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12 de marzo de 2017

Perdieron la humanidad








 Voy a continuar hablando del Instituto Nacional de los Derechos Humanos (INDH) a raíz del fallecimiento del sargento 1º de Carabineros Gustavo Muñoz Albornoz, quien murió esposado en el Hospital Institucional.

   Primero hay aclarar dos cosas. Una es el actuar del INDH y otra cosa es el actuar del gobierno. Vamos por lo segundo. Por lo que leí, él fue uno de los presos que a fines del año pasado, más específicamente, en Navidad pidieron perdón. Fue muy comentado ese perdón, ya que como sabemos la Izquierda jamás ha perdido perdón por daño que le ha hecho el país, desde mediados de la década del sesenta del siglo pasado, cuando opto la violencia y la vía armada matando a civiles y militares. La Izquierda para tiene todo un pretexto o una justificación, cosa que nos niegan a nosotros, los que estamos en la otra vereda o trinchera, según la visión que se quiera dar. El uso de la violencia, por ejemplo, estaba justificado por la Guerra Fría con el objetivo de imponer una dictadura comunista en el país y después por la existencia del Gobierno Militar supuestamente para traernos la democracia; los mismos que elogiaron al dictador comunista a Fidel Castro con su sistema político, económico y social, cuando murió el año pasado. La violencia siempre es ilegitima. Ante el uso de la violencia por parte de una persona o grupo, uno tiene derecho a defenderse usando la fuerza. La Izquierda, desde los noventa y en diversas instancias como, por ejemplo, la Mesa de Diálogo, lo único que ha querido es quitarle legitimidad al uso de la fuerza.

   Leo que el sargento 1º de Carabinero pidió tres veces el indulto presidencial al Gobierno, y éste se los negó. Los políticos de la ex derecha les debiera dar vergüenza haber apoyado los diversos indultos que hizo la ex Concertación a los terroristas todo por la paz o por ‘la paz social’, pues si no indultaba a los grupos violentos que estaba en las cárceles, entonces, le costaría a vida al primer presidente de la Concertación. En el país no hay paz. La negación del indulto es un ejemplo y la existencia del Penal de Punta Peuco. Me acordé que mientras escribí el post anterior sobre el Instituto Nacional de los Derechos Humanos, me encontré con unas palabras que hizo la ex directora del INDH, Lorena Fríes, quien, actualmente, ocupa la subsecretaría de los Derechos Humanos. El año pasado ella dijo : “En algún minuto hay que debatir sobre un indulto general en casos de DD.HH.”. Al parecer la subsecretaria no hizo ninguna gestión al respecto del sargento Gustavo Muñoz. Hay que aclarar una cosa. Los así llamados ‘casos de DD.HH’ se refiere únicamente y exclusivamente a los militares, pues como sabemos que los terroristas que en el pasado mataron a civiles y militares no violaron los derechos humanos, ya que no eran agentes del Estado. También una afirmación que es para la risa: “Lo peor que nos puede pasar a los defensores de los DD.HH. es perder la humanidad”. Según mi modesta opinión, hace tiempo que perdieron la humanidad. Actúan como los reptiles. Otra aclaración más. La Izquierda ha usado como un Caballo de Troya los derechos humanos, cuando los pisotea abiertamente. Lo peor es que la gente de nuestro les cree cuento que ellos son expertos o una autoridad en esas materias. No son expertos ni son autoridad. En estos veintiséis años, desde que La Alegría llego han sido incapaces tanto los académicos, ya sea de universidades o think tank y los políticos de cuestionar, de poner en duda. Y algunos de los think tank avalan la tesis del secuestro permanente como el actual director del Instituto Libertad y Desarrollo, Luis Larraín, y otros, como el director de la Fundación para el Progreso, Alex Kaiser repiten el relato de los militares y las víctimas.  
  ¿Acaso necesitamos, por ejemplo, una visita en terreno a Punta Peuco por parte de los payasos que conforman el consejo del Instituto Nacional de los Derechos Humanos, que han ido de turistas dos veces a La Araucanía para investigar ‘las causas’ de la violencia y que ahora se encuentran visitando los centros del Servicio Nacional de Menores a raíz de las muertes de niños acontecida allí?

  La muerte del sargento 1º de Carabineros engrillado nos indica que la nueva subsecretaría de los Derechos Humanos está de más y es innecesaria. El abogado del militar fallecido dijo por televisión que intento comunicarse con el actual director del INDH. Éste simplemente se limito a decir que todos los presos tenían el derecho que le correspondía. Con todo, no presentaron en terreno como lo hicieron con la comunera engrillada. Por tanto, el INDH hay que cerrarlo, pues no está cumpliendo su función y trata igual a todas las personas.

 Hace tiempo escribí un post titulado ‘Hombres mediocres, soluciones mediocres’ por la solución que ofrecían varios políticos y religiosos a los presos ancianos de ese penal. El salvavidas de plomo que ofrecían ellos, cuando tenga una enfermedad terminal o alguna enfermedad grave, allí saldrían libres. Una solución mediocre, ya que se les niega la igualdad ante ley. El actual ministro de Justicia, Jaime Campos propuso el año pasado, que los enfermos terminales o con enfermedades graves tuviesen un trato humanitario, esto es, que tuviesen arresto domiciliario, incluso los del penal de Punta Peuco, quienes son catalogados como “condenados por violaciones gravísimas a los derechos humanos”. Las organizaciones de los derechos humanos que son de Izquierda se opusieron.

   Como hizo ver el profesor de Derecho de la Universidad de los Andes, Hernán Corral en su columna “Un mínimo humanidad”: “Resulta desconcertante, por ello, que quienes festejaban el aniversario de la Declaración Universal con frases como "los derechos humanos son de todos", luego se mostraran abiertamente contrarios a la propuesta del ministro de Justicia, aduciendo los más diversos argumentos”. El señor Corral cree que son autoridad los representantes de los organismos de derechos humanos. Tanto el señor Campos como el profesor de la Universidad de los Andes son mediocres. Los Derechos Humanos como lo plantea la Izquierda no son para todos. No hay que ser abogado para saberlo.

  El preso político, el Brigadier Miguel Krassnoff, quien se enfrentó al líder y fundador del grupo terrorista Mir, Miguel Enríquez ha dicho en una entrevista, que él no se considera violador de los derechos humanos, ni torturador, ni asesino como los retrata. Si queremos defender la dignidad de los presos de Punta Peuco, hay que quitarle el estigma de ‘violador de los derechos humanos’. Los violadores de los derechos humanos están en el actual Gobierno y en la coalición de la Nueva Mayoría. Y en lo cómplices pasivos de la centro derecha, partiendo por el actual candidato de ese sector, el empresario Sebastián Piñera y su equipo. Es lamentable que el abogado y profesor Corral en la mencionada columna haga un defensa tan pobre.

   En efecto, las organizaciones de los derechos aducen, según él, que los presos militares están condenados por delitos de lesa humanidad. Por tanto, no es aplicable la prescripción ni la amnistía, que por cierto, está vigente para la Izquierda. Él debió haber puesto que dicha organizaciones están equivocadas, ya que la ley que castiga esos delitos no es retroactiva. En consecuencia, los tribunales de justicia han actuado fuera de la ley. Es deplorable que el abogado no defienda la Ley de Amnistía de 1978, ni menos que ayude a quitarle el estigma de ‘violadores de los derechos humano’.

   Mientras buscaba información para el post, el profesor Corral entre los años 1985 y 1986 fue, pues, abogado del departamento jurídico de la Subsecretaría de Guerra del Ministerio de Defensa. O sea, trabajo durante el Gobierno Militar.

   El doble estándar de la Izquierda aparece a cada rato en el tema de los derechos. De hecho, son bipolares. Un familiar se molesto hace tiempo cuando dije que Bachelet era bipolar, pues era un insulto. Al contrario, no es eso. Es la pura verdad. Evidentemente no es sólo ella. En efecto, el año pasado Michelle Bachelet se indignó, cuando supo que la comunera mapuche, Lorenza Cayuhan dio luz engrillada: "Con dolor y vergüenza es que hemos visto que en ocasiones las instituciones chilenas no han estado a la altura, como ocurrió con Cayuhan, que denunció una situación humillante. Hemos pedido que esta denuncia sea investigada en profundidad, para asegurar que nadie asuma situaciones humillantes o vejatorias".

   Sin embargo, no es humillante ni vejatorio de que los ancianos presos de Punta Peuco vayan engrillados a los hospitales institucionales o que como el sargento Gustavo Muñoz mueran engrillados. En esa oportunidad, Bachelet pidió una investigación y sancionar a los responsables. En el caso del sargento de Carabineros habría que sancionar partiendo desde el Presidente de la República, la subsecretaria de los Derechos Humanos y el ministro de Justicia, pues citando a la propia Bachelet: “En ocasiones las instituciones no han estado a la altura”. Cae de cajón, que es el Gobierno, quien no ha estado a altura.

   El trato que recibió el sargento de Carabineros es una muestra elocuente que los ex partidarios de la Unidad Popular son malditos. Por eso hace tiempo los denomine la Generación Maldita. Es lo peor que ha producido Chile en su vida independiente.

    John Adams, Padre de la Fundación de los Estados Unidos escribió en 1816 sobre la Orden de los Jesuitas las siguientes palabras: “Como enjambres de ellos, adoptando todas las formas que sólo el rey de los gitanos puede asumir, vestidos como pintores, publicistas, escritores y profesores, si ha habido sobre la Tierra una sociedad de hombres que merecieron la condena eterna sobre la Tierra y el Infierno, esa es sin duda la Sociedad de Loyola”. De esas palabras me quedo “si ha habido sobre la Tierra una sociedad de hombres que merecieron la condena eterna sobre la Tierra y el Infierno”. Los que merecen una condena eterna, además, de los jesuitas son personas de la ex Concertación y de la actual Nueva Mayoría; a ex mirista y ex comunista que se pasaron a la derecha y luego a Piñera, que pavoneándose se liberal jamás han defendido el mismo trato que recibieron los terroristas; a los partidarios de la ex UP y los ‘humanistas cristianos’ de la Democracia Cristiana que no tiene nada humanistas ni cristianos que su por su falta de humanidad hacia los presos de Punta Peuco. Y casi me olvido de los humanitarios representantes de los derechos de Izquierda que le niegan la sal y el aceite a los ancianos presos de Punta Peuco. Al mismo lugar que los jesuitas.

   Lo único aceptable, decente, justo y correcto es que los ancianos de Punta Peuco estén libres ahora y que reciban el mismo trato que los terroristas amnistiados e indultados. Cualquier otra solución es una muestra de falta de humanidad.

21 de febrero de 2013

"La Paz" a base del miedo y la extorsión



Escribí el 17 de julio del 2011 a raíz de la falsa huelga de hambre de los mapuches terroristas que habían emboscado al fiscal Elgueta y de las palabras del senador de la UDI, Hernán Larraín a propósito de la misma : “No sé si fue mi impresión, mas las palabras del político oficialista dejan entrever otra cosa. El primer Gobierno de la Concertación, presidido por el demócrata cristiano, Patricio Aylwin libero a los terroristas porque temía que les causaran problemas. Según Larraín, "Existen precedentes para hacerlo”. ¿Qué precedente? Los terroristas condenados por la Justicia Militar ajustados a Derecho. Transcurridos veintiún años, sabemos que el Gobierno que presidió Aylwin no les temía a los militares, sino a los terroristas. La Concertación siempre sacara a relucir el ejercicio de enlace, que realizó el Ejército. El auténtico problema eran los terroristas. Por ello, se encargaron de hacerle concesiones a la extrema izquierda. E incluso varios participaron en los Gobiernos de la centro izquierda. No obstante, la gravedad de sus delitos”.

 Lo anterior hasta ese momento era una conjetura o una suposición, que el peligro para la nueva democracia no eran los militares, sino los grupos terroristas chilenos. La entrevista realizada por la ‘La Segunda’ a el diputado del Partido Socialista y ex director de la ‘Oficina’ durante el gobierno de Patricio Alywin, Marcelo Schilling por al asesinato del matrimonio Luchsinger-MacKay despejó las dudas. El diputado se considera “experto” en terrorismo. Después de todo, dirigió la famosa ‘Oficina’, pues según él, se desmanteló el Frente Patriótico Manuel Rodríguez y el Mapu-Lautaro.

 En democracia como les gusta decir a los progres secuestraron al empresario brasileño y al hijo del dueño de ‘El Mercurio’. Y después del asesinato del senador Jaime Guzmán asesinaron a otras dos personas. De más está decir, que la Concertación no desmanteló a los grupos terroristas chilenos: el FPMR, el Mir y el Mapu Lautaro. Ya estaban destruidos. La mayoría estaban muertos o presos. Apostaría que ni en el libro “La historia oculta de la transición” del periodista Ascanio Cavallo no aparece una mención a la presión de los grupos terroristas chilenos al primer gobierno de la Concertación. Solamente se centro en los militares.

 En la entrevista deja entrever claramente, que el  gobierno de  Aylwin prefirió satisfacer las demandas de los terroristas a principios de los noventa a tener una verdadera paz: “Alguna experiencia tengo en esto de enfrentar la violencia política de los grupos armados, y quiero decir que si en su oportunidad no se hubiesen tomado medidas como llevar adelante el Informe Rettig, hacer las leyes de reparación y levantar las limitaciones que imponía la ley de Amnistía, todo eso se habría convertido en bandera de lucha de los grupos violentista”. Así se logró la llamada ‘transición pacífica a la democracia’ como le gusta llamar a los progresistas demócrata cristiano socialista. Esta es la Pax chilena. Esta es la “reconciliación”.

 Si no se satisfacían las demandas, entonces iban a incendiar el país. Por eso, el gobierno de Aylwin se encargo de indultar a los terroristas.

 Según Philippe Chesnay, autor de “Pinochet, la otra verdad”, la comisión Rettig escuchó más a las organizaciones de Izquierda que a los militares. De estas organizaciones, estaban: Los partidos socialistas y comunistas, el Mir, la Iglesia Católica a través de la Vicaría de la Solidaridad, la Comisión Chilena de Derechos Humanos, El Comité de Defensa del Pueblo (Codepu), El Movimiento Contra la Tortura Miguel Acevedo, La Corporación de la Defensa por la Paz (Corpaz), El Frente Nacional de Organizaciones Autónomas (Frenao), la Agrupación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos, la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, la CUT y la agrupación de Juntas de Vecinos.

La poca seriedad que tienen las organizaciones de derechos humanos, uno lo puede ver en el asesinato de los carabineros rurales asesinados el año pasado por el Mir y ek FPMR en la zona de Junin, en Argentina. Apenas en Chile se supo del asesinato, en seguida apareció presionando al Gobierno la abogada de Codepu, quien por cierto, estaba interesada en que no apresaran a los terroristas. De hacer justicia por el carabinero muerto, allá él.

 Las leyes de reparación les han costado millones de dólares a los chilenos. Un ejemplo de ello, es que ‘La Nación’ informa que el Estado, o sea, los pobres que creen que no pagan impuestos y los que tienen bienes raíces, tendrán que desembolsar $4.650.000.000 a 31 upelientos que estuvieron en la isla Dawson. Socialistas para hablar, capitalistas para cobrar. Cada uno recibirá $150.000.000. Así como lucran los antiguos revolucionarios marxistas leninistas que despreciaban el capitalismo y el dinero, y que se hacen pasar por ‘víctimas’ del Gobierno Militar. Y finalmente, aplicar la ley de Amnistía a los terroristas, mas no a los militares, ya que los únicos que violan los derechos humanos son los militares. Se trasgredió el principio del Estado de Derecho de la igualdad ante la ley.

 Dice más adelante que se combatió el terrorismo con “apego a las libertades y garantías individuales y al Estado de Derecho”, mientras al mismo tiempo violentaron la ley con los militares. Al serle preguntado si los grupos mapuches son terroristas, él responde:” -No, porque el terrorismo está tipificado internacionalmente como una acción del Estado contra sus ciudadanos, no se trata de grupos de particulares contra otros”. Ahí le sale el ideólogo. El diputado socialista  sabe que la historia del terrorismo en Chile, no comenzó el 11 de septiembre de 1973, sino antes. Entonces, de acuerdo con la cita, el Mir, el Frente y el Frente Lautaro no son terroristas. Schilling emplea el eufemismo ‘la violencia política’ para referirse a los actos terroristas mapuches. Esa es la expresión que emplea el Informe Rettig para omitir que tanto el PS y el Mir optaron la vía armada. Cuando hablan así, da la impresión de que ‘la violencia política’ fuese una suerte de epidemia, que no se sabe de dónde salió. Quizás haya que consultar a la OMS. De repente, a un grupo de chilenos los mordió una jauría de perros no vacunados.

 Desde 1990 la clase política, ya sea por complicidad y simpatía como es el caso de los partidos de Izquierda de la Concertación, ya sea por temor y el oportunismo por la Democracia Cristiana y el actual gobierno de Piñera que se no se atreven aplicar las leyes contra los terroristas o grupos armados de la Izquierda, el país se encuentra secuestrado a merced de una minoría que no tienen ningún problema en extorsionar a las autoridades. Y que además, ha creado toda una institucionalidad para ampararlos.

 La paz social de la cual se ufana la Izquierda es una farsa. Tan falsa como los falsos torturados, los falsos detenidos desaparecidos y la propia historia que se ha inventado la Izquierda. No estamos en paz. Estamos en tregua.

13 de diciembre de 2012

El Informe de derechos humanos que Lorena Fríes omitió



Recientemente, la presidente del Instituto Nacional de los Derechos Humanos(INDH) , Lorena Fríes entregó el informe anual sobre la situación de los derechos humanos en el país.Primero hay que decir que el INDH presidido por la mencionada señora avala los atropellos sistemáticos de los derechos a un puñado de seres humanos que se encuentran confinados en los gulags de Punta Peuco y Cordillera, por simplemente haber combatido el terrorismo o la guerrilla castrista. Representada en primer lugar por Movimiento de Izquierda Revolucionaria (Mir) y posteriormente al Frente Patriótico Manual Rodríguez (FPMR) responsable de más de dos mil atentados en la década de los ochenta y de la internación de cinco toneladas de armas en Carrizal Bajo.

 La señora Fríes ha violentando los derechos humanos de los demás, o sea, de los que piensan distinto que ella al avalar la ‘funa’ a la nueva edición del libro ‘Prisionero por servir a Chile’ que se realizó en el Club de Providencia, en homenaje al prisionero político Miguel Krassnoff. Luego siguiendo la política de odio institucionalizado, pues hay que recordar que en los estatutos del INDH tienen la facultad de querellarse contra los agentes del Estado que combatieron la fracasada guerrilla entre el 11 de septiembre de 1973 y hasta marzo de 1990, excluyendo los asesinatos del Mir, desde 1967 hasta el 11, y los asesinatos y secuestros que realizó los terroristas durante el Gobierno Militar. Igualmente, la agente provocadora se puso al lado de las jaurías y hordas que atacaron a las personas que fueron a ver el documental ‘Pinochet’, en el teatro Caupolicán que queda en el centro de Santiago. Cabe señalar que el actual director del famoso Instituto no condenó el apedreamiento que recibieron algunas mujeres, mientras se devolvían a sus domicilios, digno de los países islámicos que les lanzan piedras a las mujeres. Que, además, recuerda el episodio del Nuevo Testamento, donde los fariseos que querían apedrear a María Magdalena. La señora Fríes, por cierto que se quedó callada, no obstante, manifestar en medio digital progre ‘El Mostrador’, que “Chile es un país machista”.Además, la mayoría de las personas que fueron al ver el documental podrían haber sido sus abuelos.

 

El lunes pasado, la señora Fríes escribió una columna en ‘La Tercera’, en la que recomienda: “también la creación de nuevas instituciones que resguarden los derechos humanos en su diversidad. A ello ha contribuido este año la aprobación de la Ley Antidiscriminación”. Ella y su gente no les gustaron los dos eventos mencionados. Hasta ahí el aprecio a la diversidad. Además, que los organismos de derechos humanos como los denominé hace tiempo ‘Poderes Fácticos’, discriminan a los militares que combatieron el terrorismo. Por tanto, lo que dice es un absurdo.

 Y agrega: “mejores instituciones que hagan más robustas las herramientas disponibles para garantizar derechos, deberían contribuir a la reducción de las desigualdades que enfrenta la sociedad chilena,…...............como las mujeres, los pueblos indígenas, las personas migrantes y aquellos que están en prisión”. Los únicos excluidos son, naturalmente, los militares presos, a los cuales se les ha negado la amnistía y el indulto, como también los beneficios carcelarios, ya sea la salida dominical, ya sea la ley que permite que los presos mayores de 70 años puedan estar con su familia. Otro sin sentido de esta “experta” en derechos humanos.

 No solo los ha violentado, sino, además, que no ha respetado el Estado de Derecho, el debido proceso, la prescripción, el principio pro reo y la igualdad ante ley, que nos hace diferentes a los hombres de las bestias, como se decía en otros tiempos. La misma Ley de Amnistía de 1978 que se aplicó a los terroristas, se las ha negado reiteradamente a los uniformados en retiro. No buscan la justicia de este mundo ni de los otros, sino la venganza.

 Asimismo, la señora Fríes más otras organizaciones llamadas ‘de los derechos humanos’ acusaron en los dos eventos mencionados de promover el odio. Sin embargo, esas organizaciones nunca han condenado los conciertos homenajes al guerrillero argentino, Ernesto ‘Che’ Guevara, realizados en el Estadio Nacional. Tampoco, condenaron esas ONGs de izquierda, por cierto, el homenaje que le hizo el ex diputado socialista, Marco Enríquez Ominani en el parlamento a los grupos terroristas y totalitarios, Mir y el FPMR , los cuales como sabe ella querían imponer una dictadura comunista.

 Tampoco la señora Fríes ha condenado a abierta prevaricación de los jueces de la Corte de Justicia, que en vez de aplicar la ley como corresponde, interpretan la ley a su gusto. ¿Cómo los va a condenar, si parte de la justicia de Izquierda es ser parcial? Es su naturaleza, es como pedirle al escorpión que no pique. Es un grave deterioro a la convivencia cívica tener una justicia prevaricadora, cuyos jueces condenan a base de presunciones, no a base de pruebas como ocurre en los países civilizados. ¿Cómo no vamos a ser civilizados, si la actual presidenta del INDH se pone al lado de las personas que queman camiones y atacan los predios de los agricultores del sur? Es escalofriante, por cierto, lo que escribe en una carta a un diario nacional, el señor Rafael Lozano Campofrío, acusando arbitrariedad y omisión al informe que elaboró la señora Fríes: no existe ninguna mención al constante atropello de los derechos de las familias de agricultores de las regiones VIII y IX, quienes viven permanentemente amenazados de sufrir asaltos, saqueos y atentados incendiarios a manos de comandos encapuchados”. La Declaración de los Derechos Humanos considera a la propiedad privada, valga como la redundancia, como un derecho. No se extrañe de ese desprecio por la propiedad ajena, por parte de la directora del INDH, si ella probablemente antes del 11 de septiembre de 1973, creía en la consigan ‘Con la Fuerza de la Historia’, en el sentido de que el mundo inexorablemente iba hacia el socialismo soviético y el comunismo. Nada ni nadie podía detener esa maquinaria. Por la misma razón, la gente partidaria de la Unidad Popular cantaba “Los momios al paredón, las momias al colchón”, pues ese era el fin de la historia. Sabemos que la revolución comunista presidida por Allende fracasó con el resultado conocido de pocas muertes. Puesto que perdieron y algunos murieron, aunque los líderes del Gobierno Socialista, los propios socialista y los miristas sabían que no llega al comunismo sin una cuota de sangre en las manos, empezaron a decir frases como ésta: “La derecha le interesa la propiedad, no la vida”. Por esa razón, los diversos organismos de derechos humanos, incluyendo el que preside la mencionada señora, no considera el incendiar un bus del Transantiago o los ataques en el sur como una atentado a los derechos humanos. Según ellos, no es atentado a la vida.

 La famosa señora Fríes, hay que recordar, que se puso al lado de los comuneros mapuches terroristas que emboscaron al fiscal Elgueta y a su comitiva. Y que, previamente antes había atacado un predio agrícola. Entonces, es como pedirle peras al olmo, que los señores del INDH, ya que hay un directorio, mencionen los asaltos, saqueos y atentados incendiarios en el mencionado Informe. Desde luego, que ella no condenó esa acto delictual, que podría caer en los delitos como aparecen en las series norteamericanas de detectives, primero de conspiración, esto es, alguien o un grupo se pusieron de acuerdo para emboscar con alto riesgo de muerte, y segundo, intento de asesinato. Sabemos que después, los terroristas fueron condenados e hicieron huelga de hambre. En ese momento, apareció Lorena Fríes pidiendo rebaja de penas y traslado de los presos.

 ¿Cómo se le puede pedir que mencione los delitos mencionados, si, además, presionar para que los terroristas mapuches se les rebaje la pena, presionaron para cambiar la Ley Anti Terrorista? Y lo consiguieron, pues a partir de la modificación a tal ley, poner una bomba en una sucursal bancaria o quemar una granja no es un acto terrorista. Desde entonces, los unabomber chilenos se pasean como Pedro por su casa.

 En el centenario del Partido Comunista chileno realizado en Estadio Nacional, la señora Fríes no acuso a esa colectiva de abusar de la libertad de expresión, de fomentar el odio ni de haber violado los derechos humanos a través del aparato militar de ese partido, el FPMR. Después de todo, siguen apoyando la dictadura cubana como en el pasado apoyaron a la ex URSS, donde no había libertad.

 Como soy un experto en derechos humanos, pues me titulé en la Universidad de Yahoo, que es el último reino que visitó Gulliver antes de retornar a Inglaterra, donde gobernaban los caballos. Obtuve un Master of Arts, MBA y un doctorado. Con todo, no puedo vivir sin lo que diga las encuestas, aunque vayan contra mis principios.

 Mi recomendación por el bien de república es arrestar a todos los individuos que trabajan en el INDH y en las ONGs de ese rubro, por conspiración, atentar contra el principio de la igualdad ante la ley, por fomentar y mantener el odio cada vez que alguien le cambia el guión a la Izquierda. Naturalmente, amparar a encapuchados o terroristas. Asimismo, se recomienda que los así llamados ‘abogados de derechos humanos’ en la plaza de la ciudadanía se los ponga en un cepo y que se les baje los pantalones o las faldas, según sea el caso, y que reciban 100 barillazos en el trasero por cada vez, que un juez no aplicó las leyes, los testigos cometieron perjurio, el juez fue un prevaricador, juzgo a base de presunciones, aplicaron penas que no están puestas aún en el Diario Oficial, y que, por último, andan inventando delitos como el ‘secuestro permanente’.

 También, cerrar el INDH y quitarle todos los derechos ciudadanos a la señora Fríes, pues es un peligro para la sociedad.Casi me olvidó de los famosos ‘Observadores de derechos humanos’ que amparan a funadores y violentistas.

 A los jueces prevaricadores se les recomienda fusilarlos. Igualmente, a los jueces de garantían que protegen a los delincuentes, asesinos y terroristas.

 Los actos arbitrarios que han realizado estos tipos como la señora Fríes, nos hacen retornar a las Edades Oscuras que ha tenido la humanidad, donde las personas estaban al arbitrio y merced de las más fuerte. Por cierto, los mismo progres no hablan de ‘darwinismo judicial’ para referirse a la justicia chilena.

29 de junio de 2012

El sitio del teatro Caupolicán

"Chile, la alegría ya viene 
Porque digan lo que digan yo soy libre de pensar 
Porque pienso que es la hora de ganar la libertad 
Hasta cuándo ya de abusos, es el tiempo de cambiar
 Porque basta de miserias voy a decir que no 
Porque nace el arcoiris después de la tempestad
 Porque quiero que florezca mi manera de pensar"
(Plebiscito 1988 de la Campaña del ‘No’)


Necesitamos vencer también su resistencia pasiva, indudablemente más peligrosa y más nociva todavía”(Lenin)

 Después de avant premier del documental ‘Pinochet’ y de los sucesos absurdos que acontecieron en ese día, la prensa por falta de imaginación o por estar al servicio de la Izquierda, podría haber titulado al día siguiente en primera plana ‘el sitio del teatro Caupolicán’. Los pacíficos espectadores que compraron con antelación la entrada estuvieron literalmente sitiados, tal como ha ocurrido a lo largo de la Historia, ya sea el sitio de Stalingrado y nuestra propia Batalla de la Concepción. Un ex almirante que fue a ver la película para el día de su cumpleaños me contó que tardaron tres horas en salir de allí, pues como dije estaban sitiados. ¿Quiénes los sitiaban? Las organizaciones de derechos humanos que, por cierto, querían prohibir el documental porque ‘incitaba al odio’, mientras les violaban tales derechos. Los que promueven el odio son justamente ellos.


Más aún a los que organizaron el evento las organizaciones de derechos humanos querían que les aplicaran la Ley de Seguridad de Interior del Estado, cosa que cuando se trata de terroristas, violentistas y actores sociales que provocan desordenes, son los primeros en oponerse en aplicar la ley. Lo vimos en Aysén, en que esas organizaciones se oponían a la Ley de Seguridad. En cambio, para los pacíficos pinochetistas que fueron a ver el documental que no se tomaron ninguna propiedad, había que aplicarle tal ley. Así lo expreso el abogado comunista y decano de la Facultad de Derecho de la universidad Arcis, Eduardo Contreras junto con Mireya García y Alicia Lira: "Lo que hoy se está haciendo, incluso por personeros del Gobierno, es la apología del crimen. Esto sí hace absolutamente aplicable la Ley de Seguridad Interior del Estado, y así se lo demando al señor ministro del Interior".

Fue la Izquierda quien acusó a los que organizaron tanto el nuevo lanzamiento del libro de Krassnoff como en la presentación del documental, que fue un homenaje. No fue eso último. El único propósito fue, pues, desprestigiarlos. ¡Qué importa, si haya sido o no un homenaje, si los progres le han hecho homenaje a Salvador Allende y los grupos terroristas Mir y FPMR en el Congreso! Tanto el uno como los otros no creían en la democracia y quería llevarnos a una dictadura comunista, como las que hay en Cuba y en Corea del Norte.


La violencia empezó antes de la película, como es el caso de una señora que bajo del metro y fue rodeada por las hordas de la izquierda. La señora Eugenia Aguilar Soto que venía de Chillán entrega su testimonio: “Llegué desde Chillán a las 8 de la mañana al Caupolicán, había un cordón de carabineros, con mi credencial de la Fundación Presidente Pinochet pude entrar sin problemas. Ahí cada rato se metían los marxistas y trataban de agredir a quien fuera en una acción de flash. Carabineros en todo momento vigilante y siendo agredidos por los defensores de la libertad y los derechos humanos”. Después refiere que a partir de la nueve no pudieron entrar: “Golpearon a mucha gente que no pudieron entrar. Los periodistas se dedicaban a entrevistarlos a todos ellos. Cuál sería mi sorpresa que al salir del teatro Caupolicán, no lo podía creer, estábamos rodeadas de fogatas y cientos de marxistas asesinos tirándonos cuanto objeto se pusiera por delante”. Agrega: “Si estos dementes no hubieran sido alejados en la medida de las posibilidades de carabineros ‘estas bestias hubieran incendiado el Caupolicán con todos nosotros dentro’ Esa es la realidad !!!.........Era tanto el odio y su actitud insultos agresividad que no se llegaban a comprender que estuviese pasando en nuestro país”. Aquí viene la parte más horrorosa del relato: “Después de casi esperar una hora, comenzamos a salir. Carabineros abrió y despejó las calles que eran más fáciles y nos dejaron como a 6 cuadras del teatro…Supuestamente más solas y más tranquilas…Caminaba protegiendo mi cabeza con mi chaqueta, mientras varios hombres y mujeres lanzaron sobre mí ladrillos de gran porte y piedras que no sé donde las sacaban...(Me era la impresión que era María Magdalena o una mujer musulmana lapidada), pero seguí, pensé que quedaba poco para caminar..Una mujer me agarró del cuello con sus dos manos y otra me reventó brutalmente los huevos en los ojos..Quedando dentro del globo ocular, quedando ciega entre esa manada de bestias salvajes que atacaban a ancianos, ancianas y mujeres especialmente como yo”.


Me surgen diversas preguntas: ¿Cómo catalogar la violencia de una mujer a otra mujer: femimacho en vez de femicidio? ¿Dónde están femisnazis de la izquierda parloteando con las políticas del género, supuestamente defendiendo a las mujeres sin distinción de ideologías? ¿La ministra de la Mujer que coquetea con la comunista Camila Vallejo se habrá enterado?

Está claro que la Izquierda no se ha renovado. Cambio más conserva el leninismo. ¿Qué es gramscismo? Revolución sin Cheka, ni Gulag. Pero impidiendo cualquiera manifestación a la hegemonía de la Izquierda. Hace tiempo cite a Lenin en un poema , que creo da cuenta que la no violencia, el mero hecho de escribir un libro, un blog o hacer un documental es más peligroso para ellos, que si nosotros usáramos la violencia: “Este recurso de control y del trabajo obligatorio es más fuerte que las leyes de la Convención y su guillotina. La guillotina sólo servía para intimidar, para vencer la resistencia activa. Y a nosotros no basta eso. No nos basta, pues no sólo necesitamos ‘intimidar’ a los capitalistas, a fin de hacerles sentir la omnipotencia del Estado proletario y de que no se atrevan a pensar en desplegar una resistencia activa contra él. Necesitamos vencer también su resistencia pasiva, indudablemente más peligrosa y más nociva todavía”. Por esa razón, los disidentes de la era comunista eran más peligrosos que esos afeminados de izquierda que se convirtieron en guerrilleros o terrorista que les gusta considerarse ‘víctimas’. 


De hecho, los organismos de derechos humanos, ya sea a nivel de ONG, ya sea institucionalizado en algunas universidades y el propio Instituto de Derechos Humanos desea, a fin de cuentas, vencer la resistencia pasiva que hay en el país. Además de lo descrito por esa mujer, carabineros atrapó a un funcionario del Hogar de Cristo, a quien le pagaron treinta y cinco mil pesos por participar en la ‘funa’. Tal señor es Ernesto Hidalgo Olivare, Profesor de Lenguaje de esa institución de beneficencia.


El relato de esa señora coincide con lo que pudo observar un almirante en retiro. En efecto, al frente del teatro Caupolicán en la azotea de un edificio había tipo con su celular les comunicaba a los funadores hacia donde se dirigían los pacíficos espectadores que actuaron usando la no violencia de Gandhi y Martín Luther King. Si todo hubiese normal y con respeto al otro y a la diversidad, la presencia de Carabineros habría sido prescindible. Pues como no era una situación normal, la gente que fue a ver la película tuvo que ser auxiliados. En un principio, el Ministerio del Interior mandó los buses de carabineros. Sin embargo, el fulano que estaba en el techo les aviso y empezaron a lanzarles piedras al vehículo de esa institución. Luego, el ministerio mando buses del Transantiago para sacarlos de allí, con el cual, finalmente, salieron. El almirante me contó que había varios carabineros en motocicletas. Me mando las fotos. Cuando vi las fotos, me asombré que se desperdiciara tantos efectivos de esa institución por culpa de la izquierda que no respeta la vida del otro, en vez de estar vigilando las calles.


Asimismo, me relato ese señor que las personas que estaban funando en su mayoría en jóvenes que gritaba con odio rayano en la locura. Nótese que le gritaban a personas en su mayoría de lo que se llama ‘tercera edad’ o viejos. Si unos de esos viejos o viejas les hubieran forrado un puñetazo o les hubiera pegado con una vara telescópica a esos individuos las organizaciones de derechos humanos, los mismos que impedían el libre tránsito de los espectadores, estarían escandalizados. Me contó el almirante en retiro que casi uno de esos individuos casi le pega a una abuelita. 

 El vicealmirante en retiro Fernando Navajas critica duramente al Gobierno, porque los comunistas que estaban detrás de las ‘funas’ agredieron a personas de tercera edad: “Después de toda esa destrucción que dejaron los delincuentes ni el Presidente de la República, ni el Ministerio del Interior se ha referido al caos, han guardado silencio que los hace culpables como los hechores del vandalismo; más aún cuando ellos son los responsables de mantener el orden y la seguridad pública en todo el país”.

 La viuda del almirante Jorge Martínez Bush, Carmen G. de Martínez relata una experiencia parecida. Ella había venido desde Viña del Mar: “Cuando terminó el acto, con gran tranquilidad iniciamos la salida del Teatro. Se nos recomendó a los “mayorcitos” que nos reuniéramos en un patio que tiene el Teatro pues desde ahí nos recogerían unos buses. Como pasaba el tiempo y esto no sucedía, salimos por la puerta principal. La calle estaba casi solitaria, aunque oíamos gritos y percibíamos disturbios detrás de unas filas de Carabineros que estaban cerrando ambos lados de la cuadra. Después estos se corrieron abarcando la cuadra siguiente. Nosotros, que éramos un buen grupo, quedamos entre estas dos filas de carabineros, absolutamente protegidos. Pudimos darnos cuenta que los violentistas estaban atacando a carabineros, vimos que detuvieron a algunos de estos “jóvenes idealistas!” pero no pudimos dimensionar la violencia que se desató. Carabineros de Chile nos protegió en todo momento y desde aquí quiero agradecer a estos maravillosos hombres y mujeres porque, sin ellos, es seguro que habríamos resultado agredidos físicamente y conculcado nuestro derecho a expresarnos y manifestarnos”. Sin embargo, la violencia no terminó allí, pues cuenta esa señora que recién a las cuatro de la tarde Carabineros les consiguió un bus del Transantiago. Se subieron y “un gran peñasco rompió el vidrio que estaba a mi lado, a centímetros de mi cabeza, quedando otra señora y yo llenas de vidrio molido”. 

 Tanto la señora que vino de Chillán como la viuda del almirante confirman que la prensa y los medios televisivos estuvieron al lado de los violentista y ‘funadores’. Una columna aparecida en el diario ‘La Nación’ chilena, se ufanan de la violencia hacia los espectadores : “En tanto desde las afueras del Teatro Caupolicán son perseguidos por manifestantes algunos asistentes al ser reconocidos y corren humillados a protegerse…En un taxi busca huir el ex ministro de Pinochet, Alfonso Márquez de la Plata, pero es reconocido por los manifestantes y muy dificultosamente logra salir de la multitud”. 

 Un antipinochetista y que luego estuvo 17 años transitando ‘por el desierto’, escribió : “bajo la complicidad del Establishment, cuya Gran Prensa escamotea la plena verdad histórica, y cuyos próceres se arropan con los nuevos tiempos”. Lástima que quien escribió las palabras mencionadas, no diese su nombre. Ese anónimo, luego de ser antipinochetista usando su razón, su inteligencia descubrió que lo que había dicho la Concertación era una gran mentira. Y así, despertó como el protagonista de ‘Truman Show’. 

 Los mismos idiotas de Izquierda que carecieron de ‘amistad cívica ’ y que le pegaron a las abuelas, para usar la expresión del senador socialistas Camilo Escalona, se siente emocionados cuando escucha la canción del cantante comunista, Víctor Jara: ‘el derecho de vivir en paz’. Son los mismos que tienen la voz y ponen la cara de Cristina Fernández de Kirchner reclamando ante G 20, porque Argentina no es dueña de Las Malvinas. Y ponen la cara de Pablo Simonetti cuando van a un concierto de Los Jaivas y escuchan ‘Todos Juntos’: “Para qué vivir tan separados/Si la tierra nos quiere juntar/Si este mundo es uno y para todos/Todos juntos vivir”. 

 Para qué vivir tan separados….


8 de diciembre de 2011

Mi tercer homenaje a Miguel Krassnoff


Mis dos anteriores post han sido, pues, mi modesto homenaje. El primer se titula ‘Mi homenaje a Krassnoff’, también el segundo, aun cuando tiene otro título. En vista de los políticos de derecha les ha molestado la palabra ‘homenaje’, yo reafirmó una vez más. Comencemos, pues, con el senador y presidente de Renovación Nacional, Carlos Larraín, quien en principio no tuvo problemas con la presentación del libro ‘Miguel Krassnoff, Prisionero por Servir a Chile” y posterior homenaje en el Club de Providencia, mas luego dijo :“Creo que como apareció este homenaje, constituyó un error" y agregó: “yo rechazo la idea de hacer un homenaje a este señor Krassnoff y también con la misma fuerza rechazo los empeños de algunos por conculcar las libertades ajenas”. Gracias al brigadier el actual presidente disfruta de la libertad. Por eso, antes lo he criticado. Tiene ‘cojones’ para ciertas cosas, para otras, se olvida de que estudió de Derecho. Así como un diputado comunista denunció unas escuchas ilegales, alguien de la derecha esperaría que el senador Larraín denunciara la ilegalidad de los fallos, la prevaricación de los jueces y la no aplicación de la Ley de Amnistía. El diputado de ese mismo partido, Joaquín Godoy se enfrascó en una pelea con su presidente: “Una vergüenza que defienda a Krassnoff”. Agregó el representante ‘liberal’: “pido disculpas a quienes sufrieron violaciones a los derechos humanos”. ¿Cuándo la izquierda ha pedido disculpas por el terrorismo? Nunca. Asimismo, el mismo alcalde luego tiro la toalla, porque encontró inadecuada la palabra ‘homenaje’. Antes que apareciese la ‘cuestión social’, la derecha liberal conservadora tenía las siguientes características, defender la ley, el orden, la tradición y el Estado de Derecho. Obviamente, en un ambiente de libertad. No sé a qué le llaman ‘tradición’. La actual derecha trocó el Estado de Derecho por el Estado Social de Derecho.

El juez Solís lo ha condenado sin interrogarlo. Lo más kafkiano.

La izquierda ha dicho tantas leseras que no basta con un post. Por eso, pienso dedicarle otros para refutarlos. Así en un sitio extranjero leí que el Gobierno de Pinochet había dejado 40.000 muertos. Varios chilenos mostraron ‘la hilacha’.

La izquierda puede homenajear a quien quiera. Así, en el 2010 le rindieron homenaje a la guardia pretoriana de Salvador Allende , la asociación ilícita Grupo de Amigos del Presidente (GAP), en la calle Morandé. Incluso desfilaron.

Cuando las organizaciones de derechos humanos, obviamente, ligadas a la izquierda y a la extrema izquierda, cuestionan o ponen en duda, algún fallo o un procedimiento de la justicia no existe problema en hacer tabula rasa con los fallos. Ellos pueden ejercer la duda. Las palabras anteriores las escribí antes que el abogado de derechos humanos, Nelson Caucoto afirmará que es escandaloso que el edil de Providencia dudara de los dictados de la Justicia. El alcalde Labbé que al brigadier en retiro se lo ha sentenciado a base de presunciones. En cambio, a nosotros no podemos poner entredicho los fallos y procedimientos de la Justicia. Nos quieren negar, además, de la libertad de expresión y de asociación o reunión, la libertad de conciencia. En la narrativa del cine americano liberal, una persona puede escaparse hasta encontrar pruebas de su inocencia. De esas películas hay varias. La serie ‘El Fugitivo’ de mediados del sesenta trata de eso. Más aún, se pueden sacar los jueces y políticos corruptos. En la vida real, varios reportajes transmitidos por el cable, nos muestran que la Corte Suprema de los Estados Unidos ha rectificado sus fallos, cuando se ha encerrado un inocente. En la película “A Dangerous Man” del actor y artista marcial Steven Seagal, un militar de las Fuerzas Especiales es condenado por un crimen que no cometió. Luego de seis años en prisión se descubre la verdad, y juez del Estado rectifica.

La actual situación que vive el país parece sacado de un capítulo de la Liga de la Justicia, en particular el último, llamado ‘Crisis en las dos Tierras’, donde en una Tierra paralela las autoridades negocian o hacen una ‘paz’ con el Sindicato del Crimen, dejando a los agentes del Gobierno con las manos atadas. El Presidente de los Estados Unidos de rodillas ante los super villanos. Antes había acuñado la expresión ‘poderes fácticos’ para referirme a las organizaciones de derechos humanos de la izquierda. Les queda mejor el Sindicado del Crimen, pues lo único que hacen con los derechos humanos es legitimar a los terroristas y delincuentes, dejando al resto de la sociedad desamparada. En realidad, los derechos humanos es el primer zarpazo para lograr la rendición al nuevo socialismo del siglo XXI. Tal Sindicato o la Liga de la Injusticia lo componen los intelectuales, los periodistas, las organizaciones de derechos humanos. ¿ Qué más absurdo que la comisión de derechos humanos de la Cámara de diputados afirme : "Esta Comisión no puede dejar de pasar su protesta, ni aceptar que se rinda tributo a un condenado por delitos de lesa humanidad"? Estos mismos políticos de izquierda que quieren mejorar la calidad de la educación no se saben las leyes que promulgan, pues tal delito como he referido antes, no es retroactivo. Además, se están saliendo de la Constitución.

A Miguel Krassnoff se lo culpa de tortura, desaparición y muertes. Desde luego, que en Chile sólo los militares que enfrentaron el terrorismo violan los derechos humanos, no los terroristas. Éstos pueden matar sin ningún problema.

Ahora bien, a este oficial como al resto de los oficiales y suboficiales presos se los injuriado y difamado sólo comparables con la purgas de Stalin. En realidad, los juicios hacia los militares es la justicia que la izquierda quería aplicar antes del 11 de septiembre con los tribunales populares, siguiendo a Lenin y al ‘Che’. Son purgas. Se les acusa de todo. Sin embargo, la propia historia la refuta. En efecto, según cuenta la historiadora Encina, la revista ‘Rebelde’ del grupo terrorista Mir escribió a propósito de Miguel Krassnoff: “Hay un oficial de la DINA que es muy peligroso, pues tenemos antecedentes que muchos compañeros nuestros le han entregado información de mucho riesgo, sin mediar presión física o torturas. Ese individuo debe ser considerado como nuestro principal enemigo”. (La negrilla es mía). Por eso, la izquierda nos quiso negar la libertad de expresión, pues sus propias mentiras que han contado en la semana del odio, se desvanecen. El ex parlamentario, escritor y abogado Hermógenes Pérez de Arce también lo corrobora, pues el oficial le contó: “Yo era teniente y tenía la misión de interrogar a los detenidos. Comenzaba por poner sobre la mesa mi credencial, para que supieran con quién hablaban, y luego les pedía antecedentes sobre los grupos a los cuales pertenecían. Y siempre ellos se explayaron ampliamente. No necesité ni nunca apliqué a nadie apremio alguno ni eso lo hizo nadie en mi presencia". La maldad que tiene la izquierda se nota en una anécdota que cuenta el ex oficial. Él cuenta que un día atrapo a un terrorista que resulto ser un compañero de liceo. Fue tratado muy bien, mientras estuvo detenido. Krassnoff hizo las gestiones para que lo soltaran. Y así se hizo. El compañero de secundaria una vez que llegó a España dijo que había sido torturado. Por eso, no les creo cuando dicen que fueron torturados. Todos repiten el mismo guión, salvo los falsos detenidos desaparecidos.




Si el comunista Solzhenitsyn hubiese dicho que el ejército alemán lo torturo, no habría terminado en Siberia, cuando fue capturado. El escritor soviético era una persona decente. Dijo la verdad, y como sabemos la verdad no es amiga de la izquierda. El mismo Solzhenitsyn en una parte del ‘Archipiélado Gulag’ afirma que los mafiosos tienen ética y que los comunistas, no.

28 de noviembre de 2011

Krassnoff o el temor al pensamiento independiente





"Que el revolucionario debe ser combativo, que no debe darle tiempo a los reaccionarios a expresar sus ideas contrarias a los interesas de los trabajadores y del pueblo” (Parafraseo de un cubano al Manual del Revolucionario)

La izquierda está enojada porque se le rindió un homenaje al preso político brigadier Miguel Krassnoff, condenado a 144 años. El mismo Ricardo Lagos le rindió un homenaje al grupo terrorista Movimiento de Izquierda Revolucionaria (Mir), diciendo que ellos habían sido importantes para el país. Lástima que no se ocurrió recortar y guardar la noticia. Si un periodista o un historiador comienzan a revisar las noticias del período de la administración de Lagos, la encontrará. De más está decir que no hubo escándalo. En otro sitio, alguien recordó que el ex candidato presidencial, Marco Enriquez Ominani, hijo del terrorista y fundador del Mir, Miguel Enriquez, el diputado René Alinco del PS, Alejandro Sule del PRSD y la socialista Clemira Pacheco le rindió homenaje a personajes los grupos terroristas Mir y el FPMR, César Bunster Ariztía y Andrés Pascal Allede. Ni el intelectual de la Nueva Derecha, Gonzalo Bustamante se escandalizó. Además de otros homenajes.

Si la ley de Amnistía de 1978 y los principios del Estado de Derecho rigen para la izquierda, significa entonces, que las condenas a los militares presos carecen de valor, de significado, además, de salirse de la ley. Si un gobierno se sale de la ley, hay que sacarlo. Habría que colgar a varios parlamentarios, jueces y políticos del gobierno.

El caso Krassnoff nos ilustra qué lo que entiende por derechos humanos la derecha es distinto a lo que piensa la izquierda. La funa y el breve secuestro que tuvieron los asistentes el lunes pasado en el Club de Providencia al homenaje al ex oficial del Ejército y la posterior presentación del libro por las organizaciones de derechos humanos, nos ilustra que los derechos humanos semánticamente significan cosas distintas para ambos sectores políticos. La izquierda puede funar, más no la derecha. La izquierda tiene libertad de expresión, la derecha, no. Si hubiese primado la concepción de los derechos humanos de la derecha conservadora liberal, entonces, los militares estarían libres y los terroristas presos, puesto que violaron los derechos humanos. Como estamos en el Chile bizarro, la cosa es al revés.

Lo que la izquierda no le perdona a Miguel Krassnoff, es que se enfrentó al Ernesto ‘Che’ Guevara chileno, Miguel Enríquez, quien a igual que el unabomber sueco portaba balas dum dum prohibidas en los tratados internacionales. Así y todo, los terroristas insisten que portaban armamento inferior al de las Fuerzas Armadas.



Ese deseo de censurar y no respetar las opiniones comenzó cuando la Concertación llegó al poder.

El hecho de no respetar la libertad de expresión, yo la padecí como cuento en un post que referí a unos cubanos en el exilió. Tuve un compañero en filosofía, a quien le gustaba sostener que todo fue retórica durante la Unidad Popular y del Mir. Y por tanto, el accionar de la DINA y la CNI estaba totalmente infundado. A ambas agencias las tildaba de terroristas. Era su visión y nada más. Se alteraba por una opinión diferente. Cada vez que intentaba refutarlo con hecho, literalmente, no me dejaba hablar. Dicho sea de paso, a nadie le deseo una experiencia claustrofóbica, asfixiante y kafkiana. Me dijo retórica con un tono de mosquita muerta. El tono de voz me es imposible reproducirlo. Entonces le dijo: ‘¡Qué maricón! Para ser izquierdista hay que ser marica. Entre a cualquier colectivo de izquierda y se volverá maricón’. Trate de explicarle las intenciones del socialismo en América Latina con el terrorismo, mas me impedía hablar. Él se centraba en el Gobierno Militar. Cualquiera explicación, o sea, de causa y efecto, no importaba. El socialismo chileno sin importar las generaciones siempre recurre a lo mismo. Le transmiten el odio. Luego aquéllas que no conocieron el comunismo hacen la misma pregunta: ¿Qué paso después del 11, como si ellos fueron las víctimas? Pues bien, lo que paso es que la izquierda chilena que quería ser dura e implacable como Lenin y el ‘Che’, descubrieron que eran unos cobardes, afeminados, mentirosos y maricas. Los socialista antes del 11 estaban seguros que podían aplicar la justicia revolucionaria del terrorista argentino: “Primero te fusilo, luego te pregunto”. De ahí que huyeran en estampidas a las embajadas, consulados y se escondieran bajo la sotana de los curas rojos. Ellos mataron y querían aniquilar a la burguesía y su aparato militar, y luego salen que los querían matar como ese mirista supuestamente desaparecido que apareció en la ciudad de New York. Se dieron cuenta que era su verdadera naturaleza. Sueñan con ser rudos, pero su naturaleza se los impide. Por eso, no dejan de lloriquear después de dos generaciones o de 38 años. A lo anterior, se suma que se les cayó el Muro de Berlín. Más tarde a ese compañero le mandé por e-mail una estadística, y me tildó de loco y de haber inventado los datos. No soy Baradit. El loco no me dejaba expresarme libremente.




El historiador Gonzalo Rojas denunciaba en el 2007, que en las universidades estaba apareciendo una censura al tratar ciertos períodos de la historia: “Cuatro años atrás, un grupo de alumnos de licenciatura en historia se negó a leer ciertas bibliografías, porque a su juicio constituían una mirada fascista de Pinochet; el profesor cedió”. ¿Son los mismos estudiantes, políticos e intelectuales de izquierda que exigen más calidad en las universidades? Al paso que vamos estaremos como Lysenko. ¿Son los mismo que atentan contra la libertad de expresión, porque el libro ‘Miguel Krassnoff, Prisionero por Servir a Chile’ les incómoda? Me acabo de enterar, que un grupo de estudiantes y profesores de la Pontificia Universidad Católica no toleran al mencionado académico por su última columna “Krassnoff, lecciones de nuestro pasado reciente”. Desean sacarlo. Creo, ni el mismo profesor esperaba encontrarse como el profesor que cita en el 2007. ¿Los estudiantes y profesores de izquierda quieren que conozcamos la historia reciente a través del mirista historiador Gabriel Salazar, el sociólogo Manuel Antonio Garretón o los documentales de la izquierda?

Esa actitud también está en el afán de la izquierda de imponer a los demás su visión de la historia en un periodo determinado a través del Museo de la Memoria. Sólo hay recordar lo que la izquierda quiere recordar. ¿Por qué no cierran las carreras de historia, sociología y ciencia políticas, tal como he manifestado?



Algunos han hablado del fascismo de izquierda para referirse a la intransigencia del Partido Comunista, representado por Camila Vallejo al no querer llegar acuerdos con el Gobierno. Y, naturalmente, en la ley que desea llevar adelante, el diputado del PPD, Tucapel Jiménez para prohibir cualquiera expresión pública al Gobierno Militar. Lo que vemos ahora, es la consecuencia que se remonta desde 1990 y el 2007.

Esta más claro que el agua, que a la izquierda le gusta pelear en cualquiera ámbito, ya sea el militar en el pasado, en lo político y en académico, sin que el adversario y/o enemigo, según los tiempos, no replique o le de la pelea. Si ocurre esto último, la izquierda pierde.

Igualmente, que la izquierda o el progresismo y la Nueva Derecha con su conducta, son contrarios al ideal de la Ilustración, que el filósofo alemán Kant formuló en su ensayo “¿Qué es la Ilustración?”: “Uno mismo es culpable de esta minoría de edad cuando la causa de ella no reside en la carencia de entendimiento, sino en la falta de decisión y valor para servirse por sí mismo de él sin la guía de otro. Sapere aude! [¡Atrévete a saber!] ¡Ten valor de servirte de tu propio entendimiento!, he aquí el lema de la Ilustración”.

La izquierda tan progresista le teme al pensamiento independiente.

2 de mayo de 2011

Poderes Fácticos







El actual ministro de Defensa, Andrés Allamand acuñó la expresión ‘poderes fácticos’ cuando arribamos a la democracia, para referirse a la influencia soterrada de los militares, empresarios y el diario ‘El Mercurio’ en la toma de decisiones de la derecha política, aun cuando ésta recibe apoyo, naturalmente, del mundo empresarial. Creo, sin embargo, que el no tan joven político Allamand, erró el tiro. Los militares que salvaron al país del comunismo, esperaban que los políticos de Derecha los respaldaran y no que les diesen la espalda. ¿Por qué habrían de votar por los políticos socialistas que habían provocado el desastre de la Unidad Popular?

El joven político y el resto de la Derecha, ya sea la académica y los propios políticos le han hecho la vista gorda a las supuestas organizaciones que dicen defender nuestros Derechos Humanos. Nunca los han enfrentado. Les otorgaron una autoridad que no carecen a través del silencio. A mí, desde que llegamos a la democracia, siempre me incomodaron esas organizaciones, por la sencilla razón de que no les gusta que los cuestionen, en primer lugar. Y en segundo lugar, da la causalidad que están ligadas a la izquierda, a los terroristas y se esmeran por perseguir a los militares.

Como he dicho otras veces, la izquierda latinoamericana que optó la violencia, el terrorismo, la guerra civil como medios para alcanzar el socialismo leninista, cuando comenzó a perder, pasaron de revolucionarios u hombres rudos a transformarse en mosquita muertas. Descubrieron su verdadera naturaleza e ideología, a saber, el victímismo. En vez de preguntarse por qué lo que dijo Lenin, Mao y el ‘Che’ sobre la revolución y la guerrilla fracaso, prefirieron ocultarlo bajo la máscara de los Derechos Humanos. Con ello nacieron los poderes fácticos. La ideología de la víctima, por supuesto, no tiene nada que ver con los Derechos Humanos. La falta de seriedad que tienen estas organizaciones, es que si realmente les hubiera interesados en la promoción de los Derechos Humanos, hubieran acusado a los terroristas en democracia, y no bajo los Gobiernos Militares. De ahí también, que cualquier Informe con títulos rimbombantes como ‘Verdad y Reconciliación’, que se hicieron después de los regimenes militares no tienen valor, porque por casualidad los miembros de izquierda, no quisieron incluir a las víctimas del terrorismo en democracia.

Otra característica que uno puede observar, es que para estas organizaciones los militares violan los derechos humanos y no los terroristas. Como corolario, no consideran las víctimas del terrorismo antes de que llegasen los militares. Cada vez que un grupo se enfrentó a los carabineros o las fuerzas se seguridad como en Chile, y los terroristas que caían muertos o heridos, después de terminada la confrontación nacional, acontece que los agentes del estado, ya sea un policía o alguien de seguridad, son los criminales y los terroristas. Ejemplo de ello, es el ataque al retén Los Queñes y la muerte de los hermanos Vergara del grupo terrorista Mir, quienes luego de asaltar y matar a civiles y a un carabinero, ambos resultan muertos. A consecuencia de ello, la justicia determina, a pesar de la prescripción, que el carabinero que resultó ileso es un criminal y un ‘violador de los derechos humanos’. El teatro del absurdo elevado al billón.

Desde luego, que estos grupos apoyaron la liberación de los terroristas a través del indulto u otra medida, pero se la niegan a los militares. Así según ellos, ”9 condenados a perpetua en Punta Peuco no calificarían”. ¿Quién se arroga esa autoridad? El Observatorio de los Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales (UDP), no el Presidente de la República.

También se los podría considerar como poderes fácticos el departamento de Derechos Humanos del ministerio de Interior y el Instituto de los Derechos Humanos. Ambos ajustados a derecho porque fueron creados por ley. Y ambos violando los derechos elementales de los militares. Después de todo, persiguen a militares que tuvieron una excelente carrera en sus instituciones, y no a terroristas.

Ahora bien, ¿dónde están estos poderes fácticos? Principalmente en una universidad y ONGs. Por ejemplo, el Observatorio de los Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales , el Observatorio Ciudadano que preside José Aylwin, Amnistía Internacional , el Equipo Nizkor, la Corporación Humanas,, la Asamblea Nacional por los Derechos Humanos, entre otros.

Todas estas instituciones han pisoteado el Estado de Derecho y los principios de la Justicia como la prescripción, la cosa juzgada, el principio pro reo y la igualdad ante la ley.

No recuerdo que yo sepa y que traiga a memoria, que ningún think tank de Derecha, ya sea el Instituto Libertad y Desarrollo, el Instituto Libertad y la Fundación Jaime Guzmán hayan apuntado el dedo a esos poderes fácticos, que más que defender los derechos humanos los pisotean, ya que no respetan las leyes vigentes. Por tanto, quienes deberían estar en Punta Peuco y en el Penal Cordillera son los abogados de Derechos Humanos, los jueces prevaricadores y los académicos de esas instituciones izquierdistas.

Algo que poco se ha comentado en la blogósfera de Derecha chilena y en los medios, es la reacción que ha conmovido profundamente la izquierda de la Concertación, tal como Carolina Tohá y el Partido Comunista, sobre el fallo que condenó a 25 años a comuneros mapuches, que según ellos, la justicia ha presentado testigos falsos y no ha respetado la igualdad ante la ley.Así, el diputado comunista, Guillermo Teillier escribió en una carta: "A propósito de las sentencias a cuatro comuneros mapuches, ha quedado muy claro que en Chile no existe igualdad ante la ley por lo alta de la pena”. Lo que critican del fallo o del proceso, es lo que izquierda ha realizado estos veintiún años. La Derecha como de costumbre apenas reacciono así.

Más aún, la izquierda ha presentado dos denuncias, porque los medios no dan cobertura a sus afectados como corresponde. Es raro, además, que esgriman el principio del debido proceso que caracterizan a la Ley 18.314, si ellos han violado los derechos humanos de los militares.

En resumen, ¿Qué son los poderes fácticos? Todas las organizaciones de Derechos Humanos, que aparentemente, dicen proteger al ser humano, pero solamente protegen a terroristas y promueven la agenda oculta de izquierda.