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12 de junio de 2016

Bachelet no es populista








 El actual director del Instituto Libertad y Desarrollo, Luis Larraín en una entrevista concedida a El Mercurio de Valparaíso (26/04/2016) dijo lo siguiente a raíz de la falta confianza de los chilenos a la clase política: “Básicamente, sostengo que una crisis de confianza, como pareciera ser lo que estamos viviendo en Chile, no es necesariamente una crisis de legitimidad. Eso nos puede llevar a situaciones que son muy complejas para el país como por ejemplo aventuras populistas”. Agrega en los políticos puede acarrear que un grupo de éstos, por cierto minoritario fomente la desconfianza, como por ejemplo, Podemos de España nos lleve a la Venezuela de Chávez: “Lo que uno ve en instituciones como Podemos, en España, es que tratan de hacer eso, organizar la desconfianza. El problema es cuando llega la hora de las soluciones, porque no las tienen. Y los que en Latinoamérica han tenido un discurso en ese sentido, como Chávez en Venezuela, su proceso terminó en un desastre”.

 En primer lugar, se desprende de sus palabras, que el actual gobierno de la Nueva Mayoría presidido por la socialista y comunista, Michelle Bachelet no es populista. Las personas no cuestionan la legitimidad, sino que desconfían de los políticos. ¿No creo que sea malo? Una buena dosis de escepticismo está bien. En segundo lugar, aún no repara que el Programa del oficialismo nos conduce a Chávez, o no todavía no ha escuchado que la mandataria desea terminar la obra del presidente marxista chileno, Salvador Allende. Simplemente, Luis Larraín no desea escuchar. No es la desconfianza. Cree que sus interlocutores son socialdemócratas.

   Lo que sí me parece correcto es cuestionar la legitimidad de un gobierno que desea llevar a cabo su venerado Programa si o si, cuando apenas cuenta con un respaldo del 20%. ¿Cómo una coalición pretende dar una Nueva Constitución, si ni siquiera sacó el 50+1 de todo el padrón electoral? Más bien, es una minoría que desea imponer sus ideas a la mayoría que las rechaza.

  Para Luis Larraín no estamos, por tanto, en aventura populista. ¿Qué son los bonos que el gobierno entrega a diestra y siniestra? ¿Cuántos bonos hay? Bono Marzo, bono Invierno, bono de graduación de la enseñanza media, bono de formalización, bono del Trabajo de la Mujer, Bono al Empleo Joven, Bono “Aporte Familia Permanente”, bono Logro Escolar, bono Estudiante, bonos estatales, bono por hijo, Bono Control Niño Sano, bono Bodas de Oro, Bono Legal de Aguas, Bono especial para docente jubilados, Bono capacitación empresa y negocios, y, por último, Subsidio a la calefacción.



    Ahora bien, el origen de los tantos bonos que entrega el Gobierno, se encuentra en el famoso aprobado durante el Gobierno de Sebastián Piñera , cuando crearon el Ministerio de Desarrollo Social, el cual estaba cargo de Joaquín Lavín. Desde luego, que antes de su aprobación en la Cámara de Diputados fue discutido no solamente por las bancadas de los diversos partidos, sino, además, por los académicos de los think tanks. Del Ingreso Ético Familiar se comenzó a discutir en el primer Gobierno de Bachelet. Ese es el origen del populismo chileno.

   Posteriormente, el Instituto Libertad y Desarrollo publicó el libro Ingreso Ético Familiar: Innovando en la lucha contra la pobreza. Una innovación sin parangón en la Historia de la Humanidad. Varios autores: el actual director de LyD, Luis Larraín Arroyo, el montañista Rodrigo Jordán, el presidente de Evópoli, Felipe Kast y la economista de la ex Concertación y ahora de la Nueva Mayoría, Andrea Repetto más otras personas como Cristóbal Huneeus, Francisco Gallego, Rodrigo Troncoso y Paulina Henoch.

  Cuando trabajó en el Ministerio Social, Felipe Kast dijo lo siguiente para justificar los bonos: "enseñar a pescar, porque hay veces que enseñar a pescar toma tiempo, sino que también tienes que entregar pescado".

   El montañista Rodrigo Jordán y creador de la Fundación Vertical, que recibe fondos del Gobierno. Además, fue llamado en una comisión de la Cámara Baja como “experto” en superación de la pobreza.

    Según el ex presidente Sebastián Piñera y candidato a la presidencia por Chile Vamos: “Chile tampoco está vacunado contra el populismo”. Ergo, el actual gobierno no tiene ese vicio.

  Por el contrario, Alex Kaiser junto con la guatemalteca, la politóloga Gloria Álvarez Gross que se hizo famosa en Youtube por su discurso en el Parlamento, donde causo furor en las personas que piensan como ella, publicaron el libro El engaño populista Por qué se arruinan nuestros país y cómo rescatarlos (Ed. Deusto). En la portada del libro aparece la actual mandataria Michelle Bachelet en la base de la pirámide junto a Evo Morales, Cristina Kirchner, Rafael Correa. En la segunda base están el iluminado español Pablo Iglesias junto a Hugo Chávez. Y en la cumbre el dictador cubano, Fidel Castro.

  Las cinco características del populismo , según Kaiser y Álvarez son la ideolatría al Estado, el victimismo, la paronoia neoliberal, la pretensión democrática, la obsesión igualitaria.

   El año pasado estuvo la destacada guatemalteca en Chile, donde dijo: “Chile está muy lejos de entrar a la agenda populista de la región”. Según se infiere de la portada del libro mencionado, parece que cambio su parecer.

 Esas características del populismo, la podemos ver en el Segundo Gobierno de Michelle Bachelet. No hay que mirar Venezuela. El eje del Programa es el Estado y dejando como incompetentes a los particulares en todos los ámbitos. El victimismo cuando culpan a las empresas extranjeras. La paranoia liberal consiste en achacarle todos los males al mercado. Un buen ejemplo de esto último es la declaración que saco el sacerdote jesuita, Felipe Berríos por la profanación y saqueo en la Iglesia de la Gratitud Nacional: “Esos muchachos que vimos en las imágenes, destruyéndolo todo, no sólo muestran poca imaginación, sino también que son hijos del mercado”. Más bien, son hijos de Fidel. La Nueva Mayoría que apenas sacó un 26% de los votos y que ahora bordea el 20% de apoyo no respeta al 80% opositor a todas las reformas estructurales del Gobierno. Esa la pretensión democrática. Y por último, vemos que mientras nos hablan del mensaje igualitario y la equidad, montan negocios como el caso Caval, donde está el tráfico de influencia, abuso de poder porque en virtud de un cargo se pudo acceder al dueño del Banco y porque cambiaron los planes regulares por lo mismo. Está metida Bachelet, su hijo y su nuera. Mientras siguen con su discurso de la Igualdad, mientras SII y la fiscalía persiguen a los políticos opositores, no así a los oficialistas.

  Podemos dormir tranquilos, pues tanto Piñera como Luis Larraín nos indican que no estamos bajo un gobierno populista. Ambos economistas. ¿Quién soy yo, una persona común y corriente para poner en tela de juicio lo que dice un ex presidente de la República y un director de un destacado think tank?
 
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