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2 de enero de 2015

Dos lemas







Cuando salió electa, finalmente, Michelle Bachelet como Presidente de la República, por segunda vez, quise colocar en la cabecera de blog la bandera de Gadsden a igual que el blog argentino Blogbis . Sin embargo, al parecer perdí una función. La actual mandataria fue electa para gobernar el país durante cuatro años, y no para quitarnos las libertades como pretende hacer a través de los cuatro jinetes del apocalipsis: la reforma tributaria, la reforma educacional, la reforma constitucional y, ahora, para agravar las cosas, la reforma laboral. Todo apunta a quitarles las libertades a las personas, mientras le vende el señuelo de legalizar las drogas. Podremos drogarnos tanto como quisiéramos, sin embargo, nos quieren vetar y prohibir el lucro y la libertad de abrir un colegio y de que los padres coloquen a sus hijos, donde mejor consideren ellos. Seremos drogadictos, mas nos dueños de nuestros propiedades. Para la Nueva Mediocridad, la Constitución protege excesivamente la propiedad privada.

Volviendo a la bandera de Gadsden . Ahora bien, dicha bandera fue diseñada por el General Christopher Gadsden para la marina independentista en 1775, durante la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. Tiene el lema bajo la serpiente: Don't tread on me, que traducido es “no me pisotees”. También una advertencia “no te metas conmigo”.

 Benjamín Franklin fue el primero en utilizarla con fines políticos. Así, en 1571, en su periódico Gazzetepublicó un artículo burlándose de la deplorable costumbre británica de deportar a sus convictos a tierras americanas, sugiriendo que, en justa correspondencia, ellos deberían enviarles a cambio algunas de las abundantes serpientes de cascabel que pueblan sus bosques”.

 En 1754, Franklin repitió el símbolo de la serpiente, mas esta vez cortada en ocho pedazos, representando las colonias de norte a sur.


Ya en 1775 en guerra con Gran Bretaña en su nuevo periódico el Pennsylvania Journal escribió un artículo de lo que simboliza la serpiente para las colonias:

 “Recordé que su ojo destacaba por su brillantez, más que en cualquier otro animal y que no tiene párpados. Por tanto, podría ser estimada como un emblema de vigilancia. Nunca ataca primero ni, una vez comprometida en una lucha, se rinde jamás. Es por lo tanto un emblema de magnanimidad y auténtico coraje. Como si estuviera ansiosa de evitar toda incitación a luchar con ella, oculta las armas con que la naturaleza la ha dotado en el techo de su boca, de tal forma que, para todos aquellos que no están familiarizados con ella, aparenta ser un animal completamente indefenso. E incluso cuando esas armas se muestran prestas para su defensa, parecen débiles y despreciables. Pero sus heridas, aunque pequeñas, son decisivas y mortales. Consciente de ello, nunca hiere antes de haber advertido generosamente primero, incluso a su enemigo, y prevenido contra el riesgo de pisarla.”  

 Después del atentado a las Torres Gemelas el 11 de septiembre del 2001, el personal militar en el extranjero las usa.

 

En el 2003, el secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld, ordenó que la First Navy Jack fuese reemplazada por la Jack Naval, mientras dure la Guerra del Terrorismo. En tanto el gobierno socialista de Barack Obama prohibió a los grupos de operaciones especiales de la marina norteamericana En tanto el gobierno socialista de Barack Obama prohibió a los grupos de operaciones especiales de la marina norteamericana o SEAL ya no puede llevar el parche de la Navy Jack como en respuesta al movimiento Tea Party con la leyenda: “Don’t tread on me”.



 Ese es el primer lema, que sintetiza la defensa de los derechos individuales. Hay que sacar poleras y banderas con ese lema. Y que los sostenedores de los colegios particulares subvencionado la pongan a la entrada del establecimiento.



El otro lema es, pues, “¿Quién es John Galt?” En vez de convertirse en víctima o mártir para el sacrificio en el altar igualitario y colectivista de la Nueva Mayoría o Nueva Minoría, hay que entrar en la acción como el personaje de la Rebelión de Atlas de Ayn Rand, John Galt, que quiso paralizar el Estados Unidos comunista. Dejo algunas partes de su extenso discurso que aparece en la novela , en que retrata a quienes deprecian los derechos individuales y los valores de quienes defienden el capitalismo:

Estamos en huelga contra la autoinmolación. Estamos en huelga contra el credo de recompensas inmerecidas y de deberes sin recompensa. Estamos en huelga contra el dogma que el buscar la propia felicidad es malo. Estamos en huelga contra la doctrina que vida es culpa. 

 Un ser de consciencia volitiva no posee un curso automático de conducta. Necesita un código de valores que guíe sus acciones. “Valor” es lo que uno actúa para obtener y/o conservar, “virtud” es la acción por la cual uno lo obtiene y lo conserva. “Valor” presupone una respuesta a la pregunta: ¿de valor para quién y para qué? “Valor” presupone un criterio, un objetivo y la necesidad de acción frente a una alternativa. Donde no hay alternativas no hay valores posibles.

 El símbolo de todas las relaciones entre tales hombres, el símbolo moral del respeto por seres humanos, es el comerciante. Nosotros, que vivimos por valores, no por saqueo, somos comerciantes tanto en materia como en espíritu. Un comerciante es un hombre que gana lo que consigue y no da ni toma lo que no merece. Un comerciante no pide que le paguen por sus fracasos ni pide ser amado por sus defectos. Un comerciante no derrocha su cuerpo como si fuera forraje ni su alma como si fuera una limosna. Igual que él no entrega su trabajo excepto a cambio de valores materiales, tampoco entrega los valores de su espíritu – su amor, su amistad, su estima – excepto en pago y a cambio de virtudes humanas, en pago por su propio placer egoísta, el cual recibe de los hombres que respeta.    
Sea un asaltante que confronta a un viajero con el ultimátum: “La bolsa o la vida”, o un político que confronta a un país con el ultimátum: “La educación de tus hijos o tu vida”, el significado de ese ultimátum es: “Tu mente o tu vida” – y ninguna de ellas le es posible al hombre sin la otra.

 En nombre de todos los productores que os mantuvieron vivos y recibieron vuestro constante ultimátum de muerte como pago, yo os respondo ahora con mi propio y único ultimátum: Nuestro trabajo o vuestras armas. Podéis escoger uno de ellos; no podéis tenerlos los dos. Nosotros no iniciamos el uso de la fuerza contra otros ni nos sometemos a la fuerza a manos de otros. Si deseáis alguna vez vivir de nuevo en una sociedad industrial, lo será bajo nuestras condiciones morales”.

 Esos son los dos lemas que tenemos que usar contra los totalitarios de la Nueva Mayoría. Agregaría un tercero, que es frecuente escucharlos en las películas norteamericanas, a saber la expresión: “No te metas en mis asuntos”. En inglés es “Stay out of my business” o “mind your own business”. Asimismo, la expresión ‘business’ significa negocio, comercio, empleo, asunto y cuestión. Desafortunadamente, en castellano no asociamos negocio con asunto. A esa expresión le faltaría darle un símbolo y connotación política.

 Es mejor que quitarles los beneficios del capitalismo a la Izquierda que nos gobierna, los cuales son socialistas para predicar, burgueses para vivir y capitalista para cobrar. Ya es hora de parar el flujo de energía producto de la división del trabajo. Ya es hora de hacer una huelga.

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carancho dijo...

Excelente, Javier, como siempre.
Un pequeño aporte:

http://www.elojodigital.com/contenido/14001-chile-el-asalto-populista

Saludos, y buen año.

Javier Bazán Aguirre dijo...

Carancho:
Me había hablado de esa columna.
Todo lo que dice es cierto. Se llenan la boca con palabras como 'Igualdad', 'Justicia Socia', 'todo gratis' a costa de una deuda pública, inflación y estatismo.

Prefiero pensar como en las películas norteamericanas, que siempre hay una salida.

Saludos y buen año también para ti.

 
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