5 de marzo de 2014

61 años de la muerte de un asesino.


El 5 de febrero de 1953, el padrecito Stalin fue a encontrarse, espero, con su amigo Hitler y demás basuras asesinas en el Infierno. Nunca quedó muy claro si murió envenenado por la joyita de Laurenti Beria, que se veía venir que su jefe lo iba a liquidar pronto, o si sufrió realmente un ACV, pero, según un relato de su hija Svetlana,  luego de que lo encontrasen caído en el suelo de su cuarto y de ser asistido por médicos, el Hombre de Hierro estaba en su cama inconsciente con varios personajes del Partido rodeándolo y mirándolo ansiosamente (imagino que esperando que no se distrajese y se muriese de una buena vez) cuando súbitamente abrió los ojos, les echó una mirada furiosa a cada uno de los asistentes y levantó un brazo apuntando hacia arriba como maldiciéndolos y reventó como el sapo que fue en vida.

Dadas las circunstancias que vive Rusia y adyacencias, no quería dejar pasar el recuerdo de este  feliz acontecimiento histórico en su 61° Aniversario. Ah, me olvidaba señalar que a sus funerales asistieron miles de ciudadanos soviéticos, llorosos y emocionados por la muerte del Padrecito Stalin que había salvado a la Rodyna, y se produjeron tales amontonamientos que murieron más de 1.500 personas aplastadas. No podía irse solo, tenía que llevarse esclavos con él...

30 comentarios:

Anónimo dijo...

Tal cual como cualquier emperador de la antigüedad

Anónimo dijo...

Don Enmas, no es por alcahuetear, pero fíjesé que hay un entrevero en las fechas.
Saluti, :)

AMDG dijo...

No consta que fuera amigo de Hitler. Con Churchill y Roosevelt sí que echó muchas risas.

Por favor.

Anónimo dijo...

No amigo noooo, solo Molotov Ribbentrop Por favor!!!

Wilson dijo...

Quién hubiera dicho que el mayor ejército de la historia iba a ser comandado por el hijo de un zapatero y de una lavandera analfabeta, ¿no?.
El hombre tuvo una vida fascinante; sin la paranoia que lo llevo a matar a millones nunca habría conseguido detentar tanto poder en la URSS.
Salvó a la "Rodyna", aunque sus métodos fueron inhumanos y causaran muchas muertes innecesarias.
Sobre la alianza con Hitler por la que siempre se lo critica, creo que dado el contexto del momento era lo más razonable; tanto la URSS como los aliados estaban tratando de dirigir las atenciones del Führer hacia el otro.
En este libro hay una se detallan muy bien los pormenores de esos años, haciendo hincapié en la importancia del enfrentamiento del Ejército Rojo con el Ejército de Kwantung.
A Stalin simplemente le salió mejor el juego de duplicidad que a Francia e Inglaterra.
Esto no quita que no se utilizó el tiempo que se ganó para prepararse para la guerra de la mejor manera.

BlogBis dijo...

El asesino fue Georg Florianovich Florianov

(inner joke)

Sine Metu dijo...

Rashid

BlogBis dijo...

Al Jaber

Wilson dijo...

Off topic, pero muy interesante: http://www.bbc.com/news/magazine-25589709

El Enmascarado dijo...

Perdón por responder tan tarde, pero tuve un día complicado.

Estimado anónimo de 1.06: veo que Ud. estaba alerta ya que tiene razón. Nunca supe mucho de matemáticas, lo mío son las letras...Gracias.

Amigo Wilson: Stalin tenía varios elementos en común con muchos otros hombres que han sido dictadores y, también, con aquellos que se han destacado en la política o en las grandes empresas de negocios en los países democráticos: una enorme capacidad de trabajo diaria, ambición y objetivos personales claros sin reparo moral de los medios para lograrlos.

Su vida es interesante, pero estoy convencido de que carecía de cualquier clase de ética o moral ni principio ideológico que sustentara su conducta. Sólo ansiaba ejercer el poder sobre los demás y ejercerlo cruelmente.

Era un psicópata extremadamente ambicioso y para el que no existían los afectos ni los amigos (quizás la única excepción fue el General Voroshilov) sino aliados temporarios en su carrera hacia el poder supremo o peones, instrumentalmente útiles a sus fines, que eran descartados en cuanto dejaban de servirle o cuando alcanzaban vuelo propio o, como buen paranoico, creía que eran una amenaza.

En cuanto a lo de salvador de la Rodyna, la puso en peligro antes de la WWII por su destrucción de los cuadros de oficiales superiores durante la persecución y juicio a Timoshenko, por el Pacto que celebró con Hitler para repartirse Polonia, y por haber desoído los numerosos avisos que recibió de la movilización de tropas alemanas antes de junio de 1941 dado que no creía que Hitler finalmente lo atacaría.

También la puso en peligro durante varios meses por negarse a aceptar las retirada de tropas rusas que podrían haberse salvado.

Su brutal determinación de emplear el terror de la N.K.V.D. para vencer a los nazis a cualquier costo, provocó millones de víctimas civiles entre su propio pueblo, pero tuvo la inteligencia de cambiar el discurso simplemente bolche para recurrir al innegable patriotismo ruso citando a las glorias militares del pasado zarista y a la Santa Madre Rusia.

Y, a diferencia de Hitler que interfirió siempre con sus generales porque se creía un genio militar, tuvo la enorme lucidez a partir de 1942 (ante sus notorios fracasos militares) de dejar la conducción militar en manos de profesionales duros y crueles como Zhukov, Chuikov, Koniev, Rokossovsky, y varios más en la Stavska, mientras se reservó el control político de la guerra.

De paso diré que no había Mariscal o General ruso que no tuviera claro que Stalin no perdonaba errores y que los mandos se jugaban la vida si fracasaba una ofensiva. No dejó de mantenerlos aterrorizados y hay testimonio de
ello en numerosas biografías.

Otro rasgo de genialidad fue cómo supo ocultar sus intenciones políticas de dominación del Este de Europa a los otarios de Roosevelt y compañía.
A partir de Stalingrado, el padrecito nunca dejó de manejar la guerra con un plan político-estratégico que priorizaba la destrucción de Alemania, pero destinado a hacer a la URSS el amo de Europa Oriental.

De igual manera, este despiadado sujeto fue responsable de la muerte de 10 millones de civiles rusos entre los kulaks, los varios "enemigos del Estado" y las deportaciones masivas a Siberia.

Pese a lo que muchos creen, Stalin tuvo mucho más poder que Hitler considerándolos en relación a sus propios pueblos, por eso Hitler admiraba a Stalin ya que le hubiera encantado hacer lo mismo que su par ruso con su propia gente.

Hitler y Stalin para mí son la misma cosa, bestias asesinas crueles, pero Stalin tuvo más éxito porque fue más inteligente y tenía a su favor al sacrificado y patriótico pueblo ruso, y lo ayudaron los terribles salvajismos cometidos por los nazis contra los Unterschmen, y el pueblo ruso fuero el que pagó el mayor tributo en sangre y dolor de toda la Europa en guerra.

Muy interesante, como siempre, parece ser su libro recomendado. Merci.

Anónimo dijo...

Amigo Enmascarado: "excelente reporte"; muy bueno. Siempre me extrañó que el genocidio provocado por este monstruo tuviera tan poca prensa el mundo occidental (solo por llamarlo de alguna manera), en especial entre esa maravillosa y violenta juventud de izquierda. JUAN

Gatienso dijo...

Nunca entendí porqué está prohibido portar una svástica y se puede "ondear orgullosamente" un trapo rojo con martillo y hoz. Esa exquisita dualidad de izquierda que permite celebrar el golpe de Chavez del 92 y condenar cuando volaron a Lugo mediante una votación en el congreso paraguayo.

Gus VF dijo...

Muy bueno, don Enmas, como siempre. Comparto la misma extrañeza de Juan y Gatienso. Genocidio del bueno, como diría Louis C. Lo cual le agrega al horror otro horror: una impunidad moral socialmente aceptada.

Jorge dijo...

Ah, compañero Stalin: de un pueblo de mendigos
has hecho un pueblo de hombres que sacuden la frente,
y la cárcel ahuyentan, y prodigan los trigos,
como a un inmenso esfuerzo le cabe: inmensamente.

Poeta español Miguel Hernandez.
Más aquí.

Gus VF dijo...

Qué linda página, Jorge. Lo malo de esta era digital es que uno no puede limpiarse el tujes con algunas como ésta.

El Enmascarado dijo...

Juan y Gus VF, muchas gracias por sus amables comentarios.

Gatienso: totalmente de acuerdo con lo que decís, sobre todo en el caso de partidos políticos concretos o grupos que reivindican la violencia bolche como medio revolucionario de imponer su voluntad al resto. y no pienso exclusivamente en Argentina sino que es un fenómeno muy europeo también.

No alcanza solamente con la explicación de que los nazis fueron atrozmente antisemitas con los campos de exterminio ya que Stalin utilizó tanto como ellos los campos de trabajos forzados para exterminar opositores de cualquier minoría, etnia o "enemigos del Estado".

Se puede entender que, hasta 1989, hubiera mucha gente que se hiciera la idiota respecto a la dictadura soviética, pero a esta altura del partido y con todo lo que se ha publicado, relatado y difundido por el mundo de la vida detrás de la Cortina de Hierro, de la China de Mao y del régimen cubano de Fidel, es totalmente inadmisible que se siga insistiendo que el comunismo es democrático.

Y es de una hipocresía absoluta fingir que Cuba y la Venezuela de Chávez son democracias y apoyarlas públicamente como lo hacen muchos mamarrachos presidenctes y ex-presid. latinoamericanos.

Wilson dijo...

Se me ocurren varios motivos por los cuales los crímenes de Stalin -y lo mismo se puede decir de los de aún mayores de Mao- no han sido condenados como sí lo han sido los de Hitler:

- Es importante a quién se mató: nos gusta pensar que cometer un genocidio traería una condena universal, instantánea y eterna a sus perpetradores, pero la verdad es que esto no es así.
Nos horroriza especialmente cuando es alguien similar a nosotros quien sufre este tipo de atrocidades; si se trata de alguien muy distinto y –peor aún- de un lugar que nos resulta ajeno y lejano, simplemente no nos importa en la misma medida.
Los judíos de Europa Occidental estaban de bastante a muy asimilados; muchos ya no eran judíos practicantes. Es decir, eran en gran medida indistinguibles del resto de la población. Por lo tanto, cuando se los exterminó la población de sus países de origen se podía sentir identificada con ellos.
Además, la mayor parte de las víctimas de Stalin y Mao fueron sus propios compatriotas, no mataron a muchos occidentales.
- Quién cometió el genocidio? Alemania gusta de llamarse a sí misma "Land der Dichter und Denker" (tierra o país de poetas y pensadores) y era vista como un faro de civilización en Europa Oriental. La lengua civilizada era el alemán; aquellos que podían, mandaban a estudiar a sus hijos a Alemania. Esto era especialmente cierto entre los judíos, quienes tenían un peso por lo general bastante desproporcionado en las clases ilustradas* respecto a su porcentaje de la población total. Esto último ayudaba a contribuir a las rispideces que se sucitaban entre la población local y la "alemanizada" -y, por lo tanto, "poco" polaca, húngara, etc- minoría judía.
* El amor por el conocimiento que siempre han mostrado los judíos nunca ha dejado de resultarme admirable.
Con esto voy a que simplemente se tenían otras expectativas de Alemania, no se pensaba que pudieran perpetrar semejante horror. En cambio la opinión que se tenía de la semi bárbara Rusia y de los inescrutables hombrecitos amarillos que habitan China no creaba esas expectativas. No son gente como uno, vió?
- Las principales víctimas de Hitler -los judíos- tienen un papel prominente en las artes, en los negocios, en la ciencia y en casi todo sector del quehacer humano (de nuevo, creo que se lo han ganado, sé que esto que digo puede sonar mal y no es mi intención que así sea); es natural que una comunidad que sufre algo así quiera recordar lo que le pasó. Piensen en el Porajmos (la matanza de Gitanos durante la segunda guerra): cuántas veces han escuchado esta palabra? Un 10% siquiera de las veces que han escuchado la palabra Shoá? Yo no.
Y no creo que se trate de una "conspiración judía", simplemente creo que obedece a que los gitanos son una minoría pobre, con un bajísimo grado de exposición pública. Cuántos directores de películas, historiadores e intelectuales gitanos conocen? Háganse la misma pregunta sobre los judíos.
-Cada genocidio (los de Hitler, Stalin y Mao) está íntimamente relacionado con la ideología que sustentaba al Estado que la posibilitó. La utopía que vendía Hitler no era universalista, estaba atada a prejuicios racistas que hacen bastante difícil venderla a otros pueblos no “arios”. El comunismo es -muy en teoría, no hace falta que lo diga- universalista, ofrece la panacea para todos los males de la humanidad. (sigue)

Wilson dijo...

La notable atracción que ejerce el socialismo en todas sus variantes sobre los intelectuales los lleva a reaccionar con una tremenda virulencia cuando se trata de hacer notar la culpabilidad del socialismo/comunismo con las masacres perpetradas por Stalin y Mao. Por ejemplo, en uno de sus libros Revel cuenta sobre la reacción de la intelectualidad francesa cuando apareció el Libro negro del comunismo; no hubo bajeza que no cometieran para destruir la reputación de quienes contribuyeron a su aparición. Con esa ferocidad defienden su “ilusión”.
Si la mayor parte de la intelectualidad piensa así, puede en serio resultar extraño que quienes tienen un rol tan importante en formar el discurso público no se hayan ocupado de divulgar los desastres causados por Stalin y Mao?


Pido disculpas por la extensión de mi comentario.

Wilson dijo...

Excelente comentario, Don Enmascarado, me encantan sus clases de historia.
Estoy casi por completo de acuerdo con usted, por lo que me limito a hacer un par de observaciones.
Koba parece haber querido genuinamente a su hija Svetlana y a su madre -además de a Voroshilov, cuyos fracasos le hubieran costado la vida varias veces a cualquier otro mortal- pero, al igual que Hitler, era un hombre vacío, que vivía para el poder.
No entiendo como el pacto con Hitler para repartirse Polonia perjudicó a Rusia, en todo caso -y usando una metáfora ajedrecista- pareciera haber ganado un tiempo y pudo redirigir las atenciones de Hitler hacia el oeste. Que no utilizó bien ese tiempo no lo discuto.
Algo que siempre me impresionó fue el esfuerzo sobrehumano que hizo la Unión Soviética para derrotar a Alemania. Dudo mucho que una democracia podría haber condenado a tanta de su gente a morir, sea de hambre como se hizo con gente no esencial para la guerra o como carne de cañón hasta que la relocalización de las industrias en la zona de los Urales rindió sus frutos.
Dijimos que mucha gente murió de forma innecesaria, pero mucha sangre debía necesariamente ser derramada para derrotar a Hitler. No creo que una democracia podría haber pagado ese precio. Nada más.
Sobre el grado de control de Hitler sobre su sociedad, solamente hacia el final de la guerra tuvo que usar en serio contra su pueblo el aparato represivo que lo había ayudado a mantener sojuzgada a Europa y a cometer el Hoocausto, cuando toda esperanza de victoria se había esfumado. El libro The End de Kershaw relata esto muy bien.

Saludos!

El Enmascarado dijo...

Amigo Wilson: fue un placer leer su detallada y completa explicación sobre los motivos del por qué los crímenes stalinianos y de Mao no han sido públicamente condenados como los de Hitler y creo que ha dado en la tecla en todo.

También lo que señala acerca del genocidio de gitanos es un excelente ejemplo y me temo que la discriminación y rechazo que sufren en Europa siguen siendomuy actuales.
Sarkozy se dió el lujo de expulsar de Francia a "rumanos", que eran en realidad todos gitanos, sin que se desencadenase una repulsa generalizada, con la excepción de los partidos socialistas, ni sanciones económicas internacionales. A nadie le preocupan mucho los gitanos.

Comparto plenamente sus argumentos y agregaría que la visión "eurocéntrica" de la WWII también alcanza a los EE.UU.
La lucha contra los japoneses en el frente del Pacífico a partir de Midway fue recibiendo menos atención de la prensa y de la opinión pública aliada en general que lo que ocurría en Europa.

Como bien señaló Max Hastings en su libro "Némesis" la dureza del combate, los sufrimientos diarios y el precio en bajas de los Marines y del Ejército americano de Mac Arthur en las campañas insulares, así como los del ejército inglés en Birmania, no tuvieron la misma difusión en plena guerra que incluso batallas menores en Europa.

Sigue aparte.

El Enmascarado dijo...

Y en lo político, creo que es un acierto lo que señala de que el comunismo era una utopía universalista con la panacea que salvaría a los puebles y el nazismo no lo era.

El comunismo tuvo indudable impacto hasta 1945 incluso en gente de clase alta bien intencionada e instruida que conocía la dura vida de los obreros ingleses, franceses y alemanes y de los campesinos rusos y de Europa Oriental.

También hay en la negación del mal del comunismo un factor psicológico que lo vemos incluso hoy en Argentina en menor escala.

A la gente común, y más aún a los intelectuales, le cuesta aceptar que estuvo equivocada en sus creencias. Prefieren pensar que los engañaron en todo caso o que "el sistema en la teoría era bueno, pero falló en la práctica". ¿Le suena conocido?

Fueron muy pocos los tipos como Orwell, quien habiendo hasta peleado como miliciano del lado Republicano en España por sus ideas, tuvieron la decencia y honradez de condenar al comunismo tanto como al nazismo.

En fin, solamente me queda felicitarlo nuevamente por su comentario tan completo y bien expuesto.

Yendo a su último comentario, le agradezco mucho su elogio y me alegra que le haya gustado.

Me preocupa un poco que se me interprete como dando "clases de historia" porque mi intención es la de recordar los hechos del pasado que explican el presente y que suele ser dejado de lado en la valoración de las motivaciones humanas.

El caso de Crimea es un buen ejemplo ya que además de los intereses estratégico-políticos y económicos que mueven a Putin y a los de Kiev actualmente, sobre ellos pesa la mentalidad imperialista de los Grandes Rusos de Moscú, así como la de los pueblos oprimidos por ellos durante centenares de años.

En cuanto al perjuicio del Pacto de Stalin con Hitler, es correcto lo que Ud. dice de que Stalin ganó tiempo y desvió la atención de Hitler.

El perjuicio que para mí le causó a la U.R.S.S. ese acuerdo, es que Stalin parecería haber confiado en que Hitler se iba a sentir satisfecho por los beneficios económicos que obtenía, recordemos que en el momento del ataque había trenes de grano ruso listos para cruzar hacia Alemania como vnian haciendo normalmente, y descuidó la defensa del Occidente ruso.

Estoy totalmente de acuerdo con Ud. en que el esfuerzo y el sacrificio que hizo el pueblo ruso para ganar la guerra hubiera sido imposible de hacer si no fuera baja una dictadura total como la de Stalin.

Ningún país de Occidente habría hecho lo mismo con sus ciudadanos.

Tampoco es casual que los soldados de las SS, nazis convencidos, y de la Wehrmacht en general, hayan tenido la eficacia militar y de resistencia ante las bajas, intolerables para unidades de las FF.AA. aliadas de ciudadanos-soldados, si no se hubieran criado en una cultura militarista de obediencia ciega.

Un abrazo.

Gus VF dijo...

Un lujo los comentarios, Sres. Wilson y Enmascarado! Me han hecho reflexionar y darle una vueltita de tuerca más al asunto, y de todas maneras me sigo preguntando cómo pueden desentenderse del hitlerismo los socialistas ¿o acaso su partido no se llamaba NAtionalsoZIalistische Deutsche Arbeiterpartei? Creo que viene al caso este párrafo de Hayek que alguna vez fue posteado en EOC:

“No fueron los fascistas, sino los socialistas que empezaron a recoger a los niños en su más tierna edad en las organizaciones políticas para asegurarse de que crecieran como buenos proletarios. No fueron los fascistas, sino los socialistas quienes primero pensaron en organizar juegos y deportes, fútbol, senderismo, fiestas en clubes donde los miembros no estuvieran infectados por otros puntos de vista. Fueron primeros los socialistas que insistieron en que el miembro del partido debía distinguirse de los demás por las modalidades del saludo y las formas de saludar y dirigirse a los demás. Fueron ellos los que por su organización de las ‘células’ y dispositivos para el control permanente de la vida privada crearon el prototipo del partido totalitario. Balilla y Hitlerjugend, Dopavoloro y Kraft durch Freude, uniformes políticos y formaciones militares del partido, son poco más que imitaciones de antiguas instituciones socialistas''.

Mariano dijo...

Me permito agregar un comentario, no estoy totalmente de acuerdo con la idea de que Stalin no estaba preparado para la guerra con Alemania. Recuerdo al menos un autor importante que cita que al momento de Barbarossa, cuando los alemanes invaden Rusia, se encontraron con que las posiciones rusas estaban orientadas para la ofensiva, y no para la defensiva, asi como tambien abundantes mapas con las rutas y caminos de Polonia occidental. Esto es, los alemanes simplemente les ganaron de mano a los rusos, quienes tenian planes concretos de atacar a Alemania. El descalabro ruso de junio a octubre se devio en parte a simplemente no estar preparados para la defensiva. Si no me equivoco el que comenta esto es Irving, que sera lo que sera pero es uno de los mejores documentados de los historiadores de la Alemania Nazi.

El Enmascarado dijo...

Amigo Gus VF: muy amable como siempre en sus comentarios e interesante su cita de Hayek. Merci.

Estimado Mariano: acabo de llegar a mi casa y leer su comentario que, desde ya, le agradezco.

Por supuesto que lo que señalé más arriba es discutible, y más aún cuando no cito la fuente de mis afirmaciones, pero al igual que Ud. recuerdo que diversas fuentes alemanas coinciden con Irving al señalar que las unidades militares, su equipamiento y posiciones avanzadas de la zona fronteriza mostraban que la URSS se preparaba para atacar al Reich.

Sin embargo, tengo mis dudas acerca de la veracidad de esas fuentes por razones que creo fundadas, pero que sería largo de explicar ahora en que estoy muy cansado como para buscar citas y autores. Le prometo que lo haré mañana, no con ánimo de discutir ni para demostrar que puedo tener razón, lo haré simplemente para explicar por qué escribí lo que puse. Desde ya, le agradezco la tolerancia.

Le adelanto que, en mi opinión, David Irving hace años que dejó de ser una fuente histórica confiable, pero es correcto lo que Ud. dice de que suele estar bastante documentado acerca del nazismo aunque no tenga títulos académicos de historiador ya que, para mí, desde su primer libro se mostró como un difusor filo-nazi para decirlo suavemente.

Pero ésta no es mi principal causa de dudas, como explicaré mañana.

Wilson dijo...

Gus y Don Enmas, muchas gracias por sus palabras.
Sobre Irving, es cierto que ha tenido acceso a fuentes vedadas a otros historiadores; gente que formó parte del régimen nazi y habló con él y le facilitó documentos que no entregaban a otros por el simple hecho de que sabían que iban a recibir el mejor tratamiento de su parte. Recuerdo cuánto me sorprendió ver a Kershaw citándolo para algunas cosas en su biografía de Hitler.
Irving tuvo la poco feliz idea de llevar a juicio a Deborah Lipstadt, quien lo había acusado de ser un negador del holocausto en su libro Denying the Holocaust: The Growing Assault on Truth & Memory. Lipstadt tuvo como testigo otro historiador muy famoso,Richard Evans, quien investigó el trabajo de Irving a fin de elaborar un reporte a presentar en el juicio.
El juez terminó dictaminando contra Irving y lo llevó a la bancarrota al hacerle pagar por el juicio.
Evans escribió un libro sobre el juicio, kirchnereable acá.
Por lo dicho arriba, no citaría a Irving para nada que no haya pasado por el tamiz de historiadores reconocidos antes y bajo ninguna circunstancia me quedaría satisfecho solo con su versión de los hechos.
Sobre la disposición de tropas soviéticas durante el comienzo de Barbarossa: es conocido que aún horas después del inicio de las hostilidades se instruía a las unidades del frente desde los mandos superiores no contestar las "provocaciones" nazis. Si mal no recuerdo, Beevor y/o Hastings mencionan específicamente esto en sus obras. Si la Urrs estaba a punto de invadir, no hubiera tenido sentido contraatacar desde el primer momento?

Mariano dijo...

Estimados Enmascarado y Wilson, gracias por vuestras respuestas. Don Enma, ni se moleste en responderme. No tenía ni idea de esto:
http://en.wikipedia.org/wiki/Irving_v_Penguin_Books_and_Lipstadt

Las ventajas que tiene seguir un blog con gente que sabe tanto. Voy a quemar las copias que tengo de "La Guerra de Hitler" y de "Ascenso y Caída de la Luftwaffe" y vuelvo.

El Enmascarado dijo...

Estimado Mariano: gracias por relevarme de la búsqueda de datos que, confieso, me daba un poco de fiaca.

La explicación de Wilson, como es habitual en él, fue muy clara y fundada, pero Mariano ¡tampoco hay por qué que quemar los libros de Irving! Sigue teniendo datos que, como dijo Wilson, nadie más los tuvo.

Respecto a Stalin y a la sorpresa que le causó el ataque, le cuento que no menos de 4 espías soviéticos bien infiltrados en Alemania, y hasta Richard Sorge desde Tokyo, avisaron con bastante tiempo que la invasión se iba a producir y Stalin no les hizo caso.

Creo a mediados de mayo de 1941, Stalin habló por radio diciendo que los movimientos de tropas alemanas en la frontera eran normales y que el pueblo soviético no debía prestar atención a esas versiones que eran estimuladas por los enemigos que querían socavar la amistad con Alemania (o algo parecido porque estoy citando de memoria y no soy muy preciso, es la jovatez).

Vuelvo a recomendar los libros de Max Hastings sobre la II Guerra Mundial por lo documentados y muy bien escritos. Mr. Hastings tiene una muy buena pluma que hace muy amena su lectura aún tratándose de temas tan terribles.

Ahora, Hastings ha publicado uno sobre la Primera Guerra Mundial que espero conseguir pronto.

Se cumplen 100 años del comienzo de esa guerra y vamos a tener un aluvión de obras sobre ella, con lo cual va a haber lectura de sobra para los que nos gustan los
temas de Historia Militar.

Un abrazo y gracias de nuevo por comentar.

Wilson dijo...

Tiene Kindle o una tablet Enmascarado? En caso afirmativo, acá tiene el libro de Hastings en español y en inglés.
Enjoy!

El Enmascarado dijo...

Wilson, muy amable de su parte, pero lamento decir que aún no me he comprado e-book ni tablet alguna.

Seguramente habrá muchos seguidores del blog que aprovecharán bien su dato.

Hace un par de años en que me vengo tentando de comprarme uno de estos chiches para tener acceso a miles de libros, pero me temo que si lo hiciera mi mujer se divorciaría o, peor aún, tiraría mi biblioteca entera a la basura para aprovechar el espacio que dejaría libre...

Hasta ahora he venido zafando de que tire mis libros, no sólo porque me quiere (como cierta clase de recuerdo de familia, me temo) sino porque sabe que sólo conservo los que considero buenos y que releeré, o aquellos útiles para referencias en mis trabajos, y que siempre me deshago de los que no pienso releer por el simple expediente de canjearlos por un número mucho menor.

Pero al vivir en España se agudizó el problema porque abundan en Madrid las librerías de usados y de libros antiguos, además de los miles de títulos nuevos que se publican por año.

Y Londres estaba cerca, demasiado cerca, como para no haberme tentado y hacer excursiones en procura de libros usados de biografías y memorias de guerra e historia en las decenas de buenas librerías londinenses.

Buena parte de mis placeres madrileños consistieron en estar sentado en la terraza (como dicen en España) de un bar leyendo un libro, encontrado luego de una búsqueda intensa que hacía necesario reponer las energías consumidas comiendo tapas o pinchos de jamón de Pata Negra, o langostinos y mariscos varios...

Así que estimo que me compraré un e-book o tablet recién cuando me jubile, pueda cuidar mis queridos libros en papel y disfrutar de miles de libros vía Internet...

Wilson dijo...

Mire que la edición de Crítica del último libro de Hastings la están vendiendo a 400 pé. El aparatejo se paga solo y con creces.
Eso es algo que envidio de vivir en grandes ciudades, acá hay algunas librerías de usados, pero ninguna especializada en libros sobre história o libros en inglés; de vez en cuando se consigue algo, pero a demasiado seguido termino por tener que presentarle batalla al cocodrilo que me cuida el bolsillo y comprar un libro nuevo.
Algo que me encanta de ese tipo de negocios es que por lo general quienes trabajan ahí son bibliófilos. Y se nota cuando uno compara la actitud (y el conocimiento!) con lo que se ve en las librerías de cadena.