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13 de mayo de 2015

El ocaso de Bachelet







 La actual mandataria es un producto fabricado por los publicistas y periodistas de Izquierda. De nada sirvió, por ejemplo, el libro que publicaron La hija de tigre que intentaba explica el fenómeno Bachelet, incluso remontaban a que unos de sus parientes formo parte del Primera Junta de Gobierno. La vimos en el día del terremoto y posterior tsunami en el video de la Onemi, mientras mascaba cliché y se movía de un lado a otro. Su segundo gobierno lo demuestra elocuentemente. Luego la prensa y la justicia la protegieron. Después de todo, la fiscal nunca la acuso. Que digan que se rodeo de amigos en su segundo período y no con los barones de la ex Concertación, no le quita ni le saca nada la ineptitud que se nos ha confirmado con creces. Además los políticos   le inventaron el cargo ONU-Mujer. Después de todo, la popularidad alcanzada no iba a mellar lo mediocre fue su gobierno y la corrupción. Bachelet era popular porque era distante y apenas hablaba. Cuando hablo sinceramente, nos indicó donde estaba su corazón: “Cuando la Izquierda sale a la calle, la derecha tiembla”. Para el rector izquiedista de la Universidad Diego Portales (UDP), Carlos Peña es grave que el presidente esté tan mal evaluado, y eso es signo de un crisis político: "Para comprender la gravedad hay que recordar que Bachelet se distinguía por el carisma, por la capacidad de hipnotizar a la gente y por la alta valoración que la gente espontáneamente tenía de ella y de su credibilidad". ¿Cuándo hipnotizo a las personas, si apenas sacó un 26% de los votos?




 Bachelet es un fraude a igual que el socialista y ex presidente, Ricardo Lagos, quien apoya cualquiera tontera que salga de “la calle”, esto es, de los Movimientos Sociales fachadas del Partido Comunista. Desde luego, que no apoyo en el año pasado a los apoderados de los colegios particulares subvencionados ni a los sostenedores. Basta leer o ver la entrevista que le hizo Don Francisco.

  El año pasado el presidente dijo en la entrevista que le hizo la revista Cosas a propósito de la Reforma Educacional y del país en general: “Mi propósito es que al país le vaya bien Y si para eso tengo un capital político, lo voy a usar”. ¿Cuál capital político, si es un fraude? Nunca tuvo uno. Vamos en descenso en todos los ámbitos.

 Sin embargo, luego del caso Penta, SQM y el Caval, donde estuvo involucrado su hijo, su nuera, el hombre más rico de Chile y ella –no obstante negarlo-, ya no desea postularse más: “Es obvio que nunca más seré candidata nada”. La razón: “porque de repente hay operaciones políticas y uno no tiene idea (...) a uno le preocupa que este clima de sospechas frente a todos”. Para sacarse la responsabilidades generados por la personas que coloco ella, por ejemplo, el actual director de Servicio de Impuestos Internos (SII). Agrego que la desconfianza no viene de su gobierno: “Tenemos una crisis de confianza muy importante, que no es sólo de ahora, no es un proceso iniciado en este Gobierno. Esta crisis es una verdadera oportunidad para hacer la reforma y los cambios”. El actual crisis de confianza se debe a una operación política para dañar a un partido de la ex derecha, UDI, que fue provocada por el actual director del Servicios de Impuestos Interno, Michael Jorrat acusando a algunos políticos de ese partido de extender boletas ideológicamente falsas. Hay que aclarar que ese delito no existe como ilustra el bloguero Tomás Bradanovich . Las aristas de Pablo Wagner nos mostraron que los políticos de la ex Concertación le iban pedir dinero para financiar sus campañas al yerno del general Pinochet, Julio Ponce Lerou de SQM. Según una encuesta, la mayoría de los chilenos cree la mencionada empresa financió indistintamente tanto a la Izquierda (ex Concertación) como a la Alianza de Derecha. A igual que los políticos de la ex derecha tenían boletas ideológicamente falsas. Y el propio Presidente de la República con sus tres boletas que uno encuentra en la red. El mencionado delito lo invento Jorrat, quien fue el que recaudó el dinero para la campaña de Bachelet.

  Cuando salió a luz el caso Caval, el presidente no quiso pedirle la renuncia a su hijo, ni mucho menos que devolviera el dinero por el negocio. No actuó como jefe de Estado, sino como madre.  Desde el momento en que el señor Jorrat no quiso acusar a los políticos de la Nueva Mayoría del mismo delito que a los señores de derecha, los ciudadanos empezaron a desconfiar, ya que el recaudador de los fondos de Bachelet no aplica la misma vara. Cuando gobernó el socialista Ricardo Lagos, el director de SII, Juan Toro, quien le perdonó al presidente y a sus ministros los dineros no declarados por los sobre sueldos. Sin embargo, no aplico la misma vara con el general Pinochet. La historia se repite.

   En Chile, el 80% o 90% de la población no entiende lo que lee. Menos van a entender los problemas de contabilidad de las empresas. Eso incluye, por supuesto, a los políticos. Cuando se usa la palabra corrupción, se refiere a actos que han realizado personas que trabajan para el Gobierno. Tanto el caso Penta como SQM no son corrupción.

 Todos sabemos que los políticos reciben aportes para sus campañas de privados. Sin embargo, la Izquierda chilena quiso aprovechar el caso Penta para dar la impresión que los políticos los mandan otro. La Nueva Mayoría recibió aportes del hombre más rico de Chile y de los grandes empresarios. Aún así, durante la campaña presidencial Bachelet argumento que hicieron una colecta entre las persona comunes de ese bloque político. Ahora bien, a raíz del caso Caval, si uno lee los comentarios sobre Bachelet, lo primero quiere el ciudadano a pie, es que la mandataria renuncie. La Nueva Mayoría es la versión 2.0 de la Unidad Popular como hemos dicho. El historiador Gonzalo Rojas recuerda que en el gobierno marxista se había instalado un puesto en la Alameda con el propósito de recolectar firma para pedirle la renuncia a Allende. Hay que leer las portadas de los diarios de oposición de la época. Bachelet dijo: "No he pensado en renunciar ni pienso hacerlo. De ninguna manera,”. Y si lo hiciese, “Imagínense (...), eso sería un quiebre institucional”. Lo que es falso. Tanto los políticos del gobierno como de la oposición tiene pensado adelantar las elecciones parlamentarias por los casos de Penta y SQM. Bachelet no se le ocurre adelantar las elecciones presidenciales como si ocurriría estando en un sistema parlamentario al estilo inglés. Si hubiese ocurrido en Gran Bretaña, el Primer ministro renuncia. Nixon renuncio, y no paso nada. Cuando fue el caso Profumo durante el gobierno conservador de Harold Macmillan, el primer ministro tuvo renunciar, ya que su ministro de Guerra ligo con la bailarina Christine Keeler, quien a su vez se relaciono con el agregado naval soviético Yevgeny “Eugene” Ivanov, quien era un espía. Fue en 1963. Antes había renunciado el primer ministro, Anthony Eden, tras el fracaso de la intervención franco-británica en Egipto.

  En esa entrevista donde hablo de quiebre institucional, además, dijo: "Que quede claro que yo no estoy pidiendo en ningún momento terminar con la libertad de expresión. Nada de eso. Pero por favor, responsabilidad”. No veo la televisión abierta. Me contaron que el canal Red Televisión saco del aire dos programas de un día para otro, sin dar mayores explicaciones, los cuales tenían alto ranking y dejaban a los políticos por el suelo: “Los Vigilantes” y “La hora veinte”. No me cabe duda que el Gobierno llamo al dueño del canal que es un mexicano.


 Volviendo al tema de las esposas venezolanas que visitaron Chile pidiendo ayuda . Bachelet dijo que ellas no pidieron una reunión. El presidente se enteró por la prensa del negocio de nuera. Una semana antes, en la portada de El Mercurio las esposas habían anunciado que querían reunirse con Michelle, ya que ella había sido una presa política y había conocido el rigor autoritario. Sin embargo, ella dijo: "Comentaristas se preguntaban por qué no recibía a las señoras venezolanas. La verdad es que nunca pidieron una reunión”. ¿No vio esa portada? Además, se supo que su ex ministro José Antonio-Viera Gallo avisó con un mes de antelación a La Moneda. Sin embargo, el ejecutivo prefirió que Lilian Tintori y Mitzy Capriles se reunieran con el canciller; cosa que ocurrió en una cena “informal”. Una vez más mintió Bachelet. Lo que agrava la cosa es que su ex ministro por encargo de la Internacional Socialista le había pedido que visitara a Leopoldo López en noviembre del 2014. El Presidente milita el Partido Socialista, aunque su corazón está en el Partido Comunista.

Es el primer país en que nos reciben así” dijo Lilian Tintori, esposa de López.


 Otra persona que quiso reunirse con Bachelet, fue la bloguera cubana, Yoani Sánchez quien estuvo en la Universidad Adolfo Ibañez (UAI). Hay recordar que en un acto realizado en Cuba, donde estuvo el presidente durante su primer mandato, ella no quiso reunirse con la oposición. En ese acto aparecía en el escenario el retrato de Allende y las palabras “El pueblo chileno cumplirá tu mandato”. Con todo, basto a que la llamara el dictador cubano Fidel Castro para saliera trotando. Tampoco quiso recibir a la dirigente de los apoderados de los colegios particulares subvencionados, a quienes ninguneo.

En cambio, sí recibió al cantante español Joan Manuel Serrat.

¿Por qué tanto descontento sobre el actuar de Bachelet con las visitas mencionadas, si ella siempre ha sido comunista?

 Ni el primer cambio gabinete en su segundo gobierno, ni los bonos a perpetuidad del ex ministro de Hacienda, Arenas van cambiar la percepción que tiene de ella, pues ya la conocen. El Presidente gobierna para su coalición, no para el país igual que Salvador Allende.

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carancho dijo...

Muy completo, ideal para entender un poco más al país vecino.
Gracias por el aporte.

Javier Bazán Aguirre dijo...

Por nada. Gracias.

 
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