
Para Oscar Raúl Cardoso, en Clarín, la mala performance de la izquierda en las recientes elecciones europeas es un signo de que está todo mal, anomia total, es el fin del mundo.
Penosa prensa progre que se escandaliza muy fácil cuando le ponen delante una foto de un Berlusconi sonriente, pero carece de capacidad crítica para analizar las miserias de sus congéneres ideológicos.