
No faltaron las reivindicaciones raciales ayer en el Staples Center durante el funeral de Michael Jackson.
Un tal Al Sharpton destacó la importancia que tuvo éxito del cantante para acostumbrar a ver más negros en los medios y hasta incluso lo vinculó con la llegada de Obama a la presidencia de los EEUU.
Hay que recordar que Michael Jackson fue famoso por su excelente calidad como cantante y bailarín y su éxito no se debe al hecho de ser negro.
Es más, los millones de discos vendidos no se deben a que la gente lo apreciaba por ser negro, como si ocurrió con mucha gente que votó a Barack Obama por su condición racial.
Como siempre ocurre cuando se tranforman logros individuales en logros colectivos, se comete una gran injusticia.