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7 de febrero de 2019

Nicolás Maduro es el Salvador Allende venezolano






 
     Ante la autoproclamación del socialista, Juan Guaidó como presidente de la nación venezolana, el dictador Nicolás Maduro se comparó con Salvador Allende : “Chile… la hermosa Chile de la Unidad Popular, del gran Salvador Allende, presidente mártir de los pueblos de América”.

   A Nicolás Maduro le piden que renuncie igual que la oposición a Allende.

    Ahora bien, esa comparación irritó a la izquierda chilena como a la escritora Isabel Allende. Fue considerado como abuso y aprovechamiento. Naturalmente, a los diversos personajes de ese sector que han pasado por la política mintieron para variar. Carecen de honestidad intelectual. Por eso, no les gusta verdad. Y por esa misma razón, prefieren imponer una narrativa falsa o una “verdad oficial”, que lo que menos tiene es de una verdad.

   Cualquiera comparación del régimen chavista venezolano con el Gobierno Cívico Militar que gobernó el país entre 1973 y 1990, carece de todo fundamento, pues una de las razones de la intervención militar chileno, es que los chilenos estábamos igual que los venezolanos, tanto en términos económicos como político. La única diferencia es que Allende nunca pudo comprarse a los militares, a pesar de que el Mapu y el grupo terroristas Mir se infiltraron en las Fuerzas Armadas.

      Cuando vinieron las esposas de los dirigentes socialistas venezolanos Leopoldo López y Antonio Ledezma a Chile, ni Ricardo Lagos, ni Sebastián Piñera se les ocurrió decir, que los chilenos ya vivieron en carne propia el comunismo allendista durante tres años lo que los venezolanos han llevado 20 años. Tampoco dijo nada al respecto el novelista y poeta culposo, Arturo Fontaine Talavera, que las recibió en el Museo de la Memoria dedicado a los terroristas. ¡Que hayan venido a pedirle ayuda a la izquierda chilena refleja que no tiene conocimiento de la historia reciente de América Latina!


       Me acordé que en la Cuba comunista hay monumento al presidente marxista chileno. Si Allende era democrático, ¿qué hace un monumento allá en la isla cárcel? En el segundo gobierno de Michelle Bachelet, el ex ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz viajo a ese país para incrementar el intercambio comercial. De paso, le rindió honores a la estatua de Allende. Nunca han reclamado por cierto los dirigentes de la ex UP. Antes de la llegada de la Unidad Popular, toda la izquierda estaba entusiasmada con la dictadura cubana

    Aquí se muestra que los zurdos son los verdaderos negacionistas, pues los revolucionarios marxistas leninistas de la ex UP, ya se no acuerdan de la Declaración de Principios de Congreso de Chillán de 1968 y del Congreso de La Serena, en 1971, en que botaban por la basura la democracia y optaron por la violencia: “La violencia revolucionaria inevitable y legítima….Sólo destruyendo el aparato burocrático y militar del estado burgués, puede consolidarse la revolución socialista”.

     Siempre sacan a relucir que en Europa hay diversos lugares llevan el nombre de Salvador Allende. El ex matón del Grupo de Amigos del Presidente (GAP), el diputado socialista Marcelo Schilling dijo: “En Francia hay ciudades que llevan calles y plazas con el nombre de Allende; no estoy seguro de cuántas llevarán el nombre de Maduro”. La prensa europea occidental antes de la intervención militar del 11 de septiembre de 1973, era bastante ácida con respecto al gobierno de la Unidad Popular como cuenta la periodista Nena Ossa en su libro Thank You Allende! La prensa europea que criticaba a Salvador Allende como lo hacen ahora con Nicolás Maduro cambio radicalmente el mismo 11. Y eso que todavía estaba fresco la Primavera de Praga de 1968, donde los tanques soviéticos entraron a Checoslovaquia. Todo cambio gracias a la mano negra de la KGB en los medios occidentales. No hay otra explicación más lógica. Ahora Francia le acogida de asilo al terrorista del FPMR que asesino al senador de la UDI, Jaime Guzmán. En realidad, el país galo no es buen ejemplo en muchas cosas.     

   Los Socialista históricos que se enojaron con las palabras de Maduro son unos verdaderos mitómanos. Éstos fueron José Antonio-Viera Gallo, Marcelo Schilling, Sergio Bitar, Ricardo Solari, Ricardo Núñez Muñoz, Jaime Gazmuri. Dijeron que Allende era democrático, respetuoso de la Ley y la Constitución. Y el abogado de derechos humanos del Partido Comunista, Eduardo Contreras, a quien Bachelet nombró embajador en Argentina durante su segundo gobierno.

   El ex ministro de la Unidad Popular, Sergio Bitar expresó: “No podemos callar y aceptar que Maduro pretenda guarecerse en la imagen del Presidente Allende, desprestigiándolo y distorsionando la realidad. Allende es un símbolo de integridad moral, de compromiso social y de vocación democrática incuestionable. La experiencia de Maduro, en cambio, ha traído persecución política, miseria, crisis humanitaria, hambre”. Se equivoca el ex ministro en cuanto Allende. Todo lo que le acusan a Maduro lo hizo, pues trajo miseria. Ya no se acuerda de las JAP, del desabastecimiento, producto de las propias políticas de la UP.

   ¡Qué manera de mentir! El socialista Schilling dice: “Allende se propuso construir una sociedad más justa, respetando la Constitución, las leyes y la democracia. Nunca reemplazó al Congreso por una Asamblea Constituyente ni desconoció las normas vigentes”. Falso. No respeto la Constitución, la democracia y las leyes. Allende quería reemplazar el Congreso por el poder popular tal como lo denuncia el Acuerdo de la Cámara de Diputados: “Que, para lograr este fin, el Gobierno no ha incurrido en violaciones aisladas de la Constitución y de la ley, sino que ha hecho de ellas un sistema permanente de conducta, llegando a los extremos de desconocer y atropellar sistemáticamente las atribuciones de los demás Poderes del Estado, violando habitualmente las garantías que la Constitución asegura a todos los habitantes de la República, y permitiendo y amparando la creación de poderes paralelos, ilegítimos, que constituyen un gravísimo peligro para la nación, con todo lo cual ha destruido elementos esenciales de la institucionalidad y del Estado de Derecho;”. Y Bachelet en su último gobierno, intento algo parecido con los cabildos. Sólo el político Cristián Monckeberg señalo que esas asambleas para la nueva constitución eran ilegales.

    El ex ministro del Trabajo, Ricardo Solari dijo: “tratan de comparar la pulsión heroica en el día final de Allende con la épica eventual de una confrontación promovida por fuerzas externas, si fuera el caso”. Según dos periodistas, Allende quiso rendirse y luego fue asesinado por los cubanos.

   El ex sub secretario de Justicia de Allende, José Antonio Viera-Gallo recuerda que los comunistas chilenos supongo compararon al general Wojciech Jaruzelski con el general Prats y al Movimiento Solidaridad con el paro de los camioneros contra Allende: “Algunos dirigentes del Partido Comunista ya lo hicieron una vez con el movimiento Solidarność en Polonia, donde comparaban a Wojciech Jaruzelski (el gobernante polaco a comienzos de los ochenta) con el general Carlos Prats, y al movimiento dirigido por Lech Wałęsa con el paro de los camioneros de 1972 en Chile contra Allende. Es decir, cosas completamente absurdas”.

     Luego agrega: “Comparar estas cosas tiene una utilidad política para justificar una posición. Pero hay una enorme diferencia: quien ha dado el golpe de Estado es Maduro. Allende nunca dio uno sino que respetó toda la institucionalidad. El movimiento chavista es populista, mientras que la Unidad Popular tenía un proyecto político. Es fuera de lugar comparar a Maduro con Allende”. Nunca respeto la institucionalidad.

    Según el profesor de Historia chileno, Jan Doxrud en un escrito titulado La Política Económica de Salvador Allende y la Unidad Popular, describe la “microeconomía del populismo”, la cual se refiere para “explicar las políticas económicas que han implementado regímenes populistas como el de Allende y otros más modernos como el de la Venezuela bolivariana”. Cuando Alex Kaiser y la guatemalteca Gloria Álvarez escribieron El engaño populista, debieron haber puesto en el centro a Salvador Allende rodeado de Hugo Chávez, Michelle Bachelet, Evo Morales, Cristina Kirchner, Pablo Iglesias, Fidel Castro y Rafael Correa.

   Lo que les falla a los políticos mencionados, es que la ex presidente Michelle Bachelet apoya el régimen de Maduro como antes respaldo a Hugo Chávez. Durante su primer gobierno Bachelet fue partidaria de la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur), un engendro del ex presidente Chávez. No dijo nada cuando el ex militar golpista clausuró un canal de televisión. No recibió a Lilian Tintori y Mitze Capriles. Según un reportaje , tanto ex canciller demócrata cristiano Alejandro Foxley en su primer gobierno como Heraldo Muñoz en su segundo gobierno le recomendaron tomar distancia del régimen chavista.

    Ya en el 2003 Hugo Chávez se comparaba con Allende: "lo que le hicieron a (Salvador) Allende están tratando de hacernos a nosotros".

   Cuando murió Chávez, La Fundación Allende saco el siguiente comunicado, en el 2014: “La Fundación Salvador Allende, Seccional Guayana, Estado Bolívar, hace llegar sus más sentidas condolencias a los padres, hermanos, hijos, nietos y demás familiares, por la pérdida irreparable de nuestro querido y apreciado presidente Hugo Chávez Frías, como también al pueblo revolucionario que sufre la terrible perdida, de quien aportó todo su esfuerzo físico y mental para transformar a Venezuela en un país de justicia, que pudiera llevar a su pueblo a la "máxima suma de felicidad" como dijera nuestro padre Libertador Simón Bolívar”.

   En el 2015, la Radio Chile afirmó: “Hugo Chávez nos trajo a Salvador Allende al presente. Retomó en su tierra las banderas del Presidente Allende de la Unidad Popular y el pueblo chileno construyendo una nueva vía al socialismo del siglo XXI en la República Bolivariana de Venezuela”. Más claro que el agua. Sin embargo, los Socialistas históricos no dijeron nada sobre esa comparación. Se quedaron callados.

   Cuando Hugo Chávez comenzó con su gobierno, a un compañero de universidad que militaba el PPD, le dije que el ex militar golpista era el Salvador Allende venezolano y viceversa. Se enojó.

    En el 2015, cuando vinieron las esposas de los lideres venezolanos , escribí: “La oposición venezolana está más perdida que el teniente Bello. Lo ilustra las diversas declaraciones donde comparan al régimen de Maduro o Chávez con el gobierno de la Fuerzas Armadas y de Orden (1973-1990), y no contra la UP”. Lo correcto sería: “y no con la UP”. Se entiende.

   En una entrada que escribí en septiembre del 2017 La Venezuela marxista y la Unidad Popular” deje entrever que eran lo mismo.

  Cuando la diputada de Renovación Nacional, Camila Flores dijo que la situación que vive Venezuela es idéntica a la Unidad Popular, yo concluí con estas palabras:

  “Salvador Allende fue nuestro Hugo Chávez y Nicolás Maduro.    
  Hugo Chávez y Nicolás Maduro son el Salvador Allende venezolano”.

24 de mayo de 2012

Nadie encima de la ley, salvo los gobernantes de izquierda



El reciente escándanlo que se armo por el video de la Onemi que algún califican de nuevo y otros de viejo, nos ilustra que la guinda de la torta de la Concertación fue un fiasco y producto armado a base de mentiras como ha sido frecuente en el mundo de la izquierda, ya sea con Ernesto ‘Che’ Guevara, Salvador Allende, Ricardo Lagos y, finalmente, la propia ex presidenta Michelle Bachelet. La protagonista del terremoto del 27 de febrero, maremoto y posterior saqueo que afectó en la ciudad de Concepción y sus alrededores es ex culpada por la fiscal Solange Huerta, como si nada.

Cuando se trata de buscar responsabilidades por desastres naturales, los políticos culpan a los militares como si se mandaran solos. Al contrario de lo que dijeron los panelistas de un programa del domingo en la noche, quizás para defender a Bachalet, que si ella hubiese avisado del tsumani las cosas hubiese sido para peor. Sin embargo, en varias localidades costeras las personas fueron avisadas del tsunami, y los lugareños se fueron tranquilamente sin atropellarse.

El video más conocido, es donde la ex mandataria aparece mascando chiclé y dando vueltas como zombi. Lo primero , es que en el video se muestra que la asesora de la presidenta, María Angélica Álvarez más conocida como ‘Jupi’ le dice a la presidenta que no comunique del tsunami en la isla Juan Fernández. Lo segundo, es que al contrario de lo que dijo el fiscal nacional, Sebas Chahuán, el video entrega nueva evidencia. Ahora se sabe que el concejal de la isla de Juan Fernández se comunicó por radio con la Onemi avisando que había pasado un tsunami, “Copiar, atento, copiar. Información dada por el concejal de Juan Fernández... atento, copiar... eh... de Juan Fernández dice que... ocurrió un tsunami... ocurrió un tsumar... un tsunami... heridos... en Juan Fernández, cambio”, mientras en ese momento la ex presidenta Bachelet comunicaba a la prensa.

Me causa vergüenza ajena ver a la ex presidenta mascando chiclé en esa madrugada. Se nota que el cargo le quedo chico. Se imaginan a los actores que personifican al Presidente de los Estados Unidos mascando chiclé. No calza.

  Según cuenta ‘La Tercera’, el Shoa había enviado el fax a la Onemi alertando sobre un maremoto. Patricio Rosende y Carmen Fernández no le muestran el fax a la ex presidenta. Igualmente, le informan que el aeropuerto de Santiago está destruido y la mandataria decide no informar porque “porque sino la gente se aterra”. Si los chilenos ya estaban aterrados, unos por el terremoto, otros por el tsunami y, finalmente, el saqueo posterior.

Llama, por cierto, la atención que los políticos de oposición, esto es, la Concertación hayan acusado al Gobierno de una ‘maniobra política’. En realidad, fueron los parlamentarios de la Alianza que están en la comisión investigadora de la Cámara Baja los que resaltaron la gravedad del video. La defensa de la oposición a Bachelet refleja una verdad culto a la personalidad.

Hay que recordar que la fiscal que investiga, Solange Huerta ha procesado a la ex directora de la Onemi, Carmen Fernández y al subsecretario de Interior, Patricio Rosende. Según ella, no existía mérito para procesar a la ex mandataria, pues simplemente, Bachelet fue la vocera. Sin embargo, como señala el abogado de derecha, Axel Buchheister tal vez habría mérito en cuando a que Bachelet faltó a sus obligaciones constitucionales. Lo más divertido es que propios parlamentarios de derecha, no se atrevan juzgar a la ex presidenta. Así, el senador Francisco Chahuán afirmo : " No se puede seguir dañando la institución de la Presidencia de la República, sea quien sea que esté o haya ocupado ese cargo". Luego agregó:"Lo importante, lo relevante, es que aprendamos la lección respecto de lo que ocurrió el 27 de febrero. Es probable que haya responsabilidades políticas; algunos incluso han planteado responsabilidades penales, lo que a nosotros nos parece absolutamente excesivo". O sea, no se puede llevar al juzgado a los ex presidentes. El senador emplea el mismo argumento de Ricardo Lagos, esto es, si se critica la mala gestión del Presidente, entonces es una ataque a la institución de la Presidencia. Después de todo, al parecer Sus Excelencias por estos lares descienden del dios Mummra.

Mientras leía las declaraciones de los políticos de Gobierno como de oposición, me planteé una política ficción. En efecto, supongamos que en vez de gobernar Bachelet gobierna alguien de derecha. Al final de ese gobierno se crea el Instituto de Derechos Humanos, porque los ingenuos derechistas creen que al aprobar esa iniciativa sus derechos van a ser resguardados. Sin embargo, viene el terremoto y el maremoto. Sale el mandatario saliente y los abogados de derechos humanos y el propio instituto mencionado se lanzan en picada contra el ex presidente porque fue un agente del estado o un funcionario de éste, que falto a sus obligaciones. Por tanto, no preservo la seguridad y tranquilidad de las personas.

Para la Concertación mostrar el video constituye un ataque. Para el ex vocero de Gobierno de Bachelet, Francisco Vidal, los errores estuvieron en la Onemi y en el Shoa. Igualmente, para Carolina Toha el video es un vejamen a la ex mandataria. Lo que se grabo en ese día, muestra cómo actuaron las autoridades. Ni más ni menos. Quien se puso a defender a Bachelet, es también el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, quien dijo: "La fiscal ha dicho lo que ha dicho simplemente reproduciendo lo que son las normas institucionales de este país y que el presidente ejerce su cargo a través de sus ministros y funcionarios y las responsabilidades no pueden ser buscadas con el Presidente de la República".

Los que estuvieron en el Gobierno de Bachelet culpan al Shoa más que la Onemi. Con todo, como ha expresado varios ex marinos, entre ellos, el ex comandante en jefe, el almirante Vergara ha dicho en defensa de la institución de la Armada, que ellos siguieron el protocolo. Por tanto, las personas que estuvieron ahí, el ex jefe del Shoa, Mariano Rojas, el capitán Andrés Enríquez y el teniente Mario Andina cumplieron su labor. El ex jefe del Servicio Hidrográfico de la Armada en una entrevista a la Revista ‘El Sábado’ dijo no hubo dolo por parte de los funcionarios.

Además, que es raro, nadie hable del saqueo que provocó más daño que el terremoto, siendo el responsable la ex presidenta Bachelet, que no quiso sacar a los militares a la calle. No está de más recordar las palabras del ex ministro de Allende y de la presidenta, Sergio Bitar a la BBC el 5 de marzo : "Para una coalición que luchó contra la dictadura, la idea de tener a los militares en la calle no fue fácil". Un forista que comentó una carta aparecida en ‘El Mercurio de Santiago’ me da la razón: " “Entretanto” lo único que queda por determinar es si la ex Presidenta Michelle Bachelet está por encima de la ley chilena".

Según el filósofo Joaquín García Huidobro en su columna ‘Bachelet no mintió’ en ‘El Mercurio de Santiago’, sostiene que: "Michelle Bachelet es una persona honrada". Me sorprende la ingenuidad de algunos intelectuales. El mismo académico junto con los profesores Hugo Herrera y Daniel Mansuy había escrito un libro después del terremoto titulado “8.8°, escombros en el Bicentenario”, en la que planteaban que: “Michelle Bachelet podía mostrarnos que, veinte años después, los traumas habían pasado y que los militares formaban parte de la comunidad nacional y dudó. Ella podía, con su testimonio, decirnos que Chile, al fin, había superado con éxito sus divisiones, pero vaciló. El día en que la Concertación entienda la gravedad del gesto, quizás también entienda por qué perdió en las urnas”. Cuando leí esas palabras quede en un estado de shock, pues la ex presidenta se encargo de atizar más las divisiones con el Instituto de los Derechos Humanos que solamente persigue a los agentes del Estado, la ayudista del FPMR compararse con la niña judía Ana Frank, decir en una universidad extranjera que aquí hubo una política de exterminio por parte del Gobierno Militar y la guinda de la torta, el Museo de la Memoria. Y otras perlas. ¿De dónde sacan los autores que “Ella podía, con su testimonio, decirnos que Chile, al fin, había superado con éxito sus divisiones”? Si fuese honesta, no hubiese mentido a la fiscal Solange Huerta, ya que para los parlamentarios de Renovación Nacional la declaración de la ex Presidenta se condicen con el video.

Al contrario de que lo sostiene el ex embajador Jorge Heine , nadie está encima de la ley, salvo los gobernantes de izquierda.