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3 de julio de 2016

Una sociedad aséptica






   

Antes del último 21 de mayo o después, escuché las siguientes palabras. En la última rendición de cuentas que se realizo en el Congreso Nacional, en Valparaíso fue asesinado el guardia, Eduardo Lara que cuidaba el edificio, donde trabajaban los concejales del municipio porteño. Gracias a la bomba molotov, que lanzó un estudiante de la Confech. Los únicos que lanzan ese tipo de bombas están en el Partido Comunista.

  Un profesor del ramo de física nos contó que el liceo Eduardo de la Barra de Valparaíso está tomado o infiltrado por el Partido Comunista. Y que al día siguiente probablemente no tendría que hacer clases, porque el colegio estaría tomado por estudiantes. El mismo profesor contó que un niño de 11 años les pidió a sus padres que lo cambiaran de un colegio particular al mencionado liceo.  Hubo un foro sobre la educación en otro lugar, donde ese niño dejo en ridículo a una profesora de un colegio particular, ya que él dijo que venía de ese tipo de establecimiento. Tal vez el niño vio ese bodrio de película “Machuca”, que tanto les gusta a los progresistas, mientras educan a sus hijos en colegios privados que seleccionan y lucran.

Otra persona dijo que no había que dejarse influenciar por cualquiera de los dos bandos: La Derecha y la Izquierda. Lo que significaba era lo mismo. Ese es el precio de “abrazar las ideas del adversario”. Aquella había dejado la embarra, por decirlo, con palabras suaves. No preciso qué desastre había hecho la derecha. Es lo mismo la extrema Izquierda que la extrema derecha. Cualquier movimiento o partido opuesto a las ideas colectivistas de la Izquierda es lo mismo que el Partido Comunista. La misma persona antes  había  tenido una polola beneficiada con la Beca Valech, porque un pariente se había opuesto a la ‘dictablanda’. Ésta última era lo peor, no la Unidad Popular. ¿Cómo querrán sacarse este gobierno, si no tienen las ideas claras? Naturalmente, la mayoría de las personas que no se identifica con ninguno de los dos, si les gusta disfrutar de los bienes y servicios del capitalismo. Con todo, parece que no claro los valores que implícitos en la sociedad actual, ni mucho menos están dispuestos a defenderlos. Puede que esté equivocado. ¿Cómo pretenden sacarse a los matones de la Nueva Mayoría que pretenden llevarnos al paraíso socialista bolivariano venezolano, donde la escasez, el saqueo y el alto grado de violencia son la norma? Gracias al lavado de cerebro realizado por la ex Concertación y continuado con la Nueva Mayoría sobre la Unidad Popular y el Gobierno Militar muchas personas, sobre todo, los menores de 30 años se figuran que podrán disfrutar del sistema capitalista, y que en el país jamás llegaremos a la actual Venezuela. En Chile no ocurren esas cosas o no pasa nada. Después de todo, han blanqueado el gobierno marxista.

  Después de la muerte del guardia de seguridad aparecieron varios comentarios. Uno de ellos fue la socióloga Eda Cleary, en el sitio “El Mostrador” lo resumió así la intervención de la académica: “sobre la necesidad de educar con un pensamiento crítico como camino para superar la violencia transversal en la sociedad chilena”. ¿No les parece sospechosa esa afirmación? Un grupo de personas minoritaria provoca desordenes en la vía pública, además, de los daños a la propiedad pública y privada, donde resulta muerto un persona. Sin embargo, para la intelectual se trata de un asunto transversal de la sociedad chilena. Esa afirmación es idéntica a una varios académicos decían, y no todos de Izquierda de que en Chile existía lo denominaba “violencia estructural”. Una persona que creía en eso, ahora trabaja en la Fundación para el Progreso (FPP). No sé si pensara igual. Antes de que se fuese para allá, a ese persona le intenté explicar que en el país no había tal cosan en su blog. Asimismo, esa afirmación de la “violencia transversal en la sociedad chilena”, supone que si un lado emplea la violencia, el otro lado no tiene derecho a defenderse. Ese el objetivo de la Izquierda heredera de la Unidad Popular reciclada en el gramscismo. El objetivo es el mismo que tenía el gobierno marxista, sólo que cambia el método o el camino. Por eso, crearon el Instituto Nacional de los Derechos Humanos (INDH) con el propósito de que unos matones subyuguen por vía legal a la mayoría que no comparte sus puntos de vista.

 ¿Qué es “la violencia política” que menciona el Informe Rettig? Es lo mismo: es la violencia transversal o la violencia estructural. Un grupo minoritarios de fanáticos emplea la violencia, la extorsión, la amenaza, sin embargo, todos son culpables, incluso los tienen derecho legítimo a defenderse, aun cuando el Estado no los proteja. Recuerden que la mayoría de las personas desinformadas, arrepentidas y partidarios de la ex UP, les gusta decir: “Todos somos culpables del quiebre institucional del 11 de septiembre de 1973”. Se pone en el mismo lugar a los totalitarios y violentista juntos con los partidarios de la democracia liberal.

Se trata de llegar al empate. Lo mismo que hace algunos al poner en el mismo lugar al grupo terrorista chileno de mediados de la década del sesenta del siglo pasado, el Movimiento Izquierda Revolucionaria (MIR) con el grupo de derecha Patria y Libertad. El primero opto la vía armada, quiso instalar una dictadura comunista y asesino antes y después del 11 de septiembre de 1973. El otro nació en respuesta del Mir, ya que éste lo protegía el Gobierno de la Unidad Popular. Además, cuando los militares se tomaron el poder, obedeció el mandato de éstos. En una nota de un capítulo del libro Desde las Cenizas:  Vida, Muerte y Transfiguración de la Democracia en Chile 1833 – 1988 del periodista norteamericano  James R. Whelan, cita las palabras del líder de Patria y Libertad, Pablo Rodríguez: “Lo más extraño de todo esto es que debido a que las autoridades encontraron 20 cascos, unos poco palos y unos extinguidores nos acusan de tener una organización paramilitar, mientras que el Mir continúa armándose con impunidad”. Luego agrega el periodista: “En contraste  con la actitud de tolerancia –y aún más de complicidad- del gobierno de Allende con el descarado crecimiento de los grupos armados de la extrema Izquierda, incluido el Mir, Patria y Libertad fue sometido a vigilancia constante y hostigamiento constantes”. Una cosa que menciona en otra parte, los militantes del Mir tenía entrenamiento militar en la ex RDA y Cuba.

   Un familiar que vive en Santiago dijo que los oligopolios eran producto del mercado. Le intente explicar que no era así, que eso se producía por la intervención del Estado. Luego saco el comentario de que el Gobierno Militar sobre la privatizaciones. Le dije que las empresas estatales fueron dejadas quebradas por la Izquierda. Había estado leyendo al periodista zurdo Matamala.
  
 Una frase célebre que acuño la Izquierda, es que ésta “comete errores y no horrores”. La resume el historiador demócrata cristiano, Cristián Gazmuri: Pinochet cometió horrores, Allende cometió grandes errores”. Para la actual coalición oficialista, la Nueva Mayoría, la quema de camiones y de Iglesias en La Araucanía como la Iglesia evangélica de Padres las Casas, la muerte del matrimonio de ancianos quemados Luchsinger-Mackay, los saqueos a tiendas o “turbanazo” como les llaman ahora, y por último la muerte del guardia no constituyen una cadena horrores, son errores que los matones de los Movimientos Sociales no sopesaron, ya sea los mapuches terroristas, la Confech, Cones, la CUT o cualquier otra organización tomada por el Partido Comunista. Y el saqueo a la Iglesia de la Gratitud Nacional.

 

 Además, están  los choques a los automóviles para robarlos o “portonazos”, el robo a los cajeros automáticos.

 

Con todo, al parecer el chileno se está acostumbrando a estas anormalidades, de modo que lo antes causaba indignación, reprobación y era sancionado, ahora lo tiene por normal. La excepción se convierte en la regla. Y  así nos estamos convirtiendo en una sociedad aséptica, en el sentido “que no se compromete o no muestra emoción ni expresa sentimientos”. Los mismos que alegan, desde la Izquierda que la institucionalidad que hay despolitiza a las personas, en realidad, les conviene. A Bachelet y a la Nueva Mayoría no le importa lo piensan las personas por mucho que digan y usen la palabra ‘dialogar’. De hecho, la persecución política por parte del Servicio de Impuestos Internos (SII), la fiscalía y la justicia a un partido de la oposición y no a todos, esa muestra que estamos bajo una dictadura democrática. Es a otro, no a mí. Luego le tocaran aquellos que miraron a otro lado, como si no les afectara. Saben que el problema radica en el gobierno, sin embargo, no se comprometen a sacarlos.

  El oficialismo cometió los mismos delitos, incluyendo al Jefe de Estado, y no le pasa nada. A la misma mayoría que se opone al programa de la Nueva Mayoría, cree porque todavía se eligen personas cargos públicos, estamos en la democracia liberal. Así que no preocuparse de que el oficialismo siga con la retroexcavadora.

 






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Rolando el furioso dijo...

Necios. SOn ciegos, guiadospor ciegos.

 
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