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25 de julio de 2016

Desarme Intelectual








Antes quiero aclarar, que el post anterior le adjudique la coautoría del libro Nos fuimos quedando en silencio al profesor Joaquín García Huibobro. El autor es el columnista y escritor Daniel Mansuy. 

  El 11 de octubre del año pasado apareció en el cuerpo Reportajes de El Mercurio de Santiago cómo los académicos de la ex derecha agrupados sobre todo, en diversos centros de estudios o think tank, intentaban articular ideas para rearmar al bloque político, luego de la derrota presidencial y parlamentaria, donde la Nueva Mayoría aplastó a los partidos de UDI y Renovación Nacional, respectivamente. Pues bien, en esa ocasión El Mercurio entrevisto a la historiadora Lucía Santa Cruz, quien estaba a la cabeza de los distintos grupos académicos que tiene la ex la derecha, ya sea en centros de estudios o en algunas universidades. En la foto, estaba el actual director del Instituto Libertad y Desarrollo, Luis Larraín y Hernán Larraín Matte, director de la Fundación Horizontal. Asimismo, fueron convocados Daniel Mansuy de la Universidad de los Andes, Jorge Gómez de la Fundación para el Progreso; Aldo Cassinelli del Instituto Libertad; Pablo Ortúzar del Instituto de Estudios de la Sociedad e Ignacio Briones de la Universidad Adolfo Ibañez; Claudio Arqueros de la Fundación Jaime Guzmán y Francisco Javier Urbina de la Universidad Católica de Santiago.

  La ex derecha quiere usar las batallas de las ideas. Sin embargo, partió mal. En el reportaje se cuenta que ella pidió a Hernán Larraín Matte que reuniera a los jóvenes intelectuales de ese sector. El mismo académico que durante el gobierno de Piñera publicaron juntos con otros intelectuales la famosa Carta pública transversal por los derechos humanos y la reconciliación, en la que se encarecía que los partidos UDI y RN que eliminaran el artículo de sus Declaración de Principios, donde celebraba como los chilenos se habían levantado contra la agresión totalitaria del gobierno de Salvador Allende. Nada para la ex UP. Que Allende tenga dos estatuas en la capital y una en La Moneda, no les importa. Esos académicos que firmaron nos están negando el derecho a la rebelión, si el día de mañana u hoy día volvemos a estar en circunstancias parecidas a la Unidad Popular.

  De esa reunión que El Mercurio título “Lucía Santa Cruz impulsa REARME INTELECTUAL en la centro derecha” hasta ahora, la ex derecha no ha avanzado nada. Primer error, llamarse ‘centro derecho’, ya que el ‘centro político’ siempre ha votado por la izquierda, porque el centro es de Izquierda. Les avergüenza llamarse ‘derecha’ a secas. Y los que se han ido del centro hacia la derecha, es porque se ha dado cuenta que estaban equivocados. Es el momento de lucidez que tienen, luego de haber estado y optado por la confusión, y la no la definición. Al centro no les gustan las definiciones.

  A la historiadora, por cierto, no le importa mucho que la Izquierda sea dueña del pasado. Como sabemos, quien controla el pasado controla el presente.

   Cuando la ex UP acusa a los militares presos por los medios de que en Chile hubo existió genocidio o crimen de lesa humanidad, lo que es falso, los intelectuales ni siquiera se inmutan, ni le rebaten. Aquí no hubo eso, sino que grupos armados de Izquierda emplearon el terrorismo antes del 11 de septiembre y después de esa fecha. Esas son “las víctimas”.

  No han defendido la Constitución de 1980. Más bien, los académicos de diversos centros se han sumado a tirar por la borda la actual Carta Fundamental, ya sea al proponer una Nueva Constitución que recoja el ideario liberal, ya sea participando en los cabildos, como si al oficialismo le importa el planteamiento liberal.

   De ese grupo que aparece en la foto, uno ha prestado sus servicios a la Nueva Mayoría como Observador del Proceso Constituyente. ¡Cómo si no bastará la Carta Pública por los Derechos Humanos y la Reconciliación! Me refiero al hijo del senador Hernán Larraín, Hernán Larraín Matte. ¿Son opositores o colaboracionista? ¡Ese es rearme intelectual! Apoyando a la nueva Unidad Popular 2.0. Cuando le pregunta cómo articula la justicia con los derechos sociales que promueve el gobierno, ella responde: “Nosotros creemos en la igualdad ante la ley, en la igualdad de derechos, en la igualdad digna de todos y el trato igual”. ¿Por qué no han defendido la Ley de Amnistía de 1978 y el mismo trato que recibieron los terroristas del FPMR que cometieron delitos entre 1979 hasta que se acabo el Gobierno Militar, cuando la Concertación con la derecha los indulto? A ese grupo, por ejemplo, no les parece extraño que el Gobierno no haya liberado a los presos militares ancianos con los problemas de salud de su edad como los hizo con más 1000 delincuentes. Se creen el cuento de que son un peligro para la sociedad.

   A la historiadora dijo que la Derecha perdió los espacios de las universidades para difundir sus ideas al dejarlas a su suerte. Con lo cual, el periodista le recuerda que la Unión Demócrata Independiente nació en la universidad y que el otrora movimiento estudiantil liderado por Camila Vallejo, Boric, entre otros, también, que más tarde se plegó a la Nueva Mayoría. Ella responde: “Dieciséis años de gobierno militar fueron buenos en la transformación económica, pero ideológicamente y políticamente desarmaron a la derecha y la alejaron de la cosa pública”. En ese período nació en el Centro de Estudios Públicos (CEP). Así estaba interesado por la cosa pública. Quizás con menos bulla que los políticos opositores. Luego para difundir las ideas nacieron el Instituto Libertad y Desarrollo, el Instituto Libertad y a raíz de asesinato del senador Jaime Guzmán, la Fundación que lleva su nombre. 
   Cuando estudiaba en la universidad y recorría las librerías, siempre me extraño no ver los libros del pensamiento liberal conservador. Puros libros de Izquierda de Lom editores. Una persona pensara que en la derecha no hay pensadores al ver anaqueles. No entendía por qué los centros de estudios no sacaban libros de bolsillo como lo hacen los progresistas. No bastan los think tank. Eso que los financian empresarios. La derecha renunció a sus ideas, cuando, por ejemplo, Renovación Nacional en el primer gobierno de la Concertación apoyo el alza de impuesto, apoyaron la creación de los llamados ‘jueces de derechos humanos’ y han dejado que la ex Concertación o el bloque DC/UP cambie la Historia.

   Luego agrega: “Creyó que habían clavado la rueda de la fortuna cuando la Concertación consolidó el modelo; creyó que la economía libre y crecimiento estaban dados, al margen de la política”. La ex Concertación o la DC/UP engaño al país y la prueba está que en el primer año del gobierno se ufanaban de que ya no eran la Concertación. Los políticos de la ex derecha cedieron en el campo de la política. Y por último, no se encargaron de asociar la economía libre con valores morales
   Con respecto al gobierno de Piñera, lo defiende, cuando esto nos trajo a la Nueva Mayoría: “se ha criticado injustamente al Presidente Piñera…hay una moda muy potente de algunos de nuestros intelectuales de flagelar a la derecha”. La flagelación máxima fue cuando se refirió a los civiles que participaron en el gobierno Cívico Militar de “cómplices pasivos” y al cerrar el Penal Cordillera, que le costó la vida al general Odlanier Mena.

   Sobre otras áreas del gobierno anterior dice: “Educación es un ejemplo con la creación de los liceos Bicentenarios, mejores pedagogías, reducción drástica del costo de los créditos y aumento de becas. Se eliminaron muchas trabas para emprender, se dieron incentivos”. Es cierto la última frase, a la vez, que aumento dos veces los impuestos y la burocracia. Así damos la batalla de las ideas.

   A fin de cuentas el rearme intelectual no sirvió de nada, pues la nueva coalición que representa a la ex derecha, Chile Vamos, que agrupa a la UDI, RN, Evópoli y el PRI renegó de su pasado al presentar su propuesta constitucional, donde proponen potenciar el papel de Estado por una subsidiario y solidario. La nota de La Tercera sostuvo: “Dicha propuesta representa un giro profundo en la postura tradicional de la centro derecha, que históricamente más favorable hacia una la limitación de la influencia del Estado”. Tenemos una socialdemocracia de derecha.

 En la nueva coalición no tienen cabida ni los conservadores al estilo del profesor Gonzalo Rojas Sánchez, quien no se inscribió como militante de la UDI, ni los liberales como el escritor Axel Kaiser. El punto no son los conservadores como sostiene éste último. El problema es que no hay derecha.
 
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