
El futbol español es uno de los más internacionalizados del mundo. Muchos miembros de sus equipos son de origen extranjero, nacionalizados algunos y otros no.
Si tomamos al fútbol como una industria el pensamiento proteccionista diría que una selección formada sólo por españoles debería ser un fracaso. Ya que pocos jugadores nacionales tendrían la oportunidad de jugar en la liga de su país porque los extranjeros les quitan sus puestos.
Un industrial argentino en este contexto hasta sugeriría devaluar el euro para que el fichaje jugadores extranjeros no sea tan accesible a los equipos y los mismos se tengan que conformar con los locales.
Sin embargo tenemos a la selección española, que luego de 24 años de fracasos y de no pasar de cuartos de final
ha llegado invicta a la instancia final de un campeonato para enfrentar nada más y nada menos que al seleccionado alemán.
No me atrevo a sugerir que el nivel futbolístico de "la absoluta" se deba a la influencia de los jugadores latinoamericanos y europeos que juegan en la liga del país.
Pero sí me parece adecuado hacer notar que la apertura del mercado del futbol español no sólo no ha hecho mella en su nivel sino que no ha impedido de ningún modo su mejora, lo que ha permitido llegar a esta instancia de la Eurocopa.
Este simple ejemplo es una buena imagen de lo positivo que puede resultar la apertura de toda industria a los mercados externos.
La competitividad mejora al tener que enfrentarse a los buenos aportes del exterior y no al empobrecerse para ser más barato y rentable.
Es un buen ejemplo para el pensamiento proteccionista argentino.
También es éste un buen ejemplo para que los españoles y Europa toda reconozcan positivamente el aporte de la inmigración en todos los aspectos y que no se
cierren a ella.