En algún lugar de La Habana Fidel se está muriendo, o directamente están almacenando su cadáver en un freezer mientras la Nomenklatura encuentra la manera de mantener el poder un rato más, como para hacer los areglos necesarios para dejar la isla antes de que 47 años de opresión revienten de la peor manera.
No me cabe la menor duda que cuando se sepa que Fidel ha cantado las hurras, los cubanos van a salir a las calles a recuperar la libertad perdida, incluso si el heredero designado, el abyecto Raúl dispara una ola represiva.
En un tiempo que espero será breve, Cuba va a ser reedificada, y probablemente retome el empuje empresarial que tenía allá por 1959, cuando la revolución comunista arrasó con todo. No creo que en ese sentido el caso cubano se aparte mucho de lo que pasó en la Europa del Este, tal vez termine parecíendose más a la violenta caída del régimen rumano que a la lenta disolución del comunismo húngaro.
Lo más interesante, en cualquier caso, va a ser disfrutar de los lamentos de los cientos de viudas que va a dejar Fidel en el barrio. Desde Evo Morales, hasta Atilio Borón, y desde Ebe Bonafini hasta Cristina Kirchner.
Una incógnita es que podrá hacer el pichon de Fidel que vive en Venezuela. ¿Huguito se animará a cerrarse en símismo como un nuevo Fidel?¿Se atreverá a mandar tropas para asistir a Raúl en su resistencia contra lo inevitable? ¿O se va a tener que comer que su "nuevo Mercosur" mantenga tratados de cooperación económica con una Cuba, finalmente libre y capitalista?
