Mostrando las entradas con la etiqueta Nueva Mayoría. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Nueva Mayoría. Mostrar todas las entradas

17 de octubre de 2018

Los gobiernos de la mediocridad (de 1990 hasta……………)







 En un principio tenía pensado el título Los políticos se han desprestigiado solos. Además, cayó como anillo al dedo al conmemorarse los treinta años del triunfo del “NO” por el plebiscito de 1988. Obviamente, los opositores al Gobierno Militar -que literalmente resucito al país desde las cenizas como es el nombre de un libro inmenso que aborda cómo llegamos al debacle y cómo los militares tuvieron que fundar de nuevo el país- la historia están contada en forma unilateral. Los políticos recuperaron la democracia. Es falso.

   Existió un 5 de octubre de 1988, porque antes hubo un 11 de septiembre de 1973. Y el en intertanto, se aprobó la Constitución de 1980 que fijo el plebiscito con las dos opciones. Al contrario de lo que ha dicho el ex presidente socialista, Ricardo Lagos, si ganaba la opción “SI”, la dictadura como le llaman no iba continuar.

    Por tanto, tiene razón el sociólogo Eugenio Tironi, cuando afirma “que el plebiscito de 1988 es el fruto de las protestas de comienzos de los ochenta y de la acción heroica de los combatientes comunistas es, desde el punto de vista histórico, una ‘falacia narrativa’. Un militar saca a luz el Bando N° 5 del 11 de septiembre de 1973 en que se específica que las Fuerzas Armadas conservaran el poder "por el sólo lapso que las circunstancias lo exijan". Los militares no querían perpetuarse en el poder indefinidamente.

   No vi nada por televisión. Sólo escuché que en foro de no sé qué canal estaban el senador de Renovación Nacional, Francisco Chahuán, el demócrata cristianos, Andrés Zaldívar, otros políticos y un representante del Partido Comunista. Este último justifico la vía armada o el terrorismo amparándose en la teoría del tiranicidio o el derecho a la rebelión. De paso, hablaba mal de la CNI, la cual encontró las armas de Carrizal Bajo internadas por los comunistas y desarticulo al FPMR. Sin embargo, tanto Chahuán como Zaldívar no le dijeron al comunista que estaba justificando la violación de los humanos. Respetaban la postura del PC. El demócrata cristiano mencionó el aporte de Bachelet para recuperar la democracia. No se entera que la ex presidente es “comunista y amiga de dictadores”.

 El Partido Comunista no puede justificar el derecho a la rebelión o el tiranicidio, porque dicho partido apoyo la instalación de una dictadura comunista en tiempos de la UP. Y el Gobierno Militar fue una respuesta al auto golpe que tenía pensado Salvador Allende.

   Cabe recordar que el general Augusto Pinochet usaba la palabra ‘dictadura’ en el sentido que tenía en la República de Roma: “fue un magistrado de la Antigua Roma que ejercía el gobierno con carácter extraordinario, especialmente en los casos de guerra”, y no en el sentido moderno “Régimen político en el que una sola persona gobierna con poder total, sin someterse a ningún tipo de limitaciones y con la facultad de promulgar y modificar leyes a su voluntad”.

   Más bien, la última definición de dictadura corresponde lisa y llanamente a la Unidad Popular.

    Si se trata de recodar “lo malo”, la izquierda pone como fecha de principio el 11 de septiembre de 1973, cuando cayó el gobierno de Allende a pedido de la mayoría de los ciudadanos. Lo que llaman ‘malo’ es la derrota primero del grupo terrorista MIR y luego del FPMR. Omitiendo como ha sido hasta ahora, que las verdaderas víctimas de las violaciones a los derechos humanos son las personas que fueron asesinadas o heridas por los grupos terroristas chilenos, antes de la intervención militar.

       La izquierda ha sido la única que ha asesinado después de 1990. Y si se trata de empezar lo bueno, entonces la historia comienza cuando la ex Concertación tomó el poder en 1990. Olvidándose economistas y políticos de la ruina económica en que dejó el gobierno marxista de la Unidad Popular. Hasta entonces Chile había record en la inflación en la historia de la economía mundial sólo ahora superada por Venezuela y otro país africano. Alfonso Márquez de la Plata en su libro Salto al Futuro afirmó: “El Gobierno Militar se encontró con una situación realmente caótica. La gente debía formar interminables colas para obtener comida y muchas veces las personas más modestas no encontraban, luego de largas de espera, alimento alguno para satisfacer el hambre de sus hijos”. En la última contienda presidencial entre Sebastián Piñera y el periodista Alejandro Guillier, varios economistas mandaron un carta Proyecto progresista para Chile con el objeto apoyar al candidato de la Nueva Mayoría, en la segunda vuelta. Me llamó la atención la primera línea de la carta: “Desde la recuperación de la democracia, las condiciones materiales de la población -incluyendo una marcada reducción de la pobreza- mejoraron sustancialmente”. Más bien, habría que decir desde que el Gobierno Militar liberalizó a economía, las condiciones materiales de la población comenzaron a mejorar considerablemente, partiendo con el decreto ley que acabo que el Estado fija los precios. Y luego la apertura comercial, que permitió a los chilenos acceder a bienes que sólo unos pocos adquirían viajando al extranjero.

   Los políticos que nos han gobernado desde 1990 no tienen nada que festejar. Más bien, debería sentir vergüenza porque no somos todavía un país desarrollado.

   Queda más claro como el agua que los políticos que nos gobiernan son unos mediocres, porque nunca hubieran hecho las reformas económicas y legales que hicieron los militares. ¿Alguien cree que el ex presidente Eduardo Frei Montalva hubiera las hubiera hecho, aunque el partido Demócrata Cristiano tenía varios economistas con ideas modernas que por un acto patriota trabajaron para el Gobierno Militar? Con todo, en ese partido predominaba el socialismo cristiano o el comunitarismo, luego se opusieron a la Constitución de 1980 y al modelo económico. Aceptaron el modelo después de los noventa por pragmatismo y no por convicción. De allí que hayan aprobado las nefastas reformas de la Nueva Mayoría que tenían por objeto destruir las bases económicas e institucionales que dejaron los militares.

   Los mismo vale para los partidarios de la ex Unidad Popular que se agruparon entre el Partido por la Democracia, el Partido Socialista y el Radical que por pragmatismo optaron por preservar el modelo, no por convicción, cuando fueron la Concertación.

 Tanto los demócratas cristianos como los ex UP no se sintieron jamás augusto con el modelo. En la ex Concertación existían dos almas.

    En estos treinta años han aumentado la burocracia y los impuestos.

   Todas las reformas impulsadas desde la izquierda han fracasado: la reforma procesal penal, el royalty minero, la jornada escolar completa y el transantiago. Lo mismo ha ocurrido con las reformas que hizo Bachelet en su segundo mandato: la reforma tributaria, la Ley de Inclusión, la gratuidad en las universidades, la reforma laboral. Lo que no funciona es por culpa de la izquierda. Hace tiempo leí: “lo que funciona el socialismo lo echa a perder”. Los fondos de pensión o AFP están mal gracias a las reformas que hicieron los políticos de la ex Concertación.

   Gracias al ex presidente demócrata cristiano, Patricio Aylwin tenemos dos problemas. Es el legado del mal llamado ‘estadista’: En primer lugar, que el sesgado Informe Rettig llamado ostentosamente “Verdad y Reconciliación”, no ha traído reconciliación en el país, pues basa en mentiras o medias verdades. Es unilateral, esto es, sólo desde el punto de vista de la izquierda. En dicho Informe, por ejemplo, para el caso del asesinato del Teniente del Ejército, Roberto Zegers Reed no aparece mencionado el grupo terrorista FPMR ni se usa la palabra ‘terrorista’. Tampoco aparece el nombre del victimario que asesino al joven oficial. A Aylwin los grupos terroristas chilenos lo extorsionaron para entregase ese Informe y que persiguieran a los militares como dijo en su oportunidad el ex senador Hernán Larraín, cuando los mapuches terroristas hicieron la huelga de hambre durante el primer gobierno de Piñera. Así se consiguió la transición o transacción más exitosa de la Historia. Los terroristas libres y los militares a la cárcel. La Ley de Amnistía beneficia a los miristas y no a los uniformados asignados a la DINA.

     En segundo lugar, la violencia y terrorismo desatado en la región de La Araucanía. Todo porque Aylwin firmo un decreto o ley que permite a cualquiera persona con ascendencia mapuche reclamar tierras, violando el derecho a la propiedad privada. Para el plebiscito de 1988 en esa región ganó la opción “SI” y el general Augusto Pinochet fue nombrado Lonko.

    Ricardo Lagos fue opositor al modelo económico. Él siempre ha sido contrario al mercado. Tenemos sus célebres palabras que escribió antes de asumir Allende: "La única y verdadera solución es, entonces, la abolición de la propiedad privada de los medios de producción, los cuales deben pasar al Estado". Cuando gobernó creó el monopolio del Transantiago. No pude encontrar las palabras que dijo en esa ocasión. Recuérdese el caso MOP-GATE. Los políticos de izquierda puede decir cualquiera cosa y pocos los refutan. Nadie le saco en cara a Ricardo Lagos el 5 de octubre pasado su apoyo a la dictadura castrista: "Él colocó en el tapete el tema de la desigualdad en América. Los progresos sociales del pueblo cubano bajo Fidel son indesmentibles".


    Cuando acabo el reinado de la ex Concertación apareció el Informe de corrupción 1990 a 2008 dado por el Instituto Libertad ligado a Renovación Nacional. Allí aparecía el despilfarro de dinero como si nada. En total se habían perdido 1.111.601.623.359 de pesos en los veinte años de gobiernos de izquierda.

     La cumbre de la mediocridad la tuvimos en el segundo gobierno de Michelle Bachelet que ganó con el apoyo de la Democracia Cristiana, el Frente Amplio, el Partido Comunista, el Partido Socialista, el Partido Radical y el Partido por la Democracia, cuya coalición se auto proclamo la Nueva Mayoría, aunque a la postre resultaron la Nueva Minoría. Dicho gobierno que intento hacer una revolución, resultó un fracaso. La mayoría de los chilenos se opusieron a sus reformas, que a los políticos de ese conglomerado no les importó.

   ¿Creen que los políticos de la ex Nueva Mayoría les importe que las empresas que aún están en manos del Estado estén quebradas, además, de la tremenda deuda pública que dejó Bachelet?

    Por los gobiernos de la mediocridad está la Concertación, el primer gobierno de Piñera, la Nueva Mayoría o el segundo gobierno de Michelle Bachelet y el segundo gobierno de Piñera hasta ahora.

    Si el día de mañana los historiadores desean ponerle un nombre a este período que van desde 1990 hasta adelante, les propongo los gobierno de la mediocridad.

10 de noviembre de 2016

La Nueva Mayoría siempre fue minoría











Mientras algunos celebran el triunfo del candidato Donald Trump y el progresismo mundial  todavía no tiene explicación para la derrota de Hillary Clinton, pese a  que la mayoría de los medios estaban a favor de la candidata del Partido Demócrata. Por eso, a igual que cuando salió electo el actual inquilino de la Casa Blanca, Barak Obama la prensa no hizo su trabajo de sacar los trapos sucios de los candidatos Demócratas.

 Debo confesar que no leí los medios oficiales durante la campaña. Sin embargo, los esfuerzos Hillary Clinton fueron en vano. En efecto, en la portada de la revista inglesa Economist del 2016 no aparece coloreada Hillary Clinton, ni  el empresario multimillonario. No estaba en los planes de los iluminados que ella saliera.

 Se usaron artilugios de Hollywood como el fondo verde para mostrar que Clinton convocaba a personas en mitin políticos, cuando no eran así. Las personas que había eran actores y en los celulares no aparecía la candidata cuando ella pasaba frente al público. En uno de esos eventos, usaron tecnología holográfica, cuando en realidad Hillary Clinton no estaba ahí.

  Para el aniversario del 11 de septiembre norteamericano, Hillary Clinton falleció y pusieron una  doble. De hecho, la candidata cuando de un Hotel se ve más delgada. Eso dicen los más conspiranoicos.

 Por último, si hubiese ganado Clinton estaríamos ad porta a una guerra mundial con Rusia.  Los medios norteamericanos denunciaron que los rusos estaban tratando de perjudicar a la candidata del Partido Demócrata. Para los rusos es mejor entenderse con el empresario.

 Volviendo al país, al parecer los dirigentes de la Nueva Mayoría después de las elecciones municipales de este año se dieron cuenta que recién que su coalición es una minoría con respecto al resto del país. En esta elección municipal la abstención alcanzo el 66% del electorado. Apenas votaron un 34% de los electores.

  Para la elección presidencial del 2013, la abstención alcanzó el 58,21%.  ¿A qué quiero llegar?  Desde que Bachelet ganó la presidencial del 2013, los medios en vez poner al rey desnudo, le hicieron creer que anda con ropa. Por ejemplo, el diario La Tercera destacó que Michelle Bachelet ganó con el 66% de los votos con respecto a la coalición de la ex derecha, omitiendo que quien ganó fue la abstención.  En estos dos años y tanto, a la Nueva Mayoría no le importó que las gran mayoría de los chilenos estuviesen en contra del venerado programa, de la retroexcavadora y de las reformas que el país no necesitaba.

   Me causo risa las declaraciones del presidente de la República, quien atribuyo la alta abstención al supuesto financiamiento ilegal a los políticos, estos es, la llamada boletas ideológicamente falsas como si nunca hubiese existido el caso Caval donde estuvo involucrado su hijo y su nuera. Desde luego, que quienes recibieron financiamiento ilegal eran de la otra vereda, no su grupo. Para caso SQM solamente los de la derecha u otro político de la Nueva Mayoría. Bachelet dijo estas palabras por la alta abstención: "en Chile hemos sido sacudidos por el conocimiento de malas prácticas por parte de líderes políticos, sociales y empresariales; así como por la incapacidad de algunas instituciones para responder con eficacia a las demandas ciudadanas y eso ha distanciado a las personas de las instituciones democráticas". Se está evaluando a los políticos y ella mete a los empresarios.

Agregó más adelante: “La fortaleza de nuestra democracia ha sido afectada, por eso quiero hacer un llamado a que todos abordemos este tema con seriedad, sin mezquindad y sin miopía”. Según ella, no han escuchado a las personas: “si estamos ofreciéndole a los ciudadanos respuesta a sus reales demandas y si hemos sido capaces de irnos adaptando a las nuevas exigencias de cercanía, eficiencia y probidad que nos hace hoy la sociedad". Nunca han querido escuchar a la mayoría de los chilenos.

  Además, al contrario de lo que piensan los políticos de la Nueva Mayoría y los de la Alianza, aquí no se ha puesto en tela de juicio el sistema político.

  Volviendo a las municipales de este año. Si el cambio del padrón electoral hubiese ocurrido bajo un gobierno de derecha o al estilo del gobierno de Sebastián Piñera, la Nueva Mayoría hubiese pedido en seguida que las elecciones municipales se suspendieran, hasta que enmendará el supuesto error. Incluso, hubieran llamado a un organismo internacional o al Instituto Nacional de los Derechos Humanos, etc. Aquí no hubo error en el cambio del padrón electoral, sino que fue acto premeditado y alevoso con el propósito de perjudicar a la oposición.

 Lo correcto es que la elección municipal se hubiese suspendido. No fui a votar, ni tampoco me intereso ver los resultados por la televisión. Supe, por ejemplo,  que en una mesa donde votaban ciegos, la boleta electoral tenía marcado en braille, naturalmente, los números más no los nombres de los candidatos.  ¿Alguien puede llamar seria una elección como esta? Una falta de respeto total a las personas.

 Lo correcto es volver al viejo sistema para las mesas. No me estoy refiriendo a obligar a los electores a votar. La mesa electoral está abierta ocho horas y luego se cierra. Y no como ahora, que los vocales tienen que estar hasta las seis de la tarde, porque así lo dice la ley. Esa extensión del horario es literalmente un abuso de poder por parte de los políticos.

 Según un medio, el cambio en el padrón electoral afecto a seis comunas. En la elección para el alcalde de la comuna de Zapallar, si es que no equivoco la decisión se resuelve por un voto. Sin embargo, la televisión abierta informó que un señor que siempre votaba ahí lo mudaron a una de las comunas del sector oriente.

 La prensa chilena se escandalizó, porque debido al cambio del padrón electoral votaban algunos reos del gulag de Punta Peuco más no de la manipulación de los datos en sí.

  A Bachelet no le sirvió de nada que días previo a la elección municipal, la justicia condenara a los supuestos torturadores del general Bachelet, con tal de que subiera unos puntos en las encuestas y que influyera en las municipales.

 En el segundo gobierno de Michelle Bachelet, los dirigentes de la Nueva Mayoría, incluyendo al presidente  de la República se han comportado igual que los liberales norteamericanos del Partido Demócrata, que no tienen nada liberales, sino que son socialistas hechos y derechos que desprecian al norteamericano promedio.

Con todo, la Nueva Mayoría no desea retroceder. Por eso, han puesto a sucesores a Bachelet otros que se vende de moderados, más al final del día son lo mismo.

  

23 de mayo de 2016

Constitución y Revolución







 ¡Qué distinto hubiese sido, si la prensa hubiese puesto en los pies en la tierra a Bachelet cuando ganó en el 2013! En efecto, los medios abultaron un éxito electoral que no era tal. El diario ‘La Tercera’ en su portada al día siguiente de la elección presidencial aparece la candidata electa con las siguientes palabras: “Es un momento de iniciar transformaciones a fondo”. Más abajo aparece el porcentaje con cual ganó con respecto a la candidata de la ex derecha, 62,16%. Ahora bien, con respecto a todo el padrón electoral obtuvo apenas un 26% de los votos menos que Salvador Allende. Como dijeron hace dos años, la Nueva Mayoría se convirtió en la Nueva Minoría. Ese porcentaje se ha mantenido más o menos en todas las encuestas. La prensa no hizo su trabajo.


  Los chilenos todavía no se dan cuentan que estamos inmerso en una Revolución Comunista, cuyo único propósito es que la actual coalición gobernante, la Nueva Mayoría tenga el poder total. Actualmente, ya tiene el Poder Judicial, el Servicio de Impuestos Internos (SII), la fiscalía y el Congreso. Chile no necesita de ninguna de las reformas que ha impulsado la coalición Demócrata Cristiano Socialista Comunista. No era necesaria la reforma tributaria, ni la reforma a los colegios particulares subvencionados, ni la Nueva Constitución y, por último, la reforma que quieren hacer la educación superior.

    En primer lugar, a Bachelet le encanta hablar igual que Salvador Allende, pues en su último discurso del 21 de mayo del 2015 se expreso así: “Chile está viviendo uno de los procesos transformadores más importantes de su historia”. No me había dado ni cuenta. La única transformación importante fue la hicieron los militares que gobernaron entre septiembre de 1973 y marzo de 1990. A decir verdad, el país está retrocediendo. Según el liberal, Ricardo Valenzuela, “regresaba Bachelet para, haciendo uso del populismo, de nuevo enviar a Chile al abismo (línea roja al final). Un abismo del que tal vez ya no se pueda rescatar”. Así es nuestro presente, sin embargo, la mayoría los chilenos aún no despiertan.

   En segundo lugar, ella es la revolucionaria que quiere cambiar el país, sólo porque la coalición que la apoya le tiene envidia a las transformaciones que hizo el Gobierno Cívico Militar. Lo que más les duele es que esas reformas fueron buenas y exitosas a diferencias de todas las reformas que realizo la ex Concertación y su sucesora la Nueva Mayoría. Además, no son los emprendedores o empresarios que haciendo las cosas distintas, cambian el mundo. En el nuevo Chile que todos queremos, la actividad de los privados estará restringida. Hay que dejar a los particulares como incompetentes, negligentes, irresponsables, egoístas y que el único que puede hacer bien las cosas en todos los ámbitos es el Estado. La realidad dice lo contrario.

 Yo harían dos reformas importantes a la actual Constitución. La primera, es poner la firma del general Pinochet y sus ministros en vez del socialista Ricardo Lagos, quien no cree en la propiedad privada ni el rol subsidiario del Estado y lo peor aún, es que se ufana del gobierno marxista de Salvador Allende que es contrapunto de la Constitución del 80. Desde luego, que ningún político de la ex derecha si lo sacaría en cara en un foro. El ex presidente socialista apoya una nueva Constitución. Lo segundo, es poner un artículo sobre el empêchement, ya que no se puede dejar que gobierne un loco o una loca, que vive en un mundo paralelo creyendo que estamos de mil maravillas, mientras vamos en picada.

 Aun cuando se inicio el proceso constituyente cabe señalar que es ilegal e ilegitimo, pues no tiene los quórum para cambiar la Constitución. Esto último ni siquiera le importa a la oposición. A decir verdad, no hay tal.

 Una persona puede votar a los 18 años. En este proceso hasta pueden participar los menores de edad desde los 14 años. Con todo, gracias a las legislaciones que hizo la ex Concertación, los menores de edad no tienen capacidad de discernir entre el bien y mal. Por esa misma razón, la mayoría de los delincuentes son menores de 18 años. Y pasan ‘piola’ frente a los tribunales de Justicia. ¿Alguien lo puede entender?

  En esa oportunidad también Bachelet dijo: “En la mayoría de mis compatriotas, en un momento de grandes y expectativas”. Sólo un 26% de la población les interesa lo que haga el gobierno. Ahora bien, Bachelet por cadena de televisión sobre el inicio del proceso constituyente afirmó: “Recordarles que todos debemos ser una garantía para que los ciudadanos sean los protagonistas de este proceso y puedan expresarse libremente sus opiniones y los que quieren en nuestro país”. Agregó: “Que puedan participar con confianza y que participen porque eso nos va a permitir que tengamos un buen país”. Con la nueva Constitución socialista no existirá el principio de subsidiariedad, ni mucho menos la propiedad privada va estar reguardada. Así, con el nuevo texto Fundamental tenemos asegurados la educación y la salud gratis, aun cuando el país no tenga plata y este endeudado. El papel todo aguanta.

  Según una encuesta, para la mayoría de las personas no es un prioridad ni reformar ni cambiar la Constitución, pues les preocupa la delincuencia que cada vez está más agresiva, el terrorismo en la región de La Araucanía y desempleo producto de las reformas, que ha provocado una recesión. Desde luego, que los iluminados de la Nueva Mayoría van a culpar a causas externas, no internas provocadas por el Gobierno.

  Hay dos cosas que siempre la Izquierda se ha identificado. Una es la imagen de derribar un bastión de los poderosos, de ahí la expresión: “Tomarse el Palacio de Invierno”, cuando ellos llegan el poder. Ya que las nuevas generaciones no tienen idea de la Historia del siglo XX, el Palacio de Invierno era la casa real de los zares de Rusia, hasta que los comunistas se tomaron el poder. La otra imagen que tan les gusta es la cientos de personas reunidas en una asamblea, aunque no digan nada, no hagan nada y calienten el asiento decidiendo los destinos del país que viene de la Revolución Francesa. La Rusia zarista tenía la Duma, que es el parlamento de ese país y los revolucionarios mencheviques sacaron como poder paralelo los soviets, donde participaban los liberales, los socialdemócratas, los partidarios de la monarquía, hasta los bolcheviques (comunista), que eran minoría se tomo todo el poder. Y se acabo la democracia participativa de los soviets aceptando solamente los comunistas.

 La idea filosófica política que subyace es de la voluntad general. He allí el origen de la Asamblea Constituyente.

 Transformación significa Revolución
 El abogado Marcelo Elissalde recuerda primero que la Constitución de 1980 ha sido el texto Fundamental más ratificado en nuestra Historia, desde la Independencia. Señala, en primer lugar, que los textos anteriores nacieron en momentos conflictivos del país. Por ejemplo, la Constitución de 1925 que tanto dicen admiraba la Izquierda y que no respeto con la UP, recién entro actuar en 1932 con la llegada de Arturo Alessandri Palma.

 En segundo lugar, pone varios ejemplos, donde a Constitución no nació de la voluntad popular, sino que fue impuesta:” la de Estados Unidos, fue redactada por una convención de sabios iluminados como Jefferson, Madison Benjamín Franklin, Washington entre otros y la ofrecieron o mejor dicho impusieron a un pueblo analfabeto e ignorante por entonces y mire ud que resultados les ha dado”. Luego dice tanto Alemania como Italia, después de la Segunda Guerra Mundial, los Aliados impusieron la Constitución. La actual Constitución francesa fue impuesta por el General de Gaulle. Lo mismo ocurrió en el Japón ocupado por los norteamericanos, donde el General Mac Arthur impuso la Constitución. En estos esos ejemplos los frutos están a la vista.

  Según los personeros de la Nueva Mayoría en el nuevo texto la propiedad privada estará resguarda. Así lo ha expresado el ministro Secretario General de la Presidencia Nicolás Eyzaguirre al serle consultado sobre la propiedad privada, dijo: “Es muy impensable que en una Constitución que tiene que ver con un país moderno, ese derecho no esté adecuadamente resguardado”. Por su parte, el ministro de Hacienda en Londres, el DC, Rodrigo Valdés en Chile Day dijo: “el buen manejo de la política monetaria, el reconocimiento de la propiedad privada y el rol que ha cumplido el estado serían las claves para lograr el desarrollo”. Esto lo dijo sobre todo por las palabras del ex ministro de Hacienda de Pinochet, Hernán Büchi de que en el país existía "incerteza jurídica”. El actual ministro le salió al paso Büchi: "La noción de que podría existir incerteza jurídica en nuestro país es un debate artificial que sólo daña a Chile". Creo que los agentes económicos son tontos.

 El año pasado los demócratas cristianos, Ignacio Walker y Patricio Zapata intentaron convencer a la opinión pública sobre los beneficios de la nueva Constitución, omitiendo si se respetaba la propiedad privada. Ahora bien, cuando fue XXV Congreso Nacional del Partido Comunista en marzo, donde éste manifestó que rechazaba propiedad privada y el rol del Estado subsidiario, los senadores de la DC se opusieron. El senador Ignacio Walker expreso una frase ininteligible: "hay un amplio campo de colaboración en torno a la contradicción democracia-neoliberalismo, y la afirmación de 'los derechos humanos, universalmente reconocidos, como aspectos esenciales de la futura carta fundamental'. ¿Qué quiso decir?

   Con todo, cuando ex vocera del nuevo gobierno de Bachelet y actual ministra del Trabajo, Ximena Rincón dijo lo mismo en una entrevista, no se alteraron los camaradas de la DC. En efecto, ella dijo: “tenemos claro que la propiedad es clave para el funcionamiento de la economía de mercado, pero el problema de la Constitución es que le dio preeminencia exagerada a este derecho”. Añadió: “A nosotros nos interesa un sistema de derechos más moderado y equilibrado, donde existan libertades personales, políticas y económicas por cierto, pero no que la propiedad sea el eje del sistema de derechos. Nos interesa también dar importancia a la dimensión social de la propiedad”.

 ¿Quién está diciendo la verdad: Ignacio Walker o Ximena Rincón? Pues, es evidente que hay una contradicción.

   Si a alguien les parece absurda y falta de sentido realidad las palabras de Walker, el abogado también DC, Jorge Correa Sutil en un seminario donde participaron el Instituto Libertad y Desarrollo, Evópoli y la Fundación Horizontal expreso que la nueva Constitución no debe ser ni neoliberal ni socialdemócrata. ¿Qué quiso decir por neoliberalismo?

   El Programa de Bachelet está claro que desprecia propiedad privada base de todas las libertades: “La Nueva Constitución junto con reconocer el derecho a la propiedad privada, debiera contemplar la idea de que la propiedad obliga y que su uso debe servir al mismo tiempo al bien común. Se requiere reconocer que la función social del derecho a la propiedad privada y a la herencia delimitará su contenido, de conformidad a la ley”,

  Lo que digan los ministros de la Nueva Mayoría es irrelevante. Lo importante es lo que dice el Partido Comunista: “Convocatoria a XXV Congreso del PC plantea volver a la función social que tenía propiedad antes de 1973”. Bachelet es comunista y no lo reconoce públicamente.

1 de abril de 2016

Contrapunto







  A las personas de derecha que han participado en la cosa pública, ya sea de la academia, ya sea en la política a través de cargos públicos, que se opusieron al proyecto totalitario del gobierno marxista leninista de Salvador Allende, luego apoyaron el gobierno cívico militar o el gobierno de las Fuerzas Armadas y de Orden. Y una vez, que los militares entregaron el poder de acuerdo a su itinerario, los mismos que los apoyaron empezaron lentamente a darle la espalda y creerle el relato de la Izquierda. Mientras ésta última jamás abandono a los terroristas del Mir y del FPMR encarcelados y condenados conforme a ley, los políticos de la ex derecha se sintieron avergonzados de los militares asignados a la DINA y la luego CNI, como si hubiesen hecho algo malo. Por eso, los dejaron a su suerte, mientras aprobaban los indultos a los terroristas bajo los gobiernos de la Concertación.

   Esas personas las califique de la Generación Perdida, mientras que a los partidarios de la fracasada UP los denomine la Generación Maldita. Bajo esa expresión no caen por cierto, los comunes, ya que a ellos no les corresponde hacer las tareas que tendrían que haber hecho los políticos y académicos del sector. No solo está perdida, sino interiormente dividida con respecto al pasado, los derechos humanos hasta abrazar las banderas del adversario. Esa es la guinda de la torta.

  En marzo, no sé a quién se le ocurrió la idea de traer de vuelta la Constitución de 1925 con el único propósito de hermanar la Izquierda y la Derecha. De paso sepultar la Constitución de 1980 y estar en sintonía con el programa de la Nueva Mayoría que desea cambiar la Constitución que nos rige. Además ha sido exitosa.

   La división que he mencionado la podemos ver poniendo cara a cara al profesor de Historia y abogado, Gonzalo Rojas Sánchez y al abogado y escritor Arturo Fontaine Talavera, quien desde 1983 se convirtió en director del Centro de Estudios Públicos (CEP). Durante su período antes que los militares devolvieran el poder “ Muchos opositores encontraron allí un lugar donde plantear sus posiciones a través de artículos en Estudios Públicos.. Junto a otros centros de estudio como Cieplan, CED, Flacso y Sur, el CEP desempeñó un papel clave en el término de la dictadura y la transición”. Los que ayudo son partidarios de la retroexcavadora de la Nueva Mayoría. El primero se califica con orgullo se conservador, mientras el segundo se califica de liberal. Ambos pertenecen a la misma generación. Ambos apoyaron la intervención militar. El primero siempre ha defendido la verdad histórica, el segundo se paso a la Izquierda al formar parte del directorio del Museo de la Memoria. Al primero se ha preocupado de la sistemática violación a los derechos humanos cometida a los militares preso en Punta Peuco, el segundo le ha hecho la vista gorda al no respetarle el Estado de Derecho, el debido proceso. Y eso que ufana de liberal. Que a los militares no se les aplique la igualdad ante ley, que es un principio liberal, no le produce un sentimiento de injusticia. Rojas es odiado por la Izquierda y la extrema Izquierda, mientras Fontaine es querido por ella, sobre todo, por los grupos terroristas Mir y FPMR. ¿Por qué creen el Presidente Bachelet en su primer mandato lo eligió para que formara parte de directorio de esa institución sesgada? De hecho, escribió una novela al gusto de la Izquierda Doble Vida, en que trata de una torturada y de un implacable agente de seguridad. Hasta visito el penal menciona igual que el novelista Truman Capote para su novela A Sangre Fría. Le gusta repetir los cliché de la ex UP: ”Las causas no exculpan los posteriores horrores y sevicias que… vulneraron de modo sistemático la vida, el cuerpo y la dignidad de tantas personas. El Estado fue entonces victimario".

       El escritor Arturo Fontaine tuvo un debate hace tiempo con el historiador Gonzalo Rojas sobre el papel de las Fuerzas Armadas , en tiempos del general del Ejército, Emilio Cheyre. Según el poeta y novelista, éstas últimas no eran un patrimonio de ningún sector político: “El Ejercito y, en general, las Fuerzas Armadas no deben asumir como parte de su doctrina permanente la legitimidad del golpe militar de 1973. Esto sin perjuicio de las opiniones de sus jefes y de su personal. Si lo hicieran podrían en peligro su naturaleza de fuerzas nacionales. El golpe fue una intervención de la política interna del país que atravesaba por una situación de excepción. Las circunstancias y motivos que dieron origen hace 30 años al derrocamiento del Presidente Salvador Allende pertenecen a la historia de la “guerra fría” y de la inserción de Chile en ella. Constituye ya materia de estudios para analistas e historiadores”.


   Cuando alguien arguye la expresión “guerra fría”, simplemente, no cree en la libertad entendida como responsabilidad. Y por tanto, asumir, las consecuencias de sus acciones. El contexto sirve para entender, lo que no implica dejar de lado la posibilidad para elegir entre el bien y el mal. Dicha expresión más bien la emplean como lo hace Fontaine y la Izquierda para quitarse una decisión por la cual optaron. Al final, el responsable es el “otro”: la Guerra Fría, el Padre o la Madre, el medio ambiente, la familia y el país.

   El historiador Gonzalo Rojas les responde con estas palabras: “En esta misma tribuna el Director del CEP ha sostenido que “El Ejercito y, en general, las Fuerzas Armadas no deben asumir como parte de su doctrina permanente la legitimidad del golpe militar de 1973”. 
   Esta posición empalma bien con lo que ya se había deslizado en uno de los párrafos de la Declaración de la Mesa de Diálogo, cuando se afirmó que en el futuro jamás debían usarse medios no democráticos para procurar un cambio de gobierno, lo que implica un tácito reproche a la legitimidad del 11 de septiembre. Y esa declaración no la había firmado un profesor universitario, sino un general del Ejército de Chile”.

   Luego argumenta Rojas que lo diferencia el conflicto de 1891 y el gobierno de Ibañez de la Unidad Popular, es que no fue una disputa entre el Parlamento y el Ejecutivo; aunque haya desembocado en miles de muertos en Concón y Placilla, pues no era una cuestión de vida o muerte para el país. Agrega: “Distinto es el caso de la Unidad Popular. Partidarios y detractores del proceso allendista –en las fuentes y en las divergentes miradas históricas- califican a los años 70-73 como el único período en que el país ha estado a punto de ser consumido por una guerra civil larvada y a las puertas de la guerra civil abierta. Mientras unos allendista gritaban “No a la guerra civil”, otros partidarios del mismo gobierno infiltraban a las FF.AA. y formaban aparatos paramilitares de miles de hombres (recordar las confesiones al respecto de Corvalán, Altamirano y Pascal Allende). Estábamos inserto en la Guerra Fría, nos dice el mismo Fontaine”.

   Más adelante cita al propio Fontaine, quien era vocal de la FEUC en abril de 1973: “Lo que la ENU persigue es dar al Estado la ideología socialista-marxista. Para ello no educa sino adoctrina. Porque ¿qué significa ‘educar’ para una sociedad socialista?...Aunque en Chile fueran –o de otra tendencia- no sería legítimo implantar un sola concepción, impidiendo de hecho su cuestionamiento. El educando que no es libre, pasa de persona a robot de un Estado totalitario”. Añade Rojas: “Que bien entendía el profesor Fontaine en abril de 1973 la naturaleza de la amenaza, de vida o muerte que se cernía sobre Chile”.

   Según el profesor Rojas, no se puede sostener que los argumentos de el derecho a rebelión es legítimo y luego rechazarlo cuando las cosas son distintas como lo hace Fontaine, ya que “ellas en realidad carecerían de la radicalidad que se les exige para ser aplicables”. Después dice:“¿Qué sentido tendría ponderar su posible aplicación en medio de unas determinadas circunstancias concretas y llegar efectivamente a la conclusión de que la rebelión es la última salida a una crisis si se temiera que en el futuro alguien quizás dirá que existían otras posibilidades de solución? Simplemente estaríamos así ante la imposibilidad de aplicar el derecho de rebelión y, por tanto, frustraríamos toda su eficacia ante el ilegítimo agresor. O la rebelión es, fue y será siempre legítima en ese caso concreto o nunca lo fue”.

   Si razona así el profesor Arturo Fontaine no esperen que se conmueva de la injusticia que sufren los militares, a los cuales se les aplica delitos inexistentes como el secuestro permanente, o bien, se les imputa delitos que no pueden ser retroactivos como el delito de lesa humanidad. Sobre todo, no se les aplica la igualdad ante ley.

  En vez de evolucionar, involuciona. La coalición gobernante obtuvo el 26% de los votos. Uso la elección presidencial como una suerte de plebiscito al tener la posibilidad los electores de poner la “marca AC” en la boleta. Y aun así, los partidarios de marca AC no obtuvieron nada. A lo que se suma, que la mayoría del país rechaza al Presidente Bachelet y a la Nueva Mayoría. La Nueva Mayoría es la Nueva Minoría. Teniendo esos antecedentes, uno esperaría que los políticos y académicos de la ex Derecha se sumaran a la mayoría contraria al gobierno. Sin embargo, no es así. Ahí tenemos al Partido de Renovación Nacional proponiendo una alternativa al itinerario del gobierno para la Nueva Constitución. Ahora el ex director del CEP está proponiendo volver a la Constitución de 1925.

    Él lo expone de esta forma : “Pero una Constitución política surgida bajo el régimen del general Pinochet es muy difícil, si no imposible, que a la larga se legitime como la Constitución de todos. La razón es que el régimen militar divide y seguirá dividiendo a la sociedad chilena. El dolor causado por la transgresión sistemática de los derechos de las personas y la condena moral que ello suscita impiden que el fundamento común de la convivencia democrática haya emergido de ese mismo régimen.” Fíjense en la frase “la transgresión sistemática de los derechos de las personas”. Repite el coro de los derechos humanos de la Izquierda, cuando los terroristas del Mir y del FPMR no atentaron contra el derecho de las personas. También se le olvido de las violaciones sistemáticas a los derechos de la Unidad Popular.

   Según él, la nueva constitución tiene que partir de la Constitución de 1925 vigente hasta el 10 de septiembre de 1973. Mas reformada. No sé cómo Fontaine se puede tomar en serio el último discurso de Salvador Allende, cuando éste dice que respeto la ley y la Constitución. Ya se olvido de cómo concebían el Estado de Derecho la Unidad Popular: “injusticia económica y social”. Para el presidente marxista que tuvimos: “Sólo se realiza plenamente en la medida en que se superen las desigualdades de una sociedad capitalista”. ¿Qué tiene que ver la igualdad ante ley con las desigualdades naturales?

  ¿Qué gran diferencia entre Gonzalo Rojas y Arturo Fontaine Talavera sobre la Constitución de 1925? Para el primero, la otrora Constitución fue responsable de que Allende instalase un gobierno totalitario , cosa que la actual Constitución de 1980 con sus cerrojos o contrapesos ha impedido que la Nueva Mayoría haga lo que quiera y tengamos un Hugo Chávez, Cristina K, Evo Morales y Nicolás Maduro. Otro Allende: “La Constitución de 1925 estuvo vigente completa hasta el 10 de septiembre de 1973 y fue justamente bajo su ordenamiento que Allende y su gente pudieron desarrollar el proyecto pre totalitario que conmovió a Chile”. Siguiendo con el razonamiento anterior, la Constitución de 1925 fue “co–causante de nuestra crisis”.

  Finalmente, enumera más los defectos que virtudes que tenía: “un texto que no incluye un reconocimiento explícito a la dignidad y libertad de la persona, que no consagra el derecho de los padres como primeros educadores, que no establece el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación, que no regula la autonomía del Banco Central, que no establece el recurso de protección, que consagra un Tribunal Constitucional de poca monta y que minimiza el papel de las Fuerzas Armadas”.

  Está claro que para Arturo Fontaine Talavera la Nueva Mayoría no es la Unidad Popular recargada y que Bachelet no es Allende. Así de ciego está.

19 de marzo de 2016

Hacen como que mandan







 En el seminario “Orden público y económico y Nueva Constitución" de Clapes (Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales) UC realizado en marzo, el actual ministro de Interior, el demócrata cristiano o de “Centro”, Jorge Burgos dijo ante empresarios y académicos que la nueva Constitución no iba alterar los dos pilares del modelo económico, a saber, el Estado y el mercado: "la economía chilena contemporánea se organiza en términos de dos pilares o arquitecturas institucionales fundamentales: el mercado y el Estado". Tenía pensado que los pilares eran otros como el respeto a la propiedad privada, el Estado de Derecho, la igualdad ante la ley, el principio de subsidiariedad, entre otros.


 Entre paréntesis, en el Clapes trabajan personas de la ex derecha como ex Concertación. Tenemos al ministro de Hacienda, Eduardo Aninat y su director, Felipe Larraín.

  Conviene reiterar que el país no necesita de las reformas de la Nueva Mayoría, ya sea la tributaria, educacional, laboral y, finalmente, el trofeo de la Izquierda, cambiar la Constitución. Lamentablemente, unos han sido aprobados con la anuencia de la derecha socialdemócrata, que enmiende los proyectos. En vez de oponerse.

  El mismo centro de estudio el año pasado había invitado a conversar al socialista, Osvaldo Andrade sobre la Reforma Laboral. ¿Para qué debatir? ¿Para qué conversar con aquellos que no respetan las libertades que en el país? Allí estuvo, el abogado constitucionalista, José Luis Cea, quien dijo en una entrevista previa al seminario : ”Si la propiedad no está asociada con la libertad para adquirir el dominio y otras disposiciones, no vale nada". Pues eso lo que quiere la Nueva Mayoria. Recuérdese que el Presidente de la República miro en menos la propiedad privada. Lo sensato no es conversar, ya que desde que asumió Bachelet su segundo mandato han realizado cada encuentro, ya sea a nivel académico, político y empresarial con quienes están en el poder: Enade, Icare, CEP y otros. Saben que lo piensan. Prefieren esconder la cabeza como los avestruces y decir que está influenciada por los comunistas, si ella es comunista. Les recuerdo una parte de la carta que le mando al PC en su centenario: "Me alegra que el Partido Comunista pueda celebrar este aniversario en un Chile capaz de superar no pocos obstáculos para construir una convivencia libre y democrática".

 Hay que aclarar un concepto. Para Bachelet conversar o dialogar significa aceptar si o si el Programa. Dicho en el lenguaje de la Unidad Popular: “Avanzar sin transar”. No les interesa lo que piensan el más del 70% de los chilenos que la rechazan a ella y su coalición.

  Como es demócrata cristiano, Burgos dijo la siguiente frase : "Las ideas predominantes atribuyen funciones esenciales a ambos miembros del binomio mercado-Estado, el desafío no es debilitar uno en favor del otro, sino (...) aspirar y trabajar por más y mejor mercado y por más y mejor Estado". ¿Qué quiere: más mercado o más estado? Uno de los dos tiene que achicarse para darle cabida el otro. No existe un equilibrio.

  Asimismo, en esa ocasión sostuvo que no había que volver anacronismos económicos: “regresión hacia modelos de economía anacrónicos". Con todo, paulatinamente Chile está volviendo hacia al pre 1970 en términos de políticas públicas. El eje del gobierno de Bachelet es el Estado en desmedro del mercado. El ministro de Economía dijo también que el eje era el Estado. Más aún, Jorge Burgos enfatizó que “existen antecedentes más que suficientes que permiten desechar la existencia de tales amenazas". El ministro de Interior que consideran inteligente, prudente y sensato es tan soberbio como el jurista constitucional de Michelle Bachelet, Fernando Atria. Ambos no les importan que el gobierno apenas tenga un respaldo del 26%.


 El gobierno no tiene plata para apenas mantener los hospitales públicos, el déficit es el más grande en 26 años, sin embargo, si tiene dinero en repartir folletos sobre el proceso Constituyente como el de la fotos. O pagar a una empresa para que coloque grandes carteles en las arterias principales de las grandes ciudades como el que se ve entre Viña del Mar y en Valparaíso, en la Avenida España.


 En realidad, lo que digan cualquiera demócrata cristiano, ya sea académico o político no significa nada, pues el que manda es el Partido Comunista, esa secta de fanáticos y totalitarios. Se trata a fin de cuentas de acercarnos al comunismo en la medida de lo posible. De ahí como sostuvo un columnista, que el Gobierno no les importa que las leyes estén mal hechas, ya que tendrán una base para poder continuar. Lo importante no es lo que dice el demócrata cristiano, sino los diversos actores del Partido Comunista.

  En efecto, antes de que se efectuase ese seminario, el 12 de febrero de este año, dicho partido saco un video: ” Nueva Constitución: PC propone fin de Estado subsidiario, renacionalizar el cobre y mandatos revocables”. El diputado Matías Walker, hijo del senador demócrata cristiano, Ignacio Walker dijo el año pasado: “eje DC, PS, y PR, es el que le da estabilidad a la Nueva Mayoría, estos tres partidos tienen una responsabilidad que es ser definitivamente el eje articulador de la coalición, el que tiene que darle gobernabilidad”. O sea, el PC no da garantías de gobernabilidad, pues como lo va a dar, si presidente, diputado Guillermo Teillier dijo que ellos estaban tanto en el gobierno como en la calle. Estamos seguro, la DC manda.

  Según el Partido Comunista: “La nueva Constitución debe contribuir al mejoramiento sustantivo de la calidad de vida del pueblo, dejando atrás la herencia dictatorial, abriendo paso a una democracia avanzada, que combine estabilidad con progreso”. Estos iluminados creen que si la Constitución dice tal o cual cosa, se va trasuntar en la realidad. Cuando la calidad de vida, mejora al tenerse reglas claras y las personas pueden seguir sus fines, sin violentar la vida, la propiedad y la libertad de las demás personas. Ellos creen que si cambian la Constitución, la economía va a crecer un 8% y va ver harto empleo, y por tanto, inversión. Nótese como el PC se contradice al querer estabilidad, si ellos en el pasado han apostado por la subversión, incluso en gobierno democráticos como los del Gobierno del Radical, González Videla hace más de 60 años, y recientemente, en el Gobierno de Piñera con líder estudiantil comunista, Camila Vallejo. De esta decir, que la actual Constitución de 1980 ha garantizado el progreso como nunca antes en la Historia de Chile y la estabilidad, gracias a los cerrojos que a la Nueva Mayoría no les gusta. Puesto que los comunistas apoyados el dictador Tito de Yugoslavia quisieron desestabilizar el país, el presidente González Videla saco la Ley en Defensa de la Democracia, que la Izquierda denominó la Ley Maldita.

  Juan Andrés Lagos, secretario del comité central del Partido Comunista, sostuvo que la nueva Constitución tiene que garantizar: “los derechos humanos de primera, segunda y tercera generación, incluyendo lo que significa el ‘nunca más en Chile’, para desterrar definitivamente la posibilidad de nuevos intentos de violencia armada golpista en el país”. La Izquierda opto por la vía armada y en respuesta hubo la violencia armada de las Fuerzas Armadas, porque Allende se salió de la ley y la Constitución. Fue un derecho a la rebelión.

  Según los comunistas, la nueva Constitución protegerá los derechos individuales, los mismos que no aplican a los militares ancianos de Punta Peuco, El ex secretario general de la OEA, el socialista José Miguel Insulza se refería a los cambios que estaba haciendo Hugo Chávez en Venezuela como ‘una democracia avanzada’.

    Ellos pueden rebelarse contra una autoridad elegida e imponer su dictadura comunista. Más habiendo llegado a ese nivel, los ciudadanos bajo el régimen no pueden sublevarse. Y lo vimos del Revolución Rusa con la rebelión de Kronstadt (1921) hasta la Primera de Praga. El primer levantamiento contra el comunismo fue aplastado sin misericordia. Es el mismo partido que apoya la dictadura castrista en Cuba y la dictadura democrática de Nicolás Maduro en Venezuela.

 Al renunciar a la presidencia de la Comisión de Educación de la Cámara Baja, la diputada comunista, Camila Vallejo volvió a reiterar que los cambios son estructurales : "desde que estoy en la dirigencia estudiantil he asumido que no puedo ser monedita de oro, ni quedar bien con todo el mundo porque estamos hablando de cambios que son estructurales".

 Tal como advirtieron los conservadores en este país, las denuncias sobre la calidad de la educación, el lucro, la no discriminación en los establecimientos educacionales y la famosa gratuidad fueron simplemente un Caballo de Troya para cambiar el modelo económico. Jamás a Bachelet y la Nueva Mayoría les ha interesado la calidad de la educación. Las reformas que aprobaron no van a mejorarla. 

 

  Recientemente, la diputada demócrata cristiana, Carolina Goic dijo para bajarle el tono entre su partido y el Partido Comunista : “Con el PC son mucho más cosas que nos unen que las que nos diferencian”. Según ella, los que los une es el propósito de la igualdad. A esta altura del partido, nadie le cree el cuento del igualitarismo, que solo obtuvo un 26% de los votos. Menos aún, con el caso Caval donde está involucrada el Bachelet, su hijo y su nuera. Como buen DC, la diputada nos quiere hacer creer que es compatible el crecimiento con la Reforma Laboral.

  En realidad, lo que diga un demócrata cristiano es totalmente irrelevante, salvo las declaraciones de la señora Goic, pues, a fin de cuentas les están mintiendo y sepultando al país. Lo importante es lo que dice el PC y sus medios afines como uno en cuya portada proponía supermercados populares.

3 de enero de 2016

Recién se dan cuenta






  
Vamos hacia el tercer año de la Nueva Unidad Popular encarnada en la Nueva Mayoría y en el Michelle Bachelet que desea terminar la obra de Salvador Allende. Todavía las personas no despiertan. Si hubiesen despertado, se hubieran alzado contra la Reforma Tributaria así como lo hicieron los ecuatorianos, cuando en el gobierno comunista de Rafael Correa fijo el impuesto a la herencia. Para los que no saben, en Chile existe ese impuesto hace tiempo.

   Muchas cosas deje en el tintero, que espero tratar ese año, como por ejemplo, las tonteras que escribieron los demócratas cristianos, Ignacio Walker y Patricio Zapata para convencer que la Nueva Constitución iba proteger la propiedad privada, personajes de la ex derecha que desean articular un ideario, mientras trabajan algunos con el enemigo, y, por último, el grupo de personas que desean ocupar el llamado “centro político” para reemplazar a la Democracia Cristiana. Tan centro centro que votaron por Bachelet a sabiendas que ella hizo un compromiso con el Partido Comunista.

 Vamos por parte.


  Según el ingeniero civil Arturo Cinfuentes, director académico del Centro de Regulación y Estabilidad Macrofinanciera (CREM) de la Universidad de Chile y el único chileno invitado a declarar dos veces para el Senado norteamericano, quien vivió 30 años en los Estados Unidos dijo en una entrevista a propósito del Segundo Gobierno de Bachelet: “En medio del camino al desarrollo, Chile se extravió por selva oscura”. No obstante, hay que aclarar que el señor Cinfuentes perteneció al Comité Financiero y se opuso a utilizar los fondos soberanos para capitalizar la empresa estatal del cobre, CODELCO, cuando Hacienda estaba Alberto Arenas. Razón por la cual fue removido del cargo, previo que el ex ministro modificara un reglamento para sacarlo. No sé dejo el país del norte para apoyar un gobierno que desea continuar con la obra de Allende. Es importante lo que dice a continuación: “Yo me considero un liberal en el sentido clásico del término, voté por Andrés Velasco y por tanto no soy una persona de derecha. Aclarado lo anterior, yo creo que Chile se jodió por los próximos 10 años. Puede que algo se arregle, pero lo que pasó con este Gobierno es extraordinariamente grave”. Por eso, el ex presidente Sebastián Piñera ha dicho que el próximo gobierno tendrá que reconstruir el país: “Al próximo gobierno le tocará reconstruir Chile de desastres provocados por la Nueva Mayoría”. Usar la palabra “reconstruir” es bastante fuerte. Cabe señalar que el ex ministro de Hacienda, Andrés Velasco no es liberal, sino keynesiano. Los auténticos liberales están en la derecha. Un liberal jamás hubiese votado por la comunista Bachelet.

  El señor Cinfuentes critica los disparates de la Nueva Mayoría, sin embargo, como opositor al Gobierno Militar cree que todo comenzó con el primer gobierno de la Concertación, olvidándose del largo trabajo de reconstrucción que hicieron los militares. Él critica el gobierno triestamental para las universidades: “Y en educación se está discutiendo esto de gobiernos triestamentarios en las universidades, lo que es un disparate. Si uno mira las 50 mejores universidades del mundo, no hay ninguna que tenga ese tipo de gobierno”. No tiene problemas en culpar a Bachelet: “Bachelet es la Presidenta, ella es la culpable. Y Arenas y Peñailillo fueron durante un año y medio los ejecutores, y le ocasionaron un daño extraordinario a Chile que le va a costar 10 años en recuperarse”.

  El columnista del ‘El Mercurio de Santiago’, abogado y viajero, el inglés David Gallagher dijo: “Con lo sucedido este año no puedo sino creer que la Presidenta es la verdadera chofer de la retroexcavadora". Recién se dio cuenta en el mes de diciembre del año pasado. Si las personas conservadoras y seguidoras del Gobierno Militar se dieron cuenta en seguida. Cuando diputado del PPD, Quintana dijo al “modelo había que pasarle la retroexcadora”, los opositores que, por cierto, no están, en los parlamentarios de la ex derecha que enmiendan los proyectos del gobierno, se dieron cuenta que Bachelet pensaba lo mismo.

   Asimismo dice el asesor intelectual del think tank de los oligopolios, CEP: “Por lo mismo, pensé que era un tema de malos asesores, mal segundo piso, algunos malos ministros y que en algún momento iba a haber un giro. En ese sentido era optimista, porque creía que la Presidenta era una persona moderada, que iba a recapacitar de verdad y que no era la autora de todo lo que estaba pasando”. A un Gil del Barrio Norte me preguntó el año pasado, si los G90, esto es, Peinalillo, Arenas había casi manipulado a la ex candidata, Michelle Bachelet. Le conteste que el Presidente pensaba lo mismo que los G90, esto es, como Atria, Mayol, Peinalillo, Arenas y Jorrat.

 Estos académicos e intelectuales del CEP llegan a ser ingenuos o tontos, pues para él la llegada de los demócratas cristianos, Valdés y Burgos es casi un signo de sensatez, cuando piensan lo mismo que los comunista, salvo con matices que son insignificantes. Ambos quieren llevar a cabo el Programa en forma gradual: “Burgos y Valdés están haciendo una labor heroica. Es muy bueno que estén ahí, porque aunque sea en el margen, están aportando constantemente y poniendo cortafuegos”. El ministro de Interior, Jorge Burgos dijo que las Reformas se llevarían a cabo gradualmente, mientras que el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés dijo solamente que Reforma Tributaria se simplificaría.

     Según el escritor Roberto Ampuero y miembro de la Fundacion Chile Avanza de Piñera dijo en el 25 aniversario del Instituto Libertad y Desarrollo: “Vivimos el peor Gobierno desde la recuperación de la democracia". Piensa lo mismo que el ingeniero civil , Arturo Cinfuentes sobre el daño que padecerán las siguientes generaciones: "lo peor de un mal Gobierno, como el que tenemos, no solo perjudica a los chilenos durante su administración, porque perjudica a los chilenos que vienen. Porque deja un collar de melones, un pesado fardo a sus sucesores". El mismo escritor había destacado las dotes de liderazgo de Bachelet. Ni siquiera se le ocurre comparar el actual gobierno con la Unidad Popular del cual formo parte. Cuando muchas personas que fueron opositoras al gobierno de Allende, han tenido un deja vu.

   Bastaría haberle leído a Hermógenes Pérez de Arce, los sitios DespiertaChile, AccionFamilia, a Maximo, y, naturalmente, a mí. Y el libro gratis “Chile 40 años después: Nueva Amenaza Socialista en el horizonte”.

21 de abril de 2015

La oposición a Maduro ciega ante la historia







 La experiencia nefasta del gobierno marxista leninista que fue los 1000 días de Salvador Allende a unos les dejo una lección y otros simplemente se olvidaron como queriendo decir, que no va volver a ocurrir. Una parte de Izquierda que aún vive como si el Muro de Berlín estuviese ahí saco una lección. La Izquierda partidaria de la democracia liberal semejantes a los partidos de ese sector de la Europa Occidental también aprendieron. De aquellos que no son progresistas, los únicos que aprendieron fueron los que formaron parte del Gobierno Militar. Por eso, crearon toda una institucionalidad para la historia no vuelva a repetirse: sistema binominal, senadores designados, el Tribunal Constitucional, el Consejo de Seguridad Nacional y, sobre todo, la Constitución de 1980 que resguarda, gracias a los altos quórum los derechos individuales de las personas o los derechos humanos de primera generación: la libertad, la vida y la propiedad. De esas instituciones queda poco o nada. La Izquierda marxista aprendió que hay tomarse las instituciones más importantes de la República para poder hacer su Revolución. Eso hemos visto en Chile, Argentina y Venezuela. La otra Izquierda no pretende inventar el mundo de nuevo. Los únicos que no han aprendido están en la derecha y en otros sectores.

 Las palabras del autor El conflicto en La Araucanía lo ilustran como asimismo la visita Lilian Tintori y Mitzi Capriles a Chile, la semana pasada. Según Julio Bazán Álvarez y ex dirigente Confederación Única de de Profesionales de Chile (CUPROCH) contra la Unidad Popular, en su reconocido libro Lo derroco el pueblo señala que la organización del PC francés, “Huelga General de Mujeres” tiene ramificaciones mundiales. Por eso, en abril del 2004, advirtió a John Sweeney, presidente de los sindicatos de los Estados Unidos, que para el gobierno de Chávez era un peligro que se creará una CUPROCH en Venezuela. Cito:

 “Nixon dio instrucciones de que se destruyera la economía chilena para interrumpir y derrocar el gobierno. La intervención de los EE.UU. en Chile fue dirigida por Henry Kissinger y la CIA con la mayoría de los proyectos dirigidos a la AFL-CIO, a través del “Instituto Americano para el Desarrollo del Sindicalismo Libre” y sus redes en América Latina. Hizo uso de contratos y dineros gubernamentales para organizar y sostener a CUPROCH, una confederación de “Trabajadores Profesionales” lideradas por Julio Bazán, un ejemplo típico de aristócrata fascista, que llamó a formar un “gobierno autoritario” de las Fuerzas Armadas y de las elites educadas, con la “masacre masiva de comunistas y de otras fuerzas de Izquierda””.

 

 La oposición venezolana está más perdida que el teniente Bello. Lo ilustra las diversas declaraciones donde comparan al régimen de Maduro o Chávez con el gobierno de la Fuerzas Armadas y de Orden (1973-1990), y no contra la UP. Al mismo tiempo se creen en el cuento que la hija del general Bachelet es víctima, cuando formaba parte de los victimarios marxistas leninistas de Allende. Lilian Tintori, esposa de López viene a Chile y espera reunirse con la mandataria. La venezolana dijo sobre Bachelet: “no es ajena al dolor de quienes experimentamos en carne propia los rigores de los regímenes autoritarios”. Asimismo, en marzo del año pasado, un grupo de madres venezolanas le mandó una carta abierta, en la que expresan : “A usted que ha sufrido el abuso de poder manifestado en detenciones ilegales y en el maltrato por parte de agentes del Estado”. Igualmente, la vocera de los venezolanos en Chile, María Laura Liscano, le llevaron una carta también en marzo , en la enfatiza que “No somos golpistas. No somos fascistas. Pero si deseamos la libertad y el progreso de nuestra patria. Señora Presidenta, es difícil, pedirle al pueblo, que se inmole por la libertad y la democracia, cuando la libertad y la democracia no son capaces de darles de comer, de impedir el alza exorbitante de los costos de la subsistencia y de ponerle un coto definitivo al morbo terrible de la corrupción”. A la ex ayudante del grupo terrorista FPMR le interesa poco que un país socialista no pueda comer o haya hambruna , ya que le produce urticaria la desigualdad capitalista. En vez de llamarse golpista, la palabra correcta sería rebelde.


 Lilian Tintori y Mitzi Capriles al reunirse con ex dirigentes de la ex Unidad Popular, que forman parte de la Nueva Mayoría nos ilustra la cegara y manipulación en que se han envuelto. Desde luego, que los ex personeros del ex gobierno marxista leninista de Allende nos les dijeron que ellos pretendieron instalar una dictadura comunista como la que hay en ese país, doblegando a la población con una tarjeta de racionamiento y eliminando el mercado solo abasteciendo con los productos que el Estado imponía. Acusando a los empresarios que no vendían los productos del Estado como ‘especuladores’. En las páginas sociales de ‘El Mercurio de Santiago’, nos muestra que visitaron ese diario: “Lilian Tintori y Mitzi Capriles visitan El Mercurio”. Allí estaba presente el subsecretario de Justicia de Salvador Allende, José Antonio Viera-Gallo, quien aparece como presidente de la ONGs o Fundación Chile Transparente. El actual cargo miembro del Tribunal Constitucional no sale. El empresario socialista, Oscar Guillermo Garretón, quien intentó infiltrase en la Armada. Igualmente, aparece el senador Juan Pablo Letelier, cuyo padre, el canciller de Allende considera un mal neoliberalismo que estaban instalando los militares, aun cuando disfrutaba de la American Life en su exilio Fue invitado también el ex presidente de la DC, Gutenberg Martínez. Y el ex rector de la Universidad de Chile, Riveros. Mientras busco las fotos, veo que estuvieron la hija de Salvador Allende, la parlamentaria Isabel Allende.


 No entendía porque las esposas se reunían con personeros de la Nueva Mayoría, hasta que descubrí que el abogado José Antonio Vieria-Gallo –uno de los políticos que se ha dedicado a socavar el Estado de Derecho en estos 25 años, porque para él la ley de Amnistía no se le aplica a los militares- fue el que realizó las gestiones dos años antes. También anunciaron que visitarían el Museo de la Memoria, que omite las violaciones a los derechos humanos denunciadas por el Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973 y el terrorismo de la Izquierda. Y por supuesto, las colas y desabastecimiento que vemos en Venezuela. A dicho Museo las acompaño el DC, Ignacio Walker ; compartieron con el hijo tonto y culposo del periodista, Arturo Fontaine Aldunate, el escritor y miembro del directorio de esa institución sesgada, el abogado Arturo Fontaine, a quien no le importa que no les aplica el Estado de Derecho a los militares, y con el director de esa institución, escritor Ricardo Brodsky y guionista de la película ‘Machuca’. Tampoco les contó el abogado de la ex derecha que Chile ya vivió lo que está viviendo Venezuela.


 Cuando arribo a Chile, Lilian Tintori afirmo: “Queremos que se conozcan con detalle los problemas económicos, políticos y sociales que padece Venezuela. Estamos al borde de una crisis humanitaria, nuestro país es víctima de la inseguridad, la escasez, la corrupción y las arbitrariedades por parte del régimen”. Eso es la Unidad Popular. El país también tuvo su crisis humanitaria, pues quedaba harina para tres días. No es el Gobierno Militar.

 La declaración que hizo una de las esposas, muestran que están desinformadas sobre la historia de Chile de los últimos 50 años. Lilian Tintori dijo sobre el Gobierno Militar: "Venezuela recibió muchísimos chilenos, le abrimos los brazos a Chile y Venezuela exportó democracia para ese momento tan difícil para Chile". Recibieron a marxistas leninistas.

 En otro momento Tintori dijo : “La solidaridad del pueblo chileno, de un pueblo que ha vivido en carne propia los abusos de una dictadura, será el bastión para lograr la libertad, recuperar la paz y restablecer el respeto de todos los venezolanos”. El gobierno que cometió una serie de abusos contra la población fue del Salvador Allende como señala el Acuerdo de la Cámara de Diputados. Si quiere seguir el modelo de la Concertación, no van a lograr la paz, pues no estamos en esa condición.

 Se reunieron con 13 ex ministro de la Nueva Mayoría. Asimismo, con el Consejo Chileno para las Relaciones Exteriores (CCRI), que reúne a ex cancilleres, ex presidentes y representantes del mundo cultural, político y académico.

 Y la Izquierda intentó tergiversar la historia. El diputado oficialista del PPD, Jorge Tarud dijo al recibirlas: “Hoy día, Leopoldo López y también el alcalde Ledezma, son víctimas de un régimen autoritario, con una justicia absolutamente sumisa al poder político, tal como la tuvimos nosotros en Chile durante la dictadura militar, por lo tanto, que no nos vengan a decir acá de que hay un proceso judicial". Un régimen en vías de convertirse en totalitario. Ya no recuerda la justicia revolucionaria.


 Además, aparecieron en primera plana, los ex presidentes de la Concertación junto con las esposas de los presos, Eduardo Frei Tagle, Ricardo Lagos y Sebastián Piñera, respectivamente. Tanto Frei como Lagos no quieren reconocer que lo que ocurre en Venezuela es la copia exacta de la Unidad Popular, sobre todo, las políticas económicas y la presencia cubana en ese país. El demócrata cristiano porque no quiere admitir que su partido a través del Acuerdo de la Cámara y la carta de su padre a Mariano Rumor del intento totalitario de la Izquierda. El socialista es tan bipolar como Bachelet y los allendistas. A Lagos no le recuerda la UP. ¿Tendrá amnesia senil que no se recuerda las expropiaciones ilegitimas, la alta inflación, las colas y el Presidente gobernando con decretos? No entiendo cómo condena el régimen de Maduro, si para el 40 aniversario de la intervención militar en un seminario organizado por la Fundación Salvador Allende se conmemoró su legado. No se puede condenar el chavismo de Venezuela a su vez reivindicar la Unidad Popular. Contraria el principio de identidad.


¡Y qué decir de los demócratas cristianos! Se reunieron con el hijo del ex mandatario Frei Montalva, que reniega de su participación en la caída del gobierno marxista. Julio Bazán cuenta que hablo por última vez el 14 o 15 de septiembre de 1973 en una sesión que estaba lleno de dirigentes de el país, en el que: “Se tomó el acuerdo, dejándome la responsabilidad de convocar al paro en el momento en que estuviera absolutamente convencido de que este podía cumplir su objetivo. En primera fila estaba el representante de los profesionales de SIGDO KOPPER, el ingeniero Eduardo Frei Ruiz-Tagle”. Eduardito tampoco se acuerda.




A las esposas se les olvidó que el ex presidente Piñera estuvo en la “guardia de honor” durante el funeral de Hugo Chávez. Y no les contó que cuando supe que Allende había caído, gritó: “¡Ganamos!”


 En su primer mandato, Michelle Bachelet ya le había dado su apoyo a Chávez con su silencio , cuando clausuró el canal venezolano Radio Caracas Televisión (RCTV). Y a pesar de que se conocían sus atropellos a la oposición. Bachelet se había reunido con el dirigente Leopoldo López a mediados de febrero del 2014. Un sitio de izquierda titulo así el encuentro: Bachelet compartió con golpista venezolano meses atrás”. Con todo, cuando asumió en marzo del año pasado le dio su respaldo al gobierno de Nicolás Maduro en medio de las protestas generalizadas. El señor López no se enteró del silencio de la actual mandataria y de sus palabras a Chávez: “Siempre fue un gran colega”. La mandataria no recibió a las esposas de los presos venezolanos.


 Mientras la oposición a Maduro no lea su situación a través de la nefasta Unidad Popular, no obstante, el fallecido Chávez ser admirador de Allende, es imposible que haya una salida. Con quienes se reunieron en Chile ni siquiera forman un entero, ni siquiera se les ocurre proponer la versión de “El Ladrillo” para Venezuela, entre otras cosas.