Claro, ahora están todos como locos con la gripe porcina, comprándose barbijos como para poner un hospital en la piecita del fondo y llenando las piletas de alcohol en gel.
Yo estaba preparado desde hace años.
Porque señores, el 18 de enero de 2006, yo anticipé todo esto.Está bien, puede que le haya pifiado un poquito a las fechas, pero que algo así venía, se venía.
Por supuesto, nadie me hizo caso.
Como siempre.
Así nos va.

