9 de abril de 2019

Punto de no retorno







     El año pasado el presidente del Tribunal Constitucional, Iván Aróstica fue agredido antes de que se pronunciara sobre la libertad condicional hacia los presos políticos militares que se encuentran injustamente recluidos en el gulag de Punta Peuco y en otros recintos penitenciarios. El fallo fue desfavorable a los militares, por los que les impuso nuevas condiciones para gozar de ese beneficio. El Tribunal Constitucional vulneró la igualdad ante la ley.

   Cuando salieron bajo ese beneficio por marzo unos militares, la izquierda para variar armo un escándalo sin justificación. El mismo grupo político que se cree moralmente superior no dijo nada, cuando en el último año del gobierno de Bachelet, la Corte le concedió la libertad condicional a dos terroristas involucrados en el secuestro del empresario brasileño, uno de los cuales era del Mir y el otro del FPMR. Asimismo, no dijeron nada, cuando gobernaba la Concertación y el máximo tribunal concedía la libertad condicional a los terroristas. Aunque primero gendarmería les concedía la salida dominical, uno de los tantos beneficios que le niegan a los militares presos. La abogada comunista y partidaria del terrorismo del Frente, Carmen Hertz no dijo nada así como tampoco un juez, cuyo nombre no recuerdo, pero que estaba asombrado que les hubiese concedido ese beneficio a los militares.

    Finalmente, el Tribunal Constitucional sólo acogió una petición del oficialismo, que excluía el arrepentimiento. Sin embargo, “mantiene el estándar de exigir 2/3 de la pena cumplida y haber cooperado eficazmente en la investigación de los delitos”. Muchos presos jamás podrán salir por el número de años de las condenas. Por otra parte, no sé cuánto más van a cooperar, si el militar no sabe más, pues cuando se combate el terrorismo se forman departamentos estancos. En la mayoría de los casos condenados, los militares simplemente entregaron al detenido en una unidad o establecimiento. Por tanto, no pueden saber lo que ocurrió después. Para los jueces prevaricadores, los jóvenes oficiales debían saber. A los terroristas del Mir, del Frente Lautaro y del FPMR, que salieron con libertad condicional bajo los gobiernos de la Concertación, no les exigieron eso. La ley del embudo.

      Los mediocres abogados de derechos humanos sacaron un escrito en que cuestionaron la acción de los jueces Carlos Künsemüller, Hugo Dolmetsch y Manuel Antonio Valderrama : “Rechazamos categóricamente el otorgamiento de dichas libertades condicionales a condenados por crímenes de lesa humanidad, por vulnerar las normas y los estándares que impone el Derecho Internacional de los Derechos Humanos para este tipo delitos”. Los firmantes fueron Nelson Caucoto Pereira, Héctor Salazar Ardiles, Luciano Fouilliox Fernández, Roberto Celedón Fernández, entre otros. Ellos son los que están vulnerando el Estado de Derecho y violando los derechos humanos, ya que el delito de lesa humanidad que Chile suscribió no es retroactivo. O sea, lo más arbitrario. El señor Fouilliox estuvo en la inconstitucional comisión Valech y fue el abogado defensor del sacerdote pederastra, Cristián Precht.

   En una entrada que escribí Hombres mediocres, soluciones mediocres, mostré que el abogado Héctor Salazar era  partidario de la mediocre salida que propuso un grupo de parlamentarios, en que los militares saliesen de la cárcel a punto de morir o el  indulto humanitario. El año pasado se opuso a la libertad condicional.

    Si hubiesen políticos y académicos de derecha de verdad, estarían en contra de las arbitrariedades que sufren los militares presos, partiendo con el estigma que le ponen de ‘violador de los derechos humanos’. Aparte de Hermógenes Pérez de Arce y el abogado Adolfo Paul Latorre, entre otros. Las razones no les interesan a la izquierda.

    Dicho sea de paso, los llamados ‘jueces de derechos humanos’, porque en nuestra legislación hay tal juez, son unos verdaderos delincuentes de cuello y corbata o con faldas, ya que no aplican las leyes y los principios del Estado de Derecho.

    El Tribunal Constitucional se salió de la Constitución.

    El año pasado, cuando le pegaron al presidente del Tribunal Constitucional, el ex presidente socialista Ricardo Lagos planteó la “tesis de no retorno” para no desembocar en otro glorioso 11 de septiembre chileno: “Las democracias hay que cuidarlas. De repente nos encontramos con un punto de no retorno y los que tenemos más edad vimos cómo llegamos al 11 de septiembre”. En el sentido de que hay que cuidar las instituciones. Si a estas últimas, la manejan delincuentes como ocurre ahora, no hay que respetarlas, sino hay que hacer una limpieza. Primero, lo que había a fines del gobierno del marxista de Salvador Allende no era la democracia liberal. Segundo, Lagos fue parte del gobierno marxista ya no se acuerda que los terroristas había amenazado a los jueces de la Corte Suprema.

    Ahora bien, quiero analizar las palabras que dijo Andrés Allamand; la diputada comunista, Carmen Hertz y el cientista político, Hernán Larraín Matte, actual jefe de Evolución Política (Evópoli). 

          Partamos por el último, Hernán Larraín, hijo del actual ministro de Justicia, quien dijo: “Me distancio de una mirada tan crítica como la que expone, pero comparto la necesidad de, en forma reformista y gradual, estar cuidando nuestra democracia y sus instituciones para no repetir heridas del pasado. Compartimos la necesidad de avanzar en acuerdos”. Hay que recordar el presidente de Evópoli y jefe la Fundación Horizontal durante el primer gobierno de Sebastián Piñera que gobernó con las banderas de la Concertación, él junto con otros académicos escribieron la Carta Pública “A 40 años: una declaración generacional” por la Democracia y de los Derechos Humanos, en que encarecía a los partidos Unión Demócrata Independiente y Renovación Nacional, que sacaran el artículo donde celebraba la gesta heroica en que pueblo y las Fuerzas Armadas impidieron la instalación de una dictadura comunista. Fue una rebelión ante gobierno que salió de la ley y la Constitución, y que llevo al país al borde de una guerra civil. RN se cambió sus principios a la luz día, mientras la UDI lo hizo a escondidas el año pasado. Todo por la reconciliación. Ambos partidos enfatizan la defensa de los derechos humanos, mientras no se dan cuenta a los presos políticos militares se les viola los derechos en democracia a la vista de todos. La izquierda sembró odio y cosechó tempestades. Si el presidente de Evopoli hubiese estado en la UP, estaríamos como los venezolanos dialogando en una sociedad comunista. Se hace leso del ejército paralelo que tenía Allende. Tal vez cree es una leyenda negra contra el socialismo chileno o una leyenda urbana. El escritor Jorge Edwards milita Evópoli y él ha dicho que no es un converso. Por ese, ese partido es de izquierda.

    Ahora bien, poner las palabras de Allamand y Hertz digamos que es un verdadero contrapunto, si vemos que lo  hicieron ambos en la Unidad Popular. Me extraña que nadie se haya tomado el trabajo de hacerlo. Sus palabras actuales carecen de significado. También aparecieron las palabras del socialista, José Miguel Insulza y de Heraldo Muñoz, quien quería esclavizar a los chilenos por estómago en tiempos de la UP.

     Allamand sueña con la democracia de los acuerdos o “acuerdos nacionales” de los noventa, donde la derecha lo que hizo fue ceder ante la Concertación: “en avanzar gradualmente en temas concretos de gran preocupación ciudadana”. El ex ministro de Defensa del primer gobierno de Piñera no le saco en cara a Lagos, que la Unidad Popular quería instalar una dictadura comunista. Ya no existía la democracia liberal. Allamand durante la UP se cambió al Liceo José Victorino Lastarria para combatir el marxismo. Después de la caída de Allende, cuando estaba prohibido publicar libros, él escribió la historia novelada No virar al Izquierda. En un párrafo afirma: 

   “La oposición sigue creyendo que el poder político surge de los votos exclusivamente. Siguen creyendo que el poder político es una resultante de las elecciones, mientras la UP se caga en las elecciones y desarrolla un poder político cada vez más poderoso, expresada en toda (una) cantidad de organizaciones (...) Sin los militares la UP no cae (...) Hay que presionarlos, obligarlos a intervenir. Hacer que se decidan. Si no lo hacen no la contamos. Nos friegan de todos modos”. Agrega: “(Los militares) actuarán cuando el caos sea total. La toma del liceo es nuestra cooperación al caos”.

    Lo importante era que Chile no cayera bajo una dictadura comunista. Allamand culpa a los militares.

  La diputada comunista, Carmen Hertz dijo: “El 11 de septiembre se incuba precisamente por los sectores que estaban siendo tocados en sus privilegios (…), lo que ocurre hoy es distinto”. Agrego que la desconfianza en las instituciones es “preocupante y peligroso para la democracia”. Gracias a la diputada de Renovación Nacional, Camila Flores descubrimos que la abogada de los derechos y partidaria del grupo terrorista Frente Patriota Manuel Rodríguez, en tiempos de la nefasta UP ella militaba el grupo terroristas Mir y llamaba a la vía armada. Mientras Allamand estaba en el liceo Victorino Lastarria luchado contra la UP, la joven Hertz desde la radio El Loa, en Calama 1973 llamaba: “Debemos tomarnos Codelco por la Fuerza. Y asesinar a quien se oponga”. ¡Qué empática! Ella era partidaria de la vía armada y de instalar una dictadura comunista matando, naturalmente, a todo quien se oponga. No era partidaria de la democracia liberal, sino de las llamadas ‘democracias populares’ o dictadura del proletariado, donde el único partido es comunista. Eso confirma lo que tantas he dicho.

    Los abogados de derechos humanos de izquierda no aparecieron cuando la guerrilla o los terroristas actuaban. Cuando éstos perdieron por los militares, entonces recién ahí hablaba de los derechos humanos. Tampoco se querellaban ante la justicia por los crímenes que cometían los terroristas estando los militares en el gobierno. Siempre ha estado deformado el tema de los derechos humanos.

   Sólo una persona acomplejada le creería todo a la izquierda.

   Varias veces he usado la expresión ‘punto de no retorno’, diciendo que la izquierda llevo al país a esa situación. Y dichas palabras quien mejor la manifiesta es el ex presidente de la República y presidente del senado en aquella época, el demócrata cristiano Eduardo Frei Montalva, en la conocida Acta de Rivera, donde los grandes empresarios le fueron a pedir ayuda, a los cual él les dijo con impotencia: "Nada puedo hacer yo, ni el Congreso ni ningún civil. Desgraciadamente, este problema sólo se arregla con fusiles... les aconsejo plantear crudamente sus aprensiones, las que comparto plenamente, a los comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas, ojalá hoy mismo". Así llegamos a un punto de no retorno, donde la única salida era la fuerza de las armas.

  Después de la batalla, todos son generales.

20 de marzo de 2019

A las feministas de izquierda no les interesa las mujeres







 

   Antes del 8M o “Huelga general de mujeres” o del “Día de la Mujer” hubo interesantes declaraciones, que nos indican hacia a dónde va Occidente. Hace tiempo que veo televisión, ya sea los canales nacionales, ya sea los extranjeros. Tampoco voy al cine. Lo último que vi por el cable eran las series de detectives navales NCIS y la serie Los agentes S.H.I.E.L.D, que es una ramificación de la película de The Avengers. Relacionado con esta última, esta película La capitana Marvel. No he visto la película, sin embargo, escuché los comentarios por diversos canales de Youtube.

    La actriz Brie Larson que había ganado previamente un Óscar dijo que en su gira para promocionar la película no quería hombres blancos la acompañaran. Es racista. Es una feminazi. En el tráiler que fue comentado, hay una escena en que la heroína en el metro le pega a una mujer de más edad, que supuestamente representa a una alienígena. En realidad, esa anciana representaba a las mujeres del pasado.

    Pues bien, relacionado con esa escena, la diputada comunista, Camila Vallejo contó que cuando estaba haciendo campaña con su embarazo, en la comuna de La Pintana, una señora dijo: “cómo se te ocurre postularte al Congreso, dedícate a ser madre”. La diputada califico el comentario de machista: “Yo ahí quedé sin palabras, me sorprendió tanto ver que el machismo estaba impregnado a tal nivel en nuestra sociedad, y que no es patrimonio solo de los hombres". La señora no estaba haciendo una afirmación machista.

    Todas las grandes civilizaciones que conocemos, han tenido como la base que la mujer cuide a los hijos, mientras los hombres hacían la guerra o construían reinos o imperios. Cuando hay choque de civilizaciones, lo primero que atacan son a las mujeres como lo vemos actualmente en Europa, donde los migrantes violan a las mujeres locales.

   Por su parte, la diputada de Revolución Democrática, Maite Orsini manifestó en una entrevista que: “Hay un sector conservador y machista que no le importa mi trabajo y solo busca asociarme con un hombre”. Ella cuenta en la entrevista que ha sido bombero y ha jugado fútbol. Ambos nichos dominados por hombres. Si se metió a bombero, solo haga su trabajo. Muchos hombres se han metido en ese servicio, y no andan pidiendo reconocimiento público. Hacen su trabajo anónimamente sin buscar fama y gloria.

   Una cuñada jugaba fútbol con su grupo de amigas y no andaba diciendo: “reconózcanme”.

    La diputada Osini desea instalar el comunismo en la comuna de Huechuraba.

   El diputado Gabriel Boric se molestó, porque varios parlamentarios de la UDI lo llamaran a que tuviese una actitud varonil, después de que la Comisión de Ética lo sancionará por el asunto de la polera, donde aparecía el senador de la UDI asesinado, Jaime Guzmán: “al menos por una vez en su actuación política, asuma una actitud varonil y declare lo que piensa del crimen de Guzmán (…). Le exigimos consecuencia, hombría y sinceridad en sus declaraciones para la opinión pública y hacia esta instancia”.

    Gabriel Boric respondió en su descargo por escrito: “rechaza que se le exija ‘hombría’ y que ‘asuma una actitud varonil’, ya que estas frases asocian el comportamiento masculino al correcto actuar ético y representan una actitud discriminatoria hacia lo femenino, perpetuando estereotipos de género que disminuyen a las mujeres”. Existen hombres y mujeres. De dónde saco que una actitud varonil discrimina a las mujeres. Los políticos de izquierda no entienden que los hombres y mujeres son distintos, lo que no significa violar la igualdad ante ley. Quizás se presente para la próxima elección parlamentaria como un trans Boric o disfrazado de mujer igual que el político de Evópoli, Felipe Kast para “el día de la mujer”.

     A mí no extraña que el petitorio de las mujeres que marcharon por la Alameda del 8M pasado concuerde con la agenda de la izquierda : denunciar la justicia patriarcal y racista, fin de las AFP, nueva Ley de migración con derechos con enfoque de género y derechos; “Construir memoria feminista, antirracista, antipatriarcal, anticolonial y anticapitalista como herramienta para las luchas y resistencias “, desmilitarización en Wallmapu; justicia para Camilo Catrillanca y educación como derecho social, entre otras cosas. Pues bien, para las tomas feministas que hubo el año pasado, el historiador conservador Gonzalo Rojas escribió una breve columna titulada Gracias por hablar claro, en que la comenta el texto “Diálogos Feministas Fundación Nodo XXI” publicado en El Mercurio y firmado por 18 mujeres, entre las en que se encontraban Nelly Richards, la actual vicerrectora de la Universidad de Chile, la periodista Faride Zerán; la novelista Diamela Eltit casada con el allendista y socialista, Jorge Arrate y la ex candidata a la presidencia del Frente Amplio, Beatriz Sánchez, entre otras. El historiador muestra que a las feministas de izquierda, que a ellas no les interesan las mujeres, sino el cambio del modelo económico. Observa, asimismo, que las mencionadas festejan la toma en las universidades, aun cuando tanto administrativos como profesores no pueden hacer su trabajo. Y lo peor, son agredidos por pensar diferentes.

   En una parte del texto feminista afirma:

    “construir agencia política capaz de entrar en diálogo y contradicción con el poder y de incidir políticamente sin renunciar a la rebeldía feminista y a su potencia disruptiva; avanzar en una articulación socialmente anclada, que convoque a las mayorías sociales golpeadas por el neoliberalismo; tensionar las prácticas e idearios de las organizaciones sociales y políticas: sindicatos, partidos, movimientos; ampliar y profundizar nuestra restringida y elitaria democracia y transformar la política reconstruyendo su vínculo con la sociedad, son algunos retos que abre esta movilización social”.

         Esas mujeres mencionadas habrán votado por Bachelet y la Nueva Mayoría. Y aun así, no se dan cuenta estas intelectuales que la mayoría de los chilenos rechazaron el camino de la izquierda. ¿     No escucharon la expresión “Chilezuela”?

    Esas mujeres son sensibles y empáticas que no les importó que el país se estancará económicamente, que bajara la inversión, que aumentara el desempleo y la burocracia bajo el segundo mandato de Bachelet: “En estos caminos feministas nos encontraremos desde nuestros distintos campos de acción y lucha, desde las universidades, las escuelas, las organizaciones de trabajadoras y trabajadores, desde la cultura y la comunicación, desde los movimientos y los partidos políticos y desde las luchas antineoliberales por la recuperación de los derechos sociales y contra la precarización de la vida y el trabajo”. Las feministas de izquierda son liberticidas.

   Las mujeres feministas y los hombres de izquierda siempre enfatizan lo colectivo por sobre los derechos individuales. Así hay un grupo o colectivo para cada demanda. Eso supone que no aceptan puntos de vistas diferentes. De ahí, por ejemplo, que no tomen en cuenta las opiniones de la mujeres que están en la derecha. Para la aprobación de la aborto por tres causales, la no médico Michelle Bachelet no les importo un comino las opiniones de las mujeres médicos que se oponían al aborto.

           Ese énfasis por lo colectivo me recuerda a uno de los villanos de la serie Star Trek, a saber, los Borg son mitad máquina con poco de humanidad. O sea, esa raza representa el transhumanismo, la cual forma parte de la agenda de la ONU. Ellos manejados por una mujer, una especie abeja reina. O la reina de la serie ‘V’.

   Una expresión frecuente que usan las mujeres, independiente, de que sean de izquierda o derecha, sobre todo, en política: “la sociedad nos exigen más”. Da la impresión con esa tipo de declaración quieren verse como víctimas. Ni los hombres o a la sociedad le andan exigiendo. Lo único que le piden es que si asumen un rol, un papel o un cargo para ser los más claro posible, asuman tal papel, el cual tiene obligaciones o deberes. Un mal ejemplo lo dio Michelle Bachelet en su segundo mandato que, cuando metía la pata se escudaba en que ella era mujer, olvidándose que estaba metida en cargo. Ella siempre poso como víctima para no asumir sus responsabilidades. Fue más descarada, cuando presentó la querella a la revista Que Pasa como persona natural y no como Presidente de la República, a quien los medios tienen derecho a investigar. Bachelet no era dona Juanita dueña de un almacén de barrio. Sebastián Dávalos obtuvo el millonario préstamo de Andrónico Luksic para hacer el negocio en Malachí, por ser hijo del Presidente de la República.

    En la reciente reunión de la ONU-Mujer, que se realizó en Nueva York, la diputada de Renovación Nacional, Francesca Muñoz dijo: "Soy mujer, soy 'provida' y vengo a hablar en defensa de millones de mujeres que no nacieron porque algunas, no todas, no han sido capaces de defenderlas desde el vientre de la madre. Aún peor, impulsando políticas públicas que las entregan a procedimientos tortuosos para arrancarlas del vientre, destruyéndolas",

   Agregó: "mi Constitución chilena dice que el artículo 19 la ley protege la vida del que está por nacer y si vamos a hablar de legislar a favor de la mujer, empecemos por dejarla nacer".

     La política de derecha recibió tibios aplausos, según informa la prensa.

    La diputada socialista, Maya Fernández dijo en la ONU: "En Chile tenemos un Congreso diverso y, en ese sentido, debo decir que somos varias las diputadas presentes que no compartimos la opinión de la diputada que me antecedió". Una cosa es admitir que el Parlamento es variado, y otra cosa es reconocer la diversidad. Para los progresistas por ellos, que no existiera la posición defendida por la diputada de Renovación Nacional. Después de todo, la tilda de reaccionaria y fundamentalistas.

   Las feministas tienen pintan de hombres o son trans género.

   En Occidente, los hombres se han feminizado y las mujeres se han masculizado. En el caso de los hombres, tendríamos que mirar a las mujeres eslavas que manejan la espada de los cosacos rusos. Las feminista de izquierda lo que menos tienen es de lo femenino.

  Yo esperaría que un líder político mujer que me represente sólo defendiese la igualdad ante ley, que al femicidio lo llamara homicidio, que fuese contraria a la discriminación positiva y a las cuotas en todos los ámbitos. Y por último, que fuese contraria al ministerio de la Mujer, pues es una abierta discriminación hacia los hombres.

    Casi se me queda en el tintero. A mediados de los noventa tuve clases con el profesor y doctor en filosofía de la Universidad de Oxford, Miguel Orellana Benado , quien escribió el libro Pluralismo: Una ética del siglo XXI. Recién me entero que fue el supervisor de la tesis para doctor de Renato Garín de Revolución Democrática. Según Orellana, ahora no había que emplear la palabra ‘hombre’ para referirse indistintamente a las mujeres y los hombres, pues era propio del siglo XIX. A las feministas no les gustaba. Ahora, entonces, había que usar la expresión ‘ser humano’ para nombrar hombres y mujeres. Lo que menos esperaría que alguien con un doctorado se arredré antes las feministas. Por eso, no tomo en cuenta los post títulos. Hace tiempo que hacen agua.

    A las feministas de izquierda lo único que les interesa es la ideología, no los hechos o verdades que desmienten o refutan su ideología.

14 de marzo de 2019

What´s the point?


Los colores hacen a las armas menos amenazantes?


9 de marzo de 2019

Guaidó es chavista









Juan Guaidó es el hombre del momento en Venezuela. Un héroe de nuestro tiempo. Ha sido reconocido por más de cincuenta países. Muchos tienen esperanza que las cosas cambiaran, cuando él logre tener el poder que no tiene ahora.

    Sin embargo, el actual presidente interino declaró en su cuenta twitter que se declara chavista. Me pregunto cuántos de los que están en la oposición fueron chavistas en su momento: “2/3 Dudo que Hugo Chávez aceptaría lo que Maduro ha traído para Venezuela y la FAN: hambre, violencia, represión y miedo. Maduro ha destruido lo comenzado por la constitución del 99 y promovida por Chávez en el 99 y defendida por nosotros en 2007. 3/3 Luego de tanta destrucción me pregunto: Aprobarían esto quienes creyeron en Chávez? Lo aprobaría su hija?

   Me pareció lo más extraño que medios tanto importante como el diario El País de España, El Mundo y LibertadDigital, hayan omitido esa declaración.

   Me cabe preguntar, si las esposas de los líderes socialistas presos por Maduro fueron chavistas en su en momento, Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López y Mitzy de Ledezma, esposa de Antonio Ledezma. Cabe recordar que cuando vinieron las mencionadas señoras a Chile, estuvieron nada menos que la hija de Salvador Allende, la parlamentaria del Partido Socialista, Isabel Allende. Venezuela está bajo un sistema comunista. Es la copia exacta de la nefasta Unidad Popular marxista leninista, salvo que Allende no pudo ganarse a las Fuerzas Armadas.

    Al mismo tiempo Guaidó presentó su programa para levantar el país en la Universidad Central de Caracas: “El Plan País”. Dicho plan consta de tres áreas: Social, Económico y Petrolero. El objetivo es, pues, "la reestructuración de Venezuela en materia energética, agroalimentaria, económica, social, seguridad y defensa".

    Para el Panel Social tiene pensado "El plan establece garantizar al menos 12 productos alimenticios como arroz, harina de maíz, pasta, proteínas como pollo, azúcar, leche". O sea, es el Estado el que proveerá de esas cosas a los venezolanos y no los empresarios motivados por su propio egoísmo.

    Para el Panel Económico tiene pensado simplemente en gastar: Pretender incentivar la producción nacional, esto es, expandiendo el gasto fiscal, el cual será financiando con capital extranjero. "No vamos a reducir el gasto, no vamos a vivir en austeridad, vamos a un programa de expansión para reactivar la economía venezolana".

   Una cosa rescatable. Pretender levantar el control de cambio, para que los venezolanos compren los dólares que quieran.

    El propósito es pasar de un Estado Empresario a un Estado Social.

    Guaidó promete más socialismo a los venezolanos. Si Guaidó se declara chavista, es porque comparte la ley que sacó Chávez para expropiar la propiedad privada conocida como “Ley de Propiedad Social”, en el 2009. Ahora bien, esa ley afirma: "declarar la utilidad pública y el interés social de bienes, materiales e infraestructuras que se determinen susceptibles de ser declarados de propiedad social, para asegurar la producción socialista". Todo por el llamado ‘Interés Social’. A lo anterior, bajo el pretexto del interés nacional también pueden caer en manos del Estado. La mencionada ley chavista sobre la propiedad social, ¿no les recuerda que en la constitución socialista que Bachelet quiso sacar en su segundo gobierno la propiedad privada tendría una función social? Esa idea la defendían tanto el Partido Comunista como la Democracia Cristiana.

   En el 2007, Hugo Chávez afirmaba: "No se trata de estatizar toda la economía... No, nuestro socialismo acepta la propiedad privada. Solo que esa propiedad privada debe estar en el marco de una constitución y unas leyes y de un interés social".

    Apenas elegido como diputado, según nos informó un medio, estuvo en Chile pidiendo ayuda, cuando murió Hugo Chávez y le sucedió Nicolás Maduro.

   Según cuenta el medio, los socialistas no lo tomaron en cuenta. Manuel Avendaño , coordinador internacional de su partido Voluntad Popular manifestó: “El Partido Socialista estaba bien renuente a dar una declaración en contra de Maduro. Me acuerdo que la senadora Allende fue cortés con nosotros, pero no nos dijo nada bueno ni nada malo. En ese momento los socialistas no estaban en la línea de criticar a Maduro y varios daban las elecciones de Venezuela como legales. También nos acercamos al presidente del PC, don Guillermo Teillier, que estaba en la comisión de Relaciones Exteriores, y aunque fue cortés con nosotros tampoco nos dijo nada”. Obvio, si lo apoyaban hasta hace poco. Además, el PC apoya la dictadura cubana y a Maduro.

    Asimismo, nos cuenta que en la antesala de las primarias del 2013, Guaidó y Avendaño quisieron reunirse con Michelle Bachelet, Andrés Velasco y Claudio Orrego. ¿Por qué? Afinidad ideológica. Con todo, ninguno de los tres los recibió. Se nota que no conocen a la Alta Comisionada de los Derechos Humanos, que lo que único que conoce es el comunismo. Socialista atraen socialista. Ley de la atracción.

    En la revista mexicana Letras Libres, el mexicano de izquierda,el periodista Ricardo Dudda escribe el artículo Venezuela y la izquierda anti-chavista, en que le molesta que identifiquen a la izquierda con el chavismo o “Socialismo del siglo XXI”: “Es cierto que la derecha explota el tema de Venezuela para atacar a la izquierda. Pero la mejor manera de evitar esto es simplemente no defendiendo a un dictador durante años simplemente porque se autodenomina de izquierdas”. Nos quieren convencer que Maduro no es izquierda. El columnista afirma que el gobierno de Maduro califica a la oposición venezolana de ultra derecha, cuando “en realidad socialdemócratas, pero antichavistas, claro: Voluntad Popular, el partido de Leopoldo López y del presidente interino Juan Guaidó, forma parte de la Internacional Socialista desde 2014)”.

    A la izquierda el gobierno de Maduro les trae mala publicidad. Les molesta más el chavismo que la dictadura comunista que hay en Cuba. Y no hay que olvidar, que Venezuela es manejada desde Cuba. De lo contrario, le pondrían el mismo empeño en sacar a los gobernantes actuales de la isla-cárcel, cosa que ni la Unión Europea hace. Después de todo, cuando arrestaron ilegalmente al general Augusto Pinochet, en Londres, el dictador comunista Fidel Castro estaba con el primer ministro español, José María Aznar.

   El ex canciller del segundo gobierno de Michelle Bachelet, Heraldo Muñoz sostiene que hay contradicción en condenar el gobierno de Maduro y defender el Gobierno cívico militar chileno, cuando sabemos que éste fue pedido mayoritamente por la ciudadanía, porque no querían vivir bajo una dictadura comunista de corte cubano. A lo más chilenos llegamos a la situación que ha vivido Venezuela por 20 años. Nosotros lo vivimos en tres años: “tanto en la UDI como en RN, todavía hay parlamentarios, dirigentes que siguen reivindicando la dictadura y a Pinochet, y eso es una enorme contradicción. No puede ser que hablen de democracia y derechos humanos en Venezuela, y acá digan que la dictadura, con sus crímenes, es parte de la diversidad de la derecha, eso es inaceptable”. Es una contradicción y desfachatez que un ex revolucionario marxista que formo parte del gobierno de Salvador Allende que quiso instalar la dictadura del proletario o una dictadura comunista, hable de democracia y derechos humanos. A las dictaduras comunistas las llamaba democracias populares. En éstas últimas creía el señor Heraldo Muñoz, quien, además, en la UP oficiaba por así decirlo de comisario de las JAP (Juntas de Abastecimiento y Precios), que tenían por objeto esclavizar a la población a través del estómago. Desde luego, ningún político o académico que se diga de derecha le va a sacar en cara el ex ministro de Bachelet, salvo un chileno decente en su cuenta twitter. Dicho de sea paso, ahora Wikipedia borró del historial de Muñoz en la que se refería la parte en que fue Supervisor Nacional de las Tiendas del Pueblo (Almacenes del Pueblo). Lo que más enfureció a los chilenos que ya no podían comprar en efectivo. La Venezuela de Chávez saco la versión del JAP chilena. A estos políticos fracasados generacionalmente, hay que encararlo tal hizo la diputada de RN, Camila Flores a la diputada comunista y ex Mir, Carmen Hertz. Dejarlos entre la espada y la pared.

   Al ex canciller Heraldo Muñoz se le puede calificar de traidor a la patria, luego que reconoció que el gobierno sabía de la llegada de los haitianos entre gallos y medianoche.

   El presidente interino no trae para Venezuela ningún plan al estilo de ‘El Ladrillo’ de los Chicago Boys chilenos, ni tampoco trae un plan para disminuir la inflación, ni garantizar la propiedad privada. Su único objetivo es el poder y mantener al legado de Hugo Chávez.

4 de marzo de 2019

Dillbert

(y otra interrupción de la eterna pausa)




28 de febrero de 2019

Verdad, posverdad y fakenews








    Supondré que vivimos bajo un régimen de libertades y que cualquiera a la luz de su razón puede diferenciar la verdad y la falsedad. Por tanto, supongo que hay una verdad independiente de mi subjetividad o independiente de la raza o sexo. Supondré, además, que tenemos libertad de expresión, que es una extensión de la libertad de conciencia.

   La definición clásica de la verdad es que los enunciados o palabras se corresponden con la realidad. Sin embargo, antes que cayera el Muro de Berlín un grupo de filósofos comenzó a socavar que hay una tal verdad. A comienzos de los noventa interrumpieron con fuerza en Occidente la llamada filosofía postmodernista, la cual renegaba de la verdad. Y ahora en vez de la verdad se hablaba de relatos. En una sociedad existían diversos relatos. Entonces, empezamos a escuchar que cada grupo tenía su “verdad”. Cada sector político tiene su “verdad”. Los grandes relatos habían provocado conflictos.

    El filósofo norteamericano de esa corriente, Richard Rorty lo sintetizó así: "Nosotros . . . [deberíamos] abandonar la teoría de correspondencia de la verdad, y comenzar a tratar las creencias morales y científicas como herramientas para alcanzar una mayor felicidad humana, en lugar de representaciones de la naturaleza intrínseca de la realidad”.

    Asimismo, para los filósofos posmodernistas, los seres humanos estamos condicionados por la cultura y el lenguaje. Para ello, el filósofo francés Foucault se basa en la pintura del pintor Magritte, de 1966, en la que aparece una pipa en un pizarrón con la frase “Esto no es un pipa”. A partir de entonces, las imágenes no se corresponden con las palabras y éstas no se corresponden con la realidad.

      Hay que cambiar el lenguaje. De ahí derivamos al diccionario de la diversidad sexual promovida por los grupos LGBT. La Ley de identidad de género promulgada el año pasado, que se basa en que el sexo de una persona es una opción subjetiva, no objetiva: "se entenderá por identidad de género la convicción personal e interna de ser hombre o mujer, tal como la persona se percibe a sí misma". Dicha ley está equivocada, pues la medicina forense se basa en el esqueleto para diferenciar el hombre y mujer . Por tanto, estoy diciendo una verdad. La estructura ósea es diferente entre hombres y mujeres. En inglés hay dos siglas para referirse al cambio de sexo: Male to female (MtF) y Female to Male (FtM). Por mucho que se operen y se pongan hormonas en nada va cambiar el esqueleto. Los hombres tienen brazos largos y manos grandes, las mujeres, no. Las mujeres tienen cadera, los hombres, no. Los hombres tienen la espalda, recta, las mujeres, no. Las mujeres no tienen el cinturón de Adonis. Los hombres tienen una mirada profunda, las mujeres. Si ven, por ejemplo, una actriz, una modelo, una cantante, una deportista con el mencionado cinturón, téngalo por seguro que es hombre. Les recomiendo que vean los canales de trans investigación , ya sea en inglés o castellano de Youtube.

     Al mismo tiempo que escuchábamos que cada cual tiene su verdad, en otro plano, la izquierda intenta imponer su “verdad oficial” basada, naturalmente, en mentiras de la historia reciente. Dicho de otra manera, mientras se fomenta más el relativismo, éste último se convierte en absolutismo. Sólo es verdadero lo que la izquierda establece.

    En el ámbito la ciencia, escuchamos hablar del consenso, como si la verdad necesitase del consentimiento de dos partes o múltiples lados.

    Lo importante es repetir una mentira, hasta que se crea que es una verdad. La llamada “verdad oficial” es lo mismo que lo se conocemos ahora como posverdad, que es la definición que estableció la Real Academia de la Lengua Española, en el 2017: «el potencial [....] que la retórica tiene para hacer locutivamente real lo imaginario, o simplemente lo falso». Que dicho de manera más coloquial sería “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”. Además, apela a las emociones, creencias y deseos del público. O sea, la posverdad es propaganda.

   El ministro de Propaganda del régimen nazi, Joseph Goebbels ya lo decía: “Una mentira repetidamente adecuadamente mil veces se convierte en verdad”.

   Sin embargo, antes de Goebbels ya el líder del Partido Comunista Ruso o Bolchevique y fundador de la ex Unión de República Socialista Soviéticas (URRS), Vladimir Lenin lo había dicho: “Una mentira repetida muchas veces se convierte en una gran verdad”.

   Ambos regímenes tenían varias cosas en común. Pero ese no es el tema.

   A raíz del fallo de ministro Madrid por el Caso Frei, me llamó la atención, que el diputado Walker de la Democracia Cristiana, dijera que el juez estableció una verdad histórica. Tenía entendido que era tarea de los historiadores era establecer tal como los hechos acontecieron y no los jueces. Desde hace buen tiempo es así en el país. Los jueces en los llamados casos de derechos humanos se dedican establecer una verdad, cuando dictaminan sobre presunciones y falsedades. Por ejemplo, la primera condena que recibieron el general Manuel Contreras y el brigadier Miguel Krassnoff, entre otros, fue que habían secuestrado a la terrorista del Mir, Diana Aron. Recuérdese que los jueces fallan por delito ficticio, a saber el secuestro permanente. Según cuenta, Hermógenes Pérez de Arce, la mentada terrorista murió en un enfrentamiento, nunca fue apresada.

    Los historiadores que no son izquierda se les tienen amenazado por leyes mordaza. Cárcel a los historiadores como en Europa por no aceptar la “la verdad oficial”.
    De la posverdad llegamos a la fakenews, que en castellano significa noticias falsas. A quien dice la verdad se le acusa de difundir noticias falsas. En el último mandato de la comunista Michelle Bachelet abundaron ese tipo de acusaciones contra los medios que destapaban algo relacionado con el Presidente de la República. Desde el caso Caval hasta la compra de terrenos para hija de Bachelet, en Dominga. La ex mandataria acusaba a tal o cual medio de difundir fakenews, cuando tal medio decía la verdad. Incluso se querelló contra la revista Que Pasa por difundir el negocio de su hijo, Sebastián Dávalos y su nuera Natalia Compagnon por la compra del terreno en Malachí.

   Cuando se firmó el Pacto Migratorio de las Naciones Unidas, que perjudicará a las naciones, la canciller alemán Angela Merkel acuso a quienes se oponían a ese pacto de difundir noticias falsas: "Todos sabemos que la inmigración ilegal, debido a las diferencias en las oportunidades de desarrollo en el mundo, genera grandes miedos en nuestros países. Y ahora los detractores de este acuerdo están utilizando estos miedos para difundir noticias falsas". En realidad, los defensores del tal pacto no estaban diciendo la verdad.

   La revista mexicana Letras Libres entrevistó al periodista español, Arcadi Espada . Es interesante. Cuando le preguntan por la fakenews, él responde: “Las fake news no son de ahora. Están asociadas a la historia de nuestro oficio. Las palabras sirven para mentir también”.

   Mientras escribo esta entrada, me acordé de la transmisión radial “La Guerra de los Mundos”, que ocurrió previó a la Segunda Guerra Mundial por el director Orson Wells. Por un canal de Youtube, me entero que los ingleses ya habían un transmisión que provocó pánico entre la población. La izquierda chilena cuando murió Allende, hizo una fake news, acusando a los militares de haberlo asesinado, del mismo modo con la cantidad de muertos que fallecieron después del 11 de septiembre.

      Luego le pregunta de la relación entre el relativismo y la posverdad: “Sí, pero ahora hablamos de la posverdad, asociada en gran parte al triunfo del relativismo. Porque la posverdad no es solo mentir”. A lo responde el periodista español: “Sí, es la euforia del posmodernismo. La vulgarización de lo que los filósofos posmodernos llevan años diciendo”.

  La posverdad es una consecuencia de las ideas de los filósofos posmodernos.

  El representante de Letras Libres le pregunta si las personas están hastiadas de la fakenews y de la posverdad: “Hay hartazgo de posverdad y fake news”. Arcadi responde así: “Llevo veinte años, antes de una manera más solitaria, subrayando la importancia de la verdad en la vida pública. Esa importancia me la discutían muchos. La gente al final se ha dado cuenta de que una sociedad funciona mal si no distingue bien entre lo verdadero y lo falso”. Hasta aquí todo bien.

   Sin embargo, el periodista de Letras Libres le saca en cara al destacado periodista español, que él proponía un ministerio de la verdad. Y lo defiende: “Sí, claro, el ministerio de la verdad es una necesaria exageración de las cosas para que la gente lea de lo que se trata realmente. Creo que la verdad es un bien al que el Estado no puede renunciar”.

   Las personas no pueden distinguir la verdad y de la falsedad, para ello requieran que el Estado les diga qué es verdadero. No es la obligación del Estado preserva una verdad.

    En el ámbito restringido a la literatura, Arcadi Espada acusa que las minoría identitarias están diciendo cómo los escritores tienen que escribir, lo que es una aberración: “los lobbies contemporáneos organizados en torno a las mujeres, los gays… es decir, todo este tipo de minorías identitarias que pretenden decirnos cómo tenemos que escribir los demás”. ¡A lo que hemos llegado! 

    Las personas por sí mismas pueden diferenciar una verdad. No necesitamos una policía del Pensamiento. Cuando se niega la verdad, entonces, se imponen verdades oficiales, que son falsedades. Como los revolucionarios descritos por el escritor ruso Fiódor Dostoyevski en las novela Los Demonios, que destruyen altares para poner otros.

20 de febrero de 2019

Zinc




(otra breve interrupción del no-post)

Se cumplen 30 años de la retirada soviética de Afganistán. 
Merecen leerse las historias de los veteranos, en Los muchachos del Zinc

7 de febrero de 2019

Nicolás Maduro es el Salvador Allende venezolano






 
     Ante la autoproclamación del socialista, Juan Guaidó como presidente de la nación venezolana, el dictador Nicolás Maduro se comparó con Salvador Allende : “Chile… la hermosa Chile de la Unidad Popular, del gran Salvador Allende, presidente mártir de los pueblos de América”.

   A Nicolás Maduro le piden que renuncie igual que la oposición a Allende.

    Ahora bien, esa comparación irritó a la izquierda chilena como a la escritora Isabel Allende. Fue considerado como abuso y aprovechamiento. Naturalmente, a los diversos personajes de ese sector que han pasado por la política mintieron para variar. Carecen de honestidad intelectual. Por eso, no les gusta verdad. Y por esa misma razón, prefieren imponer una narrativa falsa o una “verdad oficial”, que lo que menos tiene es de una verdad.

   Cualquiera comparación del régimen chavista venezolano con el Gobierno Cívico Militar que gobernó el país entre 1973 y 1990, carece de todo fundamento, pues una de las razones de la intervención militar chileno, es que los chilenos estábamos igual que los venezolanos, tanto en términos económicos como político. La única diferencia es que Allende nunca pudo comprarse a los militares, a pesar de que el Mapu y el grupo terroristas Mir se infiltraron en las Fuerzas Armadas.

      Cuando vinieron las esposas de los dirigentes socialistas venezolanos Leopoldo López y Antonio Ledezma a Chile, ni Ricardo Lagos, ni Sebastián Piñera se les ocurrió decir, que los chilenos ya vivieron en carne propia el comunismo allendista durante tres años lo que los venezolanos han llevado 20 años. Tampoco dijo nada al respecto el novelista y poeta culposo, Arturo Fontaine Talavera, que las recibió en el Museo de la Memoria dedicado a los terroristas. ¡Que hayan venido a pedirle ayuda a la izquierda chilena refleja que no tiene conocimiento de la historia reciente de América Latina!


       Me acordé que en la Cuba comunista hay monumento al presidente marxista chileno. Si Allende era democrático, ¿qué hace un monumento allá en la isla cárcel? En el segundo gobierno de Michelle Bachelet, el ex ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz viajo a ese país para incrementar el intercambio comercial. De paso, le rindió honores a la estatua de Allende. Nunca han reclamado por cierto los dirigentes de la ex UP. Antes de la llegada de la Unidad Popular, toda la izquierda estaba entusiasmada con la dictadura cubana

    Aquí se muestra que los zurdos son los verdaderos negacionistas, pues los revolucionarios marxistas leninistas de la ex UP, ya se no acuerdan de la Declaración de Principios de Congreso de Chillán de 1968 y del Congreso de La Serena, en 1971, en que botaban por la basura la democracia y optaron por la violencia: “La violencia revolucionaria inevitable y legítima….Sólo destruyendo el aparato burocrático y militar del estado burgués, puede consolidarse la revolución socialista”.

     Siempre sacan a relucir que en Europa hay diversos lugares llevan el nombre de Salvador Allende. El ex matón del Grupo de Amigos del Presidente (GAP), el diputado socialista Marcelo Schilling dijo: “En Francia hay ciudades que llevan calles y plazas con el nombre de Allende; no estoy seguro de cuántas llevarán el nombre de Maduro”. La prensa europea occidental antes de la intervención militar del 11 de septiembre de 1973, era bastante ácida con respecto al gobierno de la Unidad Popular como cuenta la periodista Nena Ossa en su libro Thank You Allende! La prensa europea que criticaba a Salvador Allende como lo hacen ahora con Nicolás Maduro cambio radicalmente el mismo 11. Y eso que todavía estaba fresco la Primavera de Praga de 1968, donde los tanques soviéticos entraron a Checoslovaquia. Todo cambio gracias a la mano negra de la KGB en los medios occidentales. No hay otra explicación más lógica. Ahora Francia le acogida de asilo al terrorista del FPMR que asesino al senador de la UDI, Jaime Guzmán. En realidad, el país galo no es buen ejemplo en muchas cosas.     

   Los Socialista históricos que se enojaron con las palabras de Maduro son unos verdaderos mitómanos. Éstos fueron José Antonio-Viera Gallo, Marcelo Schilling, Sergio Bitar, Ricardo Solari, Ricardo Núñez Muñoz, Jaime Gazmuri. Dijeron que Allende era democrático, respetuoso de la Ley y la Constitución. Y el abogado de derechos humanos del Partido Comunista, Eduardo Contreras, a quien Bachelet nombró embajador en Argentina durante su segundo gobierno.

   El ex ministro de la Unidad Popular, Sergio Bitar expresó: “No podemos callar y aceptar que Maduro pretenda guarecerse en la imagen del Presidente Allende, desprestigiándolo y distorsionando la realidad. Allende es un símbolo de integridad moral, de compromiso social y de vocación democrática incuestionable. La experiencia de Maduro, en cambio, ha traído persecución política, miseria, crisis humanitaria, hambre”. Se equivoca el ex ministro en cuanto Allende. Todo lo que le acusan a Maduro lo hizo, pues trajo miseria. Ya no se acuerda de las JAP, del desabastecimiento, producto de las propias políticas de la UP.

   ¡Qué manera de mentir! El socialista Schilling dice: “Allende se propuso construir una sociedad más justa, respetando la Constitución, las leyes y la democracia. Nunca reemplazó al Congreso por una Asamblea Constituyente ni desconoció las normas vigentes”. Falso. No respeto la Constitución, la democracia y las leyes. Allende quería reemplazar el Congreso por el poder popular tal como lo denuncia el Acuerdo de la Cámara de Diputados: “Que, para lograr este fin, el Gobierno no ha incurrido en violaciones aisladas de la Constitución y de la ley, sino que ha hecho de ellas un sistema permanente de conducta, llegando a los extremos de desconocer y atropellar sistemáticamente las atribuciones de los demás Poderes del Estado, violando habitualmente las garantías que la Constitución asegura a todos los habitantes de la República, y permitiendo y amparando la creación de poderes paralelos, ilegítimos, que constituyen un gravísimo peligro para la nación, con todo lo cual ha destruido elementos esenciales de la institucionalidad y del Estado de Derecho;”. Y Bachelet en su último gobierno, intento algo parecido con los cabildos. Sólo el político Cristián Monckeberg señalo que esas asambleas para la nueva constitución eran ilegales.

    El ex ministro del Trabajo, Ricardo Solari dijo: “tratan de comparar la pulsión heroica en el día final de Allende con la épica eventual de una confrontación promovida por fuerzas externas, si fuera el caso”. Según dos periodistas, Allende quiso rendirse y luego fue asesinado por los cubanos.

   El ex sub secretario de Justicia de Allende, José Antonio Viera-Gallo recuerda que los comunistas chilenos supongo compararon al general Wojciech Jaruzelski con el general Prats y al Movimiento Solidaridad con el paro de los camioneros contra Allende: “Algunos dirigentes del Partido Comunista ya lo hicieron una vez con el movimiento Solidarność en Polonia, donde comparaban a Wojciech Jaruzelski (el gobernante polaco a comienzos de los ochenta) con el general Carlos Prats, y al movimiento dirigido por Lech Wałęsa con el paro de los camioneros de 1972 en Chile contra Allende. Es decir, cosas completamente absurdas”.

     Luego agrega: “Comparar estas cosas tiene una utilidad política para justificar una posición. Pero hay una enorme diferencia: quien ha dado el golpe de Estado es Maduro. Allende nunca dio uno sino que respetó toda la institucionalidad. El movimiento chavista es populista, mientras que la Unidad Popular tenía un proyecto político. Es fuera de lugar comparar a Maduro con Allende”. Nunca respeto la institucionalidad.

    Según el profesor de Historia chileno, Jan Doxrud en un escrito titulado La Política Económica de Salvador Allende y la Unidad Popular, describe la “microeconomía del populismo”, la cual se refiere para “explicar las políticas económicas que han implementado regímenes populistas como el de Allende y otros más modernos como el de la Venezuela bolivariana”. Cuando Alex Kaiser y la guatemalteca Gloria Álvarez escribieron El engaño populista, debieron haber puesto en el centro a Salvador Allende rodeado de Hugo Chávez, Michelle Bachelet, Evo Morales, Cristina Kirchner, Pablo Iglesias, Fidel Castro y Rafael Correa.

   Lo que les falla a los políticos mencionados, es que la ex presidente Michelle Bachelet apoya el régimen de Maduro como antes respaldo a Hugo Chávez. Durante su primer gobierno Bachelet fue partidaria de la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur), un engendro del ex presidente Chávez. No dijo nada cuando el ex militar golpista clausuró un canal de televisión. No recibió a Lilian Tintori y Mitze Capriles. Según un reportaje , tanto ex canciller demócrata cristiano Alejandro Foxley en su primer gobierno como Heraldo Muñoz en su segundo gobierno le recomendaron tomar distancia del régimen chavista.

    Ya en el 2003 Hugo Chávez se comparaba con Allende: "lo que le hicieron a (Salvador) Allende están tratando de hacernos a nosotros".

   Cuando murió Chávez, La Fundación Allende saco el siguiente comunicado, en el 2014: “La Fundación Salvador Allende, Seccional Guayana, Estado Bolívar, hace llegar sus más sentidas condolencias a los padres, hermanos, hijos, nietos y demás familiares, por la pérdida irreparable de nuestro querido y apreciado presidente Hugo Chávez Frías, como también al pueblo revolucionario que sufre la terrible perdida, de quien aportó todo su esfuerzo físico y mental para transformar a Venezuela en un país de justicia, que pudiera llevar a su pueblo a la "máxima suma de felicidad" como dijera nuestro padre Libertador Simón Bolívar”.

   En el 2015, la Radio Chile afirmó: “Hugo Chávez nos trajo a Salvador Allende al presente. Retomó en su tierra las banderas del Presidente Allende de la Unidad Popular y el pueblo chileno construyendo una nueva vía al socialismo del siglo XXI en la República Bolivariana de Venezuela”. Más claro que el agua. Sin embargo, los Socialistas históricos no dijeron nada sobre esa comparación. Se quedaron callados.

   Cuando Hugo Chávez comenzó con su gobierno, a un compañero de universidad que militaba el PPD, le dije que el ex militar golpista era el Salvador Allende venezolano y viceversa. Se enojó.

    En el 2015, cuando vinieron las esposas de los lideres venezolanos , escribí: “La oposición venezolana está más perdida que el teniente Bello. Lo ilustra las diversas declaraciones donde comparan al régimen de Maduro o Chávez con el gobierno de la Fuerzas Armadas y de Orden (1973-1990), y no contra la UP”. Lo correcto sería: “y no con la UP”. Se entiende.

   En una entrada que escribí en septiembre del 2017 La Venezuela marxista y la Unidad Popular” deje entrever que eran lo mismo.

  Cuando la diputada de Renovación Nacional, Camila Flores dijo que la situación que vive Venezuela es idéntica a la Unidad Popular, yo concluí con estas palabras:

  “Salvador Allende fue nuestro Hugo Chávez y Nicolás Maduro.    
  Hugo Chávez y Nicolás Maduro son el Salvador Allende venezolano”.

3 de febrero de 2019

1989-2019

(breve interrupción en el silencio para un mínimo recuerdo)


Padre muerto
                                                                               Miguel Angel Asturias

En sollozante pluma fue tu vida
Alma sin par. La muerte forma el techo
y las palomas vuelan sin salida.

Hay otra luz. La muerte no lo niega
Luz de adentro perfecta en paz madura.
No es cierta la sombra que te ciega.

¿En dónde está el morir de lo que vive?
Nada hay, muerte. Nada que sea tuyo.
Pues todo ser en muchos más revive.

Abren las tumbas con secretas llaves
las semillas. Los muertos a la mente
de la lluvia, los vientos y las aves.





31 de enero de 2019

Cierren la Cepal







  Una de las instituciones más desastrosas para América Latino ha sido, pues, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe conocida como Cepal. Un organismo dependiente de las Naciones Unidas, que es el sumun de la corrupción y la incompetencia a nivel mundial.

   La Cepal jugo un papel importante en el programa económico del gobierno marxista de Salvador Allende. De hecho, el economista argentino Raúl Prebisch, quien fue Directivo Ejecutivo de la Cepal entre 1950 y 1963 fue la persona influyente en la izquierda en ese período.

   Quizás en un principio tenía buenas intenciones.

    La Cepal no es un organismo técnico, sino ideológico. La prueba de ello son las diversas declaraciones que ha realizado el actual Director Ejecutivo, la mejicana Alicia Bárcera. Voy comenzar con su última declaración. Ella afirmó al diario de izquierda El País de España: “No creemos que las políticas tipo Escuela de Chicago sean la solución”. La señora Bárcera está pensando en las políticas que implementar el actual presidente de Brasil, Jail Bolsonaro. Después de todo, tiene un ministro que admira las políticas que se implementaron en Chile bajo el Gobierno Militar con los denominados “Chicago Boys”. La solución de ella, que es debe haber un equilibrio entre el Estado y el mercado: “tiene que haber un equilibrio entre el Estado y el mercado. No puede ser todo orientado por el mercado, porque el mercado, por naturaleza, va a generar desigualdad”. Suena bonito, más en la realidad se torna una pesadilla. Se nota que no entiende cómo funciona el mundo moderno. La función del Estado es simplemente preservar el orden y del gobierno respetar la ley. O sea, significa que no le gusta que las personas elijan. Si a las personas les gusta la libertad, no les va importar la desigualdad. A propósito de esto último, me pregunto si la señora Alicia Bárcera pagará impuestos en el país, pues hay que recordar que los funcionarios que trabajan para la burocracia internacional están exentos de pagar impuestos.

    Brasil tiene el mismo sistema económico que tenía Chile antes de las reformas liberales. Es un mercado cerrado, en que a las importaciones les ponen aranceles. Los brasileños a diferencias de los chilenos no pueden adquirir ropa de marca u otro bien extranjero de cualquier precio, por los altos costos. Tampoco le importa a ella la corrupción y la poca eficiencia de las empresas estatales brasileñas. Gracias a la apertura económica, las empresas chilenas tuvieron que mejorar, y las que no lo hicieron, murieron en el camino.

     Según ella, la receta de la Escuela de Chicago no aplica a Brasil, porque es grande. Mientras redacto esta entrada, me acordé que el mismísimo Milton Friedman le dijo lo mismo al general Augusto Pinochet como a los líderes chinos de la época. Chile y China son dos países opuestos en términos de tamaño y extensión. El consejo de Friedman invalida la posición de Alicia Bárcera.

    En el segundo gobierno de Bachelet a raíz de que la izquierda se tomó las instituciones como el Servicio de Impuestos Internos (SII) y la fiscalía, y empezaron actuar arbitrariamente, persiguiendo a los políticos opositores con la ficción de las boletas ideológicamente falsas, mientras al oficialismo no le pasaba nada. Eso generó una desconfianza en la ciudadanía. Donde la propia izquierda salió perjudicada. El director de SII, Martorelli dijo recibió órdenes de La Moneda para perjudicar al principal partido de la oposición en aquel entonces, a saber, la Unión Demócrata Independiente (UDI). Cuando comenzó a reinar la desconfianza en la clase política, Bércera dijo: "La sociedad se está tomando este problema muy en serio. Hoy en día, en todos los países se habla de corrupción e impunidad, y lo que está detrás son los privilegios fiscales y de otro tipo". Denunciar los privilegios fiscales u otro tipo sin criticar a Naciones Unidos, cuyos funcionarios ostentan privilegios como no pagar impuestos, es bastante descarado.

     Asimismo dijo "En América Latina, la evasión y la elusión fiscal representan el 6,7 % del PIB (...), ahí está la clave para afrontar la crisis sin mayores costos". La famosa reforma tributaria de Bachelet metió en el mismo saco la evasión de impuesto y la elusión. El abogado Gerardo Valera antes de ser ministro sostuvo que la primera es ilegal, mientras que la segunda es legal.

     También la Cepal apoyó el programa de gobierno de Michelle Bachelet . Con la reforma tributaria expropiatoria se lograría ingresos permanentes para gastos permanentes: “la reforma más importante que Chile hizo es generar ingresos permanentes para gastos permanentes y eso lo logró a través de la reforma fiscal”.

     En el 2014, la señora Bércera había dicho: “No podemos evaluar aún el impacto de la Reforma Tributaria, pero van en la dirección correcta, al menos en su diseño”.

    Según la Cepal, con el programa de Bachelet y su Constitución chavista “puede darle un mayor balance al papel del Estado, del mercado y de la sociedad”, ya que la actual Carta Magna “se carga mucho al tema del mercado que al público”. Se les puedo asegurar que ella no entiende la Constitución de los Estados Unidos y la Carta Magna de los ingleses. Bachelet pretendió que el Estado ocupará todas las esferas de la sociedad.

   A Bércera hay que recordarle las del ex ministro de Minería y del Trabajo del general Augusto Pinochet: “Nuestra revolución salvo a siete millones de la pobreza” y “Con la actual Constitución hemos sacado siete millones de la pobreza”.

   La Directora Ejecutiva de la Cepal apostó por una constitución en la propiedad privada tiene una función social, que es lo que hay en Cuba y Venezuela.

   La Cepal apoyo las reformas estructurales que Chile no necesitaba y que estancaron al país. Ese organismo internacional apoyo la llamaba ‘retroexcavadora’, la cual consistió en desmantelar las reformas que hicieron los Chicago Boys bajo el Gobierno Militar. De paso critico a los privados porque se oponía a que la educación fuese un derecho: “en la época de bonanza y en la época de desaceleración tampoco quieren, entonces cuándo. La sociedad tiene derecho a plantearse estos temas de bienes públicos y bienes privados”.

    Luego de apoyar las nefastas reformas, la señora Alicia Bércera anuncia que la “inversión extranjera en Chile cayó en un 48% en el 2017, el peor resultado de la región”. ¿No leyó a los columnistas que se opusieron a las reformas? Se creyó el cuento que la función social de la propiedad privada iba a traer inversionistas.

    Desde luego, que no le importa que en el segundo gobierno de Michelle Bachelet hayan ingresado 100 mil empleados públicos que en total han aumentado a casi un millón de burócratas en el Estado, que se haya estigmatizado el lucro y a la empresa privada, ni mucho menos la deuda pública.

    Al serle preguntado por Venezuela responde: “Pero, al mismo tiempo, hemos visto con interés las 10 medidas económicas que h tomado Venezuela, que apuntan a controlar el tipo de cambio, por ejemplo”. El gobierno militar chileno tenía controlado el tipo de cambio o el dólar hasta que estalló la crisis económica del 1982. La señora no entiende nada. Según ella, el país de Simón Bolívar tiene que cambiar económicamente, más no propone nada.

    La prueba más evidente que es sesgado fue, cuando, en el segundo gobierno de Bachelet, en el 2016 leyó el discurso CEPAL: Memorias de 1973. Ella está casada con un chileno que se exilió en México, el cual le habrá contado puras mentiras de la Unidad Popular. Su marido no le ha contado que lo viven los venezolanos actualmente es fiel copia del gobierno marxista de Allende.

    Lo primero que dice: “Se me vienen a la memoria la reforma agraria, el triunfo de la Unidad Popular, el retorno a la democracia, el triunfo de la primera mujer presidenta...”. Tanto la UP como la reforma agraria fueron un fracaso. Los militares devolvieron y reconstruyeron el sistema político económico. Ya lo decía Álvaro Bardón, si hubiesen electo a un chimpancé socialista sobre una mujer, estarían igualmente felices. Dudo si la primera mujer presidente de la República hubiese sido de derecha, diría lo mismo.

   Para ella “los momentos más oscuros en la historia de esta tierra”, no fue la Unidad Popular que nos llevó a una casi guerra civil y una dictadura comunista, sino el Gobierno Militar.

    En efecto, Alicia Bércera en su discursos nombra algunas víctimas del gobierno militar chileno de esa institución como Carmelo Soria y otro más, luego hace un elogia a Salvador Allende: “Chile ya se vivían momentos difíciles que, sin embargo, no aminoraban la esperanza limpia que despertó en generaciones de latinoamericanos la historia de un pueblo que logró en las urnas un gobierno de cambios, con vocación de justicia e igualdad, de la mano de un líder de estatura continental, Salvador Allende”. Pura propaganda.

    O sea, avala la eliminación del mercado, con lo cual se produce el desabastecimiento y el mercado negro; el monopolio estatal en todos los rubros, la expropiación sin compensación económica, las JAP, las colas, la emisión billetes sin respaldo, la fijación de precios, la alta inflación y el aumento del Estado. La expropiación de fundos y empresas. 

    En lo político avala un poder paralelo al congreso y un ejército paralelo.

   Según ella, el Gobierno Militar a los chilenos le violentaron los derechos, no en la Unidad Popular: “como también a las miles de víctimas que vieron violentados sus derechos más esenciales”. Emplea el lenguaje militarista del izquierda al referirse a las conquistas sociales que hubo en la UP: “sometieron al pueblo chileno a diecisiete años de terror y abuso, a la demolición por fuerza de sus conquistas sociales, políticas y económicas que no obstante hoy se alzan como la única respuesta”. Es falso que hubo una política de terror hacia la población civil y abuso. No sé a qué le llaman ‘conquistas sociales’ del gobierno marxista.

    Lo más grotesco y bizarro de Alicia Bércera fue que el año pasado realizó la convención XXXVII de la Cepal en Cuba , que presidió ese país. Se realizó en el Palacio de las Convenciones de La Habana, donde estuvieron el secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres; el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canal. Desde luego, que previamente la recibió Raúl Castro. Para la isla-cárcel, nada de lamentar la ausencia de libertades y democracia, derechos humanos violentados por 59 años o calificar de un período oscuro la dictadura comunista. Llega ser una burla el discurso del 2017 Cepal: Memorias de 1973. Falto no más la Alta Comisionada de los Derechos Humanos, Michelle Bachelet. Bércera dijo el año pasado en la isla cárcel: “Cuba ha construido caminos alternativos”. 

   La política económica de la Cepal es comunismo y socialismo del siglo XXI, o sea, reeditar la Unidad Popular a nivel continental.

Lo mejor que pueden hacer para América Latina es, pues, cerrar la CEPAL. Y su infraestructura convertirla en un mall, en un colegio o en un gimnasio.

22 de enero de 2019

Siempre con la pose de víctima







La izquierda chilena hace más de cuarenta años llevo al país una situación de anormalidad. La revolución comunista de Salvador Allende sacó al país de la normalidad en que estábamos acostumbrados, pues había que destruir el aparato burgués para instalar la dictadura del proletariado. El modo: la violencia, el conflicto, la lucha clases y odio, que son los ingredientes de la filosofía marxista leninista. Sin embargo, luego se quejan que con el 11 de septiembre no pudieron continuar su vida burguesa o normal, que tanto detestaban.

   Cuando Chile ganó en el pleito en La Haya , en la noticias informaron que uno de los abogados que que estuvieron en la Corte Internacional era un ex Mapu y, que además, estaba en el 2010 gestionando por la UDI ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) la extradición de Argentina del terrorista Sergio Apablaza Galvarino. Se trata del señor Claudio Grossmann. El abogado fue recibido con ovación en la Cámara de Diputados.

   El medio señala que abrió un centro de Derechos Humanos en Holanda, el país que lo acogió en 1974. Más adelante, cuenta que partió a Estados Unidos donde en 1994 lo nombraron decano de la Facultad de Derecho de American University Washington College of Low (WCL). Además, un anfiteatro lleva su nombre.

   Entre 1993 y el 2001 fue parte miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Asimismo, estuvo en la presidencia contra la Tortura de las Naciones Unidas. La ONU es corrupta y sus funcionarios abusan de menores de edad. Además, le hace la lesa ante la dictadura cubana.

   Su extenso currículo vitae de 44 páginas no interesa, ni tampoco que hablé cuatro idiomas.

   Sin embargo, lo que me molesto es cuando leí la siguiente afirmación que hizo al diario argentino Clarín el 2015 y que la citan el mismo medio: “Durante la dictadura militar yo perdí el derecho humano de vivir en Chile”.

   Bajo el gobierno marxista de la Unidad Popular, a los chilenos le comenzaron pedir aval si salían al extranjero, que era una manera de evitar que se quedaran sin profesionales el país. Los chilenos no tenían el derecho humano del largarse de su país por las razones que sea. Lo que no significa que otro país los vaya recibir sí o sí.

   Nos cuenta que al momento de producirse la intervención militar oficiaba de jefe de gabinete del ministro de la Secretaría General de Gobierno que presidía Fernando Flores. Lo que determino su camino por los derechos humanos fue que su padre, David Grossman fue detenido y torturado en Lebu. Su padre era médico y militante del Partido Radical. Sobre la tortura no les creo nada, pues ante la tortura que realizaba la Unidad Popular a los opositores no decían nada. Por su parte, su madre la echaron de la universidad donde trabajaba como profesora.

   ¡De qué se quejan! Esperaban que los chilenos dócilmente se entregaran a la esclavitud del comunismo.

   Durante la UP se ejerció la tortura no sólo por parte del gobierno como acusa el Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973, sino también por parte de los diversos grupos que apoyaban dicho gobierno: Mir, VOP, entre otros.

   Otro quejumbroso de esa generación es, pues, el abogado Álvaro Valera . Para el primer gobierno de Sebastián Piñera, nombró como embajador en Argentina al abogado de Renovación Nacional, Miguel Otero. El ex político dijo una afirmación políticamente incorrecta sobre el Gobierno Militar, lo que lo llevo a renunciar. A raíz de ese incidente, el medio Ciper publicó una declaración del señor Álvaro Valera Yo sentí la dictadura (y también a Miguel Otero) .

   Según Ciper, Valera fue expulsado de la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile Miguel Otero. El señor Valera pertenecía al Mapu como nombrado Claudio Grossman y Carlos Portales. En tiempos de la Unidad Popular, Valera era presidente del centro de alumnos de la Escuela de Derecho. Según el abogado, Otero había dicho: “Mientras yo exista, juro que Álvaro Varela no se titulará de abogado en Chile”.

   Fue expulsado de la Universidad de Chile y obtuvo su titulación en España, gracias un acuerdo realizado durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva y el gobierno de Francisco Franco. Según Ciper:“como abogado se convirtió en un hombre clave desde la Vicaría de la Solidaridad en la búsqueda de justicia para los abusos del régimen militar”. Antes no ocurrió nada en el país y los chilenos estábamos súper bien. Ante los abusos que cometía la Unidad Popular, los revolucionarios marxistas junto con la Iglesia Católica chilena le hacían la vista gorda.

 Ser matón era un acto revolucionario.

   La Vicaría de la Solidaridad fue la iniciativa del Cardenal Raúl Silva Enríquez, quien era partidario del gobierno marxista. Dicha organización religiosa protegió a los terroristas del Mir, del Frente Lautaro y por último, al brazo armado del Partido Comunista, el Frente Patriótico Manuel Rodríguez. 

 Asimismo, Ciper señala que Miguel Otero “había liderado una razzia para expulsar a alumnos y académicos por sus ideas políticas”. Los profesores de las universidades que eran partidarios de Salvador Allende se dedicaban al activismo político, no a enseñar. El abogado Valera cuenta su testimonio, sin embargo, miente: “La represión ya se había desatado en todo el país, por la persecución a todos quienes habíamos apoyado el gobierno constitucional”. En Chile, había entre ocho mil y mil hombres armados, que era el ejército paralelo que tenía Salvador Allende. La represión fue contra el grupo terrorista Mir, quien luego de destruir la democracia liberal que había hasta 1970, salieron con el cuento de que luchaba contra el Gobierno Militar para recuperar la democracia. ¡Qué bipolares! Allende se salió de la ley y la Constitución.

   Usted señor Valera destruyó la democracia. El personaje de Benjamín Vicuña de la teleserie Los Archivos del Cardenal se inspiró en ese abogado.

   Otros del Mapu son más sinvergüenzas como el ex ministro de Energía del segundo gobierno de Michelle Bachelet, Máximo Pacheco, quien en tiempos de la Unidad Popular estaba a cargo de Dirinco, que era la oficina que fijaba los precios. Cuando ganó Salvador Allende el 4 de septiembre de 1970, él lo celebro. Según él: “Ese día nací a la vida política. Me he identificado con la centroizquierda de toda la vida”. ¿Quiere hacernos cree que la UP era de centro izquierda al estilo de los partidos de izquierda de Alemania Federal o de Inglaterra? El medio agrega el siguiente comentario que a mí me produce risa: “Pero el “Golpe barrió con sus planes y debió partir al extranjero, donde se inició en el rubro empresarial”. Llego a trabajar en el famoso Banco Talca a pedido de Sebastián Piñera . No partió al extranjero, ya que se tituló de Ingeniero Comercial en 1976. Dicho sea de paso, para la próxima elección presidencial, el hombre de George Soros, es el señor Pacheco.

   Según Claudio Grossman, el Mapu le atrajo “la base moral”. No sé de qué moral habla, pues según Julio Bazán Álvarez, autor del libro Lo derrocó el Pueblo, es movimiento que se separó de la Democracia Cristiana, y que por tanto tenían base humanista cristiana, querían eliminar a los dueños de establecimientos comerciales:“El bolichero aparece como nuestro principal enemigo, pero el que está detrás de él es nuestro verdadero enemigo. Es imposible, técnica y políticamente, eliminar a 800.000 bolicheros. Tenemos que entender que 800.000 bolicheros son técnicamente irremplazables de la noche a la mañana y, que, políticamente no podemos eliminar a 800.000 personas”. Bazán hace la siguiente reflexión:“¡Aceptaban intelectualmente y éticamente eliminar 800.000 modestos bolicheros! Sólo razones políticas se lo impedían.

    Además, de querer exterminar los bolicheros de la época, el Mapu estuvo metido en el motín de la Armada, tal como cuenta el ex oficial de esa rama de las Fuerzas Armadas, Germán Bravo Valdivieso en su libro La infiltración en la Armada 1973: la historia de un motín abortado. Cito: “La comisión política quedó integrada por Eduardo Aqueveque, Oscar Garretón, Rodrigo González, Eduardo Montes, Alfonso Néspolo, Carlos Pulgar y otros”. El plan del Mapu y del Mir era seguir el mismo modus operandi utilizado en 1931 para la sublevación de la escuadra: los oficiales estarían arrestados en sus camarotes.

    Para el 42 aniversario de la intervención militar, que nos liberó de una dictadura comunista, el diario El País cuenta el testimonio de tres ex UP con el título Tres miradas del exilio chileno. En una de esas está la historia es la José Illesca, a quien ponen como preso político. En efecto, él cuenta: “Yo era dirigente sindical y pertenecía al Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR). Me detuvieron tres veces. La segunda vez, una noche en medio del toque de queda, nos prepararon a 26 para dejarnos en libertad. Dijeron ¡a correr! y sentí los balazos. Me metí en unas alcantarillas que estaban llenas de excremento y me arrastré hasta casa de mis suegros. Tenía los pies rotos, me los habían golpeado mucho”. El señor José pertenecía al grupo terrorista que usaba la violencia y que quería instalar una dictadura comunista. Para alguien que seguía a Ernesto ‘Che’ Guevara se queja demasiado. Después de todo, ellos creían que la violencia revolucionaria es mejor que la violencia burguesa. Calificarse de preso político es un acto de sinvergüenza. No lo atraparon por pensar distinto como han dicho hasta ahora.

    Seguramente, si la Unidad Popular hubiese ganado, nos quieren asegurar los que apoyaron ese proyecto político, que los chilenos volverían a su modo de vida que tenía antes de 1970, y que no habría una razzia o una represión contra los opositores. Hicieron una revolución comunista armada.

   Todas las políticas de la Unidad Popular estaban orientada a instalar una dictadura comunista tal como dice el Acuerdo de la Cámara de Diputados. Los revolucionarios marxistas leninistas de la UP eran unos fi fi. Estos testimonios confirman que nunca hubo hombres en la izquierda.