Mostrando las entradas con la etiqueta Venezuela de Maduro. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Venezuela de Maduro. Mostrar todas las entradas

9 de marzo de 2019

Guaidó es chavista









Juan Guaidó es el hombre del momento en Venezuela. Un héroe de nuestro tiempo. Ha sido reconocido por más de cincuenta países. Muchos tienen esperanza que las cosas cambiaran, cuando él logre tener el poder que no tiene ahora.

    Sin embargo, el actual presidente interino declaró en su cuenta twitter que se declara chavista. Me pregunto cuántos de los que están en la oposición fueron chavistas en su momento: “2/3 Dudo que Hugo Chávez aceptaría lo que Maduro ha traído para Venezuela y la FAN: hambre, violencia, represión y miedo. Maduro ha destruido lo comenzado por la constitución del 99 y promovida por Chávez en el 99 y defendida por nosotros en 2007. 3/3 Luego de tanta destrucción me pregunto: Aprobarían esto quienes creyeron en Chávez? Lo aprobaría su hija?

   Me pareció lo más extraño que medios tanto importante como el diario El País de España, El Mundo y LibertadDigital, hayan omitido esa declaración.

   Me cabe preguntar, si las esposas de los líderes socialistas presos por Maduro fueron chavistas en su en momento, Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López y Mitzy de Ledezma, esposa de Antonio Ledezma. Cabe recordar que cuando vinieron las mencionadas señoras a Chile, estuvieron nada menos que la hija de Salvador Allende, la parlamentaria del Partido Socialista, Isabel Allende. Venezuela está bajo un sistema comunista. Es la copia exacta de la nefasta Unidad Popular marxista leninista, salvo que Allende no pudo ganarse a las Fuerzas Armadas.

    Al mismo tiempo Guaidó presentó su programa para levantar el país en la Universidad Central de Caracas: “El Plan País”. Dicho plan consta de tres áreas: Social, Económico y Petrolero. El objetivo es, pues, "la reestructuración de Venezuela en materia energética, agroalimentaria, económica, social, seguridad y defensa".

    Para el Panel Social tiene pensado "El plan establece garantizar al menos 12 productos alimenticios como arroz, harina de maíz, pasta, proteínas como pollo, azúcar, leche". O sea, es el Estado el que proveerá de esas cosas a los venezolanos y no los empresarios motivados por su propio egoísmo.

    Para el Panel Económico tiene pensado simplemente en gastar: Pretender incentivar la producción nacional, esto es, expandiendo el gasto fiscal, el cual será financiando con capital extranjero. "No vamos a reducir el gasto, no vamos a vivir en austeridad, vamos a un programa de expansión para reactivar la economía venezolana".

   Una cosa rescatable. Pretender levantar el control de cambio, para que los venezolanos compren los dólares que quieran.

    El propósito es pasar de un Estado Empresario a un Estado Social.

    Guaidó promete más socialismo a los venezolanos. Si Guaidó se declara chavista, es porque comparte la ley que sacó Chávez para expropiar la propiedad privada conocida como “Ley de Propiedad Social”, en el 2009. Ahora bien, esa ley afirma: "declarar la utilidad pública y el interés social de bienes, materiales e infraestructuras que se determinen susceptibles de ser declarados de propiedad social, para asegurar la producción socialista". Todo por el llamado ‘Interés Social’. A lo anterior, bajo el pretexto del interés nacional también pueden caer en manos del Estado. La mencionada ley chavista sobre la propiedad social, ¿no les recuerda que en la constitución socialista que Bachelet quiso sacar en su segundo gobierno la propiedad privada tendría una función social? Esa idea la defendían tanto el Partido Comunista como la Democracia Cristiana.

   En el 2007, Hugo Chávez afirmaba: "No se trata de estatizar toda la economía... No, nuestro socialismo acepta la propiedad privada. Solo que esa propiedad privada debe estar en el marco de una constitución y unas leyes y de un interés social".

    Apenas elegido como diputado, según nos informó un medio, estuvo en Chile pidiendo ayuda, cuando murió Hugo Chávez y le sucedió Nicolás Maduro.

   Según cuenta el medio, los socialistas no lo tomaron en cuenta. Manuel Avendaño , coordinador internacional de su partido Voluntad Popular manifestó: “El Partido Socialista estaba bien renuente a dar una declaración en contra de Maduro. Me acuerdo que la senadora Allende fue cortés con nosotros, pero no nos dijo nada bueno ni nada malo. En ese momento los socialistas no estaban en la línea de criticar a Maduro y varios daban las elecciones de Venezuela como legales. También nos acercamos al presidente del PC, don Guillermo Teillier, que estaba en la comisión de Relaciones Exteriores, y aunque fue cortés con nosotros tampoco nos dijo nada”. Obvio, si lo apoyaban hasta hace poco. Además, el PC apoya la dictadura cubana y a Maduro.

    Asimismo, nos cuenta que en la antesala de las primarias del 2013, Guaidó y Avendaño quisieron reunirse con Michelle Bachelet, Andrés Velasco y Claudio Orrego. ¿Por qué? Afinidad ideológica. Con todo, ninguno de los tres los recibió. Se nota que no conocen a la Alta Comisionada de los Derechos Humanos, que lo que único que conoce es el comunismo. Socialista atraen socialista. Ley de la atracción.

    En la revista mexicana Letras Libres, el mexicano de izquierda,el periodista Ricardo Dudda escribe el artículo Venezuela y la izquierda anti-chavista, en que le molesta que identifiquen a la izquierda con el chavismo o “Socialismo del siglo XXI”: “Es cierto que la derecha explota el tema de Venezuela para atacar a la izquierda. Pero la mejor manera de evitar esto es simplemente no defendiendo a un dictador durante años simplemente porque se autodenomina de izquierdas”. Nos quieren convencer que Maduro no es izquierda. El columnista afirma que el gobierno de Maduro califica a la oposición venezolana de ultra derecha, cuando “en realidad socialdemócratas, pero antichavistas, claro: Voluntad Popular, el partido de Leopoldo López y del presidente interino Juan Guaidó, forma parte de la Internacional Socialista desde 2014)”.

    A la izquierda el gobierno de Maduro les trae mala publicidad. Les molesta más el chavismo que la dictadura comunista que hay en Cuba. Y no hay que olvidar, que Venezuela es manejada desde Cuba. De lo contrario, le pondrían el mismo empeño en sacar a los gobernantes actuales de la isla-cárcel, cosa que ni la Unión Europea hace. Después de todo, cuando arrestaron ilegalmente al general Augusto Pinochet, en Londres, el dictador comunista Fidel Castro estaba con el primer ministro español, José María Aznar.

   El ex canciller del segundo gobierno de Michelle Bachelet, Heraldo Muñoz sostiene que hay contradicción en condenar el gobierno de Maduro y defender el Gobierno cívico militar chileno, cuando sabemos que éste fue pedido mayoritamente por la ciudadanía, porque no querían vivir bajo una dictadura comunista de corte cubano. A lo más chilenos llegamos a la situación que ha vivido Venezuela por 20 años. Nosotros lo vivimos en tres años: “tanto en la UDI como en RN, todavía hay parlamentarios, dirigentes que siguen reivindicando la dictadura y a Pinochet, y eso es una enorme contradicción. No puede ser que hablen de democracia y derechos humanos en Venezuela, y acá digan que la dictadura, con sus crímenes, es parte de la diversidad de la derecha, eso es inaceptable”. Es una contradicción y desfachatez que un ex revolucionario marxista que formo parte del gobierno de Salvador Allende que quiso instalar la dictadura del proletario o una dictadura comunista, hable de democracia y derechos humanos. A las dictaduras comunistas las llamaba democracias populares. En éstas últimas creía el señor Heraldo Muñoz, quien, además, en la UP oficiaba por así decirlo de comisario de las JAP (Juntas de Abastecimiento y Precios), que tenían por objeto esclavizar a la población a través del estómago. Desde luego, ningún político o académico que se diga de derecha le va a sacar en cara el ex ministro de Bachelet, salvo un chileno decente en su cuenta twitter. Dicho de sea paso, ahora Wikipedia borró del historial de Muñoz en la que se refería la parte en que fue Supervisor Nacional de las Tiendas del Pueblo (Almacenes del Pueblo). Lo que más enfureció a los chilenos que ya no podían comprar en efectivo. La Venezuela de Chávez saco la versión del JAP chilena. A estos políticos fracasados generacionalmente, hay que encararlo tal hizo la diputada de RN, Camila Flores a la diputada comunista y ex Mir, Carmen Hertz. Dejarlos entre la espada y la pared.

   Al ex canciller Heraldo Muñoz se le puede calificar de traidor a la patria, luego que reconoció que el gobierno sabía de la llegada de los haitianos entre gallos y medianoche.

   El presidente interino no trae para Venezuela ningún plan al estilo de ‘El Ladrillo’ de los Chicago Boys chilenos, ni tampoco trae un plan para disminuir la inflación, ni garantizar la propiedad privada. Su único objetivo es el poder y mantener al legado de Hugo Chávez.

7 de febrero de 2019

Nicolás Maduro es el Salvador Allende venezolano






 
     Ante la autoproclamación del socialista, Juan Guaidó como presidente de la nación venezolana, el dictador Nicolás Maduro se comparó con Salvador Allende : “Chile… la hermosa Chile de la Unidad Popular, del gran Salvador Allende, presidente mártir de los pueblos de América”.

   A Nicolás Maduro le piden que renuncie igual que la oposición a Allende.

    Ahora bien, esa comparación irritó a la izquierda chilena como a la escritora Isabel Allende. Fue considerado como abuso y aprovechamiento. Naturalmente, a los diversos personajes de ese sector que han pasado por la política mintieron para variar. Carecen de honestidad intelectual. Por eso, no les gusta verdad. Y por esa misma razón, prefieren imponer una narrativa falsa o una “verdad oficial”, que lo que menos tiene es de una verdad.

   Cualquiera comparación del régimen chavista venezolano con el Gobierno Cívico Militar que gobernó el país entre 1973 y 1990, carece de todo fundamento, pues una de las razones de la intervención militar chileno, es que los chilenos estábamos igual que los venezolanos, tanto en términos económicos como político. La única diferencia es que Allende nunca pudo comprarse a los militares, a pesar de que el Mapu y el grupo terroristas Mir se infiltraron en las Fuerzas Armadas.

      Cuando vinieron las esposas de los dirigentes socialistas venezolanos Leopoldo López y Antonio Ledezma a Chile, ni Ricardo Lagos, ni Sebastián Piñera se les ocurrió decir, que los chilenos ya vivieron en carne propia el comunismo allendista durante tres años lo que los venezolanos han llevado 20 años. Tampoco dijo nada al respecto el novelista y poeta culposo, Arturo Fontaine Talavera, que las recibió en el Museo de la Memoria dedicado a los terroristas. ¡Que hayan venido a pedirle ayuda a la izquierda chilena refleja que no tiene conocimiento de la historia reciente de América Latina!


       Me acordé que en la Cuba comunista hay monumento al presidente marxista chileno. Si Allende era democrático, ¿qué hace un monumento allá en la isla cárcel? En el segundo gobierno de Michelle Bachelet, el ex ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz viajo a ese país para incrementar el intercambio comercial. De paso, le rindió honores a la estatua de Allende. Nunca han reclamado por cierto los dirigentes de la ex UP. Antes de la llegada de la Unidad Popular, toda la izquierda estaba entusiasmada con la dictadura cubana

    Aquí se muestra que los zurdos son los verdaderos negacionistas, pues los revolucionarios marxistas leninistas de la ex UP, ya se no acuerdan de la Declaración de Principios de Congreso de Chillán de 1968 y del Congreso de La Serena, en 1971, en que botaban por la basura la democracia y optaron por la violencia: “La violencia revolucionaria inevitable y legítima….Sólo destruyendo el aparato burocrático y militar del estado burgués, puede consolidarse la revolución socialista”.

     Siempre sacan a relucir que en Europa hay diversos lugares llevan el nombre de Salvador Allende. El ex matón del Grupo de Amigos del Presidente (GAP), el diputado socialista Marcelo Schilling dijo: “En Francia hay ciudades que llevan calles y plazas con el nombre de Allende; no estoy seguro de cuántas llevarán el nombre de Maduro”. La prensa europea occidental antes de la intervención militar del 11 de septiembre de 1973, era bastante ácida con respecto al gobierno de la Unidad Popular como cuenta la periodista Nena Ossa en su libro Thank You Allende! La prensa europea que criticaba a Salvador Allende como lo hacen ahora con Nicolás Maduro cambio radicalmente el mismo 11. Y eso que todavía estaba fresco la Primavera de Praga de 1968, donde los tanques soviéticos entraron a Checoslovaquia. Todo cambio gracias a la mano negra de la KGB en los medios occidentales. No hay otra explicación más lógica. Ahora Francia le acogida de asilo al terrorista del FPMR que asesino al senador de la UDI, Jaime Guzmán. En realidad, el país galo no es buen ejemplo en muchas cosas.     

   Los Socialista históricos que se enojaron con las palabras de Maduro son unos verdaderos mitómanos. Éstos fueron José Antonio-Viera Gallo, Marcelo Schilling, Sergio Bitar, Ricardo Solari, Ricardo Núñez Muñoz, Jaime Gazmuri. Dijeron que Allende era democrático, respetuoso de la Ley y la Constitución. Y el abogado de derechos humanos del Partido Comunista, Eduardo Contreras, a quien Bachelet nombró embajador en Argentina durante su segundo gobierno.

   El ex ministro de la Unidad Popular, Sergio Bitar expresó: “No podemos callar y aceptar que Maduro pretenda guarecerse en la imagen del Presidente Allende, desprestigiándolo y distorsionando la realidad. Allende es un símbolo de integridad moral, de compromiso social y de vocación democrática incuestionable. La experiencia de Maduro, en cambio, ha traído persecución política, miseria, crisis humanitaria, hambre”. Se equivoca el ex ministro en cuanto Allende. Todo lo que le acusan a Maduro lo hizo, pues trajo miseria. Ya no se acuerda de las JAP, del desabastecimiento, producto de las propias políticas de la UP.

   ¡Qué manera de mentir! El socialista Schilling dice: “Allende se propuso construir una sociedad más justa, respetando la Constitución, las leyes y la democracia. Nunca reemplazó al Congreso por una Asamblea Constituyente ni desconoció las normas vigentes”. Falso. No respeto la Constitución, la democracia y las leyes. Allende quería reemplazar el Congreso por el poder popular tal como lo denuncia el Acuerdo de la Cámara de Diputados: “Que, para lograr este fin, el Gobierno no ha incurrido en violaciones aisladas de la Constitución y de la ley, sino que ha hecho de ellas un sistema permanente de conducta, llegando a los extremos de desconocer y atropellar sistemáticamente las atribuciones de los demás Poderes del Estado, violando habitualmente las garantías que la Constitución asegura a todos los habitantes de la República, y permitiendo y amparando la creación de poderes paralelos, ilegítimos, que constituyen un gravísimo peligro para la nación, con todo lo cual ha destruido elementos esenciales de la institucionalidad y del Estado de Derecho;”. Y Bachelet en su último gobierno, intento algo parecido con los cabildos. Sólo el político Cristián Monckeberg señalo que esas asambleas para la nueva constitución eran ilegales.

    El ex ministro del Trabajo, Ricardo Solari dijo: “tratan de comparar la pulsión heroica en el día final de Allende con la épica eventual de una confrontación promovida por fuerzas externas, si fuera el caso”. Según dos periodistas, Allende quiso rendirse y luego fue asesinado por los cubanos.

   El ex sub secretario de Justicia de Allende, José Antonio Viera-Gallo recuerda que los comunistas chilenos supongo compararon al general Wojciech Jaruzelski con el general Prats y al Movimiento Solidaridad con el paro de los camioneros contra Allende: “Algunos dirigentes del Partido Comunista ya lo hicieron una vez con el movimiento Solidarność en Polonia, donde comparaban a Wojciech Jaruzelski (el gobernante polaco a comienzos de los ochenta) con el general Carlos Prats, y al movimiento dirigido por Lech Wałęsa con el paro de los camioneros de 1972 en Chile contra Allende. Es decir, cosas completamente absurdas”.

     Luego agrega: “Comparar estas cosas tiene una utilidad política para justificar una posición. Pero hay una enorme diferencia: quien ha dado el golpe de Estado es Maduro. Allende nunca dio uno sino que respetó toda la institucionalidad. El movimiento chavista es populista, mientras que la Unidad Popular tenía un proyecto político. Es fuera de lugar comparar a Maduro con Allende”. Nunca respeto la institucionalidad.

    Según el profesor de Historia chileno, Jan Doxrud en un escrito titulado La Política Económica de Salvador Allende y la Unidad Popular, describe la “microeconomía del populismo”, la cual se refiere para “explicar las políticas económicas que han implementado regímenes populistas como el de Allende y otros más modernos como el de la Venezuela bolivariana”. Cuando Alex Kaiser y la guatemalteca Gloria Álvarez escribieron El engaño populista, debieron haber puesto en el centro a Salvador Allende rodeado de Hugo Chávez, Michelle Bachelet, Evo Morales, Cristina Kirchner, Pablo Iglesias, Fidel Castro y Rafael Correa.

   Lo que les falla a los políticos mencionados, es que la ex presidente Michelle Bachelet apoya el régimen de Maduro como antes respaldo a Hugo Chávez. Durante su primer gobierno Bachelet fue partidaria de la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur), un engendro del ex presidente Chávez. No dijo nada cuando el ex militar golpista clausuró un canal de televisión. No recibió a Lilian Tintori y Mitze Capriles. Según un reportaje , tanto ex canciller demócrata cristiano Alejandro Foxley en su primer gobierno como Heraldo Muñoz en su segundo gobierno le recomendaron tomar distancia del régimen chavista.

    Ya en el 2003 Hugo Chávez se comparaba con Allende: "lo que le hicieron a (Salvador) Allende están tratando de hacernos a nosotros".

   Cuando murió Chávez, La Fundación Allende saco el siguiente comunicado, en el 2014: “La Fundación Salvador Allende, Seccional Guayana, Estado Bolívar, hace llegar sus más sentidas condolencias a los padres, hermanos, hijos, nietos y demás familiares, por la pérdida irreparable de nuestro querido y apreciado presidente Hugo Chávez Frías, como también al pueblo revolucionario que sufre la terrible perdida, de quien aportó todo su esfuerzo físico y mental para transformar a Venezuela en un país de justicia, que pudiera llevar a su pueblo a la "máxima suma de felicidad" como dijera nuestro padre Libertador Simón Bolívar”.

   En el 2015, la Radio Chile afirmó: “Hugo Chávez nos trajo a Salvador Allende al presente. Retomó en su tierra las banderas del Presidente Allende de la Unidad Popular y el pueblo chileno construyendo una nueva vía al socialismo del siglo XXI en la República Bolivariana de Venezuela”. Más claro que el agua. Sin embargo, los Socialistas históricos no dijeron nada sobre esa comparación. Se quedaron callados.

   Cuando Hugo Chávez comenzó con su gobierno, a un compañero de universidad que militaba el PPD, le dije que el ex militar golpista era el Salvador Allende venezolano y viceversa. Se enojó.

    En el 2015, cuando vinieron las esposas de los lideres venezolanos , escribí: “La oposición venezolana está más perdida que el teniente Bello. Lo ilustra las diversas declaraciones donde comparan al régimen de Maduro o Chávez con el gobierno de la Fuerzas Armadas y de Orden (1973-1990), y no contra la UP”. Lo correcto sería: “y no con la UP”. Se entiende.

   En una entrada que escribí en septiembre del 2017 La Venezuela marxista y la Unidad Popular” deje entrever que eran lo mismo.

  Cuando la diputada de Renovación Nacional, Camila Flores dijo que la situación que vive Venezuela es idéntica a la Unidad Popular, yo concluí con estas palabras:

  “Salvador Allende fue nuestro Hugo Chávez y Nicolás Maduro.    
  Hugo Chávez y Nicolás Maduro son el Salvador Allende venezolano”.

8 de agosto de 2018

Una vez más una mujer de derecha dice la verdad







   Decir la verdad en este país es un delito revolucionario. Para algunos es más importante que lo diga cualquiera persona no hiera los sentimientos del otro. Pues, cualquier evento privado o público que desmienta el relato que ha inventado la Izquierda se lo toma “como ofensa a las víctimas de la dictadura”. Es increíble como en poco tiempo tomamos prestado la moda que impera en Estados Unidos hace más de 30 años, en que se renuncia a la verdad con tal no herir la sensibilidad de cualquier grupo. En Youtube hay un video donde el polemista homosexual norteamericano Milo Yiannopoulos le explica lo que acabo de decir a una periodista progre. Una frase que encontré de él: “La cultura occidental es lo que mantiene a los gays y a las mujeres a salvo”. Hace poco leí que un nigeriano homosexual se fue a vivir a Rusia pensado que era Europa. Y se llevó la sorpresa que a los rusos no les gustan los homosexuales. Menos mal al nigeriano no se le ocurrió migrar a un país islámico. Los rusos son eslavos y no europeos. Se encargan de mantener esa diferencia. Estoy seguro que si estuviesen vivos los escritores rusos Fiódor Dostoievski y Aleksandr Solzhenitsyn reprocharían por poner la bandera o los colores del LGBT en las casas de gobierno tal como Obama y Piñera en su segundo mandato.

 Una cosa que diferencia Oriente de Occidente es la búsqueda de la verdad. Una compañera de colegio que se hizo monja y vive en Taiwán, me contaba que cuando vino al país, que a los orientales no les interesa la verdad. Nuestras raíces griegas como provenientes del cristianismo tienen como el principal pilar la verdad. Jesús dijo: “La verdad os hará libre”. Y de los griegos tenemos la frase de Aristóteles a Plantón: “Amicus Plato sed magis amica veritas”. Traducido significa "Platón es mi amigo, pero la verdad me es más querida".Esa es nuestra herencia. Ni Jesús estuvo en la tierra para caerle bien a todo el mundo. 

    Cuando no existe la verdad, un grupo se escandaliza porque en un bus se diga “Los hombres tienen pene y las mujeres vagina”. O se irritan por lo que dijo el arzobispo de Santiago, Ezzati cuando hablo de perros y gatos.

   Cuando no hay verdad, llegamos a la tontera de la ideología del género y ha violación de la gramática.

   El director de cine Patricio Guzmán realizó el documental La batalla de Chile después del 11 de septiembre de 1973. Pensé que se titulaba La batalla de Santiago. Pues bien, la misma izquierda nos dice que el país fue un campo de batalla los mil días de la Unidad Popular. Lo que significa que hubo dos fuerzas contrapuestas. Y eso también significa una Revolución. Además, oposición al proyecto revolucionario marxista de Salvador Allende. Los matones de la Izquierda dan por sentado que nunca encontrarán resistencia para sus proyectos totalitarios.

   Como fue una batalla, naturalmente, un bando perdió. Esto último es lo que no han querido aceptar la Izquierda. La manera de no reconocerlo es posando de víctimas, cuando son los victimarios y culpando a una potencia extranjera de su desastre. El resto de la sociedad se defendió. Sabemos que la izquierda chilena es contraria al derecho a la defensa.

   Fue una batalla importante durante la Guerra Fría. El comunismo perdió por primera vez. Sin embargo, los propios políticos de la ex derecha y gran parte del mundo académico del sector se han sumado a relativizarlo, minimizarlo o restarle importancia. La batalla de Chile -para usar el título del cineasta chileno partidario de la instalación de una dictadura comunista- es tan importante como la batalla de Stalingrado, la batalla de Inglaterra o la batalla de Midway. Cada una a su manera cambio el rumbo de la Segunda Guerra Mundial. En cambio, los chilenos malagradecidos temen decir la verdad. Se imaginan que en esos países se banalizara esas batallas. Quizás sea por la raza o que el chileno medio es mentalmente de Izquierda, aunque no esté en las filas de ésta. Para usar el título de una canción del Rolling Stone sienten «Sympathy For The Devil». La característica principal es que son acomplejados, culposos, no importa sin son columnistas, políticos, intelectuales y comunes. Lo que dice la Izquierda constituye un dogma de Fe. Los militares son los asesinos que mataban a civiles y militares, no los terroristas. Tanto les avergüenza que el país se haya librado de una dictadura comunista o de una guerra civil. Igualmente, desconocen que hubo una rebelión legítima por parte de los civiles y militares contra Salvador Allende.

   La Izquierda apela siempre a la emoción. Por eso, las personas emocionalmente inmaduras o mentalmente débiles les creen todo. El sueño de los progresistas es que la sociedad siempre esté en estado de histeria colectiva al estilo de 1984 y su minuto del odio.

   La caída de Allende tuvo dos consecuencias, según el autor del libro Desde las Cenizas. La primera, es que por primera vez se preocuparon por los derechos humanos detrás de la Cortina de Hierro. Ni la ONU se había enterado que los regímenes comunistas existían la opresión y la falta de libertad. Lo segundo, es que el dictador Fidel Castro al ver que falló “la vía chilena al socialismo”, recrudeció la guerrilla en América Latina.

    Una mujer una vez más dice las cosas cómo fueron. Me refiero a las declaraciones de la diputada Renovación Nacional, Camila Flores en el programa Cadena Nacional del canal Vía X. En la campaña parlamentaria la diputada de la UDI, Loreto Letelier dijo la verdad con respecto a pirónama, Carmen Gloria Quintana, a quien Bachelet premió como Agregada Cultural en Canadá: “fueron terroristas que se quemaron vivos”.

   Primero hay resaltar como los medios dieron a conocer las declaraciones de la legisladora: “Diputada Flores defendió dictadura”. Luego a modo de subtítulo colocan: “Pinochet fue una persona fundamental”. Según la diputada, conforme al contexto "Pinochet fue absolutamente necesario". Ya dirán las voces de la Izquierda, que está usando el contexto para avalar o justificar las violaciones a los derechos. En la Unidad Popular se violaron sistemáticamente los derechos humanos tal como lo denuncia el Acuerdo de la Cámara de Diputados de Agosto de 1973.

  Luego recordó las colas para conseguir alimento: "Lo que hizo con respecto al pronunciamiento militar, la situación que estábamos viviendo en Chile y que muchas familias, incluida la mía, en la Unidad Popular, fue muy duro". Agregó con ironía, según el medio: "parece que de repente se olvidaron de las filas para conseguir alimentos".

  Asimismo, recordó a los militares asesinados por la izquierda: "los uniformados que murieron, que mataron, este grupo de amigos de Salvador Allende, esas personas no tenían derechos humanos por eso nadie reclama". Para los abogados de los derechos de Izquierda como Nelsón Caucoto, Carmen Hertz, Hernán Montealegre, José Zalaquett, quien estuvo en la comisión Rettig no se les violaron los derechos humanos Tanto para Mauricio Rojas como para Roberto Ampuero, los dos conversos los uniformados asesinados no existen. En mi blog he expresado lo mismo. E igualmente, el escritor y ex parlamentario Hermógenes Pérez de Arce y otros blogs. La frase ‘las víctimas de la dictadura’ u otra parecida quieren ocultar los crímenes perpetrados por los terroristas.

   La diputada señala que Pinochet evito una guerra civil: "fue una persona fundamental que evitó que llegáramos a una guerra civil, que es para dónde Salvador Allende pretendía llevarnos y evitó que hoy día estemos viviendo como en Cuba o Venezuela". De eso nada dicen los intelectuales, artistas y políticos de Izquierda. Lo único que saben decir es que esperaba un golpe de Estado como si Allende no estuviese preparando su autogolpe. Antes de la diputada escribí un post en que sostuve que Venezuela es igual que Unidad Popular. Sin embargo, los políticos de ex UP como Ricardo Lagos le gusta comparar con el Gobierno Militar, el centro político como Andrés Velasco lo mismo, el actual presidente de la República en su campaña presidencial fue invitado a la Fundación Libertad en Argentino dijo lo mismo. Hay otros más obscenos como el actual canciller y escritor, Roberto Ampuero que el gobierno militar chileno con la dictadura comunista, si fue evitar convertirnos en la segunda Cuba. Otro, es el ex mirista Mauricio Rojas, quien es el encargado de escribirle al Sebastián Piñera sus discursos en su segundo mandato.

   ¡Y qué decir de los que trabajaban en los centro de estudios o think tank de la derecha! Todos repiten como loros el relato de la Izquierda. Hace tiempo Alex Kaiser, director de la Fundación para el Progreso (FPP) se refirió a las víctimas del Gobierno Militar comparando la dictadura cubana. Y volvió a reincidir cuando entrevistó al escritor peruano, Mario Vargas Llosa. Luis Larraín, director del Instituto Libertad y Desarrollo. Y por último, el director del Fundación Horizontal, Hernán Larraín Matte, quien durante el primer gobierno de Piñera junto a otros académicos pidieron a través de una carta pública, que los partidos de derecha cambiaran su declaración de principios, sobre todo, en la parte en que enfatizaba la rebelión contra una coalición que quiso instalar una dictadura comunista.

    Entre los firmantes de esa Carta estaba el filósofo, Max Colodro, quien fue comunista hasta 1990. ¿No le recuerda la Unidad Popular? Tampoco les recuerda a los militantes del Partido Socialista, a los miristas. Ninguno de los políticos de la ex UP que han tenido cargos públicos la actual Venezuela no les recuerda el gobierno marxista de Salvador Allende. Ni siquiera Heraldo Muñoz, el ex canciller de Bachelet, quien fue supervisor nacional de los Almacenes del Pueblo, Ricardo Ñúñez, Carlos Ominani, Nicolás Eysaguirre, a los sociólogos Eugenio Tironi y Manuel Antonio Garretón, Jorge Arrate, José Antonio Viera-Gallo, Ricardo Lagos, Antonio Leal, Jaime Naranjo. Asimismo, tampoco les recuerda a las periodistas Férida Zerán y a Mónica González de Ciper. Ni al Premio Miguel de Cervantes, Jorge Edwards. Y el periodista Augusto Góngora.

   Por último, señaló que en la Cámara de Diputados está el terrorista confesó y diputado Guillermo Teillier: "tenemos un criminal confeso, sentado en la bancada del Partido Comunista, que admitió matar a un grupo de carabineros, y que lo tenemos de honorable". Ese terrorista y otros jamás hubiesen podido optar a cargos públicos porque estaba prohibido en el Constitución de 1980 en su texto original. Esa parte fue borrada gracias a los políticos de la ex derecha para caerle bien a la ex Concertación.

   Salvador Allende fue nuestro Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
   Hugo Chávez y Nicolás Maduro son el Salvador Allende venezolano.
   No hay que olvidar, que las mujeres botaron a Salvador Allende.
   Lo que importa es la verdad, no lo que sienta la otra persona.

26 de septiembre de 2017

No somos iguales









   Los chilenos el 18 de septiembre pasado no celebraron su independencia, sino su lealtad al rey Fernando VII de España. En cambio no celebran su Segunda Independencia Nacional, cuando el 11 de septiembre de 1973, cayó el gobierno marxista de Salvador Allende, quienes nos querían llevar a una dictadura comunista. Después de todo, los partidarios de Allende –producto del lavado de cerebro- le han hecho creer que ellos jamás quisieron instalar el comunismo. Además, las reformas que la Izquierda llama despectivamente ‘neoliberales’ empezaron con el Gobierno Cívico Militar, antes que con Reagan en los Estados Unidos y la Dama de Hierro en Gran Bretaña. La primera derrota del comunismo internacional aconteció en Chile. Hasta ese momento era imparable gracias al apaciguamiento de los líderes de Occidente.

   Previo a esa fecha Bachelet estuvo en la presentación de un libro sobre los medios partidarios de la UP, que luego fueron clausurados por razones obvia, en la que dijo : "Esto nos ayuda a rememorar la manera en que todos sabíamos que el Golpe se acercaba, aunque muchos años después entenderíamos que acabar con la democracia chilena era, quizás, una decisión tomada desde el momento mismo en que el Congreso ratificó”. La Izquierda quería instalar una dictadura comunista tal como dice las declaraciones de Partido Socialista y el Mir en la segunda mitad de la década del sesenta. Agregó: "necesitamos conocer y reconocernos en esas historias para que el 'nunca más' sea una fuerza viva y operante en nuestra convivencia cotidiana”. El ‘nunca más’ no se refiere a condenar el terrorismo, pues los terroristas no violan los derechos humanos. La democracia que menciona Bachelet es que la describió el general Pinochet: “¡Que democracia se estaba rompiendo! Ése es un cuento que me traen aquí, al “apriete”. ¡Miren la tradición democrática que había! -dice con sorna-. El señor Allende hacía lo que quería: el Senado no era respetado. La Cámara de Diputados, tampoco. La Contraloría rechazaba los decretos y le mandaban decretos con insistencia. La Justicia…¡Los trataba de viejos tales por cuales! ¿A eso lo llama democracia? ¿Ésa es la democracia que les gusta? ¡A mi esa forma de democracia no me gusta! Palabra de Honor”. Además, la llamaban despectivamente ‘burguesa’. Por eso, apoyan a Maduro.

   Los chilenos todavía no valoran en la real magnitud el esfuerzo titánico que hicieron los cuatro de la Junta que nos liberó de una dictadura comunista. Y del esfuerzo posterior a la caída de Allende de levantar el país desde las cenizas literalmente. Fuimos afortunados al tener al almirante Tobirio Merino Castro y al general Augusto Pinochet, cosa que los venezolanos no tienen. El almirante tenía un plan económico antes que la UP arruinara la nación conocido como “El Ladrillo”. La oposición al gobierno marxista agrupada por el Partido Nacional y la Democracia Cristiana no tenía ningún plan. La oposición a Maduro carece un plan para enmendar el país.

     Asimismo, se celebraron el 19 de septiembre la Parada Militar por las Glorias del Ejército de Chile. Debo confesar que no veo el desfile. Sin embargo, escuché que el encargado de hablar decía algo así que el Ejército estaba comprometido por el país. Entonces, me acordé que los militares presos en el campo de exterminio Punta Peuco se habían comprometido defender el país. Y lo hicieron con creces. Por eso, el país está en deuda con ellos.

   Los venezolanos están tan perdidos que vienen a buscar apoyo, en quienes se sienten orgullos de la Unidad Popular. Recordemos que tanto la Fundación Allende como una RadioChile, Hugo Chávez fue el continuador de las políticas fracasadas de la UP. En efecto, antes del 11 de septiembre supimos que la comunista y no médico Michelle Bachelet junto con el ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz recibió a la madre del Leopoldo López, Antonieta Mendoza. La madre expresó estas palabras sobre la Presidenta, la cual revela la ignorancia : "La presidenta Bachelet es un símbolo mundial de la defensa de los derechos humanos. Desde el primer momento que entré a su oficina sentí una gran empatía con el caso de los presos venezolanos a quienes yo represento como madre de Leopoldo López". Primero, revela que no saben que el padre de Bachelet estuvo a cargo de JAP (Juntas de Abastecimiento y Control de Precios), o sea, de someter a la población civil por el estómago. Lo mismo que ha hecho los gobiernos de la Revolución Bolivariana. Dicho sea de paso, cuando el escritor chilenos Roberto Ampuero comparo injustamente la dictadura cubana con el Gobierno Cívico Militar chileno, se le olvido que las JAP de la Unidad Popular fueron copias del sistema comunista de la isla-cárcel. Segundo, que ella perteneció al grupo terrorista FPMR y obviamente sentía simpatía por el Mir. Tercero, que ella se exilió en la Alemania Comunista o ex RDA. Cuarto, ¿Cómo es que aún no se enteran del saludo al sistema comunista cubano, luego que falleciera el dictador Fidel Castro: "Fue un líder por la dignidad y la justicia social"? ¿Dónde está empatía por los miles de muertos de la dictadura cubana? Bachelet jamás a ha perdido perdón por los crímenes del terrorismo chileno. Quinto, el actual ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz en juventud fue el supervisor nacional de los Almacenes del Pueblo de la UP, aun cuando recibió dos años antes una beca de las Naciones Unidad para estudiar en USA. No aprendió nada de los norteamericanos.

   Palabras de Heraldo Muñoz me desconcierta, pues hasta hace poco el gobierno chileno consideraba que había una democracia, por cierto, no liberal: "el restablecimiento del orden democrático en Venezuela por una vía negociada, pacífica, pero al mismo tiempo creíble y efectiva". El chileno y ex secretario de la OEA, el socialista José Miguel Insulza no apoyo a Chávez y su democracia avanzada.     Tanto Bachelet como Muñoz no le contaron a la afligida madre que lo que está ocurriendo en Venezuela, Chile lo tuvo por tres años. La política económica es idéntica a la de la Unidad Popular. Lo que Lenin llamaba la ‘economía de guerra’.

   Hace poco había visto un artículo sobre el argentino Ernesto ‘Che’ Guevara titulado El Fraude de Guevara. A la Izquierda le encanta inventarse mitos. El día de mañana tendrá que desenmascarar a Salvador Allende y Michelle Bachelet, pues ambos son un fraude.

   En estos 26 años, la Izquierda ha dicho cada disparate para justificar el fracaso de la Unidad Popular como por ejemplo, que el causante del golpe fue el escudo nacional, pues nuestro emblema patrio tiene la frase: “Por la Razón o la Fuerza”. Recuerdo haber visto un libro a modo de diálogo entre varios intelectuales reconocidos como el fallecido filósofo Humberto Giannini y el filósofo Martín Hopenhayn, quienes culpaban al escudo y, por cierto, repetían cosas de Izquierda, había que juzgar a los militares en el primer Gobierno de la Concertación por los Derechos Humanos, como si nunca hubiese existido el terrorismo. Otra explicación que recuerdo haber leído o escuchado, es que los militares chilenos estaba sedientos de entrar en acción desde la Guerra del Pacífico. Todos los intelectuales de Izquierda obvian el hecho de que fue Salvador Allende que metió a los militares en la política. Ahí está general Prats como ministro de Interior, no como militar retirado, ahí está el gabinete militar que puso, los cuales después renunciaron. El padre de Bachelet cargo de las JAP. Tanto Prats como Bachelet partidarios de la reformas de la UP.

   Antes de que llegara el 11 de septiembre, la candidata a la presidencia por la Democracia Cristiano, Carolina Goic nos mostró de qué lado está su partido, no por la justicia y la verdad, sino por ‘No perdón ni olvido En efecto, ella acuso a las Fuerzas Armadas : “Hay que romper los pactos de silencio”. Tiene en la cárcel a los militares asignados a la DINA y la CNI, y siguen con el cuento. Murió el general. En realidad, el pacto de silencio lo tiene la Izquierda, ya sea el hecho de no contar la verdad histórica, de los cuales los únicos responsables son ellos, ya sea ocultando la verdad de los detenidos desaparecidos, los cuales están muertos y otros vivos. Por cierto antes de que llegara el 11 de septiembre círculo en las redes sociales de personas ligadas a la ‘Familia Militar’, que tres detenidos desaparecidos están vivos. Uno vive en el Perú. Hay ser un tarado para tomarse en serio sesgado el Informe Rettig.

   Asimismo, no hay que olvidar que la actual candidata del Frente Amplio, Beatriz Sánchez dijo en una entrevista a la revista Paula que Allende fue totalitario. La periodista le pregunta: “¿Te sientes cómoda con el modelo de Salvador Allende?”. Ella le responde: “No es lo mismo porque estamos en otro contexto. Yo prefiero un estado que no sea totalitario porque no creo en un estado totalitario, pero sí en uno robusto, que pueda emprender y mover la economía si no la mueve el privado”. Esas palabras las dijo en julio que provocaron la ira del gobierno de Bachelet, y luego relucto: “Comparto sueño de Allende de justicia con democracia y libertad, lejos de totalitarismo con q hoy y ayer caricaturizan a transformadores”. Supongo que está pesando en Lenin, Trosky, Stalin, Mao, Honecker, Fidel Castro y el dictador Tito, entre otros. Luego agregó: “He dicho que Allende es inspirador para nuestros desafíos”.

   En otro sitio había leído que previo al 11 de septiembre el hijo vago de Orlando Letelier, el senador Felipe Letelier quería abrir el secreto del Informe Valech sobre tortura. Todo sea para continuar con odiosidad y mantener el negocio millonarios de los derechos humanos. Puedo probar que dos personas pensaron lo mismo, cuando la comisión hubo terminado su trabajo. El primero es de un lector que escribió: "Es decir, tuvieron un promedio superior a ¡95 casos diarios! En efecto, basta dividir 35.000 por 365 para obtener 95,89.Sin duda, tan laboriosas personas, no gozaron de domingos, festivos ni vacaciones, pues de otro modo habrían tenido que atender más de 100 casos de tortura diarios, como promedio". El historiador Gonzalo Vial Correa escribió algo parecido: “Si… hubiera examinado los 35.865 casos, la Comisión, que trabajó trece meses, habría tenido que estudiar entre 130 y 140 casos por día. (…) La mayoría de los casos descansa en el solo testimonio de la persona que se declara víctima." (“La Segunda”, 01.09.04). La comisión fue una burla a la justicia. Primero, basta la simple declaración de la persona sin ninguna prueba. Fuera del ámbito de la Justicia sería injuria, en la justicia sería perjurio. Segundo, el supuesto torturador no puede defenderse de la acusación. Es imposible que hayan atendido 100 casos al día. El Informe Valech es una gran mentira. Los abogados de Izquierda que defiende esa Informe son una charlatanes y mentirosos. El negocio de esa comisión fue garantizar privilegios en educación y salud a la parentela por tres generaciones, mientras Bachelet se llena la boca contra los privilegios.

   Mucho antes de la celebración de nuestra Segunda Independencia, la madre Michelle Bachelet, Ángela Jeria dijo lo siguiente a raíz de que el juez o ministro de la Corte, Mario Carroza declaró sacar del Penal de Punta Peuco al coronel de la Fuerza Área, Edgar Ceballos en estado de demencia senil y sobreseyó el caso de la muerte del general Bachelet: “todo lo que me pasó a mí fueron actos de deshumanidad, pero pienso que no tengo por qué tenerlos yo, eso es lo que sí rescaté siempre. No somos iguales”. El padre del presidente de la República no murió por torturas. ¿Los mil días del gobierno marxista fueron ejemplos de humanidad? Hace tiempo la madre de Bachelet provoco una polémica al decir que ella no sabía que en la ex RDA se torturaba. Ni Ángela Jeria ni Michelle se enteraron de la existencia del Muro de Berlín.

   Estoy de acuerdo en punto con Ángela Jeria: “No somos iguales”. Ser de Izquierda significa ser matón y no creer en la igualdad como dicen. La Izquierda chilena instaló el odio y la división en la convivencia nacional que continúan hasta nuestros días. La Izquierda quiso instalar una dictadura comunista y totalitaria, y en respuesta tuvo un gobierno autoritario. Ella llevo al país al borde de una guerra civil y al despeñadero. La Izquierda criminal y genocida no pide perdón por los asesinatos y atentados que cometió los grupos terroristas Mir, Frente Lautaro y el FPMR. La Izquierda cometió tortura y flagelación durante la UP. La Izquierda quiso esclavizar en ese gobierno a través del estómago. La Izquierda es psicópata y sociópata. Basta ver la falta de empatía que tienen ante los ancianos presos en Punta Peuco, que le niegan los derechos que tuvieron los terroristas. Véase Ley de Amnistía, indulto y derechos carcelarios. La Izquierda sociópata en la UP quería que murieran un millón de chilenos y quería exterminar a ochocientos mil bolicheros, o bien acabar con “la burguesía y su aparato militar”. La Izquierda habla de democracia, más apoya el sistema cubano, venezolano y norcoreano. La Izquierda le encanta la violencia. En respuesta, nosotros usamos la fuerza. La gente de derecha es tranquila, laboriosa y trabajadora, mientras la Izquierda sale a la calle a crear falso descontento. La Izquierda destruye la civilización y las naciones. No se puede ser de Izquierda y ser civilizado. Ser de Izquierda significa joder al otro.

    La Izquierda es como los musulmanes y la sharia. Por tanto, no somos iguales.

9 de septiembre de 2017

La Venezuela marxista y la Unidad Popular








      ¿Qué tiene ver que Pinochet con Venezuela?

  Ya me están aburriendo las comparaciones infantiles y otros casos de ignorancia al comparar la Venezuela marxista que creó el ex militar golpista, Hugo Chávez y que regenta Nicolás Maduro con el Gobierno cívico militar chileno que gobernó entre septiembre de 1973 y marzo de 1990. Otra comparación totalmente injusta e infantil es comparar el gobierno de las Fuerzas Armadas y de Orden con la dictadura comunista cubana. Esta última comparación es del escritor chileno y ex comunista, Roberto Ampuero.

   Cuando termino el gobierno de Sebastián Piñera, el novelista Roberto Ampuero escribió la novela Detrás del Muro. En esa oportunidad, hizo la siguiente declaración: “Para Chile no quería ni la dictadura de Pinochet ni la de estilo Fidel Castro”. Para Chile él quería una dictadura comunista. Por eso, él formo parte de la Unidad Popular. El Gobierno de las Fuerzas Armadas fue una consecuencia del intento totalitario de Allende tal como lo expresa el Acuerdo de la Cámara de Diputados. Ya se olvidó que nos querían llevar también hacia guerra civil. La comparación es injusta. El gobierno de los militares se fijaron un itinerario y lo cumplieron. No pensaban perpetuarse como régimen comunista. Además, en primer lugar, para la Izquierda de hace de más de cuarenta años era lo más normal que en un sistema comunista no hubiese pluripartidismo y ni otros medios de prensa, salvo el medio oficial del Partido Comunista. En segundo lugar, cuando gobernando los militares, la oposición tenía radios, revistas y diarios. En tercer lugar, los partidos políticos estaban en receso, porque fueron ellos los que nos llevaron al debacle. En cuarto lugar, la mayoría de la población pidió la intervención, mientras Ampuero y los termocéfalos de la UP estaban en minoría. Quinto lugar, se olvida de las diez toneladas de armas que interno Allende apoyado por Cuba. Aquí estuvo el cubano Patricio de la Guardia Font encargado de la guerrilla.Un mentiroso siempre es un mentiroso, aunque sea un convertido. Trabaja para el enemigo al falsear la historia. El ex comunista trivializó el hecho de que Allende fuese un agente pagado por la KGB con el apodo ‘LIDER’, cuando escribió una novela sobre él retratándolo como liberal, como si no hubiere que creerle a la DINA, más sí a las supuestas torturas que recibió Michelle Bachelet cuando estuvo presa. Más sí al Informe Rettig, donde se dio por detenido desaparecido un mirista que apareció viendo en Nueva York y que lo premió el ex alcalde Rudolph Giuliani, por sus servicios a la comunidad.

  ¿Qué tiene que ver el régimen marxista de Venezuela con el Gobierno cívico militar chileno? En la última columna del director de la Fundación para el Progreso (FPP), Axel Kaiser compara el rechazo internacional que tiene el gobierno de Nicolás Maduro con el gobierno de Pinochet. La dictadura cubana de Fidel Castro llevaba más de 10 años y, sin embargo, la llamada ‘comunidad internacional’ no la condenada. Y qué decir de los países detrás de la Cortina de Hierro. Se olvida Kaiser que la campaña orquestada por la ex Unión Soviética a través de los medios infiltrados contra el gobierno militar empezó el mismo 11 de septiembre como lo hace ver la periodista chilena Nena Ossa. Luego cita las palabras del ex Primer Ministro español, el socialista Felipe González, quien afirma: "el Chile de Pinochet respetaba más los derechos humanos que el paraíso de paz y prosperidad de Maduro". No sé qué visión habrá tenido el ex primer ministro español de la Unidad Popular y de Allende, cuando lo que hay en Venezuela es copia feliz del gobierno marxista chileno. No hay que olvidar, cuando cayó el agente de la K.G.B., conocido por su apodo ‘Líder’, los embajadores de ese gobierno en la Europa Occidental fueron a pedir asilo al gobierno de Francisco Franco. El relato de la Izquierda es que todo lo malo comenzó con el Gobierno Militar. Felipe González todavía no ha leído el Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973, en que acusa al gobierno de Allende de violar la mayoría de los derechos humanos y cometer flagelación y tortura contra los opositores. Las palabras de González nos pueden servir de contrapunto al ponerlas frente a las palabras que dijo hace poco el sacerdote Percival Cowley de la Congregación de los Sagrados Corazones, quien se emplazó al cardenal Jorge Medina. Una de las preguntas que formulo fue: “¿Qué hizo y qué dijo el señor cardenal en Chile cuando se violaban sistemáticamente los DD.HH.?”. ¿Quién está diciendo la verdad sobre los derechos humanos bajo el Gobierno cívico militar: Felipe González o Percival Cowley?

   Mientras políticos como el socialistas Ricardo Lagos, el ex ministro del primer gobierno de Bachelet, Andrés Velasco en su oportunidad compararon el gobierno marxista de Venezuela con el Gobierno de las Fuerzas Armadas y Orden, la Radio Chile que es de muy izquierda los refuta en el 2015: “Hugo Chávez nos trajo a Salvador Allende al presente. Retomó en su tierra las banderas del Presidente Allende de la Unidad Popular y el pueblo chileno construyendo una nueva vía al socialismo del siglo XXI en la República Bolivariana de Venezuela”.

      El golpista Hugo Chavéz dijo en el 2003: "lo que le hicieron a (Salvador) Allende están tratando de hacernos a nosotros".

   Cuando murió Hugo Chávez en el 2014, la Fundación Allende el siguiente comunicado: “La Fundación Salvador Allende, Seccional Guayana, Estado Bolívar, hace llegar sus más sentidas condolencias a los padres, hermanos, hijos, nietos y demás familiares, por la pérdida irreparable de nuestro querido y apreciado presidente Hugo Chávez Frías, como también al pueblo revolucionario que sufre la terrible perdida, de quien aportó todo su esfuerzo físico y mental para transformar a Venezuela en un país de justicia, que pudiera llevar a su pueblo a la "máxima suma de felicidad" como dijera nuestro padre Libertador Simón Bolívar”.

   Estaba pensando que los chilenos que se exiliaron en Venezuela son parte responsables de la situación que viven los venezolanos, pues le habrán contado puras mentiras sobre el gobierno marxista leninista de Salvador Allende. Eso explicaría la ignorancia de las esposas de los venezolanos presos que vinieron a Chile, y que fueron recibidas por los partidarios de la ex UP y la DC opositora.    En efecto, la Izquierda chilena aprendió de la experiencia de la Unidad Popular e igualmente la Izquierda Internacional. Las instituciones se opusieron a Allende. Por eso, la Izquierda desde 1990 se ha dedicado tomárselas, de modo tal que no prime la ley, y con Bachelet se han quitado el pudor. Eso lo vemos en la Justicia, la Contraloría, Servicio Impuestos, Servel y la Fiscalía. El marxismo internacional también aprendió la lección. Eso lo ilustra el ex dirigente y representante de todos los gremios se opusieron a Salvador Allende agrupados en la Confederación Única de Profesionales de Chile (CUPROCH) , Julio Bazán Álvarez en su libro Lo derrocó el pueblo:

  ““Huelga General de Mujeres” es una organización creada por el PC francés y que tiene ramificaciones mundiales. Esta organización, en abril de 2003, alertó a John Sweeney, presidente de los sindicatos de los EE.UU., sobre el peligro, para el gobierno de Chávez de la creación de una CUPROCH en Venezuela”.

   Después Bazán afirma que la organización que él dirigió contra la Unidad Popular fue tomada en cuenta por la Izquierda, luego de la caída de Allende. Culpan a Nixon y a Kissingir, pues, según ellos: “Hizo uso de contratos y dineros gubernamentales para organizar y sostener a CUPROCH, una confederación de “Trabajadores Profesionales” liderada por Julio Bazán, un ejemplo típico de un aristócrata fascista, que llamó a formar un “gobierno autoritario” de las Fuerzas Armadas y de las elites educadas, con la “masacre masiva de comunistas y de otras fuerzas de Izquierda””.

   Si uno lee cualquier artículo del Instituto Cato referido a Venezuela, no encontrará ninguna referencia a los mil días de la Unidad Popular. Lo peor es que no mencionan el derecho a la rebelión. Desde que el régimen chavista comenzó a inculcar las libertadas, la mayoría de los articulistas o blogueros eran partidarios de la vía institucional para sacar a los marxistas. Cuando el diálogo se acaba, viene la fuerza. Así ha sido siempre desde los albores de la humanidad, ya sea entre países, ya sea dentro de un mismo territorio. Ni menos se les ocurre un programa económico como “El Ladrillo”, pues es el único camino.

   En julio de 1973, al ex presidente de la República y presidente del senado, el demócrata cristiano, Eduardo Frei Montalva en una reunión con los dirigentes de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) dijo las siguientes palabras por la grave situación que vivía el país: “Este problema sólo se arregla con fusiles”. Estas palabras quedaron en constancia en el Acta de Rivera.

   La Izquierda del Foro de Sau Paulo apoya el gobierno o la dictadura de Nicolás Maduro. Ellos insisten en el diálogo, cuando ya nada más que hablar. En la reciente visita del vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence quedo manifiesto el apoyo de Bachelet a Maduro con las palabras: “no apoyará golpes de estado ni intervenciones militares en Venezuela”. Antes de la visita del político norteamericano, Bachelet había condenado el gobierno de Maduro. Pues, como dijeron en otro, esas lágrimas de cocodrilo de la mandataria no son auténticas. Se olvida Bachelet de la intromisión militar de Cuba en el país de Simón Bolívar. Lo único que está permitido en este rincón del mundo, es el socialismo del siglo XXI vía la democracia liberal, para luego destruirla por dentro como ocurrió en Chile en la UP. Y ahora en Venezuela y nuestro país con la retroexcavadora de la Nueva Mayoría en curso.

   Mientras escribía este post, me acorde de unas palabras que dijo el general Augusto Pinochet sobre la democracia en el libro Ergo Sum Pinochet de las periodista progresistas Raquel Correa y Elizabeth Subercaseux y que vi en unos libros que comenzaron a publicarse por la Editorial Maye. Según la Izquierda latinoamericana lo que hay en Venezuela es democracia. Por eso, apelan al diálogo y no la fuerza, aun cuando han muerto cientos de personas por la acción del gobierno.

    Una periodista le pregunta: “-Mientras se incendiaba este Palacio, ¿pensó en algún momento que se estaba rompiendo dramáticamente una tradición democrática de larga data como la chilena?” Respuesta: “¡Que democracia se estaba rompiendo! Ése es un cuento que me traen aquí, al “apriete”. ¡Miren la tradición democrática que había! -dice con sorna-. El señor Allende hacía lo que quería: el Senado no era respetado. La Cámara de Diputados, tampoco. La Contraloría rechazaba los decretos y le mandaban decretos con insistencia. La Justicia…¡Los trataba de viejos tales por cuales! ¿A eso lo llama democracia? ¿Ésa es la democracia que les gusta? ¡A mi esa forma de democracia no me gusta! Palabra de Honor”. Esa es la democracia que le gusta a Bachelet y Cía, no la democracia liberal.

   Dicho sea de paso, al hojear rápidamente el libro Ergo Sum Pinochet, se nota que ambas periodistas se hacen las lesas sobre el intento totalitario de la UP, no saber distinguir entre un gobierno totalitario y uno autoritario y, por último, dan crédito sin pruebas a los rumores que inventó a la Izquierda: caso Letelier y torturas, entre otras cosas.

 ¿No se parece Nicolás Maduro a Allende?

  Si hubiese a lo menos un venezolano inteligente opositor a Maduro, no serían socialdemócratas o socialistas moderados.

 Volviendo a la pregunta con que se inicia este post. Respuesta: en nada

25 de junio de 2015

Destruir las Naciones Unidas







 El último viaje de Michelle Bachelet a Europa, en particular a Francia e Italia da para escribir muchos post. Sabemos que fue al Viejo Continente atraer inversiones, porque el país no crece como la Nueva Mayoría creía primero con la Reforma Tributaria y luego con la Reforma Laboral y el cambio a la Constitución, que resguarda la propiedad privada. Si los empresarios chilenos no invierten, menos invertirán los empresarios extranjeros, pues el sueño de la coalición oficialista es, pues, despojar a los chilenos de todo. Lo único que impide eso, es la Constitución de 1980.

 Bachelet estuvo en la sede la FAO. Durante su primer gobierno en el 2009 esa institución la premió con la medalla Ceres destinada a quienes se destacan en la solución de problemas relacionados con el aumento de la producción de alimentos y en la solidaridad con los millones de personas que sufren hambre”. ¿Alguien conoce sus propuestas?


 En realidad, quien debió haber recibido esa medalla es, pues, el doctor Fernando Mockeberg, quien creó el Inta (Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos)en la Universidad de Chile, en tiempos de la UP y la Corporación de la Nutrición Infantil Conin sin fines de lucro durante el Gobierno Militar. El mencionado médico creo 33 centros capacitados para hospitalizar y tratar a 50 lactantes. Hasta el 2001, la corporación había tratado a más de 100 mil lactantes. “Esto influyó directamente en el notable descenso de la mortalidad infantil, observada entre 1970 y 2000”.


 Ella en esa ocasión dijo:Chile redujo la prevalencia de la subalimentación de un 9% en los años 90 a menos de un 5% en 2011-2013. Estamos orgullosos de este gran avance y muy conscientes de que debemos aplicarnos en erradicar ese 5%, que como todos sabemos no es sólo una cifra, sino que representa a hombres, mujeres y niños que no cuentan con lo mínimo necesario para su sustento cotidiano”.

 El año pasado la FAO en Chile de nuevo premio a Bachelet. El ministro de agricultura, Carlos Furche sostuvo que “A mediados del siglo pasado había casi un 40% de chilenos desnutridos, ante lo que el gobierno puso en marcha varias políticas y ejes”."Estamos arando" le dijo la mosca al buey.

 En esta segunda oportunidad Bachelet dijo que desde 1996 el país ha avanzado desde la alimentación básica y la subalimentación. No se quiere acordar de la Unidad Popular, donde no había alimentos como en Venezuela actualmente. Si ella y las personas de la Izquierda chilena no acabaron con el flagelo que tenía el país hace más de cuarenta años, esto es, la desnutrición infantil, sino el Gobierno Militar. El problema actual del país es la obesidad infantil. Como de costumbre, a la mandataria le encanta mezclar varios conceptos a la vez: "Hemos asumido como una prioridad del Estado la lucha contra la desigualdad, el hambre, la pobreza y la injusticia".

 Luego dijo: "Los resultados de nuestra política están a la vista". Como todo hubiese dependido de las políticas de Estado y no del sistema económico. El paciente mérito que recibe la mujer indigna. Ella atribuyéndose méritos de otros.


 Sin embargo, antes había dicho que el objetivo de la ONU es reducir la subalimentación para el 2015. Esto último me lleva a una política que contradice a esa burocracia internacional.


Para Christiana Figueres, Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), el problema es que hay muchas personas en La Tierra. La funcionaria dijo: “Debemos hacer todo lo posible para despoblar el planeta”. Desde luego, que ella se excluye de quitarse la vida por las buenas o por las malas con tal de salvar el planeta.
 ¿En qué quedamos: acabar con el hambre o con la humanidad?
Además, cuando lee la declaración mencionada, uno se pregunta si esta señora es humana o pertenece a otra raza que siempre ha despreciado la humanidad.

 Sostuvo que el objetivo CMNUCC de este año es acabar con el capitalismo. Y pasar a “una completa transformación de la estructura económica del mundo”. La retroexcavadora de la Nueva Mayoría está en consonancia con la ONU.

 Igualmente ha sostenido que una dictadura al estilo Chino es la mejor forma de combatir el cambio climático que el sistema constitucional de los Estados Unidos. ¿Qué les parece?

 Asimismo, Figueres es partidaria de las políticas chinas como abortos forzados, el infanticidio y la esterilización obligatoria tal como se hace en China. Cabe señalar que esos actos están penalizados desde el Juicio de Nüremberg.


 Ahora bien, según el principal asesor del primer ministro Australiano, Maurice Newman , la ONU está usando el ardid del cambio climático para fundar un gobierno autoritario y acabar con la democracia. Agregó: “Es un secreto bien guardado, pero el 95 por ciento de los modelos climáticos nos dicen que está demostrado el vínculo entre las emisiones humanas de CO2 y el calentamiento global catastrófico, después de casi dos décadas de estancamiento de temperatura, están equivocados”.

  Bachelet que estuvo en cargo ONU-Mujer podría explicar si comparte las políticas de extermino que tiene en mente esa organización internacional, y si es partidaria de una dictadura comunista a nivel mundial. Quizás responda: “Acabemos con esta lesera”.

 Cuando el Presidente de la República estuvo en esa burocracia internacional que tanto le gusta al progresismo Occidental, entre otras, como la Cepal, la OEA, me pregunté qué pensaba la FAO de lo que ocurría en Venezuela. A Michelle Bachelet  le parece horroroso que esté lleno un almacén con productos, pues lo “normal”, es el racionamiento y las colas. Al poco tiempo tuve la respuesta a través del periodista Andrés Oppenheimer, quien escribió el artículo “El escandaloso premio a Venezuela”.

 Según el periodista argentino, “Parece un chiste, pero no lo es: Venezuela, un país con una alarmante escasez de alimentos, donde la gente tiene que hacer largas colas para encontrar leche, harina o carne, acaba de recibir un premio de la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO) por sus supuestos logros en la lucha contra el hambre”.

 La agencia de la ONU premio a 72 países entre los cuales estaba Chile, Brasil, República Dominicana, Argentina, Nicaragua y Perú, entre otros.

Según cuenta Oppenheimer, los argentinos serios se murieron de la risa al ver que premiaba a su país. En una entrevista telefónica que le hizo al director de estadísticas de la FAO, Pietro Gennari, éste le respondió “Basamos nuestros cálculos en los datos proporcionados por los países, y por sus oficinas nacionales de estadística”. Y agrego: “Estas estimaciones a veces son un poco viejas. No podemos tener en cuenta los últimos acontecimientos en cada país”.

 El futuro de la humanidad y de las libertades pasa por destruir a la ONU.

21 de abril de 2015

La oposición a Maduro ciega ante la historia







 La experiencia nefasta del gobierno marxista leninista que fue los 1000 días de Salvador Allende a unos les dejo una lección y otros simplemente se olvidaron como queriendo decir, que no va volver a ocurrir. Una parte de Izquierda que aún vive como si el Muro de Berlín estuviese ahí saco una lección. La Izquierda partidaria de la democracia liberal semejantes a los partidos de ese sector de la Europa Occidental también aprendieron. De aquellos que no son progresistas, los únicos que aprendieron fueron los que formaron parte del Gobierno Militar. Por eso, crearon toda una institucionalidad para la historia no vuelva a repetirse: sistema binominal, senadores designados, el Tribunal Constitucional, el Consejo de Seguridad Nacional y, sobre todo, la Constitución de 1980 que resguarda, gracias a los altos quórum los derechos individuales de las personas o los derechos humanos de primera generación: la libertad, la vida y la propiedad. De esas instituciones queda poco o nada. La Izquierda marxista aprendió que hay tomarse las instituciones más importantes de la República para poder hacer su Revolución. Eso hemos visto en Chile, Argentina y Venezuela. La otra Izquierda no pretende inventar el mundo de nuevo. Los únicos que no han aprendido están en la derecha y en otros sectores.

 Las palabras del autor El conflicto en La Araucanía lo ilustran como asimismo la visita Lilian Tintori y Mitzi Capriles a Chile, la semana pasada. Según Julio Bazán Álvarez y ex dirigente Confederación Única de de Profesionales de Chile (CUPROCH) contra la Unidad Popular, en su reconocido libro Lo derroco el pueblo señala que la organización del PC francés, “Huelga General de Mujeres” tiene ramificaciones mundiales. Por eso, en abril del 2004, advirtió a John Sweeney, presidente de los sindicatos de los Estados Unidos, que para el gobierno de Chávez era un peligro que se creará una CUPROCH en Venezuela. Cito:

 “Nixon dio instrucciones de que se destruyera la economía chilena para interrumpir y derrocar el gobierno. La intervención de los EE.UU. en Chile fue dirigida por Henry Kissinger y la CIA con la mayoría de los proyectos dirigidos a la AFL-CIO, a través del “Instituto Americano para el Desarrollo del Sindicalismo Libre” y sus redes en América Latina. Hizo uso de contratos y dineros gubernamentales para organizar y sostener a CUPROCH, una confederación de “Trabajadores Profesionales” lideradas por Julio Bazán, un ejemplo típico de aristócrata fascista, que llamó a formar un “gobierno autoritario” de las Fuerzas Armadas y de las elites educadas, con la “masacre masiva de comunistas y de otras fuerzas de Izquierda””.

 

 La oposición venezolana está más perdida que el teniente Bello. Lo ilustra las diversas declaraciones donde comparan al régimen de Maduro o Chávez con el gobierno de la Fuerzas Armadas y de Orden (1973-1990), y no contra la UP. Al mismo tiempo se creen en el cuento que la hija del general Bachelet es víctima, cuando formaba parte de los victimarios marxistas leninistas de Allende. Lilian Tintori, esposa de López viene a Chile y espera reunirse con la mandataria. La venezolana dijo sobre Bachelet: “no es ajena al dolor de quienes experimentamos en carne propia los rigores de los regímenes autoritarios”. Asimismo, en marzo del año pasado, un grupo de madres venezolanas le mandó una carta abierta, en la que expresan : “A usted que ha sufrido el abuso de poder manifestado en detenciones ilegales y en el maltrato por parte de agentes del Estado”. Igualmente, la vocera de los venezolanos en Chile, María Laura Liscano, le llevaron una carta también en marzo , en la enfatiza que “No somos golpistas. No somos fascistas. Pero si deseamos la libertad y el progreso de nuestra patria. Señora Presidenta, es difícil, pedirle al pueblo, que se inmole por la libertad y la democracia, cuando la libertad y la democracia no son capaces de darles de comer, de impedir el alza exorbitante de los costos de la subsistencia y de ponerle un coto definitivo al morbo terrible de la corrupción”. A la ex ayudante del grupo terrorista FPMR le interesa poco que un país socialista no pueda comer o haya hambruna , ya que le produce urticaria la desigualdad capitalista. En vez de llamarse golpista, la palabra correcta sería rebelde.


 Lilian Tintori y Mitzi Capriles al reunirse con ex dirigentes de la ex Unidad Popular, que forman parte de la Nueva Mayoría nos ilustra la cegara y manipulación en que se han envuelto. Desde luego, que los ex personeros del ex gobierno marxista leninista de Allende nos les dijeron que ellos pretendieron instalar una dictadura comunista como la que hay en ese país, doblegando a la población con una tarjeta de racionamiento y eliminando el mercado solo abasteciendo con los productos que el Estado imponía. Acusando a los empresarios que no vendían los productos del Estado como ‘especuladores’. En las páginas sociales de ‘El Mercurio de Santiago’, nos muestra que visitaron ese diario: “Lilian Tintori y Mitzi Capriles visitan El Mercurio”. Allí estaba presente el subsecretario de Justicia de Salvador Allende, José Antonio Viera-Gallo, quien aparece como presidente de la ONGs o Fundación Chile Transparente. El actual cargo miembro del Tribunal Constitucional no sale. El empresario socialista, Oscar Guillermo Garretón, quien intentó infiltrase en la Armada. Igualmente, aparece el senador Juan Pablo Letelier, cuyo padre, el canciller de Allende considera un mal neoliberalismo que estaban instalando los militares, aun cuando disfrutaba de la American Life en su exilio Fue invitado también el ex presidente de la DC, Gutenberg Martínez. Y el ex rector de la Universidad de Chile, Riveros. Mientras busco las fotos, veo que estuvieron la hija de Salvador Allende, la parlamentaria Isabel Allende.


 No entendía porque las esposas se reunían con personeros de la Nueva Mayoría, hasta que descubrí que el abogado José Antonio Vieria-Gallo –uno de los políticos que se ha dedicado a socavar el Estado de Derecho en estos 25 años, porque para él la ley de Amnistía no se le aplica a los militares- fue el que realizó las gestiones dos años antes. También anunciaron que visitarían el Museo de la Memoria, que omite las violaciones a los derechos humanos denunciadas por el Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973 y el terrorismo de la Izquierda. Y por supuesto, las colas y desabastecimiento que vemos en Venezuela. A dicho Museo las acompaño el DC, Ignacio Walker ; compartieron con el hijo tonto y culposo del periodista, Arturo Fontaine Aldunate, el escritor y miembro del directorio de esa institución sesgada, el abogado Arturo Fontaine, a quien no le importa que no les aplica el Estado de Derecho a los militares, y con el director de esa institución, escritor Ricardo Brodsky y guionista de la película ‘Machuca’. Tampoco les contó el abogado de la ex derecha que Chile ya vivió lo que está viviendo Venezuela.


 Cuando arribo a Chile, Lilian Tintori afirmo: “Queremos que se conozcan con detalle los problemas económicos, políticos y sociales que padece Venezuela. Estamos al borde de una crisis humanitaria, nuestro país es víctima de la inseguridad, la escasez, la corrupción y las arbitrariedades por parte del régimen”. Eso es la Unidad Popular. El país también tuvo su crisis humanitaria, pues quedaba harina para tres días. No es el Gobierno Militar.

 La declaración que hizo una de las esposas, muestran que están desinformadas sobre la historia de Chile de los últimos 50 años. Lilian Tintori dijo sobre el Gobierno Militar: "Venezuela recibió muchísimos chilenos, le abrimos los brazos a Chile y Venezuela exportó democracia para ese momento tan difícil para Chile". Recibieron a marxistas leninistas.

 En otro momento Tintori dijo : “La solidaridad del pueblo chileno, de un pueblo que ha vivido en carne propia los abusos de una dictadura, será el bastión para lograr la libertad, recuperar la paz y restablecer el respeto de todos los venezolanos”. El gobierno que cometió una serie de abusos contra la población fue del Salvador Allende como señala el Acuerdo de la Cámara de Diputados. Si quiere seguir el modelo de la Concertación, no van a lograr la paz, pues no estamos en esa condición.

 Se reunieron con 13 ex ministro de la Nueva Mayoría. Asimismo, con el Consejo Chileno para las Relaciones Exteriores (CCRI), que reúne a ex cancilleres, ex presidentes y representantes del mundo cultural, político y académico.

 Y la Izquierda intentó tergiversar la historia. El diputado oficialista del PPD, Jorge Tarud dijo al recibirlas: “Hoy día, Leopoldo López y también el alcalde Ledezma, son víctimas de un régimen autoritario, con una justicia absolutamente sumisa al poder político, tal como la tuvimos nosotros en Chile durante la dictadura militar, por lo tanto, que no nos vengan a decir acá de que hay un proceso judicial". Un régimen en vías de convertirse en totalitario. Ya no recuerda la justicia revolucionaria.


 Además, aparecieron en primera plana, los ex presidentes de la Concertación junto con las esposas de los presos, Eduardo Frei Tagle, Ricardo Lagos y Sebastián Piñera, respectivamente. Tanto Frei como Lagos no quieren reconocer que lo que ocurre en Venezuela es la copia exacta de la Unidad Popular, sobre todo, las políticas económicas y la presencia cubana en ese país. El demócrata cristiano porque no quiere admitir que su partido a través del Acuerdo de la Cámara y la carta de su padre a Mariano Rumor del intento totalitario de la Izquierda. El socialista es tan bipolar como Bachelet y los allendistas. A Lagos no le recuerda la UP. ¿Tendrá amnesia senil que no se recuerda las expropiaciones ilegitimas, la alta inflación, las colas y el Presidente gobernando con decretos? No entiendo cómo condena el régimen de Maduro, si para el 40 aniversario de la intervención militar en un seminario organizado por la Fundación Salvador Allende se conmemoró su legado. No se puede condenar el chavismo de Venezuela a su vez reivindicar la Unidad Popular. Contraria el principio de identidad.


¡Y qué decir de los demócratas cristianos! Se reunieron con el hijo del ex mandatario Frei Montalva, que reniega de su participación en la caída del gobierno marxista. Julio Bazán cuenta que hablo por última vez el 14 o 15 de septiembre de 1973 en una sesión que estaba lleno de dirigentes de el país, en el que: “Se tomó el acuerdo, dejándome la responsabilidad de convocar al paro en el momento en que estuviera absolutamente convencido de que este podía cumplir su objetivo. En primera fila estaba el representante de los profesionales de SIGDO KOPPER, el ingeniero Eduardo Frei Ruiz-Tagle”. Eduardito tampoco se acuerda.




A las esposas se les olvidó que el ex presidente Piñera estuvo en la “guardia de honor” durante el funeral de Hugo Chávez. Y no les contó que cuando supe que Allende había caído, gritó: “¡Ganamos!”


 En su primer mandato, Michelle Bachelet ya le había dado su apoyo a Chávez con su silencio , cuando clausuró el canal venezolano Radio Caracas Televisión (RCTV). Y a pesar de que se conocían sus atropellos a la oposición. Bachelet se había reunido con el dirigente Leopoldo López a mediados de febrero del 2014. Un sitio de izquierda titulo así el encuentro: Bachelet compartió con golpista venezolano meses atrás”. Con todo, cuando asumió en marzo del año pasado le dio su respaldo al gobierno de Nicolás Maduro en medio de las protestas generalizadas. El señor López no se enteró del silencio de la actual mandataria y de sus palabras a Chávez: “Siempre fue un gran colega”. La mandataria no recibió a las esposas de los presos venezolanos.


 Mientras la oposición a Maduro no lea su situación a través de la nefasta Unidad Popular, no obstante, el fallecido Chávez ser admirador de Allende, es imposible que haya una salida. Con quienes se reunieron en Chile ni siquiera forman un entero, ni siquiera se les ocurre proponer la versión de “El Ladrillo” para Venezuela, entre otras cosas.