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27 de abril de 2018

Prensa argenta: así de burros son

Véase la burrada que publica Clarín. Los pibes deben pensar que la bandera holandesa es naranja.



23 de noviembre de 2017

Infamia


Todavía no se sabe cómo termina la odisea del S-42, aunque a esta altura es difícil que termine bien (aunque queda siempre una minima esperanza). Igual, hoy me acordé de esta foto que quizás no recuerden. Es un show de acróbatas colgándose de los despojos oxidados de la que debía ser la vela del nuevo ARA Santa Fe, cuya construcción se paralizó en tiempos de Alfonsín, sus pedazos se desparramaron en tiempos de Menem, y su propósito se banalizó en la era Kirchner.

Cuando la sociedad empiece a preguntarse dónde están los culpables, debe mirar bastante atrás. 



10 de septiembre de 2017

Los peores de los buenos, los mejores de los malos


Después de tanto esfuerzo, tanto equipo en el Rugby Championship y tanta franquicia argentina en el Super Rugby parece que la cosa no ha rendido frutos.
Algo parece estar fallando. Porque Argentina cayó al 10º puesto en el ranking mundial. A lo mejor es momento de replantearse si la absurda limitación de jugar en el país para integrar equipos oficiales tiene sentido.



12 de marzo de 2017

Evacuación


Bangladesh, Nigeria, Olavarría 



27 de febrero de 2017

Pregunta

Al margen de los viajes del fin de semana largo, escaparse del calor brutal, etc, etc.
¿tiene algún sentido mantener estos dos días feriados de carnaval?



24 de enero de 2017

Ortocentrismo periodístico argento

La administración norteamericana, bajo el nuevo POTUS acaba de retirarse del tratado Asia-Pacífico y ya abrió el proceso de renegociación del NAFTA. En el medio suspendió la aplicación del acuerdo para importar limones argentinos. Pero esto no fué porque estén replanteando las relaciones comerciales de USA con el mundo, sino que es por una bronca con el Mauri. (Ver)
Disculpen si me repito, pero los "periodistas" argentos cada día se superan, en la profundidad de la fosa en que se entierran.




12 de septiembre de 2016

Cayó piedra


El título no tiene que ver con que esta mañana haya granizado.
Refiere a que ayer se desenterró en el Chaco el que por ahora parece ser el 2º meteorito mas grande del mundo, bautizado Gancedo, un cascote de casi 31 toneladas.


9 de mayo de 2016

Ceñorita maeztra

El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires revierte una decisión tomada en tiempos de Daniel Yoli y reintroduce los aplazos y las calificaciones del 1 al 3 en la educación primaria. No es joda. Con tal de no "estigmatizar" a los alumnos, en la Provincia Inviable sólo se los calificaba con notas de 4 a 10.

¿Primera consecuencia? Pandemia de desmayos y repeluzcos entre las bellas almitas sensibles del sindicalismo docente bonaerense.

Todo sea por defender las "conquistas sociales". Así nos va.



28 de marzo de 2016

Ojalita, ojalata, chuculita, chuculata

El peronismo, en su peor momento
La célebre sentencia de que "el poder desgasta al que no lo tiene" de Giulio Andreotti la importó de Italia el menemismo en los noventa para referirse a la desordenada oposición radical. Ahora, dos décadas después, le cae al peronismo como un traje a medida. Con un agravante: a diferencia de otros "destierros" del poder como en el año 83 o en el 2001, esta vez el peronismo carece de referentes creíbles para la sociedad y de un discurso que lo sostenga como alternativa política. Si bien tan solo pasaron poco más de 100 días de la llegada de Mauricio Macri al gobierno, también es verdad que ni propios ni ajenos imaginaban semejante desgaste del partido que estuvo en el poder 24 años desde el regreso de la democracia.
Macri mucho tiene que ver con el momento del peronismo. En 100 días destruyó dos mitos. Uno, que era imposible gobernar sin contar con una mayoría propia en el Congreso y, el otro, que el peronismo siempre termina volviendo al poder porque le hace la vida imposible al que gobierna. Estas dos "verdades" del funcionamiento del poder en Argentina se destruyeron en tres meses: el macrismo está logrando avanzar en Diputados y Senadores sin tener mayoría y el peronismo está muy lejos de poner en peligro a gobierno alguno.
Para que se tenga dimensión de la crisis, hay dirigentes territoriales bonaerenses que, preocupados, se plantean cuál es el futuro del partido. Si el radicalismo prácticamente pasó a transformarse en un socio menor de una nueva expresión -el PRO-, no habría razones para que al peronismo no pueda sucederle lo mismo.
Buenos Aires 2017 es un ejemplo. El año que viene, aparte de diputados, los bonaerenses elegirán senadores nacionales. Hoy las encuestas -y lo que se dicen en los despachos del poder- indican que hay dos grandes fuerzas peleando por los dos senadores de la mayoría y por el de la minoría: PRO, que llevaría de candidato a Jorge Macri, y el Frente Renovador (FR), con Sergio Massa. El peronismo, acéfalo de un candidato fuerte en la provincia, por primera vez en su historia podría no tener senadores nacionales por Buenos Aires.


Está bien, el que escribe la nota es Fabián Doman, que últimamente da más para un reality show que para columnista político, y en la Argentina los diagnósticos tienen vida útil limitada. Pero leyendo la nota, cuesta sacarse de la cabeza a Kevin Johansen cantando "Qué lindo que es soñar, soñar no cuesta nada..."


19 de marzo de 2016

Los primeros cien días

Como no vamos a ser menos que el resto de la prensa, vaya aquí nuestro análisis de los primeros 100 días de Macri en el gobierno, que en buena medida confirma y en otra corrige o amplía lo que evaluamos cuando se cumplió el primer mes de post-kirchnerismo.

Lo positivo:
  • Para desgracia de las diversas cepas del peronismo, Macri sigue sin tener la menor intención de ser un Fernando De la Rúa con pelo. Por suerte dejó de pretender demostrar autoridad con medidas de riesgo como la designación en comisión de jueces de la Corte Suprema, con su elevadísimo potencial de salirle por la culata, y parecería preferir hacerlo mediante un control firme del día a día del gobierno y de la agenda, además de mantener una posición dispuesta al diálogo pero no suplicante o resignada con las diversas oposiciones. Es reconfortante ver a los peronistas corriendo detrás de los acontecimientos, para variar, en lugar de dictarlos ellos mismos.
  • Se mantiene esa audacia de los primeros días, pero estos primeros meses la templaron y la dotaron de experiencia, lo que ha hecho que sea más efectiva y enfocada. El caso paradigmático es el discurso de apertura del Congreso el 1 de marzo, en donde por primera vez un presidente no peronista se atrevió a enrostrarle en cara al peronismo, ante los ojos de todo el país, el desastre absoluto político, económico, institucional y social en el que hundió a la Argentina. Pero también podemos señalar golpes de efecto como los pedidos aceptados de desclasificación de archivos de EE.UU. y del Vaticano sobre el Proceso, que le cierra bien grande la boca a los kirchneristas que reclaman el monopolio de los derechos humanos... y que podría arrojar perlitas bastante interesantes, sobre todo si aparecen nombres de muchos que se las dan de grandes combatientes de la Resistencia...
  • Demostró determinación para ir de frente con algunos temas críticos como las negociaciones con los holdouts y el sinceramiento tarifario, que son bastante difíciles de defender ante una opinión pública que cree que es un derecho humano ser bancada desde arriba y que la puede el nacionalismo pelotudo y adolescente. Aunque es cierto que todavía faltan tres tragos bastante amargos, sobre todo para Capital y Conurbano (actualización de tarifas de agua, gas y transporte), y que el Gobierno parece encarar con pies de plomo a partir de la experiencia del sinceramiento de la electricidad...
  • Ha logrado instalar de manera bastante exitosa la noción de que el descalabro económico actual es el resultado de los doce años de desconche kirchnerista, y que si hoy en día estamos así es porque nos pasamos los últimos años hundidos en una orgía de despilfarro, delirio y corrupción populista que vamos a seguir pagando por un buen tiempo. Y aunque Macri no lo diga para no quemar puentes, no hace nada para facilitarles a los peronistas que hoy se las dan de guerreros éticos del federalismo desentenderse de su pasado de foquitas aplaudidoras y levantamanos de la Vaca Estúpida. Queda todavía por ver si esta noción instalada puede echar raíz en la sociedad argentina, y sobre todo si logra convencer al país de que no se trató de que los Kirchner fueran circunstancialmente malos (y que por tanto existe tal cosa como un populismo bueno), sino que se debió a un sistema que ya es insostenible. La base lograda es buena, pero todavía queda el desafío de lograr que los argentinos entiendan que el problema no son los populistas sino el populismo.
  • Ha sabido aprovechar la ola de buena voluntad (e indudable alivio por hartazgo) que desató en el resto del mundo el final del Cristinato, así como los tropezones que viene pegándose Brasil de la mano de los delincuentes de Lula y Rousseff, lo que permitió una rápida recomposición de las relaciones con Occidente y con otros países de la región... aunque todavía faltan pasos importantes en materia de generación de confianza y estabilidad para lograr que esa buena voluntad se traduzca en inversiones. Pero es un buen comienzo, y parece firme.
  • Por ahora logra combinar flexibilidad con firmeza en sus tratos con los otros actores de poder (peronismo, provincias, sindicalismo, etc), y sigue siendo capaz de recalcular cuando es necesario, en lugar de dejarse morir defendiendo colinas que no valen la pena, como lo hacía el kirchnerismo con su terquedad suicida y psicópata estilo "Hitler en el Frente Oriental".
  • Logró construir al kirchnerismo como su rival preferido a la vez que aprovecha la descomposición de su aparato de poder, dándole la suficiente entidad como para que siga manteniéndose como una amenaza perceptible por parte de la sociedad, pero lo bastante aislado como para impedirle tender puentes con el resto del peronismo, que por momentos parece más ansioso de desentenderse de la Vaca Estúpida que Macri. O sea, lo que nunca debieron haber dejado de ser: una banda de payasos gritones. Y ahora que vienen sucediéndose en tropel las revelaciones sobre la corrupción pingüina, los kirchneristas van a quedar en la intersección del fanatismo, la delincuencia y la irrelevancia, pero bien a la vista de todos, No creo que Macri se haya olvidado de que hubo mucha gente en todo el país, e incluso en Buenos Aires, que lo votaron porque era preferible antes que el kirchnerismo, y hasta que logre sostenerse por sus propios méritos, el kakaje seguirá siendo el punching ball favorito del macrismo...
  • Todavía mantiene dentro del redil a los tirabombas de la Coalición Cívica y a los acomodaticios de la UCR, al tiempo que mantiene índices de aprobación bastante elevados considerando lo movidito de estos primeros 100 días. No es poca cosa.
  • Supo instalar, por lo menos en lo discursivo y simbólico, la percepción de un giro respecto de cómo se venían manejando los asuntos públicos. Bastante se ha hablado del cambio de relación con la prensa, del fin de la fobia kakal a la crítica y del resurgimiento del Congreso como ámbito de negociación en vez de tribuna de androides pavlovianos levantamanos.

17 de marzo de 2016

Causas últimas

Derrumbe de una construcción precaria
Por Carlos Pagni

La derrota ha sido letal para el kirchnerismo. La razón, muy simple: los Kirchner concibieron un proyecto de poder en el que no se pondría el sol. Esa ilusión de eternidad tiene una demostración incontrastable. Y es que el entramado de corrupción que urdieron la ex presidenta y su esposo es tan primitivo, tan rudimentario, que sólo resulta concebible en gente que imaginó controlar las palancas del Estado de por vida.

Cristóbal López armó un holding energético y mediático con los 1000 millones de dólares del impuesto a los combustibles que retenía a sus clientes. Ahora se derrumba en la depresión. Ni siquiera el socio de Mauricio Macri, Nicolás Caputo, le atiende los teléfonos. Y eso que Federico Achával, alter ego de López en los casinos, no para de llamar.

Lázaro Báez embolsaba cientos de miles de dólares en una financiera que, para que todo quede claro, se llamaba La Rosadita. Las filmaciones de esas manualidades confirman las confesiones de Leonardo Fariña y Federico Elaskar. A pesar de que después se retractaron.

Aerolíneas Argentinas, presidida por Mariano Recalde, de La Cámpora, pagó 35.000 noches a los hoteles de Cristina Kirchner y su hijo, Máximo, el jefe de La Cámpora.

El miércoles de la semana pasada este cuadro se volvió todavía más sombrío: Martín Lanatta, uno de los condenados por el triple crimen de Quilmes/General Rodríguez, narró ante la jueza María Servini de Cubría y el fiscal Juan Pedro Zoni los detalles de su fuga del penal de General Alvear, junto con Cristian Lanatta, su hermano, y Víctor Schillaci.

Si la jueza verifica los pormenores que reveló el detenido Lanatta, Aníbal Fernández quedará al borde del abismo. Malos días para Fernández: Servini llamó a declarar a dos personas de su máxima intimidad, Lucas Gancerain y Pablo Palladino. Es sobre las irregularidades del programa Fútbol para Todos.



Coincido con la descripción que hace Pagni del colapso del modelo de currificación y redistribución hacia arriba de la nuestra, pero discrepo con la apreciación que hace en la frase que marqué en negrita. Es que más que por la ambición de quedarse toda la vida aferrados a la Rosada, el entramado de robo a gran escala que montaron el Virolo y la Vaca Estúpida fuera tan "primitivo" y "rudimentario" fue posible gracias a que no tuvieron grandes desafíos que les obligaran a aguzar el ingenio.

Una clase "intelectual" en completa bancarrota moral que cree que "ideología" y "ética" son sinónimos, un "empresariado" que no concibe otra manera de sobrevivir y desarrollarse que no sea poniendo barreras a cualquier competencia y chupar guita cual sanguijuela de los dineroductos de la obra pública, una clase política que lleva treinta años naturalizando la función pública como un verdadero cursus currorum sin el menor esfuerzo por disimularlo ("¿Qué tiene de malo pagar los micros para un acto con fondos del hospital?", Sabbatella dixit), una noción perversa y feudal de que lo público es del Estado, el Estado es del Gobierno y el Gobierno es del Jefe, un Poder Judicial lento a propósito, acomodaticio, con el culo eternamente sucio y acostumbrado a pisar o acelerar causas según la conveniencia propia y del capanga de turno, y por sobre todas las cosas una sociedad que desde hace décadas le chupa tres huevos la corrupción si puede seguir viviendo por encima de sus posibilidades (y si es con la plata de otros, tanto mejor), hicieron posible que la Parejita Perversa que vino del sur montara un esquema de robo colectivo sólo superado en su desmesura por ese primitivismo que marca Pagni.

En un país sin esos factores, casi diría que en un país donde sólo faltara uno de esos factores, Él y Ella hubieran pasado los últimos diez años en cana.

Si concluimos que la corrupción sin igual del kirchnerismo fue sólo por cómo fueron los Kirchner, es decir si seguimos creyendo que es un problema de personas y no de sociedades, estamos muertos desde el vamos. Porque si seguimos creyendo que lo que nos pasó fue sólo cuestión de que éste fue malo y que el próximo será bueno, seguiremos sin desarrollar los anticuerpos que necesitamos para impedir que mañana venga otro Kirchneroide y se repita la historia.



18 de febrero de 2016

Día



Hoy no es el día propicio para mirar los periódicos del mundo y ver qué imagen tenemos en el exterior.


15 de enero de 2016

Aquí están, éstos son, los nuevos billetes de la Nación




Si bien mi idea de poner edificios emblemáticos y artículos de la Constitución tendrá que quedar para el próximo desconche inflacionario devorador de signos monetarios, los muchachos del BCRA sí optaron por símbolos que inspiraran poca confrontación, espantando de una vez por todas el riesgo de ver la jeta virola del Tomuer cada vez que pagamos una de muzza.

En lugar de próceres, los nuevos billetes van a tener fotos de animales representativos de las diversas regiones del país. Así, al de 200 (que pueden ver al principio de la nota), le van a poner a la ballena franca austral en representación del Mar Argentino, mientras que al de 500 le estamparán a un yaguareté como símbolo del Noreste. En cuanto al de 1.000 que llega en 2017, vendrá con el hornero a modo de emblema del país en general y de la región Centro.

Y para más adelante se vendrán nuevas series para sustituir a los billetes de 100 por otros que lleven a una taruca que simbolice al Noroeste, y a los de 50 le pondrán un cóndor andino.

Ah, y también se viene el cambiazo para los billetes de 20, así que chau al "Restaurador de las Leyes". En lugar de ese proto-Perón decimonónico, van a poner a un animal bien apropiado para simbolizar a la Patagonia que parió a Nefástor y que apañó a Kretina: el guanaco.



27 de diciembre de 2015

Dentro de la ley, todo (Diario Los Andes)

Dentro de la ley, todo

Por Fernando Iglesias

El último presidente no peronista que terminó su mandato fue Marcelo T. de Alvear, que gobernó el país entre 1922 y 1928. Después llegó el primer golpe de Estado de la historia nacional, cuando en 1930 el general Uriburu, fundador del Partido Militar, llegó a la Casa Rosada acompañado por el entonces capitán Perón, fundador del Partido Populista.

Siguieron ochenta y cinco años en los cuales el poder político nacional se dividió entre las dos ramas del nacionalismo autoritario argentino, la elitista y la populista, con cinco golpes de Estado dados por el Partido Militar; con el Partido Populista (en 1943), contra el Partido Populista (en 1955 y 1976) o con el apoyo del Partido Populista (en 1962 y 1966), según los casos.

Finalmente, desde la recuperación de la democracia en 1983, los únicos dos gobiernos no peronistas que el país se dio sufrieron dos destituciones civiles con saqueos y complicidad policial (1989 y 2001). Ambas, con la participación probada del Partido Populista y sus dirigentes. Si no se empieza de aquí, no se entiende nada de lo que está haciendo Macri ni lo que pasa en la Afsca ni de la política argentina.

Lo digo para subrayar que asistimos a eventos curiosos; el más curioso de los cuales es un funcionario atrincherado que ha dictado el primer hábeas corpus kirchnerista de la historia. No para pedir una aparición con vida sino para resistir un decreto emanado de un gobierno constitucional y democrático. Todo ello, en nombre de una ley que dictaron pero jamás respetaron.

Para muestra, bastan unos botones: cadenas nacionales de frecuencia abusiva y usadas como propaganda partidaria, licencias vendidas ilegalmente a amigos del poder, pauta publicitaria utilizada como sistema de recompensas y castigos, televisión pública con programas goebbelianos como 6/7/8 y tantos otros abusos de la letra y el espíritu de una ley cuyo único capítulo que Sabbatella parece haber leído es el que invoca su propia continuidad. 

La objeción de quienes dicen que el director de la Afsca sólo puede ser removido por el mecanismo previsto por la propia ley ignora dos hechos fundamentales. En primer lugar, las leyes no son autorreferenciales sino que se imbrican en un sistema jurídico interdependiente cuyo regulador es la Constitución Nacional. Y bien, uno de sus componentes básicos del régimen constitucional argentino, de tipo presidencialista, es la capacidad del Poder Ejecutivo para nombrar a sus funcionarios.

Que el funcionario a cargo de la Afsca sea titular de un mandato que excede el período presidencial y exija continuar una vez concluido el gobierno que lo designó es una excepción aceptable con una condición: la de que se haya desempeñado como funcionario estatal y no como soldado incondicional de una causa partidaria, que es lo que ha sido a todas luces Sabbatella, un funcionario designado por decreto y violando la cláusula que exigía “personas de alta calificación profesional en materia de comunicación social y una reconocida trayectoria democrática y republicana, pluralista y abierta al debate y al intercambio de ideas diferentes”. 

En cuanto al mecanismo de remoción previsto por la ley de medios está viciado del mismo problema que la entera ley; una ley aprobada en una reunión de comisión que terminó sin quórum y fue firmada irregularmente en los despachos, con diputados opositores que tuvimos seis horas para considerar 166 artículos y más de 200 modificaciones sin tener un texto impreso a disposición.

Una ley aprobada en un recinto que la oposición abandonó para no convalidar las irregularidades cometidas en su procesamiento, y que menciona treinta y una veces al Poder Ejecutivo Nacional y ni una sola vez al Congreso de la Nación o a la oposición. Una ley que habilita a tipos como Sabbatella a “declarar la caducidad de las licencias, permisos y autorizaciones” y “aplicar las sanciones correspondientes por incumplimiento de la presente ley” pero que requiere para su remoción dos tercios de los votos de un organismo de siete miembros de los cuales cinco han sido designados, directa o indirectamente, por el mismo Poder Ejecutivo que designó a Sabbatella.

Que se haya denominado a la Afsca “ente autárquico” y se pretenda que, como tal, no esté bajo la órbita del Poder Ejecutivo, es otro de los tantos chistes de mal gusto a los que doce años de destrucción del vocabulario político nos han acostumbrado. 

Mientras todo esto sucede, gentes que hasta ayer nomás defendían al régimen kirchnerista alegando que aún no habían organizado un genocidio se queja hoy de no vivir en Suecia.

Son esos que al grito de “¿Ves?, el kirchnerismo y el macrismo son lo mismo” pretenden igualar el asesinato de un fiscal que denunció a la presidenta de la Nación con un decreto de intervención por 180 días que, como corresponde, dejará la discusión de la Ley de Medios en manos del Congreso. Es que el fracasado siglo XX argentino sigue resistiéndose a la llegada de un siglo XXI que promete ser mejor, y Sabbatella es su abanderado. 

Macri, por su parte, sigue demostrando que no está dispuesto a ser un nuevo De la Rúa; un presidente que si en 2001 hubiera intervenido la Provincia de Buenos Aires a la primera señal de saqueos y zonas liberadas hubiera podido completar su mandato y salvarnos de doce años de ignominia. Y es esto, la decisión de Macri de no renunciar a la disputa del poder ni dejarse correr con la República por admiradores de Carl Schmitt, lo que desespera a los muchachos; no la defensa de las instituciones que redujeron a polvo hasta donde pudieron.

Es esto lo que los pone mal y les provoca atrincheramientos: tener que discutir los nombramientos de la Corte en una situación equilibrada y con dos jueces intachables ya propuestos, en vez de esperar a marzo con el cuchillo en los dientes para imponer como juez de la Corte Suprema al senador Pichetto; la salida del sistema de los medios públicos de ese artefacto calumniador de opositores que es 6/7/8 y -sobre todo- la pérdida del abundante financiamiento estatal de la militancia camporista y nuevo-encuentrista que habilitó la Ley de Medios. 

Es cierto, los nombramientos de jueces por decreto y la intervención de organismos estatales no son los mejores procedimientos, y si luego de un tiempo se convirtieran en hábitos institucionales permanentes terminarían siendo la tumba de la República. Sin embargo, son hoy las únicas alternativas a disposición del Gobierno después de una década de destrucción institucional deliberada.

Para evaluar los actos de Macri no sobra tampoco recordar las condiciones en que ha asumido: un país financieramente quebrado, institucionalmente devastado, económicamente en recesión, sin reservas ni infraestructura ni energía, con el crimen organizado y la droga entrando por todos lados, más pobres que en la década del Noventa y tres generaciones de ni-ni en la marginalidad más absoluta.

Además, asume siendo minoría parlamentaria en ambas cámaras, con una Corte Suprema que lo recibió contribuyendo irresponsablemente al desfinanciamiento del Estado y, lo que es aún más difícil de contrarrestar, con un Estado enorme e ineficiente, repleto de soldados de Cristina listos a sabotear cualquier intento de gobernabilidad con la excusa de la revolución discursiva. 

Por eso es bueno recordar hoy las sabias palabras del General: Dentro de la ley, todo; fuera de la ley, nada. Y el gobierno de Macri, y del Pro y de Cambiemos, ha jugado duro pero respetando los límites legales. Que a doce días de la asunción se quejen por los resultados los mismos que después de doce años pedían que los votaran “para cumplir con lo que falta” no es más que otra de las paradojas que nos depara este país condenado al éxito. 

Desde la presidencia de Marcelo T. de Alvear, 1922-1928, ningún gobierno no peronista terminó su mandato. Por eso, la primera obligación de Macri con la Democracia y la República es la de terminar el suyo. Si fracasara, se abriría un nuevo cuarto de siglo de hegemonía del que se considera el único partido que puede gobernar la Argentina.

La intervención de la Afsca, el nombramiento en comisión de dos jueces para la Corte Suprema, la decisión de no permitir el bloqueo indefinido de la autopista a Ezeiza y el levantamiento repentino del cepo deben ser vistos en este contexto y como lo que son: intentos de desactivar las bombas de tiempo económicas e institucionales que doce años de locura han instaurado.

¡Es la gobernabilidad, compañeros!, dan ganas de decirle a los muchachos. No porque no lo sepan, sino porque estamos hartos de que los responsables de un cuarto de siglo de vaciamiento material y simbólico del país nos corran con la Constitución en una mano y el Manual peronista de saqueos y destitución de gobiernos que Cristina Kirchner denunciara en diciembre de 2012, en la otra. 




Así como hace unos días fue aquel artículo de Fidanza que convenientemente se olvidaba del contexto en el que tiene que gobernar Macri, hoy va uno que a mi entender sí se acuerda de cómo está el país que le toca presidir al primer gobierno en cien años que no es ni peronista, ni radical ni militar.

¿Opiniones?


29 de noviembre de 2015

Propuesta numismática

Ya que anda en boga el tema de reconocer que el billete de mayor denominación apenas alcanza para comprar una picada y que por lo tanto es necesario romper el tabú idiota del kirchnerato sobre billetes de más de 100 pesos, y como obviamente iba a saltar el tema de cuáles caras adornarían los nuevos billetes, me puse a pensar en cómo rediseñaría yo las monedas y billetes del país, si me estuviera dado hacerlo.

Así que, sin más preámbulos, acá va.

Para empezar, creo que hay que eliminar las caras en los billetes. Creo que existe demasiado rencor en la sociedad como para impedir la tentación de consagrar a los propios y destronar a los otros en el papel moneda; el último intento de acercar posiciones y de lograr una convivencia medianamente sensata de íconos nacionales en los billetes fue con el peso convertible, en donde el nacionalista tuvo que aceptar a Mitre y Roca mientras que el liberal tuvo que hacer de tripas corazón y bancar a Rosas en el billete de 20. Ese intento aguantó hasta que llegó la quetejedi y nos metió primero a la bastarda de don Duarte y luego al pañal de Bonafini en donde iba Roca, y después al Gaucho Rivero en lugar del Cuyano Alborotador, y si ella hubiera podido, nos habría infligido la estampa narigona y virola de Él hasta en el papel higiénico.

Entonces, nada de jetas en el papel moneda.

¿Qué propongo a cambio? Que en el lado de los billetes donde están las caras, aparezcan paisajes y tesoros naturales del país, algo que me parece bastante neutro y poco susceptible de iniciar debates traumáticos.

Del otro lado, tal como vienen apareciendo hasta ahora, habría grandes monumentos y construcciones del país, con un agregado particular: el texto de ciertos artículos de la Constitución que nunca está de más tener presentes para evitar malestares. Así que, como un ejercicio para fomentar la conciencia cívica, estarían los textos de esos artículos para que al menos Doña Rosa se interiorice de ellos mientras revuelve la billetera para pagar las compras de la semana. Algunos pueden ser demasiado largos, así que habría que implementar algún tijeretazo, aunque preferiría que no para que no se preste a arbitrariedades.

Por último, y como creo que la Argentina debería conservar la actual denominación de la moneda y no enviar al peso que supimos conseguir al desván de fracasos donde fueron a parar el peso moneda nacional, el peso Ley 18.188, el peso argentino y el austral, haría algunos ajustes para reconocer de una vez por todas que la inflación nos tapó y que los valores de los billetes quedaron un tanto desactualizados.

En ese sentido, eliminaría los billetes de 2 y 5 pesos y los reemplazaría definitivamente por monedas, al tiempo que sumaría billetes de 200, 500 y 1000 pesos para no terminar ahogados con los de 100 o ir por la vida con carritos repletos de papel pintado como hacían los alemanes de entreguerras con sus Reichsmarks.

Dicho todo eso, va mi propuesta de cómo quedarían los billetes.


24 de noviembre de 2015

Hitos

A partir del domingo, podríamos afirmar que el PRO y Mauricio Macri han logrado coronar con la segunda vuelta una serie de hitos bastante notables en la historia institucional y política del país.

  • Primera fuerza política de centroderecha (diluída, bajas calorías, culposa, lo que quieran, pero de centroderecha) en alcanzar un gobierno de nivel provincial.
  • Primera fuerza política post-2001 en alcanzar un mandato de nivel provincial y en conservar ese mandato durante un segundo período (técnicamente podríamos meter acá a la facción del ARI que encabezó Fabiana Ríos en Tierra del Fuego, pero como se convirtió en otro apéndice parasitario del FPV, pongámoslo en duda...)
  • Primera fuerza política post-2001 en llevar a cabo un proceso de internas para elegir al candidato a suceder al fundador de dicha fuerza en un cargo ejecutivo (las internas de este año entre Michetti y Larreta) sin que ese proceso haya resultado en una ruptura partidaria.
  • Primera fuerza política post-2001 en transferir el mando de un cargo ejecutivo del fundador del partido a un sucesor de la misma fuerza (bah, supoooooooooongo que podríamos darle esta cucarda a Martín Sabbatella en Morón cuando le pasó el mandato de esa baronía a Lucas Ghi en 2009).
  • Primera fuerza política ni peronista ni radical en llegar al gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
  • Primera fuerza política en gobernar simultáneamente la Nación, la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires desde la reforma constitucional de 1994 (técnicamente podríamos contar el trienio 2003-2006 en el que estuvieron Nefástor en Nación, Felipe Solá en Provincia y Aníbal Ibarra en Capital, pero más allá de tirar para el mismo lado no había mucho en común entre los tres)
  • Primer Presidente de centroderecha (de nuevo, con las salvedades que quieran pero de centroderecha) en ser elegido constitucionalmente tras la aprobación de la Ley Sáenz Peña.
  • Primer Presidente en llegar al cargo mediante una segunda vuelta, con el agregado de haber podido dar vuelta el resultado de las elecciones generales.
  • Primer Presidente desde 1916 (o desde 1943, si queremos sacar a Justo, Ortiz y Castillo por pruritos de pureza electoral) que no es ni peronista, ni radical ni militar.
  • Primer ingeniero en llegar a la Presidencia desde 1932 si contamos a Agustín P. Justo o desde 1981 si contamos a Leopoldo Galtieri.

Pero claro, todavía le faltan algunos hitos bastante importantes y bastante complicados por alcanzar.

  • Ser el primer Presidente en gobernar sin tener la mayoría o la primera minoría en el Senado y en la Cámara de Diputados.
  • Ser el primer Presidente de un conglomerado multipartidario (veremos si se da el sueño de los radicales y se transforma en una "coalición de Gobierno") en lograr mantener la cohesión entre las fuerzas que lo respaldan.
  • En 2017, ser el primer Presidente no peronista en incrementar sus bancadas en ambas Cámaras en una elección de medio tiempo (técnicamente Alfonsín lo consiguió en las legislativas de 1985, pero podríamos decir que se canceló con la derrota de 1987).
  • En 2019, ser el primer Presidente constitucional no peronista desde 1928 en terminar su mandato en tiempo y forma. O sea, en sobrevivir con el peronismo como oposición.
  • En 2019, ser el primer Presidente constitucional no peronista en ser reelegido para un segundo mandato, o en su defecto, el primero desde 1928 en entregarle la banda a otro Presidente no peronista.

Veremos si logra sumar esos otros hitos a los que ya consiguió.

En lo personal, espero que lo logre.


26 de agosto de 2015

La fama que nos persigue

El director de la continuación de la saga de Star Wars afirma que para plantear el accionar de los malos del film se inspiró en una Argentina ucrónica:

“That all came out of conversations about what would have happened if the Nazis all went to Argentina but then started working together again,” said the director. “What could be born of that?"

Los argentinos tenemos pesadillas más cercanas y reales que podrían inspirar a J.J. Abrams para la próxima peli.


15 de abril de 2015

Ruinas Modernas

El mes pasado volvió de Europa una alumna que me trajo imágenes espectaculares de la Villa Tugendhat, una casa proyecto de Mies Van der Rohe (1929)  construida en el barrio de Černá Pole, en Brno, y a la que sinceramente yo creía destruída.


La casa tuvo su temporada de esplendor hasta 1938, cuando sus propietarios tuvieron que huir de Checoslovaquia. Con la ocupación nazi se transformó en alojamiento de lujo de la Gestapo, recibió fuertes daños con la llegada de las tropas rusas, que la transformaron en departamentos para oficiales. después fue transformada en consultorios de pediatría. A fines de los 80, una de las hijas de la familia Tugendhat, residente en USA, inició el proceso para recuperar no la propiedad, pero si el edificio,  donde en 1992 se firmó la separación pacífica entre checos y eslovacos y que desde 1994 depende de la ciudad de Brno, que entre 2010 y 2012 ejecutó la restauración integral de la Villa. 

Al contrario, veo que muchos de los edificios magníficos que se proyectaron en la Unión Soviética, en los años iniciales de la Revolución, cuando se creía que la Nueva Arquitectura podía ayudar a forjar una Nueva Sociedad, están en estado calamitoso. Para muestra el Edificio Narkomfin, de Moises Guinzburg (1928), prácticamente un antecedente directo de la célebre Unité d'Habitatión. 



A pesar de que para algunos bastos la Arquitectura Moderna es una insulsa superposición de cajas de zapatos, hay una enorme poesía en esos apilamientos. Y en casi todos lados se ha sabido valorar y sacarle el jugo a esos monumentos de una época. Quizás la última y final etapa del iluminismo. Claro, que esa valoración no llega a Rusia, donde privan otros valores. O a la Argentina, donde nuestros propios monumentos modernos se han convertido en derrelictos abandonados. Véase, la Casa de Puente de Amancio Williams, o el parador Ariston, del propio Walter Gropius. Ruinas, a pesar que por acá no pasaron ni los nazis, ni la segunda guerra mundial, ni el Ejército Rojo. Solamente la burrada populista.






7 de abril de 2015

Hojalita, hojalata

Chuculita, chuculata
Ahora la VE® (con rasgos de estupidez terminal) dice que "ojalá no tenga que volver",
Dicen algunos opinantes que la doña sueña no con dejar sucesión, sino con que gane Macri, al que imagina haciendo un estropicio mayúsculo que la habilitaría para volver como salvadora de la Pátrea.



7 de marzo de 2015

Tlen Chino

No digo que no esté bueno recuperar el ferrocarril de pasajeros. Al contrario, espero que ande y ande bien.
Pero ayer tuve oportunidad de ver de cerca los vagones y locomotoras del prometido servicio a Buenos Aires, que aunque en un momento hasta exhibieron públicamente no conocía.


Están lejos, lejísimo de aquel delirante Tren Bola que prometió el Tuerto cuando soñaba con reemplazar a San Martín en los cuadros. Pero incluso están lejos de lo que vi hace unos meses como trenes de servicio suburbano en Europa. No digo los fantásticos Eurostar, apenas los modestos servicios locales. Incluso los servicios locales ingleses que emplean vagones de los ochenta.

Los equipos que van a poner en la vía para unir Rosario con Buenos Aires son literalmente clones chinos de trenes de ¿los sesenta?. Apenas parecen versiones de construcción actual de aquellos Hitachi que vinieron en tiempos de Frondizi, aunque probablemente a estos clones se los haya pagado mucho mas caros.

Ni mencionar el tema del tiempo de viaje. Por ahora prometen un viaje en 4 horas. En 1939 se hacía en menos de tres horas.