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28 de abril de 2018

Cuando decir la verdad se convierte en un acto revolucionario









 
   Se supone que Occidente ha aportado la libertad de conciencia que se traduce en la libertad de expresión. Sin embargo, desde hace bastante años hemos visto como la libertad expresión es amordazada por quienes se hacen llamar así mismos ‘progresistas’. Así llegamos a la corrección política donde grupos minoritarios establecen la pauta o el guion de lo que tiene que decirse sobre tal o cual asunto. Ahora bien, si alguien dice la verdad, es considerado un insulto porque afecto la sensibilidad del otro. Por consiguiente, ya no importa las razones, sino si mis palabras afectan al otro. Pues bien, el diputado Ignacio Urrutia del partido Unión Demócrata Independiente dijo la verdad del porte de un buque en el parlamento.

  Antes de entrar en detalle que hay decir que la ex presidente Michelle Bachelet a pocos día de terminar su mandato presentó un proyecto millonario para indemnizar ls supuestas víctimas de tortura y prisión política que se tradujo en el Informe Valech a costa de los contribuyentes.A Bachelet no le importa que no haya plata y que el país se haya endeudado.

    El diputado expreso las siguientes palabras : “es una excelente noticia que el gobierno haya retirado este proyecto (que entregaba una reposición económica a las víctimas de las violaciones a los DD.HH. durante la dictadura) que es nefasto. No es la única vez que se entregan estos beneficios, es como la décima vez que se entregan estos regalitos a gente que en el fondo fueron más que exiliados, fueron más que nada terroristas en el pasado. Así que en buena hora el gobierno retiró el aguinaldo que le querían entregar a esta gente y espero sinceramente que en el futuro no se presente nunca más un proyecto de esta naturaleza”. Casi me olvido, la oposición huyo en desbanda del hemiciclo de la Cámara Baja. Hacen leyes para molestar a las personas, por lo que está bien que ocurran estos incidentes.

   A los fracasados revolucionarios marxistas leninistas de la Unidad Popular y a los terroristas también fracasados del Mir, del Frente Lautaro y del FPMR les encanta posar como víctimas. Así tenemos, por ejemplo, que el ex mirista, ex parlamentario sueco y Yes Men de Sebastián Piñera, Mauricio Rojas cada 11 de septiembre chilenos sale con el cuento de que ellos fueron las víctimas, cuando en realidad eran los víctimarios, sin pronunciarse o condenar el terrorismo de los grupos chilenos. Desde los noventa con el sesgado Informe Rettig, el “relato” de la Izquierda chilena es que ellos son las víctimas. Ellos introdujeron la violencia, el odio y el terrorismo como arma política en democracia para acabar “con la burguesía y su aparato militar” tal cual señala las declaraciones del PS y del Mir a mediados de los sesenta, y así instalar una dictadura comunista.

     En realidad no me interesa su segunda declaración donde sostiene que cometió un error y que generalizó. La segunda afirmación no cuenta. Es como si se estimara más importante la declaración del ex presidente demócrata cristiano, Patricio Aylwin quien dijo en su última entrevista que él no apoyo la intervención militar, cuando sabemos que su sector dentro de la DC se puso en contacto con la Armada para sacar Allende, pues “prefería una dictadura parda a una roja”.

   Patética las declaraciones de los políticos de la ex derecha ‘Chile Vamos’ condenando los dichos del diputado. Gonzalo Blumen afirmó: “hieren profundamente el dolor y sufrimiento de miles de víctimas de violaciones a los derechos humanos y al dolor de sus familias, por eso no corresponde más que rechazarlas". El actual ministro de Justicia, el arrepentido Hernán Larraín dijo por su parte: "Quiero reiterar el profundo compromiso del presidente Sebastián Piñera con los derechos humanos. Es nuestra voluntad dar el mayor impulso, la mayor protección y promoción a los derechos humanos en Chile". Agregó "el compromiso con las violaciones a los derechos humanos ocurridos, para que estas nunca más vuelvan a ocurrir". En democracia, -la típica muletilla que usaba la ex presidente Michelle Bachelet- a los presos políticos militares del gulag de Punta Peuco se les ha violado los derechos humanos sistemáticamente al negarles la igualdad ante ley. No necesito escuchar a ‘experto’ en derechos humanos, ya sea la subsecretaría de esa área, ya sea el INDH y, por último, de un abogado de Izquierda. El arrepentido Larraín apoyó los indultos a los terroristas bajo la ex Concertación y ahora les niega el indulto humanitario a los militares luego que Piñera lo prometiera en campaña presidencial.

   Igualmente patética la comisión de ética de la cámara baja que desea sancionarlo pecuniariamente, quitándole parte del sueldo como si hubiese dicho un insulto o una ofensa.

    En otra oportunidad mostré que dos personas sostuvieron que el Informe Valech no se pudo haber realizado en el tiempo que la comisión se fijó: “El primero es de un lector que escribió: "Es decir, tuvieron un promedio superior a ¡95 casos diarios! En efecto, basta dividir 35.000 por 365 para obtener 95,89.Sin duda, tan laboriosas personas, no gozaron de domingos, festivos ni vacaciones, pues de otro modo habrían tenido que atender más de 100 casos de tortura diarios, como promedio". El historiador Gonzalo Vial Correa escribió algo parecido: “Si… hubiera examinado los 35.865 casos, la Comisión, que trabajó trece meses, habría tenido que estudiar entre 130 y 140 casos por día. (…) La mayoría de los casos descansa en el solo testimonio de la persona que se declara víctima." (“La Segunda”, 01.09.04). La comisión fue una burla a la justicia. Primero, basta la simple declaración de la persona sin ninguna prueba. Fuera del ámbito de la Justicia sería injuria, en la justicia sería perjurio. Segundo, el supuesto torturador no puede defenderse de la acusación. Es imposible que hayan atendido 100 casos al día. El Informe Valech es una gran mentira. Los abogados de Izquierda que defiende esa Informe son una charlatanes y mentirosos. El negocio de esa comisión fue garantizar privilegios en educación y salud a la parentela por tres generaciones, mientras Bachelet se llena la boca contra los privilegios”.

   Más aún, recuerdo que después la propia comisión pidió más tiempo. Según el Informe Valech se torturaron 30 mil personas. Luego los medios extranjeros repiten los cliché de la Izquierda sobre el Gobierno Militar, que hubo dos mil y tanto muertos desaparecidos y treinta mil personas torturas. La guinda de la torta es cuando califican de genocidio. Se les nota que no les interesa la historia de Chile, pues sabrían que en la Guerra Civil de 1891 murieron 10 mil chilenos más que en la Guerra del Pacífico y más que el último enfrentamiento civil de 1973.

   No sé cómo el colegio de abogados no sancionó a los abogados de derechos humanos de Izquierda, que defendían el Informe Valech, pues éste viola el debido proceso por así decirlo. Para la comisión bastaba solamente la simple declaración del supuesto torturado, sin ninguna prueba o evidencia que indicara el daño. Totalmente, unilateral. Por otra parte, los supuestos torturadores no podían defenderse, pues el nombre estos se sabría cincuenta años después. Ese es el sentido de justicia de los progresistas. Lo peor se los califica de ‘experto’. Esto son José Zalaquett, Miguel Amunátegui, abogado Luciano Fouillioux y Lucas Sierra, ex investigador del think tank liberal Centro Estudios Públicos. Según un ex bloguero, Sierra era un infiltrado de Izquierda.

 Según Sierra, la comisión se basó en el libro que escribió el general Manuel Contreras.
 Muy liberal acusar a alguien sin evidencia.

 Si es que mi memoria no falla, el abogado Amunátegui murió y fue militante de Renovación Nacional o Renegación Nacional.

 También me acordé que el abogado Luciano Fouillioux es el defensor del abusador de menores, monseñor Cristián Precht. Mi pregunto si el abogado empleara la misma vara que uso con el Informe Valech. Bastaría la simple declaración de los abusados para condenar al sacerdote de la Vicaría de la Solidaridad.

  Según la vicepresidente ejecutiva y ex funcionaria de la Vicaría de la Solidaría, María Sepúlveba Edwards manifestó en su oportunidad que nadie puede cuestionar dicha comisión: "hay que levantar el velo de sospecha sobre la Comisión" .

Sin embargo, pese a dos personas probaron que no podían atender la cantidad de personas, los think tanks de derecha se quedaron callados.

  El artículo 19 inciso número 3 de la Constitución de 1980 expropiada por Ricardo Lagos señala “Nadie podrá ser juzgado por comisiones especiales, sino por el tribunal que señalare la ley y que se hallare establecido por ésta con anterioridad a la perpetración del hecho”. Por ese inciso, cualquiera que estime el Estado de Derecho no tomará en serio ni el Informe Rettig, ni el Informe Valech. Recuérdese que la Policía de Investigaciones (PDI) que tiene una Brigada de Derechos Humanos basado en el primer Informe para perseguir a los militares ancianos en retiro, y no terroristas.

  La diputada Pamela Jiles del Frente Amplio aprovecho de su condición de mujer para pegarle al diputado Urrutia. Más tarde declaró la mitómana que ella fue torturada: “Lo que sentí fue comparable a cuando fui torturada”. A los zurdos chilenos les encanta posar como víctimas, cuando ellos introdujeron la violencia y el odio en la convivencia nacional hace más de cuarenta años. A ninguno les creo, ni siquiera al periodista Santiago Pavlovic, quien escribo una carta pública a la diputada Pamela Jiles, que posa perseguida polítca. Él menciona que a varios periodistas fueron torturados. Un Premio Nacional de Periodismo que fue galardonado en el último año del gobierno de Bachelet también dijo que fue torturado. Sin embargo, todos los ex revolucionarios de la ex Unidad Popular tiene amnesia o demencia senil que no se acuerdan de los torturas del régimen de Allende a sus opositores por Investigaciones. El grupo terrorista Mir en la UP secuestro y torturo al editor de Las Ultimas Noticias del Sur por un comentario que hizo en el diario sobre Mir, y finalmente, lo dejaron botado en la Universidad de Concepción.

   Lo bueno de la declaración de Urrutia que afloraron ciertas cosas. Así por las redes sociales que la hija del dirigente poblacional de la Unión Demócrata Independiente, Simón Yévenes asesinado por el Frente Patriótico Manuel Rodríguez en los ochenta, Jocelyn Yévenes sostuvo que el frentista Hugo Gómez Peña recibe ya una ‘pensión’. Y ahora con el proyecto que se rechazo iba recibir bono. Los terroristas reciben pensión, mientras a Agrupación de Detenidos Desaparecido abriga el deseo de quitarles a pensión a los presos militares de Punta Peuco. Asimismo se desprende del asesinato del dirigente de la UDI, que los terroristas no violan los derechos ni comenten crimines de les humano. Cuando la Izquierda chilena en complicidad y la aprobación con la ex derecha (Larraín y Blumel), se victimiza no queda otra cosa que reírse de estos fracasados revolucionarios y guerrilleros.

 Las palabras del escritor inglés George Orwell se ajustan al país: "En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario."

26 de septiembre de 2017

No somos iguales









   Los chilenos el 18 de septiembre pasado no celebraron su independencia, sino su lealtad al rey Fernando VII de España. En cambio no celebran su Segunda Independencia Nacional, cuando el 11 de septiembre de 1973, cayó el gobierno marxista de Salvador Allende, quienes nos querían llevar a una dictadura comunista. Después de todo, los partidarios de Allende –producto del lavado de cerebro- le han hecho creer que ellos jamás quisieron instalar el comunismo. Además, las reformas que la Izquierda llama despectivamente ‘neoliberales’ empezaron con el Gobierno Cívico Militar, antes que con Reagan en los Estados Unidos y la Dama de Hierro en Gran Bretaña. La primera derrota del comunismo internacional aconteció en Chile. Hasta ese momento era imparable gracias al apaciguamiento de los líderes de Occidente.

   Previo a esa fecha Bachelet estuvo en la presentación de un libro sobre los medios partidarios de la UP, que luego fueron clausurados por razones obvia, en la que dijo : "Esto nos ayuda a rememorar la manera en que todos sabíamos que el Golpe se acercaba, aunque muchos años después entenderíamos que acabar con la democracia chilena era, quizás, una decisión tomada desde el momento mismo en que el Congreso ratificó”. La Izquierda quería instalar una dictadura comunista tal como dice las declaraciones de Partido Socialista y el Mir en la segunda mitad de la década del sesenta. Agregó: "necesitamos conocer y reconocernos en esas historias para que el 'nunca más' sea una fuerza viva y operante en nuestra convivencia cotidiana”. El ‘nunca más’ no se refiere a condenar el terrorismo, pues los terroristas no violan los derechos humanos. La democracia que menciona Bachelet es que la describió el general Pinochet: “¡Que democracia se estaba rompiendo! Ése es un cuento que me traen aquí, al “apriete”. ¡Miren la tradición democrática que había! -dice con sorna-. El señor Allende hacía lo que quería: el Senado no era respetado. La Cámara de Diputados, tampoco. La Contraloría rechazaba los decretos y le mandaban decretos con insistencia. La Justicia…¡Los trataba de viejos tales por cuales! ¿A eso lo llama democracia? ¿Ésa es la democracia que les gusta? ¡A mi esa forma de democracia no me gusta! Palabra de Honor”. Además, la llamaban despectivamente ‘burguesa’. Por eso, apoyan a Maduro.

   Los chilenos todavía no valoran en la real magnitud el esfuerzo titánico que hicieron los cuatro de la Junta que nos liberó de una dictadura comunista. Y del esfuerzo posterior a la caída de Allende de levantar el país desde las cenizas literalmente. Fuimos afortunados al tener al almirante Tobirio Merino Castro y al general Augusto Pinochet, cosa que los venezolanos no tienen. El almirante tenía un plan económico antes que la UP arruinara la nación conocido como “El Ladrillo”. La oposición al gobierno marxista agrupada por el Partido Nacional y la Democracia Cristiana no tenía ningún plan. La oposición a Maduro carece un plan para enmendar el país.

     Asimismo, se celebraron el 19 de septiembre la Parada Militar por las Glorias del Ejército de Chile. Debo confesar que no veo el desfile. Sin embargo, escuché que el encargado de hablar decía algo así que el Ejército estaba comprometido por el país. Entonces, me acordé que los militares presos en el campo de exterminio Punta Peuco se habían comprometido defender el país. Y lo hicieron con creces. Por eso, el país está en deuda con ellos.

   Los venezolanos están tan perdidos que vienen a buscar apoyo, en quienes se sienten orgullos de la Unidad Popular. Recordemos que tanto la Fundación Allende como una RadioChile, Hugo Chávez fue el continuador de las políticas fracasadas de la UP. En efecto, antes del 11 de septiembre supimos que la comunista y no médico Michelle Bachelet junto con el ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz recibió a la madre del Leopoldo López, Antonieta Mendoza. La madre expresó estas palabras sobre la Presidenta, la cual revela la ignorancia : "La presidenta Bachelet es un símbolo mundial de la defensa de los derechos humanos. Desde el primer momento que entré a su oficina sentí una gran empatía con el caso de los presos venezolanos a quienes yo represento como madre de Leopoldo López". Primero, revela que no saben que el padre de Bachelet estuvo a cargo de JAP (Juntas de Abastecimiento y Control de Precios), o sea, de someter a la población civil por el estómago. Lo mismo que ha hecho los gobiernos de la Revolución Bolivariana. Dicho sea de paso, cuando el escritor chilenos Roberto Ampuero comparo injustamente la dictadura cubana con el Gobierno Cívico Militar chileno, se le olvido que las JAP de la Unidad Popular fueron copias del sistema comunista de la isla-cárcel. Segundo, que ella perteneció al grupo terrorista FPMR y obviamente sentía simpatía por el Mir. Tercero, que ella se exilió en la Alemania Comunista o ex RDA. Cuarto, ¿Cómo es que aún no se enteran del saludo al sistema comunista cubano, luego que falleciera el dictador Fidel Castro: "Fue un líder por la dignidad y la justicia social"? ¿Dónde está empatía por los miles de muertos de la dictadura cubana? Bachelet jamás a ha perdido perdón por los crímenes del terrorismo chileno. Quinto, el actual ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz en juventud fue el supervisor nacional de los Almacenes del Pueblo de la UP, aun cuando recibió dos años antes una beca de las Naciones Unidad para estudiar en USA. No aprendió nada de los norteamericanos.

   Palabras de Heraldo Muñoz me desconcierta, pues hasta hace poco el gobierno chileno consideraba que había una democracia, por cierto, no liberal: "el restablecimiento del orden democrático en Venezuela por una vía negociada, pacífica, pero al mismo tiempo creíble y efectiva". El chileno y ex secretario de la OEA, el socialista José Miguel Insulza no apoyo a Chávez y su democracia avanzada.     Tanto Bachelet como Muñoz no le contaron a la afligida madre que lo que está ocurriendo en Venezuela, Chile lo tuvo por tres años. La política económica es idéntica a la de la Unidad Popular. Lo que Lenin llamaba la ‘economía de guerra’.

   Hace poco había visto un artículo sobre el argentino Ernesto ‘Che’ Guevara titulado El Fraude de Guevara. A la Izquierda le encanta inventarse mitos. El día de mañana tendrá que desenmascarar a Salvador Allende y Michelle Bachelet, pues ambos son un fraude.

   En estos 26 años, la Izquierda ha dicho cada disparate para justificar el fracaso de la Unidad Popular como por ejemplo, que el causante del golpe fue el escudo nacional, pues nuestro emblema patrio tiene la frase: “Por la Razón o la Fuerza”. Recuerdo haber visto un libro a modo de diálogo entre varios intelectuales reconocidos como el fallecido filósofo Humberto Giannini y el filósofo Martín Hopenhayn, quienes culpaban al escudo y, por cierto, repetían cosas de Izquierda, había que juzgar a los militares en el primer Gobierno de la Concertación por los Derechos Humanos, como si nunca hubiese existido el terrorismo. Otra explicación que recuerdo haber leído o escuchado, es que los militares chilenos estaba sedientos de entrar en acción desde la Guerra del Pacífico. Todos los intelectuales de Izquierda obvian el hecho de que fue Salvador Allende que metió a los militares en la política. Ahí está general Prats como ministro de Interior, no como militar retirado, ahí está el gabinete militar que puso, los cuales después renunciaron. El padre de Bachelet cargo de las JAP. Tanto Prats como Bachelet partidarios de la reformas de la UP.

   Antes de que llegara el 11 de septiembre, la candidata a la presidencia por la Democracia Cristiano, Carolina Goic nos mostró de qué lado está su partido, no por la justicia y la verdad, sino por ‘No perdón ni olvido En efecto, ella acuso a las Fuerzas Armadas : “Hay que romper los pactos de silencio”. Tiene en la cárcel a los militares asignados a la DINA y la CNI, y siguen con el cuento. Murió el general. En realidad, el pacto de silencio lo tiene la Izquierda, ya sea el hecho de no contar la verdad histórica, de los cuales los únicos responsables son ellos, ya sea ocultando la verdad de los detenidos desaparecidos, los cuales están muertos y otros vivos. Por cierto antes de que llegara el 11 de septiembre círculo en las redes sociales de personas ligadas a la ‘Familia Militar’, que tres detenidos desaparecidos están vivos. Uno vive en el Perú. Hay ser un tarado para tomarse en serio sesgado el Informe Rettig.

   Asimismo, no hay que olvidar que la actual candidata del Frente Amplio, Beatriz Sánchez dijo en una entrevista a la revista Paula que Allende fue totalitario. La periodista le pregunta: “¿Te sientes cómoda con el modelo de Salvador Allende?”. Ella le responde: “No es lo mismo porque estamos en otro contexto. Yo prefiero un estado que no sea totalitario porque no creo en un estado totalitario, pero sí en uno robusto, que pueda emprender y mover la economía si no la mueve el privado”. Esas palabras las dijo en julio que provocaron la ira del gobierno de Bachelet, y luego relucto: “Comparto sueño de Allende de justicia con democracia y libertad, lejos de totalitarismo con q hoy y ayer caricaturizan a transformadores”. Supongo que está pesando en Lenin, Trosky, Stalin, Mao, Honecker, Fidel Castro y el dictador Tito, entre otros. Luego agregó: “He dicho que Allende es inspirador para nuestros desafíos”.

   En otro sitio había leído que previo al 11 de septiembre el hijo vago de Orlando Letelier, el senador Felipe Letelier quería abrir el secreto del Informe Valech sobre tortura. Todo sea para continuar con odiosidad y mantener el negocio millonarios de los derechos humanos. Puedo probar que dos personas pensaron lo mismo, cuando la comisión hubo terminado su trabajo. El primero es de un lector que escribió: "Es decir, tuvieron un promedio superior a ¡95 casos diarios! En efecto, basta dividir 35.000 por 365 para obtener 95,89.Sin duda, tan laboriosas personas, no gozaron de domingos, festivos ni vacaciones, pues de otro modo habrían tenido que atender más de 100 casos de tortura diarios, como promedio". El historiador Gonzalo Vial Correa escribió algo parecido: “Si… hubiera examinado los 35.865 casos, la Comisión, que trabajó trece meses, habría tenido que estudiar entre 130 y 140 casos por día. (…) La mayoría de los casos descansa en el solo testimonio de la persona que se declara víctima." (“La Segunda”, 01.09.04). La comisión fue una burla a la justicia. Primero, basta la simple declaración de la persona sin ninguna prueba. Fuera del ámbito de la Justicia sería injuria, en la justicia sería perjurio. Segundo, el supuesto torturador no puede defenderse de la acusación. Es imposible que hayan atendido 100 casos al día. El Informe Valech es una gran mentira. Los abogados de Izquierda que defiende esa Informe son una charlatanes y mentirosos. El negocio de esa comisión fue garantizar privilegios en educación y salud a la parentela por tres generaciones, mientras Bachelet se llena la boca contra los privilegios.

   Mucho antes de la celebración de nuestra Segunda Independencia, la madre Michelle Bachelet, Ángela Jeria dijo lo siguiente a raíz de que el juez o ministro de la Corte, Mario Carroza declaró sacar del Penal de Punta Peuco al coronel de la Fuerza Área, Edgar Ceballos en estado de demencia senil y sobreseyó el caso de la muerte del general Bachelet: “todo lo que me pasó a mí fueron actos de deshumanidad, pero pienso que no tengo por qué tenerlos yo, eso es lo que sí rescaté siempre. No somos iguales”. El padre del presidente de la República no murió por torturas. ¿Los mil días del gobierno marxista fueron ejemplos de humanidad? Hace tiempo la madre de Bachelet provoco una polémica al decir que ella no sabía que en la ex RDA se torturaba. Ni Ángela Jeria ni Michelle se enteraron de la existencia del Muro de Berlín.

   Estoy de acuerdo en punto con Ángela Jeria: “No somos iguales”. Ser de Izquierda significa ser matón y no creer en la igualdad como dicen. La Izquierda chilena instaló el odio y la división en la convivencia nacional que continúan hasta nuestros días. La Izquierda quiso instalar una dictadura comunista y totalitaria, y en respuesta tuvo un gobierno autoritario. Ella llevo al país al borde de una guerra civil y al despeñadero. La Izquierda criminal y genocida no pide perdón por los asesinatos y atentados que cometió los grupos terroristas Mir, Frente Lautaro y el FPMR. La Izquierda cometió tortura y flagelación durante la UP. La Izquierda quiso esclavizar en ese gobierno a través del estómago. La Izquierda es psicópata y sociópata. Basta ver la falta de empatía que tienen ante los ancianos presos en Punta Peuco, que le niegan los derechos que tuvieron los terroristas. Véase Ley de Amnistía, indulto y derechos carcelarios. La Izquierda sociópata en la UP quería que murieran un millón de chilenos y quería exterminar a ochocientos mil bolicheros, o bien acabar con “la burguesía y su aparato militar”. La Izquierda habla de democracia, más apoya el sistema cubano, venezolano y norcoreano. La Izquierda le encanta la violencia. En respuesta, nosotros usamos la fuerza. La gente de derecha es tranquila, laboriosa y trabajadora, mientras la Izquierda sale a la calle a crear falso descontento. La Izquierda destruye la civilización y las naciones. No se puede ser de Izquierda y ser civilizado. Ser de Izquierda significa joder al otro.

    La Izquierda es como los musulmanes y la sharia. Por tanto, no somos iguales.

19 de agosto de 2015

Ni Verdad ni Reconciliación Parte II







 La defensa que han hecho los abogados de derechos humanos sobre el Informe Valech “Prisión Política y Tortura ” carece totalmente de fundamento, al querer ocultar los supuestos victimarios o torturadores y de las víctimas. Lo que sostiene el abogado José Zalaquett , la ex vicepresidente ejecutiva de la Comisión Valech, María Luisa Sepúlveda y Luciano Foullioux se basan en arbitrariedades.

 Unas palabras típicas de Bachelet “es que no habrá reconciliación sin verdad y sin justicia”. Si fuese por la Verdad, no estarían mintiendo sobre Allende y sobre los derechos humanos, y si es por la Justicia estarían respetando las leyes. Desde luego que las víctimas del terrorismo del Mir y de FPMR se les realizo una injusticia al indultar a los terroristas.


 La señora Sepúlveda en tiempos de la Unidad Popular no se preocupaba de los derechos humanos, aun cuando consta que se violaron, ni mucho menos los actos terroristas del Mir, que eran apoyados por el gobierno. Recién en 1974 entró al Comité Pro Paz, que luego dio origen a la Vicaría de la Solidaridad. Tampoco se inmuto por las 15 toneladas de armas que introdujo Allende que mostraba la televisión en esa época. Según ella, cuestionar el Informe Valech es un pecado : "hay que levantar el velo de sospecha sobre la Comisión". Nadie puede cuestionar. Los miembros de esa Comisión dice lo mismo, hay que proteger a las supuestas víctimas: "lo que se que trató de hacer fue recibir los testimonios de las víctimas que querían dejar registro de los abusos. Muchas de ellas pidieron reserva y en la entrevista se les garantizó eso”. Ricardo Lagos dijo que se supo las mentiras de las torturas: "Gracias a él se conoce la verdad sobre las torturas".

 La Izquierda quiere omitir que el gobierno de Allende cometió flagelación y tortura, tal como la señala el Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973. Ese es el anteayer que no le gusta recordar al faraón Ricardo Lagos.


 El abogado de derechos humanos Zalaquett afirma sobre el Informe Valech: “Es importante aclarar una cosa. Esta confidencialidad no se estableció para tapar información sino que para proteger a las personas. Había muchas abuelas que decían ‘yo no quiero que mi nieta sepa que yo fui violada’”. El propósito fue no dejar en vergüenza a las supuestas víctimas. Aún así resulta injusto a la otra parte que lo acusen, sin ningún fundamento, sólo porque alguien difamo. A principios de los noventa se ocurrió el rumor de que los militares, luego de la caída de Allende, a las mujeres de Izquierda les habían metido una rata en la vagina. En esa misma época el canal argentino Infinito transmitía un documental, obviamente, con el punto de vista de la Izquierda, en que aparecía una mujer diciendo: “Jamás imagine que los militares se comportaran así”. Esas mujeres, cuando estaba la Revolución marxista de Allende nunca criticaron los delitos del Mir y otros grupos, los cuales violaron a varias dueñas de fundos, ni menos la famosa tonada ‘Las momias al colchón, los momios al paredón’ del grupo terrorista Mir. Hasta las feministas cierran la boca por ‘las momias al colchón’.Ni siquiera la la Fundación Chile Transparente de Izquierda criticó la falta de transparencia, que ahora la preside el ex Contralor Ramiro Mendoza. Se van revelar los nombres dentro 50 años más.


  En principio las personas nombradas como supuestos torturados no pueden defenderse. Hay que repetirlo. Según Zalaquett la justicia sabe el nombre de los victimarios. Así es como a la Izquierda le gusta pelear, sin que nuestro sector pueda replicar. Tanto el "Informe Valech" como el "Informe Rettig" vulneran un artículo de la Constitución que prohíbe comisiones que se apropien de las funciones que le compete a la Justicia. Cualquiera sociedad civilizada sabe que una persona si se siente ofendida por otra, por así decirlo, puede reclamar ante un tercero. Esa es la base de la justicia. Y si la acusación no tiene base, entonces la otra parte puede dejar las cosas como están o querellarse contra quien lo injurio o daño. La Izquierda chilena pasa a llevar ese principio.

 Un lector señalo hace tiempo que es imposible que la Comisión en el plazo que se estableció, hubiese podido entrevistar y chequear a las 30.000 víctimas de tortura, pues sus declaraciones son tan falsas como el falso título de médico que tiene Michelle Bachelet. Tal falso como la declaración socialista Osvaldo Andrade, quien dijeron Krassnoff lo había torturado, cuando lo salvo su profesor, Jaime Guzmán, quien fue luego asesinado en 1990. Igualmente, las mentiras de la mirista e ideóloga del Museo de la Memoria, la cuica Marcia Scantlebury, quien también acuso al militar que derrotó al terrorista del Mir, Miguel Enríquez en calle Santa Fe. O las declaraciones del terrorista confeso el diputado comunista Guillermo Teillier, quien dijo en una entrevista en La Tercera que fue torturado después del 11 de septiembre y luego años más tarde como terrorista. El principal cabecilla del FPMR fue dejado en libertad.

 Y si la Izquierda no quiso, por ejemplo, usar la nueva Reforma Procesal Penal para esos casos, es que se basan en puras mentiras, que serían públicas. Por eso, tanto secretismo. Usando el sistema antiguo de justicia han condenado alguno por tortura con testigos falsos, en que el juez simpatiza con el terrorista o partidario de la UP. Pues bien, a principios de este año, el oficialismo quiso darse un festín con el caso Penta hasta que se supo lo de la nuera de Bachelet y que los políticos de la DC/UP se financiaban con el dinero del yerno del general de Pinochet de la empresa Soquimich, por un lado, y por otro, querían ver tras las rejas al ex alcalde de Providencia y coronel Cristián Labbé, a quien lo acusaron de tortura. La acusación contra el militar resulto falsa, por lo que el oficial de Ejército anuncio No estoy dispuesto a seguir escuchando estos montajes, estas falsedades y en consecuencia vamos a interponer ahora querellas criminales por falso testimonio”. Para encerrar a los militares en Punta Peuco, la Izquierda ha cometido perjurio, lo que es un delito.

 En vista que la difamación, el perjurio es un deporte de la Izquierda en los tribunales, estaba pensando, mientras escribo este post, que sería bueno que volviese algo parecido a las justas medievales. En la serie The Hollow Crown basada en las obras de William Shakespeare, hay una escena en que dos nobles emparentados con el Rey Ricardo II, uno se queja porque el otro noble lo insulto. Ya que la otra parte no quiso disculparse, se fueron a justas. Lo mismo se describe en la novela Ivanhoe, donde un cabello cristiano salva a una judía.

 Según el abogado José Zalaquett, atentado a Pinochet no es delito de lesa humanidad: “En una guerra, en un acto bélico, es permitido dirigirse contra las fuerzas adversarias. Yo no estoy intentando justificar desde el punto de vista moral lo que hizo Teillier o la gente del Frente Patriótico, porque para la justificación moral se requiere que no haya otra alternativa y a mí me parece que había una alternativa política como se terminó demostrando con el plebiscito, pero desde el punto de vista legal no es un crimen contra la humanidad, porque se requieren tres requisitos: un ataque sistemático o masivo contra la población civil, un hecho determinado entre una lista de hechos, entre los cuales está el homicidio, y también un conocimiento de dicho ataque por parte de las personas que lo planificaron, que también concurre, pero falta que sea parte de un ataque generalizado contra la población civil”. En cambio, si son crímenes contra la humanidad matar a terroristas. Cuando las viudas de los escoltas se querellaron en la Justicia, en seguida los abogados de derechos de izquierda levantaron la voz, porque según ellos, estaban empatando. Los terroristas matan, no es una violación a los derechos humanos. Obviamente, sí los militares. El señor Zalaquett, después del 11 termino en un centro de detención. Creo que Tejas Verdes. No es una buena persona. Habla de ‘guerra’ en términos de los terroristas contra el Gobierno Militar. Lo está justificando. En cambio, no sr justifica que las Fuerzas Armadas ante el ataque terrorista, acaben con éstos últimos. Este abogado junto con el resto del progresismo y la ex derecha le rindieron un homenaje a Mandela. Fue un pose publicitaria para quedar bien con sus miserables conciencias, si es que tiene una.

 El líder rusa Boris Yelsin frente a la Duma comunista pidió "rehabilitación política" en 1989. Después de la muerte del dictador comunista, José Stalin una palabra frecuente que se escucho fue rehabilitación a diversas personas que sufrieron las purgas, ya sea escritores, políticos, militares, científicos y gente común y corriente, y otras que fueron juzgadas injustamente por ser enemigos del Estado Comunista desde la Revolución Rusa. Así se rehabilito al zar de Rusia, Nicolás II y su familia como también a miembros de la aristocracia y del clero. Un medio español informa : “La Fiscalía de Rusia informó el martes de que en los últimos trece años ha rehabilitado a 649.732 personas, víctimas de la represión política durante el régimen comunista en la desaparecida Unión Soviética”. Los militares como las víctimas de la ex URSS han sufrido “los abusos y las arbitrariedades cometidos por la dirección estalinista en nombre de la revolución, del Partido Comunista”. En vez de ese partido la alianza DC/UP/PC.

  En el día de mañana los militares condenados en Punta Peuco tendrán que ser rehabilitados por sus respectivas instituciones militares dándoles los honores que les niegan cuando mueren como por el Congreso Nacional por haber atentado contra el principio de igualdad ante la ley y por abuso de poder. Hay que recordar el nefasto político de la ex derecha, Pablo Longueira- siempre dispuesto a colaborar con la ex Concertación del ‘Ni perdón ni olvido’-, cuando fue el Informe Valech, una de las cosas que aprobaron fue que a las personas de Izquierda vinculadas con el terrorismo se les borrada su prontuario criminal. Todo por la reconciliación, en cambio, a los militares se les estigmatiza de ‘violadores a los derechos humanos’. Los terroristas no comenten ese tipo de delito, aunque quemen dos ancianos en su casa, o lancen bombas molotov a carabineros y maten a sangre fría a civiles y militares.

16 de julio de 2012

Sin Inteligencia Política



 Está más claro que el agua, que la derecha chilena si hubiese tenido algo de olfato político o inteligencia política en estos veintidós años, no hubiese practicado el apaciguamiento con la izquierda. Cree que cediendo a las extorsiones de ésta, ella se va a quedar tranquila. La primera señal que dieron fue, pues, al haber aprobado que se erigiese la estatua de Salvador Allende al frente de La Moneda, como un gesto de buena voluntad. En segundo lugar, está el haber permitido la reinterpretación de la Ley de Amnistía de 1978, con lo cual tiro por la borda la defensa del Estado de Derecho. Sin disparar un tiro, la Izquierda torció el derecho. El actual ministro de Educación, Harald Beyer enfatizaba en una columna en ‘El Mercurio’ que lo diferencia la Izquierda y la Derecha es que la primera se fija en la igualdad económica y la segunda por la igualdad ante ley basados en el Estado de Derecho o Rule of Law. Con todo, Beyer ha escrito de la igualdad como le gusta a la Derecha, simplemente, para llenar su Currículum Vitae, ya que uno de los exponentes de la ‘derecha liberal’ nunca ha defendido la prescripción o la Amnistía.


Antes de que se hablase de diversas derechas, acuñe la expresión ‘la derecha churchiliana’ y la ‘derecha chamberliana’. 

 Otro ejemplo de apaciguamiento, es que los políticos de derecha han sido incapaces de explicar porqué se llegó al Gobierno Militar, cayendo en las frases típicas de la izquierda: ’Todos somos culpables’ o ‘quiebre institucional’, de ese modo eximir a los ex partidarios de la Unidad Popular de su intento totalitario. Con ello, le han dado en bandeja para que la Izquierda tergiverse la historia. La izquierda se puso fuera del Derecho al optar la vía armada y desechar la democracia liberal. Rompió el pacto. Sin embargo, a la hora de los ‘quiubos’ o de dar cuenta, ellos son las víctimas que aspiraba a ser victimarios. 

 El apaciguamiento también lo vemos, cuando los ‘hombres buenos’ de la Derecha han participando en cuanta Comisión se les ocurra, ya sea Rettig, ya sea Valech para denunciar ‘las violaciones sistemáticas de de los derechos humanos’ ocurridas bajo el Gobierno Militar, cuyo único propósito es blanquear a la Izquierda. ¡Que seriedad puede tener esos Informes, cuando uno de sus miembros, como el abogado José Zalaquett afirma por la radio, que los militares violan los derechos humanos, y los terroristas, no! Hace poco en ‘El Mercurio’ apareció un nota titulada "El frustrado acuerdo político que buscó sellar la reconciliación" a propósito del debate originado por el Museo de la Memoria, en la cuenta que el abogado de Renovación Nacional y ex integrante de la Comisión Valech, Miguel Luis Amunátegui intentó llegar a un acuerdo basado en el contexto para explicar los sucesos de los últimos cincuenta años. El escrito que cita el diario cae en los lugares comunes de la izquierda, no obstante, lo redactó Amunátegui: "Entre estos sectores políticos en los que hemos militado, estuvo la violencia política postulada como método de lucha con su grave secuela de sufrimientos y la falta de respeto por las minorías a las que se les negó su derecho a aportar con sus propias visiones, lo que condujo a todos a desconfiar de la vía democrática para resolver el desencuentro". La izquierda que hoy por hoy justifica la violencia por la desigualdad e inventó la expresión ‘violencia política’ para blanquear la vía armada, que ellos libremente eligieron. Según la nota, la propuesta fue rechaza por la bancada militar del senado de la época. El Informe Valech fue refutado por una celebre carta: "Es decir, tuvieron un promedio superior a ¡95 casos diarios! En efecto, basta dividir 35.000 por 365 para obtener 95,89.Sin duda, tan laboriosas personas, no gozaron de domingos, festivos ni vacaciones, pues de otro modo habrían tenido que atender más de 100 casos de tortura diarios, como promedio". La falta de seriedad del Informe,además, salió a la luz con los falsos torturados. De más está decir el error que cometió al aprobar el Instituto Nacional de los Derecho Humanos, que solamente juzga a los agentes del Estado en un determinado período de la historia, y no a los terroristas. Si el día de mañana aparece otro ‘Che’ que desee incendiar el país y que lo haga, posteriormente, no se lo podrá juzgar; aun cuando haya corrido bastante sangre y todos sepan quién es el culpable. Otro error y apaciguamiento, es el haber aprobado el ingreso de Chile al Tribunal Penal Internacional, que al igual que Instituto no juzga guerrilleros.


Otros actos que han llevado al apaciguamiento, es el hecho de confundir a los electores de la derecha, partiendo con la propuesta de Lavín declararse "Soy bacheletista-aliancista" en el 2007. Uno de los portavoces de ese engendro político fue, pues, el empresario y conductor de la televisión, Vasco Moulian. Igualmente, quien se sumo a esa confusión fue el actual ministro de Economía, Pablo Longueira, definiéndose: "A lo mejor voy a ser el segundo bacheletista-aliancista". En ese momento, la política se convirtió en un payaseo. O se confundió la substancia del accidente. En aquel entonces, senador Andrés Allamand criticó la propuesta de Lavín: “Claramente las declaraciones de Lavín y Longueira generan una enorme confusión política. En democracia el objetivo de la oposición es reemplazar al Gobierno, y no cohabitar con él”. Que dirá Allamand ahora que el Gobierno elegido por los votos de la derecha, ha hecho suyo el programa de Gobierno de la Concertación, y en el caso de los militares presos ha sido más duro.


Asimismo, está más claro que el agua que el hecho de que existan think tank o centros de estudios, no es corolario de que surjan pensadores en dichos nichos o que los políticos del mismo lado sigan los consejos de éstos. Basta ver el V Gobierno de la Concertación presidido por Sebastián Piñera. Quizás de los blogueros surjan pensadores que tanto necesita la Derecha. 

 Ya sea en el debate en torno al Museo de la Memoria, ya sea sobre los derechos humanos, la derecha ha cedido una y otra vez a las demandas de la izquierda. Más aún, no se ha salido del marco teórico de los progresistas. Solamente, los militares violan los derechos humanos, y no los terroristas. Aunque la Izquierda sabe que ellos usaron la vía armada asesinando a personas, ora militares, ora civiles impunemente, torturaron y flagelaron antes del pronunciamiento militar como violaron sistemáticamente los derechos humanos bajo el Gobierno de la Unidad Popular, se ha quedado en el imaginario colectivo de tanto repetir que únicamente, ‘se violaron sistemáticamente los derechos humanos’ bajo el Gobierno Militar’. Lo primero es cierto, lo segundo es falso. 

 Luego están las diversas instancias en que la Derecha ha realizado un ‘mea culpa’, cuando los que debieran pedir perdón son los políticos de la Izquierda. Desde el que hizo Lavín años atrás, hasta el más reciente en el mismo día en que se presentó el documental ‘Pinochet’, mientras a pocas cuadras de la Casa de Gobierno les pegaban a las abuelas de derecha los grupos de derechos humanos, sin que aquél se querellará por violarle los derechos humanos a las personas que fueron a ver el Documental. Está la mea culpa de Lavín, Chadwinck y otros siguen creyendo que apaciguarían al demonio. El portavoz del Gobierno de Piñera, Andrés Chadwick dijo mientras la izquierda usaba la violencia y el odio en los alrededores del Teatro Caupolicán: "yo creo, en lo personal y mirando las situaciones del pasado, que debiéramos no continuar con homenajes, en relación a los actores del pasado. Eso nos genera divisiones, no creo que sea necesario un homenaje ni a Pinochet ni a situaciones del pasado". Una vez más, son los pacíficos derechistas los que provocan divisiones y no es la izquierda con su Museo u otro documental que los beneficie a ellos, como ‘El mocito’. Recientemente, hubo un homenaje a Salvador Allende a raíz de su natalicio donde invitaron a los Demócrata Cristianos y apareció la hija del ex presidente diciendo unas palabras por el canal del Congreso. No hubo ‘funa’ ni lloriqueos que denunciaran que tal acto provoca divisiones. El único político en la Izquierda que ha realizado mea culpa fue el ex comunista, Luis Guastavino . Por cierto, ese acto personal no cayó bien en la Concertación.


¡Que declaración más apaciguadora hizo el alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett antes del Documental!: “Creo que no se debiera llevar a cabo homenaje a Pinochet”. Y después del Documental  dijo: “Yo siempre dije, cuando me entrevistaron, entre jueves y viernes de la semana, que este acto iba a terminar mal y, por lo tanto, yo preferiría un acto que mirara hacia adelante”. Eso equivale a ‘nos rendimos’. Si hay que mirar hacia adelante, ¿Por qué no envía una carta a un diario criticando el Museo de la Memoria, el cual quiere que los chilenos nos quedemos pegados a un cierto período de la historia y los documentales de la izquierda? Y agrego: “Yo respeto todas las sensibilidades que en democracia se expresan, tanto quienes organizan actos como este como quienes se sienten pasados a llevar por los actos de atropellos a los derechos humanos. Sin embargo, se veía venir que iban a haber actos como estos, por eso yo no lo habría hecho. Siempre dije que no era conveniente hacerlo, pero no dependía de mí”. La izquierda como mostré en el post anterior, puede realizar cualquier tipo de homenaje y la derecha no dice nada. La presentación del documental ‘Pinochet’ no fue un homenaje. Fue un acto privado como la nueva edición del libro de Krassnoff. Finalmente, el edil de la comuna de Santiago concluyó: "no era conveniente, era imprudente hacer este acto, digamos, frente a la opinión pública, un acto conocido, en Santiago, en un lugar tan emblemático, creo que todos sabíamos lo que iba a pasar". La Izquierda es la que desune, mas para el alcalde la culpa la tienen los documentalistas. Se desprende de sus palabras, que los organizadores de la presentación de documental ‘Pinochet’ fueron los responsables de los desórdenes y pérdidas millonarias que ocasionaron los grupos de derechos humanos. La expresión ‘no es conveniente’ o ‘imprudente’, me recuerda la expresión de la llamada derecha ‘liberal’ o socialista, que siempre postergaba el tema de los militares presos, antes del indulto nacional, diciendo: ‘No es el momento’.
 

Otro que cayó en las mentiras de la Izquierda, en esa oportunidad fue el pre candidato oficialista, el ministro Laurence Golborne : "Aquí tenemos que tener tolerancia todos y en definitiva no caer en la violencia que tanto repudiamos precisamente por un régimen que abusó y usó eso como un elemento de represión". Parece que en Chile no hubo grupos armados, por lo que se desprenden de sus palabras.

 Un libro que siempre recomienda el ex parlamentario y escritor, Hermógenes Pérez de Arce es "Desde las Cenizas, Vida, Muerte y Transfiguración de la Democracia en Chile 1833 - 1988”, del periodista norteamericano James R. Whelan. La historia de Chile que él escribió equivale a la Encina. Desmitifica varios mitos que hasta hoy día la Izquierda repite. Antes de seguir. ¿se les ocurre quién fue el empresario que le ayudó a Whelan terminar su obra? Nada menos que Alfonso Márquez de la Plata, a quien los grupos de derechos humanos casi lo linchan, después del avant premier del Documental. En uno de los capítulos, el periodista cita al asesinado senador Jaime Guzmán, a quien muchos intelectuales, ya se la ‘derecha liberal’ como Renato Gazmuri y ‘la Nueva Derecha’ como Gonzalo Bustamante le tienen envidia. Guzmán da las razones de por qué fracaso la vieja derecha. La cita está vigente, después del último gobierno de derecha del siglo pasado: "La Derecha estuvo ciega porque carecía de inteligencia política. Se juntó a la cacofonía de la demagogia, compitiendo con los partidos de Izquierda, porque creía que esa la mejor forma de afianzarse en el poder. A fin de cuentas, terminaron repudiando hasta el mismo Alessandri”.