2 de octubre de 2017

Autodeterminación y Europa

Un artículo que me parece interesante en cuanto a que avanza un escenario posible en el futuro cercano.
Más de veinte regiones con derechos históricos que dejarían en pañales a los catalanes aspiran a un referéndum de autodeterminación. Si Cataluña abre esta vía en menos de cinco años podemos tener en Europa más de cincuenta países, o quizás setenta. 
Estas pequeñas mini-repúblicas no podrán sobrevivir en un entorno de libre comercio y de moneda única y liquidarán a la Unión Europea y al Euro. Estaremos inmersos en esta manía idiomática del dialecto y veremos a nuestros jóvenes hablando lenguas minúsculas e ineficientes mientras que los norteamericanos y asiáticos nos barren de mapa. Vamos a ser la Europa de los paletos de forma irremediable.


8 comentarios:

BlogBis dijo...

Vengo conversando con amigos catalanes desde hace años el tema.
Y siempre les critiqué (como critiqué en el blog) que el reclamo nacionalista se basara en la cultura y el idioma. esa es una pelotudez medieval que llevaría a que en Santa Fe, por ejemplo, los pueblos de suizos reclamaran identidad nacional respecto a los pueblos de piamonteses.
En cambio, creo que hay otras construcciones que ligan a la gente. En ese sentido, la "pampa gringa" es diferente a, por ejemplo el NOA. Y bastante más parecida a Uruguay que a Santa Cruz.
Por último creo que no hace falta justificar nada para armar un estado. Si hoy una provincia argentina, o Malvinas, o La Matanza (ojalá) se sintiera mejor como país independiente, para mí bien.
Es absurdo imaginarse que una Europa de pequeños países estaría jodida. Encontraría modos de asociación, lingua franca, y encajaría de alguna manera en el mercado global.
Al fin y al cabo creo que tendría más sentido la UE en esos términos, como alguna ez lo propuso como ejercicio utópico Freddi Heineken.

Anónimo dijo...

No se preocupen que Quebec ya va al rescate.

Sine Metu dijo...

Arrancó el centenario del Octubre Rojo, qué mejor momento para celebrar el inicio del fin de la Unión de Repúblicas Socialistas Europeas.

Jorge dijo...

Rubén es un poco difícil encontrar esas diferencias territoriales en países tan pequeños en comparación con los países de Anérica.
Justamente hace un año más o menos salió una noticia sobre una presentación del proyecto separatista frente a unos estudiantes estadounidenses. Se cuenta que un miembro de la audiencia le preguntó al catalán qué diferencias encontraba entre Cataluña y el resto de España cuando observaba que al pasar de un territorio a otro no se notaba el cambio. Parece que el separatista no tuvo respuesta.

De la misma forma creo que no valen comparaciones como la de las repúblicas nacidas de las colonias españolas en el siglo XIX ya que en ese caso se trataba de territorios de ultramar con escasos vínculos con la España de ese entonces en comparación con Cataluña o País Vasco actualmente.
Justamente es ahí donde entran en juego la cultura, el idioma o hasta los vínculos genéticos. No se basan en ellos por elección sino porque el pensamiento separatista en Europa va por ese camino.

También me acuerdo de haber leído hace un tiempo en un libro de Ludwig von Mises que decía algo así que donde no hay idioma común no hay nación. Ese el elemento diferenciador.

BlogBis dijo...

La Nación no la define el idioma. Es una ficción completa, inventada en el siglo XVIII para explicar un sistema político. Si juntara masa crítica, podríamos argumentar que existe una "nación chaqueña", por ejemplo.

Anónimo dijo...

El sueño húmedo de Rusia. Putin se imagina una alianza entre los ejércitos bretón, escocés, flamenco, occitano, catalán y galés, prestos a defender la integridad territorial de Lituania y... se siente Napoleón.

Eborense

El Enmascarado dijo...

La propuesta de una Europa desintegrada me parece que haría aún más fácil la creación de Eurabia y aceleraría el peligro de guerritas pedorras en aras de esos resentimientos históricos inexplicables para un americano.

Jorge dijo...

Estoy de acuerdo con El Enmascarado.La fragmentación territorial no tiene para nada el mismo significado en Europa que en América.