

Radovan Karadzic, responsable de crímenes de guerra serbio logró ocultarse durante 12 años de las autoridades... hasta el día de hoy.
El Mundo descubre su estratagema para que no lo encontraran: se disfrazó de progre.
Despeinado, con larga barba y anteojos onda John Lenon. Le faltaba la camiseta del Che.
¿Quién se iba a atrever a pedirle sus documentos, sin temer ser acusado de represor?
Hubiera emigrado a Argentina. Contaría con innumerables lugares para pasar desapercibido y no habría nadie que osara molestarlo.
