3 de agosto de 2014

varias






3 comentarios:

El Enmascarado dijo...

Sine, me impresionó el cuadro sobre la falta de lectura de libros por parte de buena parte de los estadounidenses.

No sé si esos datos podrían extrapolarse directamente a los países europeos, ni tampoco a la Argentina incluso, por la brecha cultural que, creo, todavía separa a EE.UU. de otros países pese a la globalización.

Imagino que debe haber estudios semejantes en Europa, pero tengo fiaca de buscarlos en Internet.

En Madrid era muy frecuente ver en el Metro o en los autobuses a gente de diversas edades leyendo libros y en la capital española abundan las librerías de grandes cadenas, como La Casa del Libro, y también las librerías pequeñas y de canje y venta de libros usados.

Lo mismo ví, o algo parecido donde no había Metro, en Cádiz, Vigo, Pamplona, Santiago de Compostela, Barcelona, Segovia, Zaragoza y muchas otras ciudades lo que me permite apreciar que, en España, todavía se lee bastante.

Visto el estado generalizado de incultura o de cultura berreta que que parece ser el actual paradigma imperante en el mundo, no dudo de que la lectura de libros debe estar cayendo en general.

Pero me animo a quebrar una lanza en favor de la Vieja Europa en relación a EE.UU. en este campo de la cultura, llamemos más tradicional.

Obviamente, esto es opinable y puede haber estudios científicos que demuestren que estoy equivocado, pero todavía uno camina por Sevilla, o Granada, o Roma, o Milán, o Viena, o Praga, o por Varsovia, Budapest; Munich, y ni hablar de Salzburgo o Bayreuth, por mencionar sólo algunas ciudades europeas, y se siente en el aire y en el ambiente la cultura con olor a antiguo, bella y permanente.

Surge la música de las casas, la arquitectura es magnífica, se ve gente con instrumentos de cuerda o de viento caminando por la calle, hay librerías a patadas y se ve leyendo a jóvenes y viejos, y en primavera y verano abundan los conciertos públicos de música clásica al aire libre, mientras que en otoño e invierno la actividad se mantiene intensa, pero bajo techo.

En fin, me fui para el lado de los tomates respecto al post, así que finalizo.

Nicolás dijo...

Acá los libros cuestan los dos ojos de la cara, y los que más se venden son los miserables tomos de platitudes cómodas que son los de autoayuda.

Anónimo dijo...

No es un tema de costo. Andá a una biblioteca, que es gratis, y no vas a ver a nadie sacando libros por entretenimiento.

TRESLETRAS