
Mario Diament se refirió el sábado pasado en
La Nación a la candidata a VP Sarah Palin como "la candidata de las ideas simples".
El autor habla con tono despectivo de la mujer candidata y no deja de ensalzar indirectamente a su contrincante Obama haciendo un paralelo con un histórico match de box del año 1910 en el que un campeón negro defendía su título frente a un boxeador blanco.
Según Diament, Palin demuestra "que el conocimiento, la formación, la cultura y la experiencia no son valores necesarios para gobernar".
Considero que lo que Diament denomina "ideas simples" son aspectos esenciales para un buen gobierno.
No hay nada peor que un intelectual con poder. Imaginen a José Pablo Feinman o Alejandro Rozitchner gobernando un país...
Las ideas simples son el mejor capital que puede tener un gobernante. Luego sumarle un buen equipo de asesores, con una formación todo lo sofisticada que se quiera, y se logra la combinación ideal.
En su nota Mario Diament, seguramente inflamado por la prosa de Obama, dice: "el país que quiere a Sarah Palin no entiende a Barack Obama".
Seguramente Diament se entusiasma con los discursos elaborados, como los de la presidenta argentina, que se esmera por deslumbrar con sus frases en cada discurso.
Los argentinos agradecerían en este caso también una buena cuota de "ideas simples" en sus gobernantes, pero desgraciadamente éstas escasean. A tenerlo en cuenta para las próximas elecciones, tanto en Argentina como en Estados Unidos.