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7 de octubre de 2014

Nota de Dardo Gasparré en Perfil

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¿Qué pasó? ¿En qué curva fatal del destino perdimos la grandeza y la alegría? ¿En qué momento se nos acabó el sueño creador, la fuerza de cambiar, la esperanza de progreso, el ideal de la educación de excelencia?

¿Cuándo permutamos el anhelo de ser doctor por la sórdida compra de un título universitario? ¿Cuándo dejamos de lado la honra y dignidad del trabajo a cambio de un subsidio o una dádiva?

¿En qué preciso instante el hombre productivo e industrioso cedió lugar al prebendario sucio y salió a comprar y compartir favores del estado corrupto? ¿Y cuándo la política pasó de ser una pugna de ideas a ser una rapiña por el poder y el enriquecimiento de una banda con distintos rótulos partidistas?

¿Cuándo trocamos la ilusión en ironía, la nobleza en resentimiento, la palabra de honor en estafa, la mano amiga en puñal por la espalda?

¿En qué noche sombría de la historia nos olvidamos del coraje, la valentía, el esfuerzo, la familia, el estudio, el sacrificio, el heroísmo, el patriotismo, la decencia y otros valores que hoy aún los supuestamente más pensantes califican de pasados de moda, románticos y hasta estúpidos?

¿En qué esquina de arrabal borgeano o verdadero nos dejamos de mirar y reconocer como compatriotas y tan sólo nos vigilamos como enemigos, posibles atacantes o asesinos?

¿Cuándo dejamos de ser orgullosamente diferentes para mezclarnos con la mediocridad, la ignorancia, la droga y la miseria y creer que eso era integrarse a la “patria grande”?

¿Dónde dilapidamos el sueño de nuestros mayores, nuestros abuelos, nuestros padres, que hicieron esta Nación cambiando médanos por tierra fecunda y promisoria con sudor, con privaciones y con lágrimas?

¿Cómo dejamos que nos robaran la democracia, primero por la fuerza de las armas y ahora por la fuerza del poder, del dinero y de las tramoyas de las mafias partidarias?

¿Dónde nos olvidamos del orgullo de pasar de la pobreza a ser clase media con esfuerzo, con trabajo, con estudio, para reducirnos a tratar de lograr una riqueza express sin invertir tiempo ni sacrificios?

¿Cómo y cuándo nos invadieron los marginales de afuera y los apátridas de adentro, para transformarnos en mercadito, baño público, dispensario y escuela de emergencia de la sub-región, en un solidarismo simplista con los dineros de la gente?

¿Por qué perversa alquimia se fusionaron gobernantes y traficantes, policías y ladrones, jueces y delincuentes, hasta llegar a la narcoimpunidad y el reinado de la violencia?

¿Y dónde dejamos de ser argentinos para autodenominarnos con el despectivo y abonimable apelativo de “argentos”, decadente aceptación de nuestra degradación?

¿Y quién hasta nos convenció de que era moderno reemplazar nuestro Himno por el “himno chabón”, gutural y vacío de palabras e ideales?

El país aquel que hoy aún admiramos, añoramos y ordeñamos fue hecho a los ponchazos y a veces por el sable y el error, pero por hombres de ideas e ideales, convicciones y principios, no por empleados públicos sublimados convertidos en ladrones seriales billonarios y hereditarios.

Hoy, aún los supuestos líderes de opinión, con instrucción y pensamiento cerrados y parcializados, pero pomposos, proponen soluciones minúsculas en vez de proponer retomar los principios, la grandeza, los ideales, la honestidad y la ética, conceptos todos a los que califican de pasados de moda y no acordes al mundo moderno, cual los emblemáticos cerdos de la verdadera gran novela de Orwell, Rebelión en la Granja.

¿Seremos capaces los argentinos, (no los argentos) de re-unirnos y salir a la calle no a marchar para molestar a una presidente descontrolada y vociferante, sino para imponer a todo el sistema político diez ideas de fondo sobre las que se pueda reconstruir la democracia, hoy convertida en trampa para el ciudadano, y la República, hoy violada y abandonada?

¿Y seremos capaces de imponer nuestras ideas por la fuerza de la convicción o por la simple fuerza de la presencia masiva activa, si no se nos escucha, como han hecho siempre los pueblos libres de la tierra, en todos los tiempos?

Enferma casi terminal de pequeñez, liviandad e ironía barata, destructivas de ideas y principios, la Patria, no la Nación, se está muriendo.

Argentina, mi Patria. Tu Patria. Si te importa, claro.

9

carancho dijo...

Sencillamente sublime.

Gatienso dijo...

No hay una sola fecha, es como un esquema de vacunación
La primera dosis fue el 4 de febrero de 1905
con refuerzos el
6 de septiembre de 1930
4 de junio de 1943
17 de octubre de 1945
16 de septiembre de 1955
...
20 de diciembre de 2001


Anónimo dijo...

Gatienso; excelente recopilación de fechas históricas que señalaron el rumbo a la debacle. Pero la del 17 de octubre del 45, creo, marca un hito; se oficializó el populismo (terriblemente fascista; corrupto; inepto y tramoyero)y todo el pueblo argentino -cualquiera sea la clase o estamento social- lo abrazó y lo lleva metido en la sangre. Fue inoculado por el maestro de todos estos H.D.U.G.P.: Perón. Todos los que vinieron después, fueron engendros nacidos de ese cáncer. No subestimen al argentino; jamás va a renunciar a la prebenda, al facilismo; a la dádiva; a la corrupción; a la trampa, va a ser muy difícil eliminar el populismo de la mente de los argentinos - JUAN

Sergio dijo...


8 de octubre de 1895 en Lobos, pero los argentinos no lo sabíamos aún.

Queda confirmado el 4 de Junio de 1943.

No tengo duda alguna.

Massa dijo...

No sabia lo de la revolucion civico/militar de 1905 (que no fue exitosa). Mira vos, los radicales siempre rompiendo las pelotas.

Anónimo dijo...

No es de malo, pero la nota me parece la nada misma. No porque sea mala, sino porque se maneja en un plano simbólico. Con respeto y con cariño lo digo, la nota está bien, pero no deja de ser eso, palabras, símbolos, la nada misma. O por ahí soy yo el que no entendió nada, que puede ser. Después voy a releerla, a ver si encuentro algo que se me escape.

De todas maneras, en líneas generales intento hacer esa distinción entre real/simbólico, y esta nota me pareció que se movía en un plano puramente simbólico. Creo que lo simbólico aporta muy poco. No sé, supongo que esto que digo, que también es puramente simbólico, puede sumar a la discusión.

Quiero también traer a colación el comentario de Sebregondi en otro post, https://www.blogger.com/comment.g?blogID=10528748&postID=2047976210096361921&isPopup=true , que con mucho de verdad dice que es todo más de lo mismo, desde Saavedra pasando por Rosas y por Yrigoyen.

Saludos.

Sine Metu dijo...

Muy bien. Ahora léala de vuelta.
Luego póngala en sus bookmarks/favoritos para leerla otra vez dentro de una semana, un mes, un año a ver si sigue pensando igual.
No pensando igual sobre esta nota, sino sobre el país.

Anónimo dijo...

Con respecto a la nota y al comentario de Sebregondi, se debemos hablar de fechas, sino de un camino, el fascismo de peron, el populismo de Yrigoyen son acordes a su epoca, lo que ocurria en gran parte del mundo, no solo en argentina, yo considero que hay un punto de inflexion en el mundo en los finales de la decada del 50 y principos del 60, y posteriormente la derrota de la guerra de vietnam, fue la salida de la adolecencia de EU. Un grupo de paises decidio ingresar a la modernidad y otros se cerraron más en el marxismo-socialismo, Toda america latina cayo en la misma trampa, que usaron tanto gobiernos democraticos como tiranias civicas-militares, con la Cepal que le daba el marco intelectual con la teoria de la dependencia. No hay que olvidar que hasta los 80 los paises desarrollados eran proteccionistas, las aperturas se fueron produciendo primero con Carter y posteriormente con Reagan y Thatcher y con el desarrollo de los paises asiaticos, mientras que en sur america queriamos vivir con lo nuestro.

Anónimo dijo...

Creo que tampoco es para tanto, como para tomarlo de manera tan personal, Sine Metu. Incluso creo que su comentario refuerza mi hipótesis, o yo sigo sin entender absolutamente nada, que es muy probable.

Lo que intenté decir es justamente eso mismo: la nota está bien escrita, es clara; la nota es buena en descripciones de fenómenos; los fenómenos que describe son conocidos, no son nuevos, vienen de larga data, no van a cambiar; la nota, entonces, no aporta nada. Creo que la nota va a seguir siendo válida en un año, y hubiera sido válida hace diez. Por eso dije que la nota es nada más que manejo de símbolos, que se entiende y se justifica desde una perspectiva editorial, donde hay que escribir y publicar, pero que me pareció una buena nota con un aporte limitado o nulo.

Sólo quise acercar esa mínima distinción de manera respetuosa. No hubo ninguna clase de ataque, mucho menos personal. Si lo expresé mal y se entendió así, lo lamento.

Saludos.

Anónimo 12:03 p. m.

 
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