Mostrando las entradas con la etiqueta Miguel Krassnoff. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Miguel Krassnoff. Mostrar todas las entradas

4 de febrero de 2015

Sr. Sebastián Piñera, carta para usted









Santiago, 28 de Enero de 2015 

Sr. Sebastián Piñera E.
 
Soy el Brigadier de Ejército Miguel Krassnoff Martchenko, actualmente privado de libertad en el Centro de Cumplimiento Penitenciario "PUNTA PEUCO", condenado por presuntos ilícitos que yo habría cometido entre mediados del año 1974 y fines del año 1976 época en la cual cumplía mi destinación en la Dirección de Inteligencia Nacional —por resolución Institucional— poseyendo el grado jerárquico de Teniente de Ejército. 

Fijese que precisamente en el día de hoy se cumplen 10 años de mi prisión efectiva en un Penal, sin considerar los tiempos de privación de libertad en situación procesal y los abonos por excelente conducta, lo que en total se traduce en aproximadamente 16 años de tiempo cumplido encarcelado. 


La motivación que me ha impulsado a dirigirme a Ud. se fundamenta en el hecho que me he impuesto por diversos medios de Comunicación Social de su reciente viaje a Venezuela y las vicisitudes, desaires y faltas de respeto de las cuales fue objeto en ese país al decidir visitar a personas que en la citada nación se encuentran privadas ilegalmente de libertad y a las cuales se les ha negado todo tipo de derechos humanos que legítima y legalmente les correspondería aplicar. Sin perjuicio de los supuestos ilícitos de tipo político que les han imputado. 


Permítame manifestarle que alabo y comparto plenamente vuestra tan ejemplar sensibilidad y preocupación por el respeto de la justicia, de las leyes vigentes y del estado de derecho, cuyo incumplimiento afecta tan gravemente los derechos de los ciudadanos venezolanos que han concitado vuestra tan loable y noticiosa preocupación. 


Sin embargo, Sr. Piñera, todas sus citadas sensibilidades manifestadas en este tema y en el extranjero, se contraponen abiertamente con lo que ocurre hoy en su propia patria, pues mi caso, así como el de miles de uniformados que se encuentran en situación similar a la mía, adolece de las más escandalosas irregularidades judiciales como efecto del sistemático irrespeto por las leyes vigentes y de los preceptos constitucionales en transgresión al estado de derecho.


Esto, que se ha traducido en incontables procesos y numerosas condenas para los afectados, hace rato que superó el ámbito judicial transformándose abiertamente en una situación de tipo político, basada en la búsqueda de una incalificable venganza avalada por distintos segmentos, organizaciones y personajes cuya ideología hoy cuenta con envidiables cuotas transitorias de poder, obviando sus graves responsabilidades que devinieron en la intervención militar del 11 de Septiembre de 1973.





Usted, en conocimiento de todo ello, no ha manifestado ninguna sensibilidad ni preocupación por esta iniquidad ni intención alguna por resolverla pese a su público compromiso que espontánea y fervientemente manifestó ante más de mil personas en el Circulo Español, en su período pre-eleccionario para presentarse como Presidente de la República, oportunidad en que se expresó con un discurso que contenía casi las mismas palabras, emociones y vehemencias que manifestó en Caracas. Llamativa consecuencia valórica, pero sin ningún viso de realidad ni menos concreciones efectivas.


Incumplimiento de las normativas legales totalmente vigentes al día de hoy en Chile y válidas para todos sus ciudadanos, menos para los uniformados de la Fuerzas Armadas y de Orden, ha sido la tónica arbitraria que se ha aplicado en los diferentes procesos y resoluciones condenatorias en contra de los menclonados, desde que se inició esta efectiva persecución que está alejada de toda justicia y moral.


Prescripción, Debido Proceso, Presunción de Inocencia, Principio universal de Pro-Reo y muchos otros etc. —que asumo Ud. no desconoce— han sido grotescamente avasallados dejando a los afectados en la más absoluta indefensión. Sume Ud. a lo anterior, el nulo otorgamiento de beneficios intrapenitenciarios por parte de Gendarmería, institución severamente coartada e impedida para el ejercicio de sus legales atribuciones por determinadas presiones y/o instrucciones provenientes de diferentes poderes del estado, siendo obligada a proceder más allá de su seria, correcta y trascendental gestión profesional.


¿Qué le parece toda esta incalificable anormalidad, señor ex-Presidente? Con ello queda en palmaria evidencia que el tema rebalsó con creces el ámbito judicial, posándose abiertamente en lo político contingente. 


Sr. Piñera: con todo lo detallado precedentemente, la intención de la presente es la de invitarlo formalmente para que me visite en mi lugar de reclusión tal como intentó en Venezuela. Por mi mismo se enterará que soy comprobadamente inocente de los absurdos, ridículos e inexistentes cargos que me han formulado y que por motivo alguno no soy ni aceptaré jamás que se me mencione como "violador de derechos humanos", "peligro para la sociedad" y con otros epítetos de similar irresponsabilidad y falsedad, que incluso Ud. en más de una oportunidad se ha permitido manifestar públicamente, sin molestarse en consultar con el afectado si todo lo que le contaban era cierto o no.


No tenga ningún cuidado: nadie lo ofenderá, nadie lo insultará y presumo que nadie tampoco le negará su derecho de visitar a un inocente en la cárcel. Acá se enterará de la real verdad y de la maquiavélica ilegalidad de la que he sido objeto, junto con mis leales subalternos de la época, aspecto que también afecta a una apreciable cantidad de personas que enfrentan situaciones similares a la mía. Tengo la certeza que mi invitación será acogida muy pronta y favorablemente.


Por ello le adjunto los siguientes documentos de reciente elaboración: declaración preliminar mía al Sr. Ministro Carrozas, carta a mi abogado defensor y carta remitida al actual Ministro de Justicia. Asimismo, me permito sugerir que lea el Libro "Miguel Krassnoff, prisionero por servir a Chile". Se sorprenderá por su calidad, veracidad y fuerza con la que se exponen los temas en comento. 


Le saluda atentamente 

Miguel Krassnoff Marthenko
Brigadier


PD: Esta carta abierta fue publicada parcialmente en el diario digital de Izquierda 'El Mostrador'. Los medios supuestamente de derecha 'El Mercurio', 'La Segunda' y 'La Tercera' no la publicaron. El oficial del Ejército está preso porque se enfrentó con el líder del grupo terrorista Mir (Movimiento de Izquierda Revolucionaria), Miguel Enríquez, padre del ex candidato presidencial Marco Enríquez-Ominani, el cual se siente orgullos de los crímenes de su padre y de ese grupo.

18 de enero de 2012

Antisemitismo en Chile





El homenaje que se le hizo al brigadier Miguel Krassnoff y el relanzamiento del libro mostro a varios personajes públicos como son. El Gobierno y el oficialismo son una magna de cobardes, salvo la diputada María Angélica Cristi y los jefes de las bancadas de los partidos que apoyan a Piñera. La izquierda mostró que son intolerantes per se y que no respetan la libertad de expresión, la libertad de asociación, ni mucho menos el Estado de Derecho, por mucho que lloriqueen y se emocionen pidiendo una nueva Constitución para asegurar, según ellos, las libertades mencionadas.

Ahora bien, una cosa que me molestó fueron, por cierto, las declaraciones del ex presidente de la Comunidad judía en Chile, Gabriel Zaliasnik , quien dijo que el abuelo del Miguel Krassnoff, Piotr Krasnow, estuvo vinculado a matanzas de judíos en Ucracia entre 1918 y 1920. O sea, durante la Guerra Civil Rusa, que costó más de un millón de vidas. Sostiene que “junto a otros criminales cosacos como Semeon Petlura condujeron -entre 1918 y 1920- más de 1.300 pogromos asesinando a cerca de 150.000 judíos. Entre estas masacres destacaron las de Kiev, Sarny, Ovruc, Tetiev, Cherkowsky y Proskurov”. Basta recordar la película “Doctor Zhivago”, para darse cuenta que ambos bandos fueron sanguinarios.

Lo que me molesta de la declaración Gabriel Zaliasnik, es que él no respeta los derechos individuales de Miguel Krassnoff en tanto individuo, esto es, el Estado de Derecho, la prescripción y la Ley de Amnistía de 1978. Y eso que el ex presidente de la Comunidad Judía es profesor de Derecho de la Universidad de Chile. Estamos hablando de un individuo de carne y hueso como diría el filósofo Miguel Unamuno. Estamos hablando de Miguel Krassnoff que fue asignado a la DINA y que le tocó la mala suerte de enfrentarse con el terrorista Miguel Enríquez, padre del ex candidato presidencial Marco Enríquez Ominami, quien más de una vez mintió acerca del propósito y objetivo del grupo terrorista Mir durante la campaña a la primera magistratura. Si Zaliasnik puso ese argumento de los antepasados para juzgar a alguien en el presente, puedo hacer lo mismo con él. Puedo declarar sin tapujos que el señor Gabriel es un genocida en potencia, teniendo los antecedentes del Antiguo Testamento, donde los israelitas asesinan a comunidades enteras, sin dejar nadie vivo. Las matanzas referidas en ese libro serían crímenes de lesa humanidad y eran costumbre en la Antigüedad. Desde luego, que no seré tan descriteriado para acusar Zaliasnik de lo que ocurrió hace miles de años. De hecho, si es que no me equivoco, Voltaire, el filósofo francés de la Ilustración en ‘Las Cartas Filosóficas’, citaba algunas matanzas del Antiguo Testamento como ejemplos de intolerancia, ni acusa a los judíos de Deidicio.

Dos cosas me molestan de los judíos en Chile. La primera, es que no critique las comparaciones en que iguala el Holocausto judío con el revés que sufrió la izquierda al intentar imponer un gobierno totalitario. Ejemplo de lo último, es una columna que escribió ex Secretario General de la Presidencia de Bachelet y actual miembro del Tribunal Constitucional, el abogado socialista, José Antonio Viera Gallo: “Quienes nos hemos acercado en circunstancias muy diferentes al horror de la persecución, sabemos que el ser humano en los momentos cruciales puede ser una criatura ruin o un héroe inesperado…Es la impresión que muchas personas sienten al visitar el recientemente inaugurado Museo de la Memoria en Santiago”. Para Viera Gallo, la guerrilla o los terroristas no violaron los derechos humanos. La izquierda que optó la violencia y el terrorismo se compara con los judíos de Europa. En segundo lugar, lo que me más llama la atención, es que la Comunidad Judía en Chile sea tan tolerante con quienes los insultan gratuitamente. Si una persona que no es figura pública los insulta, a ese fulano le llueven querellas.

Durante el último Gobierno de la Concertación, el Congreso Judío Latinoamericano le entregó el premio Shalom a Michelle Bachelet, por “en reconocimiento a su compromiso en la defensa de los valores democráticos y de los derechos humanos”. Quizás se lo dieron porque en su gobierno se puso la primera piedra para el Museo que recuerda el Holocausto y en La Moneda se celebró el Hanuka. Sin embargo, Zaliasnik podrían explicarnos el incidente en La Habana, donde la Presidenta Bachelet salió corriendo cuando la llamó el dictador Fidel Castro, el saludo al Partido Comunista en su ‘Fiesta de los Abrazos’, y por último, el saludo a la viuda del dictador Erick Honecker en ese evento. Zaliasnik estuvo invitado a la inauguración del Museo de la Memoria, donde mintió: Y se hace más fuerte que nunca en la conciencia de todos el compromiso con la libertad y la democracia”, o bien: “el odio injustificado pudo imponerse..”. La admiradora del ‘Che’ nos habla del odio. Dudo que el actual Presidente reciba ese premio, él que tanto se ha esmerado por la unidad.

En cambio, si son actores públicos, les responden con otra declaración. Así el presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo dijo el año pasado a propósito de uso de la fuerza para contener las movilizaciones: “Esta represión nos recuerda los métodos sionistas y del Apartheid”. De paso dijo el dirigente de la gremial de los profesores sobre el ministro de Interior, Rodrigo Hinzpeter: “alguna formación en alguna escuela de Israel porque aquí se están repitiendo los mismos métodos”. Las respuestas se quedaron no más en redes sociales o declaraciones públicas. El actual presidente de la Comunidad Judía, Shai Agosín escribió en su cuenta twitter: "repugnante hasta donde puede llegar el fanatismo, los dichos antisemitas de Gajardo no tienen perdón. Esto no puede ser parte del movimiento (estudiantil)". En esa oportunidad, el señor Gabriel Zaliasnik afirmó: “son inaceptables Le hacen muy mal al movimiento social! Racistas y antisemitas”.

Entre paréntesis, las declaraciones del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) condenando los juicios de Gajardo no avalan que sean garantes de esos derechos, ya que a un gran porcentaje de chilenos ese Instituto no nos representa. Además, la persona a cargo de esa institución meses más tarde condenó el homenaje a Miguel Krassnoff.

Luego, a fin de año estuvieron las declaraciones del abogado de derechos humanos y diputado comunista, Hugo Gutiérrez , quien atacó al ministro de Interior:”Hinzpeter tiene el síndrome de niño abusado. Un judío que actúa como nazi”. Me causa risa la respuesta de ese secretario de Estado al diputado comunista: "que un diputado, y sobre todo abogado de DD.HH., ataque y discrimine de esta manera, aludiendo a condición de judío". Aún cree que es un abogado de derechos humanos.

Por último, lo que rebaso el vaso en comentarios xenófobos fue el incendió que provocó supuestamente el mochilero israelí, Rotem Singer, en el parque nacional Torres del Paine. Digo ‘supuestamente’, porque él señaló que no lo hizo y que tuvo un problema de traducción. Las expresiones que usaron los chilenos fueron: "Israelíes genocidas", "Judíos de mierda", "¡Asesinos!", "¡Judíos a la horca!".

Asimismo, el embajador del Estado de Israel, David Dadonn en una entrevista a CNN afirmó: "Fue traumatizante escuchar los gritos de 'judío', como si fuera una ofensa".

El diputado de la Democracia Cristiana, Fuad Chain dijo: Apostaría a que el israelí que causó el incendio es de aquellos enviados por su Estado luego de matar niños palestinos".

Me extraña que la Comunidad Judía en Chile no se querelle contra los personajes públicos que hacen ese tipo de comentarios. Y me da rabia, que se crean las mentiras de la izquierda.

8 de diciembre de 2011

Mi tercer homenaje a Miguel Krassnoff


Mis dos anteriores post han sido, pues, mi modesto homenaje. El primer se titula ‘Mi homenaje a Krassnoff’, también el segundo, aun cuando tiene otro título. En vista de los políticos de derecha les ha molestado la palabra ‘homenaje’, yo reafirmó una vez más. Comencemos, pues, con el senador y presidente de Renovación Nacional, Carlos Larraín, quien en principio no tuvo problemas con la presentación del libro ‘Miguel Krassnoff, Prisionero por Servir a Chile” y posterior homenaje en el Club de Providencia, mas luego dijo :“Creo que como apareció este homenaje, constituyó un error" y agregó: “yo rechazo la idea de hacer un homenaje a este señor Krassnoff y también con la misma fuerza rechazo los empeños de algunos por conculcar las libertades ajenas”. Gracias al brigadier el actual presidente disfruta de la libertad. Por eso, antes lo he criticado. Tiene ‘cojones’ para ciertas cosas, para otras, se olvida de que estudió de Derecho. Así como un diputado comunista denunció unas escuchas ilegales, alguien de la derecha esperaría que el senador Larraín denunciara la ilegalidad de los fallos, la prevaricación de los jueces y la no aplicación de la Ley de Amnistía. El diputado de ese mismo partido, Joaquín Godoy se enfrascó en una pelea con su presidente: “Una vergüenza que defienda a Krassnoff”. Agregó el representante ‘liberal’: “pido disculpas a quienes sufrieron violaciones a los derechos humanos”. ¿Cuándo la izquierda ha pedido disculpas por el terrorismo? Nunca. Asimismo, el mismo alcalde luego tiro la toalla, porque encontró inadecuada la palabra ‘homenaje’. Antes que apareciese la ‘cuestión social’, la derecha liberal conservadora tenía las siguientes características, defender la ley, el orden, la tradición y el Estado de Derecho. Obviamente, en un ambiente de libertad. No sé a qué le llaman ‘tradición’. La actual derecha trocó el Estado de Derecho por el Estado Social de Derecho.

El juez Solís lo ha condenado sin interrogarlo. Lo más kafkiano.

La izquierda ha dicho tantas leseras que no basta con un post. Por eso, pienso dedicarle otros para refutarlos. Así en un sitio extranjero leí que el Gobierno de Pinochet había dejado 40.000 muertos. Varios chilenos mostraron ‘la hilacha’.

La izquierda puede homenajear a quien quiera. Así, en el 2010 le rindieron homenaje a la guardia pretoriana de Salvador Allende , la asociación ilícita Grupo de Amigos del Presidente (GAP), en la calle Morandé. Incluso desfilaron.

Cuando las organizaciones de derechos humanos, obviamente, ligadas a la izquierda y a la extrema izquierda, cuestionan o ponen en duda, algún fallo o un procedimiento de la justicia no existe problema en hacer tabula rasa con los fallos. Ellos pueden ejercer la duda. Las palabras anteriores las escribí antes que el abogado de derechos humanos, Nelson Caucoto afirmará que es escandaloso que el edil de Providencia dudara de los dictados de la Justicia. El alcalde Labbé que al brigadier en retiro se lo ha sentenciado a base de presunciones. En cambio, a nosotros no podemos poner entredicho los fallos y procedimientos de la Justicia. Nos quieren negar, además, de la libertad de expresión y de asociación o reunión, la libertad de conciencia. En la narrativa del cine americano liberal, una persona puede escaparse hasta encontrar pruebas de su inocencia. De esas películas hay varias. La serie ‘El Fugitivo’ de mediados del sesenta trata de eso. Más aún, se pueden sacar los jueces y políticos corruptos. En la vida real, varios reportajes transmitidos por el cable, nos muestran que la Corte Suprema de los Estados Unidos ha rectificado sus fallos, cuando se ha encerrado un inocente. En la película “A Dangerous Man” del actor y artista marcial Steven Seagal, un militar de las Fuerzas Especiales es condenado por un crimen que no cometió. Luego de seis años en prisión se descubre la verdad, y juez del Estado rectifica.

La actual situación que vive el país parece sacado de un capítulo de la Liga de la Justicia, en particular el último, llamado ‘Crisis en las dos Tierras’, donde en una Tierra paralela las autoridades negocian o hacen una ‘paz’ con el Sindicato del Crimen, dejando a los agentes del Gobierno con las manos atadas. El Presidente de los Estados Unidos de rodillas ante los super villanos. Antes había acuñado la expresión ‘poderes fácticos’ para referirme a las organizaciones de derechos humanos de la izquierda. Les queda mejor el Sindicado del Crimen, pues lo único que hacen con los derechos humanos es legitimar a los terroristas y delincuentes, dejando al resto de la sociedad desamparada. En realidad, los derechos humanos es el primer zarpazo para lograr la rendición al nuevo socialismo del siglo XXI. Tal Sindicato o la Liga de la Injusticia lo componen los intelectuales, los periodistas, las organizaciones de derechos humanos. ¿ Qué más absurdo que la comisión de derechos humanos de la Cámara de diputados afirme : "Esta Comisión no puede dejar de pasar su protesta, ni aceptar que se rinda tributo a un condenado por delitos de lesa humanidad"? Estos mismos políticos de izquierda que quieren mejorar la calidad de la educación no se saben las leyes que promulgan, pues tal delito como he referido antes, no es retroactivo. Además, se están saliendo de la Constitución.

A Miguel Krassnoff se lo culpa de tortura, desaparición y muertes. Desde luego, que en Chile sólo los militares que enfrentaron el terrorismo violan los derechos humanos, no los terroristas. Éstos pueden matar sin ningún problema.

Ahora bien, a este oficial como al resto de los oficiales y suboficiales presos se los injuriado y difamado sólo comparables con la purgas de Stalin. En realidad, los juicios hacia los militares es la justicia que la izquierda quería aplicar antes del 11 de septiembre con los tribunales populares, siguiendo a Lenin y al ‘Che’. Son purgas. Se les acusa de todo. Sin embargo, la propia historia la refuta. En efecto, según cuenta la historiadora Encina, la revista ‘Rebelde’ del grupo terrorista Mir escribió a propósito de Miguel Krassnoff: “Hay un oficial de la DINA que es muy peligroso, pues tenemos antecedentes que muchos compañeros nuestros le han entregado información de mucho riesgo, sin mediar presión física o torturas. Ese individuo debe ser considerado como nuestro principal enemigo”. (La negrilla es mía). Por eso, la izquierda nos quiso negar la libertad de expresión, pues sus propias mentiras que han contado en la semana del odio, se desvanecen. El ex parlamentario, escritor y abogado Hermógenes Pérez de Arce también lo corrobora, pues el oficial le contó: “Yo era teniente y tenía la misión de interrogar a los detenidos. Comenzaba por poner sobre la mesa mi credencial, para que supieran con quién hablaban, y luego les pedía antecedentes sobre los grupos a los cuales pertenecían. Y siempre ellos se explayaron ampliamente. No necesité ni nunca apliqué a nadie apremio alguno ni eso lo hizo nadie en mi presencia". La maldad que tiene la izquierda se nota en una anécdota que cuenta el ex oficial. Él cuenta que un día atrapo a un terrorista que resulto ser un compañero de liceo. Fue tratado muy bien, mientras estuvo detenido. Krassnoff hizo las gestiones para que lo soltaran. Y así se hizo. El compañero de secundaria una vez que llegó a España dijo que había sido torturado. Por eso, no les creo cuando dicen que fueron torturados. Todos repiten el mismo guión, salvo los falsos detenidos desaparecidos.




Si el comunista Solzhenitsyn hubiese dicho que el ejército alemán lo torturo, no habría terminado en Siberia, cuando fue capturado. El escritor soviético era una persona decente. Dijo la verdad, y como sabemos la verdad no es amiga de la izquierda. El mismo Solzhenitsyn en una parte del ‘Archipiélado Gulag’ afirma que los mafiosos tienen ética y que los comunistas, no.

28 de noviembre de 2011

Krassnoff o el temor al pensamiento independiente





"Que el revolucionario debe ser combativo, que no debe darle tiempo a los reaccionarios a expresar sus ideas contrarias a los interesas de los trabajadores y del pueblo” (Parafraseo de un cubano al Manual del Revolucionario)

La izquierda está enojada porque se le rindió un homenaje al preso político brigadier Miguel Krassnoff, condenado a 144 años. El mismo Ricardo Lagos le rindió un homenaje al grupo terrorista Movimiento de Izquierda Revolucionaria (Mir), diciendo que ellos habían sido importantes para el país. Lástima que no se ocurrió recortar y guardar la noticia. Si un periodista o un historiador comienzan a revisar las noticias del período de la administración de Lagos, la encontrará. De más está decir que no hubo escándalo. En otro sitio, alguien recordó que el ex candidato presidencial, Marco Enriquez Ominani, hijo del terrorista y fundador del Mir, Miguel Enriquez, el diputado René Alinco del PS, Alejandro Sule del PRSD y la socialista Clemira Pacheco le rindió homenaje a personajes los grupos terroristas Mir y el FPMR, César Bunster Ariztía y Andrés Pascal Allede. Ni el intelectual de la Nueva Derecha, Gonzalo Bustamante se escandalizó. Además de otros homenajes.

Si la ley de Amnistía de 1978 y los principios del Estado de Derecho rigen para la izquierda, significa entonces, que las condenas a los militares presos carecen de valor, de significado, además, de salirse de la ley. Si un gobierno se sale de la ley, hay que sacarlo. Habría que colgar a varios parlamentarios, jueces y políticos del gobierno.

El caso Krassnoff nos ilustra qué lo que entiende por derechos humanos la derecha es distinto a lo que piensa la izquierda. La funa y el breve secuestro que tuvieron los asistentes el lunes pasado en el Club de Providencia al homenaje al ex oficial del Ejército y la posterior presentación del libro por las organizaciones de derechos humanos, nos ilustra que los derechos humanos semánticamente significan cosas distintas para ambos sectores políticos. La izquierda puede funar, más no la derecha. La izquierda tiene libertad de expresión, la derecha, no. Si hubiese primado la concepción de los derechos humanos de la derecha conservadora liberal, entonces, los militares estarían libres y los terroristas presos, puesto que violaron los derechos humanos. Como estamos en el Chile bizarro, la cosa es al revés.

Lo que la izquierda no le perdona a Miguel Krassnoff, es que se enfrentó al Ernesto ‘Che’ Guevara chileno, Miguel Enríquez, quien a igual que el unabomber sueco portaba balas dum dum prohibidas en los tratados internacionales. Así y todo, los terroristas insisten que portaban armamento inferior al de las Fuerzas Armadas.



Ese deseo de censurar y no respetar las opiniones comenzó cuando la Concertación llegó al poder.

El hecho de no respetar la libertad de expresión, yo la padecí como cuento en un post que referí a unos cubanos en el exilió. Tuve un compañero en filosofía, a quien le gustaba sostener que todo fue retórica durante la Unidad Popular y del Mir. Y por tanto, el accionar de la DINA y la CNI estaba totalmente infundado. A ambas agencias las tildaba de terroristas. Era su visión y nada más. Se alteraba por una opinión diferente. Cada vez que intentaba refutarlo con hecho, literalmente, no me dejaba hablar. Dicho sea de paso, a nadie le deseo una experiencia claustrofóbica, asfixiante y kafkiana. Me dijo retórica con un tono de mosquita muerta. El tono de voz me es imposible reproducirlo. Entonces le dijo: ‘¡Qué maricón! Para ser izquierdista hay que ser marica. Entre a cualquier colectivo de izquierda y se volverá maricón’. Trate de explicarle las intenciones del socialismo en América Latina con el terrorismo, mas me impedía hablar. Él se centraba en el Gobierno Militar. Cualquiera explicación, o sea, de causa y efecto, no importaba. El socialismo chileno sin importar las generaciones siempre recurre a lo mismo. Le transmiten el odio. Luego aquéllas que no conocieron el comunismo hacen la misma pregunta: ¿Qué paso después del 11, como si ellos fueron las víctimas? Pues bien, lo que paso es que la izquierda chilena que quería ser dura e implacable como Lenin y el ‘Che’, descubrieron que eran unos cobardes, afeminados, mentirosos y maricas. Los socialista antes del 11 estaban seguros que podían aplicar la justicia revolucionaria del terrorista argentino: “Primero te fusilo, luego te pregunto”. De ahí que huyeran en estampidas a las embajadas, consulados y se escondieran bajo la sotana de los curas rojos. Ellos mataron y querían aniquilar a la burguesía y su aparato militar, y luego salen que los querían matar como ese mirista supuestamente desaparecido que apareció en la ciudad de New York. Se dieron cuenta que era su verdadera naturaleza. Sueñan con ser rudos, pero su naturaleza se los impide. Por eso, no dejan de lloriquear después de dos generaciones o de 38 años. A lo anterior, se suma que se les cayó el Muro de Berlín. Más tarde a ese compañero le mandé por e-mail una estadística, y me tildó de loco y de haber inventado los datos. No soy Baradit. El loco no me dejaba expresarme libremente.




El historiador Gonzalo Rojas denunciaba en el 2007, que en las universidades estaba apareciendo una censura al tratar ciertos períodos de la historia: “Cuatro años atrás, un grupo de alumnos de licenciatura en historia se negó a leer ciertas bibliografías, porque a su juicio constituían una mirada fascista de Pinochet; el profesor cedió”. ¿Son los mismos estudiantes, políticos e intelectuales de izquierda que exigen más calidad en las universidades? Al paso que vamos estaremos como Lysenko. ¿Son los mismo que atentan contra la libertad de expresión, porque el libro ‘Miguel Krassnoff, Prisionero por Servir a Chile’ les incómoda? Me acabo de enterar, que un grupo de estudiantes y profesores de la Pontificia Universidad Católica no toleran al mencionado académico por su última columna “Krassnoff, lecciones de nuestro pasado reciente”. Desean sacarlo. Creo, ni el mismo profesor esperaba encontrarse como el profesor que cita en el 2007. ¿Los estudiantes y profesores de izquierda quieren que conozcamos la historia reciente a través del mirista historiador Gabriel Salazar, el sociólogo Manuel Antonio Garretón o los documentales de la izquierda?

Esa actitud también está en el afán de la izquierda de imponer a los demás su visión de la historia en un periodo determinado a través del Museo de la Memoria. Sólo hay recordar lo que la izquierda quiere recordar. ¿Por qué no cierran las carreras de historia, sociología y ciencia políticas, tal como he manifestado?



Algunos han hablado del fascismo de izquierda para referirse a la intransigencia del Partido Comunista, representado por Camila Vallejo al no querer llegar acuerdos con el Gobierno. Y, naturalmente, en la ley que desea llevar adelante, el diputado del PPD, Tucapel Jiménez para prohibir cualquiera expresión pública al Gobierno Militar. Lo que vemos ahora, es la consecuencia que se remonta desde 1990 y el 2007.

Esta más claro que el agua, que a la izquierda le gusta pelear en cualquiera ámbito, ya sea el militar en el pasado, en lo político y en académico, sin que el adversario y/o enemigo, según los tiempos, no replique o le de la pelea. Si ocurre esto último, la izquierda pierde.

Igualmente, que la izquierda o el progresismo y la Nueva Derecha con su conducta, son contrarios al ideal de la Ilustración, que el filósofo alemán Kant formuló en su ensayo “¿Qué es la Ilustración?”: “Uno mismo es culpable de esta minoría de edad cuando la causa de ella no reside en la carencia de entendimiento, sino en la falta de decisión y valor para servirse por sí mismo de él sin la guía de otro. Sapere aude! [¡Atrévete a saber!] ¡Ten valor de servirte de tu propio entendimiento!, he aquí el lema de la Ilustración”.

La izquierda tan progresista le teme al pensamiento independiente.

20 de noviembre de 2011

Mi homenaje a Miguel Krassnoff





En estos momentos difíciles para el país, conviene manifestar públicamente estar al lado de aquellos que no pueden defenderse. Me refiero al escándalo que se armo, porque una funcionaria del Gobierno acuso recibo de una invitación a la presentación de un libro que trata de la injusticia a que está sometido un ex militar preso en el gulag de Punta Peuco.

Ahora me compete comentar las reacciones desmesuradas que han tenido una parte de la derecha, el Gobierno y, naturalmente, la izquierda, a raíz de la presentación del libro “Miguel Krassnoff: Prisionero por servir a Chile” de la historiadora Gisela Silva Encina. Este nuevo lanzamiento es una reedición en las que agrega las tropelías del juez Solís. El libro fue presentado en el 2008. Hice una reseña de él.

La izquierda con este incidente ha tenido su minuto del Odio como la novela de Orwell. De más está decir que el país no está reconciliado ni que nos anima la unidad nacional. Quien ha estado ausente en estos días furia e ira, ha sido pues, la Iglesia Católica chilena, que no ha levantado la voz tal como lo hizo durante el Gobierno Militar.

En este incidente como en el de la ex Intendenta de Concepción, varios políticos han mostrado su verdadera cara, o bien ha confirmado la impresión que los electores tienen de ellos. Han mostrado su ‘hilacha’ en buen chileno. Sin embargo, ¿cómo empezó este cuento? Hubo una vez, una asesora Presidencial a cargo del departamento de Gestión Ciudadana de La Moneda, Andrea Ojeda Miranda, quien como buen funcionaria le hace la ‘pega al jefe’, puesto que éste no tiene el tiempo para hacerlo. Sus Excelencias tienen la agenda ocupada. En efecto, a alguien se le ocurrió de modo cortés enviarle una invitación a Su Excelencia para la presentación del libro mencionado. Y el destinatario de La Moneda acuso recibo a través de esa funcionaria. La señora o señorita Andrea escribió : "sus felicitaciones y sus mejores deseos de éxito, como también su saludo afectuoso a quienes asistan a este homenaje”, agregando "una presentación simbólica de los oficiales y subalternos del periodo 1973-1978".
Naturalmente, dicha respuesta provoco la ira tanto del gobierno, los políticos de la derecha o de lo que queda de ella y de la izquierda. Por izquierda, también incluyo a la Democracia Cristiana.

Así, pues, Hernán Larraín de la UDI dijo : "La posición del partido no es la de rendir homenajes a violadores de derechos humanos, más bien es de condenarlos". La parlamentaria de Renovación Nacional, Karla Rubilar, quien asistió a un homenaje al antisemita, Allende, dijo:” todo mi repudio al homenaje de Labbé a Krasnoff. Y una disculpa a las familias de las víctimas”. Lo mismo la diputada Sabat de ese partido: “completamente contraria”. El afeminado guerrillero que estuvo en Cuba, el diputado socialista Sergio Águilo: “los diputados RN y UDI digan con claridad si apoyan homenaje de Labbé al asesino Krasnoff. Tengan el coraje de dar la cara!”. Un presidenciable se arruino su carrera fue el ex ministro de Minería, Lawrence Golborne , quien dijo: "Tenemos que tener especial cuidado en este tipo de homenajes". Ya no eres simpático. El vocero de la presidencia, Andrés Chadwick afirmó : “El Gobierno condena, el Gobierno no participa, el Gobierno no incentiva, al Gobierno no le parecen adecuadas, y el Gobierno no va a participar por ningún motivo en ningún tipo de homenaje o de actos similares, a personas que estén cumpliendo condenas". El actual ministro del Trabajo, Longueira miembro de la misma tiende política de Chadwick dijo en un café del barrio alto, que hay que ser valiente para estar en ese partido. ¿Qué se fizo la valentía?




Al paso que vamos, perderemos la libertad de expresión y la libertad de asociación. De paso, entonces, ¿para qué quieren una nueva Constitución que garantice ambas libertades, si la Concertación y el Partido Comunista se oponen a la presentación de un libro y a la convocatoria?

Mientras escribo este artículo, entrevistan al director del Servicio Médico Legal y ex terroristas del Mir, el Doctor Patricio Bustos, quien le dice al periodista Alejandro Guille que Krasnoff y otros militares lo torturaron. Repitió lo que dijo en ‘Las Últimas Noticias’.

El libro está en su cuarta edición. Además, ha sido traducido en al inglés y al ruso.

Ahora bien, en vista de que el libro de la historiadora Gisela Encina fue literalmente un best seller, la profesora de Castellano, Mónica Echeverría madre de la terrorista del Mir, Carmen Castillo, publico el libro “Krasnoff, arrastrado por su destino”. Naturalmente, el libro no tuvo éxito, pese que a la profesora fue invitada al programa ‘Off de Record’ del canal 13 cable, conducido por el mapucista Fernando Villagrán y fue comentado en los medios. Sin embargo, no le paso lo mismo al libro de Gisela. Ni siquiera fue invitada a ese programa de kultura del canal católico o ex católico.

A tal punto ha llegado la intolerancia, que el diputado comunista, Hugo Gutiérrez presentó una querella porque el alcalde Cristián Labbé ha dado un espacio a la presentación del libro. El diputado comunista estuvo acompañado por la presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), Lorena Pizarro, quien manifestó que el edil debía ser sustituido. En los mismos pasos, los senadores Ximena Rincón (DC),Fulvio Rossi (PS) y Mariano Ruiz-Esquide (DC).

Como de costumbre, la Nueva Derecha se pone al servicio del extrema izquierda como lo muestra la columna de Gonzalo Bustamante.

Además, una vez más Su Excelencia, Sebastián Piñera hizo el loco con sus declaraciones en twitter, pues varios se han acordado de sus palabras y promesa que prometió a los militares y que uno lo puede encontrar en Youtube. Ver el video y la declaración por esa red social es un verdadero contrapunto. Un forista pidió que se viese ese contraste para mostrar lo chueco que es Piñera.

En momentos como estos se pueda dar un giro a la política. Gracias Miguel Krassnoff.