"Compañeros queridos sepamos afrontar con madurez esta difícil circunstancia de Argentina. No se sabía quien había ganado la batalla cultural, y por estos días La Nación lo pone [a Francisco I] en la tapa y algunos de nuestros compañeros dicen «¡Qué suerte!» Y esto no puede ser."
"Corresponde que lo critiquemos y que debatamos el Vaticano."
"¿Cuántas pasaron por tu vida que eran flor de crápula y hablaban perfecto lunfardo? ¿Lo vieron viajar en el subte de Roma?.A ver cuántos viajes de subte va a hacer allí, si va a tomar el colectivo 12 como tomaba el Chacho, que yo digo que fue el único político argentino que tomó sinceramente un colectivo".
"Más allá de la posición de Bergoglio en la dictadura, que no desprecio analizarla como hizo Horacio Verbitzky, de ninguna manera, pero no pondría el énfasis sólo en eso."
"Ratzinger es de derecha, pero es más interesante porque tenía una idea spinozista del mundo, Cristo era una estructura del mundo, era un tipo intelectual. Ratzinger era alemán y no iba a decir «Y la cosa así no va». Yo no me voy a dejar (engañar) por una persona".
"El estilo Bergoglio lo conocemos bien, son estilos demagógicos que, absolutamente demagógicos, por la magnificencia del Vaticano, que custodia los tesoros de la humanidad".
Ni una le sale bien a la Bos Stultus.
Tantos mohines y regalos de mates y bombillas en el Vaticano, tanto esfuerzo sobreactuado para compensar la tarde de Paka Paka, cartas de felicitación más frías que el cadáver de Chávez y saludos con lista de mandados hechos con rechinar de dientes y acá sale el roñoso greñudo de Horacio González y sus compañeros de ginebra de Carta Abierta con sus puteadas a hacer fuego amigo y reafirmar una vez más que la elección de Bergoglio los descolocó, los dejó en offside y los tiene defecándose en los pantalones.



