4 de mayo de 2014

Україна


Se terminaron las amenazas y empezaron los tiros.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Los fascistas nazis de kiev y sus aliados la van a pagar. Es una vergüenza que estados unidos y otros países europeos estén apoyando a estos asesinos.

Sergio dijo...

Después me critican como a pobre bolche viejo.

BlogBis dijo...

Me hacen reir los prorusos que llaman "fascistas" a los que quieren democracia a la occidental e integrarse a la Unión Europea.

Anónimo dijo...

Blogbis ¿democracia a la occidental? si fue un golpe de estado con la ayuda de los neonazis conocidos en Ucrania. Te recuerdo que Viktor Yanukovich fue elegido democráticamente pero al parecer a occidente le importo poco como a vos parece. Lamento decirte pero al principio pensaba como vos, después empecé a informarme mas y me di cuenta de la realidad que es ocultada por los medios occidentales, es una vergüenza lo que están haciendo con Ucrania y después le tiran la culpa a Rusia de todo lo que pasa. Espero que Putin intervenga en el este del país antes de que el ejercito ucraniano siga asesinando a personas inocentes (te comento que muchos soldados se pasaron al lado de los anti-maidan.)

El Enmascarado dijo...

Los piquetes armados con enmascarados prorrusos que asaltan edificios públicos y revientan a palos a los ucranianos son bien democráticos... Russky, go home.

Anónimo dijo...

Lindo neonazi resultaste ser el enmascarado.

BlogBis dijo...

Anónimo, es interesante ver -por ejemplo en Kramatorsk- como los pacíficos militantes pro rusos cuentan con abundancia de AKMs, RPGs, y aún más, visten novísimos uniformes digitales rusos.
También es interesante ver que muchos "ucranianos" pro rusos ya obtuvieron su pasaporte ruso, algunos hace unos cuantos años, como demostró la semana pasada el periodista Simon Ostrovsky.

La UE y la NATO no son el paraíso, pero prefiero largamente eso como afiliación para la Ukrajina que adherir a la "democracia" rusa y alos sueños neosoviéticos con que se masturban sus dirigentes mafiosos y corruptos.