26 de abril de 2017

Galimatías demócrata cristiana







  Cuando apareció que ex periodista y actual senador, Alejandro Guillier lideraba las encuestas, el demagogo el senador de la Democracia Cristiana, Ignacio Walker lo califico de demagogo. Finalmente, cuando el Partido Socialista eligió como su carta presidencial al periodista por sobre el ex presidente Ricardo Lagos, quien hasta hace poco tenía doble militancia, pues su otro partido era el Partido por la Democracia (PPD), Walker escribió una columna en El Mercurio de Santiago titulada Ignacio Walker Socialismo y Populismo: de Ibañez a Guillier. Tal cual, como si la Nueva Mayoría y su principal líder, Michelle Bachelet no fuesen populistas, ni socialistas.

   Además, de las declaraciones de Walker, aparecieron las declaraciones del actual presidente de la Democracia Cristiana, Carolina Goic en primera plana: “Es un proyecto más bien de Izquierda la DC queda afuera”. Ella había dicho hace tiempo que su partido tenía muchas coincidencias con el Partido Comunista. En la radio Agricultura, el humorista y locutor Checho Irane había comentado que el día anterior estuvo Goic, a quien la apreciaba porque había luchado contra el cáncer. Él dijo que por ser de centro, viven con indefiniciones. Ese comentario no me gusto, ya que teniendo como criterio que existe lo verdadero y la falso, las indefiniciones de los cuales alardean los demócratas cristianos chilenos no tiene sentido. Existe la verdad y su opuesto. No existe eso de media verdad, media falsedad.

   ¿Cómo razona la DC? Primero, no existe el llamado ‘centro’, lo existe es un partido de Izquierda. Basta ver los hechos. La Democracia Cristiana chilena siempre ha votado o estado con la Izquierda revolucionaria. Haciendo memoria, basta recordar que los programas entre Tomic y Allende eran similares. Ya no existía la segunda vuelta en 1970, los senadores demócratas cristianos votaron por Salvador Allende como presidente de la República.Segundo, la DC es un partido socialista hasta comunista. Desde luego que ellos siempre negaran que son socialistas, pues éstos están en el Partido Socialista. Lo mismo con la ideología comunista. Les atrae y a la vez la rechazan. El comunitarismo que propiciaban tal vez era una suerte entre socialismo, comunista y un poco de capitalismo. Nunca supieron qué cosa era. O sea, una economía mixta. Tercero, la Democracia Cristiana se opuso a las reformas económicas que hicieron los militares junto con los ‘Chicago Boys’, augurando desde su centro de estudio, un futuro apocalíptico para el país, lo que resultó falso. Cuarto, ese partido formo la ex Concertación. Y finalmente, la Nueva Mayoría, que es la Concertación más el Partido Comunista. Ignacio Walker  escribió en una carta que el objetivo de la DC hace más cuarenta años era disputarle el mundo popular a la izquierda marxista: “Junto con transformar un orden social injusto, aprendí también que la misión de la DC en Chile era disputarle el mundo popular a la izquierda marxista. Y lo hicimos. La epopeya de Frei Montalva en torno a la "Revolución en Libertad" fue una de las grandes demostraciones de aquello”. El objetivo de la DC fracasó, ya pavimento el camino a la UP. Primero fueron cómplices pasivos con el gobierno de Eduardo Frei padre con sus reformas, una de ellas al concepto de propiedad, y luego cómplices activos del gobierno marxista, al darle los votos a Allende. La DC ni como dique ni como bisagra sirvió para detener el marxismo. Walker cree que fue todo un éxito.

   A fines del gobierno de Eduardo Frei Montalva o para ser más exacto tres años antes de que llegara Allende al poder, brasileño Dr.Fabio Vidigal Xavier de Silveira , Director de la Sociedad Brasileña de Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad, autor del libro Frei, el Kerensky chileno escribió: “Se llegará a un régimen marxista total, introducido directa o indirectamente por la Democracia Cristiana. Y en este desarrollo de hechos la historia dirá que el Sr. Eduardo Frei sirvió eximiamente de Kerensky”. Concluyé:”muy posiblemente querrán mañana como salvador de la patria, un Allende, un Jerez, un Silva Solar o un Chonchol. Cualquiera de éstos servirá a Fidel”. El resto es historia.

   Cuando leí las palabras de Goic, no me acordaba de la palabra que los representaba. Se me vino a la mente, la palabra trabalenguas. Sin embargo, esa no era la palabra, sino galimatías, las palabras sin sentido. Esa es la ideología de la Democracia Cristiana chilena. Esa es de izquierda a diferencia de la Democracia Cristiana alemana.

  Cuando un demócrata cristiano habla, no dice nada. Lo podríamos comparar con el spam del correo electrónico.

   El año pasado a raíz de una polémica que hubo entre la Democracia Cristiana y un obispo, que manifestó que ese partido no debiera usar el apelativo cristiano, ya que había apoyado legislar el aborto con sus tres causales, alguien le saco en cara a Ignacio Walker que contradictorio. Eso iba en contra lo que enseñaba la Iglesia Católica. Lo mismo con el nombre católico. En una carta que escribió el senador, concluye al final : “Yo sé que la DC incomoda a muchos. Eso ha sido así desde siempre. “No es fácil instalar un partido de inspiración humanista y cristiana, y de vocación popular, de carácter no confesional y no clerical, al interior de un espacio de centroizquierda (como lo ha sido la DC desde el Frente Popular hasta la Nueva Mayoría). Hemos sido signo de contradicción desde nuestro nacimiento como partido”. No se puede vivir así, pues es un insulto a la razón, la lógica y sentido común. Se está a favor de una sociedad libre o no. No hay términos medios para la defensa de las libertades.

   A decir verdad, desde que comencé a tomar conciencia política, por así decirlo, siempre me cargo que ese partido usara el nombre cristiano. Me daba la impresión de que la Democracia Cristiana con el apoyo de la Iglesia chilena tenía el monopolio de ese nombre. Mientras escribo este post, encontré las siguientes palabras o galimatías de Ignacio Walker del 12/7/2016: “La Democracia Cristiana no es y nunca será un partido de izquierda”. Si no es de izquierda, entonces es de derecha. Èl nos dirá que tampoco es de derecha. La DC acordó con el PC los grandes lineamientos que tendría la nueva constitución: el Estado como eje de la economía, acabar con el principio de subsidiariedad y, por último reformular el concepto de propiedad privada, las cual debe estar al servicio del bien común o a estar en una función social. O sea, socialismo. ¿Esos pilares con los cuales se quiere construir la nueva constitución no son socialista o de izquierda? Predicar la distribución de la riqueza, o sea, quitarle a unos para dárselos a otros eso ser de izquierda.

   También el año pasado antes de efectuarse la reunión doctrinaria de la DC en Punta Tralca, Ignacio Walker dijo que: “El Partido Demócrata Cristiano no tiene complejos, menos inferioridad”. En realidad son acomplejados y tienen complejo de inferioridad. Se siente acomplejados porque nacieron burgueses. Tienen complejo de culpa. Por eso, predican la justicia social que no es justicia, sino injusticia. La justicia social para los otros, no para ellos. La última expresión de esa tontera es la propiedad privada en relación con su función social como propone la nueva Constitución de Bachelet. Si creen en eso, por qué no expropiamos la residencia de Mariana Aylwin, Carolina Goic, Ignacio Walker, Andrés Zaldívar, entre otros próceres de ese partido y las convertimos en un hogar de ancianos o en un centro médico que atienda alguna especialidad. La propiedad donde ellos habitan tendría una función social que ahora, lamentablemente, no tienen.

    La DC chilena se escandaliza con la desigualad natural de los hombres disfrutando de la libertad, en cada cual elige distintos caminos, cada cual tienen diferentes talentos y cada cual sabe lo que hace con su vida. Un persona querrá ser millonario, otra, no. Una persona hace deporte, otra persona fuma como chimenea. Una persona aspira ser dueño de una empresa, otra se conforma con ser empleado.

    Según la editorial del sitio CredoChile Tres izquierdas y dos centros, la DC ha perdido su apoyo de las bases, ya que están son de centro. Distingue tres izquierdas. La primera izquierda tradicional agrupada en el PC, PPD y PS. La segunda y nueva izquierda representada por el movimiento “Frente Amplio’ Por último la DC. Según Walker, su partido no es de izquierda. El centro político no existe. Para entender las expresiones ‘centro derecha’ o ‘centro izquierda’, hay que verlas desde otra óptica. Cuando los políticos de derecha, se llaman de ‘centro derecha’, quieren parecerse a la izquierda. Por el contrario, cuando los políticos de izquierda quieren aparecer moderados usan la expresión ‘centro izquierda’, como es el caso de la Democracia Cristiana, quien a principios de los noventa acepto el modelo económico heredado de los militares, por puro pragmatismo, no por convicción. De ahí la célebre frase del presidente Aylwin que reflejaba ignorancia por parte de él: “El mercado es cruel”. A la vez, que comenzaban a erosionar el modelo con contra reformas que crearon el corporativismos de la “Alianza Público-Privada”. Las bases de la DC son burgueses consignas de socialistas como igualitarismo, justicia social y distribución de la riqueza. Además, siempre y cuando la izquierda revolucionaria no les afecte a ellos como ocurrió durante la UP.

   Según Luis Larraín, actual director del Instituto Libertad y Desarrollo, la DC se siente incómoda con la Nueva Mayoría: “la Democracia Cristiana se encuentra cautiva en una alianza que no le satisface plenamente, pero que le conviene en el corto plazo”. Lo que es falso, después de todo, lo importa son las pegas como él mismo dice. En lo que se equivoca Larraín, es que la DC chilena jamás ha tenido una identidad.

   Una de las características del senador Walker, es que él ha apoyado las reformas de la Nueva Mayoría más observaciones. La editorial CredoChile habla de ‘matices’. Bueno ese es el sello de la DC. 
   Le dieron el voto a Salvador Allende, pero con observaciones. Estas  fueron el Estatuto de Garantías que la Unidad Popular no respeto.
 Apoyaron la “retroexcavadora”, pero con observaciones. 
 Les gusta el comunismo, pero con observaciones.

  Galimatías significa “lenguaje difícil de comprender o confusión de ideas”, o bien, confusión o desorden.

  La Democracia Cristiana chilena no ha sido una bendición como dice Ignacio Walker en su carta, sino, por el contrario, una maldición tal como dijo hace más cuarenta años el brasileño Plinio Correa: “La Democracia Cristiana es la maldición de Chile”.

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