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13 de febrero de 2010
10 de diciembre de 2009
10 de diciembre
En este nuevo 10 de diciembre, me parece oportuno transcribir un extracto del artículo que Marcelo Jaroslavky publicó recientemente sobre el peronismo, y que resume muy bien lo que pienso sobre el drama argentino:___________
Mi relación con la primera etapa del peronismo en el poder abarca desde mi concepción hasta mi preadolescencia. Las formaciones de todas las mañanas en el patio cubierto del colegio para escuchar la lectura obligatoria de "La razón de mi vida"; la cesantía de mi padre, que se desempañaba como Médico de Guardia en el Hospital Penna, por no adherir al régimen; el encarcelamiento de mi querido tío Poroto en la Penintenciaría de Las Heras y el día que que lo liberaron y lo fuímos a buscar a Orden Político; los largos dictados sobre el 2º Plan Quinquenal...
La Revolución Libertadora puso fín al opresivo primer gobierno peronista, aunque no al régimen corporativo que se terminó de instaurar en su trascurso.
Es que la inflación, al igual que la corrupción derivada del sistema de cambios múltiples, los permisos de importación de automotores para determinar silencios o ganar adictos, no fueron-como se supuso en su época- vicios exclusivos del primer peronismo. El drama argentino deriva del hecho de que la obra de Perón consistió en aprovechar los engendros dirigistas que se habían impuesto desde años antes en la República.
Con el Control de Cambios, la Dirección General Impositiva, la Coparticipación Federal de Impuestos y, más aún, el Banco Central, la Argentina ya había dado por caduco al sistema republicano, representativo y federal de gobierno.
Las similitudes entre el actual peronismo en el poder, mal que les pese a los que dicen que el matrimonio no es peronista, no se agotan con el régimen económico que le permite someter mediante la Caja a intendentes; gobernadores; congresistas y empresarios.
Como actualmente se propone hacer el matrimonio en el gobierno, en aquél entonces se sometía a la prensa no sólo con la censura; el cierre ó la expropiación (La Prensa), sino que se manejaba discrecionalmente la provisión de papel para acallar las críticas de la opinión independiente.
El problema en aquél entonces fue que muchos opositores creían que el problema radicaba en la persona de Perón y no en el régimen por él perfeccionado. Fue por eso que a dos meses del derrocamiento de lo que fue una terrible y opresiva tiranía estallaron las diferencias entre las distintas tendencias que circunstancialmente habían convivido en el gobierno provisional.
Uno de los principales cargos que yo tengo para con el peronismo, reconociendo que no fue el introductor de la violencia en la política argentina, es que no dejó otra vía abierta para saldar las diferencias. Quedó demostrado, por ejemplo, cuando en los años setenta el autotitulado “León Herbívoro” creó la Triple A para liberarse de la “Juventud Maravillosa” que creyó que podía usarlo para encaramarse en el poder.
Lo más remarcable de esta historia es que la conclusión a que llegaron todos los dirigentes políticos fué que no se podía gobernar sin el peronismo. Salvando las diferencias, como si en la Alemania de posguerra hubieran llegado a la conclusión de que no se la podía reconstruir sin el nazismo.
Como acá el líder del régimen derrotado no había muerto, el primer gobierno electo después de la Revolución de 1955 surgió de un pacto con Perón y así nos ha ido.
A este error conceptual lo llevó al paroxismo la dictadura de Onganía en su intento de inventar el peronismo sin Perón, y es el que explica que 54 años después del derrocamiento de su primer gobierno, el “movimiento” todavía sobreviva. Ha sido de gran ayuda para eso el regalo que recibió de los ideólogos de ese engendro la “columna vertebral” del movimiento mediante el sistema de Obras Sociales que compulsivamente recibe ingentes recursos que le permiten tener cautivos a todos los gobiernos.
Para terminar, esta equivocada creencia, ha vaciado de contenido ideológico al debate político y lo ha convertido en una cruda pelea por el poder.
También les permite a los “compañeros” que han quedado marginados de la repartija interna, reciclarse mediante la “pata peronista” que casi todos dicen imprescindible, lo que demuestra su renguera, y volver al redil negociando la cuota de poder así obtenida para reubicarse dentro del movimiento donde aprendieron sus mañas.
Como puede ver cualquiera que escuche los programas políticos o lea las crónicas periodísticas, la principal diferencia entre los distintos protagonistas se basa en los modales. Si los Kirchner fueran menos soberbios y prepotentes hubieran conseguido el casi unánime apoyo de sus “opositores”.
Cuando el 10 de diciembre cambie la composición de las cámaras creo que quedará en evidencia el desencanto de todos los que han sido influídos por el injustificado optimismo estimulado por los incontables analistas que sólo alcanzan a ver la superficie de nuestros problemas institucionales y, en consecuencia, políticos.
Frente a los casi idénticos planteos de oficialistas y opositores que ponen en manos de los gobiernos la solución de los padecimientos de millones de conciudadanos, falta la voz, lamentablemente ausente, de los que creemos que los gobiernos son el problema y no la solución.
Que indefectiblemente la salida de esta larga etapa de decadencia está en la devolución plena de los derechos individuales, por largas décadas conculcados, garantizándoles, como todavía afirma el preámbulo de nuestra Constitución, los beneficios de la libertad a todos los habitantes del suelo argentino.
___________
¿Tiene solución la Argentina? Una copa de cristal que se rompe en mil pedazos, ¿tiene arreglo?
Me pregunto si no estaremos perdiendo el tiempo al soñar con una Argentina normal, y sana, cuando todo (todo) indica que las mafias que se apoderaron de ella hace 80 años, están más fuertes que nunca, y no tienen la menor intención de soltarla.
Me pregunto si no estaremos perdiendo el tiempo al soñar con una Argentina normal, y sana, cuando todo (todo) indica que las mafias que se apoderaron de ella hace 80 años, están más fuertes que nunca, y no tienen la menor intención de soltarla.
25 de noviembre de 2008
La peor pobreza
Los anuncios de la Barbie Bótox de las cuatro o cinco medidas que pretenden ser un "paquete" reflejan la peor pobreza que tiene el país. Una pobreza dolorosa, profunda y estructural: la de dirigentes.
La UIA, a la que hasta ayer se le caían los mocos pidiendo una devaluación ahora anuncia un "shock de confianza". Ni una línea crítica, como si en Nueva York, Zurich o Montevideo, los inversores argentinos ya estuvieran haciendo cola para repatriar capitales y ponerlos a producir.
Triste. Mas triste que los que barren cereal en la ruta.
La UIA, a la que hasta ayer se le caían los mocos pidiendo una devaluación ahora anuncia un "shock de confianza". Ni una línea crítica, como si en Nueva York, Zurich o Montevideo, los inversores argentinos ya estuvieran haciendo cola para repatriar capitales y ponerlos a producir.
Triste. Mas triste que los que barren cereal en la ruta.
14 de noviembre de 2008
Renuncia



No lleva un mes como entrenador y Maradona ya desmintió su renuncia.
Un tipo desequilibrado como entrenador de la selección nacional lleva a estas cosas.
Como decimos siempre, nos gusta ésto a los argentinos. Tenemos predilección por este tipo de dirigencia.
No es casualidad que los dirigentes más importantes del país tengan perfil de energúmenos.
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