Mostrando las entradas con la etiqueta Augusto Pinochet. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Augusto Pinochet. Mostrar todas las entradas

28 de noviembre de 2018

La diferencia entre el uso de la fuerza y la violencia







En el país todo está invertido. Existe una confusión sobre los valores y principios. En gran parte se debe al trabajo de destrucción realizado sistemáticamente por la izquierda, desde que los militares devolvieron el poder a los civiles. Naturalmente, comenzó con el inconstitucional Informe Rettig, el cual habla o usa la expresión ‘violencia política’, sin distinguir entre el agresor y el agredido. Por eso, enfatizan el diálogo bajo cualquiera circunstancia y niegan el derecho a usar la fuerza.

  En un libro de conversación de la editorial izquierdista Lom, un grupo de intelectuales culpaban a la frase del escudo nacional chileno del 11 de septiembre de 1973. La frase dice: “Por la razón o la fuerza”. Mientras chequeó la expresión del emblema, me encuentro con la información que durante la Unidad Popular, en 1972 se instauro el “Día de celebración del Escudo y la Bandera nacionales”. Más específico cada 18 de octubre.

   Tanto les produce urticaria la frase del emblema, sin embargo, el mismísimo Salvador Allende en la entrada de su casa de Tomas Moro tenía el escudo nacional como un muro con piedras. Supongo que el agente de la K.G.B., compartía que lo entraña esa frase. Cuando se agota el diálogo, lo razonable, entonces, que no queda más que usar la fuerza.

    Cito un comentario que encontré en internet: “La frase “Por la razón o la fuerza” no ha quedado libre de polémicas y si bien hay una parte de chilenos que lo asocia a la dictadura lo cierto es que se incorporó al escudo 50 años antes”. Si hay un grupo de chilenos que no le gusta frase, no se defiendan ante la delincuencia. Luego no se quejen.

   Efecto, tanto a los intelectuales como políticos de izquierda no le gusta la frase del emblema patriótico. Según investigo, durante el gobierno del socialista, Ricardo Lagos, los parlamentarios de la Concertación quisieron cambiarlo “Por la fuerza de la razón”, ya que para les sonaba demasiado bélico la actual frase. Me suena como a preferir la opción diálogo que la izquierda propone tanto en Venezuela como en La Araucanía. O sea, cuando te apunta con una pistola, hay razonar con el matón. Y si éste último sigue actuando igual, ¿de qué sirve razonar con él? A los políticos de la ex Concertación no les sonaba demasiado belicista la opción por la violencia o la vía armada que eligió la izquierda a mediados de la década del sesenta del siglo pasado. El problema estriba en quién se defiende, no el agresor.

  En el 2004, el entonces senador Nelson Ávila también presentó un proyecto para cambiar la frase. Con ese sesgado Informe la Policía de Investigaciones (PDI) persigue a militares jubilados, pues tiene una Brigada de Derechos Humanos. No andan persiguiendo a terroristas.

   El Informe Rettig se elaboró para exculpar a la Izquierda de la opción violenta que ella misma eligió sin temor, sin coacción.

   Recordemos no más que el XXIII Congreso de Chillán de 1967 el Partido Socialista estableció: 
 “2. Que la violencia revolucionaria es inevitable y legítima. Resulta necesariamente del carácter represivo y armado del estado de clase. Constituye la única vía que conduce a la toma de poder político y económico y a su ulterior defensa y fortalecimiento. Sólo destruyendo el aparato burocrático y militar del estado burgués, puede consolidarse la revolución socialista”.

  Lo mismo el Movimiento de Izquierda Revolucionario (Mir): " El MIR rechaza la teoría de la "vía pacífica" porque desarma políticamente el proletariado y por resultar inaplicable ya que la propia burguesía es la que resistirá, incluso con la dictadura totalitaria y la guerra civil, antes de entregar pacíficamente el poder. Reafirmamos el principio marxista-leninista de que el único camino para derrocar el régimen capitalista es la insurrección popular armada."

  Sin embargo, cuando el Mir quiso inscribirse como partido político saco una declaración, en la que niega el uso legítimo de la fuerza o el derecho defenderse: “La resolución pacífica de los conflictos y el respeto a la diversidad es inherente a una sociedad democrática, socialista y humanista como la que aspiramos construir”. Después dicen: “Para el partido, la democracia es el marco en el que se resuelven todos los conflictos políticos y sociales, por lo tanto, rechaza toda forma de terrorismo, cualquiera sea su origen o fundamento”. No sé a qué le llama ‘democracia’ el Mir, pues por su declaración se desprende que desean quitarle legitimidad al 11 de septiembre chileno.

   Para el presidente Eduardo Frei Montalva en su carta a Mariano Rumor señala que “se había cambiado el régimen político” en la Unidad Popular. ¿Para el Mir es democracia lo que hay en Venezuela? Además, si son pacifistas, entonces, es porque desean desarmar al oponente. Siguen siendo malos.

    El dirigente del Partido Comunista, Juan Andrés Lagos reivindicó el uso de la violencia para sacarse el Gobierno Militar: “Es evidente que al plebiscito se llega luego de una intensa lucha que se expresó de forma pacífica y violenta”. La violencia se expresó en atentados, secuestros y asesinatos tanto a civiles y militares. Y otro dirigente del mismo partido para la celebración del 5 de octubre este año también reivindico la violencia política por la televisión. Ellos hablan de la violencia y no de la fuerza. O sea, las acciones que emprendieron fueron ilegítimas.

   La famosa Mesa de Diálogo tuvo dos objetivos: primero, si en Chile se volviera repetir un gobierno tipo Unidad Popular que se salió de la Ley y la Constitución, además, de querernos llevar hacia una dictadura comunista, los chilenos no tienen derecho a la rebelión. Y segundo, ante la violencia de la izquierda, tampoco tienen derecho a usar la fuerza o la legítima defensa. Como ven todo, encaja.

  A raíz de una polémica que abrió la diputada de Renovación Nacional, Camila Flores sobre el pasado mirista de la actual diputada del Partido Comunista, Carmen Hertz, un periodista le pregunta sobre la violencia que ejercieron los presos políticos militares de Punta Peuco: “La violencia que hubo posterior al golpe de Estado, ejercida contra personas contrarias al régimen…”. Nada más falso. La DINA fue la respuesta a la violencia y el terrorismo del Mir. Aquí la diputada Flores se cae, pues afirma: (Interrumpe) “La condeno con mucha fuerza. Y esas personas se encuentran cumpliendo condenas en Punta Peuco”. Como abogada debiera saber que se dictó una Ley de Amnistía, a los cuales se les niega a los militares de ese recinto penal. Peor aún, los condenan por un delito ficticio y por uno que es no retroactivo.

   Presidente Sebastián Piñera a la región de La Araucanía refleja que nadie de sus asesores académicos con doctorados la diferencia entre la violencia y la fuerza. El actual mandatario no entiende la frase del escudo nacional. En efecto, él dijo un cantinflada o una piñeriticosas: “Aquellos que creen que la vía es la violencia y que quieren imponer por la fuerza y la violencia sin respetar a nadie ni nada sus ideas, van a ser combatidos con toda la fuerza y el rigor de la ley".

 El general Augusto Pinochet a diferencia de Sebastián Piñera entendía claramente la diferencia entre la fuerza y la violencia. Entendía la frase del escudo nacional.

 En efecto, en el libro de entrevista Ego Sum Pinochet, una de las periodistas de izquierda le pregunta: “-Entre la razón y la fuerza, ¿cuál les parece más efectiva?" 
                 "-La razón. Pero cuando no se impone la razón y tratan de destruirla, no queda otra cosa que utilizar la fuerza”. Una respuesta con sentido común. Obviamente, que cuando empleamos la razón, se supone que el otro actuara igual. Ese es el contexto. Eso supone la frase “la batalla de las ideas”. Sin embargo, en un ambiente como la fracasada Unidad Popular marxista y la actual Venezuela no tiene sentido apelar a la razón. En el caso del país de Andrés Bello, eso significaría ser cómplice del gobierno.

   Luego le pregunta: “-¿Qué es lo ha imperado durante su gobierno, según usted: la fuerza o la razón? "
-..”Lean a Paul Johnson; en la parte final de libro habla de que aquí se encontraban quince mil guerrilleros, y el general cubano – de quien sólo ahora conocemos los antecedentes y se llama Patricio Guardia Font- estuvo a cargo de esas fuerzas. Más de treinta mil se trajeron a Santiago y no eran para cazar tortolitas, sino para asesinar a chilenos, por ello el gobierno empleó la fuerza como medio para imponerse y luego vino la razón que se impuso sobre nuestra fuerza para lograr todo lo que se ha hecho en estos años”.

   Un politólogo de un país sostuvo que la única solución para los países como Nicaragua, Venezuela, Cuba y Bolivia es el uso de la fuerza, cosa que ni los liberales del Cato Institut se han atrevido a formular: “Las dictaduras castro-chavistas solo dejarán el poder por la fuerza”. No habla de la violencia.

    Pues bien, hace tiempo en un canal de Youtube el ex satanista y experto en el ocultismo, el norteamericano Mark Passio explicó la diferencia entre la violencia y la fuerza en su conferencia sobre la Ley Natural. Los derechos no se delegan. Para él, todo permiso, prohibición o licencias que otorga el gobierno no son derechos.

 Las fuerza tiene las siguientes características: “La fuerza es la capacidad de hacer trabajo o causar un cambio físico: energía, fuerza y poder activo”. “La Fuerza es una Acción que está en Armonía con la Moralidad y la Ley Natural, porque no viola los derechos de los otros”. “La Fuerza es una acción que uno siempre posee el Derecho para tomar (incluso en defensa de la violencia)”.

   La violencia tiene las siguientes características: “Es la iniciación inmoral de poder físico para la coerción, compeler y restringir”. “La acción coercitiva que está en oposición a la Moralidad y Laye Natural porque involucra la violación de los derechos de los otros”. “Es una acción que nunca posee el derecho a tomar”. Agrega: “Los seres humanos poseen el Derecho Natural para defenderse ellos mismo de la violencia con la fuerza física defensiva. Una persona quien es acosada por la violencia posee el Derecho a detener a la persona quien se está conduciendo la violencia… cualquiera cantidad de fuerza necesaria para parar al atacante, incluyendo, la fuerza mortal”.

  Luego el señor Passio explica los dos pilares de la Iluminación. Esos pilares nos remiten a las columnas del templo de Salomón: Jaquín y Boaz. Intuición y razón, masculino y femenino.

  El primer pilar al principio Sagrado Femenino, también llamado principio de no agresión. Este principio establece. "No te involucres en la violencia” .“No iniciar moralmente el uso no legítimo del poder físico para forzar, o forzar el comportamiento físico legítimo o la libre elección de otro ser sensible”.

  El segundo pilar es el Sagrado Masculino, también llamado Principio de Defensa. Este principio establece: “Los seres sensibles tiene Derecho inherente a usar la Fuerza para defenderse ellos mismos de la Violencia conducida sobre ellos por otros”.

   La izquierda chilena no quiere que los chilenos tengamos el derecho a defendernos.

9 de septiembre de 2017

La Venezuela marxista y la Unidad Popular








      ¿Qué tiene ver que Pinochet con Venezuela?

  Ya me están aburriendo las comparaciones infantiles y otros casos de ignorancia al comparar la Venezuela marxista que creó el ex militar golpista, Hugo Chávez y que regenta Nicolás Maduro con el Gobierno cívico militar chileno que gobernó entre septiembre de 1973 y marzo de 1990. Otra comparación totalmente injusta e infantil es comparar el gobierno de las Fuerzas Armadas y de Orden con la dictadura comunista cubana. Esta última comparación es del escritor chileno y ex comunista, Roberto Ampuero.

   Cuando termino el gobierno de Sebastián Piñera, el novelista Roberto Ampuero escribió la novela Detrás del Muro. En esa oportunidad, hizo la siguiente declaración: “Para Chile no quería ni la dictadura de Pinochet ni la de estilo Fidel Castro”. Para Chile él quería una dictadura comunista. Por eso, él formo parte de la Unidad Popular. El Gobierno de las Fuerzas Armadas fue una consecuencia del intento totalitario de Allende tal como lo expresa el Acuerdo de la Cámara de Diputados. Ya se olvidó que nos querían llevar también hacia guerra civil. La comparación es injusta. El gobierno de los militares se fijaron un itinerario y lo cumplieron. No pensaban perpetuarse como régimen comunista. Además, en primer lugar, para la Izquierda de hace de más de cuarenta años era lo más normal que en un sistema comunista no hubiese pluripartidismo y ni otros medios de prensa, salvo el medio oficial del Partido Comunista. En segundo lugar, cuando gobernando los militares, la oposición tenía radios, revistas y diarios. En tercer lugar, los partidos políticos estaban en receso, porque fueron ellos los que nos llevaron al debacle. En cuarto lugar, la mayoría de la población pidió la intervención, mientras Ampuero y los termocéfalos de la UP estaban en minoría. Quinto lugar, se olvida de las diez toneladas de armas que interno Allende apoyado por Cuba. Aquí estuvo el cubano Patricio de la Guardia Font encargado de la guerrilla.Un mentiroso siempre es un mentiroso, aunque sea un convertido. Trabaja para el enemigo al falsear la historia. El ex comunista trivializó el hecho de que Allende fuese un agente pagado por la KGB con el apodo ‘LIDER’, cuando escribió una novela sobre él retratándolo como liberal, como si no hubiere que creerle a la DINA, más sí a las supuestas torturas que recibió Michelle Bachelet cuando estuvo presa. Más sí al Informe Rettig, donde se dio por detenido desaparecido un mirista que apareció viendo en Nueva York y que lo premió el ex alcalde Rudolph Giuliani, por sus servicios a la comunidad.

  ¿Qué tiene que ver el régimen marxista de Venezuela con el Gobierno cívico militar chileno? En la última columna del director de la Fundación para el Progreso (FPP), Axel Kaiser compara el rechazo internacional que tiene el gobierno de Nicolás Maduro con el gobierno de Pinochet. La dictadura cubana de Fidel Castro llevaba más de 10 años y, sin embargo, la llamada ‘comunidad internacional’ no la condenada. Y qué decir de los países detrás de la Cortina de Hierro. Se olvida Kaiser que la campaña orquestada por la ex Unión Soviética a través de los medios infiltrados contra el gobierno militar empezó el mismo 11 de septiembre como lo hace ver la periodista chilena Nena Ossa. Luego cita las palabras del ex Primer Ministro español, el socialista Felipe González, quien afirma: "el Chile de Pinochet respetaba más los derechos humanos que el paraíso de paz y prosperidad de Maduro". No sé qué visión habrá tenido el ex primer ministro español de la Unidad Popular y de Allende, cuando lo que hay en Venezuela es copia feliz del gobierno marxista chileno. No hay que olvidar, cuando cayó el agente de la K.G.B., conocido por su apodo ‘Líder’, los embajadores de ese gobierno en la Europa Occidental fueron a pedir asilo al gobierno de Francisco Franco. El relato de la Izquierda es que todo lo malo comenzó con el Gobierno Militar. Felipe González todavía no ha leído el Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973, en que acusa al gobierno de Allende de violar la mayoría de los derechos humanos y cometer flagelación y tortura contra los opositores. Las palabras de González nos pueden servir de contrapunto al ponerlas frente a las palabras que dijo hace poco el sacerdote Percival Cowley de la Congregación de los Sagrados Corazones, quien se emplazó al cardenal Jorge Medina. Una de las preguntas que formulo fue: “¿Qué hizo y qué dijo el señor cardenal en Chile cuando se violaban sistemáticamente los DD.HH.?”. ¿Quién está diciendo la verdad sobre los derechos humanos bajo el Gobierno cívico militar: Felipe González o Percival Cowley?

   Mientras políticos como el socialistas Ricardo Lagos, el ex ministro del primer gobierno de Bachelet, Andrés Velasco en su oportunidad compararon el gobierno marxista de Venezuela con el Gobierno de las Fuerzas Armadas y Orden, la Radio Chile que es de muy izquierda los refuta en el 2015: “Hugo Chávez nos trajo a Salvador Allende al presente. Retomó en su tierra las banderas del Presidente Allende de la Unidad Popular y el pueblo chileno construyendo una nueva vía al socialismo del siglo XXI en la República Bolivariana de Venezuela”.

      El golpista Hugo Chavéz dijo en el 2003: "lo que le hicieron a (Salvador) Allende están tratando de hacernos a nosotros".

   Cuando murió Hugo Chávez en el 2014, la Fundación Allende el siguiente comunicado: “La Fundación Salvador Allende, Seccional Guayana, Estado Bolívar, hace llegar sus más sentidas condolencias a los padres, hermanos, hijos, nietos y demás familiares, por la pérdida irreparable de nuestro querido y apreciado presidente Hugo Chávez Frías, como también al pueblo revolucionario que sufre la terrible perdida, de quien aportó todo su esfuerzo físico y mental para transformar a Venezuela en un país de justicia, que pudiera llevar a su pueblo a la "máxima suma de felicidad" como dijera nuestro padre Libertador Simón Bolívar”.

   Estaba pensando que los chilenos que se exiliaron en Venezuela son parte responsables de la situación que viven los venezolanos, pues le habrán contado puras mentiras sobre el gobierno marxista leninista de Salvador Allende. Eso explicaría la ignorancia de las esposas de los venezolanos presos que vinieron a Chile, y que fueron recibidas por los partidarios de la ex UP y la DC opositora.    En efecto, la Izquierda chilena aprendió de la experiencia de la Unidad Popular e igualmente la Izquierda Internacional. Las instituciones se opusieron a Allende. Por eso, la Izquierda desde 1990 se ha dedicado tomárselas, de modo tal que no prime la ley, y con Bachelet se han quitado el pudor. Eso lo vemos en la Justicia, la Contraloría, Servicio Impuestos, Servel y la Fiscalía. El marxismo internacional también aprendió la lección. Eso lo ilustra el ex dirigente y representante de todos los gremios se opusieron a Salvador Allende agrupados en la Confederación Única de Profesionales de Chile (CUPROCH) , Julio Bazán Álvarez en su libro Lo derrocó el pueblo:

  ““Huelga General de Mujeres” es una organización creada por el PC francés y que tiene ramificaciones mundiales. Esta organización, en abril de 2003, alertó a John Sweeney, presidente de los sindicatos de los EE.UU., sobre el peligro, para el gobierno de Chávez de la creación de una CUPROCH en Venezuela”.

   Después Bazán afirma que la organización que él dirigió contra la Unidad Popular fue tomada en cuenta por la Izquierda, luego de la caída de Allende. Culpan a Nixon y a Kissingir, pues, según ellos: “Hizo uso de contratos y dineros gubernamentales para organizar y sostener a CUPROCH, una confederación de “Trabajadores Profesionales” liderada por Julio Bazán, un ejemplo típico de un aristócrata fascista, que llamó a formar un “gobierno autoritario” de las Fuerzas Armadas y de las elites educadas, con la “masacre masiva de comunistas y de otras fuerzas de Izquierda””.

   Si uno lee cualquier artículo del Instituto Cato referido a Venezuela, no encontrará ninguna referencia a los mil días de la Unidad Popular. Lo peor es que no mencionan el derecho a la rebelión. Desde que el régimen chavista comenzó a inculcar las libertadas, la mayoría de los articulistas o blogueros eran partidarios de la vía institucional para sacar a los marxistas. Cuando el diálogo se acaba, viene la fuerza. Así ha sido siempre desde los albores de la humanidad, ya sea entre países, ya sea dentro de un mismo territorio. Ni menos se les ocurre un programa económico como “El Ladrillo”, pues es el único camino.

   En julio de 1973, al ex presidente de la República y presidente del senado, el demócrata cristiano, Eduardo Frei Montalva en una reunión con los dirigentes de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) dijo las siguientes palabras por la grave situación que vivía el país: “Este problema sólo se arregla con fusiles”. Estas palabras quedaron en constancia en el Acta de Rivera.

   La Izquierda del Foro de Sau Paulo apoya el gobierno o la dictadura de Nicolás Maduro. Ellos insisten en el diálogo, cuando ya nada más que hablar. En la reciente visita del vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence quedo manifiesto el apoyo de Bachelet a Maduro con las palabras: “no apoyará golpes de estado ni intervenciones militares en Venezuela”. Antes de la visita del político norteamericano, Bachelet había condenado el gobierno de Maduro. Pues, como dijeron en otro, esas lágrimas de cocodrilo de la mandataria no son auténticas. Se olvida Bachelet de la intromisión militar de Cuba en el país de Simón Bolívar. Lo único que está permitido en este rincón del mundo, es el socialismo del siglo XXI vía la democracia liberal, para luego destruirla por dentro como ocurrió en Chile en la UP. Y ahora en Venezuela y nuestro país con la retroexcavadora de la Nueva Mayoría en curso.

   Mientras escribía este post, me acorde de unas palabras que dijo el general Augusto Pinochet sobre la democracia en el libro Ergo Sum Pinochet de las periodista progresistas Raquel Correa y Elizabeth Subercaseux y que vi en unos libros que comenzaron a publicarse por la Editorial Maye. Según la Izquierda latinoamericana lo que hay en Venezuela es democracia. Por eso, apelan al diálogo y no la fuerza, aun cuando han muerto cientos de personas por la acción del gobierno.

    Una periodista le pregunta: “-Mientras se incendiaba este Palacio, ¿pensó en algún momento que se estaba rompiendo dramáticamente una tradición democrática de larga data como la chilena?” Respuesta: “¡Que democracia se estaba rompiendo! Ése es un cuento que me traen aquí, al “apriete”. ¡Miren la tradición democrática que había! -dice con sorna-. El señor Allende hacía lo que quería: el Senado no era respetado. La Cámara de Diputados, tampoco. La Contraloría rechazaba los decretos y le mandaban decretos con insistencia. La Justicia…¡Los trataba de viejos tales por cuales! ¿A eso lo llama democracia? ¿Ésa es la democracia que les gusta? ¡A mi esa forma de democracia no me gusta! Palabra de Honor”. Esa es la democracia que le gusta a Bachelet y Cía, no la democracia liberal.

   Dicho sea de paso, al hojear rápidamente el libro Ergo Sum Pinochet, se nota que ambas periodistas se hacen las lesas sobre el intento totalitario de la UP, no saber distinguir entre un gobierno totalitario y uno autoritario y, por último, dan crédito sin pruebas a los rumores que inventó a la Izquierda: caso Letelier y torturas, entre otras cosas.

 ¿No se parece Nicolás Maduro a Allende?

  Si hubiese a lo menos un venezolano inteligente opositor a Maduro, no serían socialdemócratas o socialistas moderados.

 Volviendo a la pregunta con que se inicia este post. Respuesta: en nada

29 de diciembre de 2016

Más sobre los 10 años de la muerte del general Pinochet






 
     El oportunista político de la ex derecha, Andrés Allamand dijo a raíz de los 10 años de la muerte del general Pinochet: “Jamás cohonesté las violaciones a los derechos humanos, nunca participé en el gobierno militar y no obstante eso creo que el gobierno militar tuvo cosas positivas aunque hoy día nadie quiere reconocer”. El abogado repite el relato de las ‘violaciones a los derechos humanos’. Quizás por eso mismo, es incapaz de defender la Ley de Amnistía y la igualdad ante ley. Para él y los demás arrepentidos, los únicos culpables son los militares presos en el gulag de Punta Peuco, mientras los terroristas del Mir y del FPMR están libres, amnistiados e indultados. Que hayan asesinado no importa, pues no violaron los derechos humanos.

    Sobre la intervención militar dijo que la apoyo: "Aunque fuese una terrible solución, era una salida". ¡Qué exagerado! Como cuenta el autor Desde las Cenizas, cuando cayó Allende el ochenta por ciento de la población sintió alivio. En las poblaciones pusieron una bandera blanca, otros la bandera chilena. Lo terrible hubiese sido que la UP continuara. Los sociópatas de la coalición marxista leninista querían una revolución comunista con un millón de muertos. De hecho, el general Pinochet temía que si intervenían, y los combates se extendiesen por dos semanas o más con todo el coste en vidas humanas que ello significaba. Lo peor hubiese sido una dictadura comunista o una guerra civil. El Gobierno Militar comparado con esos males fue un ‘mal menor’, que la propia ciudadanía pidió. El partido donde milita Allamand se cambio su Declaración de Principios, borrando el artículo en que reconocía el valor de la ciudadanía y de las Fuerzas Armadas de liberarnos de un gobierno totalitario. No le pidamos peras al olmo. ¿el señor Allamand no se acuerda de una foto donde aparece riendo junto el general Pinochet? Además, él no se atreve sacarle en cara la Izquierda su pasado totalitario. Da entender que había otra salida. No dice cuál.

   Como dije en el post anterior, me iba a centrar en los que dijo Agence France-Presse , que título “A diez años de su muerte el legado de Pinochet perdura y su legado se desvanece”.

   Primero mencionan que el padre de Michelle Bachelet fue torturado, lo que es falso. Luego le piden la opinión a la portavoz del gobierno, Paula Narváez, quien dice: "Pinochet es una figura del pasado y en nuestra memoria histórica es claramente una persona que más se vincula con la división que la unión, una persona que está en el pasado y Chile tiene que estar en el presente y mirar al futuro". Supongo, entonces, que Salvador Allende representa el futuro. Palabras parecidas a la que dijo Narváez sostuvo Bachelet en su primer gobierno, que el general Pinochet es la causa de la división a raíz de su muerte: “un referente de divisiones, odio y violencia". Allende dividió el país y la UP introdujo el odio y la violencia. El que diga lo contrario, miente. Además, es cómplice pasivo y activo de la Izquierda. Y trabaja para el enemigo. Cuando un grupo de personas no le importa lo que piensa el resto y desea imponer su programa, a sabiendas que son minoría se convierte en enemigo. La portavoz menciona el concepto ‘la memoria histórica’. Si fuese esta última, contaría las dos caras de la moneda. Simplemente es manoseado concepto de la memoria, lo que significa omitir eventos que a la Izquierda no le gusta o la dejan mal parada.

   Después le pregunta al Manuel Garate, historiador y politólogo de la Universidad Alberto Hurtado, quien afirma que las personas se ha ido alejando de la figura de Pinochet por los casos de corrupción y los derechos humanos. Para el periodista francés encuentra terrible que se encuentra intacto el modelo económico de libre mercado, la Constitución de 1980, no la Constitución del 2005 firmada por Ricardo Lagos, y por último, el sistema de pensiones. Menciona que Bachelet intenta hacer ponerle fin al sistema educativo de los militares: “Bachelet trabaja en poner fin a su sistema educativo.Los cambios, no obstante, se han dado a paso lento en una sociedad que se acostumbró a vivir bajo el modelo de Pinochet”.

  Por su parte, el profesor de la Universidad Alberto Hurtado sostiene que la sociedad chilena tiene una contradicción: "Hay contradicciones en la sociedad chilena. El personaje produce rechazo pero la gente se ha acostumbrado a vivir en su modelo económico". Si gran parte de la sociedad lo rechaza, es debido al lavado de cerebros de estos últimos 26 años, olvidándose del fuerte apoyo que recibió del plebiscito. Se desprende, además, de las palabras del intelectual que la gente es tonta. ¿Qué explicación tiene el académico del poco apoyo que recibió en votos en la última elección presidencial Bachelet y el rechazo de la ciudadanía a su Programa o la retroexcavadora? La gente es tonta, valga la repetición.

  Al señor Garete lo sale lo marxista, cuando dice que Pinochet: “destruyó la última posibilidad de que un socialismo democrático concluyera su proyecto político al derrocar al gobierno de Salvador Allende, el primer y único marxista en acceder al poder a través de las urnas, y quien se suicidó el día del Golpe”. ¿Por qué no se va a Venezuela? Entre los académicos y periodistas de Izquierda no formamos ni uno. No les interesa la verdad, sino la propaganda.

  Finalmente, entrevistan al nuevo director del Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos, Francisco Estévez, quien dice "Ha habido una progresiva conciencia de cuál es la verdad, pero hoy día Pinochet no tiene un aprecio o respaldo mínimo en la ciudadanía". La agencia repite la cantilena de los 28.000 torturados y la muerte de 3200 personas, omitiendo los actos terroristas del Mir y del FPMR. Las personas no tienen idea de la verdad. Después de todo, el señor Estévez ha sido desde los noventa un agente de la Revolución Cultural de la Izquierda. El último entrevistado es alguien de 26 años que repite el coro de las heridas que la Izquierda no quiere cerrar. 
   Un medio reprodujo la columna que escribió el escritor Alberto Fuguet en la revista Que Pasa titulada Gen raro: post pinochetismo. Reproduzco parte del párrafo que dice puras tonteras, falsedades y refleja una ignorancia hasta prejuicio hacia un sector de la sociedad:

 “Yo asocio la dictadura con otras cosas, partiendo por el apagón cultural, una mediocridad que invadía todo, como una niebla de película B, el mal como ministerio, la violación permanente a todos los derechos humanos, la música disco y lo peor de la televisión, porque cuando uno piensa en Pinochet, lo primero que se te viene a la mente no son libros y menos películas. Sé que coleccionaba libros militares y de estrategia, pero insisto: Pinochet y libros (militares y cultura) cuesta incluirlos en una misma línea”.

   Si hubiera habido mediocridad, Chile no hubiese convertido en los noventa en la “la joya de América Latina” como dijo en el ex presidente norteamericano Bill Clinton. Los chilenos en ese esmeraban por hacer las cosas bien. Fuguet no compara el Gobierno Militar con la Unidad Popular No hubo apagón cultural. De hecho, gracias a la bajada de los aranceles se pudieron traer libros. Ya que no existía el internet, en mi casa adquirimos la enciclopedias  Monitor y Salvat. En aquel período, los estudiantes aprendían bastante con los álbumes.

  Es una mentira decir que “se violaron permanente los derechos humanos”. Los mismos que repiten esa frase son los apoyaron el terrorismo del Mir y del FPMR

   La música disco era de los setenta, olivándose de la música de los ochenta, que es totalmente distinta. La música disco venia de afuera. La televisión abierta era mucho mejor ahora. No existía el cable. La televisión por cable se la debemos a los militares. Y quienes vieron una oportunidad de propagar sus ideas fue, pues, la Izquierda a través de los canales ARTV y Vía X.

   La siguiente frase es prejuiciosa. Según Fuguet, Pinochet “Sé que coleccionaba libros militares y de estrategia, pero insisto: Pinochet y libros (militares y cultura) cuesta incluirlos en una misma línea”. La biblioteca del general Pinochet era de 55 mil ejemplares . Un escritor dedico un libro sobre ello. En la casa de mi padre había una buena biblioteca de diversos temas filosofía, historia, matemáticas, ingeniería, religión y literatura. Lo digo esto, porque mi padre fue un ex oficial de marina. El comentario de Fuguet sobre la relación de los militares con los libros se parece a los borrego matrix que repiten cosas falsas como si fuesen verdaderas en el internet.

   Fuguet es un borrego matrix que repite los clichés de la Izquierda sobre la cultura en el Gobierno Militar, por no decir que es un cabeza de músculo. Si es valiente, podría hacer una obra de teatro burlándose de los fracasados revolucionarios marxista leninista de la UP, que desde los noventa viven una vida que despreciaban en los sesenta y setenta. Y también de los fracasados guerrilleros. Si ni siquiera el rector Carlos Peña lo hace, menos lo hará el autor de Sobredosis.

   Para entender a Pinochet y el Gobierno Militar, hay que partir por la Unidad Popular. Requiere mucho trabajo intelectual estudiar y mostrar ese período. Los escritores como Fuguet no tienen las neuronas necesarias para ver las dos caras de la moneda.

  Los militares chilenos evitaron que Chile se convirtiera en una segunda Cuba comunista. Menciona la muerte del dictador Fidel Castro, sin embargo, es incapaz de relacionar.

  El legado de los militares se ve en el modo de vida de la coalición DC/UP, los cuales educan a sus hijos en colegios privados y se atienden en el clínicas privadas. Los políticos socialistas andan en Mercedes Benz como Camilo Escalona, la diputada comunista Camila Vallejo con su auto Subaru y, por último, el hijo de Michelle Bachelet, Sebastián Dávalos en sus autos Lexus.

  No pueden quitarse la sombra de los gigantes.

20 de diciembre de 2016

Don Francisco y la bandera chamuscada







   No sabía porque después de la muerte del dictador Fidel Castro, empezaron aparecer noticias sobre el general Augusto Pinochet. No sabía la razón. La Agencia France-Press titulo A diez años de su muerte el legado de Pinochet perdura su figura se desvanece. Otro medio reprodujo un artículo de Alberto Fuguet Gen raro: el post pinochetismo, que publico en la revista Que Pasa. Para una próxima columna pienso comentar las palabras de la agencia francesa y Fuguet.

  Sin embargo, me llamo la atención las palabras del animador chileno Mario Kreutzberger , Don Francisco, quien dijo: “Espero que esto nunca más pase en Chile”.

   El diario La Tercera le hizo la pregunta: “¿Qué significa Pinochet para usted?” Él respondió: “Esto lo va a juzgar la historia. No lo podemos juzgar nosotros. Lo que pasó, pasó, y fue muy lamentable. Ningún movimiento u opinión merece una sola muerte. Y hubo muchas. Pero hay otros que dicen que la guerra es la guerra”. Hay que distinguir entre el pacifismo y pacificar. El primero trabaja para el enemigo. En el segundo si se trata de la amenaza a una forma de vida, o que esté en peligro la propia condición de la Nación, entonces no queda otra que quitarle la vida, ya que no entienden con razonamientos. Es legítimo usar la fuerza contra la violencia. Por ser legítima defensa. Conforme con el razonamiento de él, al grupo terrorista Mir habría que dejarlos que hubiesen hecho lo quisieran. Se olvida que la Izquierda asesino a personas antes del 11 de septiembre chileno, durante el Gobierno Militar y después que los militares entregó el poder a los civiles. Toda la culpa la tiene los militares.
 
   ¿No recuerda el armamento encontrado en las casas de Salvador Allende, El Cañaveral y Tomás Mora? En una de esas casas había armas para equipar dos mil personas. ¿Hubiese preferido que Chile se convirtiera en otra Vietnam como dijo el socialista Carlos Altamirano días previos al 11 de septiembre? ¿Hubiese preferido un millón de muertos como quería la Izquierda a través de destacados personajes, entre ellos, el Comandante ‘Pepe’ del Mir, el socialista Clodomiro Almeyda y el propio Salvador Allende? ¿Hubiese preferido que Chile se convirtiera en una dictadura comunista?  
  No es el general Augusto Pinochet, ni los militares quienes dividieron el país, sino Salvador Allende. ¿No se acuerda de las palabras del ex presidente marxista: “No soy presidente de todos los chilenos”? Supongo que tampoco se atreve a criticar las palabras de Michelle Bachelet, que dijo en su primer mandato: “Cuando la Izquierda sale a la calle, la derecha tiembla”.

   Una de las cosas que más hace daño en Occidente es, pues, el discurso políticamente correcto. Las palabras de Don Francisco reflejan eso. Es incapaz de reconocer a quienes nos llevaron hacia el precipicio y que han pasado más de cuarenta años, siguen con odio: “Ni perdón ni olvido”. Asimismo, conforme a esa manera de pensar, los militares asignados a la DINA son los responsables de la creación del Movimiento Izquierda Revolucionaria (MIR) a mediados de la década del 60, cuando muchos de los militares estaban en Escuela Militar o eran oficiales. Y los militares asignados a la CNI son los responsables de la creación del brazo armado del Partido Comunista, el Frente Patriótico Manuel Rodríguez y de la internación de armas en Carrizal Bajo. Estoy seguro que, cuando Don Francisco entrevistó a Bachelet jamás le preguntó del FPMR, de la ex RDA.

  Agregó el animador chileno: “Yo espero que esto nunca más pase en Chile. Yo espero que no haya nunca más exiliados ni gente que tenga que tener enrejado su país, o sea, que tenga que vivir detrás de las rejas”. Esa afirmación es falsa, pues el país no vivía enrejado. La restricción que había eran los toques de queda y los estados de excepción. En todo lo demás, los chilenos tenían libertad para educar sus hijos de acuerdo a sus valores, libertad de enseñanza y de culto, y, naturalmente, el lucro no se condenaba. Si hubiese ganado la Izquierda, el otro lado se hubiera ido al exilio desde la Revolución Rusa, pasando por la Guerra Civil Española, donde la Izquierda española intentó instalar una dictadura comunista, la propia Cuba de Fidel Castro, pasando por Chile, y, por último, los chinos que se escaparon del régimen comunista llegando a la ex colonia británica de Hong Kong, donde también fueron a parar los balseros vietnamitas, quienes, además, arribaron a Australia escapando del Vietcong.

  Un libro que no me canso de citar es Desde las Cenizas: Vida, Muerte y Transfiguración de la Democracia en Chile 1833 – 1988, del periodista norteamericano James R. Whelan. Un libro que vale la pena tener en la biblioteca particular de cada uno. Recomiendo leerlo de a poco, pues me encontrado con cada descubrimiento. Una cosas que se le atribuye al Junta o los militares, es que éstos después del 11 quemaron libros. Eso falso. Merece un columna aparte. Eso lo inventó un periodista estadounidense. Sin embargo, hasta el día hoy los escritores lo repiten. De tanto repetir esa mentira que se convierte en una verdad. Volviendo al tema del exilio. Don Francisco se olvida de dos cosas. Primero, que muchos chilenos se fueron cuando salió Salvador Allende, pues no querían vivir bajo un gobierno comunista. Whelan cuenta a pocas semanas de la intervención militar al país retornaron aproximadamente veinte mil chilenos, cosa que paso inadvertida a la ONU, mientras salían 1.729 extranjeros y sus familias. En segundo lugar, a un año de la revolución, pues esa la palabra que emplea el autor Desde las Cenizas, salieron 8.416 extranjeros. De los chilenos que se fueron al exilio, la cantidad es similar a los que volvieron después de la caída. Otro detalle importante, es que durante el Gobierno Militar muchos se fueron al extrajeron por falta de oportunidades laborales, metiéndose en la red de los exiliados, no por razones ideológicas.

    El mismo autor señala que el secretario de Estado norteamericano, Henry Kissinger hizo las gestiones para que el ex canciller de Salvador Allende, Orlando Letelier para que lo dejaran libre. Cosa que ocurrió. Con todo, Letelier en vez de irse a un país comunista se exilió en la capital de los Estados Unidos, donde continúo la lucha contra el país que lo acogió, mientras apoyaba la subversión en el resto del mundo. Después de todo, el centro de estudios donde trabajaba era fachada, que le servía a la URSS para sus actividades.

  De sus palabras se desprende que la Izquierda no es responsable de nada. Conforme a ese razonamiento, el general Pinochet es el responsable de que Salvador Allende haya presido las OLAS, se haya aliado a la ex Unión Soviética, y por último, que el ex presidente marxista se haya aliado con el dictador cubano. Por tanto, la Izquierda chilena no es responsable de nada. La declaración de Don Francisco es hacerle la vista gorda al mal. Mejor dicho, no reconocer quienes se inclinaron hacia la oscuridad libre y soberanamente.

   Para el Día Internacional de los Derechos Humanos, hubo un acto en La Moneda, donde el presidente de la República, Michelle Bachelet recibió una bandera chilena producto del incendió que hubo en el Palacio de Gobierno el 11 de septiembre de 1973, y que se entregó al Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos. En esa oportunidad Bachelet dijo por quienes perdieron la vida, “por soñar por un mundo con un mundo mejor, más justo,”. Después dijo: "Solo por resistir a una dictadura que no se detenía ante nada, miles desaparecieron sin dejar rastro, fueron ejecutados sin juicio y otros tantos expulsados de su patria". Los victimarios convertidos en víctimas. ¿Ya no se acuerda de la justicia revolucionaria que querían imponer. Primero te fusilo y luego te pregunto? Les encanta la palabra resistencia. Ellos que querían instalar por medio de la democracia un gobierno totalitario a igual que el Partido Nazi les gustan identificarse con la resistencia francesa que combatió el fascismo. Los de la UP eran los fascistas.

   Agregó: "Si esta bandera vuelve a casa es porque la luz de la democracia ha vuelto a nuestra patria". Si es la misma persona que semanas antes había elogiado al dictador cubano y régimen, sin importarle opresión, los fusilados y el sistema esclavista: “condolencias al Presidente Raúl Castro por la muerte de Fidel, un líder por la dignidad y justicia social en Cuba y América Latina". Los cubanos para Bachelet no merecen vivir bajo la democracia liberal y el capitalismo.

  De nuevo con el cuento del horror: "la bandera no es sólo un símbolo del horror; su conservación nos recuerda también que la memoria es una herramienta poderosa, incluso invencible". Me gustaría ver en el Museo de la Memoria las fotos del arsenal encontrado en la residencias de Allende, Tomás Moro y El Cañaveral. Además, de la foto de Salvador Allende con el metralleta AKA-47. Los militares nos evitaron el horror de una Guerra Civil y vivir bajo un dictadura comunista.

  En ese acto se dedico a mentir afirmando que Allende respeto la ley y la Constitución. Nos es gracias a la Izquierda como dice ella "Gracias a ellos hoy vivimos en democracia". Gracias a los militares.

  Bachelet dice que no es populista la semana pasada. Con todo, por la televisión escuché que el gobierno estaba entregando computadores a niños para reducir la llamada brecha digital. En otro país donde regalan o regalaba cosas es en la Venezuela de Hugo Chávez.

  Continuará….

17 de julio de 2014

Arte Orwelliano


Escribir sobre cómo la Izquierda usa el arte para manipular la historia reciente me ha salido bastante largo, pues tiene muchas aristas. Puesto que los artistas de Izquierda son partidarios de las medias verdades, podríamos denominarlos arte orwelliano las obras que ellos hacen como en el libro 1984. Se encargan de borrar los registros que perjudiquen la visión que tiene el Partido dominante. 

 En la película Camino a la Libertad que trata sobre unos prisioneros que se escapan de un gulag, no sé si durante Stalin o después de la Revolución. Un preso le explica al recién llegado que él era un actor que personificó a una aristócrata. Y por haber hecho ese personaje que estaba sobre la media del pueblo, se convirtió en el enemigo del proletariado. Por tanto, lo condenaron a 10 años. El actor con ironía dice: “Nunca me habían evaluado tan alto”. Esa tontería pensaba instalar si la UP hubiese continuado. No sé si la actriz Delfina Guzmán, madre de la niña y actual ministro de Educación, Nicolás Eyzaguiirre habrá visto esa película por el cable; pues tenía entendido que ella se declaraba comunista. Eso era lo que crían las ex comunistas Clara Szczaranski y la periodista de Ciper, Mónica González. El mismo actual ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre que en su juventud fue comunista y ahora desea terminar el proyecto inconcluso de la ENU, como su madre, la actriz chavista, Delfina Guzmán. En efecto, ella se declaró en el 2013, “una chavista con mucha cautela”, ya que según la madre del ministro: “lo que hizo en Venezuela por la gente pobre y humilde fue espectacular”. 

 Mientras la mayoría de la población estaba contenta con la intervención militar que sacó a Allende por las malas, pues él no quiso renunciar como se le pedía. La Unidad Popular produjo en debacle y económico. Además de la odiosidad en la convivencia y los grupos terroristas que no eran a gusto de la población que, sin embargo, la Unidad Popular los apoyaba. Los actores de teatro en vez de estar contentos porque se evito un a Guerra Civil y la instalación de una dictadura comunista, prefirieron oponerse al nuevo régimen. Mientras escribo este post, encontré un sitio donde sostenía que durante la UP, el teatro jugó un rol importante. Los actores y dramaturgos eran partidarios de la esclavitud comunista.


El dramaturgo chileno Juan Radrigán reconoce que las obras de teatro hechas durante el Gobierno Militar eran unos panfletos, hasta que apareció el dramaturgo Marco Antonio de la Parra, quien por cierto, votó por la Nueva Mayoría. Los actores de Izquierda se ufanan que ellos llevaban el teatro a las poblaciones. Para continuar con el lavado de cerebro, el señor de la Parra estrenó su obra de cómo era vivir bajo el Gobierno Militar. Obviamente, desde la óptica de la Izquierda. 

 Para el cuarenta aniversario de la segunda independencia nacional, en que nos liberamos de la opresión comunista, muchas personas públicas se confesaron, por así decirlo, de sus traumas familiares, que a su vez, eran un reflejo de la militarización de la política llevada por la Izquierda. Así el periodista Ascanio Carvallo confesó que madre siempre había sido una mujer partidaria del general Pinochet. No obstante, que unos soplones de su barrio la acusaran de ser pro Unidad Popular, por lo cual cayó detenida por la DINA y llevada a un centro de detención. Después fue liberada y siguió tan leal al nuevo gobierno hasta su muerte. Según Carvallo, el error de la DINA; según ella sus vecinos de Izquierda. Le creo a la madre. El hijo es como Arturo Fontaine y Hernán Larraín Matte. Unos culposos de derecha. El decano de la Facultad de Periodismo de la UAI no es están buen periodista, ya que él entrevistó a un agente de la CNI, encerrado en Punta Peuco. El militar le dice que el Ejército creó una unidad anti terrorista. Luego le pregunta la frase tan manoseada y tergiversada por la Izquierda, para sentirse víctima, “si tenían orden de matar”. El militar le responde que los terroristas también tenían orden de matar. En otras palabras, el autor de ‘La Historia Oculta de la Transición’ no sabe qué es una unidad anti terrorista y no le conmueve la desigualdad ante la ley, que el propio militar le manifestó. 

 Otro que se confesó fue el dramaturgo y director de la Escuela de Teatro de la Universidad Fines Terra – una universidad de derecha - , Marco Antonio de la Parra. En una entrevista en ‘La Tercera’ el año pasado confiesa que su padre era socialista y su madre demócrata cristiana. Él como su hermano del Mapu eran contrarios a la vía armada. O sea, para de la Parra había que llegar a un gobierno totalitario por vía administrativa. Según el dramaturgo, su padre sabía que el camino violento terminaría mal. Lo que no entendió el padre de la Parra, es que el camino constitucional de un gobierno que salió de ley y la Constitución también salió mal. Los chilenos se opusieron a las políticas totalitarias de la Izquierda, ya sea la ENU, ya sea JAP, entre otras.


Para el colmo de los males, después del 11 de septiembre de 1973, a un primo suyo le tocó ser guarda espalda de la señora del general Pinochet, Lucía Hiriart. Eso lo volvió lo loco. Para que vea que es mediocre Marco Antonio de la Parra, citaré las palabras de Nena Ossa que le dice al representante de Checoslovaquia, en la Expo de 1970: “Lo que dije. Ha sido candidato a la presidencia cuatro veces: 1952, 1958, 1964 y ahora. Durante todos esos años le ha prometido tanto, tanto, el pueblo chileno, que no lo va cumplir. Por otro lado, si no están contentos, los chilenos son bastantes inmanejables”. Un periodista le pregunta en otro sitio: “¿Por qué la dictadura es un tema que sigue movilizando tu obra?” Marco Antonio de la Parra le responde con el típico retrato que tiene la Izquierda del general Pinochet: “Haber vivido el Golpe Militar y en dictadura son experiencias que te obligan a vivir en la sospecha, en la desconfianza, en la metáfora, bajo la vigilancia y el miedo. El miedo a la figura de Pinochet, incluso ya instalada la democracia. El miedo a ese padre de la Patria tan terrible”. Los únicos que tenían miedo eran las personas de la Izquierda y los grupos terroristas, los demás hacía su vida normal. Omite, por cierto, el miedo que tenía las personas que se opusieron a la Unidad Popular de caer bajo una dictadura comunista. Naturalmente, los comités de vigilancia de las JAP no le importaban y otras medidas de corte totalitario como ponerles obstáculos a las personas para salir del país, y otras señaladas en el Acuerdo de la Cámara de Diputados, ya que es el sueño de todo comunista convertir el país en una cárcel.

La mayoría de las obras de este señor se centran en el Gobierno Militar. Por eso, el año pasado el director de la Escuela de Teatro de la Universidad Finis Terrae, presentó la obra “UP”, basada en su experiencia familiar en que les dice a las personas de Izquierda, que la Unidad Popular, después de cuarenta años fue un fracaso y una derrota. Quizás se demoré en descubrir otros cuarenta años, que las ideas que inspiraron el gobierno marxista leninista de Allende había fracasado cuarenta años antes. El objetivo es molestar a la Izquierda. El diario La Nación de Chile, de ese modo describe la obra : “Menos de 24 horas han pasado del derrocamiento del Gobierno constitucional del Presidente Allende, a manos del Ejército, la Marina, la Aviación y Carabineros, instituciones que actuaron como brazo armado de los partidos de derecha de nuestro país, en un golpe financiado por Estados Unidos. Es cierto que el montaje no buscará respuestas políticas ni configurar una tesis sobre las causas del golpe. Como en otras de sus obras más intimistas, el dramaturgo sugiere una incursión en la vida privada, esta vez, orientando a sus protagonistas para que se muevan en esa delicada línea que conecta-separa lo personal con lo político. Pero las reacciones de la pareja no sólo se deben al terror que se está desencadenando en el país. Un factor fundamental será el hijo de ambos que no se encuentra en casa, ya que se ha sumado a quienes intentan la defensa de la democracia, abatida por la fuerza militar. Mientras esperan, se dedican a eliminar mediante el fuego todo lo que los conecte con la UP y el gobierno del Presidente Allende. De esta manera, la pira que consume libros, discos y otros materiales condenatorios ilumina en cierta medida el ambiente de semipenumbra en que se desarrolla la obra”. 

 El autor declara a propósito de su obra: "No se trata, de una obra política en términos estrictos, sino de cómo se fue metiendo la política en la vida cotidiana de los chilenos, cómo lo fue transformando todo, y cuánto lo intoxicó". No culpa a la Izquierda por politizar la vida cotidiana de las personas, pues cualquier acto que se desviará de la Revolución era considerado imperialista, facho, especulador y que otros epítetos. Como cuenta la periodista de derecha, Nena Ossa antes de la llegada de la UP se respetaba las diferencias dentro de un marco civilizado. Con la UP se quebró la convivencia y comenzó el sectarismo en todos los ámbitos, después de todo, los artistas apoyaron la célebre frase de Allende, que él no era Presidente de todos los chilenos. 

 Desde luego que cuando habla de ‘victimas’ siempre refiere a los revolucionarios marxistas leninistas y los guerrilleros terroristas. Los victimarios nunca son los dementes de la Unidad Popular.

 Al mencionado escritor no le basto haber vivido la Unidad Popular, sino que en la elección presidencial pasada, nos quiso traer de vuelta el nefasto gobierno de Allende, pues él junto con otros actores, escritores, entre los que estaban Pablo Simonetti, María Elena Wood, el actor preferido por el director de la película NO, Alfredo Castro, Delfina Guznán, el guionista de la película Machuca y director del Museo de la Memoria, Ricardo Brodsky, Luz Croxato, Ignacio Aliaga, la pintora Magdalena Atria, el director Gonzalo Justiniano, la escritora Pía Barros formaron con la Comisión de Cultura de la Nueva Mayoría, que sacó apenas el 26% de todos los votos. La propia ex candidata nos da una idea de lo que ellos entienden por cultura : “Así como hemos dicho que queremos que la educación cambie desde la perspectiva de un bien de consumo a un derecho social, lo mismo entendemos de la cultura para que sea un derecho social y el Estado -y así lo creemos- debe tener un activo rol que asegure a todos los chilenos el acceso a la cultura”, Entendieron. La cultura es un derecho social y no un bien de consumo, aunque necesite de la división del trabajo que da origen a la civilización para existir. Ya sabemos en qué se irá los millones de pesos que el Estado recaudará con la Reforma Tributaria. Los artistas de Izquierda que apoyan a la dictadura del 26% se ufanaran, por ejemplo, que harán un concierto gratis a los espectadores, mientras ellos reciben el sueldo que le da el Estado.


Según el actor Nissim Sharim, en un programa dijo que la Alegría todavía no llega. ¿Alguien me puede decir que significa esa expresión por boca de un Izquierdista? Quizás les moleste los nuevos ricos, la ropa barata que venden en el Líder o el Jumbo, la facilidad para viajar al extranjero, los miles de productos que venden en los hiper mercados mencionados, los malls y el acceso fácil para tener un automóvil . Tal vez, ese actor añora la economía cerrada que teníamos y la miseria que había en el país, la JAP de Allende y las colas, la desnutrición infantil y que comenzó a cambiar con las reformas económicas del Gobierno Militar. Los artistas como el mencionado dramaturgo de la Parra y otros se van por las ramas al explicar la caída de Allende. 

Para el psiquiatra no merece psicoanalizar a Allende o los miristas. Si hablan de tortura, se refiere a las supuestas cometidas bajo los militares, y no las que hacían la Unidad Popular a los opositores. Si hablan del terror, se refiere nuevamente al gobierno militar, y no al miedo que sentían tres cuartes de los chilenos de caer bajo una dictadura comunista. Los artistas de Izquierda desprecian la libertad. Por ello, votaron por más Estado e impuestos.

12 de septiembre de 2013

Encuentro


Cuando algún peronista les hable del peronismo y los golpes de estado le muestran esto.

Visto en Twitter.

12 de diciembre de 2010

A vuestro gusto



La demagogia está instalada en el Gobierno. La última declaración de ese tenor fue la propuesta de Su Excelencia, Sebastián Piñera de transmitir gratis los eventos masivos. Quizás se le ocurrió para tratar de subir en las encuestas, luego de la última baja. Y así ser popular.

Al inicio de la democracia chilena a principios de los noventa, hubo un destacado político, que fue asesinado por el grupo terrorista Frente Patriótico Manuel Rodríguez, mientras salía de la universidad, donde se desempeñaba como profesor. Me refiero a el senador Jaime Guzmán . Él a mediados de los sesenta del siglo pasado creo un movimiento político, que entre sus objetivos era sacar la lucha de clases de la política. La derecha tradicional no se atrevía desafiar a la izquierda en el ámbito de las ideas, ni menos entrar en los territorios de la izquierda más dura. La lucha de clases era propiciada por la izquierda leninista stalinista y guevarista. La derecha tradicional, sin embargo, no tenía ningún antídoto. En efecto, el 30 de agosto pasado, el senador de Renovación Nacional, Francisco Chahuán advirtió que podría haber ‘un estallido social’, sino “nosotros no somos capaces como gobierno de superar la pobreza, la indigencia y la pésima distribución del ingreso en nuestro país, la coalición va a perder legitimidad moral para gobernar Chile y segundo, va a venir una explosión social en el mediano plazo”. Alguien de derecha hablando como agitador social. Creo que el senador mete varias cosas en el mismo saco. Una cosa es la pobreza y otra cosa es el ingreso. Para salir de la pobreza hay que tener trabajo o inventarse uno. A Francisco Chahuán prefiere pasarle el pescado que enseñarles a pescar. Ahí le sale lo socialista, cuando habla de distribución. Quitémosle a uno para dárselo a otro. Ese es el sector ‘liberal’ de la derecha. Las recientes protestas de los representantes de la sociedad civil expresada en la Asociación de Empleados Fiscales y de la CUT confirman sus sospechas. Cuando hablan de la distribución me suena a envidia. Fomentemos la lucha de clases. De la única igualdad que debiera preocuparse es de la igualdad ante la ley.

Otra cosa que me molesta de este político que corresponde a la nueva camada de la derecha, es su falta de no hacerse cargo de la historia reciente de su país. Pues, para no caerle mal a la izquierda, mira al lado o simplemente esconde la cabeza. Así, lo constatamos en una declaración que hizo el año pasado, a saber: “que tenía cinco años para el golpe y que no participé en el plebiscito”. Esa declaración me saca literalmente de quicio. Es como decir: “Aquí no ha ocurrido nada. Pero si ha ocurrido algo es lo dice la izquierda”. Como queriendo decir: “yo tuve nada que ver. No me involucren a mí”. Lo que importa es el Gobierno Militar y no que la izquierda haya optado el bullying en democracia. Tampoco importa la expansión del comunismo en distintas partes del mundo, cuando Chahuán era estudiante de la enseñaza media. Supongo tampoco le importaba el peligro de una Guerra Nuclear retratada en tres películas: “El Día Después ”, “Juegos de Guerra” y la película inglesa “Threads” que la transmitieron por la TV. (Y así dicen que estábamos aislados del mundo). Como también la serie de la TV, “Buck Rogers en el siglo XXV”. De las dos películas que he salido triste, han sido ‘El Campeón’ que la ví cuando estaba en básica y “El Día Después”. Hasta se me viene a la mente una película australiana, cuyo nombre no recuerdo, en que se refugian el en Teatro de la Opera de Sindey. Lo único malo del siglo XX y de la Guerra Fría, es el Gobierno Militar de Pinochet. Lo demás no cuenta para el hombre masa, Francisco Chahuán.

Después de todo su amigo, el hijo del terrorista y fundador del Mir, el ex diputado socialista Marcos Enríquez-Ominani –nuestro Deepak Chopra de la política chilena- sacó la idea la Nueva Forma de Hacer Política o una idea parecida. El sitio español Cambio 21 preguntó a los políticos el 2009, entre ellos, Andrés Zaldívar, Ramón Farías, Ricardo Hormazábal y Francisco Chahuán. “¿Por qué en 17 años no se logró parar a Augusto Pinochet? Ese seminario español compara a Pinochet con Hitler. Ahora sabemos por qué la izquierda se enfureció tanto este año, cuando José Piñera comparó a Salvador Allende con Hitler. También entendemos el mutismo del actual senador de la derecha pragmática, pues él dice: “Creo que hoy día y tomando en cuenta todo lo que ocurrió, nadie debiera tolerar una dictadura”. Al parecer el senador Chahuán habría que recordarles las palabras de las diputadas de la UDI María Angélica Cristi, María José Hoffmann y Marisol Turres a la diputada de Renovación Nacional, Karla Rubilar:“Por último, recordemos que si no hubiera existido un gobierno de Allende, tampoco habría existido un gobierno militar”. El actual senador es producto “por parte de alguien que ha sido víctima de la tergiversación de la historia que ha hecho la izquierda chilena”. De ahí que no se haya preocupado de los contenidos en del ramo de historia de Chile , ni haya refutado por la prensa los disparates de los presidentes de la Concertación.

Si alguien se pregunta cuál es el origen de que el actual gobierno haya querido reducir las horas de historia de Chile de la enseñanza , simplemente hay que buscarla en personas como el senador Chahuán como gran parte de la derecha, que teme debatir a la izquierda, por una parte, el origen de la violencia política, que desembocó en la intervención militar. Y por otra parte, debatir el tema de los derechos humanos. En ambos, prefieren repetir los clichés de la izquierda, pues sino ésta los consideraría mal educados, no tolerantes, y probablemente los acusaría Amnistía Internacional porque los miraron mal.

Puesto que no sé como titular este post, lo dejo a vuestro gusto.

27 de noviembre de 2010

Reagan, Pinochet y la CIA





En el mundo de la política es más fácil mentir que decir la verdad. O mejor dicho, es más rentable la mentira a la verdad.

Para la izquierda es inconcebible que sus adversarios se rebelen contra ellos. Los izquierdistas se rebelan contra los que mantienen las cosas. Así lo vemos, que la explicación más recurrente que han sacado para justificar el fracaso del gobierno marxista leninista de Salvador Allende, es que la CIA intervino. Mónica González, periodista del sitio CIPER miente de nuevo: “La historia de cómo el gobierno estadounidense, desplegando la fuerza de la CIA sobre Chile, ayudó a orquestar el derrocamiento del gobierno del democráticamente electo Salvador Allende y el ascenso al poder del régimen militar de Pinochet es bien conocida en el mundo”. Tanto a la señora González como al resto de la izquierda, les cuesta asumir las palabras del dirigente de la Conferación Única de Profesionales de Chile (CUPROCH), Julio Bazán Álvarez que dice en su libro “Lo derrotó el pueblo”: “La izquierda todo lo ha distorsionado, no es conveniente para su imagen reconocer la verdad: el Gobierno de Allende fue derrocado por la base social de Chile”. Fue, además, el civil que hizo contacto entre la DC y la Marina. Después de todo, los planes para tomar el poder vinieron de ahí, no del Ejército. Omite CIPER que el país estaba totalmente paralizado ad portas de la intervención militar. Ni siquiera las protestas contra el Gobierno Militar o la ‘dictadura’ llegaron a ese nivel de paralización. Naturalmente, la izquierda siempre intentara mostrar que las protestas en contra de Allende eran pequeñas y las en contra el Gobierno Militar eran grandes. Si fuese cierto lo que dice la izquierda, entonces, no se explicaría el respaldo que tuvo el general Pinochet en el plebiscito de 1988, que llegó al 44,01% de la población.


Al periodismo de izquierda les gusta ver la paja en el ojo ajeno y no en el propio. La periodista Mónica González nunca nos explicará para qué eran las armas encontradas en la casa de Allende ni los vínculos que tenía con Óscar Squella Avendaño , el mayor traficante de drogas de América Latina de los setenta, ni los informes que recibía del Mir sobre armamento y munición - y así dice el mito político, que el Mir le hacía la vida difícil al Gobierno de la Unidad Popular-, ni porqué Allende era una agente de la KGB pagado. Si hiciese todo ello, correría con la suerte del ostracismo que la izquierda realizó al ex allendista, Víctor Farías. Tampoco lo anterior, tendrá su lugar en el Museo de la Memoria, mas si los archivos desclasificados de la CIA con respecto a Chile.


Así, el golpe noticioso de la semana fueron las revelaciones de CIPER de que gobierno de Ronald Reagan le quitó el apoyo a Pinochet. De hecho Reagan aprecia a Pinochet: “Salvó a su país… Si hubiera alguna forma en que pudiéramos aparecer como no oponiéndonos a él, indicar que respetamos lo que ha hecho, pero al mismo tiempo decir que queremos ayudar a Chile por el bien de Chile”.Si la periodista y ex comunista Mónica González hiciese periodismo de investigación, en su reportaje tendría que haber puesto que la presión del Gobierno estadounidense contra Pinochet, era ridícula, pues lo propios militares se fijaron metas y plazos para cumplir su objetivo. De hecho, el ex ministro del Trabajo de Pinochet, José Piñera en su blog recuerda la Declaración de Principios del Gobierno Militar en 1974:La Junta de Gobierno entregará oportunamente el poder político a quienes el pueblo elija a través de un sufragio universal, libre, secreto e informado”.

Leyendo el reportaje de CIPER, uno se da cuenta que en este caso particular, el ex gobernante norteamericano estuvo mal asesorado, por el secretario de Estado George Shultz y por el asistente del secretario de Estado para América Latina, Langhorne Motley, quien dijo una “intervención activa, aunque gradual, para tratar de propiciar una transición pacífica hacia la democracia en Chile”. El Gobierno Militar se fijo un itinerario que estaba en sus artículos transitorios de la Constitución de 1980. Finalmente, lo cumplió.

Además, revela que los servicios de inteligencia norteamericanos no eran tan buenos. Si hubiesen leído la Constitución, a los contribuyentes norteamericanos le hubieran ahorrado bastante plata en financiar a la oposición al Gobierno Militar a través de la National Endowment for Democracy (NED).

Cuando se está en el poder, cualquiera persona pierde el control. Por eso, Nietszche decía: “Qué el poder vuelve estúpidos a los hombres”. El general de la Fuerza Áerea y miembro de la Junta, Mathei ha dicho, que Pinochet no era el mismo al principio que, cuando asumió la jefatura de la Nación. Basta ver como los políticos incluso en democracia desean perpetuarse en el poder, ya sea a nivel local, internacional al inventarse cargos o siempre buscando un pretexto para ser servidores públicos, incluso en que la mayoría de los mortales está jubilado. Si alguien tiene un conocido en la política, se dará cuenta que se les sube los humos a la cabeza, esto es, se creen la muerte. A nadie se le ha ocurrido crear un centro de rehabilitación para desintoxicarse del poder, así como han creado centros para desintoxicarse de la droga o el alcohol.

8 de junio de 2010

Dictadores buenos...



y dictadores malos...

Frente a las disculpas del embajador de Chile en Argentina tras defender el régimen militar y las explicaciones del Canciller, el presidente del Senado, Jorge Pizarro, señaló que “los errores graves se tienen que asumir con responsabilidad, porque o sino, lo que quedaría sentado es que esta es la opinión del gobierno en derechos humanos y lo que fue la dictadura de Pinochet”.

Perfil (Argentina)