29 de noviembre de 2013

Ni nueva Constitución ni reformas estructurales


Hay que insistir que la mayoría del país no desea una Nueva Constitución, ni por tanto Asamblea Constituyente, ni mucho menos que le cambien el modelo económico. O sea, una reforma estructural. Aún así, personeros de la Nueva Mayoría insiste en los mismo, desconociendo que el 50% de los electores que no participaron en la elección. Son enajenados como Allende. El presidente de la Democracia Cristiana, uno de los últimos pijes culposos que hay en el país, Ignacio Walker, dijo después de la elección en el cuerpo ‘Reportajes’: “Tengo la convicción de que el camino es la reforma y el cambio gradual. Venimos de vuelta de los modelos refundacionales, y desde esta perspectiva encararemos la implementación del programa”. El país no quiere ninguna reforma. Luego en la semana se explayó más: "La DC desde siempre ha estado comprometida con la justicia social, con la reforma social, con el cambio social y por lo tanto la reforma tributaria, educacional y constitucional son parte de nuestro programa y aspiración". La mayoría de los electores eligieron la libertad sobre la justicia social. Asimismo, por lo que se desprende de sus palabras es que no le ha gusta la movilidad social que ha generado el modelo. Cuando ellos utilizan la expresión ‘el cambio social’ es para darse más poder a ellos y no a las personas. No entendió la última elección, como Izquierdista desconoce a los que se abstuvieron. ¿Por qué no lo toman en cuenta?

 Según Walker, el proyecto de la Nueva Mayoría no es fundacional. La historiadora Lucía Santa Cruz en esta semana dijo lo contrario al ‘El Mercurio’: "En el programa de Bachelet, desde un punto de vista conceptual, lo que se postula es la reconstrucción de la sociedad, del sistema político y económico, a partir de una idea rectora única -característica principal de los totalitarismos- en aras de la cual se sacrifican todas las otras aspiraciones legítimas existentes en una sociedad diversa y plural: la igualdad. Igualdad que se obtendría a través de la acción coercitiva del Estado en todos los ámbitos, especialmente en la educación". Y sobre la transformación del concepto de propiedad, señala: "La Nueva Constitución, junto con reconocer formalmente el derecho a la propiedad privada, agrega que la Constitución 'debiera contemplar la idea de que la propiedad obliga y que su uso debe servir al mismo tiempo al bien común. En esa línea, se requiere reconocer que la función social del derecho a la propiedad privada y a la herencia, delimitará su contenido, de conformidad a la ley'. En este sentido, los límites al derecho de propiedad y a la herencia quedan sujetos al simple arbitrio de una ley. En otras palabras de tener rango constitucional pasa a ser vulnerable a los designios de una simple mayoría temporal”.

 El comando de Michelle Bachelet a través de su cuenta twitter saco el siguiente slogan: “Los chilenos deben elegir entre dos proyectos de país: uno de continuidad y otro de transformaciones”. Reemplazaron la palabra revolucionario por transformaciones. La gran transformación es aumentar el Estado y cambiar el concepto de propiedad privada por el Propiedad Social. En la Unidad Popular era Área Social. El mismo cuento, más con otro nombre.



El domingo 17 de noviembre ganó el chileno que junta puntos para recibir una oferta de una casa comercial, ganó el chileno que dice sí al lucro, ganó el chileno que ama la libertad sobre el igualitarismo, ganó el chileno que compra con tarjeta en internet, ganó el chileno que aprovecha los descuentos de final de temporada, ganó el chileno que le gusta la libertad de enseñanza y que aprecia todas las libertades que conlleva el modelo económico.

 El día de la elección llegue a las 11:30 a la casa, después de estar de vocal. Vi al pasar, que en Tolerancia Cero estaban entrevistando al senador neoderechista, Andrés Allamand, quien luego converso en programa con el periodista progre y parlamentario electo, Alejandro Guillier . Este último sacaba del sombrero el típico slogan de la Izquierda: de la fraternidad. Que ellos eran adversarios y no enemigos. Más tarde entrevistaron a la neoderechista, Lily Pérez, preguntándole porqué había sido tan castigada la candidata Evelyn Matthei. Naturalmente, tanto Pérez como Allamand no le dieron en el clavo para explicar la baja votación. Al día siguiente vi un poco los titulares de la prensa, sin embargo, no ahonde en los mismos.

El día anterior, vi la portada del diario izquierdista ‘The Clinic’, y aparecía Bachelet encima de una tabla de surf con la palabra tsunami. El día de la elección pensaban arrasar. Esa portada es una obscenidad y un despreció a las víctimas de las fuerzas de la naturaleza que azotaron las costas chilenas el 2010. El día del terremoto recibió la información del Shoa y no quiso dar la alerta correspondiente. Otro nombre que podría haber colocado: “Ya viene el saqueo”. Pues, si logran torcer la propiedad privada en la Constitución, se van a dedicar a saquear en nombre de la igualdad. Con todo, leyendo algunos blogs del diario ‘La Tercera’, me dado cuenta que, mientras la candidata oficialista estaba feliz por pasar a segundo vuelta, la candidata de la Nueva Mayoría, según los columnista ‘tenía la misma expresión que para el día del terremoto’ y que ‘tenía el rostro descompuesto’ al saberse los resultados de la elección. No recuerdo quien dijo, que con un cuarto del padrón electoral no se hace gobierno. Quizás sea una señal, que la propia prensa proclive a Bachelet desea desconocer. La Nueva Mayoría es una minoría.



No sé en qué mundo vive el izquierdista chileno que desean cambiar el modelo entre el CyberMonday, Black Friday y la Navidad, donde se ven las tiendas con motivos de esa fecha. Miles y miles de chilenos comprando regalos para gloria del comercio.

 Me extraña que los líderes de la derecha todavía no se hayan dado cuenta que la Izquierda chilena no se renovó. Es totalitaria. Ahora bien, es tarea de los presidentes del los partidos, y finalmente, de los parlamentarios alzar la voz, denunciar la ilegalidad y ponerle freno, si lo intentan hacer. La omisión que han hecho en estos veinticuatro años los dirigentes de la derecha con respecto a los militares, haciéndose los lesos por las ilegalidades, les cobrará la cuenta. ¿Habrán leído a Lucía Santa Cruz en la semana? Algunos proponen volver al consenso. Si en nombre de la ‘Democracia de los acuerdos’ la Derecha acepta las modificaciones a la Constitución y barre con los derechos individuales, más vale que se peguen un tiro en la cabeza. Desconfío de Antonio Horvath y Carlos Bianchi. Por ser figurones son capaces de llevar a millones a la ruina. Aquí vale la expresión que se ve en las películas: “Mata uno, salva a millones”. Desconfío de los grandes grupos empresariales. El presidente de Colbún y ex asesor de Andrés Allamand en la primarias, Bernardo Larraín Matte, afirmó: “Hacer reformas estructurales sin consensuar con la oposición es malo para Chile y eso sí es preocupante". El país no requiere ninguna reforma estructural. Otro que no entendió el resultado de la elección pasada. La Nueva Mayoría tiene los parlamentarios para hacer varias reformas que van contra el sentido común, la razón y el bienestar del país.

 Durante veinte años, la ex Concertación (Democracia Cristiana más socialistas) se ufanaron por ser la coalición más exitosa de la historia de República, que gobernó con las leyes que dejó el Gobierno Militar, reduciendo los aranceles y pactando Tratados de Libre Comercio. Y entretanto, los pobres se convirtieron en una nueva clase media, y en algunos casos nuevos ricos. Desde luego, que sin la educación de la otra clase media. Apenas perdieron y asumió Sebastián Piñera empezaron a cuestionar el modelo que hasta hace poco habían administrado, creando la sensación de descontento e indignación. El indignado chileno era un simple burócrata que obedecía al Partido Comunista y a los otros partidos de Izquierda. Durante cuatro años  la Izquierda intento provocar rabia con los 'Movimientos Sociales'. Muchos intelectuales de derecha pensaron que con la elección pasada, el mercado se iba a pique y ganaba el Estado. Sin embargo, ese ‘relato’ que armó la Izquierda les salió el tiro por la culata.

 Ahora bien, lo mejor para el país, es que pierda Bachelet. Primero, el ‘relato’ que crearon ante la ex mandataria se va pique. Y en segundo lugar, la Izquierda perdería fuerza. Es bueno descabezar o herir al líder de los matones, como diría el ex agente de la CIA, Michael Westen de la serie Burn Notice. ¿Por qué tanto empeño en borrar los derechos individuales, consagrados en la Constitución? En fin, la Concertación que gobernó  por veinte años con la coalición en alianza demócrata cristiano socialista fue una farsa sobre la moderación. Tan falso como los falsos torturados y desaparecidos.

 Si con el actual mandatario la inversión extrajera bajo menos 26%, con los cambios a la propiedad que propone la Nueva Mayoría la inversión se va ir, y estaremos como en Venezuela.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Antes de llegar estar como Venezuela, tendrán una escala en el estadío argentino.

Javier Bazán Aguirre dijo...

Anónimo:
Es cierto.

Anónimo dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
Anónimo dijo...

Parece que pagan horas extras a los macacos para trollear, aunque el salame este lo debe hacer gratis con la bazofia de compu conectar~igualdad q le pagan los jubilados; que existencia mas miserable!
Bandiera