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17 de octubre de 2018

Los gobiernos de la mediocridad (de 1990 hasta……………)







 En un principio tenía pensado el título Los políticos se han desprestigiado solos. Además, cayó como anillo al dedo al conmemorarse los treinta años del triunfo del “NO” por el plebiscito de 1988. Obviamente, los opositores al Gobierno Militar -que literalmente resucito al país desde las cenizas como es el nombre de un libro inmenso que aborda cómo llegamos al debacle y cómo los militares tuvieron que fundar de nuevo el país- la historia están contada en forma unilateral. Los políticos recuperaron la democracia. Es falso.

   Existió un 5 de octubre de 1988, porque antes hubo un 11 de septiembre de 1973. Y el en intertanto, se aprobó la Constitución de 1980 que fijo el plebiscito con las dos opciones. Al contrario de lo que ha dicho el ex presidente socialista, Ricardo Lagos, si ganaba la opción “SI”, la dictadura como le llaman no iba continuar.

    Por tanto, tiene razón el sociólogo Eugenio Tironi, cuando afirma “que el plebiscito de 1988 es el fruto de las protestas de comienzos de los ochenta y de la acción heroica de los combatientes comunistas es, desde el punto de vista histórico, una ‘falacia narrativa’. Un militar saca a luz el Bando N° 5 del 11 de septiembre de 1973 en que se específica que las Fuerzas Armadas conservaran el poder "por el sólo lapso que las circunstancias lo exijan". Los militares no querían perpetuarse en el poder indefinidamente.

   No vi nada por televisión. Sólo escuché que en foro de no sé qué canal estaban el senador de Renovación Nacional, Francisco Chahuán, el demócrata cristianos, Andrés Zaldívar, otros políticos y un representante del Partido Comunista. Este último justifico la vía armada o el terrorismo amparándose en la teoría del tiranicidio o el derecho a la rebelión. De paso, hablaba mal de la CNI, la cual encontró las armas de Carrizal Bajo internadas por los comunistas y desarticulo al FPMR. Sin embargo, tanto Chahuán como Zaldívar no le dijeron al comunista que estaba justificando la violación de los humanos. Respetaban la postura del PC. El demócrata cristiano mencionó el aporte de Bachelet para recuperar la democracia. No se entera que la ex presidente es “comunista y amiga de dictadores”.

 El Partido Comunista no puede justificar el derecho a la rebelión o el tiranicidio, porque dicho partido apoyo la instalación de una dictadura comunista en tiempos de la UP. Y el Gobierno Militar fue una respuesta al auto golpe que tenía pensado Salvador Allende.

   Cabe recordar que el general Augusto Pinochet usaba la palabra ‘dictadura’ en el sentido que tenía en la República de Roma: “fue un magistrado de la Antigua Roma que ejercía el gobierno con carácter extraordinario, especialmente en los casos de guerra”, y no en el sentido moderno “Régimen político en el que una sola persona gobierna con poder total, sin someterse a ningún tipo de limitaciones y con la facultad de promulgar y modificar leyes a su voluntad”.

   Más bien, la última definición de dictadura corresponde lisa y llanamente a la Unidad Popular.

    Si se trata de recodar “lo malo”, la izquierda pone como fecha de principio el 11 de septiembre de 1973, cuando cayó el gobierno de Allende a pedido de la mayoría de los ciudadanos. Lo que llaman ‘malo’ es la derrota primero del grupo terrorista MIR y luego del FPMR. Omitiendo como ha sido hasta ahora, que las verdaderas víctimas de las violaciones a los derechos humanos son las personas que fueron asesinadas o heridas por los grupos terroristas chilenos, antes de la intervención militar.

       La izquierda ha sido la única que ha asesinado después de 1990. Y si se trata de empezar lo bueno, entonces la historia comienza cuando la ex Concertación tomó el poder en 1990. Olvidándose economistas y políticos de la ruina económica en que dejó el gobierno marxista de la Unidad Popular. Hasta entonces Chile había record en la inflación en la historia de la economía mundial sólo ahora superada por Venezuela y otro país africano. Alfonso Márquez de la Plata en su libro Salto al Futuro afirmó: “El Gobierno Militar se encontró con una situación realmente caótica. La gente debía formar interminables colas para obtener comida y muchas veces las personas más modestas no encontraban, luego de largas de espera, alimento alguno para satisfacer el hambre de sus hijos”. En la última contienda presidencial entre Sebastián Piñera y el periodista Alejandro Guillier, varios economistas mandaron un carta Proyecto progresista para Chile con el objeto apoyar al candidato de la Nueva Mayoría, en la segunda vuelta. Me llamó la atención la primera línea de la carta: “Desde la recuperación de la democracia, las condiciones materiales de la población -incluyendo una marcada reducción de la pobreza- mejoraron sustancialmente”. Más bien, habría que decir desde que el Gobierno Militar liberalizó a economía, las condiciones materiales de la población comenzaron a mejorar considerablemente, partiendo con el decreto ley que acabo que el Estado fija los precios. Y luego la apertura comercial, que permitió a los chilenos acceder a bienes que sólo unos pocos adquirían viajando al extranjero.

   Los políticos que nos han gobernado desde 1990 no tienen nada que festejar. Más bien, debería sentir vergüenza porque no somos todavía un país desarrollado.

   Queda más claro como el agua que los políticos que nos gobiernan son unos mediocres, porque nunca hubieran hecho las reformas económicas y legales que hicieron los militares. ¿Alguien cree que el ex presidente Eduardo Frei Montalva hubiera las hubiera hecho, aunque el partido Demócrata Cristiano tenía varios economistas con ideas modernas que por un acto patriota trabajaron para el Gobierno Militar? Con todo, en ese partido predominaba el socialismo cristiano o el comunitarismo, luego se opusieron a la Constitución de 1980 y al modelo económico. Aceptaron el modelo después de los noventa por pragmatismo y no por convicción. De allí que hayan aprobado las nefastas reformas de la Nueva Mayoría que tenían por objeto destruir las bases económicas e institucionales que dejaron los militares.

   Los mismo vale para los partidarios de la ex Unidad Popular que se agruparon entre el Partido por la Democracia, el Partido Socialista y el Radical que por pragmatismo optaron por preservar el modelo, no por convicción, cuando fueron la Concertación.

 Tanto los demócratas cristianos como los ex UP no se sintieron jamás augusto con el modelo. En la ex Concertación existían dos almas.

    En estos treinta años han aumentado la burocracia y los impuestos.

   Todas las reformas impulsadas desde la izquierda han fracasado: la reforma procesal penal, el royalty minero, la jornada escolar completa y el transantiago. Lo mismo ha ocurrido con las reformas que hizo Bachelet en su segundo mandato: la reforma tributaria, la Ley de Inclusión, la gratuidad en las universidades, la reforma laboral. Lo que no funciona es por culpa de la izquierda. Hace tiempo leí: “lo que funciona el socialismo lo echa a perder”. Los fondos de pensión o AFP están mal gracias a las reformas que hicieron los políticos de la ex Concertación.

   Gracias al ex presidente demócrata cristiano, Patricio Aylwin tenemos dos problemas. Es el legado del mal llamado ‘estadista’: En primer lugar, que el sesgado Informe Rettig llamado ostentosamente “Verdad y Reconciliación”, no ha traído reconciliación en el país, pues basa en mentiras o medias verdades. Es unilateral, esto es, sólo desde el punto de vista de la izquierda. En dicho Informe, por ejemplo, para el caso del asesinato del Teniente del Ejército, Roberto Zegers Reed no aparece mencionado el grupo terrorista FPMR ni se usa la palabra ‘terrorista’. Tampoco aparece el nombre del victimario que asesino al joven oficial. A Aylwin los grupos terroristas chilenos lo extorsionaron para entregase ese Informe y que persiguieran a los militares como dijo en su oportunidad el ex senador Hernán Larraín, cuando los mapuches terroristas hicieron la huelga de hambre durante el primer gobierno de Piñera. Así se consiguió la transición o transacción más exitosa de la Historia. Los terroristas libres y los militares a la cárcel. La Ley de Amnistía beneficia a los miristas y no a los uniformados asignados a la DINA.

     En segundo lugar, la violencia y terrorismo desatado en la región de La Araucanía. Todo porque Aylwin firmo un decreto o ley que permite a cualquiera persona con ascendencia mapuche reclamar tierras, violando el derecho a la propiedad privada. Para el plebiscito de 1988 en esa región ganó la opción “SI” y el general Augusto Pinochet fue nombrado Lonko.

    Ricardo Lagos fue opositor al modelo económico. Él siempre ha sido contrario al mercado. Tenemos sus célebres palabras que escribió antes de asumir Allende: "La única y verdadera solución es, entonces, la abolición de la propiedad privada de los medios de producción, los cuales deben pasar al Estado". Cuando gobernó creó el monopolio del Transantiago. No pude encontrar las palabras que dijo en esa ocasión. Recuérdese el caso MOP-GATE. Los políticos de izquierda puede decir cualquiera cosa y pocos los refutan. Nadie le saco en cara a Ricardo Lagos el 5 de octubre pasado su apoyo a la dictadura castrista: "Él colocó en el tapete el tema de la desigualdad en América. Los progresos sociales del pueblo cubano bajo Fidel son indesmentibles".


    Cuando acabo el reinado de la ex Concertación apareció el Informe de corrupción 1990 a 2008 dado por el Instituto Libertad ligado a Renovación Nacional. Allí aparecía el despilfarro de dinero como si nada. En total se habían perdido 1.111.601.623.359 de pesos en los veinte años de gobiernos de izquierda.

     La cumbre de la mediocridad la tuvimos en el segundo gobierno de Michelle Bachelet que ganó con el apoyo de la Democracia Cristiana, el Frente Amplio, el Partido Comunista, el Partido Socialista, el Partido Radical y el Partido por la Democracia, cuya coalición se auto proclamo la Nueva Mayoría, aunque a la postre resultaron la Nueva Minoría. Dicho gobierno que intento hacer una revolución, resultó un fracaso. La mayoría de los chilenos se opusieron a sus reformas, que a los políticos de ese conglomerado no les importó.

   ¿Creen que los políticos de la ex Nueva Mayoría les importe que las empresas que aún están en manos del Estado estén quebradas, además, de la tremenda deuda pública que dejó Bachelet?

    Por los gobiernos de la mediocridad está la Concertación, el primer gobierno de Piñera, la Nueva Mayoría o el segundo gobierno de Michelle Bachelet y el segundo gobierno de Piñera hasta ahora.

    Si el día de mañana los historiadores desean ponerle un nombre a este período que van desde 1990 hasta adelante, les propongo los gobierno de la mediocridad.

5 de octubre de 2018

Los militares recuperaron la democracia y las libertades







  


   Hoy la ex Concertación junto con el actual Presidente va a celebrar el triunfo de la opción “NO” del plebiscito de 1988. En estos veinte y ocho años hemos escuchado que los opositores del Gobierno Militar las frases: “luchamos por la democracia” o “recuperamos la democracia”. Lo que implica que el otro lado no cuenta. Para que asombrarse si eso ha sido la tónica de estos años, a saber, contar medias verdades y negar la verdad histórica. Y esta últimas significa mostrar las dos caras de la moneda. Si muestran la otra cara de la moneda, todas las mentiras que han contado se disuelven como un vampiro ante la luz.

   Hay que rememorar que los partidos contrarios al Gobierno Militar fueron principalmente la Democracia Cristiana, el Partido Socialista y los otros grupos de la fracasada Unidad Popular, que luego formaron la Concertación de los Partidos por la Democracia. Más un pequeño grupo de derecha y cuyos nombres nadie se acuerda.  Todos ellos dicen: “luchamos por la democracia”. Es falso.

  Los partidos y movimientos de la Unidad Popular destruyeron la democracia liberal que había en ese momento, para sustituirla por la dictadura del proletariado: el Partido Socialista, el Mapu, la Izquierda Cristiana y el grupo terrorista Movimiento de Izquierda Revolucionaria conocida por sus siglas Mir. Dicha gente no solo destruyo el sistema político, sino también la economía. Chile era como la Venezuela actual incluyendo a los cubanos metidos. Para empeorar más situación se había llegado un punto en que los chilenos ya no podían convivir unos con los otros. No se podía respirar. Y eso queda resumido en las palabras de Eduardo Frei Montalva: “Nada puedo hacer yo, ni el Congreso ni ningún civil. Desgraciadamente, este problema se arregla con fusiles…les aconsejo plantear crudamente sus aprensiones, las que comparto plenamente, a los Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas, ojalá hoy mismo”. Gracias únicamente a la izquierda estábamos ad portas de una guerra civil, que costaría un millón de muertos, según confesó el guerrillero del Mir, José Liendo o Comandante ‘Pepe’ a la periodista Nena Ossa. También hay que agregar las fuerzas de choque tenía la Unidad Popular y el ejército paralelo de entre ocho mil y diez mil hombres.

  La izquierda chilena desechó o tiro por la basura la democracia liberal, que ellos llamaban despectivamente ‘democracia burguesa’ y optó, además, por la violencia o la vía armada. Este último punto es importante recordarle, pues en la famosa canción de ‘La Alegría ya viene’ usada por la opción ‘NO’ hay verso que dice:

Terminemos con la muerte,
Es la oportunidad de vencer la violencia,
Con las armas de la paz.
Porque creo que mi Patria necesita dignidad.
Por un Chile para todos, vamos a decir que no”.


 Con eso querían decir que el Gobierno Militar promovía la violencia, cuando era en realidad los grupos terroristas: el Mir,  el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) brazo armado del Partido Comunista y el Frente Lautaro. Después que el general Augusto Pinochet entregó el poder, o sea, en democracia, asesinaron al senador Jaime Guzmán. Puesto que la izquierda puede ajusticiar a quien se les da la  gana, asesinaron  a militares que habían trabajado en los organismos de seguridad. Secuestraron  a Cristián Edwards, hijo del empresario Edwards, dueño del diario El Mercurio.

 Otra muestra que la violencia continúa por parte de la izquierda, es la amenaza que ha recibido el Café Torres de Santiago por parte del Partido Comunista, si ponen el nombre del general Augusto Pinochet junto con los demás Presidentes que han pasado por La Moneda.

  La Democracia Cristiana tampoco puede decir que “ellos lucharon por la democracia”. No sé por qué omiten siempre ya sea los medios, los políticos y los académicos, que el partido de Eduardo Frei Montalva dio sus votos para que fuese electo en la elección presidencial de 1970, al marxista Salvador Allende. No existía la segunda vuelta o balotaje. Así que la Cámara de Diputados eligió al candidato de la Unidad Popular y no el pueblo,  que apenas obtuvo el treinta por ciento de los votos. Por la tanto, la DC es cómplice pasiva de todos los atropellos a los derechos humanos que el gobierno de Allende cometió y que ese partido denunció a través del Acuerdo de la Cámara de Diputados. Es frecuente escuchar que fueron opositores y que luego llamaron a los militares, pues no querían vivir bajo una dictadura comunista. Ahí están las palabras de Eduardo Frei Montalva al diario español ABC y la declaración del traidor Patricio Aylwin a un medio, que uno encuentra en Youtube.

 En la actual democracia secuestrada por una minoría lo que menos hay es libertad de expresión. La canción de ‘La Alegría ya viene  unos versos dicen: “Soy libre de pensar”.

Porque digan lo que digan yo soy libre de pensar.
Porque siento que es la hora de ganar la libertad,
Hasta cuando ya de abusos, es el tiempo de cambiar.
Porque basta de miserias voy a decir que no.

Porque nace el arco iris después de la tempestad,
Porque quiero que florezca mi manera de pensar,
Porque sin la dictadura la alegría va a llegar,
Porque pienso en el futuro voy a decir que no”.


De ahí que esté en trámite la ley sobre la incitación al odio promovía por la Comunidad Judía, cuando en el país nadie odia a un grupo por su religión, por su opción política y por su opción sexual. La izquierda en su momento adujo que El documental Pinochet incitaba al odio. La misma Comunidad durante el primer gobierno de Bachelet sacó  la Ley contra la Discriminación. Asimismo tenemos el Museo de Memoria y de los Derechos Humanos que expreso su condena porque el director del Museo de Historia puso en una muestra las palabras del general Pinochet. Tenemos el proyecto de la diputada comunista, Carol Kariola que desea multar y llevar a la cárcel a toda aquel que defienda o mencione el Gobierno Militar. Y por último, la censura que ha invadido las universidades que condena a académicos que cuentan la verdad histórica, donde los alumnos son los censores o inquisidores de los profesores, ya sea la censura feminista, ya que ahora los profesores no pueden poner como libros a pensadores tildados de opresores de las mujeres.

  El segundo gobierno de la comunista, Michelle Bachelet, conocido como la Nueva Mayoría, que agrupo a la Democracia Cristiana, el Partido Radical, el Partido Socialista, el Partido por la Democracia que formaron la ex Concertación más el Partido Comunista, quedo demostrado que ellos nunca hubiesen sacado el país de la ruinas en que dejó Allende. La contra reformas o la retroexcadora de la Nueva Mayoría fueron hechas para destruir las reformas económicas liberales de los militares.

 ¿Alguien cree que en una Constitución en que  la propiedad privada tiene una función social los inversionista van iban invertir en ese país? De hecho,  según la Cepal, el último año del gobierno de Michelle Bachalet, la inversión extranjera disminuyó un 48%. Si hubiesen tenido su Constitución socialista, las empresas extranjeras se hubieran ido. La Cepal y el FMI apoyaron el programa económico de la Nueva Mayoría. De nada le sirvieron los viajes al extranjero a la ex mandataria, cuyo propósito era convencer a los inversionistas de que Chile era un lugar seguro para invertir.

  La Democracia Cristiana se creía heredera legítima del Gobierno Militar. Por eso, esperaban que pronto les entregaran el poder. Con todo, los militares no les entregaron el poder porque formaron parte del problema. Además, si les hubieran entregado al presidente del senado, que era el demócrata cristiano, Eduardo Frei Montalva me queda más claro a mí y otras personas, que nunca hubieran hecho las reformas económicas liberales de las cuales todavía los chilenos disfrutan a grosso modo. Pues, en otros ámbitos hemos retrocedidos más cuarenta años.

  Casi se me queda fuera del teclado el actual Presidente de la República, Sebastián Piñera, “Nuestro negrito de Harvard”. A él tampoco se le hubiera ocurrido hacer las reformas económicas ni el ordenamiento legal a diferencia de José Piñera y Pablo Piñera que trabajaron en el Gobierno Militar. En sus dos gobiernos se ha dedicado a aumentar la burocracia y los impuestos.

 El Gobierno Militar se puso un itinerario que cumplió, ya que estaba previsto en la Constitución de 1980.

El actual Presidente en vez elogiar a los militares, elogió al traidor de Aylwin con estas palabras: "Ese día, en forma muy ejemplar, mediante el ejercicio de la democracia, abrimos la puerta a la recuperación de nuestra democracia y además a la recuperación de nuestras libertades, a la recuperación de un espíritu republicano y también empezar a enterrar las heridas que tanto dolor y sufrimiento habían causado a los chilenos y aprender a vivir en paz y armonía, aunque pensemos distinto, por eso todos los chilenos sabemos que el 5 de octubre de 1988 Chile tomó una sabia decisión".

    Las declaraciones del diputado Urrutia, las declaraciones ex del Ministro de las Culturas, Mauricio Rojas por el Museo y el último 11 de septiembre quedo demostrado que es falso que empezamos “empezar a enterrar las heridas que tanto dolor y sufrimiento habían causado a los chilenos y aprender a vivir en paz y armonía, aunque pensemos distinto”. Siguen condenando a militares después de 45 años de la intervención militar. Ayer vi una portada por Internet: “Crimen  por dictadura: conscriptos condenados”. Y al general en retiro de Carabineros Bruno Villalobos declaró como inculpado por causa de Derechos Humanos”, según dice un medio por acontecimientos ocurridos en 1985. Lo investiga el juez Carroza.  Sin embargo, nadie investiga la muerte del Teniente Julio Zegers en manos de Roberto Nordenflycht, militante comunista y miembro del FPMR o el asesinato del dirigente poblacional de la UDI, Simón Yévenes también por el mismo grupo terrorista.


La izquierda no respeta el hecho de pensar distinto.

   Tanto la Democracia Cristiana como los partidos que formaron parte de la Unidad Popular se opusieron a las reformas de los “Chicago Boys”. Por tanto, lo que menos pueden decir los políticos que se opusieron al Gobierno Militar, es que ellos trajeron la democracia. Fueron los militares. Lo demás es poesía. Las libertades la trajeron los militares con el sistema económico liberal y la Constitución de 1980.  Los políticos no recuperaron la democracia.

 

26 de agosto de 2017

La política de apaciguar no sirve de nada








Desde que el comunismo hizo su aparición en el siglo XX, la política interna chilena por parte de los partidos que no son de Izquierda, ha sido, pues apaciguamiento, salvo en el período que estuvo el gobierno cívico-militar entre el 11 de septiembre de 1973 y el 11 de marzo de 1990. Los políticos e intelectuales no han aprendido nada de Historia, más han sido cómplices al avalar el relato de la Izquierda. Véase no más al escritor Arturo Fontaine Talavera miembro del director del Museo de la Memoria. Se convierte en cómplice pasivo del lavado de cerebro.

  Los gobiernos que tuvo el Partido Radical fueron para apaciguar. De hecho, uno de esos gobiernos llegó con los comunistas al poder. Es bien sabido por lo que se ha visto en el segundo gobierno de Bachelet, que los comunistas no se conforman con estar en el aparato del Estado, también tienen que estar revolviendo el gallinero, lo que significa crear descontento u  indignación sobre cualquier cosa pública,  ya sea en el movimiento contra las represas en Aysén, ya sea en el movimiento “NO + AFP” u otro que le sirva a sus intereses. Para eso está lo que se denomina “La calle”, que son las personas que se agrupan espontáneamente por un interés común, por ejemplo, que haya ciclo vías.  Lo mismo ocurrió en el gobierno del radical Gonzales Videla. Lo comunista chilenos apoyados por el dictador yugoeslavo se rebelaron tanto contra el gobierno, que el presidente de la República, los dejó fuera con Ley en Defensa de la Democracia. Y los mando a Pisagua. Eso mismo debió haber el hecho el demócrata cristiano, Patricio Aylwin, quien se dejaron extorsionar por los grupos armados de la Izquierda. Lo mismo debió haber hecho, el DC, Sebastián Piñera en su gobierno.

   Entretanto, apareció en el mundo político de hace más de cincuenta años, la Democracia Cristiana. Este último partido también es de Izquierda burguesa.  Ellos dirán que no son, más lo son. Nació para apaciguar a la Izquierda marxista. Eso tampoco sirvió nada. Recapitulemos un poco. En vista de que los partidos de la antigua Derecha, Conservador y Liberal no tuvieron candidato presidencial apoyaron al DC, Eduardo Frei Montalva para impedir que saliese el socialista Salvador Allende. En ese período, Chile era el segundo país más estatista en América Latina, después de Cuba. Ambos movimientos luego formaron parte de la Unidad Popular. Durante el gobierno demócrata cristiano, ese partido se escindió en la Izquierda Cristiana y el Mapu.

 No hay que olvidar que la campaña presidencial de Frei Montalva fue financiada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos con el propósito de detener el comunismo en Sudamérica.

  Entretanto, los partidos Conservador y Liberal se fusionaron en el Partido Nacional, que para apaciguar a la Izquierda marxista, se volvieron socialistas no marxistas. Lo dice el periodista norteamericano James R. Whelan en su libro Desde las Cenizas.

   En la elección presidencial de 1970, la DC en el parlamento le dio los votos a Allende. No existía la segunda vuelta. Peor aún, existía coincidencia programática entre Radomiro Tomic representante de la DC y Allende. La receta de la Democracia Cristiana al estatismo y totalitarismo de la Izquierda marxista era, pues, estatismo sin totalitarismo. Así pues, el partido de Frei Montalva pagó “La Alianza por el Progreso” con los Estados Unidos, entregando el país al comunismo.

 En el presente, el partido Demócrata Cristiano, el partido apaciguador de la Izquierda marxista y terrorista, ha apoyado cada una de las reformas del Programa de Michelle Bachelet en su segundo mandato con sus indicaciones respectivas, sin las cuales no tendríamos respiro o libertades. Hay que estar agradecidos. Al socialismo se le responde con socialismo, esto es, aumentado la burocracia, los impuestos y la deuda pública.

  Desde que los militares devolvieron el poder, la política de la ex derecha ha sido en hacer concesiones a la Concertación en distintos ámbitos, hasta que finalmente, en el gobierno anterior “abrazaron las banderas del adversario” e “hicieron lo que no hizo la Concertación en veinte años”.  Una de las concesiones más vergonzosas de la historia de Chile, fue haber entregado a los militares que combatieron el terrorismo asignados a la DINA y la CNI, y otros que estuvieron ahí a la justicia de Izquierda, mientras por otro lado apoyaban la amnistía al Mir  y apoyaban los indultos de la Concertación a los terroristas del FPMR y Frente Lautaro.   La Derecha abandono a los militares a su suerte, de modo que cada uno  a pagar por un abogado, mientras la Izquierda jamás abandona a los suyos. Por eso, los indultos sucesivos y salidas dominicales a los terroristas, hasta Ricardo Lagos indulto a los últimos criminales del Frente Lautaro. El mediador entre los terroristas presos y y Lagos fue monseñor Baeza, quien no quería a los militares en libertad. ¿Alguien pensó tal vez que encerrando a llamada “cópula de la DINA”, la Izquierda se iba a terminar la odiosidad y la persecución  a los militares? Se equivocó. La Izquierda igual que los vampiros querrá más sangre. ¿Alguien pensó que habiendo fallecido el general Manuel Contreras, oficial asignado como jefe de la  DINA, el país estaría en paz? Se equivocó. El mantener a los militares presos en Punta Peuco y antes en el penal Cordillera ha servido para continuar el odio. Ahí tenemos los juicios públicos cuando por los noticieros o la prensa nos informa por una nueva condena que recibió tal o cual oficial por hechos que están amnistiados.  O bien, la justicia prevaricadora que aplica la prescripción para los delitos que cometió los grupos terroristas del FPMR, después de 1978, más no así a los militares asignados a la CNI.

 Otra manera de apaciguar a la Izquierda (ex Concertación) fue que para que legitimaran la economía de mercado, el capitalismo o el modelo económico que nos legaron los militares, a la ex Concertación y al partido de derecha, Renovación Nacional liderados por la nefasta “Patrulla Juvenil” no se les ocurrió nada mejor que subir los impuestos por las demandas sociales más ficticias que reales. Según la ex coalición de centro Izquierda, el modelo no sería capaz de sacar a siete millones de la pobreza. Obviamente, entre las demandas estuvo subirle el sueldo al presidente de la República y ministros.

 De más está decir que cada una de las reformas a la Constitución de 1980 fue para apaciguar. La ex derecha decía amén a cada propuesta.

 Los grandes empresarios también fueron apaciguadores durante los gobiernos de la Concertación. A los ministros que ocupaban la cartera de energía, por ejemplo, los invitaban a formar parte de los directorios de las empresas. Igualmente, los diarios La Tercera y El Mercurio le han dado a tribuna intelectuales de Izquierda quienes no creen en la sociedad libre y se visten de apariencia de moderados como el ex rector de la Universidad de Valparaíso y asesor cultural del ex presidente socialista, Ricardo Lagos, Agustín Squella, quien se las de moderado. Sin embargo, Squella no está feliz, porque nos hayamos librado de una dictadura comunista o de una Guerra Civil. Él  dice solo que en tiempos de la UP no militaba. Nada más. Si El Mercurio promociona los libros  del sacerdote jesuita, Felipe Berríos, que es un comunista encubierto.

 Si es que no me equivoco, diario La Tercera puso al no periodista, Fernando Paulsen partidario del grupo terrorista Frente Patriótico Manuel Rodríguez y de la actual dictadura del hambre del régimen marxista venezolano de Nicolás Maduro como jefe a mediados de los noventa.

 La concesión que hubo en el gobierno de Sebastián Piñera fue cuando cerro el penal Cordillera y mando a los militares presos a un cárcel peor y lejos de un hospital. Sólo para satisfacer a la Izquierda. Los personas que están ahí son ancianas o de Tercera Edad. Varios han muerto yendo al hospital.

 Haber votado por Piñera fue una manera de apaciguar, aun cuando la mayoría de los electores esperaban que se iban sacar los trapos sucios de la ex Concertación, cuando termino sacándose fotos con los ex presidentes. Por eso y otras razones fue denominado  “El Quinto Gobierno de la Concertación”. Mejor lo dijo el escritor y columnista peruano, Álvaro Vargas Llosa, que fue un gobierno de centro Izquierda.

 En otro blog, un forista dijo que hay que votar por Piñera para evitar que la Izquierda nos lleve al comunismo. Eso es apaciguar. Si ganan los que quieren terminar la obra de Allende, que admiran a Chávez, Maduro, a los hermanos Castro y que no quieren finalizar las relaciones diplomáticas con Corea del Norte, entonces, simplemente al mal que hay  hacerle frente. Puesto que  la Izquierda chilena que es retrógrada y totalitaria, habría que seguir la receta que hicieron los norteamericanos con los japoneses y alemanes cuando acabo la guerra. Sacarle de raíz la perversa ideología, prohibir el Partido Comunista como asimismo demoler las estatuas de Salvador Allende, entre otras cosas. Poner las cosas en su lugar. Hay una estatua que delante de la Moneda. Cuando corrí la maratón de Santiago, me di cuenta que había otra estatua del admirador Hồ Chí Minh y de quien le dedico un homenaje al dictador José Stalin, nada menos que el agente de la K.G.B conocido como “Líder” junto con los otros ex presidentes. Y otra que se encuentra no sé en qué lugar de la capital.

   Si nos quieren llevar al comunismo y revivir la UP, bombardeamos La Moneda con un enjambre de drones.


¡Basta de apaciguar el progresismo!

6 de mayo de 2016

El sentido de justicia de la derecha chilena







 El fallecimiento del ex presidente demócrata cristiano, Patricio Aylwin, quien gobernó el país de marzo de 1990 hasta marzo de 1995, nos ilustra que hay dos tipos de derecha. Una que se cree el cuento de las violaciones sistemáticas a los derechos humanos ocurridas durante el Gobierno Militar. Por tanto, defiende el Informe Rettig y desde luego el castigo a quienes hayan cometido tales delitos. Se pasa por alto, además, los principios del Estado de Derecho. Como si no fuese suficiente lo anterior, calla ante la tergiversación de la Historia. De esta decir que la otra Derecha no comparte los juicios de la derecha arrepentida comulga. La muerte del ex presidente me va a servir para mostrar que los académicos de este sector están más desorientados que los ex políticos de la ex derecha.

 En efecto, luego de la derrota de la aplastante derrota que sufrió la derecha en la última elección presidencial y parlamentaria, donde la Nueva Mayoría casi obtiene todos los quórum, aquélla ha intentado articularse. Una de las primeras medidas que hizo, por ejemplo, el Partido de Renovación Nacional (RN),fue cambiar su Declaración de Principios por parecer más de progresistas, como si el electorado fuese tan tonto. Una segunda medida fue, pues, realizar un seminario en enero del 2015 titulado “Nuestro sentido de Justicia”, que agrupo los diversos think tank de ese sector: Fundación para el Progreso de Alex Kaiser, la Fundación Jaime Guzmán, Instituto Libertad que es de RN, la Fundación Horizontal de Hernán Larraín Matte, el Instituto Libertad y Desarrollo, la Fundación Chile Avanza de Sebastián Piñera y el Instituto Respublica.


  Las loas que le han hecho ex presidente Patricio Aylwin algunos personajes del mundo académico de nuestro sector llegan a dar lástima. Los cometarios fueron realizados antes de que el ex contrincante del demócrata cristiano en la elección presidencial de 1989, Hernán Büchi declarase que iba del país porque no se respetaba el Estado de Derecho, ya que los burócratas cambian las reglas a cada rato, por cual no se tiene certeza jurídica. Hasta el ex ministro de Interior del Pinochet, Carlos Cáceres hacia cae en lugares comunes y palabras de buena crianza hacia Aylwin. Una cosa es ser cortés mostrando educadamente las diferencias, otra cosa es ser zalamero.

  La historiadora Lucía Santa Cruz , miembro del Consejo Asesor de Libertad y Desarrollo en su columna “La valiente prudencia de Patricio Aylwin”elogia así al demócrata cristiano. Rememora el abrazo entre Sergio Onefre Jarpa y Aylwin, que alguien llamó el “más conmovedor acto litúrgico republicano”. Con lo cual, “Y ahí nace el surgimiento de una confianza nueva respecto a la posibilidad de un futuro de paz para Chile”. Tras 26 años no estamos en paz. Luego escribe: “don Patricio Aylwin como el primer presidente democrático tras 16 años de dictadura no fue para nada fácil y sus logros no deben ser minimizados”. Nótese que emplea la palabra ‘dictadura’.

   Señala la consiga del primer gobierno fue “avanzar en la medida de los posible”, cosa que según ella, la extrema izquierda desvalorizó. Todavía no repara que ex Concertación o DC/UP obro así por conveniencia, no por pragmatismo o sensatez. Y eso quedo probado hasta que llegó la retroexcadora de la Nueva Mayoría. La extrema Izquierda, o sea, los terrorista exigieron el Informe Rettig, reparaciones económicas, violentar la Ley de Amnistía y perseguir a los militares con millares de querrellas, mientras los grupos terroristas están amnistiados e indultados.

  La historiadora repite que el problema es que había que subordinar el poder militar al poder civil e “instaurar las bases de una reconciliación cívico militar y de la amistad cívica esencial entre gobierno y oposición”. No he visto muestra de amistad cívica en los dos lanzamientos que hubo sobre el libro sobre el preso político el Brigadier Miguel Krassnoff, ni mucho menos en el documental ‘Pinochet’, donde salieron a molestar las jaurías de los organismos de derechos humanos, ni a las funas que le ha hecho a los militares en retiro por estar vinculados a lo que la Izquierda llama ‘violaciones a los derechos humanos’ en los lugares donde trabajaban. Para emprender la tarea de la reconciliación creó la comisión del Informe de Verdad y Reconciliación con el objetivo de “la búsqueda de verdad, justicia y reparación a las víctimas de violaciones de los derechos humanos”. Los asesinatos que cometió, por ejemplo, el Mir hasta y después del 11 de septiembre de 1973, fueron excluidos. ¿Se cree el cuento de ese virus llamado ‘violencia política’ que infestó el país en la década del 60 del siglo pasado?

  El éxito de la llamada ‘transición a la democracia’ consistió, simplemente, en que la Concertación acepto de mala gana la institucionalidad y el modelo económico del Gobierno cívico militar.

   Luego está la columna del actual director del Instituto Libertad y Desarrollo, el economista Luis Larraín, “Los detractores de Aylwin” en que defiende a grandes rasgos la tesis del ‘secuestro permanente’ y el Informe Rettig. No esperemos que el abogado José Francisco García de ese think tank no critiqué la prevaricación y la nula aplicación de la Ley de Amnistía, si no lo hace su jefe. Según él, el ex mandatario demócrata cristiano “jugó un rol fundamental en la pacificación y reconciliación del país”. No hay paz ni reconciliación. El país ya estaba pacificado, si por ésta palabra se entiende desarticular a los grupos terroristas Mir, el grupo Mapu-Lautaro y el FPMR, gracias a los agentes del Estado que los combatieron. La ‘paz social’ se consiguió, por ejemplo, ayudando a los terroristas a escaparse de la cárcel de Alta Seguridad y “El primer Gobierno de la Concertación, presidido por el demócrata cristiano, Patricio Aylwin libero a los terroristas porque temía que les causaran problemas”, según dijo el parlamentario Hernán Larraín a cambio del Informe Rettig y de perseguir a los militares. Los cientos de militares presos en Punta Peuco fueron la moneda de cambio de la ‘exitosa transición a la democracia’.

   En tiempos del Gobierno Militar, Larraín fue Superintendente de la Seguridad Social cuando comenzó la crisis económica de los 80. Luego fue nombrado subdirector de Odeplan en 1989 y finalmente director de esa institución. El actual director sigue los pasos de Cristian Laurrolet y Arturo Fontaine Talavera.

  El economista critica a quienes consideran que el ex mandatario dijo su célebre frase ‘la justicia en la medida de los posible’ a las violaciones a los derechos humanos, porque había tutelaje militar. Esa es la visión de la extrema izquierda. Sin embargo, a continuación señala hechos que considera casi como ficción, cuando son reales reales: “Esta es una visión sumamente extrema de los hechos, si consideramos, entre otras cosas que: a) Aylwin presionó al Poder Judicial hasta imponer la tesis de que la ley de amnistía vigente no eximía de la obligación de investigar, b) contra la opinión de sus asesores, decidió encargar la elaboración del Informe Rettig, que sirvió de base para el esclarecimiento de muchos de estos hechos y c) apoyó la tesis de la justicia chilena del “secuestro permanente” en los casos de detenidos desaparecidos, para eludir los efectos de la ley de amnistía; figura que fue llamada eufemísticamente “ficción jurídica” para no decir lo que de verdad era: una distorsión de la realidad para conseguir que en los hechos dicha ley no se aplicara en esos casos, lo que en mi opinión es reprobable porque es una flagrante aplicación del principio de que el fin justifica los medios”. Si Aylwin tiene una cara de maquiavelismo. Hay una carta de la jueza Raquel Camposano Etchegaray, en que refuta lo anterior en que los jueces aplican el artículo 141 del Código Penal referido a particulares.

  No sé cómo todavía elogia el destacado escritor y ex parlamentario, Hermógenes Perez de Arce al Instituto Libertad y Desarrollo, si aún desconoce las palabras de Larraín. Si el ex político ha sido uno de los principales detractores del Informe Rettig y uno de los principales denunciantes de la falta del Estado de Derecho hacia los militares.

  Pues fue lo que hizo. Al economista no le importa que se vulnere la igualdad ante ley, por cierto, un principio liberal. Ni tampoco le llama atención que los únicos que no violen los derechos humanos sean los terroristas, como si éstos nunca hubiesen existido.

  Según él, “dichas críticas carecen de un mínimo sentido de realidad, si se tiene en consideración la situación institucional que vivía el país y el balance de poder que existía en esos años. Criticarlo hoy día, quince años después, desde una cómoda posición, carece a mi juicio de todo valor”. ¿Cuál situación institucional? La amenaza vino de los terroristas, no de los militares.

  Si el grupo terrorista Mir hubiese triunfado, por no mencionar el FPMR brazo armado del PC, no existiría el Instituto Libertad y Desarrollo, ni los empresarios.

   Se nota que el director del Instituto Libertad y Desarrollo no le ha llegado a sus manos el libro del abogado Adolfo Paúl Latorre “Procesos sobre las violaciones a los derechos humanos”, ni jamás ha escuchado la defensa del abogado del brigadier Miguel Krassnoff, Luis Valentín Ferrada, a la ex juez Raquel Camposano Etchegaray o al abogado de Renovación Nacional, Miguel Otero y Marcelo Elissalde, todos los cuales denuncian que se les vulnera los derechos humanos a los militares, porque no tienen el debido proceso. Más aún el comandante Paúl Latorre denuncio el año pasado que la Corte Suprema en un oficio enviado al Presidente de la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia de la Cámara de Diputados, que los tribunales no respetan la ley. El oficio es el Nº 33-2015 fechado el 27 de marzo del 2015. Así lo describe el abogado: “que los tribunales chilenos no respetan las instituciones tradicionales que inhibe o impiden la investigación, como lo son, por ejemplo, la prescripción, la territorialidad y la retroactividad de la ley penal, como así también las disposiciones sobre amnistía; y agrega que solo fue posible el procesamiento y la sanción de los militares al introducir en sus decisiones los conceptos de delitos de lesa humanidad, ius cogens y otros”. Sin embargo, el Instituto no saco un papers denunciado que un poder del Estado a otro le dice no acata ley, del mismo modo que lo hicieron cuando el SII empezó a perseguir a Andrés Velasco.

  Por último, Gonzalo Blumen, director ejecutivo de la Fundación de Sebastián Piñera “Avanza Chile” escribe en su columna “La total vigencia Patricio Aylwin”, en la que resalta lo mismo dicho por la historiadora de avanzar en la medida de lo posible en diversos frentes: “Y por ello no se trataba de elegir justicia o impunidad. No era crecimiento o igualdad”. La columna de Blumen confirma lo dije en el post anterior, que desde los noventa la política se basa en la paz social, no en la paz. Y eso significa que un grupo minoritario extorsiona o amenaza al resto de la sociedad saliendo a calle creyendo que son una legión o hacen cosas peores: “Corriendo la barrera de lo posible en materia de derechos humanos, pero preservando la paz social”. Por la paz social, el cobarde de Sebastián Piñera no quiso cumplir su palabra  que dijo en el Club Español, porque le temía a las organizaciones de derechos humanos de la Izquierda en general. Y la derecha en general ha aprobado cada tontera que se ocurrió a la ex Concertación.

   Recrea el momento en que el ex presidente en el Estadio Nacional llama construir un país unido entre civiles y militares: ““Chile es uno solo”. Porque en su lógica no cabían retroexcavadoras ni propósitos excluyentes”. Los únicos excluidos en estos 26 años ha sido a los militares condenados por ‘violaciones a los derechos humanos’. El piñerista le perdona sus errores: “Porque pese los errores u omisiones de su larga trayectoria, que por cierto los hubo”. Los tres omiten la Reforma Agraria, el hecho de que votará por Allende, que luego suscribiese el Acuerdo de la Cámara de Diputados y luego fuese opositor al Gobierno Militar, porque éste no le entrego el poder a la DC. Ni siquiera asocian el actual conflicto en La Araucanía con el ex mandatario demócrata cristiano. La guinda de la torta fue su última declaración antes de morir: “Nunca apoyé la intervención militar". En el video de Youtube dice lo contrario.

   Uno de los principales argumentos contra los Informes de la Izquierda, ya sea Rettig o Valech, los ha dado Hermógenes Pérez de Arce, es que esas comisiones vulneran la Constitución Política de 1980, en el capítulo 2, artículo tercero, en que “Nadie puede ser juzgado por comisiones especiales, sino por el tribunal que le señale la ley y que se halle establecido con anterioridad por ésta”. Recuerden hasta la Policía de Investigaciones creó una unidad especial para perseguir a los militares basándose en los cuentos de hadas de esos informes.

  La derecha está clínicamente muerta tanto a nivel político como académico, salvo contadas excepciones. Ese es el sentido de injusticia de la derecha chilena.

7 de junio de 2014

Los demócratas cristianos malos


Muchas personas ligadas a la derecha e identificada con el Gobierno de las Fuerzas Armadas y de Orden, se han sentido extrañadas por las palabras y medidas del nuevo ministro de Defensa, el demócrata cristiano y abogado, Jorge Burgos. En efecto, el nuevo ministro en una clase magistral realizada el 17 de marzo en la Escuela Militar ante los comandantes en jefe de las FF.AA., manifestó que: "los esfuerzos por abordar los problemas derivados de violaciones a los derechos humanos y encauzarlos de manera de devolver dignidad a las víctimas aún son insuficientes y no satisfacen los anhelos de amplios sectores de nuestro pueblo”. Agrega que es perentorio "someter a los responsables de crímenes atroces que todos condenamos al Estado de Derecho".

 Como señala el abogado y escritor, Adolfo Paúl Latorre en una carta:” ¡Pero si eso es, precisamente, por lo que estamos clamando los militares en retiro: que los órganos del Estado sometan su acción a la Constitución y a las normas dictadas conforme a ella; es decir, que cumplan las reglas básicas de un Estado de Derecho!”.

Nótese que para el abogado demócrata cristiano los grupos terroristas chilenos no violaron los derechos humanos, ni cometieron crímenes atroces. Se dicen cristianos. Sin embargo, no perdonan a los militares presos. Mas sí perdonan a la Izquierda su intento totalitario y sus actos terroristas. En ese sentido, se parecen al monseñor Baeza que fue amigo del grupo terrorista Frente Lautaro y que intercedió para que el presidente Ricardo Lagos los indultara. El mismo monseñor que daba razones para no perdonar a los militares, y negarle el indulto. Incluso, el infiltrado marxista en la Iglesia, después de que murió fue homenajeado en el Congreso.

  Otra que persona que se sintió decepcionada fue el vicealmirante en retiro Fernando Navajas , quien tenía una buena impresión del ex diputado, y lo consideraba moderado. El actual ministro de Defensa no le basta de etiquetarlos como criminales a los militares presos en el gulag de Punta Peuco, sino que, además, desea degradarlos. Y para ello, ha encargado un estudio jurídico la posibilidad de hacerlo.

 Parece mucha gente de derecha, no de la nueva derecha, no sabe escuchar o no sabe entender lo que dice su interlocutor político. En este caso, la Democracia Cristiana. Muchos creen aún que la DC chilena es un partido moderado. Sus políticas tienden a estar al borde del totalitarismo, siendo un partido estatista, que se siente incómodo con el capitalismo. Producto de una confusión crónica busca sucedáneos, donde no los hay. Del mismo modo, que una lesión puede tornarse crónica o permanente. La única diferencia, si lo comparamos, por ejemplo, con un deportista lesionado es que éste tiene consciencia de su dolor. En cambio, un demócrata cristiano chileno es incapaz de reconocer su confusión ideológica crónica. Un ejemplo de esa confusión actual lo vemos con la reforma educacional de la Nueva Mayoría. El actual ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre calificó un poco más de tontos a los apoderados, porque según el ungido secretario de Estado, no sabían elegir cuál colegio era mejor para sus hijos, a excepción de la nomenclatura de Izquierda, que si sabe. Y por eso los educa en colegios privados que lucran, que discriminan y seleccionan. La ex ministra de Educación, Mariana Alywin dijo que las palabras de Eyzaguirre era una falta de respeto a los apoderados. Tenemos las palabras del timonel DC el sábado 7, quien dijo:: “Nunca imaginé que íbamos a terminar transformado el Ministerio de Educación en un gestor inmobilario”.La Nueva Mayoría a la coalición a la él pertenece desea barrer los colegios particular subvencionados.

El actual presidente de la Democracia Cristiana, Ignacio Walker declaró que su partido es de Izquierda. ¿Leyó bien? Otros políticos de esa tienda han dicho que la DC no es ni de derecha ni Izquierda, que es lo mismo decir que son de Izquierda y partidarios de la distribución. Más aún no se identifican con el conservadurismo de Edmundo Burke o del liberalismo económico de Hayek. Con respecto al régimen político, son demócratas liberales, hasta que ellos mismos le hayan facilitado al resto de la Izquierda, socavar los derechos humanos de primera generación: la vida, la libertad y la propiedad. Una vez que han destruido estos tres derechos, se oponen a sus aliados.

 El primer gobierno de la Concertación presidido por el demócrata cristiano, Patricio Alywin, presionado por los grupos terroristas chilenos como dijo el socialista Schilling sacó el Informe Rettig de ‘Verdad y Reconciliación’, violentó el Estado de Derecho, y por tanto Ley de Amnistía de 1978, y se puso a perseguir a los militares que combatieron el terrorismo, mientras con la otra mano se dedicó a indultar a los terroristas por la paz social. Una paz basada en extorsión, lo que no es paz.

 Con el informe ‘Mentira e Irreconciliación’ vinieron las millonarias indemnizaciones a las presuntas víctimas o las parientes de los terroristas. La Democracia Cristiana chilena con su silencio apoyó el Museo de la Memoria, pues cuando se produjo en el debate, no dijeron nada. Asimismo, el Instituto Nacional de Derechos Humanos que como dice su estatuto solamente se querellan contra los agentes del Estado, no contra los terroristas.

Los democristianos como la derecha excluyeron a las víctimas de su sector, que fueron asesinadas por el grupo terroristas Mir entre 1967 o 1968 hasta el 11 de septiembre de 1973. Todas personas comunes.Además de los carabineros asesinados en esa época.

En el mismo período junto con la Derecha, crearon la figura ilegal de ‘jueces de derechos humanos’, que solamente investigarían y perseguirían a los militares derrotaron a los terroristas. Obviamente, no procesarían a éstos últimos.

 A fines del gobierno de Eduardo Frei Tagle, no contentos con lo anterior, crearon la oficina de derechos humanos dependiente del Ministerio del Interior, la cual no se querellaría contra el Mir, el Frente Lautaro y el FPMR, sino contra los militares asignados a la DINA y la CNI.

 El mismo gobierno de Aylwin creó el actual  conflicto en La Araucanía. De hecho, el pariente del ex presidente demócrata cristiano, José Aylwin Oyarzún, quien dicho sea de paso, está a cargo de una ONGs de derechos humanos, junto con el señor José Bengoa fueron los asesores de la “Comisión de Verdad Histórica y Nuevo Trato” que pretendió reescribir la Historia de Chile, con respecto a los asuntos indígenas. El hermano del presidente Aylwin, Andrés Aylwin conocido como ‘abogado de derechos humanos’ estaba en la misma línea de la Izquierda.

 Otro demócrata cristiano con influencia pública, es el columnista de ‘La Tercera’ y panelista de un programa político del día domingo, Jorge Navarrete. Otro abogado que no tiene problemas en violentar la ley y de oponerse a la igualdad ante ley. Basta leer su columna que escribió sobre el brigadier preso político, Miguel Krassnoff.

 Aquellos que están en la Nueva Mayoría como Alejandro Foxley, Jorge Navarrete, Soledad Alvear, Claudio Orrego, Eduardo Frei Tagle, Andrés Aylwin, Patricio Aylwin, José Aylwin, Jorge Pizarro, Juan Carlos Latorre, Ricardo Hormazabal, Ximena Rincón, Enrique Krauss, Máximo Pacheco, Ignacio Walker, Andrés Zaldívar, Gutemberg Martínez, Belisario Velasco, ¿habrá algún demócrata cristiano decente?

 La mayoría de los DC de la vieja escuela eran abogados. Sin embargo, todos que han tenido figuración pública son partidarios de los atropellos de violarles los derechos humanos a los militares presos. Por una parte, les niega la Amnistía, la prescripción, el principio pro reo, la igualdad ante ley. Los terroristas que asesinaron entre 1979 y 1990 fueron indultados. Por otra parte, a los militares se les niega los beneficios carcelarios que también recibieron los criminales de la Izquierda, y el indulto humanitario cuando han tenido una enfermedad terminal. Es decir, les niegan todo. Se pavonean de ser cristianos.

 Ni siquiera, según mi modesta opinión, no se salva el ex rector de la Universidad de Chile, el ingeniero y académico, Edgardo Boeninger, el hombre que estuvo detrás del primer gobierno de la Concertación. O el cientista político Genaro Arriagada.

 El único que salva es el fallecido Adolfo Zaldívar, que al final de su vida tuvo el coraje y lucidez de que terminara la persecución a los militares.

Casi me olvido. El ex presidente de la República, Eduardo Frei Montalva tiene que estar revolcándose en la tumba al ver como sus hijos, Carmen Frei y Eduardo Frei Tagle intentan por todos los medios usufructuar de la muerte de su padre, inventando que fue asesinado por el Gobierno Militar.

 Nómbrenme un DC decente. Los que tienen esa cualidad son los trabajaron para el Gobierno Militar, defienden la verdad histórica, estuvieron en la larga fila del funeral al general Pinochet, agradecen porque los libraron del terrorismo y de una dictadura comunista.

 Entiendan una cosa. Los demócratas cristianos que están en la Nueva Mayoría son personas malas.

29 de noviembre de 2013

Ni nueva Constitución ni reformas estructurales


Hay que insistir que la mayoría del país no desea una Nueva Constitución, ni por tanto Asamblea Constituyente, ni mucho menos que le cambien el modelo económico. O sea, una reforma estructural. Aún así, personeros de la Nueva Mayoría insiste en los mismo, desconociendo que el 50% de los electores que no participaron en la elección. Son enajenados como Allende. El presidente de la Democracia Cristiana, uno de los últimos pijes culposos que hay en el país, Ignacio Walker, dijo después de la elección en el cuerpo ‘Reportajes’: “Tengo la convicción de que el camino es la reforma y el cambio gradual. Venimos de vuelta de los modelos refundacionales, y desde esta perspectiva encararemos la implementación del programa”. El país no quiere ninguna reforma. Luego en la semana se explayó más: "La DC desde siempre ha estado comprometida con la justicia social, con la reforma social, con el cambio social y por lo tanto la reforma tributaria, educacional y constitucional son parte de nuestro programa y aspiración". La mayoría de los electores eligieron la libertad sobre la justicia social. Asimismo, por lo que se desprende de sus palabras es que no le ha gusta la movilidad social que ha generado el modelo. Cuando ellos utilizan la expresión ‘el cambio social’ es para darse más poder a ellos y no a las personas. No entendió la última elección, como Izquierdista desconoce a los que se abstuvieron. ¿Por qué no lo toman en cuenta?

 Según Walker, el proyecto de la Nueva Mayoría no es fundacional. La historiadora Lucía Santa Cruz en esta semana dijo lo contrario al ‘El Mercurio’: "En el programa de Bachelet, desde un punto de vista conceptual, lo que se postula es la reconstrucción de la sociedad, del sistema político y económico, a partir de una idea rectora única -característica principal de los totalitarismos- en aras de la cual se sacrifican todas las otras aspiraciones legítimas existentes en una sociedad diversa y plural: la igualdad. Igualdad que se obtendría a través de la acción coercitiva del Estado en todos los ámbitos, especialmente en la educación". Y sobre la transformación del concepto de propiedad, señala: "La Nueva Constitución, junto con reconocer formalmente el derecho a la propiedad privada, agrega que la Constitución 'debiera contemplar la idea de que la propiedad obliga y que su uso debe servir al mismo tiempo al bien común. En esa línea, se requiere reconocer que la función social del derecho a la propiedad privada y a la herencia, delimitará su contenido, de conformidad a la ley'. En este sentido, los límites al derecho de propiedad y a la herencia quedan sujetos al simple arbitrio de una ley. En otras palabras de tener rango constitucional pasa a ser vulnerable a los designios de una simple mayoría temporal”.

 El comando de Michelle Bachelet a través de su cuenta twitter saco el siguiente slogan: “Los chilenos deben elegir entre dos proyectos de país: uno de continuidad y otro de transformaciones”. Reemplazaron la palabra revolucionario por transformaciones. La gran transformación es aumentar el Estado y cambiar el concepto de propiedad privada por el Propiedad Social. En la Unidad Popular era Área Social. El mismo cuento, más con otro nombre.



El domingo 17 de noviembre ganó el chileno que junta puntos para recibir una oferta de una casa comercial, ganó el chileno que dice sí al lucro, ganó el chileno que ama la libertad sobre el igualitarismo, ganó el chileno que compra con tarjeta en internet, ganó el chileno que aprovecha los descuentos de final de temporada, ganó el chileno que le gusta la libertad de enseñanza y que aprecia todas las libertades que conlleva el modelo económico.

 El día de la elección llegue a las 11:30 a la casa, después de estar de vocal. Vi al pasar, que en Tolerancia Cero estaban entrevistando al senador neoderechista, Andrés Allamand, quien luego converso en programa con el periodista progre y parlamentario electo, Alejandro Guillier . Este último sacaba del sombrero el típico slogan de la Izquierda: de la fraternidad. Que ellos eran adversarios y no enemigos. Más tarde entrevistaron a la neoderechista, Lily Pérez, preguntándole porqué había sido tan castigada la candidata Evelyn Matthei. Naturalmente, tanto Pérez como Allamand no le dieron en el clavo para explicar la baja votación. Al día siguiente vi un poco los titulares de la prensa, sin embargo, no ahonde en los mismos.

El día anterior, vi la portada del diario izquierdista ‘The Clinic’, y aparecía Bachelet encima de una tabla de surf con la palabra tsunami. El día de la elección pensaban arrasar. Esa portada es una obscenidad y un despreció a las víctimas de las fuerzas de la naturaleza que azotaron las costas chilenas el 2010. El día del terremoto recibió la información del Shoa y no quiso dar la alerta correspondiente. Otro nombre que podría haber colocado: “Ya viene el saqueo”. Pues, si logran torcer la propiedad privada en la Constitución, se van a dedicar a saquear en nombre de la igualdad. Con todo, leyendo algunos blogs del diario ‘La Tercera’, me dado cuenta que, mientras la candidata oficialista estaba feliz por pasar a segundo vuelta, la candidata de la Nueva Mayoría, según los columnista ‘tenía la misma expresión que para el día del terremoto’ y que ‘tenía el rostro descompuesto’ al saberse los resultados de la elección. No recuerdo quien dijo, que con un cuarto del padrón electoral no se hace gobierno. Quizás sea una señal, que la propia prensa proclive a Bachelet desea desconocer. La Nueva Mayoría es una minoría.



No sé en qué mundo vive el izquierdista chileno que desean cambiar el modelo entre el CyberMonday, Black Friday y la Navidad, donde se ven las tiendas con motivos de esa fecha. Miles y miles de chilenos comprando regalos para gloria del comercio.

 Me extraña que los líderes de la derecha todavía no se hayan dado cuenta que la Izquierda chilena no se renovó. Es totalitaria. Ahora bien, es tarea de los presidentes del los partidos, y finalmente, de los parlamentarios alzar la voz, denunciar la ilegalidad y ponerle freno, si lo intentan hacer. La omisión que han hecho en estos veinticuatro años los dirigentes de la derecha con respecto a los militares, haciéndose los lesos por las ilegalidades, les cobrará la cuenta. ¿Habrán leído a Lucía Santa Cruz en la semana? Algunos proponen volver al consenso. Si en nombre de la ‘Democracia de los acuerdos’ la Derecha acepta las modificaciones a la Constitución y barre con los derechos individuales, más vale que se peguen un tiro en la cabeza. Desconfío de Antonio Horvath y Carlos Bianchi. Por ser figurones son capaces de llevar a millones a la ruina. Aquí vale la expresión que se ve en las películas: “Mata uno, salva a millones”. Desconfío de los grandes grupos empresariales. El presidente de Colbún y ex asesor de Andrés Allamand en la primarias, Bernardo Larraín Matte, afirmó: “Hacer reformas estructurales sin consensuar con la oposición es malo para Chile y eso sí es preocupante". El país no requiere ninguna reforma estructural. Otro que no entendió el resultado de la elección pasada. La Nueva Mayoría tiene los parlamentarios para hacer varias reformas que van contra el sentido común, la razón y el bienestar del país.

 Durante veinte años, la ex Concertación (Democracia Cristiana más socialistas) se ufanaron por ser la coalición más exitosa de la historia de República, que gobernó con las leyes que dejó el Gobierno Militar, reduciendo los aranceles y pactando Tratados de Libre Comercio. Y entretanto, los pobres se convirtieron en una nueva clase media, y en algunos casos nuevos ricos. Desde luego, que sin la educación de la otra clase media. Apenas perdieron y asumió Sebastián Piñera empezaron a cuestionar el modelo que hasta hace poco habían administrado, creando la sensación de descontento e indignación. El indignado chileno era un simple burócrata que obedecía al Partido Comunista y a los otros partidos de Izquierda. Durante cuatro años  la Izquierda intento provocar rabia con los 'Movimientos Sociales'. Muchos intelectuales de derecha pensaron que con la elección pasada, el mercado se iba a pique y ganaba el Estado. Sin embargo, ese ‘relato’ que armó la Izquierda les salió el tiro por la culata.

 Ahora bien, lo mejor para el país, es que pierda Bachelet. Primero, el ‘relato’ que crearon ante la ex mandataria se va pique. Y en segundo lugar, la Izquierda perdería fuerza. Es bueno descabezar o herir al líder de los matones, como diría el ex agente de la CIA, Michael Westen de la serie Burn Notice. ¿Por qué tanto empeño en borrar los derechos individuales, consagrados en la Constitución? En fin, la Concertación que gobernó  por veinte años con la coalición en alianza demócrata cristiano socialista fue una farsa sobre la moderación. Tan falso como los falsos torturados y desaparecidos.

 Si con el actual mandatario la inversión extrajera bajo menos 26%, con los cambios a la propiedad que propone la Nueva Mayoría la inversión se va ir, y estaremos como en Venezuela.

11 de julio de 2013

Crónica de las primarias



A mí por quinta vez me toco ser vocal de mesa en una elección. Esta vez fue por las primeras primarias nacionales que se realizaron el 30 de junio. Lo bueno es que ahora pagan, cosa que antes no hacían. Con todo, para cumplir un deber hacia la República, el propio Estado y los parlamentarios que resuelven la cantidad a pagar por cumplir un deber cívico, es bastante tacaño. Estaría conforme que a los vocales designados por sorteo les pagaran mínimo $100.000, no los $15.000 actuales. En la penúltima elección fueron $7000, teniendo en cuenta si el vocal no asiste le puede llegar una multa desde $80.000 hasta $300.000, lo que es desproporcionado.



Durante el proceso eleccionario de las primeras primarias, muchos electores se dieron cuenta que cuando fueron a votar, que estaban inscritos en un partido, porque según el Servicio Electoral, en el pasado había dado su firma a una causa, por ejemplo, salvar a las ballenas. Y algunos partidos de Izquierda, se los habían adueñado con el propósito de juntar firmas. Eso no es nada. Un colega vocal que fue vocal en la elección municipal pasado, le llegó una notificación de la Corte, porque se había ausentado ese día. Fue a la Corte respectiva a explicar su situación, arguyendo que él había con sus obligaciones cívicas. De ahí tuvo que ir al Servicio Electoral a sacar una fotocopia de la página del libro del registro electoral, donde estaba puesta su firma. Hecha esa diligencia, volvió a la Corte, y ésta simplemente lo tramito, diciéndole que volviese tal día. Fue el día fijado, la cosa seguía igual, hasta que finalmente se aburrió. Ni siquiera la Corte le mando por correo para notificarle que su asunto estaba resuelto. A mi paso lo mismo en el cantón de reclutamiento, como quede fuera, fui a pedir el certificado. Fui unas cuantas veces, hasta que me aburrí.
 Antes de dormir, lo único que vi fueron dos titulares por la web. El primero, una declaración de ex candidato a la presidencia de Renovación Nacional, que perdió en las primarias, Andrés Allamand, diciendo que se sentía identificado con el demócrata cristiano, Claudio Orrego y con Andrés Velasco : "Veo más afinidad en el votante de Velasco y Orrego con mi candidatura que con la de la UDI". Lo mismo había dicho el jefe territorial de la campaña del ex ministro de Defensa, el senador Francisco Chahuán, : “a los humanistas cristianos, a los socialdemócratas a que se sumen a la candidatura de Andrés Allamand para poder derrotar a Michelle Bachelet en noviembre, pues creemos sin lugar a dudas que Andrés Allamand es el candidato de la Alianza que mejores condiciones reúne para aquello y es, además, un hombre que ha estado trabajando para que sea la fuerza de las ideas y la convicción en los principios,”.
  Cuando vino la Dama de Hierro a Chile en marzo de 1994 estaba Andrés Allamand en el almuerzo que se le hizo en el Hotel Hyatt . En ese tiempo, se identificaba con ella, y ahora dice otra cosa. Lo segundo, el rector de la Universidad Diego Portales, Carlos Peña declaro que Bachelet quería hacer un “capitalismo con rostro humano”. La declaración de Allamand previa a la primaria fijo la pelea que se vio después, entre el sector que de Renovación Nacional que lo apoyo, y los ex candidatos de la Nueva Mayoría, Orrego y Velasco, respectivamente. Los del partido de RN culpando a los candidatos de la Concertación porque le habían quitado los votos. De hecho, muchos militantes o simpatizantes votaron por Velasco para frenar a Bachelet. Un hermano menor que recién voto y que hace cinco años no se interesaba por la política voto por Velasco. Y otros conocido voto por el ex ministro, porque lo conocía desde el colegio.
 Tengo la impresión que los simpatizantes de RN fumador opio y traicionaron sus propios principios. Creo que si las primarias de ambas coaliciones se hubiesen efectuado en distintos días, ahí se hubiera sacado a Bachelet de la carrera presidencial.
 Una cosa que no se ha dicho, es que los electores que votaron Andrés Velasco fueron engañados por el propio candidato. Él enfatizó que no gobernaría con los comunistas, y eso era una de las cosas que lo diferenciaba de la ex mandataria. Sin embargo, apenas reconoció su derrota en las primarias dijo que votaría en noviembre por Bachelet.
 El neokeynesiano Velasco como Allamand se viste de liberales. ¿Cómo un liberal puede estar ayudando a construir una socialdemocracia, cosa que afirmo ex ministro de Bachelet antes de las primarias? Un liberal quiere reducir el gasto público, el socialdemócrata quiere aumentarlo. Es como si un católico conservador ayudase a propagar la pornografía. Lo que es contrasentido. Cuando fue ministro de Hacienda afirmo : "El Gobierno ha hecho la política fiscal con la misma lógica desde el primer día: contracíclica. Tiene elementos keynesianos en ambas fases del ciclo". Y agregó: “Hablar de neoliberalismo en el Chile de hoy y en el gobierno de la Presidenta Bachelet me parece una caricatura absolutamente ridícula”. ¡Qué liberal se expresaría así! Ese es el centro. El centro es Izquierda.
 El timonel de Renovación Nacional, Carlos Larraín dijo a propósito de la candidatura del ex ministro de Hacienda de la Ayudista: 'el último canto del cisne del socialismo liberal encarnado por Velasco'.
 La ‘Nueva Derecha’ mostró en las primarias su verdadera ideología: el socialismo liberal. Hace más de 20 años ganó el capitalismo sobre el comunismo, y justo después el reciente Primer Ministro inglés laboristas, Tony Blair saco su teoría de la ‘Tercera Vía’. En realidad fue Anthony Giddens, que reunió a los líderes de la Izquierda, entre ellos Ricardo Lagos y el presidente de Brasil. Esa opción agrupó a una parte de la Izquierda que quedó huérfana, después de la caída del Muro de Berlín. Siempre pensé que esa teoría era buen pretexto para darle más pie a la extrema izquierda. Supuestamente para recoger lo mejor del liberalismo y el socialismo. En Chile el referente intelectual de esa corriente es el profesor y columnista de ‘El Mercurio’, Agustín Squella, quien a su vez, se basa en el filósofo italiano, Norberto Bobbio. Squella se identifica con el Partido por la Democracia (PPD) y el Partido Socialista. Ambos partidos se encuentran en el Izquierda.



Además, es absurdo que se identifique con el demócrata cristiano, Claudio Orrego. Primero, porque el presidente de ese partido, Ignacio Walker, dijo que la DC era de Izquierda. Segundo, la democracia cristiana chilena siempre ha despreciado la Derecha, ni se identifica con sus principios liberales conservadores. La DC tiene dos pecados de los cuales no se arrepiente: abolió la propiedad privada con la reforma a la Constitución de 1925 y luego le dio los votos a Salvador Allende en el senado. Ese es el ‘centro político’.
 Después de las primarias, nuevamente el senador Chahuán insistió que Renovación Nacional tiene agrupar el ‘centro político’ y al ‘centro social’, personificado éste último en Velasco y en la DC. Ignacio Walker rechazó las palabras del senador de derecha.
 La ‘Nueva Derecha’ ante la opinión pública se viste de liberal o quiere dar la apariencia de tal, mas es socialdemócrata. Si fuesen liberales, se darían cuenta que no existe ‘el centro político’, sino lo que hay es la libertad contra el socialismo, el estatismo, el totalitarismo y la esclavitud. El economista liberal Carlos Rodriguez Braun al referirse al centro dice: "Hoy, en cambio, el centro es cualquiera postura moderada independiente de los reprobables que resulten los extremos; así, por ejemplo, se alaba el centrismo entre el capitalismo, como si éstos fueran igualmente igualmente censurables....Entre los vaivenes de la política..., no sorprenderá que los políticos de centro suelan ser vistosos como vacíos. Los intelectuales que presumen de centristas exhiben una insolvente arrogancia y un ridículo narcisismo : el centro está donde están ellos, y los demás son condenables por extremistas, intolerantes, ultras, neos, etc."



El Servicio Electoral decidió juntar tres mesas, con lo cual en el padrón electoral había 1010 electores potenciales. Además, a diferencia de otros años, hubo tres papeletas: una de la Alianza y sus dos pre candidatos, la otra de la Concertación con sus candidatos, y boleta única con todos los candidatos. En las dos primeras votaban los militantes de cada coalición. Puesto que fui vocal, puedo dar testimonio, que hasta los militantes de Izquierda son más disciplinado que los de la Derecha. En mi mesa, votaron alrededor de 10 militantes de Izquierda contra dos de la Derecha. Parece que éstos últimos, tenían vergüenza que los reconocieran.
 En resumen, en las primarias nacionales Pablo Longueira se impuso a Andrés Allamand en la Derecha. Y Bachelet a Velasco, Orrego y Gómez en la ex Concertación, hoy Nueva Mayoría.
 Ahora hay que ganar la presidencial para evitar otra Unidad Popular 2.0.