Mientras acá sigue la farsa de los derechos humanos, esta vez juzgando de nuevo a tipos que habían sido sobreseídos (no indultados, sobreseídos) por supuestos crímenes ocurridos en 1972, en La Haya se está viendo un episodio que si me parece histórico, como es el juzgamiento a Ratko Mladic, otrora comandante de la serbiobosnia Vojska Republike Srpske responsable del asesinato sistemático de miles de personas en Srebrenica, en 1995.
A diferencia de los juicios farsescos montados acá, un tipo repugnante como Mladic está siendo juzgado con todas las garantías. Hoy incluso se dispuso un cuarto intermedio (podría ser de seis meses) por objeción a las pruebas presentadas por la acusación. Parece que los 8 ó 9.000 cuerpos encontrados en fosas comunes, de hombres mujeres y chicos fusilados, dinamitados y hasta cañoneados no alcanzan.
Cada vez que escucho a nuestros imbéciles domésticos hablar de genocidio, pienso en Srebrenica, en Rwanda, y me da vergüenza ajena, por la impudicia de nuestra progresía, que ha llegado a comparar a los inflacionados 8.000 con el propio Holocausto.

