Sigo con mis analogías entre la Selección Nacional de fútbol y el país en general.
Argentina festeja a Maradona la clasificación para el Mundial casi raspando, jugando pésimo aun teniendo a su disposición algunos de los mejores jugadores del planeta.
Sin embargo este personaje parece merecedor de todos los elogios y de que el país se postre a sus pies.
Argentina festeja a cuando gobernante de cuarta se ponga al frente del país porque logra objetivos mediocres aun teniendo a su disposición uno de los territorios más ricos de la tierra.
Sin embargo estos líderes políticos parecen merecedores de todos los elogios y de que el país se postre a sus pies.
1 comentario:
En la Argentina la culpa es del chancho, no del que le da de comer.
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