de septiembre de 1970, él lo celebro. Según él: “Ese día nací a la vida política. Me he identificado con la centroizquierda de toda la vida”. ¿Quiere hacernos cree que la UP era de centro izquierda al estilo de los partidos de izquierda de Alemania Federal o de Inglaterra? El medio agrega el siguiente comentario que a mí me produce risa: “Pero el “Golpe barrió con sus planes y debió partir al extranjero, donde se inició en el rubro empresarial”. Llego a trabajar en el famoso Banco Talca a pedido de Sebastián Piñera . No partió al extranjero, ya que se tituló de Ingeniero Comercial en 1976. Dicho sea de paso, para la próxima elección presidencial, el hombre de George Soros, es el señor Pacheco.

   Según Claudio Grossman, el Mapu le atrajo “la base moral”. No sé de qué moral habla, pues según Julio Bazán Álvarez, autor del libro Lo derrocó el Pueblo, es movimiento que se separó de la Democracia Cristiana, y que por tanto tenían base humanista cristiana, querían eliminar a los dueños de establecimientos comerciales:“El bolichero aparece como nuestro principal enemigo, pero el que está detrás de él es nuestro verdadero enemigo. Es imposible, técnica y políticamente, eliminar a 800.000 bolicheros. Tenemos que entender que 800.000 bolicheros son técnicamente irremplazables de la noche a la mañana y, que, políticamente no podemos eliminar a 800.000 personas”. Bazán hace la siguiente reflexión:“¡Aceptaban intelectualmente y éticamente eliminar 800.000 modestos bolicheros! Sólo razones políticas se lo impedían.

    Además, de querer exterminar los bolicheros de la época, el Mapu estuvo metido en el motín de la Armada, tal como cuenta el ex oficial de esa rama de las Fuerzas Armadas, Germán Bravo Valdivieso en su libro La infiltración en la Armada 1973: la historia de un motín abortado. Cito: “La comisión política quedó integrada por Eduardo Aqueveque, Oscar Garretón, Rodrigo González, Eduardo Montes, Alfonso Néspolo, Carlos Pulgar y otros”. El plan del Mapu y del Mir era seguir el mismo modus operandi utilizado en 1931 para la sublevación de la escuadra: los oficiales estarían arrestados en sus camarotes.

    Para el 42 aniversario de la intervención militar, que nos liberó de una dictadura comunista, el diario El País cuenta el testimonio de tres ex UP con el título Tres miradas del exilio chileno. En una de esas está la historia es la José Illesca, a quien ponen como preso político. En efecto, él cuenta: “Yo era dirigente sindical y pertenecía al Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR). Me detuvieron tres veces. La segunda vez, una noche en medio del toque de queda, nos prepararon a 26 para dejarnos en libertad. Dijeron ¡a correr! y sentí los balazos. Me metí en unas alcantarillas que estaban llenas de excremento y me arrastré hasta casa de mis suegros. Tenía los pies rotos, me los habían golpeado mucho”. El señor José pertenecía al grupo terrorista que usaba la violencia y que quería instalar una dictadura comunista. Para alguien que seguía a Ernesto ‘Che’ Guevara se queja demasiado. Después de todo, ellos creían que la violencia revolucionaria es mejor que la violencia burguesa. Calificarse de preso político es un acto de sinvergüenza. No lo atraparon por pensar distinto como han dicho hasta ahora.

    Seguramente, si la Unidad Popular hubiese ganado, nos quieren asegurar los que apoyaron ese proyecto político, que los chilenos volverían a su modo de vida que tenía antes de 1970, y que no habría una razzia o una represión contra los opositores. Hicieron una revolución comunista armada.

   Todas las políticas de la Unidad Popular estaban orientada a instalar una dictadura comunista tal como dice el Acuerdo de la Cámara de Diputados. Los revolucionarios marxistas leninistas de la UP eran unos fi fi. Estos testimonios confirman que nunca hubo hombres en la izquierda.

9 de enero de 2019

Gabriel Boric es como los de Frente Patriótico Manuel Rodríguez







 
     Se equivocan Fernando Villegas y Teresa Marinovic cuando tratan al parlamentario, Gabriel Boric de Revolución Democrática como niño, que no sabe lo que hace y lo que dice. Esta vez, porque una canal de Youtube le entregó una polera donde aparecía el rostro del senador asesinado de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Jaime Guzmán.

   Cuando vi el video, pensé que el parlamentario se le había ocurrido la polera. Sin embargo, dijo que se la regaló el metalero Juanjo Feijoo conocido como Juaniya de un canal de Youtube. Se excusa que él no sabía que era de un canal de internet. Se muestra que Boric al ver la polera dice “¡Buena!” y “Aguante”. Añade: “La voy a llevar a CNN”.

   El año pasado visitó al terrorista Ricardo Palma Salamanca del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, brazo armado del Partido Comunista en el extranjero. Cuando se armó esa polémica muchos no sabían, que en enero del año pasado Gabriel Boric había elogiado al FPMR: "El legado del Frente (Patriótico Manuel Rodríguez), tanto del Frente como del Frente Autónomo, es algo que tenemos que defender en la historia".

 Asimismo, según él, la justicia en el país no funciona: “Yo no tengo la certeza. Él dice que no y yo no confío en la justicia de Chile en 1991”. Los ministros o jueces no aplican las leyes a los militares, los culpan de delitos ficticios y, por último, le aplican delitos que no son retroactivos. En eso tiene razón.

 Asimismo, cuando comenzó el segundo gobierno de Michelle Bachelet, en la Universidad de Chile se presentó un libro sobre el fundador del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (Mir), el terrorista Miguel Enríquez. Estuvo presente el rector de la principal universidad del país. Ahí estaba Boric.

   En el 2015, estuvo en un seminario que se realizó en el Museo de Bellas Artes y el Archivo Nacional sobre el Mir junto a Marco Enríquez Ominani, Guillermo Teillier y Sergio Aguiló. Los temas que trataron fueron “Reforma o Revolución. Estrategias políticas en los mil días de la Unidad Popular” y “Neomirismo: la izquierda transformadora del siglo XXI”.

   La excusa o el perdón que dio Gabriel Boric es más falsa que el falso diploma de Michelle Bachelet de médico, pues como cite más arriba el parlamentario elogia el FPMR: “Hay algunos que cuando nos equivocamos pedimos perdón inmediatamente, hay otros que se demoran 30 años en hacer una suerte de excusa contextualizada respecto de lo que hicieron, justificaron y apoyaron durante 17. Entonces me parece que la diferencia es bastante sustantiva. Por eso yo ayer decía que no somos como ellos, que no se confundan. Nosotros no actuamos guiados por convicciones y cuando nos equivocamos enmendamos el rumbo”.

  Cuando se presentó el sesgado Informe Rettig, el general Augusto Pinochet dijo que no había pedir perdón. Y tenía razón. Los que tienen que perdón y todavía lo han hecho son los partidos y grupos de la ex Unidad Popular que apostaron la violencia y el odio. Tiene que decir la verdad, cosa no han hecho desde los noventa.Además, del FPMR.

  Antes había dicho: “No tengo ningún problema en reconocer con total humildad el error en mi reacción, en que al final de una entrevista de música para un canal de YouTube me equivoqué al recibir una polera que debí haber rechazado. Pero que no se equivoquen, porque nosotros no somos como ellos. Nosotros no avalamos en nuestro país una dictadura criminal, ni la seguimos relativizando".

   Si su perdón fuese real, entonces tendría que condenar al Mir, al Frente Lautaro y por último, al FPMR, al cual a éste último admira.

  Boric como hemos visto asistió al lanzamiento de un sobre el fundador del Mir, Miguel Enríquez, y además, fue un seminario de esa misma organización. Supongo que él sabe que ese grupo terrorista o guerrillero nació en democracia para instalar una dictadura del proletariado a través del vía armada. Y no como dicen que el Mir luchó contra el Gobierno Militar para traernos la democracia. Ese grupo destruyó el sistema político y, antes del 11 de septiembre, había amenazado a los jueces de la Suprema. ¿Quiere hacerse el leso de la ideología marxista leninista del Mir?

    Él se cree revolucionario, sin embargo, como buen matón no le gusta que salgan al paso. O sea, que el otro lado que no comparte la revolución marxista se defienda. En realidad, hablar de revolucionario y matón en términos de la izquierda es sinónimo. Los revolucionarios de izquierda siempre son matones a diferencia de los revolucionarios de derecha que no lo son. Boric no quiere reconocer que la revolución marxista de Allende fracaso y que ellos fueron los victimarios. El que ejerce la violencia siempre es malo y no aquel que se defienden. Y puesto que no reconocen que fracasaron inventaron el cuento de las víctimas de la dictadura.

   La revolución armada de la Unidad Popular fue un fiasco.

   Boric no quiere admitir que Allende y el Mir querían instalar una dictadura comunista.

   Boric me podría explicar las palabras del dirigente socialista, Clodomiro Alymeida, quien dijo que la guerra civil costaría un millón de muertos. Lo mismo que expresó el José Liendo alias Comandante ‘Pepe’. ¿Quién querría una guerra civil?

   La izquierda es que la relativiza los derechos humanos, pues hay víctimas más importantes que otras. Y eso lo prueba el Museo de la Memoria dedicado a los terroristas que combatieron a los militares. Ellos perdieron. Puesto que no quieren reconocer que perdieron, entonces, posan de víctimas. Pues las verdaderas víctimas de la violación a los derechos humanos son las personas que sufrieron la violencia marxista desde mediados de la década del sesenta del siglo pasado.

  Al contrario, nosotros no somos ellos como dije hace tiempo cuando comenté las palabras de la madre de Bachelet. La izquierda introdujo el odio en la política, la violencia, el matonaje, el terrorismo y, por último ellos quisieron instalar una dictadura comunista, que la mayoría de los chilenos rechazaron.

   Mucho antes de apareciese Boric en la escena política conocí a un profesor de artes marciales por 1999, que era comunista partidario de Fidel Castro, Miguel Enríquez, del ‘Che’, del Mir, del FPMR y de la ex Unión Soviética. Es de la generación del odioso parlamentario socialista, Jaime Naranjo, quien en tiempos de la Unidad Popular iba en la enseñanza media. Naturalmente, apoyaba a Allende. Ese profesor que igual Boric le encantaba moralizar. Puesto que tenía contacto con la Armada, a él le gustaba meterles basura a los jóvenes oficiales que iban a sus clases, diciéndoles si ellos actuarían igual de los ‘Veteranos del 73’ o si estarían a seguir cualquier orden. A la izquierda chilena le gusta comparar a los agentes del Estado que combatieron el terrorismo con la SS nazis, cuando ésta últimas siguen el modelo a los jesuitas, que tiene como mandato obedecer sin cuestionar al General de la Orden. Obediencia ciega, que ninguna fuerza armada tiene. Según él, los presos políticos militares están en un hotel VIP, no en una cárcel. ¿Con qué autoridad sermonea alguien fue partidario de los grupos terroristas chilenos? Él les negaba a los militares el derecho a defenderse. Desde luego, cuando ese profesor habla de las víctimas no se estaba refiriendo a los que fueron asesinados por la izquierda, sino a los terroristas, pues éstos son las llamadas ‘víctimas de la dictadura. Hasta se parece a Carmen Hertz.

  Habría dedicarle otra entrada al metalero retorcido que le regaló la polera con la cara del senador asesinado, Jaime Guzmán. Juanjo Feijoo es un genuino heredero de la Generación Maldita, es decir, de aquellos que apoyaron la Unidad Popular.

7 de enero de 2019

En pausa



Tic tac
Tic tac
No sé hasta cuándo.


30 de diciembre de 2018

No more Mr. T


Durante los años setenta, muchos enemigos de Israel terminaron sus días con una docena de corchazos del .22 LR incrustados en el cuerpo. Pasó con muchos secuestradores de aviones, como los del  El Al 432 o los  del Sabena 571 liquidados por la Sayeret Matkal, pero también con muchos de los integrantes de Septiembre Negro, a los que se despachó en la Operación Ira de Dios, ordenada por la propia Golda Meir. 
Hoy que tanta gente de mierda lamenta la muerte del payaso Timerman, deberían agradecer que se murió en una cama y no como merecía. Hace rato que  el Mossad jubiló a las Beretta 71, pero el tipo bien digno era de ser  "limpiado" por sus paisanos, a los que traicionó de una manera inmunda. 



26 de diciembre de 2018

El siempre deformado tema de los derechos humanos








En realidad, desde que los ex Unidad Popular tomaron para así la bandera de los derechos siempre ha estado deformado, aunque ellos no reconocen que en el gobierno marxista de Allende a los chilenos le violaron la mayoría de los derechos humanos tal como lo describe el Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973. En un blog leí que los derechos humanos en un principio tuvieron buenas intenciones, sin embargo, con el tiempo degenero. Nunca tuvieron buenas intenciones, pues siempre se pusieron al lado de los terroristas o guerrilleros. Los mismos que amenazaron a los jueces de la Corta Suprema previos al 11 de septiembre, luego se quejaban que la justicia les negaba los recursos de protección en el gobierno militar.

   Además, el sólo hecho de que la izquierda quiera hacer una ley que sanciona a quienes nieguen las violaciones a los derechos humanos, nos está indicando que las supuestas víctimas no son tales. Sabemos que las llamadas ‘víctimas de la dictadura’ son los terroristas o guerrilleros del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR); el brazo armado del Partido Comunista, el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) y, por último, el Frente Lautaro.

  Lo que avala lo anterior son las dos instituciones creadas la terrorista Michelle Bachelet en su primer gobierno: el Museo de la Memoria y el Instituto Nacional de los Derechos Humanos. En rigor, la creadora propiamente tal de Museo es la periodista y ex Mir, Marcia Scantlebury.

   El Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos está creador obviamente para las violaciones a los derechos humanos bajo el Gobierno Militar, en primer lugar. Y en segundo lugar, homenajear a los grupos terroristas mencionado que combatieron dicho gobierno en nombre del derecho rebelión. Por tanto, en Chile nadie puede matar a un terrorista. En ese museo, no se recuerda los que sufrieron desde que la izquierda opto por la violencia y la vía armada a mediados de los sesenta del siglo pasado, valga la redundancia, la violencia marxista en sus diversas formas: atentados a la propiedad, tortura, robo, secuestro, atentados, vejámenes, violación a mujeres y asesinato. También el museo, omite las violaciones a los derechos humanos bajo la Unidad Popular.

   Y en cuanto al Instituto Nacional de los Derechos Humanos (INDH) es lo mismo. De hecho, en su estatuto tiene como una de sus tareas querellarse contra los agentes del Estado del Gobierno Militar. No se van a querellar contra los terroristas. Hecha la ley, hecha la trampa. Lo más sorprendente es que nuestros grandes pensadores de las universidades o think tank de la derecha no se hayan dado cuenta de ese detalle y aberración. El INDH no se va querellar contra el diputado comunista y asesino confesó, Guillermo Teiller. Aunque la ley de amnistía esté vigente y no se le aplique a los militares, la institución mencionado tampoco se va a querellar con el señor José Benado por el secuestro del periodista Osse y por el asesinato a Roger Vergara; a Carlos Ominani por el accidente ferroviario de Queronque; contra Roberto Nordenflycht por el asesinato del Teniente del Ejército, Roberto Zegers Reed; al asesino del dirigente poblacional de la UDI, Simón Yévenes; a Pascal Allende por el crimen del intendente de Santiago, Brigadier Carol Úrzua. Sólo por nombrar algunos.

    La izquierda con la expresión ‘víctimas de la dictadura’ quiere que las personas menos entendida o ignorantes de la historia reciente por propia voluntad asocien que los militares eran unos desalmados y que mataban civiles. Cuando emplean esa expresión que apela a las emociones, es que desean sientan lástimas por ellos. Lo Hay bastante información en la red, sin embargo, no se toman la molestia de verificar quien dice la verdad. Los civiles fueron los que llamaron a los militares. Más del 70% de los chilenos pidieron la intervención militar.

   Los grandes pensadores que tiene la derecha chilena ni se han dado la molestia cuestionar lo que llaman ‘violaciones a los derechos humanos’. Es un asunto de significado o semántica. Más bien podría desenmascarar o desmenuzar ese concepto. O si quiere emplear una expresión sacada de los filósofos post modernos como Jacques Derrida, desconstrucción. Ni siquiera se ha dado cuenta que todo lo que hace la izquierda es arbitrario. Basto para que la Corte Suprema este año le concediese libertad condicional a algunos militares, para que la izquierda se enojara y pidiera cambiar las condiciones y exigencias de ese beneficio, que por cierto, los terroristas bajo la Concertación se les otorgó. Incluso, el año pasado en el segundo mandado de Michelle Bachelet.

   Durante la Unidad Popular jamás aparecieron los abogados de los derechos humanos, cuando eran agredidos y a veces con resultado de muerte a los opositores a dicho gobierno. La gran ausente de ese período fue la Iglesia Católica chilena, la cual fue cómplice del gobierno marxista con todos sus atropellos. Y también estuvo ausente, cuando los terroristas durante el Gobierno Militar asesinaban.

 Volviendo a los abogados de derechos humanos. Ellos trabajaron para el Comité Pro Paz, que luego se convertiría en la Vicaría de la Solidaridad, que era una institución que creó la Iglesia Católica después de la caída de Allende. Sus protegidos fueron primero los terroristas del grupo Mir y luego del FPMR. Durante el Gobierno Militar los abogados de derechos humanos jamás se acercaron a las víctimas de la violencia marxista, ya sea civiles, ya sea militares.

  Una abogada de los derechos humanos emblemática es, pues, la actual diputada por el Partido Comunista, Carmen Hertz, quien en más de una ocasión ha defendido y reivindicado al grupo terrorista FPMR. Lo bueno affaire entre la diputada de Renovación Nacional, Camila Flores y la diputada comunista, es que sacó a relucir que Hertz durante la Unidad Popular militaba el Mir y promovía la vía armada a viva voz. Es una prueba más de lo siempre he dicho: cuando la guerrilla comenzó a perder en el cono sur de América Latina aparecieron con el tema de los derechos humanos. La izquierda desde que los militares entregaron el poder a los civiles se han dedicado a destruir a las Fuerzas Armadas o desprestigiarlas, como si hubiesen sido los revolucionarios marxistas de la década del sesenta blancas palomas.

  Si se trata de apelar a la autoridad en materia de derechos humanos, tampoco la tiene la izquierda. Tanto académicos como políticos de la ex derecha le creen a la comunista y terrorista Bachelet que a los militares. Cuando Bachelet creo el Museo de la Memoria y también pasaron a forma parte los inmuebles que sirvieron de centro de detención de los grupos terroristas, que la izquierda llama centro de torturas o exterminio. El ex Mir Mauricio Rojas estuvo también preso y le gusta expresarse como que “fuimos víctimas o mártires”. Buscando una información llegue al sitio web del ex centro detención Londres 38, donde entrevista al mirista José Benado. Lo que dice la página sobre este señor es una verdadera joya y confirma que las ´víctimas de la dictadura’ fueron terroristas:

    “José Benado, economista, ex militante del MIR. Ingresó al MIR en 1967, en un grupo de la Escuela de Economía de la Universidad de Chile, donde estaba su hermano. Ahí inicia trabajo militante en la Universidad y en las poblaciones. En 1970 fue condenado por Ley de Seguridad Interior del Estado por el caso del secuestro del periodista Darío Osses y relegado a Panguipulli. Indultado por Allende, desarrolló trabajo político del MIR en el GPM5 y en las tareas de infiltración a las FFAA. Tras el golpe de Estado se asiló en Suecia junto a su esposa e hijo y participó de la Operación Retorno regresando a Chile en 1978. Dos años después, fue detenido nuevamente tras el atentado a Roger Vergara y trasladado al Cuartel Borgoño, donde fue torturado”.

   Usando los parámetros de la izquierda, podemos concluir que el señor Benado es un violador de los derechos humanos, pues formó parte del secuestro del periodista Darío Osses, al cual el Mir torturó y vejo. Este es, además, como los llamó Salvador Allende a los miristas indultados: Jóvenes idealista. No bastándole haber delinquido, pues, estuvo metido en la infiltración de las Fuerzas Armadas. ¿Ustedes creen que las FF.AA., se iban quedar de brazos cruzados? Recuérdese que meses antes del 11 de septiembre, se descubrió el motín de la Armada, cuyos miembros seguían órdenes del grupo Mir.

   No sé por qué el Comité Funa que mencioné en una anterior no lo funa. La Operación Retorno fue el primer intento del Partido Comunista que fracaso.

  Después el señor Benado estuvo involucrado en el atentado de Roger Vergara. Cuando buscando información sobre nuestro escudo nacional, también llegue a la página de la casa de Salvador Allende en Tomás Moro. Lo primero que veo, es que al lado izquierdo de la pantalla un botón con la sigla GAP, a los cuales se les considera mártires y víctimas. La guardia pretoriana de Allende eran unos matones.

   El ilegal Informe Rettig de “Verdad y Reconciliación” fue pedido por los grupos terroristas chilenos al traidor demócrata cristiano, Patricio Aylwin en el primer gobierno de la Concertación. Además, de pedir la persecución y encierro de los militares. Recordemos que en el primer gobierno de Piñera, el actual ministro de Justicia, Hernán Larraín: “No sé si fue mi impresión, mas las palabras del político oficialista dejan entrever otra cosa. El primer Gobierno de la Concertación, presidido por el demócrata cristiano, Patricio Aylwin libero a los terroristas porque temía que les causaran problemas”. Y el parlamentario Schilling dijo en su oportunidad: “Alguna experiencia tengo en esto de enfrentar la violencia política de los grupos armados, y quiero decir que si en su oportunidad no se hubiesen tomado medidas como llevar adelante el Informe Rettig, hacer las leyes de reparación y levantar las limitaciones que imponía la ley de Amnistía, todo eso se habría convertido en bandera de lucha de los grupos violentista”.

    La PDI con el sesgado e inconstitucional Informe Rettig persigue a militares jubilados.

  ¿Dónde están los liberales defendiendo la igualdad ante ley y los principios del Estado de Derecho como pro reo y la prescripción? ¿Dónde están los liberales denunciando la abierta prevaricación de los jueces? ¿Dónde están los liberales enojados porque a los militares se les imputa la ficción del ‘secuestro permanente’? ¿Dónde están los liberales que dejan a los militares se los condene por un delito que la propia ley establece que no es retroactivo?

 ¿Cómo pueden aceptar que los jueces de izquierda declaren que la tanta DINA como la CNI fueron asociaciones ilícitas?

 La izquierda no fueron víctimas, sino, por el contrario, tiene complejo de víctima, que es algo totalmente distinto.  Encontré una buena definición de los que hablo: “Las personas que viven desde el complejo de víctima ven culpables por todas partes y muchas veces intentan hacer que los demás se sientan responsables de sus miserias”. Los revolucionarios marxistas de la Unidad Popular culpan a la CIA y las Fuerzas Armadas de su intento totalitario. Los grupos terroristas del Mir, Frente Lautaro y el FPMR culpan a DINA y la CNI de sus fracasos.

   Para terminar, al contrario de lo que sostiene Hernán Larraín Matte de Evolución Política no es pinochetismo es que el relativiza la violación a los derechos humanos, sino la izquierda. Pues, a quienes le verdad le violaron los derechos humanos son quienes sufrieron la violencia marxista desde antes del 11 de septiembre de 1973.

   PD: Les dejo por canal Capitalismo Revolucionario el Réquiem para las víctimas de la violencia marxista hecha por don Felipe Izquierdo, un ex mirista; cosa que ninguna institución como el Congreso, la Iglesia Católica y el Ejecutivo ha realizado.

15 de diciembre de 2018

Jorge Edwards antes de Jorge Baradit







    A mí me interesa la verdad y no lo que sienta los demás. Además de la justicia. A muchas personas de derecha les molesta que escritor Jorge Baradit tergiverse la historia, poniendo siempre los zurdos como los buenos y los malos las personas de derecha. A ese escritor de ciencia ficción le hubiese gustado que la historia de Chile haya tenido otro rumbo. Ahora bien, cuando lee las declaraciones de personajes públicos tales como actores, escritores, cineastas y documentalistas de la época de la Unidad Popular, se da cuenta que mienten. Encuentro que el novelista Jorge Edwards está a la misma altura que Baradit, cuando habla de Allende, la Unidad Popular y el Gobierno Militar.

   Los dos escritores se llaman Jorge.

   El novelista ha dicho que él no es converso como Mauricio Rojas y Roberto Ampuero. Sigue siendo de izquierda. Por eso, se inscribió como militante de Evolución Política.

  Por mediados de los noventa entré a una librería de Viña del Mar y vi el libro El Whisky de los poetas del galardonado Premio Miguel de Cervantes y Premio Nacional de Literatura, Jorge Edwards. Me puso a hojear el libro hasta que encontré el artículo La mediocridad en la política. Primero habla de que los españoles quieren formar parte de la Unión Europea como modelos Inglaterra y Suecia. Después dice:

  "En mi país, en Chile, durante la experiencia de la Unidad Popular, experiencia mirada con tal universales simpatías por los intelectuales de todas las latitudes, lo que faltaba precisamente era el consenso mínimo que hubiese podido evitar la crisis del sistema. Se quiso realizar una experiencia revolucionara desde una minoría de votos y sin haber buscado un acuerdo con una de las fuerzas más decisivas del país, la democracia cristiana. En esta forma, el Gobierno de Allende que en sus orígenes había presentado un programa socialdemócrata, un proyecto de economía mixta no demasiado diferente al que acaba de esbozarse en los artículos económicos de la nueva Constitución española, terminó arrastrado por fuerzas centrífugas, de manera que los gestos y los símbolos, juntos con invadir las calles y la prensa, empezaron a transformarse rápidamente en realidad conflictivas: tierras y fábricas ocupadas, minas extranjeras nacionalizadas sin pago de compensaciones, etcétera".

  El párrafo mencionado que me chocó, pues decía lo opuesto a lo que sostenía los militares. Algo me molestó desde que lo leí. Por un tiempo le creí el relato de la izquierda, hasta que un ex Mapu, que militaba el PPD en una casa dijo que querían instalar una dictadura comunista. Así supe que todo lo que decía los ex UP era falso. He mostrado en mi blog, que la socialdemocracia chilena de hace más de cincuenta años no tenía ninguna relación con esa corriente política que había en Europa Occidental. Queda claro que la Democracia Cristiana es un partido de izquierda.

  También me molestaron otras expresiones de él que leí por los medios. Según Edwards, Allende respetó el Estado de Derecho. En mi blog, encuentro las siguientes palabras de él sobre Salvador Allende: "Yo creo que manejó la economía con bastante ingenuidad y poco conocimiento (...), pero intentó hacer algo en un país que era muy conservador y muy reaccionario". Las personas que se opusieron a la Escuela Nacional Unificada, a las Junta de Abastecimiento o JAP, o que aquellos que se quejaron de que sólo podían comprar lo únicamente el Estado permitía, cuando antes tenía libertad para comprar y vender lo que quisieran, eran unos tontos. Se parece a las declaraciones de Bachelet en su segundo mandato. En otro artículo publicado en La Segunda, el novelista había dicho que la clase media de la época no entendía el fabuloso programa marxista de la Unidad Popular.

  Cuando gobernó Ricardo Lagos, el escritor afirmó en una entrevista al diario El País de España: “La transición a la democracia no ha terminado y la reconciliación no ha comenzado”. Cuando Rafael Mera tenía su blog comentaba que teníamos la transición más larga de la historia. Y esta transición, agregué yo durante el segundo gobierno de Bachelet, que iba terminar cuando la izquierda tuviese su Constitución chavista. En otra parte de la entrevista, el periodista le pregunta por qué en su última novelas muestra un rechazó a las posiciones extremas. Edwards responde que él escribe desde la compasión y que el país necesita superar la división “típica de la guerra civil de 1891, de la Unidad Popular y de la dictadura”. Se le olvida que el Gobierno Militar dictó una amnistía a pedido de la democracia cristiana y el Partido Socialista venezolano. Además, no se le ocurrió sugerir al presidente socialista Ricardo Lagos como después de guerra civil de 1891 aplicar leyes amnistía a los dos lados. Por eso, el país se reconcilió. Y nadie le sacaba en cara después de veinte, treinta o cuarenta años después las cosas malas de uno u otro lado.

  A pesar que es abogado no se conoce las leyes, pues avala que el inconstitucional Informe sobre tortura de falsos torturados. Y cuyo criterio es levantar falsos testimonios sin ninguna prueba y sin que el acusado pueda defenderse. Como buen izquierdista, ve la paja en el ojo ajeno y no la viga que tiene: “Prácticamente nadie en el país niega que hubo tortura, a Pinochet lo salvan porque lo declaran demente: ¡es un cambio impresionante debajo de nuestras narices sin que nos demos cuenta!” Después menciona a un señor que estuvo en el centro de detención Tejas Verdes, Hernán Valdés, el cual escribió un libro con el mismo nombre del centro. Edwards lo señala como “campo militar de torturas que dirigió Manuel Contreras)”. Agrega: “Los civiles del régimen no pueden decir que no sabían de la tortura”. La izquierda niega ellos torturaron en el gobierno marxista. Apostaría a que no conoce el documento del Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973, en acusa al gobierno de la Unidad Popular “de flagelación y tortura”. Tampoco conoce la extensa carta que escribió Eduardo Frei Montalva a Mariano Rumor, ni muchos menos el Acta de Rivera. ¿Sabrá Edwards que Allende le rindió un homenaje a dictador comunista, José Stalin?

   Por sus propias palabras, demuestra que él no quiere reconciliación, pues el periodista le pregunta a propósito de los supuestos torturados que caminan por las calles libremente “¿Es ésta una sociedad enferma?” Él responde: “Hay muchos procesados, condenados y Pinochet está arrinconado, fuera de su cargo de senador”. Además, esto ocurría, mientras Ricardo Lagos indultaba a los últimos terroristas encarcelados de Frente Lautaro, que tuvieron su libertad gracias a las gestiones de monseñor Baeza, quien manifestó que los militares no deberían tener libertad. Los miristas están amnistiados.

   Elogia al traidor general “Cheyre ha ido mucho más allá y ha sido más lúcido que los sectores políticos, que debaten si pedir disculpas”. O sea, los militares derrocaron a Salvador Allende por una simple y antojadiza aventura militar, según la versión de Cheyre.

   Otra mentira: “De repente nos metimos en la guerra fría con la elección de [Salvador] Allende. Creo que ni Allende se dio cuenta, pero Neruda sí, que en esto se había puesto lúcido desde que los cubanos lo atacaron en 1966”. Igualmente, desconoce que Salvador Allende era agente pagado de la K.G.B. La izquierda entre el bien y el mal, opto por este último libremente. Y eso ocurrió antes de la elección presidencial de 1970. Allende fue promotor de las Organización Latinoamericana de Solidaridad, quien manifestó: "Afirmo que ante una estrategia internacional de intervención debemos oponer otra fuerza. Oponer la violencia revolucionaria a la violencia reaccionaria";la declaración del PS de Chillán en que desecha la democracia liberal y optan por la violencia revolucionaria. E igualmente, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria que perseguía los mismos fines del Partido Socialista: instalar la dictadura del proletariado. ¿Cómo alguien tan culto desconoce ambas declaraciones? Siendo presidente del senado, Allende expresó ante el medio italiano Paese Sera: “Si tenemos éxito, y creo que lo tendremos, Cuba y Chile serán dos ejemplos válidos, aunque sean distintos en su fase inicial. Por lo demás, no existen diferencias, nosotros haremos el socialismo como los cubanos”. Tampoco la conoce. ¡Y de repente nos envolvimos en la Guerra Fría!

   Para el novelista del Peso de la noche, no existió el terrorismo o guerrilla en Chile.

   Edwards escribió el año pasado en el diario La Segunda sus recuerdos en La Habana. Cuenta que fue a la casa del poeta Enrique Lihn -quien es tío de Cristián Warken-, el cual le confiesa que hablaba bajo “”Por que esto…., está lleno de soplones”. ““¿En tu casa?” El poeta me respondió que los hombres de seguridad se hacían los invitados y que no había manera de evitarlo: soplones en los interiores de las casas, en las porterías de los edificios, en las presentaciones literarias y en las inauguraciones de pintura. ¡En toda la isla! Y nosotros bebíamos nuestros daiquiris y mirábamos hacia otro lado”. Él escribe: “Yo escribí mi testimonio, alrededor de tres años más tarde, porque llegaba desde Chile, y porque la mitad o más de la mitad del gobierno chileno de entonces, el de Salvador Allende y el de la Unidad Popular, pensaban que la revolución castrista era la panacea, la solución de todas las dificultades, de nuestras limitaciones, de nuestras miserias. Yo me convencí en forma muy rápida, a los pocos días de estar en la isla, de que si la panacea fidelista y guevarista llegaba aplicarse en mi país, sería uno de los primeros exiliados. Cuando lo dije en una conferencia literaria, hace pocos años, hubo chileno que abandonaron la sala, furiosos, y que confieso que sentí lástima por ellos, pero también por todos nosotros”.

   El poeta Enrique Lihn es conocido por el verso “Nunca salí del horroroso Chile”, el cual es evocado para referirse al Gobierno Militar, no la UP ni mucho menos a la guerra civil larvada a que nos llevó la izquierda.

  Durante a UP se quiso colocar los Comités de Vigilancia al mejor estilo de la Cuba castrista.

  Sin embargo, él no tuvo esa misma impresión, cuando el buque escuela de la Armada Esmerada fue a Cuba por el año 68 o 69 como lo describe en su libro Persona Non Grata, en la que se pregunta cómo actuarían los militares chilenos en caso de verse confrontados los hombres armados de Castro. En esa oportunidad, la hermana de Salvador Allende, Isabel estaba entusiasmada con la dictadura cubana.

  La solución de Jorge Edwards ante un intento totalitario por parte de la izquierda es huir. Lógico y sensato. De hecho, muchos chilenos se fueron a vivir al extranjero, cuando salió Allende, porque no querían el comunismo. La otra alternativa es rebelarse y luchar como lo hicieron primero los civiles y luego lo militares, cosa que él descarta.

13 de diciembre de 2018

Diseño

Cuando uno creía que ya no quedaba nada para innovar en el diseño del black rifle , aparece los delirantes de Cobalt Kinetics y se mandan esto:




10 de diciembre de 2018

1983-2018

72 años de peronismo
35 años de democracia
la Argentina tiene su propio siglo de la marmota



6 de diciembre de 2018

Las maricuecas del Mir, del Frente Lautaro y del FPMR







  Tenía dudas en escribir esta entrada. Quizás parecía ofensiva o insultante. Sin embargo, al enterarme de que una organización de izquierda llamada Comité Funa , naturalmente, funó al ex agente de la CNI, Marco Derpich Miranda. El ex militar estaba en un café de Providencia. La misma noticia nos informa que el ex agente estuvo involucrado en un operativo donde murieron terroristas del Mir: “de acuerdo a los datos con los que cuenta la comisión, habría planificado y ejecuta un operativo en que 200 efectivos se coordinaron para “neutralizar y eliminar” al MIR en ciudades del sur del país”. No eran civiles. Esas son las llamadas ‘víctimas de la dictadura’. Y así y todo, tenemos políticos y académicos de la ex derecha que se acomplejan. Lo peor le creen el relato de la izquierda.

 Los únicos que tiene derecho divino a matar en Chile están en la izquierda, sin importar el contexto. Otra razón para escribir esta entrada fue el hecho de que la izquierda desea cambiar las condiciones a la libertad condicional, porque la Corte Suprema les ha concedido ese beneficio a los presos políticos militares. El año pasado salieron en libertad dos terroristas involucrados en el secuestro del empresario brasileño. Uno era del Mir y el otro del FPMR. El oficialismo o la izquierda no dijo nada. Tampoco armó un escándalo cuando en los gobiernos de la ex Concertación, la Justicia les otorgó ese beneficio a terroristas. Esa es la ley del Embudo en la cual cree la izquierda, no en la igualdad.

   Por cierto, esta columna es digna de ser publica en El País de España, en el Clarín chileno, en El Ciudadano, en la revista Punta Final, en Le Monde diplomatique, The Clinic, en El Mostrador, La Nación, El Mercurio de Santiago, en La Tercera, en La Segunda, Las Últimas Noticias, El Siglo, Punto Final y, por último, que lo que publiquen en esos libros mensuales que contienen diversos artículos del Centro de Estudios Públicos. E igualmente, en las revistas Qué Pasa, Ercilla y Cosas. Desde que surgió The Clinic, jamás se ha burlado de los revolucionarios marxista de la UP, ni mucho menos de los terroristas, pues no vaya ser o bien, que al escritor Patricio Fernández lo secuestren, lo vejen y lo torturen como lo hizo el Mir en la UP con el periodista Darío Osse, o bien que le llegue un disparo. Recuerden que el Colegio de Periodista manejado por los comunistas casi manda a fusilar a la periodista que escribió la nota en que aparecía en la portada de Las Últimas Noticias por sexista: “Camila Vallejo no quiso mover su colita”. Sin embargo, el mismo colegio jamás ha condenado las portadas sexistas del The Clinic. Este último medio acuso a Fernando Villegas por unas miradas lascivas, lo cual no es delito.

   Asimismo nos informan que el ex militar Derpich fue condenado a 20 años como coautor de homicidios calificados. Y pertenecer a una asociación ilícita. La CNI era lícita. No se puede esperar nada de los jueces de izquierda. El militar no cometió delito, pues salvo a mucha gente de los atentados terroristas.

 En otro blog había el leído el comentario de un forista que compró un libro que publicó el preso político militar Álvaro Corvalán, el cual refiere que los grupos terroristas tenían preparado todo un ataque. Por esa, razón los desarticularon. El preso político mencionado también participo en el mismo operativo en que estuvo Marco Derpich. Ahora que lo pienso. Los militares asignados a la CNI ni siquiera debieron ser juzgados y condenados, después de los noventa por los llamados ‘jueces de derechos humanos’. No se puede esperar otra cosa de una sociedad que tiene los valores invertidos. ¿Por qué no funan al terrorista confesó el diputado comunista, Guillermo Teiller? ¿Por qué no funan a la ex presidente y actual Alta Comisionada de los Derechos de Humanos de la ONU, Michelle Bachelet que perteneció al FPMR? ¿Por qué no funan al ex ministro de economía y ex Mir, Carlos Ominami involucrado en el accidente ferroviario de Queronque? ¿Por qué no funan a la actual diputada comunista Hertz y abogada de derechos humanos, que en su juventud se metió al Mir, avalaba la vía armada y, por último, siempre ha reivindicado al grupo terrorista Frente Patriótico Manuel Rodríguez? ¿Por qué no funan al mirista Pascal Allende? ¿Por qué no funan al jefe de Movilh, Rolando Jiménez que también perteneció al FPMR? Lo sé es que habría que funar varios personajes de izquierda.

   De una cosa estoy seguro, es que en la izquierda chilena no hay hombres. Ni siquiera los académicos de derecha que trabajan en los think tank o en las universidades se han dado cuenta de esta verdad evidente, clara y distinta. Hay puros afeminados y maricuetas, partiendo por los fracasados revolucionarios marxistas de la Unidad Popular, los cuales optaron por la vía armada y quisieron instalar una dictadura comunista. Ellos agredieron al resto del país y se declaran ‘víctimas de la dictadura’.

   Ahora voy a fundamentar por qué los grupos terrorista chilenos son una tropa de maricones. Hasta el ex ministro del siglo XIX, Diego Portales los llamaría así, si estuviese vivo. Él llamaba maricuetas a los Larraín.

    Primero, se declaran víctimas, cuando son victimarios.

    Segundo, dicen que los perseguían por pensar distinto, lo que es falso.

    Tercero, argumentan que los militares asesinaban civiles, cuando mataba a terroristas.

   Cuarto, puesto que perdieron los grupos terroristas o guerrilleros, después en democracia, se querellan contra quienes los vencieron. Nada va cambiar los grupos guerrilleros chilenos son tropa de fracasados y perdedores. Ni siquiera la Ley Mordaza va cambiar ese hecho o que la izquierda quiera de borrar de la historia el Gobierno Militar chileno. Siempre serán unos fracasados.

   Quinto, los grupos terroristas se comparan con los judíos que fueron asesinados por los nazis. De ahí el Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos dedicado a los fracasada guerrilla chilena.

    Sexto, como pelean maricones, no aceptan que el otro lado se defienda. Sólo ellos pueden matar. Así cualquier afeminado se cree guerrillero.

   Séptimo, los esperpentos terroristas no tienen honor. Y así y todo, quieren degradar a los presos políticos militares. 

   Octavo, puesto que son así, acusan a los militares de genocidio, lo que es falso.

   Noveno, los miristas son tan cobardes que prefieren mentir. Por eso, no dice que ese grupo nació optó la vía armada y la violencia, en democracia para instalar una dictadura comunista. En cambio, dicen que nació para combatir el Gobierno Militar.

  Décimo, relacionado con lo anterior, no basta con las querellas de la Oficina de Derechos Humanos o del Consejo de Defensa del Estado contra los militares, los grupos terroristas tiene el Instituto Nacional de los Derechos Humanos, cuyo uno de sus objetivos es querellarse contra los agentes del Estado que los combatieron durante el Gobierno Militar. El INDH no va presentar una querella contra el Mir o el FPMR.

  Undécimo, por no respetar la Ley de Amnistía de 1978, que benefició a los miristas.

 Duodécimo, por no respetar la igualdad ante ley a los militares que combatieron en la década de los ochenta a los grupos terroristas FPMR, Mir y Frente Lautaro.

  Decimotercero, por no considerar sus asesinatos, atentados con bombas y secuestros a personas una violación a los derechos humanos.

  Décimocuarto, por considerar que sus actos terroristas antes del 11 de septiembre eran puras palabras.

  Decimoquinto, por acusar a los militares los combatieron de ‘terrorismo de Estado’, cuando la izquierda sabe que ellos promovían el terror.

  Decimosexto, por escudarse en los abogados de derechos humanos, que hacían vista gorda de sus crímenes.

 Decimoséptimo, por escudarse en la Iglesia Católica.

 Si alguien tiene más razones, las puede agregar.

Está llegando el momento



2 de diciembre de 2018

Goodspeed Timberwolf


George Herbert Walker Bush
1924-2018

El único presidente norteamericano que tuvo el gusto de intercambiar correspondencia con SineMetu y BlogBis



Bundeskanzlerin

Genia total


28 de noviembre de 2018

La diferencia entre el uso de la fuerza y la violencia







En el país todo está invertido. Existe una confusión sobre los valores y principios. En gran parte se debe al trabajo de destrucción realizado sistemáticamente por la izquierda, desde que los militares devolvieron el poder a los civiles. Naturalmente, comenzó con el inconstitucional Informe Rettig, el cual habla o usa la expresión ‘violencia política’, sin distinguir entre el agresor y el agredido. Por eso, enfatizan el diálogo bajo cualquiera circunstancia y niegan el derecho a usar la fuerza.

  En un libro de conversación de la editorial izquierdista Lom, un grupo de intelectuales culpaban a la frase del escudo nacional chileno del 11 de septiembre de 1973. La frase dice: “Por la razón o la fuerza”. Mientras chequeó la expresión del emblema, me encuentro con la información que durante la Unidad Popular, en 1972 se instauro el “Día de celebración del Escudo y la Bandera nacionales”. Más específico cada 18 de octubre.

   Tanto les produce urticaria la frase del emblema, sin embargo, el mismísimo Salvador Allende en la entrada de su casa de Tomas Moro tenía el escudo nacional como un muro con piedras. Supongo que el agente de la K.G.B., compartía que lo entraña esa frase. Cuando se agota el diálogo, lo razonable, entonces, que no queda más que usar la fuerza.

    Cito un comentario que encontré en internet: “La frase “Por la razón o la fuerza” no ha quedado libre de polémicas y si bien hay una parte de chilenos que lo asocia a la dictadura lo cierto es que se incorporó al escudo 50 años antes”. Si hay un grupo de chilenos que no le gusta frase, no se defiendan ante la delincuencia. Luego no se quejen.

   Efecto, tanto a los intelectuales como políticos de izquierda no le gusta la frase del emblema patriótico. Según investigo, durante el gobierno del socialista, Ricardo Lagos, los parlamentarios de la Concertación quisieron cambiarlo “Por la fuerza de la razón”, ya que para les sonaba demasiado bélico la actual frase. Me suena como a preferir la opción diálogo que la izquierda propone tanto en Venezuela como en La Araucanía. O sea, cuando te apunta con una pistola, hay razonar con el matón. Y si éste último sigue actuando igual, ¿de qué sirve razonar con él? A los políticos de la ex Concertación no les sonaba demasiado belicista la opción por la violencia o la vía armada que eligió la izquierda a mediados de la década del sesenta del siglo pasado. El problema estriba en quién se defiende, no el agresor.

  En el 2004, el entonces senador Nelson Ávila también presentó un proyecto para cambiar la frase. Con ese sesgado Informe la Policía de Investigaciones (PDI) persigue a militares jubilados, pues tiene una Brigada de Derechos Humanos. No andan persiguiendo a terroristas.

   El Informe Rettig se elaboró para exculpar a la Izquierda de la opción violenta que ella misma eligió sin temor, sin coacción.

   Recordemos no más que el XXIII Congreso de Chillán de 1967 el Partido Socialista estableció: 
 “2. Que la violencia revolucionaria es inevitable y legítima. Resulta necesariamente del carácter represivo y armado del estado de clase. Constituye la única vía que conduce a la toma de poder político y económico y a su ulterior defensa y fortalecimiento. Sólo destruyendo el aparato burocrático y militar del estado burgués, puede consolidarse la revolución socialista”.

  Lo mismo el Movimiento de Izquierda Revolucionario (Mir): " El MIR rechaza la teoría de la "vía pacífica" porque desarma políticamente el proletariado y por resultar inaplicable ya que la propia burguesía es la que resistirá, incluso con la dictadura totalitaria y la guerra civil, antes de entregar pacíficamente el poder. Reafirmamos el principio marxista-leninista de que el único camino para derrocar el régimen capitalista es la insurrección popular armada."

  Sin embargo, cuando el Mir quiso inscribirse como partido político saco una declaración, en la que niega el uso legítimo de la fuerza o el derecho defenderse: “La resolución pacífica de los conflictos y el respeto a la diversidad es inherente a una sociedad democrática, socialista y humanista como la que aspiramos construir”. Después dicen: “Para el partido, la democracia es el marco en el que se resuelven todos los conflictos políticos y sociales, por lo tanto, rechaza toda forma de terrorismo, cualquiera sea su origen o fundamento”. No sé a qué le llama ‘democracia’ el Mir, pues por su declaración se desprende que desean quitarle legitimidad al 11 de septiembre chileno.

   Para el presidente Eduardo Frei Montalva en su carta a Mariano Rumor señala que “se había cambiado el régimen político” en la Unidad Popular. ¿Para el Mir es democracia lo que hay en Venezuela? Además, si son pacifistas, entonces, es porque desean desarmar al oponente. Siguen siendo malos.

    El dirigente del Partido Comunista, Juan Andrés Lagos reivindicó el uso de la violencia para sacarse el Gobierno Militar: “Es evidente que al plebiscito se llega luego de una intensa lucha que se expresó de forma pacífica y violenta”. La violencia se expresó en atentados, secuestros y asesinatos tanto a civiles y militares. Y otro dirigente del mismo partido para la celebración del 5 de octubre este año también reivindico la violencia política por la televisión. Ellos hablan de la violencia y no de la fuerza. O sea, las acciones que emprendieron fueron ilegítimas.

   La famosa Mesa de Diálogo tuvo dos objetivos: primero, si en Chile se volviera repetir un gobierno tipo Unidad Popular que se salió de la Ley y la Constitución, además, de querernos llevar hacia una dictadura comunista, los chilenos no tienen derecho a la rebelión. Y segundo, ante la violencia de la izquierda, tampoco tienen derecho a usar la fuerza o la legítima defensa. Como ven todo, encaja.

  A raíz de una polémica que abrió la diputada de Renovación Nacional, Camila Flores sobre el pasado mirista de la actual diputada del Partido Comunista, Carmen Hertz, un periodista le pregunta sobre la violencia que ejercieron los presos políticos militares de Punta Peuco: “La violencia que hubo posterior al golpe de Estado, ejercida contra personas contrarias al régimen…”. Nada más falso. La DINA fue la respuesta a la violencia y el terrorismo del Mir. Aquí la diputada Flores se cae, pues afirma: (Interrumpe) “La condeno con mucha fuerza. Y esas personas se encuentran cumpliendo condenas en Punta Peuco”. Como abogada debiera saber que se dictó una Ley de Amnistía, a los cuales se les niega a los militares de ese recinto penal. Peor aún, los condenan por un delito ficticio y por uno que es no retroactivo.

   Presidente Sebastián Piñera a la región de La Araucanía refleja que nadie de sus asesores académicos con doctorados la diferencia entre la violencia y la fuerza. El actual mandatario no entiende la frase del escudo nacional. En efecto, él dijo un cantinflada o una piñeriticosas: “Aquellos que creen que la vía es la violencia y que quieren imponer por la fuerza y la violencia sin respetar a nadie ni nada sus ideas, van a ser combatidos con toda la fuerza y el rigor de la ley".

 El general Augusto Pinochet a diferencia de Sebastián Piñera entendía claramente la diferencia entre la fuerza y la violencia. Entendía la frase del escudo nacional.

 En efecto, en el libro de entrevista Ego Sum Pinochet, una de las periodistas de izquierda le pregunta: “-Entre la razón y la fuerza, ¿cuál les parece más efectiva?" 
                 "-La razón. Pero cuando no se impone la razón y tratan de destruirla, no queda otra cosa que utilizar la fuerza”. Una respuesta con sentido común. Obviamente, que cuando empleamos la razón, se supone que el otro actuara igual. Ese es el contexto. Eso supone la frase “la batalla de las ideas”. Sin embargo, en un ambiente como la fracasada Unidad Popular marxista y la actual Venezuela no tiene sentido apelar a la razón. En el caso del país de Andrés Bello, eso significaría ser cómplice del gobierno.

   Luego le pregunta: “-¿Qué es lo ha imperado durante su gobierno, según usted: la fuerza o la razón? "
-..”Lean a Paul Johnson; en la parte final de libro habla de que aquí se encontraban quince mil guerrilleros, y el general cubano – de quien sólo ahora conocemos los antecedentes y se llama Patricio Guardia Font- estuvo a cargo de esas fuerzas. Más de treinta mil se trajeron a Santiago y no eran para cazar tortolitas, sino para asesinar a chilenos, por ello el gobierno empleó la fuerza como medio para imponerse y luego vino la razón que se impuso sobre nuestra fuerza para lograr todo lo que se ha hecho en estos años”.

   Un politólogo de un país sostuvo que la única solución para los países como Nicaragua, Venezuela, Cuba y Bolivia es el uso de la fuerza, cosa que ni los liberales del Cato Institut se han atrevido a formular: “Las dictaduras castro-chavistas solo dejarán el poder por la fuerza”. No habla de la violencia.

    Pues bien, hace tiempo en un canal de Youtube el ex satanista y experto en el ocultismo, el norteamericano Mark Passio explicó la diferencia entre la violencia y la fuerza en su conferencia sobre la Ley Natural. Los derechos no se delegan. Para él, todo permiso, prohibición o licencias que otorga el gobierno no son derechos.

 Las fuerza tiene las siguientes características: “La fuerza es la capacidad de hacer trabajo o causar un cambio físico: energía, fuerza y poder activo”. “La Fuerza es una Acción que está en Armonía con la Moralidad y la Ley Natural, porque no viola los derechos de los otros”. “La Fuerza es una acción que uno siempre posee el Derecho para tomar (incluso en defensa de la violencia)”.

   La violencia tiene las siguientes características: “Es la iniciación inmoral de poder físico para la coerción, compeler y restringir”. “La acción coercitiva que está en oposición a la Moralidad y Laye Natural porque involucra la violación de los derechos de los otros”. “Es una acción que nunca posee el derecho a tomar”. Agrega: “Los seres humanos poseen el Derecho Natural para defenderse ellos mismo de la violencia con la fuerza física defensiva. Una persona quien es acosada por la violencia posee el Derecho a detener a la persona quien se está conduciendo la violencia… cualquiera cantidad de fuerza necesaria para parar al atacante, incluyendo, la fuerza mortal”.

  Luego el señor Passio explica los dos pilares de la Iluminación. Esos pilares nos remiten a las columnas del templo de Salomón: Jaquín y Boaz. Intuición y razón, masculino y femenino.

  El primer pilar al principio Sagrado Femenino, también llamado principio de no agresión. Este principio establece. "No te involucres en la violencia” .“No iniciar moralmente el uso no legítimo del poder físico para forzar, o forzar el comportamiento físico legítimo o la libre elección de otro ser sensible”.

  El segundo pilar es el Sagrado Masculino, también llamado Principio de Defensa. Este principio establece: “Los seres sensibles tiene Derecho inherente a usar la Fuerza para defenderse ellos mismos de la Violencia conducida sobre ellos por otros”.

   La izquierda chilena no quiere que los chilenos tengamos el derecho a defendernos.

27 de noviembre de 2018

SOCOM



Cien operadores del SOCOM, y cuatro Blackhawk (MH-60M, la versión Operaciones Especiales) están en Buenos Aires para cubrir el G20.
Que bueno estaría que se encuentren tête-à-tête con el piojoso embajador del pontífice, y que alguna vez alguien le enseñe cuántos pares son tres botas.

(Por otra parte, tanto jode la prensa con que Trump se trajo un portaviones, pero parece que no, salvo los que están en sitios calientes, el resto está en puerto en diversas etapas de mantenimiento)

24 de noviembre de 2018

Nuñez

Hoy que todos los medios de lo único que se ocupan es de la recontra hiper super final, algo tengo que aportar:
Esto era el Monumental en 1937, cuando el peronismo todavía no había reventado al país.





19 de noviembre de 2018

S-42



No crosses mark the ocean waves;
No monuments of stone.
No roses grow on sailor's graves, 
The Sailor rests alone 
His tributes are the sea gulls' sweeps, 
Forever wild and free . . . 
And teardrops that his sweetheart weeps
To mingle with the sea..



15 de noviembre de 2018

Los ineptos, corruptos y abusadores de menores trabajan para la ONU










   Una de las instituciones más corruptas es, pues, las Naciones Unidas. Además, de costosa. No sabría decir que las Naciones Unidas tuvieron al principio buenas intenciones. Hay que recordar que el terreno donde se ubica el edificio de la sede principal en Nueva York lo donó el multi millonario Rockefeller. ¡Qué mejor manera de tener a todas las naciones en un mismo lugar!

   Ahora las Naciones Unidas tiene tres objetivos importantes: uno, acabar con las naciones tal como las conocemos. Dos, promover la migración masiva en país para desfigurarlos. Y tercero, promover el separatismo como lo vemos en Cataluña, La Araucanía, la Patagonia argentina, California y Bavaria, entre otros.

    Las Naciones Unidas es partidaria es del mayor fraude científico de los últimos tiempos, a saber, el cambio climático. Una funcionaria de la oficina del cambio climático sostuvo que la mejor manera de manejar el mundo es con dictadura comunista al estilo de la República Popular de China.

   Si se trata de corrupción, hay que recordar el escándalo del programa Petróleo por Alimentos, luego de la Primera Guerra del Golfo, en 2004.

   El periodista peruano Eric Frattini escribió el libro ONU, Historia de Corrupción (2005). Según este libro “relata con nombres y apellidos 60 años de fraude, corrupción, amiguismo, estafas, acosos sexuales, violaciones, torturas, pederastia, sobornos, mala gestión y catastrófica administración por parte de la ONU y sus agencias especializadas”.

    Por un canal de Youtube escuché al señor Frattini, quien contó que trabajaba para la ONU en un país africano entre 1994 y 1998. Hubo un conflicto civil. Lo que contó fue horrible. Las madres abandonaban a sus hijos menores o débiles, mientras huía. En ese momento, los hombres de la ONU se dedicaron a recoger esos niños, sin embargo, no tenían donde acogerlos, debido a que no tenían más recursos. Sin embargo, el periodista peruano devuelta a Nueva York quedo en shock el estilo de vida que llevaban los altos funcionarios de ese organización. Tenían plata para su modo de vida, pero había plata para albergues. Es más macabra la historia: “Estuvo destinado en Ruanda con la televisión de Naciones Unidas donde fue testigo de la venta en el mercado negro de las vacunas contra la malaria que tendrían que haber sido distribuidas de forma gratuita entre la población”.

    Luego cuenta que la Editorial Planeta le formulo 500 preguntas por su libro: "Si no podía responder a alguna de ellas debería de quietar el párrafo que hiciera referencia a ella. Hubo una pregunta que entonces no pude responder sobre la caja negra del avión donde murieron los presidentes de Ruanda y Burundi y que fue encontrada diez años después en un armario de la sede de Naciones Unidas en Nueva York".

    Según el escritor, la ONU encubrió el atentado donde murieron ambos presidentes. Así “Aquel atentado contra el avión en que viajan los presidentes derivó en la crisis de los Grandes Lagos que terminó con la guerra entre los tutsis y los hutos”.

   O sea, la ONU desencadeno una guerra que costó 800.000 muertos. Asimismo, cuando el ex Secretario de las Naciones Unidas, Kofi Annan recibió un telegrama urgente en se afirmaba que los tutsis iban a realizar un genocidio contra los hutos. Sin embargo, no hizo nada al respecto.

   Sobre la pederastia les recomiendo que vean el canal Que no piensen por ti que le dedica a este asunto. Buscando por la red, encontré la siguiente noticia del 2017 : “Entre el 1° de julio y el 30 de septiembre, la ONU ha recibido 31 delegaciones de abusos sexuales cometidos por personal de la organización”. Es la misma Naciones Unidas la luego hace recomendaciones sobre manuales de convivencia escolar como vimos en el post anterior.

   Casualmente, la agenda de las Naciones Unidas coincide con la de la izquierda o progresismo: promover la ideología del género y atacar a la familia.

    Cuando Michelle Bachelet termino su primer gobierno le crearon el equivalente femenino al mandamás de esta organización internacional, el cargo ONU-Mujer, más bien para protegerla y estuviese alejada del escrutinio público. Estaba todavía fresca en la memoria su incompetencia en el día del terremoto y posterior tsunami, donde ella no quiso sacar a las tropas, con lo cual se hubiera evitado el saqueo en la ciudad sureña de Concepción. Para la izquierda derrotada en la elección presidencial, cuando ganó Piñera por primera vez, su única carta que tenía para la próxima contienda era Bachelet. Por eso, la fondearon en las Naciones Unidas. Además, desde el primer gobierno de Bachelet se comenzó a implementar políticas de la ONU, poniendo énfasis que los menores de 18 años no están a cargo de los padres o la familia, sino el Estado. Luego en su segundo gobierno, vimos la migración abierta que Chile recibió fue porque ella se puso al lado de las Naciones Unidas. Los mismos que los haitianos.Y por último, que ella a través del Ministerio de Educación trato de imponer una recomendación que se tradujo en un manual de convivencia escolar sobre los estudiantes trans, gays, etc.

    Las Naciones Unidas están izquierdista, que la FAO premió a Venezuela por sus políticas alimentarias, cuando no hay alimentos en ese país.

    Bachelet todavía no había terminado su segundo mandato, cuando la ONU le ofreció a la no médico que presidiera la comisión de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), cuyo propósito es fortalecer a la atención primaria. Antes ese cargo lo ocupo otra dirigente de izquierda, a saber, la viuda de Mandela.

Sin embargo, Chile tiene un déficit, precisamente, en la atención primaria.

   Puesto que es una organización de izquierda, el vacante de ONU-Mujer se le ofrecieron a la ex vocera del segundo gobierno de Bachelet, la psicóloga, Paula Nárvaez. Según un medio, la ex ministra “ha estado sometida desde hace tres meses a arduas pruebas técnicas, las que finalmente se resolvieron a su favor”. ¿Les creen? A mí me suena como esos avisos de trabajo que colocan en los medios, en que ya está designado la persona. Simplemente, es para cumplir las formalidades.

   Por el momento, la estrella es Michelle Bachelet. Quizás, cuando no les sea útil se les ocurra promocionar a la señora Nárvaez. La ex presidente no tuvo que hacer ningún cursillo, por así decirlo, cuando asumió el cargo ONU-Mujer.

  Después la ONU le ofreció a Bachelet el cargo de Alta Comisionada de los Derechos Humanos, cargo que acepto. Desde que asumió ese puesto no ha dicho nada sobre Cuba comunista. No sé espera que alguien le mande un informe. La gente común y corriente que usa el sentido, no entiende porque la premiaron con ese puesto si segundo gobierno fue pésimo y ahora estamos cosechando los frutos de las nefastas reformas o de la retroexcadora.

   Tiene razón el presidente norteamericano, Donald Trump cuando afirma que la ONU es una forma de “coerción y dominación”. Y se equivoca el canciller alemán, Angela Merkel: "Creo que destruir algo sin haber desarrollado algo nuevo es extremadamente peligroso". Si no existe, las Naciones Unidas, no va pasar nada, pues las naciones seguirán con las relaciones bilaterales como ha sido siempre.

   Igualmente, se equivoca el actual Secretario de General de esa burocracia mundial, Antonio Guterres, pues la ONU está generando caos al promover la migración masiva y sin control hacia los países prósperos: "hoy, el orden mundial es cada vez más caótico". Las Naciones Unidas, los globalistas y George Soros entre otros hacen suyo el lema de la masonería mixta: Ordo ab Chao. Parece que a liberales tipo Mario Vargas Llosa y su hijo, no les incomoda esa organizaciones inútil. Supuestamente, creen que si no existe la ONU, vendrá el caos.

   Termino con las palabras del periodista mencionado más arriba: "En 2005 ya decía que la corrupción está en el ADN de la ONU. Tras 66 años de historia es muy difícil extraer ese ADN. (...) El problema de Naciones Unidas es que aparece como la esperanza de paz y defensa de los hambrientos y oprimidos cuando es un negocio montado por sus propios directivos".