1 de mayo de 2007

Y sigue el baile

"la familia Mirage (los "delta") son despojos y rejuntes de tres o cuatro compras distintas, y que hoy no son más que fierros obsoletos incapaces de cualquier servicio digno."
Lo dije acá, en noviembre de 2005. Hoy, en el acto de por los 25 años del bautismo de fuego de la FAA, uno de esos aparatos, puesto en vuelo con negligencia criminal, mató a su piloto.
El lado bueno del asunto es que ya no deben quedar más que cinco o seis aviones capaces de volar. Por lo menos se van a salvar unos cuantos pilotos, que a esta altura son bastante más jóvenes que los aviones.
Si se hace un recuento de cuanto personal y cuantas aeronaves se perdieron en los últimos tres años, va a resultar en una sorpresa. Y si se dispusiera de la tasa de accidentes por hora volada, más que sorpresa, surgiría alguna causa criminal.