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15 de agosto de 2017

Ni a misa con la Democracia Cristiana








  Uno de los peores partidos que ha tenido el país, además del Partido Socialista y el Partido Comunista es, pues, la Democracia Cristiana. Dicho colectividad nació del viejo Partido Conservador. Dicen ser centrista. Sin embargo, el llamado centro político no existe, si lo que hay son burgueses de Izquierda. El hecho empírico que olvidan los políticos y académicos de la ex derecha, es que ese partido siempre ha votado por las iniciativas de la Izquierda moderada y revolucionaria. Desde luego, con sus infaltables observaciones u indicaciones. Sin embargo, jamás rechazando el programa. La DC chilena responderá con sus galimatías de siempre que ellos no son ni Izquierda, ni Derecha, que tampoco son socialistas. En un principio incluso les gustó el fascismo del dictador italiano, Benito Mussolini. Entre paréntesis, si leen libro La historia secreta de los jesuitas, el autor muestra que la DC italiana le dio los votos a Mussolini y el Centro Católico (Democracia Cristiana) alemán le dios votos a Hitler.

 Según mi modesta opinión, ese partido jamás ha tenido principios. Como dicen en buen chileno: “Se mueve hacia adonde calienta el sol”.  Esto último lo saben personas comunes y corrientes que no tienen doctorados o magister. Las personas que tienen esos títulos no lo quieren reconocer, ya sea por simpatía, ya sea por tontera.Así en el año 2015, Alex Kaiser, director de la Fundación para el Progreso (FPP) y con un doctorado en una universidad alemana dijo lo siguiente sobre la DC: “La DC, si fuera consecuente con sus principios, debería abandonar el gobierno y pasar a la oposición”. No ha entendido el curriculum vitaede la Democracia Cristiana, aun cuando leyó y comento en su oportunidad el libro del profesor Víctor Farías, La Muerte del Camaleón: la Democracia Cristiana y su descomposición. Primero, la DC apoyo Allende con el Estatuto de Garantías. Segundo, la coincidencia programática con la Unidad Popular, salvo que no eran totalitarios. Tercero, muchos jerarcas de la ex UP han  dicho si no hubiese dado la intervención militar, si la DC hubiese estado en el gobierno marxista. Cuarto, antes que ganará Allende, el ex líder del Partido Comunista chileno, Luis Corvalán había planteado una alianza con el partido de Eduardo Frei Montalva, cosa que tardo más de cuarenta años en realizarse hasta que llegamos a la Nueva Mayoría (Concertación + PC). Hace tiempo, el profesor de Historia y columnista, el conservador Gonzalo Rojas Sánchez había planteado una coalición entre los conservadores representado por su ex partido UDI, los liberales de Renovación Nacional y los sociales cristianos, esto es, la Democracia Cristiana. Tanto lo que propuso Kaiser como Rojas es no ver los porfiados hechos: La DC chilena es de Izquierda.

Según los políticos de ese partido, la DC está pagando las consecuencias de abandonar los principios por el Servicio Nacional de Menores (Sename) o por el diputado Rincón. Repito: Jamás lo han tenido.

 Lo más divertido de este asunto, es que el Partido Demócrata Cristiana y su actual directiva, cuya presidencia la tiene Carolina Goic, dicen que la Nueva Mayoría se volvió más izquierdista o se Izquierdizo. En realidad, no sé quien dijo esa afirmación, si el sector de Goic u otro más a la “derecha”.

Por las noticias se ha sabido que los dineros del Sename, donde murieron más de mil niños en cinco años, iban a parar las Fundaciones de la Democracia Cristiana.

La DC recibió el apoyo del Departamento de Estado en el siglo pasado con el propósito de detener el comunismo, y no sirvió nada. Eduardo Frei Montalva se opuso a Cuba fuese expulsada de la OEA y lo que remato, fue cuando le dieron los votos al marxista Salvador Allende, pues no existía la segunda vuelta. Esto último se les olvida a los académicos con doctorados en Filosofía, Historia o Ciencias Políticas. Puesto que es un partido anti derecha, jamás hubiesen apoyado al conservador Jorge Alessandri.

  La mayoría de la DC se opuso a la Unidad Popular y pidió la intervención militar para no caer una dictadura comunista o una guerra civil, salvo un pequeño grupo de demagogos que se opusieron a que Allende fuese sacado. Cuando los militares no les entregaron el poder como ellos querían se opusieron al Gobierno Militar. Se opusieron a la Constitución de 1980 que resguarda los derechos humanos de la primera generación: la vida, la libertad y la propiedad. Ahora están con el cuento de que la propiedad privada tiene una función social. Ese un concepto de Izquierda. El efecto de este último concepto lo vemos en la Venezuela marxista de Nicolás Maduro, que es la fiel copia de la Unidad Popular.

  Antes de fallecer el ex presidente, Patricio Aylwin en una entrevista dijo que él jamás pidió la intervención militar, cuando su sector quien se reunió con la Armada, siendo el nexo entre la marina y la DC, el ex demócrata cristiano, Julio Bazán Álvarez como lo cuenta en su libro Lo derrocó el pueblo. Así como tenemos el hijo tonto de Eduardo Frei Montalva, así tenemos la hija tonta del “Guasón” Aylwin, Mariana Aylwin. A principios de este año, la ex ministra de Educación fue recibir a un galardón a Cuba, sin embargo le fue negada, la visita. Entonces ella comparo la dictadura de los Castro con el Gobierno Cívico-Militar, el cual surgió porque la mayoría de los chilenos no querían que el país se convirtiera en la segunda Cuba Comunista.

  Según el autor Desde las Cenizas, a los pocos días de la caída de Allende llamo un político a un ofrecer sus servicios al nuevo régimen. Era un DC. Desde luego, que lo quisieron, pues ese partido había llevado el país al ruina. Además, proyectándolo al presente, esto es, en el segundo gobierno de Michelle Bachelet, donde han aumentado la burocracia y la deuda, queda claro como el agua, que si los cuatro de la Junta le hubiesen entregado el poder a la DC, el país hubiese permanecido igual de mediocre.

  Cuando los militares devolvieron el poder a los civiles, el demócrata Cristiano, Patricio Aylwin traicionó a los militares entregándoles a la venganza de la izquierda moderada y de la extrema Izquierda. El llamado ‘estadista’ y el hombre de la reconciliación se dejó extorsionar los por grupos armados de la extrema Izquierda, la cual quiso el Informe Rettig y los juicios a los militares que lucharon contra el terrorismo y con aquellos estuvieron ahí, mientras aplicaba la Ley de Amnistía e indultaba a los terroristas. ¡La quinta esencia de la equidad!

  Se dicen que no son socialistas, sin embargo, forma parte de un gobierno y coalición ha aumentado la burocracia hasta llegar a novecientos mil. Un rasgo del socialismo es la burocracia.

 Una de las cosas, creo, que más les desagrada a las personas de derecha es el uso del adjetivo cristiano. En tres cosas la Democracia Cristiana es una Desgracia Cristiana: primero, el trato poco cristiano que reciben los militares en Punta Peuco, a los cuales les niega la igualdad ante ley con todos sus corolarios. La inhumanidad brilla por si sola y desde luego la violación a los derechos humanos. Algunos tontos creen porque estamos en democracia, que es la muletilla de la Izquierda y que prepara el segundo piso de La Moneda, no se violan los derechos humanos. Segundo, votar a favor del aborto por tres causales, que no tienen ningún asidero como mostró un doctor. Tercero, el derecho de las personas de cambiarse de sexo. Y por último, el Sename.

La DC sostiene que no es Izquierda. Sin embargo, tenemos las célebres frases más desafortunadas de la Historia. La primera de Eduardo Frei Montalva:"Hay algo peor que el comunismo, esto es, el anticomunismo".La segunda es de la actual aspirante a la presidencia de la Republica y regente de la DC, Carolina Goic, quien dijo:  “con el PC son mucho más las cosas que nos unen”. A propósito de coincidencias, no hay que olvidar las similitudes que tenía el programa de Radomiro Tomic con el programa de gobierno del Salvador Allende. Eso también se les olvida a los doctorados que trabajan en las universidades. La única diferencia, es que la hoja de ruta de la UP era marxista, y la DC, no.

 Tan chuecos son que hay recordar que según  el ex presidente de ese partido, el senador Ignacio Walker, la DC voto por lealtad a Bachelet, no por el nefasto Programa. Con todo, este mismo demagogo estuvo divulgando las virtudes que tendría la nueva Constitución socialista. Además, de haber aprobado la nefasta reforma tributaria.

 A la Democracia Cristiana le gusta el comunismo y el socialismo con observaciones. El opresivo y dictatorial Nuevo Orden Mundial con observaciones, esto es, con el equivalente al Estatuto de Garantías que firmó Allende.


Carolina Goic pertenece a una coalición que puso como tema de campaña las desigualdades, abusos y privilegios. Con todo, la candidata no ha tenido remordimiento en poner a la parentela en el gobierno. Todo esto, gracias el ex presidente Eduardo Frei Tagle, que derogó el artículo que prohibía expresamente el nepotismo en la administración pública.

No vi el último programa de ‘Tolerancia Cero’. Además,  que no lo hubiese visto, pues no veo la televisión abierta. Sin embargo, escuché lo que decían el invitado. No sabía quién era, hasta el día siguiente por un blog. El invitado era Gutenberg Martínez, quien dijo por vaguedades. Según él, la DC no es de Izquierda ni de Derecha. Su electorado es la clase media. Ese partido está dentro de una coalición que antes de este gobierno había de calificado despectivamente de arribista a la nueva clase media surgida de la ciudad. Luego la Nueva Mayoría con la reforma tributaria expropiatoria le encareció el acceso a bienes como vivienda y vehículos. Les negó a los apoderados de ese sector elegir colegio que ellos quisieran, pues introdujeron la tómbola. Los mismos establecimientos particulares subvencionados tuvieron que pasar a una fundación sin fines de lucro, porque la DC le creyó la tontera de la extrema Izquierda.

Ya que está en franca caída la Democracia Cristiana, no encuentran nada mejor que descubrir por fin, que el ex presidente Eduardo Frei Montalva murió asesinado y no de muerte natural.

El movimiento Ciudadanos del ex ministro de Hacienda del primer gobierno de Bachelet, Andrés Velasco quiere reemplazar a la DC. Son centristas. Por tanto, de Izquierda. Como he dicho anteriormente, Velasco es tan anti derecha como lo fue Eduardo Frei Montalva.  También ni a misa con ellos.




26 de abril de 2017

Galimatías demócrata cristiana







  Cuando apareció que ex periodista y actual senador, Alejandro Guillier lideraba las encuestas, el demagogo el senador de la Democracia Cristiana, Ignacio Walker lo califico de demagogo. Finalmente, cuando el Partido Socialista eligió como su carta presidencial al periodista por sobre el ex presidente Ricardo Lagos, quien hasta hace poco tenía doble militancia, pues su otro partido era el Partido por la Democracia (PPD), Walker escribió una columna en El Mercurio de Santiago titulada Ignacio Walker Socialismo y Populismo: de Ibañez a Guillier. Tal cual, como si la Nueva Mayoría y su principal líder, Michelle Bachelet no fuesen populistas, ni socialistas.

   Además, de las declaraciones de Walker, aparecieron las declaraciones del actual presidente de la Democracia Cristiana, Carolina Goic en primera plana: “Es un proyecto más bien de Izquierda la DC queda afuera”. Ella había dicho hace tiempo que su partido tenía muchas coincidencias con el Partido Comunista. En la radio Agricultura, el humorista y locutor Checho Irane había comentado que el día anterior estuvo Goic, a quien la apreciaba porque había luchado contra el cáncer. Él dijo que por ser de centro, viven con indefiniciones. Ese comentario no me gusto, ya que teniendo como criterio que existe lo verdadero y la falso, las indefiniciones de los cuales alardean los demócratas cristianos chilenos no tiene sentido. Existe la verdad y su opuesto. No existe eso de media verdad, media falsedad.

   ¿Cómo razona la DC? Primero, no existe el llamado ‘centro’, lo existe es un partido de Izquierda. Basta ver los hechos. La Democracia Cristiana chilena siempre ha votado o estado con la Izquierda revolucionaria. Haciendo memoria, basta recordar que los programas entre Tomic y Allende eran similares. Ya no existía la segunda vuelta en 1970, los senadores demócratas cristianos votaron por Salvador Allende como presidente de la República.Segundo, la DC es un partido socialista hasta comunista. Desde luego que ellos siempre negaran que son socialistas, pues éstos están en el Partido Socialista. Lo mismo con la ideología comunista. Les atrae y a la vez la rechazan. El comunitarismo que propiciaban tal vez era una suerte entre socialismo, comunista y un poco de capitalismo. Nunca supieron qué cosa era. O sea, una economía mixta. Tercero, la Democracia Cristiana se opuso a las reformas económicas que hicieron los militares junto con los ‘Chicago Boys’, augurando desde su centro de estudio, un futuro apocalíptico para el país, lo que resultó falso. Cuarto, ese partido formo la ex Concertación. Y finalmente, la Nueva Mayoría, que es la Concertación más el Partido Comunista. Ignacio Walker  escribió en una carta que el objetivo de la DC hace más cuarenta años era disputarle el mundo popular a la izquierda marxista: “Junto con transformar un orden social injusto, aprendí también que la misión de la DC en Chile era disputarle el mundo popular a la izquierda marxista. Y lo hicimos. La epopeya de Frei Montalva en torno a la "Revolución en Libertad" fue una de las grandes demostraciones de aquello”. El objetivo de la DC fracasó, ya pavimento el camino a la UP. Primero fueron cómplices pasivos con el gobierno de Eduardo Frei padre con sus reformas, una de ellas al concepto de propiedad, y luego cómplices activos del gobierno marxista, al darle los votos a Allende. La DC ni como dique ni como bisagra sirvió para detener el marxismo. Walker cree que fue todo un éxito.

   A fines del gobierno de Eduardo Frei Montalva o para ser más exacto tres años antes de que llegara Allende al poder, brasileño Dr.Fabio Vidigal Xavier de Silveira , Director de la Sociedad Brasileña de Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad, autor del libro Frei, el Kerensky chileno escribió: “Se llegará a un régimen marxista total, introducido directa o indirectamente por la Democracia Cristiana. Y en este desarrollo de hechos la historia dirá que el Sr. Eduardo Frei sirvió eximiamente de Kerensky”. Concluyé:”muy posiblemente querrán mañana como salvador de la patria, un Allende, un Jerez, un Silva Solar o un Chonchol. Cualquiera de éstos servirá a Fidel”. El resto es historia.

   Cuando leí las palabras de Goic, no me acordaba de la palabra que los representaba. Se me vino a la mente, la palabra trabalenguas. Sin embargo, esa no era la palabra, sino galimatías, las palabras sin sentido. Esa es la ideología de la Democracia Cristiana chilena. Esa es de izquierda a diferencia de la Democracia Cristiana alemana.

  Cuando un demócrata cristiano habla, no dice nada. Lo podríamos comparar con el spam del correo electrónico.

   El año pasado a raíz de una polémica que hubo entre la Democracia Cristiana y un obispo, que manifestó que ese partido no debiera usar el apelativo cristiano, ya que había apoyado legislar el aborto con sus tres causales, alguien le saco en cara a Ignacio Walker que contradictorio. Eso iba en contra lo que enseñaba la Iglesia Católica. Lo mismo con el nombre católico. En una carta que escribió el senador, concluye al final : “Yo sé que la DC incomoda a muchos. Eso ha sido así desde siempre. “No es fácil instalar un partido de inspiración humanista y cristiana, y de vocación popular, de carácter no confesional y no clerical, al interior de un espacio de centroizquierda (como lo ha sido la DC desde el Frente Popular hasta la Nueva Mayoría). Hemos sido signo de contradicción desde nuestro nacimiento como partido”. No se puede vivir así, pues es un insulto a la razón, la lógica y sentido común. Se está a favor de una sociedad libre o no. No hay términos medios para la defensa de las libertades.

   A decir verdad, desde que comencé a tomar conciencia política, por así decirlo, siempre me cargo que ese partido usara el nombre cristiano. Me daba la impresión de que la Democracia Cristiana con el apoyo de la Iglesia chilena tenía el monopolio de ese nombre. Mientras escribo este post, encontré las siguientes palabras o galimatías de Ignacio Walker del 12/7/2016: “La Democracia Cristiana no es y nunca será un partido de izquierda”. Si no es de izquierda, entonces es de derecha. Èl nos dirá que tampoco es de derecha. La DC acordó con el PC los grandes lineamientos que tendría la nueva constitución: el Estado como eje de la economía, acabar con el principio de subsidiariedad y, por último reformular el concepto de propiedad privada, las cual debe estar al servicio del bien común o a estar en una función social. O sea, socialismo. ¿Esos pilares con los cuales se quiere construir la nueva constitución no son socialista o de izquierda? Predicar la distribución de la riqueza, o sea, quitarle a unos para dárselos a otros eso ser de izquierda.

   También el año pasado antes de efectuarse la reunión doctrinaria de la DC en Punta Tralca, Ignacio Walker dijo que: “El Partido Demócrata Cristiano no tiene complejos, menos inferioridad”. En realidad son acomplejados y tienen complejo de inferioridad. Se siente acomplejados porque nacieron burgueses. Tienen complejo de culpa. Por eso, predican la justicia social que no es justicia, sino injusticia. La justicia social para los otros, no para ellos. La última expresión de esa tontera es la propiedad privada en relación con su función social como propone la nueva Constitución de Bachelet. Si creen en eso, por qué no expropiamos la residencia de Mariana Aylwin, Carolina Goic, Ignacio Walker, Andrés Zaldívar, entre otros próceres de ese partido y las convertimos en un hogar de ancianos o en un centro médico que atienda alguna especialidad. La propiedad donde ellos habitan tendría una función social que ahora, lamentablemente, no tienen.

    La DC chilena se escandaliza con la desigualad natural de los hombres disfrutando de la libertad, en cada cual elige distintos caminos, cada cual tienen diferentes talentos y cada cual sabe lo que hace con su vida. Un persona querrá ser millonario, otra, no. Una persona hace deporte, otra persona fuma como chimenea. Una persona aspira ser dueño de una empresa, otra se conforma con ser empleado.

    Según la editorial del sitio CredoChile Tres izquierdas y dos centros, la DC ha perdido su apoyo de las bases, ya que están son de centro. Distingue tres izquierdas. La primera izquierda tradicional agrupada en el PC, PPD y PS. La segunda y nueva izquierda representada por el movimiento “Frente Amplio’ Por último la DC. Según Walker, su partido no es de izquierda. El centro político no existe. Para entender las expresiones ‘centro derecha’ o ‘centro izquierda’, hay que verlas desde otra óptica. Cuando los políticos de derecha, se llaman de ‘centro derecha’, quieren parecerse a la izquierda. Por el contrario, cuando los políticos de izquierda quieren aparecer moderados usan la expresión ‘centro izquierda’, como es el caso de la Democracia Cristiana, quien a principios de los noventa acepto el modelo económico heredado de los militares, por puro pragmatismo, no por convicción. De ahí la célebre frase del presidente Aylwin que reflejaba ignorancia por parte de él: “El mercado es cruel”. A la vez, que comenzaban a erosionar el modelo con contra reformas que crearon el corporativismos de la “Alianza Público-Privada”. Las bases de la DC son burgueses consignas de socialistas como igualitarismo, justicia social y distribución de la riqueza. Además, siempre y cuando la izquierda revolucionaria no les afecte a ellos como ocurrió durante la UP.

   Según Luis Larraín, actual director del Instituto Libertad y Desarrollo, la DC se siente incómoda con la Nueva Mayoría: “la Democracia Cristiana se encuentra cautiva en una alianza que no le satisface plenamente, pero que le conviene en el corto plazo”. Lo que es falso, después de todo, lo importa son las pegas como él mismo dice. En lo que se equivoca Larraín, es que la DC chilena jamás ha tenido una identidad.

   Una de las características del senador Walker, es que él ha apoyado las reformas de la Nueva Mayoría más observaciones. La editorial CredoChile habla de ‘matices’. Bueno ese es el sello de la DC. 
   Le dieron el voto a Salvador Allende, pero con observaciones. Estas  fueron el Estatuto de Garantías que la Unidad Popular no respeto.
 Apoyaron la “retroexcavadora”, pero con observaciones. 
 Les gusta el comunismo, pero con observaciones.

  Galimatías significa “lenguaje difícil de comprender o confusión de ideas”, o bien, confusión o desorden.

  La Democracia Cristiana chilena no ha sido una bendición como dice Ignacio Walker en su carta, sino, por el contrario, una maldición tal como dijo hace más cuarenta años el brasileño Plinio Correa: “La Democracia Cristiana es la maldición de Chile”.

24 de noviembre de 2016

Y la revolución comunista sigue su curso








¿Alguien pensó que con la alta abstención de las elecciones municipales de este año el Gobierno de Michelle Bachelet iba a dar un giro de 180º, como el conservador heterodoxo Daniel Mansuy pensó en el tiempo de llamado ‘realismo sin renuncia’ teniendo en mente los gobiernos socialistas francés de François Mitterrand, el cual tuvo que cambiar en su segundo tiempo? Su última línea lo dice todo: “No es seguro que mañana podamos decir lo mismo de Michelle Bachelet”. Además, Bachelet jamás se ha identificado ya sea la socialdemocracia alemana, ya sea el laborismo inglés, ya sea el socialismo francés o con el socialismo español, cuando el PSOE abandono el leninismo. Su mundo es el comunismo, ya sea la cárcel de la ex RDA, ya sea la isla cárcel de Cuba manejada por los hermanos Castro.

   Según el sitio el Pulso , en septiembre la Democracia Cristiana y el Partido Comunista habían establecido un acuerdo base en el documento “Hacia un nuevo pacto de convivencia”. En ella los abogados establecen: “Nos hemos preguntado lo siguiente: ¿Pueden dos partidos, como la Democracia Cristiana y el Partido Comunista -partidos con matrices ideológicas disímiles - contribuir objetiva y responsablemente al propósito de que el proceso constituyente prospere en beneficio de nuestro país? En nuestra opinión, no se trata de una posibilidad sino más bien de un deber”.

   De un universo electoral de 18 millones, el Partido Comunista en la elección municipal apenas obtuvo 250.000 votos. Lo que es nada misma. Sin embargo, desafortunadamente para el país ese el partido que lleva la batuta, marca el norte y la dirección del gobierno. Un minoría insignificante.

   El mencionado documento lo firmaron los abogados Jorge Correa Sutil, María Pía Silva y Javier Couso por parte de la Democracia Cristiana. El último abogado, si es mi memoria no falla estuvo trabajando en el CEP y formó parte de la Comisión Valech. Por parte del Partido Comunista firmaron los abogados Jaime Gajardo, Carlos Arrue, Patricio Palme y Bárbara Sepúlveda.

  Las conclusión de los abogados de la Democracia Cristiana y el Partido Comunista es que el Estado tenga mayor injerencia en la economía, al contrario de lo que sostiene la Constitución de 1980: “pueden convenir en una visión común en torno al rol del Estado que incluye su función activa en la economía, dado que tenemos una visión crítica de la forma en que la Constitución de 1980 entiende su tarea subsidiaria”. La Nueva Mayoría no son capaces de mejorar la salud y la educación pública, así y todo, estos iluminados quieren meterse en la economía. Dudo que el paro público que hubo en noviembre los haya hecho repensar sus planteamientos. La empresa estatal Codelco está en quiebra. Eso tampoco les importa. Pronto el país va quebrar.

  Tienen varias cosas en común esos dos partidos. Ambos son estatistas y burócratas. Ambos creen en la tontera de que la propiedad privada ha de tener una función social o estar supeditada al bien común. Ambos son comunistas.

   Según la Nueva Constitución que desean los socialista burgueses y los marxistas, el eje del nuevo texto son los derechos humanos en todos los ámbitos: “apreciación común sobre la centralidad de los derechos humanos y podemos coincidir en que los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, serán parte sustancial de la futura construcción legal”. Teniendo en alta consideración la dignidad humana y las libertades y sobre todo “sobre los avances alcanzados por la humanidad en materia de DDHH”.

  Queda claro como el agua que la Democracia Cristiana no considera los crímenes y atentados del grupo terrorista del FPMR, brazo armado del Partido Comunista como una violación a los derechos humanos, en que perdieron las vidas tanto civiles como militares. Por tanto, no hay que tomarse en serio cuando hablan de ‘las violaciones sistemáticas a los derechos humanos’ bajo el Gobierno Militar.

   Si en realidad le importa la dignidad humana, entonces los militares ancianos en el gulag de Punta Peuco estarían libres, pues es un atentado a los derechos humanos no aplicar la igualdad ante la ley y no darle los mismos beneficios que recibieron los terroristas. Eso me recuerda, que cuando Bachelet fue a la ONU en septiembre hablo de los derechos humanos para referirse a Venezuela, sin nombrar el país, como si en democracia y en su propio país a los militares se les niega la ley. Se supone que en democracia no se violan los derechos humanos.

  Para el director de la Fundación Horizontal y miembro del Partido Evópoli, el neoderechista, Hernán Larraín Matte, y que además, formó parte del Consejo de Observadores del Proceso Constituyente afirmó, cuando éste hubo acabado: “No podemos decir que Chile habló”. Obvio, si nadie le intereso. Si el temario estaba predeterminado de antemano. Así que no se podía proponer cualquiera cosa. Con todo, al terminar el Proceso Constituyente la mayoría de los participaron proponían ideas más en sintonía con la Nueva Mayoría, esto es, que los derechos sociales estuviesen garantizados en la nueva Constitución. Esos derechos que tanto les gustan a los progresistas burgueses y marxistas son privilegios que se financian a costa de los demás.

  En los 15 mil Encuentros Locales auto convocado solo participaron 83 mil personas de un universo de 14.121.316 electores, lo que representa apenas el 0,58% del electoral. Hay que tener en cuenta que en los cabildos podían partcipar hasta los menos de edad, desde los 14 años.

   Luego de la lluvia de ideas que fue el proceso constituyente, la revista Que Pasa cuenta que La Moneda encargó un grupo de profesionales de distintas áreas humanidades y ciencias sociales de la Universidad de Diego Portales recoger en forma sistemática, esto es, en frases claras y distintas las propuestas de los cabildos. En otras palabras codificar. En los Encuentros Locales (ELAS) se registraron 256 mil ideas. Dicho sea de paso, los profesionales trabajan en el sótano de la mencionada universidad.
   ¿Cómo filtran tantas ideas? A través de una metodología. Conforme a ésta, según cuenta Que Pasa: “Su sueldo es por frase sistematizada, por ello el ritmo de trabajo es intenso, casi sin detenciones y en algunas ocasiones alcanzando el día y la noche. Trescientas opiniones, en promedio, son las que codifican por día, en un diseño metodológico que se creó para cumplir con el inexorable mandato presidencial: que cada opinión de los participantes fuera recogida de forma fidedigna”. Trabajólicos.  Si bien el trabajo de los profesionales terminó en octubre, el Gobierno no está apuro, pues no quiere desprolijidad.

   La persona a cargo del equipo de 100 personas es, pues, el filósofo Claudio Fuentes, director del Centro de Estudios de Argumentación y Razonamiento de la Facultad de Psicología de la Universidad Diego Portales. El propósito de la metodología es que no haya ambigüedad o interpretación en las frases: “tenga una estructura gramatical estándar para que pueda ser procesada de forma irrestrictamente descriptiva, con el fin de que no exista ningún juicio interpretativo”.

  Asimismo, Que Pasa nos cuenta que la Secretaría General de la Presidencia buscó un método fiable, ya que no había una experiencia internacional o nacional para procesar las opiniones de las personas que participaron en los cabildos. El Gobierno no quería una muestra al estilo de las encuestas, sino “la fidelidad de lo expresado por los ciudadanos que participaron del proceso y, además, porque abarcaba el universo de esas opiniones”. El informe final que le entregaran al presidente de la República estará divido en cuatro ejes: derechos, deberes, instituciones y valores.

   Según revela Que Pasa, el Gobierno en un acto en la plaza de la Constitución va mostrar las bases ciudadanas con una exposición sobre la participación del nuevo texto: “El proceso seguirá su curso normal, asegura la misma fuente”. Como si nada.

   Ahora bien, ¿no encuentran que se oponen abiertamente el acuerdo de la Democracia Cristiana con el Partido Comunista sobre la Constitución y el proceso constituyente? El primero es elitista y el segundo son las opiniones de las personas que participaron en los cabildos. Y entre los dos, está el equipo de profesionales que tiene que ordenar las frases.

   La Revolución sigue su curso. Los cambios de ministros que ha habido no significan nada. Al Partido Comunista no le gustaba el demócrata cristiano, Jorge Burgos. El partido de Camila Vallejo se identifica con el ex ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, quien ocupa el cargo de Secretario General de la Presidencia. Por tanto, pertenece al círculo hierro de Bachelet. Una prueba de ello, son las recientes declaraciones del diputado de la retroexcavadora y primer vicepresidente del Partido por la Democracia (PPD), Jaime Quintana , quien dijo: "Eyzaguirre representa las reformas". Antes había dicho que la oposición había criticado el equipo político: "Aquí hay quienes han criticado fuertemente al equipo político, pero, en el fondo, lo que quisieran es retrasar o derechamente frenar las reformas". Como si nada.

   Lo anterior me lleva a una frase recurrente del jurista constitucional de Bachelet, Fernando Atria en su libro La Constitución tramposa, es que tenemos un modo de vida impuesto conforme al rayado de cancha de la Constitución de 1980.  En esta última a igual que en la Constitución norteamericana cada persona persigue son fines, mientras no viole la libertad, la vida y la propiedad de las otras personas: “Cuando mira al pasado, la pregunta es por el modo de vida, la forma de existencia política que hemos asumido viviendo bajo una decisión que en origen pudo haber sido heterónoma, impuesta”.

   Después compara la Constitución actual con las cadenas: “Es claro que esto entraña un riesgo de falsa conciencia, de que nos ocurra como al tío Tom y nos enamoremos de nuestras propias cadenas convenciéndonos de que no son cadenas”. Supongo que la libertad de enseñanza es una cadena como también la libertad de emprender y el resguardo de la propiedad privada. Más adelante dice: “Instituciones heterónomamente impuestas pueden someter al pueblo por la fuerza por diecisiete años, primero, y después si el trauma es suficientemente grande, por veinte años o más”.El negocio de la Izquierda es parasitar de lo que llaman trauma, aun cuando tres cuartas partes de la población apoyo el 11 de septiembre chileno.

  Según Atria, la crisis de legitimidad del actual ordenamiento económico y constitucional se puso de manifiesto con las manifestaciones estudiantiles que comenzaron el 2011, en el gobierno de Piñera: “que el pueblo chileno ya no acepta que los términos fundamentales de la vida en común sean los que quiso Pinochet o sus partidario…”.

   Sin embargo, en estos dos años y tanto del segundo gobierno de Bachelet, la Nueva Mayoría ha querido alterar el modo de vida que le gustan a los chilenos. Ella no escucha.

  Espero que en la próxima elección presidencial, la abstención llegue a un 80%, de ese modo la constitución chavista de Bachelet carecerá de legitimidad.

16 de julio de 2016

Le creen aún a los cómplices activos y pasivos de la Democracia Cristiana







   Alex Kaiser , director ejecutivo de la Fundación para el Progreso planteó una especia de alianza entre varios partidos contra la retroexcavadora en su artículo El consenso socialdemócrata: “Sin duda, UDI, RN, Ciudadanos, Amplitud y Evópoli y al menos parte de la DC, no quieren la retroexcavadora socialista de Quintana, Andrade, Bachelet y compañía. No ven con buenos ojos un Estado filo socialista que controle totalmente en la educación, que prometa beneficios que no puede cumplir, que se expanda vorazmente aniquilando la libertad individual bajo el pretexto de lograr igualdad o que reemplace a la sociedad civil en aquello que esta pueda hacer relativamente bien”. Según él, ellos son los moderados.

   La DC siempre ha sido socialista bordeando el comunismo. O bien, abiertamente comunista. Desde luego, que ellos jamás reconocerán eso. Dirán: “No somos ni derecha ni izquierda”.

   Lo que plantea el escritor jamás se dará, porque el grupo Ciudadanos liderados por el ex ministro de Hacienda del primer gobierno de Bachalet, Andrés Velasco está anti derecha como lo era Eduardo Frei Montalva. Velasco prefirió votar en la última elección por su ex jefa a por Evelyn Matthei. La única posibilidad que ocurra tal alianza, es que lleguemos a una circunstancia parecida a la Unidad Popular. Donde la única salida, sea apunta de pistolas.

   No sé en cuáles demócratas cristianos moderados está pensando Kaiser. ¿Enrique Krausse, Mariana Aylwin, en el abogado Jorge Correa Sutil, Andrés Zaldívar, Ignacio Walker, Eduardo Frei Tagle, Jorge Burgos, Gutemberg Martínez, Soledad Alvear, Alejandro Foxley? En algunos sitios y blogs reproducen algunas columnas u opiniones de políticos de ese partido que se han opuesto aparentemente a la retroexcavadora de la Nueva Mayoría. A decir verdad, su opinión no me interesa, ya que carece de sentido leer sus reparos ante tal o cual reforma del oficialismo, si por una parte, votaron por Bachelet a sabiendas que querían poner el país patas para arriba, y por otra parte, siguen en la Nueva Mayoría. Me dirán que en toda alianza hay matices. Un ejemplo de ellos, fue la declaración de la ex ministra de Educación e hija del ex presidente Aylwin, Mariana, quien dijo en enero de este año: "Hay un estilo totalitario y sectario en el Gobierno cada vez que uno hace una crítica”. Para la mandataria su modelo es la ex RDA.

  Los moderados nos quieren hacer creen que en la Nueva Constitución se respetara la propiedad privada, cosa que la actual la resguarda, con el leve matiz de que estará en función del bien común o tendrá una función social. Esa es la letra chica.  Es un detalle sin importancia.

  Según los moderados, la Reforma Tributaria expropiatoria no iba afectar la economía y el crecimiento.

   ¿A los moderados los han visto o escuchado alegando de la parcialidad con que actúa el Servicio de Impuestos Internos y la Fiscalía, pues solamente persiguen a los políticos de la UDI o cercanos a ella? Pero están los hijos del senador Pizarro en la mira de la Justicia o los fiscales.

¿Los moderados de la Democracia Cristiana apoyaron la iniciativa del ex presidente de la República, Patricio Aylwin de re interpretar la Ley de Amnistía para los militares, mientras les concedía el beneficio de ese ley a los terroristas. Además de los indultos a éstos últimos bajo los gobiernos de la ex Concertación? No esperen de los moderados, que los militares presos ancianos en el gulag de Punta Peuco salgan libres por la igualdad ante ley. Los moderados apoyan la prevaricación de los jueces, entre otras cosas. Quizás me digan de la reciente iniciativa de algunos parlamentarios y hombres de Iglesia, que a los reos salgan libres en el caso de que tenga una enfermedad terminal. Tal vez, esperan un elogio por su humanitarismo. Un propuesta mediocre e indecente, pues lo decente es, simplemente, que tenga el mismo trato que aquellos que mataron, secuestraron y ponían bombas, ya sea primero por Revolución Comunista de Allende, ya sea por oponerse al Gobierno Militar. Pero eso es otro post.

   Luego señala que la Democracia Cristiana chilena ha jugado históricamente el papel de tonto inútil de la Izquierda más radical. Para Kaiser, los partidos mencionados “no existen diferencias irreconciliables”, a excepción de la DC más socialistas.

   Otro que creen los políticos de la DC es, pues, Rafael Ariztía , socio de MFO Advisors escribe en su columna Y después de la retroexcavadora de Michelle, ¿qué?: “Quienes tenían alguna esperanza de que con los ministros Burgos y Valdés, la moderación y la sensatez podría ganar la partida, ha terminado por desencantarse. Burgos ya tiró la toalla y Valdés entregó la oreja. Con ello quedo claro el mensaje: los dos años que le quedan a este gobierno no serán fáciles”.

   Finalmente, están las palabras del político de la Unión Demócrata Independiente (UDI), el senador Juan Antonio Coloma, en una entrevista publicada en El Mercurio de Santiago del 2.07.2016 afirma en primera plana, en a sección Nacional: “Al salir Jorge Burgos se acabó cualquiera contención para la izquierda en nuestro país”. Aún no entiende que la Democracia Cristiana ha apoyado cada iniciativa de la Izquierda Revolucionaria, desde 1990. Los políticos de la ex derecha no entienden nada Historia.

   Las personas que tienen claro cómo es la Democracia Cristiana chilena, es el grupo conservador católico del sitio AcciónFamilia . Muestran como se desenvuelve ese partido, que tanto mal le ha hecho al país, además de la Izquierda Revolucionaria. He aquí las características. En primer lugar, el centrismo quiere hacer creer que neutralidad con indecisión. La neutralidad abstracta redunda en beneficio de la Izquierda. En segundo lugar, cuando un tema llega a nivel de discordia, el demócrata cristiana buscara o imponer la paz a cualquier costo, donde los anticomunistas ceden ante los comunistas. Como corolario, “ la indecisión democratacristiana termina siempre por una ayuda a la izquierda, inclusive a la izquierda más radical”. Peor aún, el DC se escandalizara de la radicalización. En tercer lugar, el autor señala que “El democratacristiano es, la mayoría de las veces, un ente atormentado por una escisión interior. Palpitan en él simpatías profundas, aunque inconfesadas, por el comunismo”. Como dije más arriba y lo he dicho en este blog, ese partido bordea el comunismo. O bien, ni neoliberalismo ni socialismo: comunismo. Recuerden que no había diferencias entre el programa del candidato presidencial del DC, Rodomiro Tomic con el programa de gobierno del marxista, Salvador Allende. Los próceres y luminarias de ese partido se sentían orgullosos. Agrega el columnista, que por las relaciones, los hábitos, sus intereses y sus convicciones superficiales no lo atan al comunismo. Si son tan burgueses que les gusta los productos y servicios del capitalismo. Basta ver no más al senador Ignacio Walker, quien estudió en el Saint George. Me pueden decir, ¿Cómo alguien del barrio alto de Santiago siente la necesidad de establecer alianzas con el Partido Comunista?

   Sus hábitos y relaciones le impiden declararse pro comunista. Luego si le sacaran sus tendencias o simpatía pro comunista, tendrían que renunciar a sus utopías o devaneos, como dice el autor. Por eso, la Democracia Cristiana chilena es de Izquierda, entre otras razones. Ahora bien, para salir de ese embrollo que tiene en su psique, el DC quiere convencer que él es neutral, escondiendo su profunda simpatía hacia la Izquierda.

   Si comparamos ese análisis de AcciónFamilia sobre la Democracia Cristiana con algunos académicos de la ex derecha, veremos que estos últimos no tienen la valentía de admitir que la DC es comunista. No es una garantía que unos académicos que trabajen en un think tank o en la universidad sean serios, cuando elogien a un partido que se lleva bien con los malos, y además, es colaboracionista. Pondré dos ejemplos.

   El primero es del filósofo y profesor de la Universidad de los Andes, Joaquín García Huidobro, quien hace poco publicaron el libro Nos fuimos quedando en silencio junto con otros académicos, quienes de se denominan conservador heterodoxos. Naturalmente, me refiero a su opinión sobre la Democracia Cristiana. En efecto, el profesor el 2011 escribió la columna DC: un artículo de primera necesidad. Se pregunta si sería bueno que desapareciese. Él responde negativamente. Según García Huidobro ese partido aprendió, ya que dejo de lado el mesianismo de la década del setenta. Luego escribe: “Importante también, decisiva, fue su participación tanto en la oposición a la Unidad Popular como en la transición a democracia. En ambos casos, sus líderes ejercieron la fortaleza y la prudencia, virtudes que sus críticos insisten negarle”. Omite que la DC dio su voto para que saliera Allende a sabiendas de lo que iba ocurrir y la famosa prudencia fue nada más que cobardía ante los grupos terroristas que extorsionaron al Gobierno a cambio del Informe Rettig y de perseguir a los militares. Esa fue la moneda de cambio de la impecable transición.

 Asimismo, para el filósofo “Ella nunca podrá ser un partido instrumental. Para ellas las ideas no son un lujo, sino una condición necesaria para seguir viviendo”. Falso. La Democracia Cristiana se va donde calienta el sol. Eso ser instrumental. El zalamero dice: “Democracia Cristiana, sé tú misma, sé fuerte, muchos chilenos te extrañamos. Eres un artículo de primera necesidad”.

   Ahora bien, cuando se aprobó la nefasta Reforma Educacional, el académico escribió : “Yo admiro a quienes perjudican sus intereses por permanecer fieles a sus convicciones; y puedo llegar a entender a quienes, en un momento debilidad, sacrifican sus ideales para salvaguardar sus conveniencias. Pero en estos día la DC ha ido simultáneamente en contra de sus convicciones y de sus interesas, lo que resulta de todo incomprensible”. Hubiese sido mejor que no apoyaran a Bachelet y que dejaran de molestar a los colegios particulares subvencionados con la tontera de lucro, mientras la nomenclatura de ese partido, educa a sus hijos y nietos en colegios particulares pagados. Agrega más adelante: “Chile sufre una marea estatista”. La DC es estatista. Antes que Kaiser formulara el consenso socialdemócrata, el filósofo decía algo parecido: “la Izquierda moderada, la DC y la centroderecha no deben temer a la fumigadora de la Nueva Mayoría”. La Democracia Cristiana no se ha salido de esa coalición.

   Desde el lado liberal ya conocemos la opinión aduladora a ese partido en las palabras de Luis Larraín, actual director del Instituto Libertad y Desarrollo : “Hace 50 años atrás, en 1964, la Democracia Cristiana vivió uno de sus momentos más gloriosos. Cientos de miles de jóvenes que habían venido de todas partes de Chile se congregaban en el Parque Cousiño a escuchar a su líder, Eduardo Frei Montalva Era la marcha de la Patria Joven, acto señero de la campaña que llevó por primera vez a un militante de ese partido a la Presidencia de la República, para realizar en Chile su Revolución en Libertad”. Después elogia el primer gobierno de la Concertación.

   Como ven ninguno de los académicos, ya sea liberales o conservadores no llegan al psiquismo de la Democracia Cristiana y admitir conclusión del autor de AccionFamilia: “El democratacristiano es un indeciso de fachada, un izquierdista de corazón, jamás un auténtico neutral”.

23 de mayo de 2016

Constitución y Revolución







 ¡Qué distinto hubiese sido, si la prensa hubiese puesto en los pies en la tierra a Bachelet cuando ganó en el 2013! En efecto, los medios abultaron un éxito electoral que no era tal. El diario ‘La Tercera’ en su portada al día siguiente de la elección presidencial aparece la candidata electa con las siguientes palabras: “Es un momento de iniciar transformaciones a fondo”. Más abajo aparece el porcentaje con cual ganó con respecto a la candidata de la ex derecha, 62,16%. Ahora bien, con respecto a todo el padrón electoral obtuvo apenas un 26% de los votos menos que Salvador Allende. Como dijeron hace dos años, la Nueva Mayoría se convirtió en la Nueva Minoría. Ese porcentaje se ha mantenido más o menos en todas las encuestas. La prensa no hizo su trabajo.


  Los chilenos todavía no se dan cuentan que estamos inmerso en una Revolución Comunista, cuyo único propósito es que la actual coalición gobernante, la Nueva Mayoría tenga el poder total. Actualmente, ya tiene el Poder Judicial, el Servicio de Impuestos Internos (SII), la fiscalía y el Congreso. Chile no necesita de ninguna de las reformas que ha impulsado la coalición Demócrata Cristiano Socialista Comunista. No era necesaria la reforma tributaria, ni la reforma a los colegios particulares subvencionados, ni la Nueva Constitución y, por último, la reforma que quieren hacer la educación superior.

    En primer lugar, a Bachelet le encanta hablar igual que Salvador Allende, pues en su último discurso del 21 de mayo del 2015 se expreso así: “Chile está viviendo uno de los procesos transformadores más importantes de su historia”. No me había dado ni cuenta. La única transformación importante fue la hicieron los militares que gobernaron entre septiembre de 1973 y marzo de 1990. A decir verdad, el país está retrocediendo. Según el liberal, Ricardo Valenzuela, “regresaba Bachelet para, haciendo uso del populismo, de nuevo enviar a Chile al abismo (línea roja al final). Un abismo del que tal vez ya no se pueda rescatar”. Así es nuestro presente, sin embargo, la mayoría los chilenos aún no despiertan.

   En segundo lugar, ella es la revolucionaria que quiere cambiar el país, sólo porque la coalición que la apoya le tiene envidia a las transformaciones que hizo el Gobierno Cívico Militar. Lo que más les duele es que esas reformas fueron buenas y exitosas a diferencias de todas las reformas que realizo la ex Concertación y su sucesora la Nueva Mayoría. Además, no son los emprendedores o empresarios que haciendo las cosas distintas, cambian el mundo. En el nuevo Chile que todos queremos, la actividad de los privados estará restringida. Hay que dejar a los particulares como incompetentes, negligentes, irresponsables, egoístas y que el único que puede hacer bien las cosas en todos los ámbitos es el Estado. La realidad dice lo contrario.

 Yo harían dos reformas importantes a la actual Constitución. La primera, es poner la firma del general Pinochet y sus ministros en vez del socialista Ricardo Lagos, quien no cree en la propiedad privada ni el rol subsidiario del Estado y lo peor aún, es que se ufana del gobierno marxista de Salvador Allende que es contrapunto de la Constitución del 80. Desde luego, que ningún político de la ex derecha si lo sacaría en cara en un foro. El ex presidente socialista apoya una nueva Constitución. Lo segundo, es poner un artículo sobre el empêchement, ya que no se puede dejar que gobierne un loco o una loca, que vive en un mundo paralelo creyendo que estamos de mil maravillas, mientras vamos en picada.

 Aun cuando se inicio el proceso constituyente cabe señalar que es ilegal e ilegitimo, pues no tiene los quórum para cambiar la Constitución. Esto último ni siquiera le importa a la oposición. A decir verdad, no hay tal.

 Una persona puede votar a los 18 años. En este proceso hasta pueden participar los menores de edad desde los 14 años. Con todo, gracias a las legislaciones que hizo la ex Concertación, los menores de edad no tienen capacidad de discernir entre el bien y mal. Por esa misma razón, la mayoría de los delincuentes son menores de 18 años. Y pasan ‘piola’ frente a los tribunales de Justicia. ¿Alguien lo puede entender?

  En esa oportunidad también Bachelet dijo: “En la mayoría de mis compatriotas, en un momento de grandes y expectativas”. Sólo un 26% de la población les interesa lo que haga el gobierno. Ahora bien, Bachelet por cadena de televisión sobre el inicio del proceso constituyente afirmó: “Recordarles que todos debemos ser una garantía para que los ciudadanos sean los protagonistas de este proceso y puedan expresarse libremente sus opiniones y los que quieren en nuestro país”. Agregó: “Que puedan participar con confianza y que participen porque eso nos va a permitir que tengamos un buen país”. Con la nueva Constitución socialista no existirá el principio de subsidiariedad, ni mucho menos la propiedad privada va estar reguardada. Así, con el nuevo texto Fundamental tenemos asegurados la educación y la salud gratis, aun cuando el país no tenga plata y este endeudado. El papel todo aguanta.

  Según una encuesta, para la mayoría de las personas no es un prioridad ni reformar ni cambiar la Constitución, pues les preocupa la delincuencia que cada vez está más agresiva, el terrorismo en la región de La Araucanía y desempleo producto de las reformas, que ha provocado una recesión. Desde luego, que los iluminados de la Nueva Mayoría van a culpar a causas externas, no internas provocadas por el Gobierno.

  Hay dos cosas que siempre la Izquierda se ha identificado. Una es la imagen de derribar un bastión de los poderosos, de ahí la expresión: “Tomarse el Palacio de Invierno”, cuando ellos llegan el poder. Ya que las nuevas generaciones no tienen idea de la Historia del siglo XX, el Palacio de Invierno era la casa real de los zares de Rusia, hasta que los comunistas se tomaron el poder. La otra imagen que tan les gusta es la cientos de personas reunidas en una asamblea, aunque no digan nada, no hagan nada y calienten el asiento decidiendo los destinos del país que viene de la Revolución Francesa. La Rusia zarista tenía la Duma, que es el parlamento de ese país y los revolucionarios mencheviques sacaron como poder paralelo los soviets, donde participaban los liberales, los socialdemócratas, los partidarios de la monarquía, hasta los bolcheviques (comunista), que eran minoría se tomo todo el poder. Y se acabo la democracia participativa de los soviets aceptando solamente los comunistas.

 La idea filosófica política que subyace es de la voluntad general. He allí el origen de la Asamblea Constituyente.

 Transformación significa Revolución
. 
 El abogado Marcelo Elissalde recuerda primero que la Constitución de 1980 ha sido el texto Fundamental más ratificado en nuestra Historia, desde la Independencia. Señala, en primer lugar, que los textos anteriores nacieron en momentos conflictivos del país. Por ejemplo, la Constitución de 1925 que tanto dicen admiraba la Izquierda y que no respeto con la UP, recién entro actuar en 1932 con la llegada de Arturo Alessandri Palma.

 En segundo lugar, pone varios ejemplos, donde a Constitución no nació de la voluntad popular, sino que fue impuesta:” la de Estados Unidos, fue redactada por una convención de sabios iluminados como Jefferson, Madison Benjamín Franklin, Washington entre otros y la ofrecieron o mejor dicho impusieron a un pueblo analfabeto e ignorante por entonces y mire ud que resultados les ha dado”. Luego dice tanto Alemania como Italia, después de la Segunda Guerra Mundial, los Aliados impusieron la Constitución. La actual Constitución francesa fue impuesta por el General de Gaulle. Lo mismo ocurrió en el Japón ocupado por los norteamericanos, donde el General Mac Arthur impuso la Constitución. En estos esos ejemplos los frutos están a la vista.

  Según los personeros de la Nueva Mayoría en el nuevo texto la propiedad privada estará resguarda. Así lo ha expresado el ministro Secretario General de la Presidencia Nicolás Eyzaguirre al serle consultado sobre la propiedad privada, dijo: “Es muy impensable que en una Constitución que tiene que ver con un país moderno, ese derecho no esté adecuadamente resguardado”. Por su parte, el ministro de Hacienda en Londres, el DC, Rodrigo Valdés en Chile Day dijo: “el buen manejo de la política monetaria, el reconocimiento de la propiedad privada y el rol que ha cumplido el estado serían las claves para lograr el desarrollo”. Esto lo dijo sobre todo por las palabras del ex ministro de Hacienda de Pinochet, Hernán Büchi de que en el país existía "incerteza jurídica”. El actual ministro le salió al paso Büchi: "La noción de que podría existir incerteza jurídica en nuestro país es un debate artificial que sólo daña a Chile". Creo que los agentes económicos son tontos.

 El año pasado los demócratas cristianos, Ignacio Walker y Patricio Zapata intentaron convencer a la opinión pública sobre los beneficios de la nueva Constitución, omitiendo si se respetaba la propiedad privada. Ahora bien, cuando fue XXV Congreso Nacional del Partido Comunista en marzo, donde éste manifestó que rechazaba propiedad privada y el rol del Estado subsidiario, los senadores de la DC se opusieron. El senador Ignacio Walker expreso una frase ininteligible: "hay un amplio campo de colaboración en torno a la contradicción democracia-neoliberalismo, y la afirmación de 'los derechos humanos, universalmente reconocidos, como aspectos esenciales de la futura carta fundamental'. ¿Qué quiso decir?

   Con todo, cuando ex vocera del nuevo gobierno de Bachelet y actual ministra del Trabajo, Ximena Rincón dijo lo mismo en una entrevista, no se alteraron los camaradas de la DC. En efecto, ella dijo: “tenemos claro que la propiedad es clave para el funcionamiento de la economía de mercado, pero el problema de la Constitución es que le dio preeminencia exagerada a este derecho”. Añadió: “A nosotros nos interesa un sistema de derechos más moderado y equilibrado, donde existan libertades personales, políticas y económicas por cierto, pero no que la propiedad sea el eje del sistema de derechos. Nos interesa también dar importancia a la dimensión social de la propiedad”.

 ¿Quién está diciendo la verdad: Ignacio Walker o Ximena Rincón? Pues, es evidente que hay una contradicción.

   Si a alguien les parece absurda y falta de sentido realidad las palabras de Walker, el abogado también DC, Jorge Correa Sutil en un seminario donde participaron el Instituto Libertad y Desarrollo, Evópoli y la Fundación Horizontal expreso que la nueva Constitución no debe ser ni neoliberal ni socialdemócrata. ¿Qué quiso decir por neoliberalismo?

   El Programa de Bachelet está claro que desprecia propiedad privada base de todas las libertades: “La Nueva Constitución junto con reconocer el derecho a la propiedad privada, debiera contemplar la idea de que la propiedad obliga y que su uso debe servir al mismo tiempo al bien común. Se requiere reconocer que la función social del derecho a la propiedad privada y a la herencia delimitará su contenido, de conformidad a la ley”,

  Lo que digan los ministros de la Nueva Mayoría es irrelevante. Lo importante es lo que dice el Partido Comunista: “Convocatoria a XXV Congreso del PC plantea volver a la función social que tenía propiedad antes de 1973”. Bachelet es comunista y no lo reconoce públicamente.

23 de abril de 2016

El legado nefasto de Patricio Aylwin







  Cuando tome una micro y escuché los comentarios por las radio sobre el ex presidente demócrata cristiano y primer gobernante de la Concertación, Patricio Aylwin, quien falleció  el martes 19 de abril, me provocó indignación. Lo alaban de estadista, humanista cristiano, que se preocupo de los pobres o tuvo intereses social y que se enfrentó al mundo militar. Creo que Allamand decía que teníamos una democracia imperfecta en 1990. Y de la derecha añoraban la democracia de los acuerdos.


   El “Estadista” presentó un proyecto de ley que fue fatal en la Reforma Agraria. Dio su voto en la elección de 1970 para el presidente marxista llegará al poder, pues había coincidencia entre el programa de la DC y la UP. Luego se opuso a ésta última con el Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973, llamando a los militares, que derrocaron a Allende: “El gobierno de Allende había agotado, en el mayor fracaso, la ‘vía chilena hacia el socialismo’, y se aprestaba a consumar un autogolpe para instaurar por la fuerza la dictadura Comunista". El sector de la DC que él lideraba esperaba que la Junta Militar les devolviese el poder a ellos, y como no quisieron, entonces, se volvieron opositores al Gobierno Militar o cívico militar, oponiéndose a la Constitución de 1980 que nos rige y al modelo económico liberal. El programa original del primer gobierno de la Concertación era volver a 1970 y subir los aranceles a las importaciones. Si hasta la diputada comunista, Camila Vallejo se benefició al adquirir un auto Subaru. Tendiendo en cuento lo dicho, ¿Puede considerarse estadista a Aylwin?

  Para el demócrata cristiano que está recibiendo un funeral de Estado por haber sido el primero entre los pares, le vienen las palabras del monologo de Hamlet: “El paciente mérito que recibo hombre indigno”. Aylwin es responsable de la situación y persecución de los militares de Punta Peuco. Pues, la Izquierda ha usado el famoso Informe Rettig para querellarse contra ellos. Dicho sea de paso, el Informe se llamó ‘Verdad y Reconciliación’. Y la verdad, que sido mentira y irreconciliación. Gracias él a los militares de su generación no se les ha respetado la Ley de Amnistía de 1978 y la igualdad ante ley. La misma ley que benefició al grupo terrorista Mir y los indultos a los terroristas del FPMR, que cometieron crímenes desde 1979 hasta 1990. A los terroristas les conmutó la pena de vacaciones permanente en Europa. ¡Tienen que ser difícil cumplir lo que dice la ley! Además, indulto a personas que habían sido condenadas a cadena perpetua. Pidió a la Corte Suprema reinterpretar la Ley de Amnistía.

 Cuando un periodista de La Segunda , que luego fue vocero de prensa del general Pinochet en el senado, si había indultado a personas con delitos de sangre, él se enojo. Desde luego que lo hizo y con consentimiento de la Derecha por la paz del país.

  Una frase célebre que refleja su ignorancia sobre el funcionamiento de la sociedad y de la civilización fue y que a los enemigos de la libertad les gusta: “El mercado es cruel”.

 También se ha hablado que él tuvo que volver a relacionar el mundo civil y el mundo militar. Más bien, a los políticos con las Fuerzas Armadas, pues no hay olvidar que gran parte de la civilidad apoyo al Gobierno Cívico Militar de las Fuerzas Armadas. Se vio en el respaldo que obtuvo el general Pinochet en el plebiscito, un 46% y luego su funeral, que los medios intentaron minimizar la larga fila. En la última entrevista, que reproduce la revista Que Pasa, a cargo del académico Abe Lowenthal y su ex ministro, Sergio Bitar, quienes publicaron el libro Transiciones democráticas: conversaciones con líderes mundiales, dice lo mismo. Los académicos de la Izquierda crearon la imagen de las Fuerzas Armadas estaba fuera la sociedad, como si fuera un compartimento estanco. De ahí todas las reuniones con los altos mandos de las respectivas ramas armadas. Incluso una que dio en España, pasando por Mesa Diálogo que diálogo no tenía nada, hasta llegar al papel lastimoso del general Cheyre. El problema en el gobierno de Patricio Aylwin no eran los militares, sino los terroristas.

 El siempre dijo en sus entrevistas que el general Pinochet jugó un rol importante en la llamada ‘transición a la democracia’. Después de su mandato dijo en una entrevista: “Tal vez la permanencia de Pinochet (durante mi gobierno) ha ayudado a la estabilidad del proceso". Después de 10 años de primer gobierno de la Concertación seguían diciendo que la transición no había terminado: “Más allá de mis diferencias políticas con el general Pinochet, en cuanto gobernante creo que su presencia contribuyó a que no tuviéramos ningún episodio de esa naturaleza en la transición chilena (…) creo que el general Pinochet cumplió bien con su función”. En su última entrevista lo volvió a reiterar, para en esos años no saliese un coronel al estilo del argentino, Aldo Rico.

  Un hecho clave de su gobierno fue la elaboración del sesgado Informe Rettig de “Verdad y Reconciliación” para investigar los supuestos crímenes ocurridos en ese gobierno de los militares, olvidándose de los crímenes que realizo el grupo terrorista Mir entre 1968 o 1967 hasta 11 de septiembre de 1973 y meses siguientes, que afecto a los comunes de la derecha y de la democracia cristiana. En dicho Informe acuñaron la expresión ‘violencia política’ para ex culpar a la Izquierda que opto por la vía armada, instalar una dictadura comunista, como si un grupo de personas estuviesen poseídas, por lo cual no son responsables de sus actos. He dicho es como decir un virus al estilo de la película los Usurpadores de Cuerpos se posesiona de las personas de Izquierda.

¿Cuál es el origen del Informe Rettig? En la última entrevista que le hicieron al ex presidente a señala que a él se le ocurrió: ”La comisión de Verdad y Reconciliación fue formada para investigar los crímenes de la dictadura. La convoque al principio de mi periodo. Fue fundamentalmente mi iniciativa”. Nótese que esa afirmación, en realidad, es prejuicio hacia los militares como ha sido la tónica desde 1990. Se los pre-juzga por la prensa o por las opiniones que dan los políticos con la etiqueta de ‘violadores de los derechos humanos'.

  Sin embargo, no es así. Aylwin mintió al país. La realidad es otra. En efecto, cuando fue la huelga de hambre que hicieron los mapuches terroristas que emboscaron al fiscal Elgueta para cambiar la Ley Anti Terrorista , lo cual lo consiguieron, gracias a Sebastián Piñera, el parlamentario de la UDI, Hernán Larraín dijo: “No sé si fue mi impresión, mas las palabras del político oficialista dejan entrever otra cosa. El primer Gobierno de la Concertación, presidido por el demócrata cristiano, Patricio Aylwin libero a los terroristas porque temía que les causaran problemas”. Esa es la verdad. Al leer las palabras del parlamentario de la ex derecha sospeche que el peligro en la ‘transición a la democracia’ no fue el Ejército ni las Fuerzas Armadas en su conjunto, sino los terroristas. Finalmente, mi sospecha salió confirma con las palabras del diputado socialista Marcelo Schilling en ese período, que nos revela el origen del famoso Informe Rettig: “Alguna experiencia tengo en esto de enfrentar la violencia política de los grupos armados, y quiero decir que si en su oportunidad no se hubiesen tomado medidas como llevar adelante el Informe Rettig, hacer las leyes de reparación y levantar las limitaciones que imponía la ley de Amnistía, todo eso se habría convertido en bandera de lucha de los grupos violentista”. He allí el origen de nuestros infortunios, de las millonarias reparaciones a familiares de las ‘victimas’ y de la falta de piedad hacia los militares de Punta Peuco. No fue paz, sino que los chilenos y el Presidente de la República fueron extorsionados. Les temió a los terroristas. Ese fue el origen oscuro del Informe Rettig, donde colaboraron de la derecha el filósofo Cristóbal Orrego y el historiador Gonzalo Vial Corra. Según Aylwin, le pidió a Francisco Bulnes, más éste se negó. Encerrar a los militares fue la moneda de cambio de la transición y de la paz social, o sea, extorsionar. Hemos tenido una tregua, hasta que llego la Nueva Mayoría que desea arrasar todo. No escribo ‘paz’ a secas, porque no es así. En cambio, la expresión ‘paz social’ que tanto le gusta a Bachelet supone amenazar. Desde 1990 la política se ha basado en amenazas, si no se suben los impuestos o si no se hacen las reformas constitucionales, entre otras cosas, se acaba la cohesión social y otras cosas por el estilo.

  Igual vale la preguntarse: ¿Quién está mintiendo: Patricio Aylwin o el diputado socialista? No sé si le paso por la mente la solución de la Guerra Civil de 1891. Sólo sé basándome en las declaraciones de Larraín y Schilling que la clase política que fueron cobardes.

   Desde entonces, comenzó la persecución a los militares y la agenda de los derechos humanos desde distintos frentes: el CDE, la oficina del Ministerio del Interior, el INDH y, por último, la subsecretaria de derechos humanos. Las instituciones mencionadas jamás se van querellar contra los terrorista indultados y amnistiados.

   Aylwin dejo fuera de la Concertación al Partido Comunista, con todo, se dejo extorsionar por grupos terroristas. Por eso, tan prisa en indultarlos o cambiarles las penas y que continuaron los gobiernos de esa coalición hasta el socialista, Ricardo Lagos, mientras crearon junto la derecha jueces especiales para investigar y condenar a los militares.

  Una frase célebre suya: “Justicia en la medida de lo posible”. A decir verdad, injusticia en la medida de los posible.

  Durante su gobierno se subieron los impuestos, como si los pobres no pagaran el IVA. Típico de los demagogos, como si solamente lo pagaran las empresas y los ricos: “por las impostergables necesidades en materia de salud, vivienda y educación, me he visto en la obligación moral de subir los impuestos de primera categoría desde un 10% a un 15% y el IVA desde un 16% a un 18% por un período de cuatro años y por una sola y única vez”. Ese fue su lado social y humanista cristiano del cual tanto ufanan los progresistas.

  En una entrevista, menciono en forma despectiva a Krassnoff, si gracias a éste sus familiares tienen sus bienes, entre otras cosas.

  El ex presidente Patricio Aylwin fue el responsable del conflicto de La Araucanía. De hecho es conflicto artificial. José Aylwin Oyarzún y el historiador José Bengoa fueron los asesores de la comisión para los asuntos indígenas “Comisión Histórica y Nuevo Trato”. En esa ocasión fue refutada por el historiador Sergio Villalobos. Julio Bazán Álvarez, autor del libro “¿Es mapuche el Conflicto?’ señala el ministro José Antonio Viera-Gallo asumió un “Compromiso de Estado” de entregarle tierras a los mapuches en base al derecho de tierras. Según Bazán Álvarez, no existe tal derecho. En vista de que no había oferta, ya que los propietarios tienen vigente su propiedad inscrita, “el gobierno se ha movilizado presionando a pequeños agricultores para generar un poder vendedor” desde 1990. Asimismo, señala el autor del mencionado libro que la ley 19.253 que creó la Concertación abundan conceptos vagos que no tienen asidero en la realidad: “tierras ancestrales” y “pueblo mapuche”. Con esa desafortunada ley, cualquiera persona de descendencia mapuche o cualquiera con la acreditación de indígena concedida por la Conadi puede solicitar tierras.

   Bazán concluye que el problema en esa región son de dos cosas: “El problema en La Araucanía es un problema de soberanía no de orden público” y “Se han transgredido las normas del estado de derecho”.

    El presidente demócrata cristiano es el responsable del terrorismo y la violencia, pues “la ley generó expectativas de tierras que no se podían tener porque todas estaban con títulos de dominio vigentes. La ley creó aspiraciones imposibles de cumplir. Generó una base, un fundamento, para la activación de los movimientos extremistas, y ese es el núcleo, el origen de la violencia en el sur”.

   Este el legado de Aylwin. Primero, un país dividido en base a la mentira y la venganza. Ni Reconciliación ni Verdad. Segundo, la violencia que hay en la región de La Araucanía.

19 de marzo de 2016

Hacen como que mandan







 En el seminario “Orden público y económico y Nueva Constitución" de Clapes (Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales) UC realizado en marzo, el actual ministro de Interior, el demócrata cristiano o de “Centro”, Jorge Burgos dijo ante empresarios y académicos que la nueva Constitución no iba alterar los dos pilares del modelo económico, a saber, el Estado y el mercado: "la economía chilena contemporánea se organiza en términos de dos pilares o arquitecturas institucionales fundamentales: el mercado y el Estado". Tenía pensado que los pilares eran otros como el respeto a la propiedad privada, el Estado de Derecho, la igualdad ante la ley, el principio de subsidiariedad, entre otros.


 Entre paréntesis, en el Clapes trabajan personas de la ex derecha como ex Concertación. Tenemos al ministro de Hacienda, Eduardo Aninat y su director, Felipe Larraín.

  Conviene reiterar que el país no necesita de las reformas de la Nueva Mayoría, ya sea la tributaria, educacional, laboral y, finalmente, el trofeo de la Izquierda, cambiar la Constitución. Lamentablemente, unos han sido aprobados con la anuencia de la derecha socialdemócrata, que enmiende los proyectos. En vez de oponerse.

  El mismo centro de estudio el año pasado había invitado a conversar al socialista, Osvaldo Andrade sobre la Reforma Laboral. ¿Para qué debatir? ¿Para qué conversar con aquellos que no respetan las libertades que en el país? Allí estuvo, el abogado constitucionalista, José Luis Cea, quien dijo en una entrevista previa al seminario : ”Si la propiedad no está asociada con la libertad para adquirir el dominio y otras disposiciones, no vale nada". Pues eso lo que quiere la Nueva Mayoria. Recuérdese que el Presidente de la República miro en menos la propiedad privada. Lo sensato no es conversar, ya que desde que asumió Bachelet su segundo mandato han realizado cada encuentro, ya sea a nivel académico, político y empresarial con quienes están en el poder: Enade, Icare, CEP y otros. Saben que lo piensan. Prefieren esconder la cabeza como los avestruces y decir que está influenciada por los comunistas, si ella es comunista. Les recuerdo una parte de la carta que le mando al PC en su centenario: "Me alegra que el Partido Comunista pueda celebrar este aniversario en un Chile capaz de superar no pocos obstáculos para construir una convivencia libre y democrática".

 Hay que aclarar un concepto. Para Bachelet conversar o dialogar significa aceptar si o si el Programa. Dicho en el lenguaje de la Unidad Popular: “Avanzar sin transar”. No les interesa lo que piensan el más del 70% de los chilenos que la rechazan a ella y su coalición.

  Como es demócrata cristiano, Burgos dijo la siguiente frase : "Las ideas predominantes atribuyen funciones esenciales a ambos miembros del binomio mercado-Estado, el desafío no es debilitar uno en favor del otro, sino (...) aspirar y trabajar por más y mejor mercado y por más y mejor Estado". ¿Qué quiere: más mercado o más estado? Uno de los dos tiene que achicarse para darle cabida el otro. No existe un equilibrio.

  Asimismo, en esa ocasión sostuvo que no había que volver anacronismos económicos: “regresión hacia modelos de economía anacrónicos". Con todo, paulatinamente Chile está volviendo hacia al pre 1970 en términos de políticas públicas. El eje del gobierno de Bachelet es el Estado en desmedro del mercado. El ministro de Economía dijo también que el eje era el Estado. Más aún, Jorge Burgos enfatizó que “existen antecedentes más que suficientes que permiten desechar la existencia de tales amenazas". El ministro de Interior que consideran inteligente, prudente y sensato es tan soberbio como el jurista constitucional de Michelle Bachelet, Fernando Atria. Ambos no les importan que el gobierno apenas tenga un respaldo del 26%.


 El gobierno no tiene plata para apenas mantener los hospitales públicos, el déficit es el más grande en 26 años, sin embargo, si tiene dinero en repartir folletos sobre el proceso Constituyente como el de la fotos. O pagar a una empresa para que coloque grandes carteles en las arterias principales de las grandes ciudades como el que se ve entre Viña del Mar y en Valparaíso, en la Avenida España.


 En realidad, lo que digan cualquiera demócrata cristiano, ya sea académico o político no significa nada, pues el que manda es el Partido Comunista, esa secta de fanáticos y totalitarios. Se trata a fin de cuentas de acercarnos al comunismo en la medida de lo posible. De ahí como sostuvo un columnista, que el Gobierno no les importa que las leyes estén mal hechas, ya que tendrán una base para poder continuar. Lo importante no es lo que dice el demócrata cristiano, sino los diversos actores del Partido Comunista.

  En efecto, antes de que se efectuase ese seminario, el 12 de febrero de este año, dicho partido saco un video: ” Nueva Constitución: PC propone fin de Estado subsidiario, renacionalizar el cobre y mandatos revocables”. El diputado Matías Walker, hijo del senador demócrata cristiano, Ignacio Walker dijo el año pasado: “eje DC, PS, y PR, es el que le da estabilidad a la Nueva Mayoría, estos tres partidos tienen una responsabilidad que es ser definitivamente el eje articulador de la coalición, el que tiene que darle gobernabilidad”. O sea, el PC no da garantías de gobernabilidad, pues como lo va a dar, si presidente, diputado Guillermo Teillier dijo que ellos estaban tanto en el gobierno como en la calle. Estamos seguro, la DC manda.

  Según el Partido Comunista: “La nueva Constitución debe contribuir al mejoramiento sustantivo de la calidad de vida del pueblo, dejando atrás la herencia dictatorial, abriendo paso a una democracia avanzada, que combine estabilidad con progreso”. Estos iluminados creen que si la Constitución dice tal o cual cosa, se va trasuntar en la realidad. Cuando la calidad de vida, mejora al tenerse reglas claras y las personas pueden seguir sus fines, sin violentar la vida, la propiedad y la libertad de las demás personas. Ellos creen que si cambian la Constitución, la economía va a crecer un 8% y va ver harto empleo, y por tanto, inversión. Nótese como el PC se contradice al querer estabilidad, si ellos en el pasado han apostado por la subversión, incluso en gobierno democráticos como los del Gobierno del Radical, González Videla hace más de 60 años, y recientemente, en el Gobierno de Piñera con líder estudiantil comunista, Camila Vallejo. De esta decir, que la actual Constitución de 1980 ha garantizado el progreso como nunca antes en la Historia de Chile y la estabilidad, gracias a los cerrojos que a la Nueva Mayoría no les gusta. Puesto que los comunistas apoyados el dictador Tito de Yugoslavia quisieron desestabilizar el país, el presidente González Videla saco la Ley en Defensa de la Democracia, que la Izquierda denominó la Ley Maldita.

  Juan Andrés Lagos, secretario del comité central del Partido Comunista, sostuvo que la nueva Constitución tiene que garantizar: “los derechos humanos de primera, segunda y tercera generación, incluyendo lo que significa el ‘nunca más en Chile’, para desterrar definitivamente la posibilidad de nuevos intentos de violencia armada golpista en el país”. La Izquierda opto por la vía armada y en respuesta hubo la violencia armada de las Fuerzas Armadas, porque Allende se salió de la ley y la Constitución. Fue un derecho a la rebelión.

  Según los comunistas, la nueva Constitución protegerá los derechos individuales, los mismos que no aplican a los militares ancianos de Punta Peuco, El ex secretario general de la OEA, el socialista José Miguel Insulza se refería a los cambios que estaba haciendo Hugo Chávez en Venezuela como ‘una democracia avanzada’.

    Ellos pueden rebelarse contra una autoridad elegida e imponer su dictadura comunista. Más habiendo llegado a ese nivel, los ciudadanos bajo el régimen no pueden sublevarse. Y lo vimos del Revolución Rusa con la rebelión de Kronstadt (1921) hasta la Primera de Praga. El primer levantamiento contra el comunismo fue aplastado sin misericordia. Es el mismo partido que apoya la dictadura castrista en Cuba y la dictadura democrática de Nicolás Maduro en Venezuela.

 Al renunciar a la presidencia de la Comisión de Educación de la Cámara Baja, la diputada comunista, Camila Vallejo volvió a reiterar que los cambios son estructurales : "desde que estoy en la dirigencia estudiantil he asumido que no puedo ser monedita de oro, ni quedar bien con todo el mundo porque estamos hablando de cambios que son estructurales".

 Tal como advirtieron los conservadores en este país, las denuncias sobre la calidad de la educación, el lucro, la no discriminación en los establecimientos educacionales y la famosa gratuidad fueron simplemente un Caballo de Troya para cambiar el modelo económico. Jamás a Bachelet y la Nueva Mayoría les ha interesado la calidad de la educación. Las reformas que aprobaron no van a mejorarla. 

 

  Recientemente, la diputada demócrata cristiana, Carolina Goic dijo para bajarle el tono entre su partido y el Partido Comunista : “Con el PC son mucho más cosas que nos unen que las que nos diferencian”. Según ella, los que los une es el propósito de la igualdad. A esta altura del partido, nadie le cree el cuento del igualitarismo, que solo obtuvo un 26% de los votos. Menos aún, con el caso Caval donde está involucrada el Bachelet, su hijo y su nuera. Como buen DC, la diputada nos quiere hacer creer que es compatible el crecimiento con la Reforma Laboral.

  En realidad, lo que diga un demócrata cristiano es totalmente irrelevante, salvo las declaraciones de la señora Goic, pues, a fin de cuentas les están mintiendo y sepultando al país. Lo importante es lo que dice el PC y sus medios afines como uno en cuya portada proponía supermercados populares.