Ivo es, literalmente, un amigo de toda la vida, siendo que nos conocemos desde la remota (y ahora tan reivindicada) década del setenta. Rosarino de nacimiento, era yugoeslavo por herencia (ahora realmente no se de dónde viene, creo que terminó siendo croata), suizo por laburo y austríaco por convicción.
En la Revista de la Fundación Hayek bajo el tema de La Escuela Austríaca en el Siglo XXI le hacen una entrevista, apropiadamente titulada De Rosario a Viena.