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28 de noviembre de 2018

La diferencia entre el uso de la fuerza y la violencia







En el país todo está invertido. Existe una confusión sobre los valores y principios. En gran parte se debe al trabajo de destrucción realizado sistemáticamente por la izquierda, desde que los militares devolvieron el poder a los civiles. Naturalmente, comenzó con el inconstitucional Informe Rettig, el cual habla o usa la expresión ‘violencia política’, sin distinguir entre el agresor y el agredido. Por eso, enfatizan el diálogo bajo cualquiera circunstancia y niegan el derecho a usar la fuerza.

  En un libro de conversación de la editorial izquierdista Lom, un grupo de intelectuales culpaban a la frase del escudo nacional chileno del 11 de septiembre de 1973. La frase dice: “Por la razón o la fuerza”. Mientras chequeó la expresión del emblema, me encuentro con la información que durante la Unidad Popular, en 1972 se instauro el “Día de celebración del Escudo y la Bandera nacionales”. Más específico cada 18 de octubre.

   Tanto les produce urticaria la frase del emblema, sin embargo, el mismísimo Salvador Allende en la entrada de su casa de Tomas Moro tenía el escudo nacional como un muro con piedras. Supongo que el agente de la K.G.B., compartía que lo entraña esa frase. Cuando se agota el diálogo, lo razonable, entonces, que no queda más que usar la fuerza.

    Cito un comentario que encontré en internet: “La frase “Por la razón o la fuerza” no ha quedado libre de polémicas y si bien hay una parte de chilenos que lo asocia a la dictadura lo cierto es que se incorporó al escudo 50 años antes”. Si hay un grupo de chilenos que no le gusta frase, no se defiendan ante la delincuencia. Luego no se quejen.

   Efecto, tanto a los intelectuales como políticos de izquierda no le gusta la frase del emblema patriótico. Según investigo, durante el gobierno del socialista, Ricardo Lagos, los parlamentarios de la Concertación quisieron cambiarlo “Por la fuerza de la razón”, ya que para les sonaba demasiado bélico la actual frase. Me suena como a preferir la opción diálogo que la izquierda propone tanto en Venezuela como en La Araucanía. O sea, cuando te apunta con una pistola, hay razonar con el matón. Y si éste último sigue actuando igual, ¿de qué sirve razonar con él? A los políticos de la ex Concertación no les sonaba demasiado belicista la opción por la violencia o la vía armada que eligió la izquierda a mediados de la década del sesenta del siglo pasado. El problema estriba en quién se defiende, no el agresor.

  En el 2004, el entonces senador Nelson Ávila también presentó un proyecto para cambiar la frase. Con ese sesgado Informe la Policía de Investigaciones (PDI) persigue a militares jubilados, pues tiene una Brigada de Derechos Humanos. No andan persiguiendo a terroristas.

   El Informe Rettig se elaboró para exculpar a la Izquierda de la opción violenta que ella misma eligió sin temor, sin coacción.

   Recordemos no más que el XXIII Congreso de Chillán de 1967 el Partido Socialista estableció: 
 “2. Que la violencia revolucionaria es inevitable y legítima. Resulta necesariamente del carácter represivo y armado del estado de clase. Constituye la única vía que conduce a la toma de poder político y económico y a su ulterior defensa y fortalecimiento. Sólo destruyendo el aparato burocrático y militar del estado burgués, puede consolidarse la revolución socialista”.

  Lo mismo el Movimiento de Izquierda Revolucionario (Mir): " El MIR rechaza la teoría de la "vía pacífica" porque desarma políticamente el proletariado y por resultar inaplicable ya que la propia burguesía es la que resistirá, incluso con la dictadura totalitaria y la guerra civil, antes de entregar pacíficamente el poder. Reafirmamos el principio marxista-leninista de que el único camino para derrocar el régimen capitalista es la insurrección popular armada."

  Sin embargo, cuando el Mir quiso inscribirse como partido político saco una declaración, en la que niega el uso legítimo de la fuerza o el derecho defenderse: “La resolución pacífica de los conflictos y el respeto a la diversidad es inherente a una sociedad democrática, socialista y humanista como la que aspiramos construir”. Después dicen: “Para el partido, la democracia es el marco en el que se resuelven todos los conflictos políticos y sociales, por lo tanto, rechaza toda forma de terrorismo, cualquiera sea su origen o fundamento”. No sé a qué le llama ‘democracia’ el Mir, pues por su declaración se desprende que desean quitarle legitimidad al 11 de septiembre chileno.

   Para el presidente Eduardo Frei Montalva en su carta a Mariano Rumor señala que “se había cambiado el régimen político” en la Unidad Popular. ¿Para el Mir es democracia lo que hay en Venezuela? Además, si son pacifistas, entonces, es porque desean desarmar al oponente. Siguen siendo malos.

    El dirigente del Partido Comunista, Juan Andrés Lagos reivindicó el uso de la violencia para sacarse el Gobierno Militar: “Es evidente que al plebiscito se llega luego de una intensa lucha que se expresó de forma pacífica y violenta”. La violencia se expresó en atentados, secuestros y asesinatos tanto a civiles y militares. Y otro dirigente del mismo partido para la celebración del 5 de octubre este año también reivindico la violencia política por la televisión. Ellos hablan de la violencia y no de la fuerza. O sea, las acciones que emprendieron fueron ilegítimas.

   La famosa Mesa de Diálogo tuvo dos objetivos: primero, si en Chile se volviera repetir un gobierno tipo Unidad Popular que se salió de la Ley y la Constitución, además, de querernos llevar hacia una dictadura comunista, los chilenos no tienen derecho a la rebelión. Y segundo, ante la violencia de la izquierda, tampoco tienen derecho a usar la fuerza o la legítima defensa. Como ven todo, encaja.

  A raíz de una polémica que abrió la diputada de Renovación Nacional, Camila Flores sobre el pasado mirista de la actual diputada del Partido Comunista, Carmen Hertz, un periodista le pregunta sobre la violencia que ejercieron los presos políticos militares de Punta Peuco: “La violencia que hubo posterior al golpe de Estado, ejercida contra personas contrarias al régimen…”. Nada más falso. La DINA fue la respuesta a la violencia y el terrorismo del Mir. Aquí la diputada Flores se cae, pues afirma: (Interrumpe) “La condeno con mucha fuerza. Y esas personas se encuentran cumpliendo condenas en Punta Peuco”. Como abogada debiera saber que se dictó una Ley de Amnistía, a los cuales se les niega a los militares de ese recinto penal. Peor aún, los condenan por un delito ficticio y por uno que es no retroactivo.

   Presidente Sebastián Piñera a la región de La Araucanía refleja que nadie de sus asesores académicos con doctorados la diferencia entre la violencia y la fuerza. El actual mandatario no entiende la frase del escudo nacional. En efecto, él dijo un cantinflada o una piñeriticosas: “Aquellos que creen que la vía es la violencia y que quieren imponer por la fuerza y la violencia sin respetar a nadie ni nada sus ideas, van a ser combatidos con toda la fuerza y el rigor de la ley".

 El general Augusto Pinochet a diferencia de Sebastián Piñera entendía claramente la diferencia entre la fuerza y la violencia. Entendía la frase del escudo nacional.

 En efecto, en el libro de entrevista Ego Sum Pinochet, una de las periodistas de izquierda le pregunta: “-Entre la razón y la fuerza, ¿cuál les parece más efectiva?" 
                 "-La razón. Pero cuando no se impone la razón y tratan de destruirla, no queda otra cosa que utilizar la fuerza”. Una respuesta con sentido común. Obviamente, que cuando empleamos la razón, se supone que el otro actuara igual. Ese es el contexto. Eso supone la frase “la batalla de las ideas”. Sin embargo, en un ambiente como la fracasada Unidad Popular marxista y la actual Venezuela no tiene sentido apelar a la razón. En el caso del país de Andrés Bello, eso significaría ser cómplice del gobierno.

   Luego le pregunta: “-¿Qué es lo ha imperado durante su gobierno, según usted: la fuerza o la razón? "
-..”Lean a Paul Johnson; en la parte final de libro habla de que aquí se encontraban quince mil guerrilleros, y el general cubano – de quien sólo ahora conocemos los antecedentes y se llama Patricio Guardia Font- estuvo a cargo de esas fuerzas. Más de treinta mil se trajeron a Santiago y no eran para cazar tortolitas, sino para asesinar a chilenos, por ello el gobierno empleó la fuerza como medio para imponerse y luego vino la razón que se impuso sobre nuestra fuerza para lograr todo lo que se ha hecho en estos años”.

   Un politólogo de un país sostuvo que la única solución para los países como Nicaragua, Venezuela, Cuba y Bolivia es el uso de la fuerza, cosa que ni los liberales del Cato Institut se han atrevido a formular: “Las dictaduras castro-chavistas solo dejarán el poder por la fuerza”. No habla de la violencia.

    Pues bien, hace tiempo en un canal de Youtube el ex satanista y experto en el ocultismo, el norteamericano Mark Passio explicó la diferencia entre la violencia y la fuerza en su conferencia sobre la Ley Natural. Los derechos no se delegan. Para él, todo permiso, prohibición o licencias que otorga el gobierno no son derechos.

 Las fuerza tiene las siguientes características: “La fuerza es la capacidad de hacer trabajo o causar un cambio físico: energía, fuerza y poder activo”. “La Fuerza es una Acción que está en Armonía con la Moralidad y la Ley Natural, porque no viola los derechos de los otros”. “La Fuerza es una acción que uno siempre posee el Derecho para tomar (incluso en defensa de la violencia)”.

   La violencia tiene las siguientes características: “Es la iniciación inmoral de poder físico para la coerción, compeler y restringir”. “La acción coercitiva que está en oposición a la Moralidad y Laye Natural porque involucra la violación de los derechos de los otros”. “Es una acción que nunca posee el derecho a tomar”. Agrega: “Los seres humanos poseen el Derecho Natural para defenderse ellos mismo de la violencia con la fuerza física defensiva. Una persona quien es acosada por la violencia posee el Derecho a detener a la persona quien se está conduciendo la violencia… cualquiera cantidad de fuerza necesaria para parar al atacante, incluyendo, la fuerza mortal”.

  Luego el señor Passio explica los dos pilares de la Iluminación. Esos pilares nos remiten a las columnas del templo de Salomón: Jaquín y Boaz. Intuición y razón, masculino y femenino.

  El primer pilar al principio Sagrado Femenino, también llamado principio de no agresión. Este principio establece. "No te involucres en la violencia” .“No iniciar moralmente el uso no legítimo del poder físico para forzar, o forzar el comportamiento físico legítimo o la libre elección de otro ser sensible”.

  El segundo pilar es el Sagrado Masculino, también llamado Principio de Defensa. Este principio establece: “Los seres sensibles tiene Derecho inherente a usar la Fuerza para defenderse ellos mismos de la Violencia conducida sobre ellos por otros”.

   La izquierda chilena no quiere que los chilenos tengamos el derecho a defendernos.

2 de noviembre de 2018

La traición de Piñera y Bachelet hacia las familias chilenas









   

 Los gobiernos chilenos en los últimos tiempos han suscritos una serie de acuerdos con organismos internacionales, los cuales van contra del país. Y por tanto, de los propios chilenos. Muchas cosas no se entienden si no tienen en cuenta dichos tratados. Por ejemplo, cuando fueron los cabildos que daban paso a las asambleas para la nueva constitución socialista en el segundo gobierno de Michelle Bachelet, uno de las condiciones era que podían participar mayores de 14 años, cuando según la Constitución, sólo tienen derecho a voto los mayores de 18 años. A la Nueva Mayoría no le importo irse contra la Carta Magna.

     No veo los noticieros, sin embargo, me informó por los canales de derecha de Youtube, como, por ejemplo: Que no piensen por ti, Capitalismo Revolucionario y El Libertario Nacional. Pues bien, en este último canal escuché la conversación entre Marcela Aranda,-quien fue al parlamento a exponer contra la Ley de Identidad del Género y antes contra el aborto por tres causales- y Johannes Kaiser. Ella muestra los documentos de la CEPAL, OEA y UNICEF (ONU), los cuales les quitan a los padres el tutelaje de sus hijos. No es novedad que uno de los objetivos del Nuevo Orden Mundial es destruir las familias.

    Así citan el capítulo III de un documento que aborda la infancia: “El avance de Enfoque, ha permitido que los niños y niñas dejen de ser percibidos como una categoría pasiva, dependiente de la familia, pasando a ser sujetos de derechos, ante los cuales el Estado, y no la familia, es el garante último”.

   Otro punto dice: “Parte de la base de que, para que los niños desarrollen en forma plena su potencia y no sufran en amplios aspectos, los niños no son propiedad de sus familias”.

   La señora Marcela Aranda que asistió a la Asamblea General de la OEA, que se realizó en CanCun, México, en el 2017, escuchó las siguientes palabras del ex ministro de Relaciones Exteriores de Michelle Bachelet, Heraldo Muñoz: “Los hijos no son de las familias, los hijos son ciudadanos, los ciudadanos son del estado, el Estado formara a sus ciudadanos” .

   Además, si se dan cuenta es una forma de comunismo.

    El primer gobierno de Bachelet firmo estas cosas y han continuado hasta ahora, pues como dicen se renueva cada cuatro años. Dicho en otras palabras, no importa quien salga electo, el Estado está amarrado con los organismos internacionales.

   Mientras le daba forma a este post, me acordé de los mil niños muertos en Servicio Nacional de Menores bajo Michelle Bachelet. El Estado mostró su inoperancia en el Sename, y aún así, en virtud de los tratados internacionales desean quitarle la autoridad a los padres. ¿Con qué autoridad el Estado se arroja el derecho de quitarles a los padres el cuidado de sus hijos?  La mayoría de los padres, según estos progresistas, serían incapaces de darle lo mejor para sus hijos.

    Ahora bien, teniendo esto en cuenta, nos cae de cajón de por qué la izquierda chilena primero en una comisión del parlamento decidió que la elección para que los niños menores de 18 años pudiesen cambiarse de sexo, fuese dividida entre los menores de 14 años y mayores de 14 años. Y segundo, al momento de aprobar la Ley de Identidad de Género en la cámara mantuviesen esa división.

    El polémico documento del Ministerio de Educación Orientación para la inclusión las personas : Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex en el sistema educativo chileno del 2017, que un grupo de apoderados descubrió, se basa en recomendaciones de la ONU, que Michelle Bachelet en su segundo gobierno impulso. Ese documento les quita a la autoridad a los padres. Todo para satisfacer a la minoría LGTB.

    Sebastián Piñera al crear el ministerio de la Familia y Desarrollo Social no hizo más engañar en quien votaron por él, sobre todo, a los conservadores. Según la Constitución de 1980: “La familia es núcleo de la sociedad”. Obviamente, los que redactaron el texto, estaban pensado en hay una madre y un padre en la familia.

  Cuando creó el ministerio señalado, Piñera afirmó: “Nuestro modelo o ideal de sociedad no es una sociedad de individuos aislados (…), tampoco es uno donde el Estado es todopoderoso”. La segunda parte de esa afirmación es falsa, pues con los acuerdos internacionales con la ONU, el Estado le quita poder a los padres sobre sus hijos.

  Además, este gobierno todo lo realiza para estar en sintonía con la izquierda. De ahí que no tenga problema en llamar a cualquier grupo familia tal como lo señalo el propio Presidente: “hay muchos tipos de familia, todas son respetables, todas merecen dignidad y el Estado tiene que apoyar, acompañar, promover y facilitar el desarrollo de todas las familias (…) la familia se puede definir de muchas maneras, pero hay algo que la caracteriza y que la hace única e insustituible: es el lugar donde nacen, se crían y se forman nuestros niños”.

   Y el actual ministro de la Familia y Desarrollo Social, Alfredo Moreno dio un definición de familia que ya formuló, la ex ministra de Bienes Nacionales de Bachelet, Clarisa Hardy: “la definición de familia del proyecto corresponde a ‘personas que comparten o no un parentesco, pero sí comparten un cariño, un aprecio, un interés de protección común y que, generalmente, viven bajo un mismo techo y comparten un mismo presupuesto’”. Es seguir los mandatos internacionales.

  A Sebastián Piñera como a los progresistas los que menos les interesa es la familia, pues ponen todo el empeño en destruirla.

5 de octubre de 2018

Los militares recuperaron la democracia y las libertades







  


   Hoy la ex Concertación junto con el actual Presidente va a celebrar el triunfo de la opción “NO” del plebiscito de 1988. En estos veinte y ocho años hemos escuchado que los opositores del Gobierno Militar las frases: “luchamos por la democracia” o “recuperamos la democracia”. Lo que implica que el otro lado no cuenta. Para que asombrarse si eso ha sido la tónica de estos años, a saber, contar medias verdades y negar la verdad histórica. Y esta últimas significa mostrar las dos caras de la moneda. Si muestran la otra cara de la moneda, todas las mentiras que han contado se disuelven como un vampiro ante la luz.

   Hay que rememorar que los partidos contrarios al Gobierno Militar fueron principalmente la Democracia Cristiana, el Partido Socialista y los otros grupos de la fracasada Unidad Popular, que luego formaron la Concertación de los Partidos por la Democracia. Más un pequeño grupo de derecha y cuyos nombres nadie se acuerda.  Todos ellos dicen: “luchamos por la democracia”. Es falso.

  Los partidos y movimientos de la Unidad Popular destruyeron la democracia liberal que había en ese momento, para sustituirla por la dictadura del proletariado: el Partido Socialista, el Mapu, la Izquierda Cristiana y el grupo terrorista Movimiento de Izquierda Revolucionaria conocida por sus siglas Mir. Dicha gente no solo destruyo el sistema político, sino también la economía. Chile era como la Venezuela actual incluyendo a los cubanos metidos. Para empeorar más situación se había llegado un punto en que los chilenos ya no podían convivir unos con los otros. No se podía respirar. Y eso queda resumido en las palabras de Eduardo Frei Montalva: “Nada puedo hacer yo, ni el Congreso ni ningún civil. Desgraciadamente, este problema se arregla con fusiles…les aconsejo plantear crudamente sus aprensiones, las que comparto plenamente, a los Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas, ojalá hoy mismo”. Gracias únicamente a la izquierda estábamos ad portas de una guerra civil, que costaría un millón de muertos, según confesó el guerrillero del Mir, José Liendo o Comandante ‘Pepe’ a la periodista Nena Ossa. También hay que agregar las fuerzas de choque tenía la Unidad Popular y el ejército paralelo de entre ocho mil y diez mil hombres.

  La izquierda chilena desechó o tiro por la basura la democracia liberal, que ellos llamaban despectivamente ‘democracia burguesa’ y optó, además, por la violencia o la vía armada. Este último punto es importante recordarle, pues en la famosa canción de ‘La Alegría ya viene’ usada por la opción ‘NO’ hay verso que dice:

Terminemos con la muerte,
Es la oportunidad de vencer la violencia,
Con las armas de la paz.
Porque creo que mi Patria necesita dignidad.
Por un Chile para todos, vamos a decir que no”.


 Con eso querían decir que el Gobierno Militar promovía la violencia, cuando era en realidad los grupos terroristas: el Mir,  el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) brazo armado del Partido Comunista y el Frente Lautaro. Después que el general Augusto Pinochet entregó el poder, o sea, en democracia, asesinaron al senador Jaime Guzmán. Puesto que la izquierda puede ajusticiar a quien se les da la  gana, asesinaron  a militares que habían trabajado en los organismos de seguridad. Secuestraron  a Cristián Edwards, hijo del empresario Edwards, dueño del diario El Mercurio.

 Otra muestra que la violencia continúa por parte de la izquierda, es la amenaza que ha recibido el Café Torres de Santiago por parte del Partido Comunista, si ponen el nombre del general Augusto Pinochet junto con los demás Presidentes que han pasado por La Moneda.

  La Democracia Cristiana tampoco puede decir que “ellos lucharon por la democracia”. No sé por qué omiten siempre ya sea los medios, los políticos y los académicos, que el partido de Eduardo Frei Montalva dio sus votos para que fuese electo en la elección presidencial de 1970, al marxista Salvador Allende. No existía la segunda vuelta o balotaje. Así que la Cámara de Diputados eligió al candidato de la Unidad Popular y no el pueblo,  que apenas obtuvo el treinta por ciento de los votos. Por la tanto, la DC es cómplice pasiva de todos los atropellos a los derechos humanos que el gobierno de Allende cometió y que ese partido denunció a través del Acuerdo de la Cámara de Diputados. Es frecuente escuchar que fueron opositores y que luego llamaron a los militares, pues no querían vivir bajo una dictadura comunista. Ahí están las palabras de Eduardo Frei Montalva al diario español ABC y la declaración del traidor Patricio Aylwin a un medio, que uno encuentra en Youtube.

 En la actual democracia secuestrada por una minoría lo que menos hay es libertad de expresión. La canción de ‘La Alegría ya viene  unos versos dicen: “Soy libre de pensar”.

Porque digan lo que digan yo soy libre de pensar.
Porque siento que es la hora de ganar la libertad,
Hasta cuando ya de abusos, es el tiempo de cambiar.
Porque basta de miserias voy a decir que no.

Porque nace el arco iris después de la tempestad,
Porque quiero que florezca mi manera de pensar,
Porque sin la dictadura la alegría va a llegar,
Porque pienso en el futuro voy a decir que no”.


De ahí que esté en trámite la ley sobre la incitación al odio promovía por la Comunidad Judía, cuando en el país nadie odia a un grupo por su religión, por su opción política y por su opción sexual. La izquierda en su momento adujo que El documental Pinochet incitaba al odio. La misma Comunidad durante el primer gobierno de Bachelet sacó  la Ley contra la Discriminación. Asimismo tenemos el Museo de Memoria y de los Derechos Humanos que expreso su condena porque el director del Museo de Historia puso en una muestra las palabras del general Pinochet. Tenemos el proyecto de la diputada comunista, Carol Kariola que desea multar y llevar a la cárcel a toda aquel que defienda o mencione el Gobierno Militar. Y por último, la censura que ha invadido las universidades que condena a académicos que cuentan la verdad histórica, donde los alumnos son los censores o inquisidores de los profesores, ya sea la censura feminista, ya que ahora los profesores no pueden poner como libros a pensadores tildados de opresores de las mujeres.

  El segundo gobierno de la comunista, Michelle Bachelet, conocido como la Nueva Mayoría, que agrupo a la Democracia Cristiana, el Partido Radical, el Partido Socialista, el Partido por la Democracia que formaron la ex Concertación más el Partido Comunista, quedo demostrado que ellos nunca hubiesen sacado el país de la ruinas en que dejó Allende. La contra reformas o la retroexcadora de la Nueva Mayoría fueron hechas para destruir las reformas económicas liberales de los militares.

 ¿Alguien cree que en una Constitución en que  la propiedad privada tiene una función social los inversionista van iban invertir en ese país? De hecho,  según la Cepal, el último año del gobierno de Michelle Bachalet, la inversión extranjera disminuyó un 48%. Si hubiesen tenido su Constitución socialista, las empresas extranjeras se hubieran ido. La Cepal y el FMI apoyaron el programa económico de la Nueva Mayoría. De nada le sirvieron los viajes al extranjero a la ex mandataria, cuyo propósito era convencer a los inversionistas de que Chile era un lugar seguro para invertir.

  La Democracia Cristiana se creía heredera legítima del Gobierno Militar. Por eso, esperaban que pronto les entregaran el poder. Con todo, los militares no les entregaron el poder porque formaron parte del problema. Además, si les hubieran entregado al presidente del senado, que era el demócrata cristiano, Eduardo Frei Montalva me queda más claro a mí y otras personas, que nunca hubieran hecho las reformas económicas liberales de las cuales todavía los chilenos disfrutan a grosso modo. Pues, en otros ámbitos hemos retrocedidos más cuarenta años.

  Casi se me queda fuera del teclado el actual Presidente de la República, Sebastián Piñera, “Nuestro negrito de Harvard”. A él tampoco se le hubiera ocurrido hacer las reformas económicas ni el ordenamiento legal a diferencia de José Piñera y Pablo Piñera que trabajaron en el Gobierno Militar. En sus dos gobiernos se ha dedicado a aumentar la burocracia y los impuestos.

 El Gobierno Militar se puso un itinerario que cumplió, ya que estaba previsto en la Constitución de 1980.

El actual Presidente en vez elogiar a los militares, elogió al traidor de Aylwin con estas palabras: "Ese día, en forma muy ejemplar, mediante el ejercicio de la democracia, abrimos la puerta a la recuperación de nuestra democracia y además a la recuperación de nuestras libertades, a la recuperación de un espíritu republicano y también empezar a enterrar las heridas que tanto dolor y sufrimiento habían causado a los chilenos y aprender a vivir en paz y armonía, aunque pensemos distinto, por eso todos los chilenos sabemos que el 5 de octubre de 1988 Chile tomó una sabia decisión".

    Las declaraciones del diputado Urrutia, las declaraciones ex del Ministro de las Culturas, Mauricio Rojas por el Museo y el último 11 de septiembre quedo demostrado que es falso que empezamos “empezar a enterrar las heridas que tanto dolor y sufrimiento habían causado a los chilenos y aprender a vivir en paz y armonía, aunque pensemos distinto”. Siguen condenando a militares después de 45 años de la intervención militar. Ayer vi una portada por Internet: “Crimen  por dictadura: conscriptos condenados”. Y al general en retiro de Carabineros Bruno Villalobos declaró como inculpado por causa de Derechos Humanos”, según dice un medio por acontecimientos ocurridos en 1985. Lo investiga el juez Carroza.  Sin embargo, nadie investiga la muerte del Teniente Julio Zegers en manos de Roberto Nordenflycht, militante comunista y miembro del FPMR o el asesinato del dirigente poblacional de la UDI, Simón Yévenes también por el mismo grupo terrorista.


La izquierda no respeta el hecho de pensar distinto.

   Tanto la Democracia Cristiana como los partidos que formaron parte de la Unidad Popular se opusieron a las reformas de los “Chicago Boys”. Por tanto, lo que menos pueden decir los políticos que se opusieron al Gobierno Militar, es que ellos trajeron la democracia. Fueron los militares. Lo demás es poesía. Las libertades la trajeron los militares con el sistema económico liberal y la Constitución de 1980.  Los políticos no recuperaron la democracia.

 

26 de agosto de 2018

Contrapunto













     Si dejan que les arrebaten la conciencia, sus memorias y recuerdos de un período determinado, muy pronto le quitaran sus bienes y posesiones, hasta convertirlos en esclavos. Los chilenos ya perdieron el resto de las libertades de las cuales aún disfrutan. Si alguien cree que la claudicación de Mauricio Rojas no les va afectar, se equivoca totalmente.

   Imagínense cómo será el próximo 11 de septiembre chileno.

   Los revolucionarios marxistas leninistas maoístas y guevaristas del fracasado gobierno de Salvador Allende fueron cobardes el mismo 11 de septiembre de 1973, cuando huyeron literalmente en estampidas, escondiéndose ya sea en las iglesias, conventos y, naturalmente, en las embajadas. Los jesuitas ayudando a escapar a los ex UP. Han seguido siendo cobardes, aun cuando los militares entregaron el poder en forma impecable a los civiles. Tan cobardes que no se han atrevido decirle a las generaciones que vienen desde 1990, que los partidarios de la ex Unidad Popular eligieron el camino de la violencia, la vía armada siendo la guinda de la torta, la instalación de una dictadura comunista o un gobierno totalitario. Y la cobardía en grado superlativo es cuando se declaran víctimas y no victimarios. Con todo, pese a la mentira sistemática de estos veinte y ocho años de vez en cuando aparece la verdad dicha por los propios izquierdistas. Asimismo, en estos seis meses del segundo gobierno de Piñera, cuando alguien dice la verdad por nuestro lado, la izquierda tiene ataque de histeria digno de las mujeres. También le viene a la histeria al gobierno, cuando diputado de la UDI, Ignacio Urrutia dijo la verdad acerca de las pensiones que recibían los terroristas.

   Ahora bien, el último que dijo la verdad esta vez fue el propio Presidente Piñera  sobre Allende en el programa “El informante” de televisión a propósito de la renuncia de Rojas: "En nuestro país todos hemos evolucionado en la dirección correcta. Yo creo que la izquierda, desde el presidente Allende que validaba la violencia y los mecanismos no democráticos, ha evolucionado y aprendido a reconocer y respetar la democracia. Y creo que la derecha también ha evolucionado y que tiene una defensa férrea en materia de derechos humanos".

    La izquierda no cree en la democracia liberal.

  Más bien, la derecha probó que le importa los derechos humanos con el Acuerdo de la Cámara de Diputados de Agosto de 1973. Al contrario, desde 1990 la derecha ha involucionado en lo que trata de los derechos de las personas: aprobando informes (Rettig y Valech) que son inconstitucionales, no respetando la igualdad ante ley como en el caso de la Ley de Amnistía de 1978 y los indultos a los terroristas bajo los gobiernos de la Concertación, haciendo la vista gorda ante la prevaricación de los jueces y que éstos condenen con una ficción jurídica del ‘secuestro permanente’, o bien, que condenen con delitos que son retroactivos. Y por último, que se crean el cuento que matar a un terrorista o guerrillero es violar los derechos humanos, mientras que los crímenes de los terroristas no son violaciones a los derechos humanos.

   Piñera podría haber agregado las palabras del general Augusto Pinochet, que ordeno quitar de la muestra ‘Los Hijos de la Libertad’ del Museo de Historia: “La gesta del 11 de septiembre incorporó a Chile en la heroica lucha contra la dictadura marxista de los pueblos amantes de la libertad”.

   Las palabras que dijo Piñera provocaron la reacción de la hija de Salvador Allende, la senadora Isabel Allende y la diputada Maya Fernández Allende. La primera dijo: “Lamentables y equivocadas palabras de Piñera sobre el Pte Allende en vano intento de hacer suerte de empate. Nada justificará asesinatos y violaciones DDHH de la dictadura q'la derecha ha defendido incluso hablando de pronunciamiento y excesos”.

  La nieta y presidente de la Cámara Baja, Maya Fernández dijo: “Encuentro grave las palabras del Presidente Piñera respecto al Ex Presidente Salvador Allende. Allende nunca válido la violencia y los mecanismos no democráticos, su historia demuestra que siempre creyó en la democracia y la República, fue elegido por el pueblo en las urnas”.

   ¡Qué manera de mentir! La izquierda asesinaba y eso se justificaba. Desde luego, que cuando ellos asesinan no se violan los derechos humanos. Ahí tenemos al asesinato del general Carol Urzúa en manos del Mir, el asesinato del dirigente poblacional de la UDI, Simón Yévenes por el FPMR. Están diciendo que no se pueden matar a terroristas o guerrilleros.

 Si lo que había en la UP era democracia, ¿por qué no se van las dos políticas a Venezuela?

 Allende fue elegido por la Cámara de Diputados, no por el pueblo. Allende valido la violencia, pues estuvo de acuerdo con la declaración del PS del Congreso de Chillán. Fue el creador de las OLAS y quería un socialismo cubano para Chile. Además, despreció las instituciones de la República como la Corte Suprema y la Contraloría. Si no valida la violencia, ¿por qué el arsenal encontrado en su casa Guardia Vieja?

   La verdad sale a flote por las propias izquierdas. Así a raíz de la renuncia del ex ministro de las Culturas, el ex Mir, Mauricio Rojas, el señor Antonio Sánchez García, ex Mir por su cuenta tweet le dijo a José Antonio Kast:”Yo milité el Mir y Andrés Pascal no puede desmentirlo. Fui su jefe de campaña al rectorado de Chile. Y concuerdo con Rojas: el Museo de la Memoria es parcial y sesgado. No fuimos vírgenes de la caridad. Y hoy estaríamos peor que en Venezuela, donde vivo”.

 Y así y todo, se escandalizan o se ofenden la propia gente que no es de izquierda, cuando alguien afirma: “No fueron blancas palomas”. Los de la Unidad Popular eran matones. Por tanto, no eran buenos.

  Los revolucionarios marxistas de la ex UP ni con canas se vuelven más sabios, ni compasivos ni ecuánimes. En efecto, antes del affaire Rojas, paseando por Youtube encontré un video de junio donde Mosciatti de CNN entrevista al abogado, profesor y columnista de La Tercera, José Rodríguez Elizondo por su nuevo libro Historia de la relación civil-militar en Chile. El autor sostiene que la intervención militar fue alentada desde el extranjero y luego cita a otros autores que afirman que cada cuarenta años los militares entran en la política para fundar el país. Más bien, la expresión correcta es que la decía el economista y ministro de Pinochet, Álvaro Bardón: “Cada cuarenta años nos disparamos a los pies”. Luego Mosciatti y Rodríguez Elizondo repite la canción de que la gente de su generación no sabía cómo actuarían los militares. Sí sabían, pues hasta Allende mando soldados a entrenar con los norteamericanos y franceses. Los políticos y académicos se lavan las manos. El columnista afirma: “Todos sabíamos que habría un golpe militar”. Menciona la represión. A decir verdad, la izquierda no sufrió represión. Los chilenos llegaron a conocer un poco de la represión comunista con las fuerzas de choque que tenía la UP.

  El abogado no dice nada de la presencia de los cubanos o la DGI, que es el servicio de inteligencia de ese país, que estuvo en tiempos de la Unidad Popular. Esa entrevista es una prueba que el señor Rodríguez Elizondo no se atreve a decir por la televisión, que ellos querían instalar una dictadura comunista. Una muestra de cobardía. Ni mucho menos a decir que el 10 de septiembre la mayoría de los chilenos sentían que estaba ad portas de una guerra civil gracias a la Unidad Popular, que nos condujo a un punto sin retorno.

  Me encantan los comentarios que recibió:

  “El golpe militar fue un acto totalmente MORAL. Uno derroca (por la fuerza) a un gobierno que viola los derechos del individuo”. 
  “Estos vejetes que hablan del golpe militar, gracias a Dios que existió el golpe si no hubiese llegado al mismo resultado de Venezuela”. 
   “Otro con el temita añejo intentando torcer la historia,, llevan casi medio siglo con el cuento, una versión mentirosa de la historia sólo llevará a incoherencias, por ejemplo en esta entrevista: Si la UP quería que los militares se mantuvieran en sus cuarteles ¿porque nombraban militares hasta para ministro del interior?. Es imposible forzar la historia con mentiras compadre porque es imposible forzar a definiciones que sean incoherentes con los hechos”.
 “El golpe militar se puede explicar fácilmente en esta frase: Cuando la tiranía es ley, la revolución es orden”.

   Afortunadamente, gracias a la internet y todos los dispositivos podemos refutar las mentiras de la Izquierda. Así, por ejemplo, el canal de Youtube #ereschileno reproduce un audio que viene la Unidad Popular, donde diversos políticos dicen que la el gobierno de Allende se salió de la ley. Ese audio es una respuesta al Museo de la Memoria.

   Es contrapunto leer las declaraciones de Isabel Allende, Maya Fernández Allende y José Rodríguez Elizondo comparándola con el tweet del ex Mir, Antonio Sánchez García y el audio Juan Carlos Gómez Escobar.

 PD: Borraron de Youtube el primer video que era más corto y que terminaba con la frase: "Dejen de mentir".

28 de diciembre de 2017

¿El sexto gobierno de la Concertación o segundo gobierno de la Nueva Mayoría?








 

    Antes de la primera vuelta sostuve que si ganaba Piñera iba ser el sexto gobierno de la Concertación o bien el segundo gobierno de la Nueva Mayoría. Eso depende de la perspectiva de dónde se mire. Si se trata de enmendar las reformas que hizo Bachelet y que el país no necesitaba, entonces el segundo gobierno de la Nueva Mayoría. Ahora bien, si se trata de establecer la llamada “Democracia de los Acuerdos”, será el séptimo gobierno de la Concertación.

 Piñera ganó por temor de que Chile se convirtiera en la segunda Venezuela comunista. No voté por él, pues no le creo nada lo que dice. Ahora bien, para la gente más joven comparada con la generación vivió la experiencia de la Unidad Popular en Chile no transitaba hacia un mundo comunista. Eso era pura ficción política. Era un temor infundado. Eso lo pude comprobar escuchando a un hermano que vive en Santiago y que decía algo sabíamos que ambos bloques en la segunda vuelta tenía miedo. Sin embargo, para él era imposible que Chile se volviese comunista, pues somos diferentes o modernos. Repetía lo que decía el columnista Francisco Undurragaba o Vicente Undurragaba. Me acodaba de una frase que se decía antes de que asumiera Allende: “En Chile no pasan esas cosas”. Con todo pasan. Además, comentaba de esa ley mordaza de la Izquierda que desea prohibir todo lo relacionado con el Gobierno Militar al equiparlo con el régimen nazi. Refleja una ignorancia.

     En todo caso, cuando Sebastián Piñera salió electo en El Mercurio de Santiago un apareció un un breve artículo en mostraba el recorrido que tuvo que hacer, comenzando con la publicación La historia se escribe hacia adelante del ex mir Mauricio Rojas sobre los éxitos de su gobierno. En ese período, Piñera no se sentía candidato, sin embargo, antes de que terminara su mandato se encargó de hundir a Laurence Golborne, a Pablo Longueira y la ex candidata de la presidencia, Evelyn Matthei. Si su gobierno hubiera sido exitoso, no hubiésemos tenido el segundo gobierno de Bachelet. Ya lo dijo el escritor peruano Álvaro Vargas Llosa, que fue un gobierno de centro izquierda. Por tanto, la ex Concertación más los nuevos grupos como el Frente Amplio y los comunistas viraron más hacia la Izquierda, con lo cual llegamos a la retroexcavadora a la arquitectura jurídico económico (la Constitución de 1980 y la economía de mercado) que nos legaron los militares.

   Después estuvo la disputa entre Sebastián Piñera, José Manuel Ossandón y Felipe Kast, donde el empresario ganó las primarias. De ahí hasta la primera vuelta apareció un factor inesperado y ninguneado por los medios, a saber, la candidatura de José Antonio Kast, que puso nervioso al comando piñerista. Finalmente, llegamos a la segunda vuelta, donde el factor Chilezuela jugó un papel importante. Por tanto, Piñera no ganó por su liderazgo y su primer gobierno, sino porque el comunismo estaba de vuelta de la esquina.

 Antes de la elección del 17 de diciembre, el cientista político progresista, Patricio Navia escribió la columna que la vi en la revista mejicana Letras Libres, Los chilenos optan por mantener la hoja de ruta de Bachelet. Sin embargo, varios foristas citaban unas palabras del profesor universitario, en que si ganaba Guillier era como comprar un boleto de avión, donde uno está seguro que el piloto iba a estrellar el aparato: “Debes tomar un avión. Hay sólo dos pilotos. Si escoges a Piñera, atento que no te engañe, cobre de más o te lleve a otro lugar. Si escoges a Guillier, va a estrellar el avión”. La columna menciona da entender que no hubiese acontecido. ¿A qué se debe ese cambio súbito de última hora? Primero afirma en la columna de la revista, que los que votaron Piñera fue porque abrazaron las reformas de Bachalet, lo que es falso, sino por el medio al comunismo: “Así, un 55.4% de los chilenos votó por mantener la hoja de ruta de reformas que promovió la presidenta Michelle Bachelet”. En segundo lugar, la Nueva Mayoría fue como los gobiernos de la Concertación, lo que es falso: “Con todo, el 17 de diciembre, los chilenos no darán un giro radical ni hacia la izquierda ni hacia la derecha. El país seguirá por el mismo camino de reformas moderadas y pragmáticas que han sido la norma en ese país desde el retorno de la democracia en 1990”. No hay que olvidar que el escritor Fernando Villegas comparo el segundo gobierno de Bachelet con Tsunami en un libro que tiene ese título, porque destruye todo: “Usted puede llamarla como quiera, esconder la cabeza como quiera, engañarse a sí mismo como quiera o tratar de engañar al prójimo como quiera, pero lo que hoy vive Chile es una Revolución. Revolución, esto es, un cambio o intento masivo del aparato institucional por obra y gracia de un grupo político e ideológico más o menos organizado”. ¿En qué mundo vive Navia, si Mosciatti se asustó de este gobierno que termina?

   Cuando ganó Piñera por la televisión se escuchaba: "Nos salvamos".

  El argentino Alejandro Tagliavini escribió después de conocerse los resultados: “Más allá de la condena moral que merece el autoritarismo de Pinochet, Chile tuvo dirigentes de la talla de Hernán Büchi que, con sobriedad y seriedad, liberalizaron la economía y redujeron el peso del Estado relativamente”. Hay que ser mente abierta y meterse en la Historia de Chile para entender el Gobierno de las Fuerzas Armadas y de Orden, o gobierno cívico militar. Pues, cuando en Chile el país desborda hacia la anarquía, el descontrol, o hacia Guerra Civil o una dictadura comunista, a los revoltosos les llega “el peso de la noche”, que es un expresión que uso el político del siglo XIX, Diego Portales y con su sello hizo que país se diferenciara del resto de los países de Hispanoamérica evitando caer en el caudillismo. Los chilenos estaban felices con el orden, luego del desastre de la Unidad Popular. Además se les olvida, que fueron los civiles a través del Acuerdo de la Cámara de Diputados los que pidieron que las Fuerzas Armadas reestablecieran el Estado de Derecho. Era una Guerra Civil o una dictadura comunista o un gobierno al estilo de Maduro.

 Tagliavini describe muy bien a Piñera. Se nota que no lo conoce: “Aunque los políticos suelen decir una cosa y luego hacer otra, como el presidente argentino que menosprecia al mercado, hay una esperanza de que Piñera actúe a favor”.

  Para Alex Kaiser, director de la Fundación para el Progreso dijo lo siguiente, luego de saberse los resultados: “Él y la derecha son, sin duda, los grandes ganadores de la jornada. Al menos a primera vista. Porque si uno analiza las cosas con más cuidado se dará cuenta de que en realidad Bachelet es la que ganó la contienda que importa: la de las ideas que determinan el rumbo hacia el que debe ir el país".

   Me abstuve de votar por Piñera, lo que no significa que le haya dado ventaja a Guillier. Si ganaba la Izquierda, habría que enfrentarla una vez por todas. ¿Cómo no sé?

    Ian Vázquez del Perú se pregunta con su columna ¿Giro a la derecha Chile? Cita las palabras de Kaiser dichas más arriba y del mediocre sociólogo Eugenio Tironi: “ganó la segunda vuelta con […] un discurso que no toca ni con el pétalo de una rosa las reformas hechas por Bachelet, que se comprometió a continuarlas […]. El que gana la segunda vuelta es otro Piñera […] ya no anti-Bachelet, sino pro-Bachelet”.

   No hay que olvidar que la ex Derecha, salvo Amplitud votó por la nefasta reforma tributaria expropiatoria, se sumó a la idea de cambiar la Constitución del 1980 y, simplemente, siendo oposición de la Nueva Mayoría se dedicó a enmendar los proyectos del oficialismo.

 Sebastián Piñera al recibir la visita del presidente Michelle Bachelet en su casa nos está indicando que su gobierno será el sexto Gobierno de la Concertación: "necesitaré el sabio consejo de ambas para seguir recorriendo este camino y ser un buen presidente de todos los chilenos". No sé qué consejos le va a pedir a lo no médico e inepta, quien desde La Moneda ordenó hundir a la UDI a través de Servicio de Impuestos Internos y le negó el indulto humanitario a cuatro militares. El típico gesto que hizo durante su primer gobierno. Los únicos chilenos que van a estar excluidos serán los presos políticos militares de Punta Peuco.

   El Frente Amplio reconoció que la campaña del terror “Chilezuela” de probablemente si ganaba Guillier, Chile se convertiría en la segunda Venezuela. Muchas personas de los medios tirados a progresistas se rieron de los que decía eso, desconociendo la Historia con mayúscula. Lo mismo decía antes que asumiera Allende, pues en “Chile no pasan esas cosas”, puesto que éramos los ingleses de Sudamérica.

   Serían un milagro si el próximo gobierno virará a la derecha.

   Muchos chilenos estamos esperando la novela distópica o utopía negativa Chilezuela del escritor Jorge Baradit, quien uno de los intelectuales que apoyaron a Guillier.

1 de diciembre de 2017

Catch- 22







  Las personas que sabemos la distinción entre el bien y el mal se hayan ante un dilema, después de conocerse los resultados de la primera vuelta, donde el favorito es el ex presidente de la República, Sebastián Piñera de la coalición “Chile Vamos” y el representante del oficialismo, el periodista Alejandro Guillier. Para algunos el empresario es “El Salvador” que evita que Chile se convierta en la Venezuela comunista o en la Unidad Popular 2.0, de ese modo se dilata la agonía a través de un gobierno de apaciguamiento de cuatro años. Después de todo, Piñera no le va entregar la banda presidencial a José Antonio Kast o a Manuel Ossandón, sino al Frente Amplio como lo hizo en su primer gobierno.

   Ahora bien, se preguntaran cuál es la razón del título de este post. Viendo la segunda vuelta se me vino a la mente una película que vi de chico que se llamaba Catch-22 o la Trampa-22 , que se basa en la novela del escritor Joseph Heller. En dicha obra a grosso modo se describe las restricciones burocráticas a los soldados de la Segunda Guerra Mundial: “El término es presentado por el personaje Doc Daneeka, un psiquiatra del ejército que invoca "Catch 22" para explicar por qué cualquier piloto que solicite una evaluación mental por demencia, esperando no ser lo suficientemente cuerdo para volar y así escapar de misiones peligrosas, demuestra su propia cordura en creando la solicitud y, por lo tanto, no puede declararse insano”. Para los chilenos que mejor la siguiente variación: “Esta frase también significa un dilema o circunstancia difícil de la cual no hay escapatoria debido a condiciones mutuamente conflictivas o dependientes”. Según el Diccionario Merrian-Webster , una situación ilógica, sin sentido e irracional: “Una situación que presenta dos alternativas igualmente indeseables”.

 La segunda vuelta va ser entre la centro Izquierda representada por Piñera y la extrema Izquierda cuyo representante es Guillier. Mantengo mi postura. Voto a conciencia, no por conveniencia.

    En la primera vuelta presidencial ganó la abstención. Con todo, Bachelet festeja que ellos ganaron, si sumamos todos los candidatos de Izquierda obtienen el 55% con respecto al 20% de del candidato de Chile Vamos. Por tanto, para ellos dan por supuesto que Guillier si gana no alterara su modo de vida. Además, no tiene problemas morales de la gente que votó por José Antonio Kast y que no quiere votar por Piñera, pues sería como beber veneno.

   El país se encuentra en la situación que está, gracias precisamente al presidenciable de la ex Derecha, Sebastián Piñera. Él se sumo al cambio del sistema electoral, porque según estaba agotado. Pese a tener un 70% de rechazo el gobierno de Bachelet gracias al cambio del sistema electoral, la Izquierda (La Nueva Mayoría y el Frente Amplio) conservan la mayoría relativa en el Congreso. En el sistema binominal se votaba el candidato y cada coalición elegía un parlamentario. El nuevo sistema es tan poco democrático, si por esta palabra se entiende que el que gana es el que obtiene más votos, que ahora hay en el parlamento personas que obtuvieron apenas el 2% de los votos. Sin embargo, prima la lista. Es una burla.

   Muchos se olvidan que el supuesto “El Salvador” del comunismo elogio al comunista Volodia Teitelboim, le pago a la dirigente Gladys Marín su estadía en una clínica privada y, la guinda de la torta fue, cuando en su gobierno estuvo en la guardia de honor del funeral de Hugo Chávez, fundador de la Venezuela comunista.

   Para muchos ahora es un deber patriota votar por Sebastián Piñera para evitar que Chile se convierta en la segunda Venezuela, aunque nadie o pocos se refieren a la Nueva Unidad Popular. Eso lo hemos visto hace poco, cuando la maratonista Erika Olivera dijo que si Guillier ganaba, estaríamos como en Venezuela. Repito lo que escribi en el blog de Maximo, con la salvedad que agrego que Piñera como buen DC quiso quedar bien con todos.

   “Primer Acto: La maratonista y diputada electa Erika Olivera dice: "a mí no me gustaría tener un país como Venezuela", si gana Guillier.

   Segundo Acto:el atleta Sebastián Keitel y representante de Evópoli sostuvo que lo dicho por Olivera era un ofensa al candidato a de la Nueva Mayoría:"No lo llevo a ese extremo porque sería una falta de respeto para Guillier, pero sí creo que con Piñera estaremos mejor". Los medios oficiales no hablan de la comunista Bachelet.

  Tercer Acto: Piñera interviene apoyando a la maratonista y a su vez contendor: "Chile no es Venezuela, pero ¡cuidado!". O sea, si sale Bacheleto, no vamos a la actual Venezuela o la UP 2.0. Lo dice Piñera.

  Cuarto Acto: En la portada de 'El Mercurio' nos informa que Guillier para su nueva campaña integra al loco de Fernando Atria y su Asamblea Constituyente y la diputada Comunista, Camila Vallejo.

  PD: Insisto por las declaraciones de Piñera que el próximo gobierno de la Nueva Mayoría respetara el modo de vida burgués de la mayoría de los chilenos que fueron a votar”.

   El supuesto Salvador no se atreve a preguntarle públicamente al candidato de la Nueva Mayoría, si desea para el país una situación como las que viven los venezolanos, ya que quienes lo apoyan si les gusta la dictadura del hambre de Maduro. Aun cuando lo comparo con el presidente de Venezuela: “Yo veo que el candidato (Alejandro) Guillier está cada día más violento, más demagogo, más populista, más errático y se parece cada día más a (Nicolás) Maduro". Desconozco si los periodistas progresistas en los debates previos a la primera vuelta le formularon tal pregunta.

   Ya que el país se está polarizando, muchos se pusieron contentos, cuando Sebastián Piñera anunció que su gobierno no sería ni Izquierda ni Derecha, sino centro social : "vamos a enfrentar esta segunda vuelta con una campaña alegre, queremos sumar y no restar, no nos vamos a izquierdizar ni nos vamos a derechizar, vamos a apelar a la sabiduría y al sentido común de los chilenos, eso es lo que llamamos el centro social". Tan zalamero de la Democracia Cristiana, cuando se partido ha carecido de sentido común y sabiduría. Por tanto, no necesita de los votos que de Kast.

 La expresión ‘centro’ en términos políticos significa Izquierda.

   Es increíble que terminado el segundo gobierno de Bachelet personas que no son de Izquierda le crean el cuento de que la culpa la tiene los abusos de las empresas como La Polar, olvidándose de caso Caval, el jubilzado de la señora del socialista Andrade y la compra de terreno para la hija del Presidente cerca del proyecto Dominga, los abusos en el Servicio Nacional de Menores y el viajecito de la mandataria para ver la selección chilena, entre otras cosas.

   Otra persona que no es de Izquierda repetía las mismas tonteras de ese sector. Puesto que el país está polarizado. Cada bloque le teme al otro. Los que votan por Piñera no quieren el comunismo. Y los que votan por Guillier no quieren a Pinochet de vuelta, olvidándose que los militares entraron a la política porque la mayoría de los chilenos que no querían vivir bajo una dictadura comunista. Incluso culpaban a José Antonio Kast por polarizar el país. No conviene expresarse como el ex presidenciable de la Derecha.

   El ex ministro de Hacienda de Bachelet en su primer gobierno, Andrés Velasco dijo que no apoyaba a ni a Piñera ni Guillier. . El centro con el cual se identifica fueron los tontos inútiles para la Izquierda revolucionaria, pues ya no lo necesitan. Cada militante de grupo Ciudadanos votaran a conciencia. Dicho grupo saco una declaración en la que dice "somos un grupo de personas unidas por el propósito de superar la lógica del Chile binominal y polarizado”. Esa frase supone que con el sistema electoral anterior existía polarización. Sin embargo, después de la elección de la primera vuelta que la división ideológica por lo que atraviesa el país no es debido al cambio electoral.

   He leído por los comentarios a blog de Maximo que el movimiento de Extrema Izquierda, Frente Amplio anunció que si ganaba Piñera, ellos saldrían a la calle naturalmente a crear descontento artificial. Mientras desarrollo este post me di cuenta que la Izquierda no teme crear conflicto artificiales tal como vimos en el V gobierno de la Concertación, sin embargo, su más profundo temor es tener una sociedad polarizada. Me acordé que la actual vocera del gobierno de Bachelet, Paulina Nárvaez acuso al candidato presidencial de ‘Chile Vamos’ de polarizar la sociedad no sé por qué tema. No sé por qué los locos de la Izquierda quieren que seamos buena onda y simpáticos con ellos. En resumen, la Izquierda no les produce problemas crear conflicto, descontento e indignación, más les produce un miedo cavernario o atávico es una sociedad polarizada. Muchos no que votan por Piñera lo hacen para evitar la polarización. Eso es lo que falta para las personas que se abstuvieron de votar vean la diferencia claramente entre los partidarios de las libertades y comunismo en todos los ámbitos. Ser tibio o centrista no sirve.

   El columnista de la revista Que Pasa, Vicente Undurraga escribió en su columna Zorrones para hacer una caricatura del elector de Derecha y de paso habla acerca del miedo que afecta a ambos bloques: “En ambos lados hay mieditos (es decir, miedos exagerados, como si estuviéramos en plena Guerra Fría) y suspicacias: el mes previo a la segunda vuelta tendrá más tensión que los omóplatos de Piñera”. En Chile, la Guerra Fría no ha terminado. Con todo, el periodista no sé explica si el comunismo fue derrotado con la caída del Muro de Berlín, entonces cómo Venezuela llegó a convertirse en comunista y ser una réplica de la Unidad Popular.

  Se nota que el periodista progresista le importa un pepino que las personas de Derecha se quejen de que con sus impuestos, la gente de Izquierda que maneja el Estado tengo sueldos que en la empresa privada no tendrían: “¡Que trabajen ahora los comunistas que nunca le han ganado un peso a nadie! ¡Hasta cuándo tengo que pagarles el sueldo con mis impuestos!”. A ese tipo de personas Undurraga los llama zorrones y los califica de déspota, cabrón, alguien que tira la talla y se calla, y por último un aprovechador que avasalla.

  Naturalmente, a Vicente Undurraga le provocó urticaria que José Antonio Kast haya obtenido un 8% de los votos. Le molesta el pinochetismo: “El derecherío extremo, ese pinochetismo inextirpable del alma chilena, sacó las garras y tocó su techo, el 8%, que no siendo mucho, no deja de ser. Son los momios recargados que están felices de volver a tener representación, aunque muy temerosos de que se venga un gobierno chavista si gana Guillier, lo cual está más alejado de la realidad que la Cadem”. A este tipo personas que raro que jamás le molesta que políticos de Izquierda digan que quieren continuar o terminar la obra del presidente marxista Salvador Allende. El allendismo pasa piola.

   Si en la segunda vuelta pierde Piñera, en realidad será un alivio para la ex Derecha. Por lo demás se le habrá acabado su Fortuna que lo ha acompañado.

   La mayoría de los chilenos no quieren el comunismo. Dan por sentado que aquí no pasan estas cosas. Lo mismo decían antes que Salvador Allende ganará la presidencia. Sin embargo, puesto que no hemos aprendido “los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla”.

 Esto no es fatalismo, ni pesimismo.

17 de noviembre de 2017

Las elecciones 2017







  Queda pocos días para las próximas elecciones. Tengo claro por quién voy a votar. El único candidato de Derecha en estas elecciones es el diputado José Antonio Kast, los demás son de Izquierda, incluyendo al empresario y ex presidente de la República, Sebastián Piñera que se presenta por la coalición “Chile Vamos” con la fachada de ser centro derecha. Como varias veces he dicho no existe tal cosa como el centro político que medie entre dos extremos, siguiendo lo que dice Aristóteles en su Ética. No en política, sí en el cultivo de las virtudes. El centro siempre ha sido de Izquierda y nos referimos en particular al partido Demócrata Cristiano, que no tiene nada de las cualidades que dice su nombre.

  La estrategia del comando de Piñera por lo que leído es volver a repetir lo que hicieron cuando salió electo el empresario, esto es, atraerse al centro o la Democracia Cristiana. Este partido sigue en la coalición de la Nueva Mayoría y hasta lleva su propio candidato presidencial, la diputada Carolina Goic. Con todo, tanto Piñera como sus asesores sueñan con que la DC voté por él. El traidor de Aylwin votó por él en la última elección presidencial en vez del candidato de la Nueva Mayoría. Los únicos que votarían por el candidato de "Chile Vamos" serían ex demócrata cristianos que ya no pertenecen a ese partido, ni que se hayan desencantado por la Nueva Mayoría. Así como ocurrió con los ex DC que salieron de la Concertación y formaron un partido. ´De ahí las loas a la ex Concertación, primero con su Museo de la Democracia y segundo, elogiando al traidor demócrata cristiano, Patricio Aylwin.

   También la coalición Chile Vamos desea atraerse al partido o movimiento Ciudadanos, de Andrés Velasco, otro referente de centro que quiere reemplazar a la Democracia Cristiana. El ex ministro de Hacienda del primer gobierno de Bachelet en la última elección presidencial, en un principio manifestó que no votaría por su ex Jefa, porque estaba los comunistas. Después cambio, prefirió a la comunista con el Partido Comunista que dar su voto a Evelyn Matthei, por ser derecha. Dudo que Velasco apoye a Piñera.

   Sebastián Piñera de nuevo está con la misma estrategia que tuvo su primer gobierno. Él quiere gobierno de Unidad Nacional, lo que significa que no va a sacar a luz las tropelías de la Nueva Mayoría como muchos que votaron por él esperaban que hiciera lo mismo con la ex Concertación o la llamada ‘Democracia de los Acuerdos’ que significa como exprese que la Derecha tiene que renunciar a sus ideas.

   Sebastián Piñera siempre ha sido un Demócrata Cristiano, jamás alguien de Derecha. ¿Por qué alguien de Derecha elogiaría a la ex Concertación, si ésta fue una farsa? La ex Concertación formada por los restos de la ex Unidad Popular y la Democracia Cristiana se transformaron en la Nueva Mayoría, la cual ésta última incluyo al Partido Comunista. La Nueva Mayoría desea desmantelar las reformas exitosas del Gobierno Militar. Además, el país con el segundo gobierno de Michelle Bachelet ha retrocedido tanto en lo político como en la económico más de cuarenta años. Con el cambio al sistema electoral, los partidos chicos que no representan a nadie tendrán un poder inmenso. Eso es el ámbito político. En el aspecto económico no reina la norma o ley, sino la discrecionalidad del burócrata. A lo anterior, hay que agregar el tamaño grande del Estado, la inmensa cantidad de inspectores como también los innumerables trámites o regulaciones para iniciar una actividad económica, que al final, desalienta.

   Elogian al centro político o Izquierda burguesa, olvidándose que bajo dos ministros Demócrata Cristianos bajo este gobierno, uno en el ministerio de Hacienda y el otro en el ministerio del Interior, el país duplico su deuda pública, se aprobó el matrimonio igualitarios y con los votos del centro arruinaron la educación particular subvencionada. Recientemente, la candidata de la Democracia Cristiana, Carolina Goic le dijo al representante de Chile Vamos: “El mensaje es claro, aquí no votamos por Sebastián Piñera, ¡ninguno!”.

   El sueño erótico tanto de los académicos estilo de Luis Larraín del Instituto LyD como de los políticos de la ex derecha es tener un matrimonio con la DC.

   En un artículo que leí sobre lo que pensaba hacer el comando de Piñera o el propio Piñera era atraerse el electorado de los Evangélicos, los cuales se siente más representado por Kast. Con todo, el nexo entre los ese religión y la coalición Chile Vamos sería la senadora de la UDI, Ena von Bear. Si yo fuese el representante de los Evangélicos o el interlocutor le diría a la parlamentaria: “Mucha gracias por pensar en nosotros. Le recomiendo que vayan a buscar votantes en las sedes del Partido Comunista”. Después de todo, en su gobierno se sacó una foto con los tres diputados comunistas y entre ellos, el jefe del PC y terrorista confesó del FPMR.  En efecto, la estrategia de Piñera ha consistido siempre en mostrarse con una propuesta de Derecha para luego cambiar en pocas horas o días, contradiciéndose totalmente. Primero dijo que se oponía a la adopción de menores por parte de los homosexuales, y después cambio.

    En un post compare a Sebastián Piñera con el villano de Ciudad Gótica, Dos Caras. No sé cuál es el Piñera auténtico con respecto a la situación de los presos políticos militares del campo de exterminio de Punta Peuco. Repasemos. Cuando era senador por Renovación Nacional durante el primer gobierno de la Concertación propuso un amnistía no sé si general o parcial, mientras a su vez con los parlamentarios de la ex derecha apoyaban los indultos a los terroristas. Dicho sea de paso, la mayoría de los parlamentarios hasta antes que llegara Piñera al poder le dieron el visto bueno a los indultos a los terrorista, que acabaron en el gobierno del socialista Ricardo Lagos, quien se rodeó de ex Mir. En la penúltima campaña presidencial, el candidato Sebastián Piñera prometió en el Club Español mejorar la situación de los militares enfatizando el Estado de Derecho y juicios apegados a la Ley. En su gobierno los traicionó aumentado las querellas y cerrando el penal Cordillera, lo que le costó la vida a un general, quien se suicidó al saber que sería trasladado a Punta Peuco. Ahora ofrece como migajas o salvavidas de plomo, que los militares saldrán libres, cuando estén agonizando o en estado terminal o indulto humanitario, que es la propuesta generalizada de los políticos que están en el parlamento. O sea, una solución mediocre. Les niegan los derechos carcelarios como la salida dominical, los mismos derechos que tenían los terroristas, los cuales salieron, finalmente, libres. Propone para los presos de Tercera Edad que se rijan con las normas internacionales que el país suscribió, si ni siquiera respetan las normas actuales.

   Durante la campaña el sector piñerista quisieron atraerse la llamada “Familia Militar” y que ésta no era propiedad, por así decirlo, del candidato de Derecha, José Antonio Kast. Sin embargo, el propio Sebastián Piñera no descartó degradar a los militares presos acusados por las llamadas ‘violaciones a los derechos’. Según la prensa : reconoció que degradar a los militares en retiro condenados por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura supondría un cambio drástico, pero no descartó la medida si llega a La Moneda”. Ahora no se puede, porque no está la ley. Dijo en la entrevista: “Lo estamos estudiando, y hay muchos factores a favor y en contra". Así y todo, quiere los votos de los que votan por Kast. Se puede vislumbrar sin ser vidente, que Piñera puede hacer lo que hizo Bachelet en su segundo período con respecto a Punta Peuco.

    En la circunscripción elector que abarca Viña del Mar, Valparaíso y Con-Con se presentan varios advenedizos entre los cuales se encuentra ex vocero de Bachelet, Marcelo Díaz; la oportunista parlamentaria Lily Pérez de Amplitud; la parlamentaria socialista e hija del borracho suicida, Isabel Allende; el senador demócrata cristiano, Ignacio Walker, quien dijo que no se iba a presentar de nuevo al parlamento luego del escándalo en el Servicio Nacional de Menores, donde se supo que las platas iban a parar a las fundaciones del clan Walker, y, por último, Nelson Ávila. Son los mismos que les gusta denunciar el centralismo, que proponen más democracia a.k.a., inventar nuevos cargos públicos para los compañeros de partido para todo siga igual. En otras palabras, los santiaguinos se reparten el país y las regiones no elijen a sus vecinos.

   Piñera no despidió Lorena Fríes del Instituto Nacional de los Derechos Humanos, tampoco le pidió la renuncia al mirista del Servicio Médico Legal, ni cerró la oficina de Derechos Humanos del Ministerio del Interior encargada de querellarse contra los militares. Cuando se mencionó los operados políticos de la ex Concertación que quedaron en el Estado, los mantuvo. Piñera subirá los impuestos y la burocracia para mantener el gasto público, que es la solución de Izquierda ante el endeudamiento del país en vez borrar todo cargo inútil, que es una carga para los contribuyentes. En su primer gobierno, ni siquiera se le ocurrió quitarle el financiamiento a las ONGs de Izquierda, ni menos al sesgado Museo de la Memoria. Recuerden que lo visito.

  Ahora bien, si en la segunda vuelta es Kast entre Piñera, en esa circunstancia votaré por el diputado. Si el evento fuese entre Piñera y el resto de los candidatos zurdos, entonces me quedaré en casa. No puedo votar por el traidor. Creo la mayoría de las personas que votarán por JAK no votarán por Piñera en segunda vuelta, luego de leer una columna del profesor de Derecho, Cristóbal Orrego, ex hombre del sesgado Informe Rettig. Dicho sea de paso, se le olvida que los ancianos militares presos están ahí gracias al mencionado Informe unilateral, que fue pedido por los grupos violentos de la extrema Izquierda, o sea, los grupos terroristas al primer gobierno de la Concertación. Fue un chantaje o paz social.

   Si sale electo Sebastián Piñera, su gobierno puede ser el VI Gobierno de la Concertación o el II de la Nueva Mayoría.

  A pocos días de efectuarse la elección, los piñeristas requieren del sector de derecha que siempre han despreciados para ganar. Recuerden que el gobierno de Piñera, los intelectuales de la Nueva Derecha culpaban a los conservadores de las derrotas del sector, cuando en realidad no era así. Fue el dirigente Jaime Guzmán quien le quito los feudos a la Izquierda, no los ‘liberales’ de Renovación Nación, ni los centros de estudios que luego aparecieron dando supuestamente la batalla de las ideas, después de los noventa.

   Las personas que votan por Kast prefieren perder con dignidad que ganar para perder. Prefieren enfrentar al mal que apaciguarlo.

25 de octubre de 2017

Vergüenza Nacional, el Cobarde y el derecho a usar armas







   Cuando vi la noticia de que había colgado un lienzo gigante en la Universidad de Chile sobre el guerrillero argentino, Ernesto ‘Che’ Guevara, pensé que fueron los estudiantes de la ultra Izquierda de esa institución superior. No sabía que era por la muerte del 50 aniversario del criminal trasandino. La noticia me hizo pensar dos cosas. La primera que estamos en una Revolución Comunista. Todavía los chilenos no se percatan. Aunque la mayoría de los chilenos se ha opuesto a las reformas de la Nueva Mayoría. Segundo, me acordé que esa universidad hizo un homenaje hace tiempo a raíz de la presentación de un libro, el criminal y fundador del grupo terrorista, Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), Miguel Enríquez con la presencia del rector y otras autoridades. Y por último, no hay que olvidar que en la Pontificia Universidad Católica de Santiago (PUC) se presentó a la federación de estudiantes la lista ‘Crecer’, los cuales se hacían llamar ‘Los hijos de Fidel, del Che y de Hugo Chávez’. El detalle importante es que esa lista la apoyaba el sacerdote jesuita, Felipe Berríos.

   Según un medio, quienes pusieron el lienzo eran personas ajenas a la casa de estudios: “Desde la Universidad de Chile comunicaron que su institución no tuvo relación ni autorizó la organización de esta actividad. Los representantes de la Federación de Estudiantes del plantel también se desmarcaron del hecho”.

   Dicho en otras palabras, es el ambiente revolucionario.

   Es conocida el pensamiento del guerrillero argentino sobre el odio dicho en su Mensaje a la Tricontinental, en La Habana de abril de 1967: “el odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar. Nuestros soldados tienen que ser así; un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal. Hay que llevar la guerra hasta donde el enemigo la lleve: a su casa, a sus lugares de diversión; hacerla total”.

   Volviendo al post sobre el 11 de septiembre chileno. Y así y todo, según el ex mirista, Mauricio Rojas tanto los que se oponían a Allende como los que estaban en la Unidad Popular se odiaban mutuamente. Lo que es falso. Él odiaba, pues se creía a pie juntillas las palabras de Ernesto Guevara. Era su Padre Nuestro o su mantra.

   Como he dicho varias veces para la Guerra Civil de 1891 murieron 10 mil chilenos. Más que en la Guerra del Pacífico. Sin embargo, los políticos entendieron que para conseguir la paz había que amnistiar a los dos lados. Nadie de esa época se le hubiese ocurrido escribir un artículo como nos tiene acostumbrado el investigador senior de la Fundación para el Progreso (FPP), el señor Rojas. ¡Qué van entender el par de conversos la mentalidad de los hombres del siglo XIX! Desde la Independencia cada vez que ha habido un conflicto interno, se ha resuelto con una amnistía general. Tanto que hablan de las batalla de las ideas. Las personas que trabajan para esa fundación son incapaces de ver una debilidad de la Izquierda. No me refiero achicar el Estado que también les duele. Si dejan a los militares libres de Punta Peuco y terminan las persecuciones judiciales, la Izquierda se queda sin enemigo, por así decirlo. Se les acaba el juego. Tampoco se les ocurre a la FPP darle el mismo beneficio que tuvieron los terroristas bajo los gobiernos de la ex Concertación.

   Con la nueva ley que quiere sacar Bachelet sobre la incitación al odio no van a prohibir van manifestaciones de la ideología comunista como ocurre en los países europeos y en Rusia. ¿Cómo la comunista Michelle se va apuñalar el corazón? Me asombra el hecho de que personas que no pertenecen a esa institución hayan podido tener acceso a lugares que están prohibidos para los estudiantes.

     El Mercurio de Santiago puso el siguiente titular por el lienzo: “El Che no puede quedar en la nostalgia sino como símbolo de lucha”. ¡Patético! Y pensar que el señor Edwards, dueño de ese diario en tiempos de la Unidad Popular se fue del país.

    Decir la verdad como dijo el escritor socialista inglés George Orwell se convierte en un acto revolucionario: "En una época de universal engaño, decir la verdad constituye un acto revolucionario". La diputada de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Loreto Letelier tuvo la valentía de decir que los pirómanos Rodrigo Rojas y Carmen Gloria Quintana que lanzaban bombas molotov durante el Gobierno Militar “fueron terroristas que se quemaron vivos”. Y agregó que les “explotaron bombas molotov que llevaban dentro de sus casacas” en una jornada de protestas en 1986. Por la Radio Agricultura escuché que el escritor Fernando Villegas había dicho que la trato recibió la diputada fue un femicidio político. Recuerden que esa expresión la acuñaron durante el primer gobierno de Michelle Bachelet. Primero, ningún militante, por ejemplo, Renovación Nacional jamás diría esa verdad por una red social. Segundo, que la diputada pertenece al partido que Bachelet quiso hundir a través del Servicio de Impuestos Internos conocido como el caso Penta.

   La diputada dijo la verdad sobre el Caso Quemados. El candidato de la derecha, José Antonio Kast también dijo la verdad. El único que se sumó al coro de la Izquierda fue nada menos el empresario Sebastián Piñera representante de la ex derecha: Piñera reprendió a la diputada y avalo la mentira. “Me pareció una muy imprudente e inadecuada declaración. Un tremendo error”. Agregó: “Ella dijo algo con lo cual estoy profundamente en desacuerdo”. Asimismo, ya que según el ex presidente de la República la justicia había fallado en contra los uniformados. La misma justicia prevaricadora que aplica prescripción a hechos terroristas que cometió la Izquierda en ese período como ocurrió, cuando las viudas de los guardas espaldas del general Augusto Pinochet se querellaron contra el terrorista confesó y actual diputado del Partido Comunista, Guillermo Teillier: “Que alguien ponga en duda eso me produce indignación”. Sebastián Piñera está dando la batalla de las ideas.

   Por último, alegro saber que el candidato José Antonio Kast manifestó que los chilenos tenemos derechos a defendernos usando armas, obviamente, inscritas. Por decir las siguientes palabras casi lo linchan: “La legítima defensa es parte del derecho chileno". Y “Yo si creo que las personas puedan comprar un arma tenerla inscrita y en su hogar". Si gracias a la reforma procesal penal que hizo la ex Concertación, los delincuentes hacen lo que quieren. La mayoría de los delincuentes son menores de edad. Según los ideólogos ex UP/DC, las personas menores de 18 años no saben distinguir entre el bien y el mal. Asimismo dijo Kast, "El delincuente lo va a pensar dos veces antes de entrar a una casa que tiene un arma". Con el sistema actual judicial, los delincuentes si son ultimados, luego se querellan contra la víctima. Recuerdo haber leído un pato malo asalto un bus del Transantiago o un taxi y el chófer le pego en la boca, con lo cual el maleante perdió un de los dientes. Después el chófer tuvo que pagarle la reposición de los dientes por orden la Justicia. El mundo al revés.

   En Chile hay una campaña por parte del Estado que se llama ‘Entrega tú arma en forma voluntaria’. Se supone que son las armas no inscritas. Aún así, me ha parecido extraño, pues tengo la impresión de que la Izquierda desea incluso requisar las armas que han cumplido con la ley. Hitler dijo: “Para conquistar una nación, primero desarma a los ciudadanos”. Por Youtube escuché a un profesor alemán que decía que en Alemania los únicos que pueden tener armas son los policías y las Fuerzas Armadas. Él afirmaba, además, que los norteamericanos al tener el derecho constitucional de tener armas se convierten en revolucionarios. Ese derecho es para proteger a los ciudadanos del gobierno.

   El escritor izquierdista, Javier Rebolledo , autor del libro A la sombra de los Cuervos: los cómplices pasivos de la dictadura le saco al candidato de la derecha varias cosas fuera de lugar, como por ejemplo por su cuenta twitter: “Los Kast tienen gran historia ligada a las armas. Con los nazis primero, luego en dictadura. Crímenes atroces”. Se nota que el intelectual no tiene idea de la historia reciente. Y sólo ve un lado de la moneda igual que Bachelet. Si él no condena los crímenes de los grupos terroristas Mir y FPMR brazo armado del Partido Comunista, que asesinó al senador Jaime Guzmán en democracia, significa que cómplice pasivo de esos asesinatos. Además, Rebolledo es autor de un libro llamado “El Mocito” que fue ampliamente divulgado por Tomás Mosciatti. Este autor le gusta ver la paja en el ojo ajeno, y no ver la tremenda viga que tiene la Izquierda chilena. Si él considera que los civiles son responsables de los llamados crímenes del gobierno militar, entonces yo puedo decir lo mismo, que la Izquierda chilena fue responsable de la muerte de los cien millones de personas que costo el comunismo como lo manifesté en unas cartas que envié en el diario La Tercera al momento de comenzar este blog. Después de todo, apoyaron y siguen apoyando la dictadura comunista cubana. Otro libro del autor es El despertar  de los cuervos que trata los servicios de inteligencia, según CNN Chile. Si hablan de servicios de inteligencia no pueden hablar de terrorismo de Estado. No creo ni Mosciatti ni Rebolledo sean capaz de hacer esa distinción.

   Para el próximo 11 de septiembre del 2018 tendré repetir lo de la Guerra Civil de 1891.