Comentarios recientes

8 de septiembre de 2015

Impresiones sobre un playboy payaso, matón y enajenado







 Para nadie es novedad que el actual presidente de la República, la socialista de militancia y comunista de corazón, Michelle Bachelet le rinde culto a la personalidad de Salvador Allende tal como se hizo con el dictador José Stalin. En su primer gobierno, le cambio impropiamente el nombre del Salón Blanco de La Moneda, por Salón Salvador Allende, quien dijo: "Yo no soy Presidente del Partido Socialista, soy Presidente de la Unidad Popular. Tampoco soy Presidente de todos los chilenos. No soy el hipócrita que dice eso: otra cosa es que yo respete a todos los chilenos y que las leyes se apliquen para todos los chilenos. Pero yo sería un hipócrita si dijera que soy Presidente de todos los chilenos. Hay algunas gentes que quisieran que estuviera frito en aceite y son chilenos". Ahora, según Wikipedia o Wikiquote, Allende no dijo esas palabras.

 Repasemos los varios lugares de culto al Maestro Ascendido y masón del presidente marxista leninista que tuvo Chile entre 1970 y 1973 tienen el nombre de Salvador Allende:
 En Santiago hay dos estatuas.
 Una avenida lleva su nombre.
 Una villa. Una plaza del Valparaíso.
 Una plaza en la comuna en La Florida.
 Una plaza en París.
 Una plaza en la comuna de Recoleta.
 Una plaza en la población La Legua.
 Dos colegios lleva su nombre: en la comuna El Bosque y en Viña del Mar.

 Y ahora Bachelet en su segundo mandato siguiendo con el culto a la persona le puso a una plaza en la Universidad Nacional de El Salvador, donde dijo : “fue un líder de un pueblo, que buscó ser arquitecto de su propia historia. Un chileno que es sinónimo de justicia social, buscada con tenacidad democrática inalterable”.


En su libro Allende Thank You…! de Nena Ossa el representante del pabellón de Checoslovaquia en la Feria Mundial de Osaka de 1970 le pide su opinión sobre Allende:
 “-En su opinión, ¿cómo lo describiría?”
   - “Un playboy”, respondí instantáneamente, para el espanto facial de ambos.
   - ¿Por qué un playboy?
   - “Bueno, es muy mujeriego, le fascina el licor fuerte, los cigarrillos habanos y le encanta vestirse muy elegante. Impecable, lo usual en los playboys”.
   - “Pero ello no quiere decir que no pueda gobernar. ¿Cuál es su opinión en ese sentido?”.
   - “Que no va poder gobernar…”.
   - “¿Cómo?”.
   - “Lo que dije. Ha sido candidato a la presidencia cuatro veces: 1952, 1958, 1964 y ahora. Durante todos estos años le ha prometido tanto, tanto, al pueblo chileno, que no lo va a poder cumplir. Por otro lado, si no están contentos, los chilenos son bastantes inmanejables”.
 - “Existen métodos para manejarlos…”.
 - “Olvídelo, no servirían para nada en Chile…”.

 

  Ahora bien, el último párrafo de su libro dice así: “Esa noche, mirando una fotografía en que Allende aparece en el balcón de La Moneda con Fidel Castro, ambos saludando al pueblo chileno, irónicamente, reflexioné: “Adios, Allende. Thank you…! Gracias por haber logrado destruir la hermandad de los chilenos. Gracias por haber, con tan buena puntería, conseguido, como un payaso cualquiera, dejar patas arriba al país…””. El odio que introdujo Allende y la Unidad Popular continúan hasta ahora tal como lo vimos con la muerte del general Manuel Contreras y los nuevos arrestos a uniformados.

  Julio Bazán Álvarez en su libro Lo Derrocó el Pueblo: La Historia comenzó antes describe así al ex presidente marxista, pues el dirigente la Confederación Única de Profesionales de Chile (CUPROCH) intento vanamente que Allende cambiará, cosa que no ocurrió con el desenlace por todos conocidos. Bazán cuenta: “Viernes 7 de julio de 1972: A las seis de la mañana recibí un llamado por teléfono de mi padre. Julio, me dijo, acaba de morir la Elena (mi madre). Ese día teníamos una reunión con el Presidente Allende en la casa de su sobrino Patricio Grove Allende. Fui a Viña, acompañé a mi papá en los trámites necesarios; le expliqué el compromiso que tenía. Volví a Santiago y llegué a la casa de Patricio a tiempo para este encuentro en que le haríamos conocer al Presidente nuestras inquietudes por la situación del país y por la efervescencia social que agitaba, prácticamente, a todo Chile: la preocupación de los industriales, de los agricultores, de los comerciantes, de los empleados, de los ingenieros, de los profesionales y técnicos, del desabastecimiento generalizado. Después de mi intervención me dijo: “Usted representa a un grupo de “maricones”; no dan miedo” , a lo que le contesté que está apreciación, absolutamente equivocada, podría tener efectos dramáticos para su gobierno. Cortó el tema contando una anécdota, haciendo gala de gran simpatía. Con un “Chivas Regal ” en mano, puso término a la conversación”.


 Agrega: “Tomé conciencia de que en Chile había solo una alternativa. Curiosidad de la mente: supe en ese momento que lo que me molestaba en la imagen de Allende era lo rebuscado del marco de sus anteojos. Casi ridícula mi reflexión. ¿No?

 En su último discurso de Allende en Radio Magallanes trata de sediciosos a los colegios profesionales: “Me dirijo a los profesionales de la Patria, a los profesionales patriotas que siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios de clases para defender también las ventajas de una sociedad capitalista de unos pocos”.

 Allende, el matón.

 El ex presidente de la CUPROCH cuenta en su libro el testimonio de Rafael Quevedo, presidente de ANSCO El Teniente, el cual se reunió con Allende en su casa de Tomás Moro para manifestarle los problemas que generaban los interventores en los trabajos mineros. Allende se expresó así: “Cuidado, joven, que puedo abrirle un prontuario como narcotraficante”. Después fue expulsado de su trabajo.   Experiencia parecida tuvo el dueño del diario El Clarín, cuando el Presidente Salvador Allende amenazó Darío Sainte-Marie en su propio departamento en una cena obligando a vender el diario al español Victor Pey, según confesó la esposa Carmen Kaiser con las siguientes palabras: "Carmencita, se va a ver muy bien de negro con todos los niños. Yo pongo a Darío en una cureña, con una bandera chilena y hacemos como que la derecha lo mató y lo llevamos de la calle 18 hasta el cementerio". Y agrega: “No teníamos escapatoria: o firmábamos o mataban a Darío. Era la única manera de quitarle el diario. A ellos les molestaba el periódico, ya no lo querían, y se lo quitaron a Darío. Fue una cena especial que llegó con todo su GAP y aisló toda la parte de calle 18. Entonces, Darío y Salvador se fueron hablar al despacho. Payita y yo nos quedamos en el living. Luego, Darío me contó todo, me dijo estas son las opciones, yo le dije: "Darío, vete". No iba a dejar que lo mataran”. Por esa razón, para el 40 aniversario de nuestra segunda independencia, el español Víctor Pey no tuvo problemas en defender a Allende en el seminario “Unidad Popular, una utopía truncada”, donde estuvo el ex líder estudiantil, Giorgio Jackson: "Allende fue un ejemplo para su pueblo y el mundo".

 El periodista italiano, Mario Spataro, autor del libro Pinochet: Las “incómodas” verdades cuenta que Salvador Allende antes de pegarse el tiro y cruzó por la Galería de los Presidentes en la que vio a los hombres que forjaron el país, gritó: “¡Destruyan a todos estos viejos de mierda!”. Agregó: ““sólo se salvan Balmaceda y Aguirre Cerda, ¡sólo ellos! Los otros…¡Al suelo!" dice Allende al tiempo que empuja con fuerza el busto de González Videla. Y los tres hombres del GAP cumplen la orden. Las cabezas caen al piso y se hacen añicos”.


 Mientras escribo este post, me encuentro que un artista monto una muestra en que rescata la Galería de los Presidentes en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC), sin embargo, culpando al bombardero a La Moneda de la destrucción de los bustos, y no a Salvador Allende, porque los militares quisieron borrar todo rastro. Los bustos están esculpidos en cera negra, a los cuales se les prendió fuego.Se trata del escultor y académico de la Universidad de Chile, Luis Montes Rojas. Según el artista : “No tiene que ver con quién encarne la presidencia, sino con una magistratura cuya dignidad no tiene que ver con quién está en el poder. Entonces la idea del continuo se rompe cuando hay un Golpe de Estado y un presidente muere dentro del Palacio. En este sentido, el concepto de presidencia se ve alterado y no es posible sanear esa irrupción, pues todo lo que acontece de aquí en adelante ha sido totalmente modificado”. Hay que repetirlo majaderamente, la continuidad la rompió Allende, cuando dijo que era presidente de todos los chilenos. Lo demás es poesía o ficción, sin sustento en la realidad.

  El diario El País de España así describe la muestra del artista : “El golpe de Estado contra el Gobierno de Salvador Allende no sólo quebró la democracia y la tradición del Chile republicano, sino también su patrimonio histórico y artístico”. Allende rompió y quebró la tradición del Chile republicano al declararse que no era presidente de todos los chilenos. Y la muestra recupera la memoria. Esto último significa omitir los eventos o actos en que la Izquierda queda mal.

   

 Cabe señalar que la actual Galería de los Presidentes fue remodelada por el presidente Sebastián Piñera, donde invito a los ex presidentes de la Concertación, donde la única que falto fue Michelle Bachelet.

   El escritor Julio Bázan escribe en su libro mencionado: “9 de agosto: S.E. declaró en su discurso: “Esta es la última oportunidad (…) Chile está en peligro (…) Así comienzan las guerras civiles… si no pone atajo a tanto desvarío”. Desgraciadamente, no reconoció quién eran directo responsable del desvarío”. Para el español Víctor Pey: “Allende nunca quiso que en Chile hubiera una guerra civil”. Entonces, ¿para qué eran las armas encontradas, después pronunciamiento militar? Ricardo Lagos para el 40 aniversario de la intervención militar dijo que no había que pedir perdón por la UP a diferencia de Escalona y Andrade en el seminario internacional "Salvador Allende: República, Democracia y Socialismo": "con aquellos que creen que hay que pedir excusas por lo que hizo Salvador Allende en su gobierno ¡No señor". Este es el ex presidente socialista a quien los grandes empresarios admiran y van escuchar cuando se hace un seminario. Según dijo después : "fue Salvador Allende quien sufrió el drama de este Golpe y el bombardero a la Moneda". ¡Pobre Allende! Es verdadero contrapunto poner las palabras de Julio Bazán Álvarez y de Ricardo Lagos. Para el primero, el presidente marxista fue el único responsable, en cambio, para el socialista, el agente de la KGB fue una víctima.


Al final de libro enumera todas organizaciones sociales que estaban bajo la CUPROCH. Rememora el insulto que le dijo Allende y cita las palabras de Regis Debray: “los Partidos Socialistas y Comunistas son indiscutiblemente los que representan el 90 por ciento de los trabajadores; vale decir, obreros, campesinos, empleados, técnicos y profesionales”. Más bien, era todo lo contrario.  Luego hace el siguiente comentario sobre la capacidad de Allende para ver la realidad del país: “No puedo dejar de pensar que Allende carecía absolutamente de capacidad de análisis político, ya que su evaluación de la sociedad chilena era tan profundamente errada, que lo indujo a realizar la incompresible tarea de implementar un esquema marxista-leninista sin contar con el respaldo ciudadano. No tenía factibilidad social, ni política, ni económica; en definitiva, era un aberración. Un error inconmensurable, desgraciadamente de consecuencias trágicas”. Allende era un enajenado. Era un loco.

1

carancho dijo...

Impresionante aporte, Javier.
Gracias.

 
Cargando...