1 de mayo de 2014

1974


1 de Mayo, Dia del Imberbe

1 de mayo de 1974.
Expulsión de Montoneros

Perón habló ante la manifestación. Severa calificación para los infiltrados: "...los días venideros serán para la reconstrucción nacional y la liberación de la Nación y del pueblo argentino... no solamente del colonialismo que viene azotando a la República a través de tantos años, sino también de estos infiltrados que trabajan adentro, y que traidoramente son más peligrosos que los que trabajan desde afuera, sin contar que la mayoría de ellos son mercenarios del dinero extranjero..."
Cantitos: 

"Si evita viviera sería montonera".
"Perón, Perón..."
"Qué pasa, qué pasa general, está lleno de gorilas el gobierno popular".
"Si este no es el pueblo, el pueblo dónde está".
"Ni yankis ni marxistas, peronistas".
"Rucci, traidor, saludos a Vandor".
"Se va a acabar, se va a acabar, la burocracia sindical".
"No somos yankis, no somos socialistas, somos obreros, obreros peronistas".
"Vea vea vea, qué cosa más bonita, Rucci dio la vida por la patria peronista".
"Rucci, leal, te vamos a vengar".
"Perón, Evita, la patria peronista".
"Perón, Evita, la patria socialista".
"Evita, Evita, Perón te necesita".
"Montoneros: el pueblo te lo pide, queremos la cabeza de Villar y Margaride".
"Apoyo a los leales, amasijo a los traidores".
"Aserrín, aserrán, es el pueblo que se va". 

(La Prensa 2/5/1974)

20 comentarios:

carancho dijo...

¡Feliz día!
(?)

Alberto dijo...

Happy Samhain Sine, cambia esta mierda... :-)

Anónimo dijo...

Esa foto es la imagen viva de la decadencia argentina, que se inició en 1945, cuando se instauró definitivamente y para siempre el peronismo populista, o sea una amalgama virtuosa de mafia, corrupción e ineptitud, en el poder. Según parece, seguirá siéndolo por muchos años más. Felicitaciones a todos, por nada - JUAN

Sine Metu dijo...

Alberto, es Beltain
Samhain es en noviembre

Alberto dijo...

Es cierto Sine, debajo de Ecuador invertimos todos los festejos estacionales celtas menos el año... ;-)

El Enmascarado dijo...

Ese día yo estuve en la Plaza de Mayo.

Salvo los testigos oculares pocos recuerdan que ese día Perón había abierto en el Congreso el período ordinario de sesiones y que, en la Plaza de Mayo, se había levantado un amplio escenario, pegado al frente de la Casa Rosada desde el medio hacia la derecha, donde se efectuarían una serie de números artísticos y la elección de la Reina del Trabajo entre las Reinas de cada gremio de la CGT.

Estos números y la elección de la reina se iban a hacer cuando Perón ya hubiera terminado su discurso en el Congreso y mientras venía desde el Congreso.

Así, los muchachos se entretendrían un rato largo mientras se iban concentrando y llegando a la Plaza de Mayo. Si mi memoria no me falla, la Reina del Trabajo fue la hija de Rucci que tenía 15 años y que, obviamente, no trabajaba...

Con un colega mío, solteros ambos y jóvenes en permanente estado de levante de señoritas, nos autoasignamos nuestros puestos de trabajo en ese escenario con el fin de brindar "asistencia y seguridad" a las reinas sindicales...

De este modo fuimos testigos directos de lo que ocurrió desde una posición visualmente privilegiada, no sólo porque veíamos varias estupendas minas, sino porque veíamos muy bien toda la Plaza y el balcón arriba nuestro donde habló Perón.

Cuando llegamos al escenario, los sindicatos tenían ocupado todo el medio y el lateral derecho de la Plaza (mirando desde el Cabildo), pero la JP había logrado meterse del lado izquierdo y luego llegó una numerosa columna con banderas de Montoneros y de la Tendencia que desplazaron, medio a palos y empujones, a los gremialistas hasta desplegar un gran cartel de Montoneros en el medio, entre la Pirámide y el Monumento a Belgrano.

Está de más decir que toda esa zona se transformó en un área en disputa a lo largo de la previa hasta que llegó Perón.

Los Montoneros y la JP estaban muy agrandados y se cansaron de gritar consignas e insultos directos contra López Rega, Rucci, etc., etc.

El ambiente se fue haciendo muy pesado, lo que provocó la rápida desaparición de los artistas (me acuerdo de Brandoni y de Pepe Soriano) en tanto que las pobres chicas reinas quedaron medio en banda en el escenario rodeadas de los gorilas (guardaespaldas) de la CGT que no eran más de seis o siete, de mi colega y del suscripto.

No había manera segura de salir del escenario porque el acceso daba a Balcarce donde estaban los Montos y alguien decidió que era más seguro quedarse ahí, bajo el paraguas del General...

Cuando Perón soltó la frase de "esos estúpidos que gritan", les juro que las filas de los Montos y JP se sacudieron hacia atrás como si los hubiera golpeado la onda expansiva de una gran explosión, y el sector sindical estalló de alegría en una ovación inmensa.

A medida que Perón siguió con los de los "imberbes", etc., etc., los Montos intentaron reaccionar con gritos y puteadas, pero los muchachos de la CGT los empezaron a curtir a palos en el medio y emprendieron la retirada hacia Diagonal Norte mientras algunos de ellos entonaban: "Qué boludo, Qué boludo, estamos en manos de un brujo, de una puta y de un cornudo"...

Los palos entre montos y sindicalistas siguieron por un rato largo frente a la catedral y el Banco Nación, mientras las reinas sindicales emprendieron una sigilosa retirada hacia Paseo Coklón donde estaban estacionados sus ómnibus Mercedes Benz flamantes y rajaron hacia la CGT en Azopardo donde se había convenido que las debían pasar buscar sus familias luego de terminado el acto.

¡Ah! Mi colega Miguel R.P. y el suscripto íbamos en el primer ómnibus donde recibimos el agradecimiento de las asustadas señoritas, especialmente la de los textiles con Miguel y la de UPCN conmigo...

Lo más cómico fue que ninguna de las dos tenía ninguna militancia gremial sino que las eligieron a dedo porque eran monas aunque bastante gorilas, debo decir.

Congeniamos bien y salimos durante unos cuantos meses de ese año tan agitado.

carancho dijo...

Qué buena anécdota, Don Enmas.
A ver cuándo se pone las pilas y no cuenta más.

Sine Metu dijo...

ese cantito no lo levantó La Prensa, jeje

carancho dijo...

Fe de erratas: y "nos" cuenta más.

El Enmascarado dijo...

Estimada Carancho: me imaginé que había sido un error de tipeo. Pero, ¡Flor de fallido le salió! ¡Jajajaja!

Temo que deberé postear fotos de tipos pintones para que se le borre el fallido...

Saludos.

El Enmascarado dijo...

Sine, el cantito se escuchó y era demasiado fuerte para La Prensa y demás. Te confieso que no me acuerdo si la letra decía lo que puse antes o "...nos gobierna un brujo, una puta y un cornudo" Pero sí recuerdo perfectamente el terceto calificativo.

Me olvidé de mencionar que pasé un flor de cagazo cuando Pérón los echó de la Plaza porque temíamos que entraran a volar los balazos, dada la costumbre montonera de andar calzados.

Amontonamos a las reinas como mejor pudimos, alejándolas de la eventual línea de tiro desde el sector del Banco Nación, y ahí fue que sacamos chapa de valientes con las chicas a las que hicimos agachar (poner en cuclillas, guachos malpensados) mientras Miguel y yo nos quedamos de pie,
DETRÁS de los gorilas cegetistas que prolijamente bloqueaban con sus corpachones la línea de tiro... ¡Jajajaja!

Anónimo dijo...

Grande Don Enmas, haciendo entrismo a la oligarquia sindical, o por lo menos entrandole a las hijas jaja...

El Enmascarado dijo...

Anónimo de 11.23: le agradezco, pero me temo que Ud. se confunde. Lo nuestro fue un, diría yo, acto de servicio desinteresado...

Saludos.

Gus VF dijo...

Muy interesante anécdota, mi querido Enmascarado. Recuerdo que en esa época malintencionados gorilas definían a la famosa “Tercera Posición Peronista” la de ponerse de cuclillas, así que no sé hasta dónde Ud. habrá sido consciente de haber estado penetrando con esas ideas a las pobres señoritas.

En tren de recuerdos veteranos, mi única anécdota con las hordas peronchas se dio el 19 de junio del ’73, un día antes de la “Masacre de Ezeiza”, nada menos. Tenía 15 años y ya era tan gorila como ahora, pero con dos amigos decidimos bicicletear unos cuantos kms. hasta el lugar de los preparativos, donde ya estaba levantada toda esa escenografía nazi-fascista sobre el puente para recibir al Pocho. Recuerdo que sentí asco y miedo cuando caminé entre aquellos bárbaros y sus bombos, que después supimos con qué estaban “cargados” en su interior.

Les deseé lo peor y cuando al día siguiente, según se rumoreaba (la desinformación era total) frente a los hospitales de la zona se apilaban mezclados los heridos y los cadáveres, sentí por primera vez el horror a que puede llevarte este país. Pero también, tonto, tontíiiisimo ‘imberbe’ de mí, me ilusioné conque aquel trágico episodio deslegitimaba para siempre al peronismo… No sabía todavía que era un cáncer incurable. La cosa apenas empezaba.

Muy buena su descripción de la “onda expansiva” tras las palabras de Perón, don Enmas. Una prueba más del poder de las palabras para generar violencia, por eso hay que ser cuidadoso con ellas.

El Enmascarado dijo...

Mi estimado Gus VF, como siempre muy amable su comentario. Merci.

Muy interesante su anécdota del día previo a la llegada de Perón.

Le juro que fue como una onda expansiva que los golpease súbitamente aunque ya el General los había levantado en peso varias veces en ocasiones anteriores.

Las filmaciones del discurso no muestran bien cómo se fué modificando la cara de Perón que a cada instante se iba calentando más hasta que explotó de bronca. Lo ví a menos de 6 metros de distancia y se le notaba la cara de orto cuando oyó los gritos insultantes de la JP y Montoneros.

Y Perón sería cualquier cosa moralmente, pero tenía un perfecto dominio del idioma...

Un abrazo.

Gus VF dijo...

Así es don Enmas, me alegra que le haya parecido interesante mi pequeña anécdota… el que podría haberme contado algo mucho más jugoso hubiera sido uno de mis amigos que volvió al lugar junto a su padre el fatídico día siguiente, pero nunca logré que me contara ningún detalle de lo que vivió. Él es una de las personas más humildes y honestas que he conocido, pero fue educado desde chiquito en una devoción casi mística por Perón y Evita. La cuestión que al otro día de la masacre lo encontré bajoneadísimo y taciturno, como si una estantería mental se le hubiera venido abajo, mezcla de humillación y dolor. Sólo contó que estuvo en medio de la balacera, que corrió como nunca y que de casualidad estaban vivos, él y su padre. Y punto. Ni una palabra más. Por respeto, nunca intenté averiguarle demasiado, vaya uno a saber qué cosas horribles alcanzó a ver. Después la vida y la distancia nos separaron, pero sería interesante hoy día volver a preguntarle sobre aquello.

Un abrazo.

Sine Metu dijo...

Sobre Ezeiza, un tipo que trabajaba con mi viejo en Rosario se le acerca y le dice "Doctor, vengo a despedirme. Fue un placer haberlo conocido. Voy a matar a Perón".
Pobre tipo, le cambiaron el lugar de aterrizaje. Por suerte el tipo también sobrevivió. Luego lo conocí, era un loco de la guerra total.

El Enmascarado dijo...

Gus VF, hay que reconocer que, en 1974, había muchísima gente honesta y de trabajo que era peronista a muerte como su amigo y el padre.

En el caso de los que venían de la clase obrera y habían vivido los cambios que Perón hizo en las condiciones laborales, los barrios obreros, los hospitales y escuelas que se hicieron en sus mandatos 1946-1955, es absolutamente lógico que sintieran que Perón los había beneficiado directamente y fueran peronistas completos.

El día de Ezeiza pasó de todo en materia de muertos, heridos y hay tipos que fueron torturados antes de amasijarlos los muchachos de Osinde. Acuérdese de la foto de ese tipo al que suben de los pelos al palco unos tipos con cara de HdP terrible.

Y los Montoneros de la Regional Norte de Rosario podrán repetir hasta el cansancio que no llevaban armas largas y podrá ser cierto, pero también había Montos en Ciudad Evita que tenían casas con armamento y que también fueron a Ezeiza. ¿De dónde salieron las balazos de FAL que atravesaron el palco de lado a lado si no tenían armas largas?

No les creo nada a los voceros de las bandas que se enfrentaron a tiros ese día, pero sí les creo a mucha gente amiga que estuvo ahí y que vió volar balazos por todos lados.
Y, como siempre, los que pagaron el pato fueron la gente común, como su amigo y su padre que quedaron en el medio.

Otro abrazo.

El Enmascarado dijo...

Sine: interesante anécdota la tuya, es de locos que el tipo se despidiera así de tu padre y vos lo comprobaste al conocerlo.

La Regional Norte de Rosario era una de las más fuertes y combativas de los Montos, pero se ve que tenía también su cuota de pirados completos no perucas.

Gus VF dijo...

República del Borda, con Directores más locos y violentos que los propios internados.

No soy nada afecto a las especulaciones históricas del tipo “¿qué hubiera pasado si…?”, pero hay una que representa una encrucijada tan decisiva que inevitablemente siempre me vuelve a la cabeza: ¿cómo hubiera continuado la historia argentina si aquel avioncito (el del ’72) se caía o… ‘lo caían’? A mí me da como escalofrío leer la lista de los que viajaban en aquel aparato y pensar cómo una repentina ausencia de todos aquellos nefastos personajes hubiera trastocado el rumbo histórico. Y aunque creo que este país es peronista por naturaleza más allá de su dirigencia, sólo pensar que aquel avión transportaba a cinco de los que luego serían presidentes peronchos de las próximas décadas, da la idea de la dimensión de la cosa.

Una lista no del todo completa de los pasajeros de aquel avión fantasma, que no habrá estado pintado de negro, pero que ciertamente lo era para nuestro futuro:

http://www.diarioelinformante.com.ar/notamaster.php?id=27&deColumnista=S

(Habría que crear el link www.cloacadelahistoria.com.ar y ponerlos allí…)