Mostrando las entradas con la etiqueta Partido Comunista. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Partido Comunista. Mostrar todas las entradas

17 de octubre de 2018

Los gobiernos de la mediocridad (de 1990 hasta……………)







 En un principio tenía pensado el título Los políticos se han desprestigiado solos. Además, cayó como anillo al dedo al conmemorarse los treinta años del triunfo del “NO” por el plebiscito de 1988. Obviamente, los opositores al Gobierno Militar -que literalmente resucito al país desde las cenizas como es el nombre de un libro inmenso que aborda cómo llegamos al debacle y cómo los militares tuvieron que fundar de nuevo el país- la historia están contada en forma unilateral. Los políticos recuperaron la democracia. Es falso.

   Existió un 5 de octubre de 1988, porque antes hubo un 11 de septiembre de 1973. Y el en intertanto, se aprobó la Constitución de 1980 que fijo el plebiscito con las dos opciones. Al contrario de lo que ha dicho el ex presidente socialista, Ricardo Lagos, si ganaba la opción “SI”, la dictadura como le llaman no iba continuar.

    Por tanto, tiene razón el sociólogo Eugenio Tironi, cuando afirma “que el plebiscito de 1988 es el fruto de las protestas de comienzos de los ochenta y de la acción heroica de los combatientes comunistas es, desde el punto de vista histórico, una ‘falacia narrativa’. Un militar saca a luz el Bando N° 5 del 11 de septiembre de 1973 en que se específica que las Fuerzas Armadas conservaran el poder "por el sólo lapso que las circunstancias lo exijan". Los militares no querían perpetuarse en el poder indefinidamente.

   No vi nada por televisión. Sólo escuché que en foro de no sé qué canal estaban el senador de Renovación Nacional, Francisco Chahuán, el demócrata cristianos, Andrés Zaldívar, otros políticos y un representante del Partido Comunista. Este último justifico la vía armada o el terrorismo amparándose en la teoría del tiranicidio o el derecho a la rebelión. De paso, hablaba mal de la CNI, la cual encontró las armas de Carrizal Bajo internadas por los comunistas y desarticulo al FPMR. Sin embargo, tanto Chahuán como Zaldívar no le dijeron al comunista que estaba justificando la violación de los humanos. Respetaban la postura del PC. El demócrata cristiano mencionó el aporte de Bachelet para recuperar la democracia. No se entera que la ex presidente es “comunista y amiga de dictadores”.

 El Partido Comunista no puede justificar el derecho a la rebelión o el tiranicidio, porque dicho partido apoyo la instalación de una dictadura comunista en tiempos de la UP. Y el Gobierno Militar fue una respuesta al auto golpe que tenía pensado Salvador Allende.

   Cabe recordar que el general Augusto Pinochet usaba la palabra ‘dictadura’ en el sentido que tenía en la República de Roma: “fue un magistrado de la Antigua Roma que ejercía el gobierno con carácter extraordinario, especialmente en los casos de guerra”, y no en el sentido moderno “Régimen político en el que una sola persona gobierna con poder total, sin someterse a ningún tipo de limitaciones y con la facultad de promulgar y modificar leyes a su voluntad”.

   Más bien, la última definición de dictadura corresponde lisa y llanamente a la Unidad Popular.

    Si se trata de recodar “lo malo”, la izquierda pone como fecha de principio el 11 de septiembre de 1973, cuando cayó el gobierno de Allende a pedido de la mayoría de los ciudadanos. Lo que llaman ‘malo’ es la derrota primero del grupo terrorista MIR y luego del FPMR. Omitiendo como ha sido hasta ahora, que las verdaderas víctimas de las violaciones a los derechos humanos son las personas que fueron asesinadas o heridas por los grupos terroristas chilenos, antes de la intervención militar.

       La izquierda ha sido la única que ha asesinado después de 1990. Y si se trata de empezar lo bueno, entonces la historia comienza cuando la ex Concertación tomó el poder en 1990. Olvidándose economistas y políticos de la ruina económica en que dejó el gobierno marxista de la Unidad Popular. Hasta entonces Chile había record en la inflación en la historia de la economía mundial sólo ahora superada por Venezuela y otro país africano. Alfonso Márquez de la Plata en su libro Salto al Futuro afirmó: “El Gobierno Militar se encontró con una situación realmente caótica. La gente debía formar interminables colas para obtener comida y muchas veces las personas más modestas no encontraban, luego de largas de espera, alimento alguno para satisfacer el hambre de sus hijos”. En la última contienda presidencial entre Sebastián Piñera y el periodista Alejandro Guillier, varios economistas mandaron un carta Proyecto progresista para Chile con el objeto apoyar al candidato de la Nueva Mayoría, en la segunda vuelta. Me llamó la atención la primera línea de la carta: “Desde la recuperación de la democracia, las condiciones materiales de la población -incluyendo una marcada reducción de la pobreza- mejoraron sustancialmente”. Más bien, habría que decir desde que el Gobierno Militar liberalizó a economía, las condiciones materiales de la población comenzaron a mejorar considerablemente, partiendo con el decreto ley que acabo que el Estado fija los precios. Y luego la apertura comercial, que permitió a los chilenos acceder a bienes que sólo unos pocos adquirían viajando al extranjero.

   Los políticos que nos han gobernado desde 1990 no tienen nada que festejar. Más bien, debería sentir vergüenza porque no somos todavía un país desarrollado.

   Queda más claro como el agua que los políticos que nos gobiernan son unos mediocres, porque nunca hubieran hecho las reformas económicas y legales que hicieron los militares. ¿Alguien cree que el ex presidente Eduardo Frei Montalva hubiera las hubiera hecho, aunque el partido Demócrata Cristiano tenía varios economistas con ideas modernas que por un acto patriota trabajaron para el Gobierno Militar? Con todo, en ese partido predominaba el socialismo cristiano o el comunitarismo, luego se opusieron a la Constitución de 1980 y al modelo económico. Aceptaron el modelo después de los noventa por pragmatismo y no por convicción. De allí que hayan aprobado las nefastas reformas de la Nueva Mayoría que tenían por objeto destruir las bases económicas e institucionales que dejaron los militares.

   Los mismo vale para los partidarios de la ex Unidad Popular que se agruparon entre el Partido por la Democracia, el Partido Socialista y el Radical que por pragmatismo optaron por preservar el modelo, no por convicción, cuando fueron la Concertación.

 Tanto los demócratas cristianos como los ex UP no se sintieron jamás augusto con el modelo. En la ex Concertación existían dos almas.

    En estos treinta años han aumentado la burocracia y los impuestos.

   Todas las reformas impulsadas desde la izquierda han fracasado: la reforma procesal penal, el royalty minero, la jornada escolar completa y el transantiago. Lo mismo ha ocurrido con las reformas que hizo Bachelet en su segundo mandato: la reforma tributaria, la Ley de Inclusión, la gratuidad en las universidades, la reforma laboral. Lo que no funciona es por culpa de la izquierda. Hace tiempo leí: “lo que funciona el socialismo lo echa a perder”. Los fondos de pensión o AFP están mal gracias a las reformas que hicieron los políticos de la ex Concertación.

   Gracias al ex presidente demócrata cristiano, Patricio Aylwin tenemos dos problemas. Es el legado del mal llamado ‘estadista’: En primer lugar, que el sesgado Informe Rettig llamado ostentosamente “Verdad y Reconciliación”, no ha traído reconciliación en el país, pues basa en mentiras o medias verdades. Es unilateral, esto es, sólo desde el punto de vista de la izquierda. En dicho Informe, por ejemplo, para el caso del asesinato del Teniente del Ejército, Roberto Zegers Reed no aparece mencionado el grupo terrorista FPMR ni se usa la palabra ‘terrorista’. Tampoco aparece el nombre del victimario que asesino al joven oficial. A Aylwin los grupos terroristas chilenos lo extorsionaron para entregase ese Informe y que persiguieran a los militares como dijo en su oportunidad el ex senador Hernán Larraín, cuando los mapuches terroristas hicieron la huelga de hambre durante el primer gobierno de Piñera. Así se consiguió la transición o transacción más exitosa de la Historia. Los terroristas libres y los militares a la cárcel. La Ley de Amnistía beneficia a los miristas y no a los uniformados asignados a la DINA.

     En segundo lugar, la violencia y terrorismo desatado en la región de La Araucanía. Todo porque Aylwin firmo un decreto o ley que permite a cualquiera persona con ascendencia mapuche reclamar tierras, violando el derecho a la propiedad privada. Para el plebiscito de 1988 en esa región ganó la opción “SI” y el general Augusto Pinochet fue nombrado Lonko.

    Ricardo Lagos fue opositor al modelo económico. Él siempre ha sido contrario al mercado. Tenemos sus célebres palabras que escribió antes de asumir Allende: "La única y verdadera solución es, entonces, la abolición de la propiedad privada de los medios de producción, los cuales deben pasar al Estado". Cuando gobernó creó el monopolio del Transantiago. No pude encontrar las palabras que dijo en esa ocasión. Recuérdese el caso MOP-GATE. Los políticos de izquierda puede decir cualquiera cosa y pocos los refutan. Nadie le saco en cara a Ricardo Lagos el 5 de octubre pasado su apoyo a la dictadura castrista: "Él colocó en el tapete el tema de la desigualdad en América. Los progresos sociales del pueblo cubano bajo Fidel son indesmentibles".


    Cuando acabo el reinado de la ex Concertación apareció el Informe de corrupción 1990 a 2008 dado por el Instituto Libertad ligado a Renovación Nacional. Allí aparecía el despilfarro de dinero como si nada. En total se habían perdido 1.111.601.623.359 de pesos en los veinte años de gobiernos de izquierda.

     La cumbre de la mediocridad la tuvimos en el segundo gobierno de Michelle Bachelet que ganó con el apoyo de la Democracia Cristiana, el Frente Amplio, el Partido Comunista, el Partido Socialista, el Partido Radical y el Partido por la Democracia, cuya coalición se auto proclamo la Nueva Mayoría, aunque a la postre resultaron la Nueva Minoría. Dicho gobierno que intento hacer una revolución, resultó un fracaso. La mayoría de los chilenos se opusieron a sus reformas, que a los políticos de ese conglomerado no les importó.

   ¿Creen que los políticos de la ex Nueva Mayoría les importe que las empresas que aún están en manos del Estado estén quebradas, además, de la tremenda deuda pública que dejó Bachelet?

    Por los gobiernos de la mediocridad está la Concertación, el primer gobierno de Piñera, la Nueva Mayoría o el segundo gobierno de Michelle Bachelet y el segundo gobierno de Piñera hasta ahora.

    Si el día de mañana los historiadores desean ponerle un nombre a este período que van desde 1990 hasta adelante, les propongo los gobierno de la mediocridad.

28 de septiembre de 2018

La no legitimidad del Partido Comunista al derecho a la rebelión







 
    La izquierda o siendo más específico el Partido Comunista siempre saca en cara que ellos emplearon la vía armada por el derecho a la rebelión. Y me ha dado cuenta que las personas de derecha no saben cómo responder. Quizás como dice el historiador y columnista de la Pontificia Universidad Católica de Santiago, Gonzalo Rojas Sánchez, la derecha desprecia la historia.
   Ahora encontré razones por las cuáles el Partido Comunista no puede esgrimir el derecho a la rebelión contra el Gobierno Militar. Hay que ser fiel a la historia, a los hechos, a los actos de los políticos y de los partidos.
   El Partido Comunista se unió a la Unión Soviética a través de la Tercera Internacional. Luego obedecieron al dictador José Stalin.
   En la década del 60, el Partido Comunista chileno afirmaba que “no rechazaba a priori la lucha armada y consideraba su posibilidad en ciertas circunstancias”.
   Antes de que asumiera Salvador Allende el poder, el Partido Comunista apoyo la entrada de los tanques soviéticos en Checoslovaquia, en lo que se conoce como La Primavera de Praga.
  Luego cuando asumió el gobierno marxista de la Unidad Popular apoyo a Allende, aun cuando, según ellos, no estaban las condiciones para hacer una revolución marxista, o sea, establecer una dictadura comunista. No obstante, formó parte de la Unidad Popular. Como sabemos dicho gobierno hizo puras políticas públicas para instalar un sistema totalitario. ¿Se opuso a la ENU? No. ¿Se opuso a la entrada al país tanto grupos armados como de las propias armas que Salvador Allende trajo desde Cuba? No.
     En 1979, apoyo la invasión soviética a Afganistán.
    El Partido Comunista no puede esgrimir el derecho a la rebelión, pues el Gobierno Militar fue llamado por la mayoría ciudadana tal como lo expresa el Acuerdo de la Cámara de Diputados.
      La Constitución de 1980 también fue apoyada por la mayoría.
      El Gobierno Militar tenía fijado un itinerario que cumplió.
     O sea, si el Partido Comunista hubiese instalado una dictadura comunista, siguiendo la lógica que emplean contra el Gobierno Militar, entonces, ellos por sí mismos tendrían colgarse de un árbol u ordenar que alguien los maté. En última instancia suicidarse.
   El periodista norteamericano, James R. Whelan, autor Desde las Cenizas: vida, muerte y transfiguración de la democracia en Chile 1833- 1988 comenta la ambigüedad que tenía el PC sobre la democracia y la violencia: “Aunque públicamente fruncía el ceño ante la violencia, los comunistas no estaban alejados de su práctica. El periodista comunista Eduardo Labarca se jactó que una pandilla de matones comunistas había enviado a más de sesenta derechistas al hospital durante la campaña electoral de 1970”.
  Más adelante el autor señala: “Pero los socialistas, como los comunistas, mantenía a raya, y generalmente ocultas, a sus fuerzas de choque, utilizándolas, en cambio, cuadros de entrenamiento militar de fuerzas paramilitares clandestinas, formadas durante los años de Allende”. Así se sigue repitiendo el mito de que el PC chileno quería llegar al comunismo en forma gradual. No me calza su apegó a la legalidad.
   El señor Fernando Thauby en el artículo “Chile: derechos humanos al estilo de Piñera” se refiere a la historia no contada por el relato oficial, en que moros y cristianos se unen contra los militares chilenos. Todo ello a raíz de la muerte del Sargento de Carabineros, Leonidas Montes, quien murió en Punta Peuco a los 87 años. Se pregunta: “¿A qué tanto odio?
   Personas de distintas generaciones de derecha saben cómo empezó la división entre los chilenos y por qué el odio sigue perdurando en las filas de la izquierda. Para ellos, la historia no comenzó justo el 11 de septiembre de 1973, sino antes. Allende dividió el país. Esto uno lo puede comprobar en los diversos canales de derecha chilena que hay Youtube. La historia reciente ha sido manipulada por ejemplo, a través de los textos del Ministerio de Educación más con la ayuda de los medios. Con todo, el ex ministro de las Culturas, el ex Mir, Mauricio Rojas todavía no se entera. Ni siquiera los presos políticos militares encerrados en diversos recintos penitenciarios odian.
   Me salto la parte que Thauby menciona de la Unidad Popular para llegar a los ochenta: “El 3 de septiembre de 1980, a través de un discurso transmitido por Radio Moscú, Luis Corvalán anunció a Chile y al mundo, que el PCCh iniciaba la guerra contra el Gobierno Militar”.
 Quiero señalar que al mismo momento de comenzar este blog, mandé varias cartas a El Mercurio de Valparaíso y a La Tercera. En este último medio escribí una carta en respuesta a una columna que había escrito el sociólogo comunista Tomás Moulian. El intercambio epistolar entre varios lectores duró el mes de febrero. Teniendo retractores como defensores, En ese momento les dije que la izquierda chilena era responsable de lo ocurrido en los países comunistas. Desde luego, que a los lectores progresistas no les gusto. Según ellos, era un asunto de cada país. Tampoco le gustó a una tía comunista que hace poco murió. Para usar las palabras de Sebastián Piñera fueron cómplices activos de las violaciones a los derechos humanos en los países bajo el comunismo. Según Johannes Kaiser, los gulags siguieron vigentes hasta que cayó la ex URRS. Por tanto, concluía Kaiser que los chilenos partidarios del comunista eran responsables de los atropellos en la Rusia comunista. Asimismo, les saque en cara de por qué no habían apoyado vía de las armas para sacarse la dictadura de Fidel Castro u otro régimen comunista. Obviamente, al Partido Comunista chileno no se le ocurrió la vía armada para derrocar a la ex Unión Soviética y a la dictadura castrista.
  Luego Thauby cita un texto del historiador Claudio Pérez Silva titulado La Política de Rebelión Popular de Masas y el Movimiento Democrático Popular (MDP): Una mirada a la política de Alianzas del Partido Comunista de Chile bajo Pinochet 1980-1988: “Así, el contexto social y político de las protestas, permitirá el desarrollo, masificación y legitimación de diversas formas de luchas, incluida la lucha armada y las expresiones de violencia política popular, incorporando de esta forma, nuevas prácticas y concepciones de lucha a los tradicionales repertorios del movimiento popular”.
  Esas y estas palabras son dignas de estar en el Museo de la Memoria:

 “En este escenario, las acciones armadas en contra de la dictadura como ataques a cuarteles militares y policiales, los sabotajes, voladuras de torres y líneas férreas, ajusticiamientos a miembros de los cuerpos de seguridad, secuestros, recuperaciones (robo) de dinero, armas y comida; los copamientos territoriales, las emboscadas y las propagandas armadas, así como las actividades milicianas relacionadas con la autodefensa de masas, se incrementaron e intensificaron notablemente, por lo menos hasta fines de la dictadura”.

    Supongo que el historiador es comunista, pues el señor Thauby señala que recurrió a las fuentes de ese partido. El FPMR secuestró al hijo de un empresario en los ochenta.
   Después de citar ese párrafo recuerda que según el señor Rettig no hubo guerra, cuando el mismo texto citado dice lo contrario. Y para reforzar el texto citado de Claudio Pérez Silva, hace poco vi por el canal Capitalismo Libertario, un mini reportaje realizado por el señor Felipe Izquierdo del asesinato del joven Teniente del Ejército, Julio Zegers Reed acribillado por el FPMR entre el plebiscito de 1988 y la toma del poder por el demócrata cristiano, Patricio Aylwin. El 20 de agosto de 1989. Pues bien, en ese reportaje señalan que el mencionado grupo terrorista lanzaron cohetes Low de fabricación soviética al Comando de Aviación del Ejército, en el aeródromo de Tobalaba. Puesto que no estallaron, los terroristas entraron. Uno de ellos le disparo en la espalda al joven oficial, el cual cayó. Después le disparó en la cabeza.  En fin el Teniente Zegers recibió seis disparos. Un soldado conscripto mató a otro terrorista. En el Informe Rettig se señala  la muerte del oficial, sin embargo, no se habla de terrorismo, ni de menos del autor, que es Roberto Nordenflycht, hijastro del dirigente comunista Volodia Teilteimboin.
   Cuando uno escucha ese reportaje se da cuenta que el Museo de la Memoria vale menos que paquete de cabritas. El Instituto Nacional de los Derechos Humanos  no se van a  querellar contra el FMPR por la muerte del oficial, ya que como sabemos el dicha institución tiene por objeto perseguir a los agentes del Estado del gobierno militar.
  El Partido Comunista formó parte de una coalición que destruyó el país, mientras que los militares entregaron a los civiles el país en buen estado.
   Hace poco el dirigente histórico del Partido Comunista, Juan Andrés Lagos reivindico la violencia para derrocar el Gobierno Militar: "Es evidente que al plebiscito se llega luego de una intensa lucha que se expresó de forma pacífica y violenta. Hubo muchas formas de lucha, y eso generó las condiciones para el plebiscito". El plebiscito estaba fijado en la Constitución. No sé cómo el PC puede hablar de deudas sociales que dejo el gobierno militar, luego del desastre de la Unidad Popular. Peor aún, luego del pésimo segundo gobierno de Michelle Bachelet, donde ellos formaron parte y dejo el país paralizado debido a la retroexcavadora. Lo que se tradujo en cierre de fuentes labolares, caída de la inversión y empleo precario. Eso ilustra que son unos fanáticos. Que yo sepa nadie le saco en cara el dirigente comunista que estaba justificando la violación de los derechos humanos.
    En una revista de historia encontré la siguiente afirmación que refuta al señor Juan Andrés Lagos: “En base a un poderoso aparato militar y una línea política de carácter insurreccional, el PC de Chile intentó derrocar al régimen. Fracasada esta opción, impuesta la vía de negociación pactada (rechazada por el PC), unido al colapso del socialismo real, los comunistas chilenos vieron sumirse en una profunda crisis su proyecto político e histórico”. Puesto que no admiten que fracasaron, prefieren posar de víctimas el FPMR.
   La izquierda en general de Chile no puede bajo ninguna circunstancia apelar el derecho a rebelión contra el Gobierno Militar, pues quiso instalar una dictadura totalitaria por medio de un gobierno que se salió de la Ley y la Constitución, la cual fracaso porque hubo una rebelión civil y militar.

19 de agosto de 2018

Pidiéndole permiso a la izquierda para vivir







   Como ya sabrán, más de una vez he criticado al ex mirista y ex diputado de Suecia, Mauricio Rojas. Pues bien, Piñera hace poco lo había nombrado ministro de las Culturas. La izquierda se puso a escarbar y encontró las siguientes palabras sobre el Museo de la Memoria : “Más que un museo (…) se trata de un montaje cuyo propósito, que sin duda logra, es impactar al espectador, dejarlo atónito, impedirle razonar (…) Es un uso desvergonzado y mentiroso de una tragedia nacional que a tantos nos tocó tan dura y directamente”. Por haber dicho esas palabras tuvo que retractarse, porque la izquierda lo consideró “una ofensa”. Liberarse del comunismo no constituye una tragedia.

   El Museo de la Memoria es la creación de la mirista y periodistas Marcia Scantlebury. Igualmente otra creación de los grupos terroristas chilenos es, pues, el Instituto Nacional de los Derechos Humanos (INDH), que tiene como uno de sus objetivos querellarse contra los agentes del Estado que combatieron la subversión entre el 11 de septiembre de 1973 y el 11 de marzo de 1990. Para la izquierda, los terroristas no violan los derechos humanos.

    En una entrevista en que le sacaron en cara afirma: “Imagínate lo que tienen que reconocer. Imagínate lo que tienen que decir frente a Chile. Y lo que tienen que perder en cuanto a ese capital político, cuando tú dices “yo soy la víctima, aquí están los únicos culpables”, cuando tú dices “yo soy culpable”. Cierto: yo no torturé, ni hice desaparecer, ni maté, como este señor que tenía las armas, pero yo propicié, yo creé el camino por el cual transitaron los tanques”. La Unidad Popular torturó y los particulares afines a ese gobierno como el Mir y la Vanguardia Organizada del Pueblo (VOP).

   A propósito de tortura, escuchen la interesante reflexión que hace Johannes Kaiser -hermano de Alex Kaiser- sobre Rojas, el Museo de la Memoria y la tortura. Es frecuente escuchar a los políticos desde 1990, que los militares casi se mandaban solos antes de la caída de Allende, tanto desde la izquierda como de la derecha. Pues, los políticos fueron los que mandaron a los militares a entrenar con los norteamericanos y franceses sabiendo que el método que empleaban era la tortura. Allende hizo lo mismo. Johannes luego hace el siguiente comentario: “Si los militares los hubieran mandado a la ex Unión Soviética, hubieran aprendido lo mismo que hacían los franceses y norteamericanos: torturar”. Así hablan los hombres. Peor aún, después se asombran cómo los militares actuaron contra el terrorismo, después del 11 de septiembre. El único político que a dicho la verdad ha sido el ex parlamentario Hemógenes Pérez de Arce  que sostiene que la práctica de la tortura era habitual en los gobiernos democráticos. Bajo la administración de Eduardo Frei Montalva torturaron.

     Luego se retractó: “Las declaraciones de hoy en La Tercera sobre el Museo de la Memoria provienen de una entrevista antigua que no refleja mi pensamiento actual. Nunca he minimizado ni justificado las inaceptables, sistemáticas y gravísimas violaciones de los derechos humanos ocurridas en Chile”. Cuando leí la vuelta de carnero de Rojas, sentí que los chilenos ya perdieron el resto de las libertades que aún conservan. Un grupo de chilenos decidieron ponerse cadenas mentales, mas luego conocerán las cadenas de hierro del comunismo. Por ejemplo, como este blog puede constituir una amenaza para la izquierda. O las declaraciones que hacía Fernando Villegas antes que los progresistas le montaran un montaje. Hasta ahora no se ha sabido que una mujer fuese a querellarse contra el sociólogo y escritor. Si hasta la misma Teresa Marinovic ha dicho que le han amenazado.

   Como consecuencia de la rendición de Rojas, de nuevo la izquierda quiere sacar una ley para quienes ‘nieguen los crímenes de la dictadura’. Desde luego que ese sector niega los crímenes de los grupos terroristas chilenos Mir y FPMR. Y el historiador Gonzalo Rojas Sánchez dijo se nos viene la ley ‘Cárcel para los historiadores’ basada en los ‘discursos del odio’ como se vio en el documental ‘Pinochet’. Se trata, a fin de cuentas, de imponer una verdad oficial, que es una mentira.

  Mauricio Rojas en una Carta pública dirigida Marco Enríquez-Ominami , quien es el hijo del terrorista, delincuente y fundador del Mir, Miguel Enríquez, le dice: “Ni cambiamos el mundo ni liberamos a nadie. Terminamos como mártires o como víctimas, y como tal nos acogieron generosamente por todas partes”. En conformidad con la Ley Natural el que usa la violencia, ya sea un delincuente o un grupo que opto la vía armada o la violencia revolucionaria como el Mir son siempre los víctimarios, no los que se defienden. Eso no cambia nada lo que hayan hecho los militares después. Si hubiese sido hombre, no se habría quejado. Quisieron hacer una revolución comunista y les salió el tiro por la culata. No se habla más.

   Rojas en la mencionada Carta dice que conoció al padre de MEO. Supongo que también sabrá que días antes de morir, asalto un banco, se enfrentó con el representante de la sucursal bancaria, quien le aforró un puñetazo en la cara, con lo cual Miguel Enríquez ordenó a sus ayudantes que mataran al hombre. Asimismo, supongo que sabrá que el fundador del Mir murió en un enfrentamiento. El joven oficial del Ejército está en Punta Peuco, Miguel Krassnoff porque nadie en Chile puede matar a un terrorista. En el mismo período, el Mir realizó una emboscada al general Carol Urzúa, quien era el intendente de Santiago. Pues bien, los terroristas que asesinaron al general están amnistiados y no así Krassnoff. El asesinato del trabajador bancario y del Urzúa no constituyen una violación a los derechos humanos, más sí la muerte del padre de MEO. Lo mismo lo podríamos aplicar en los ochenta. Por tanto, las palabras que dijo Rojas no tienen sentido: “Nunca he minimizado ni justificado las inaceptables, sistemáticas y gravísimas violaciones de los derechos humanos ocurridas en Chile”.

    El senior Rojas de la Fundación para el Progreso (FPP) no siente empatía por las víctimas del terrorismo del Mir y del FPMR. No respeta la igualdad ante la ley, es que lo piden los defensores de los presos políticos de Punta Peuco y avala el ilegal Informe Valech, el cual se basa en acusar a otra persona sin pruebas. Muy liberal. Se hace el leso con la abierta prevaricación de los jueces. Y con ilícito de la Justicia de acusar con la ficción jurídica del ‘secuestro permanente’ y de imputarle a os militares delitos que no son retroactivos. Por último, les niega a los chilenos el derecho a la rebelión. La izquierda chilena no tiene argumentos. Por eso censura.

   En Chile no hay libertad de expresión desde 1990. El ejemplo más elocuente aparte de la censura al documental ‘Pinochet’, es que el Café Torres que tiene como tradición poner los nombres de los ex presidentes, no puede poner el nombre de quien gobernó entre 1973 y 1990. Cito a Hermógenes Pérez de Arce: “Lo comenté en este blog y “La Segunda” fue al Café Torres, comprobó el hecho y le preguntó al dueño o encargado la razón de esa omisión. Y éste le dijo que originalmente habían grabado el nombre del Presidente entre 1973 y 1990, pero que los comunistas les habían notificado que, si no lo borraban, su local sufriría un atentado incendiario. Entonces, prudentemente, lo borraron”. En cambio, si hay que aguantar que la izquierda le ponga nombre a cada calle, avenida y liceos al peor gobernante que ha tenido el país, Salvador Allende. Los dueños de ese Café podrían querellarse en los tribunales y al INDH.

    Así, pues, desde 1990 la democracia chilena está secuestrada por un grupo minoritario que no representan a nadie. Los grupos terroristas extorsionaron al presidente demócrata cristiano, Patricio Aylwin con el Informe Rettig y la persecución a los militares. Toda la política de los derechos humanos está en manos de personas ligadas al terrorismo chileno. Algunos políticos de la ex derecha les podrían sacar en cara en el parlamento algunos versos de la canción La Alegría ya viene:

 “Porque digan lo que digan yo soy libre de pensar.  
   Porque siento que es la hora de ganar la libertad, 
 …………………………… 
 Porque nace el arco iris después de la tempestad, 
 Porque quiero que florezca mi manera de pensar,”


 Para opinar y vivir hay que pedirle permiso a la izquierda en el segundo gobierno de Piñera como se ha visto desde las declaraciones del diputado Urrutia, la muestra que hubo en el Museo de Historia, las declaraciones del ex ministro de Educación, Gerardo Valera. Tan bajo se ha llegado. Lo que me recuerda las palabras de Ayn Rand:

   “Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias mas que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino, por el contrario son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá, afirmar sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada.”

16 de abril de 2017

Traidores







   El refichaje de los partidos políticos, que es producto de la nueva Ley de Partidos Políticos, ha mostrado que después de la Caída del Muro de Berlín fue necesario un Juicio de Nuremberg para proscribir una ideología criminal y totalitaria como es el comunismo. En los países europeos que estuvieron bajo la dictadura comunista, los Partidos Comunistas están prohibidos, incluso en Rusia.    En un diario del Partido Comunista leí mientras esperaba el bus, que ellos han recolectado 55 mil firmas.

    El partido que gobierna el país es, pues, el minoritario Partido Comunista. Tenemos desafortunadamente entre el primero entre los pares, un Presidente de la República comunista que admira el sistema de la Isla Cárcel cubana y que siente nostalgia por la ex RDA.

   El PC es un grupo de fanáticos que no respetan el modo de vida de los demás, por mucho hablen de democracia. Que el país esté endeudado no les importa como tampoco los más de 100 mil empleos que se perdieron en el “Año de la Productividad’ como denomino el gobierno el 2016, debido las reformas que el país no necesita. Después de todo, conforme a lo dicho por el presidenciable de la Nueva Mayoría y parlamentario, el periodista, Alejandro Guillier “los grandes grupos económicos están bloqueando el desarrollo económico del país”. Dicho sea de paso, para los que no saben en el extranjero, Guillier es la versión masculina de Bachelet. Pura sonrisa, mientras arruina el país. Tal declaración la apoyo el presidente del PC, terrorista confeso del FPMR y parlamentario, Guillermo Teiller: "Coincido fuerte con lo que dice (Guillier): que los empresarios no han querido invertir en Chile y han ido a invertir a países con peores condiciones. Es verdad". Cuando vi las palabras de ex periodista en la portada El Mercurio de Santiago, pensé que las había dicho el parlamentario comunista.

    El Partido Comunista chileno apoya la dictadura comunista y esclavista de Cuba, y además, Corea del Norte. Naturalmente, la dictadura del hambre de Nicolás Maduro, que regenta Venezuela. No hay que olvidar que ese mismo partido en el primer año del segundo gobierno de Bachelet invitó a un delegado de norcorea para que dictara charlas en las universidades sobre las maravillas de ese país.

   Pues bien, para el refichaje del Partido Comunista se unió el músico chileno, Valentín Trujillo. El diputado comunista, Hugo Gutiérrez afirmó "¡Qué gran alegría! Valentín Trujillo, el admirado Tío Valentín, se incorpora al PCCh y mañana firma su ficha de ingreso". El destacado pianista chileno dijo, cuando se inscribió: “esta es una firma que significa mucho, pero la primera fue a mis 17 años cuando ingresé a las Juventudes Comunistas; y ahora con 84 años vengo cuando el partido me necesita, y aquí estoy”. El pianista y arreglista chileno trabajo en el programa Sábado Gigantes hasta que finalizo. Ahora bien, cuando el programa tuvo éxito internacional, el músico se traslado con Don Francisco, a Miami. No aprendió nada. ¿Por qué no se fue a Cuba?

    Otro personaje del mundo del espectáculo que firmo por ese partido fue, pues, el humorista Bombo Fica, quien apoyo la nefasta Reforma Educacional que destruyó los colegios particulares subvencionados, quienes fueron obligados en convertirse en una Fundación por la tontera del lucro. Supongo que hace sus espectáculos gratis y de calidad en el Festival de Viña del Mar y en casino de esa ciudad. Si es comunista no puede lucrar. Según el humorista, su inscripción al partido de la hoz y el martillo fue una provocación: “Nunca esperé esta reacción de la gente a mi provocación social”. Como me gustaría enviarlo en un túnel del tiempo a la época de Stalin y de la Cheka, de la Revolución Cultural en China, a la Camboya de los Jemeres Rojos, sin retorno. A ver si tiene coraje de provocar a esos lugares y tiempo.

   Otro personaje que se inscribió al partido que en el pasado apoyo la entrada de los tanques soviéticos a Praga es el cantante y humorista, Rafael Manuel Verdugo Bobadilla, quien fue el interprete de la canción “La Alegría ya viene”.

    No me había fijado, quien también se inscribió a ese nefasto partido es el poeta y Premio Nacional de Literatura del año 2000, Raúl Zurita. Lo que no sabía es que este poeta siempre ha sido comunista. Sabía que él había estado en un barco de la Armada, después de la intervención militar que nos libro de ser país comunista. Por lo noventa conocí a la señora de Zurita, Miriam Martínez Holger, quien tenía un pequeña librería en calle Etchevers con Av. Valparaíso, en el centro de Viña del Mar. También conocí a sus tres hijos. A veces a esa señora la confundían con la abogada Laura Soto. Desde luego, que era opositora al Gobierno Militar. No sabía que la señora Miriam era artista visual. Hermana del reconocido poeta Juan Luis Martínez. Estaban separados parece en aquellos años. Según ella, después de haber estado en un barco junto con otros presos, Raúl Zurita quedo muy mal. Según él, lo torturaron. No les creo nada, porque en la Unidad Popular torturaron y flagelaron como acusa en el Acuerdo de la Cámara de Diputados, ni se inmutaron los revolucionarios marxistas leninistas. Peor, lo justificaron como el ex diputado Luis Maira.

   El poeta daba entender que por casualidad lo agarraron a él siendo estudiante comunista en la Universidad Federico Santa María. El vate dijo, cuando se inscribió en el PC: "La poesía es y ha sido mi militancia”. Los escritores y artistas de la generación de Zurita creían en el cuento del arte comprometido con la política. Ahí tenemos esos grupos musicales Izquierda chilena cantando canciones en que se fomenta la lucha de clases, o sea, la envidia.

   Asimismo dijo es la ratificación de mi vida, de mi historia. Es un orgullo ser parte de un grupo humano en el cual siempre he estado, de donde nunca me he ido, y agregó que se unió a ellos como “una muestra de respeto hacia el Partido Comunista, hacia su historia, su heroísmo cotidiano y su incontrarrestable lealtad”. O sea, Zurita avala que el Partido haya asesinado a su fundador; que fuese partidario de la ex URSS, o sea una dictadura totalitaria y los monstruos que la construyeron: Lenin, Stalin y Trosky. También ratifica que el Partido Comunista chileno haya respaldado la invasión ruso soviética a la república de Checoslovaquia. Y por último, los crímenes y atentados del brazo armado del partido comunista durante el Gobierno Militar, el grupo terrorista Frente Patriótico Manuel Rodríguez, donde salieron heridos o muertos tanto civiles como militares. La lista sigue.

  La obra de Zurita tiene la influencia de la Divina Comedia de Dante Alighiere. No le basto el infierno de los mil días de la UP y lo que ve en Venezuela.

   Raúl Zurita se queja porque no pudo terminar su carrera de ingeniero en la Universidad Santa María, debido al pronunciamiento militar. La Izquierda llevo al país a una situación anormal, por lo que es absurdo reclamen normalidad burguesa. Era una guerra civil o una dictadura comunista. Él quería lo segundo. Hace pocos años, esa universidad le dio el título Doctor Honoris Causa más bien por los sucesos de fin de Allende que por sus méritos literarios o científicos. Es parecido cuando la Fuerza Área chilena reivindico a unos oficiales partidarios de la UP, que les juzgo por traición a la patria, o en Pontificia Universidad Católica de Santiago, la cual le rindió un homenaje a unos profesores que fueron expulsados después del 11 de septiembre por activistas de la UP.

 Una vez más tengo razón en llamar a quienes apoyaron la Unidad Popular como la Generación Maldita. Lo que más desagrada de ese gente, es que ellos sabiendo cómo fueron las Revoluciones comunistas, se quejen posando de el papel de víctimas, cuando eran los victimarios. Por tanto, si creían en una Revolución violenta, era de esperar que el otro lado reaccionaria. Sabemos que el juego de los revolucionarios y grupos terroristas de ayer como los agitadores de hoy, por ejemplo, Camila Vallejo, “La calle”, o sea, la gente de la extrema izquierda que se sale a la calle para crean un falso malestar, Boric y el Frente Amplio, es que siempre dan por sentado que el otro lado no va a actuar. O simplemente, no tienen derecho a defenderse. Pues, cuando nuestro se moviliza, cambia el juego. Los más cercano a eso, fue la marcha de los camioneros hacia Santiago, donde las autoridades estaban muertas de miedo, pues les recordó los últimas días de la UP. ¿Cuál es el propósito de esta reflexión? Es que si una persona o un grupo humano se comportan como matones, lo que menos uno esperaría es que se quejen como niñas, si reciben un puñetazo en la cara. Por eso, los de la ex UP son marimachos. E igualmente, los que pertenecieron al grupo terrorista FPMR. Hasta le hicieron una teleserie Los Archivos del Cardenal. Dedicada a los marimachos de la Izquierda chilena.

   Queda claro que al poeta, al músico, al intérprete y al humorista no le importa que hay muerto cien millones de personas por esa ideología genocida.

   Tanto el tío Trujillo como el poeta Zurita no vieron El Doctor Zhivago, ni menos leyeron el libro.

   El título original de este post era Los nuevos conversos del comunismo. Sin embargo, me equivoqué. En realidad, el Tío Valentín Trujillo, el poeta Raúl Zurita, Bombo Fica y Rafael Manuel Verdugo son traidores de la sociedad libre. Se han beneficiado del capitalismo y quieren que el país vuelva a la Unidad Popular con el racionamiento, que es consecuencia de eliminar el mercado, o bien, desean que vayamos a la Venezuela de Maduro. Hugo Chávez admiraba a Salvador Allende y copio sus políticas. Un diputado comunista dijo por televisión que ellos querían comunismo para el país.

   La diputada comunista Camila Vallejo dijo que ella tenía derecho a comprar un auto Subaru como cualquier persona. En realidad, las personas que admiran a Allende y que desprecian lo que ellos llaman ‘el neoliberalismo’ no tienen ningún derecho a usufructuar de los bienes y servicios del capitalismo. Los comunistas son iguales que los musulmanes radicales que viven Occidente y que desean imponer la Sharia islámica. A esos musulmanes habría que expulsarlos, ya que no respetan el modo de vida de los viven bajo la cultura cristiana greco romana.

   Comunistas para predicar, capitalistas para cobrar y burgueses para vivir. Ellos desean cambiar el modo de vida que a la mayoría de los chilenos les gusta.

  Lo que único que merecen los personajes públicos mencionados es que sean colgados de un árbol por traidores.

11 de diciembre de 2016

Como si nada







  
  Se me olvido mencionar en el post anterior, que el dictador comunista, Fidel Castro financió al grupo terrorista Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), brazo armado del Partido Comunista chileno. En efecto, el actual presidente del PC, Guillermo Teillier dijo a raíz de la muerte del chacal del Caribe, que él ayudo a que los chilenos recuperan la democracia, la misma que les ha negado a los cubanos: "Él tuvo un actitud de apoyo al Gobierno de Salvador Allende. Posteriormente, en la lucha contra la dictadura, él tuvo una actitud solidaria para recibir a muchos chilenos exiliados y en la ayuda que el gobierno cubano prestó para la lucha contra la dictadura, que tuvo una incidencia importante en derrotar a Pinochet”. Los militares se fijaron un cronograma que cumplieron. Por tanto, atribuirse la devolución del poder a los civiles al Partido Comunista y, naturalmente, a Fidel es falso. Además, hay que recordar que el PC no quiso participar en el plebiscito. Bachelet no participó. Así que mérito tiene.

   Ahora bien, a propósito de las palabras citadas, cuando comencé con este blog o un poco antes, tuve un debate epistolar en el diario La Tercera, en donde les sacaba en cara, por qué la Izquierda chilena no armo un guerrilla para derrocar la dictadura castrista y las dictaduras que había detrás del Muro de Berlín. Pues, me parecía poco coherente que no quisieran democracia liberal en los países donde estaba de moda las democracias populares, donde el único partido que ganaba era, pues, el Partido Comunista.

   El apoyo de Fidel Castro a Salvador Allende no fue sólo simbólico, sino que se tradujo en acciones. O por otro lado, el presidente chileno no fue una marioneta como lo hace ver el analísta político, Sergio Muñoz. Voy a citar las palabras de éste último, pues según él, el dictador cubano “desconfío siempre del camino pacífico que defendía el Presidente Salvador Allende”. Pues bien, conforme al periodista norteamericano James R. Whelan, autor Desde Las Cenizas, tanto en El Cañaveral, que era su refugio en los fines de semana como en su palacete de Tomás Moro, en la ciudad, “los militares encontraron cañones antitanques, submetralladoras, bazookas, morteros, minas, además de rifles y revólveres”. Ambas instalaciones contaban con cancha de obstáculos y polígonos. En el Cañaveral podía albergar 130 irregulares, mientras Tomas Moro 150. Ese era “un pacífico camino hacia el socialismo”. Verdadero contrapunto.

   En la misma entrevista Teillier dice sobre Cuba y los derechos humanos: “todos los países tienen temas pendientes con los derechos humanos….no se libra Chile ni ninguno”. Que tanto los grupos terrorista chilenos Mir y FPMR hayan asesinado y puestos bombas, donde murieron tanto civiles como militares no constituye una violación a los derechos humanos. Que un militar haya enfrentado a terroristas y éstos hayan muertos, eso una grave violación a los derechos humanos.

   El líder del Partido Comunista culpa al bloqueo norteamericano de la falta de libertades de Cuba, cuando no tiene que nada que ver lo uno con lo otro: "Estados Unidos tuvo mucha responsabilidad al aplicar el bloqueo, por lo que se restringieron los derechos de las personas. (...) “. Tengo la impresión que cree que los periodistas son tontos. Si son de Izquierda, sí.

   ¿Qué tiene de malo que tanto en Chile como en Estados Unidos en una elección democrática hayan ganado los empresarios Sebastián Piñera y Donald Trump? Según el ex terrorista confeso del FPMR, eso es malo: “aquéllos que han criticado a Fidel, incluyendo a Donald Trump y Sebastián Piñera, son grandes empresarios que llegan a ser presidentes de sus países". No soy seguidor de Piñera.

   Previas horas del último cambio de gabinete, Michelle Bachelet dijo mientras volaba de Santiago a Lima rumbo a la APEC (20/11/2016): “El comité político estaba funcionando extraordinariamente bien…No estoy para partir con equipos nuevos que tengan venir aprender, a conocerse, a entenderse”. ¿Cómo ella va a despedir a Nicolás Eyzaguirre, quien es el emblema de las nefastas reformas? Podrá cambiar al ministro del Interior u otros secretarios de Estado, pero todo sigue igual.   También dijo algo que me llamo la atención: “Es importante tener una oposición propositiva, constructiva; porque de lo contrario, puede generar problemas de gobernabilidad”. De nuevo el cuco o el miedo. O sea, está diciendo que la oposición no puede ser tal, sino que tiene que aprobar cualquiera tontera que se le ocurra al gobierno. En tiempos de la ex Concertación metían el cuco de que sólo esa coalición con los comunistas afuera podía dar gobernabilidad al país, no así la derecha que estaba en la oposición. Ella es inconsecuente, ya que en el gobierno anterior, en el Sebastián Piñera los llamados ‘Movimientos Sociales’, que estaban formados desde los estudiantes secundarios, los universitarios liderados por la comunista Camila Vallejo, los funcionarios públicos que se fueron a paro meses antes de que terminara el V gobierno de la Concertación y, por último el alzamiento que hubo en las regiones de Aysén y Magallanes tuvieron un único objetivo crear la sensación de ingobernabilidad. Además de crear la sensación de que los chilenos estábamos indignados contra el modelo económico que nos legaron los militares. Detrás de los Movimientos Sociales estaba el Partido Comunista y la célebre frase de Bachelet que dijo en su primer gobierno: “Cuando la Izquierda sale a la calle, la derecha tiembla”.

   ¿Con que cara ella exige gobernabilidad sin siquiera en la Región de la Araucanía los carabineros entrar en lugares, que están tomados por grupos extremistas, que extorsionan a los agricultores para que puedan transitar? El Estado está ausente.

   En la portada de El Mercurio de Santiago del 1 diciembre leemos: “Presidenta Bachelet admite que no todo se podrá concluir y apunta a consolidar y proyectar reformas”.

   El medio cita  las palabras de la Demócrata Cristiana, Mariana Aylwin, quien se enfoca en la nefasta reforma educacional que afecto a los colegios particulares subvencionados: “Cambios en la educación se concibieron sobre la base consignas y prejuicios”. ¿Por qué no los dejaron tranquilos, después de todo, el programa de Bachelet consistía en mejorar la educación pública?

   Luego mencionan las palabras del ex presidente y actual candidato a la Presidencia de la coalición Chile Vamos, Sebastián Piñera, quien afirma: “Más allá de las buenas intenciones, Chile va por el camino y hay que reorientar reformas”. En otra entrevista dice no más que las reformas fueron mal redactadas. Sin embargo, no se opone a ellas.

   Por último, en la portada citan las palabras del socialista y jefe de la OEA, el chavista, José Miguel Insulza, quien sostiene que todo se debe a la desconfianza, ya que la ciudadanía ha visto que las promesas no se pueden cumplir: “Desconfianza de la ciudadanía se debe, en parte, a promesas que no se pueden cumplir”. ¡Qué arrogancia! La Nueva Mayoría sacó menos del 30% de los votos y la mayoría del país se ha opuesto a todas las reformas del gobierno. Además, se olvida del caso Caval, SQM, el jubilazo de la señora del socialista, Osvaldo Andrade. La guinda de la torta, es que algunas instituciones solamente persiguen a los políticos opositores. Me refiero a Impuestos Internos, la fiscalía y la justicia que aplica prescripción.

  En la portada del mismo diario aparece las palabras del Ministro de Hacienda, el Demócrata Cristiano, Rodrigo Valdés sobre la propiedad privada y el proceso constituyente: “La certeza jurídica en la protección del derecho de propiedad es clave para el país”. Un poco más arriba dice el diario: “Ministro de Hacienda dijo que debate debe ser serio y recoger la mejor experiencia internacional”. En realidad, la Nueva Mayoría no cree en el derecho de propiedad. Por eso, lo reiteran a cada rato. Según el Programa, la propiedad privada tiene que ser o estar subordinada a la función social. Eso retroceder a los días previos al 11 de septiembre chileno. El actual texto Constitucional de 1980 asegura el derecho de propiedad. Y para asegurar tal derecho es que tiene altos quórum, que como sabemos la Nueva Mayoría desea quitar, y que el país esté a merced de mayorías circunstanciales que hagan y deshagan a su gusto.

   La Democracia Cristiana y el Partido Comunista acordaron entre cuatro paredes que la nueva Constitución el Estado tendrá injerencia en la economía, aun cuando las empresas estatales que hay todavía arrojen pérdidas, se acabará el principio de subsidiaridad, y por último, el derecho propiedad estará supeditado a la función social o al bien común.

   Citando a Ayn Rand: "Los derechos del individuo no están sujetos a votación pública; una mayoría no tiene el derecho de eliminar por votación los derechos de una minoría". Por eso, la Nueva Mayoría no le gustan los altos quórum de la actual Carta Magna.

   Por lo que desprende, los políticos de la Nueva Mayoría no quieren escuchar a las personas. Menos Bachelet, ya que ella es totalitaria. Por eso, jamás ha criticado el régimen cubano ni la Alemania comunista, donde no hay ni hubo oposición.

   Insisto por el bien del país. Para la elección parlamentaria y presidencial espero que la abstención que llegue al 80%. Así la nueva constitución no tendrá legitimidad.

24 de noviembre de 2016

Y la revolución comunista sigue su curso








¿Alguien pensó que con la alta abstención de las elecciones municipales de este año el Gobierno de Michelle Bachelet iba a dar un giro de 180º, como el conservador heterodoxo Daniel Mansuy pensó en el tiempo de llamado ‘realismo sin renuncia’ teniendo en mente los gobiernos socialistas francés de François Mitterrand, el cual tuvo que cambiar en su segundo tiempo? Su última línea lo dice todo: “No es seguro que mañana podamos decir lo mismo de Michelle Bachelet”. Además, Bachelet jamás se ha identificado ya sea la socialdemocracia alemana, ya sea el laborismo inglés, ya sea el socialismo francés o con el socialismo español, cuando el PSOE abandono el leninismo. Su mundo es el comunismo, ya sea la cárcel de la ex RDA, ya sea la isla cárcel de Cuba manejada por los hermanos Castro.

   Según el sitio el Pulso , en septiembre la Democracia Cristiana y el Partido Comunista habían establecido un acuerdo base en el documento “Hacia un nuevo pacto de convivencia”. En ella los abogados establecen: “Nos hemos preguntado lo siguiente: ¿Pueden dos partidos, como la Democracia Cristiana y el Partido Comunista -partidos con matrices ideológicas disímiles - contribuir objetiva y responsablemente al propósito de que el proceso constituyente prospere en beneficio de nuestro país? En nuestra opinión, no se trata de una posibilidad sino más bien de un deber”.

   De un universo electoral de 18 millones, el Partido Comunista en la elección municipal apenas obtuvo 250.000 votos. Lo que es nada misma. Sin embargo, desafortunadamente para el país ese el partido que lleva la batuta, marca el norte y la dirección del gobierno. Un minoría insignificante.

   El mencionado documento lo firmaron los abogados Jorge Correa Sutil, María Pía Silva y Javier Couso por parte de la Democracia Cristiana. El último abogado, si es mi memoria no falla estuvo trabajando en el CEP y formó parte de la Comisión Valech. Por parte del Partido Comunista firmaron los abogados Jaime Gajardo, Carlos Arrue, Patricio Palme y Bárbara Sepúlveda.

  Las conclusión de los abogados de la Democracia Cristiana y el Partido Comunista es que el Estado tenga mayor injerencia en la economía, al contrario de lo que sostiene la Constitución de 1980: “pueden convenir en una visión común en torno al rol del Estado que incluye su función activa en la economía, dado que tenemos una visión crítica de la forma en que la Constitución de 1980 entiende su tarea subsidiaria”. La Nueva Mayoría no son capaces de mejorar la salud y la educación pública, así y todo, estos iluminados quieren meterse en la economía. Dudo que el paro público que hubo en noviembre los haya hecho repensar sus planteamientos. La empresa estatal Codelco está en quiebra. Eso tampoco les importa. Pronto el país va quebrar.

  Tienen varias cosas en común esos dos partidos. Ambos son estatistas y burócratas. Ambos creen en la tontera de que la propiedad privada ha de tener una función social o estar supeditada al bien común. Ambos son comunistas.

   Según la Nueva Constitución que desean los socialista burgueses y los marxistas, el eje del nuevo texto son los derechos humanos en todos los ámbitos: “apreciación común sobre la centralidad de los derechos humanos y podemos coincidir en que los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, serán parte sustancial de la futura construcción legal”. Teniendo en alta consideración la dignidad humana y las libertades y sobre todo “sobre los avances alcanzados por la humanidad en materia de DDHH”.

  Queda claro como el agua que la Democracia Cristiana no considera los crímenes y atentados del grupo terrorista del FPMR, brazo armado del Partido Comunista como una violación a los derechos humanos, en que perdieron las vidas tanto civiles como militares. Por tanto, no hay que tomarse en serio cuando hablan de ‘las violaciones sistemáticas a los derechos humanos’ bajo el Gobierno Militar.

   Si en realidad le importa la dignidad humana, entonces los militares ancianos en el gulag de Punta Peuco estarían libres, pues es un atentado a los derechos humanos no aplicar la igualdad ante la ley y no darle los mismos beneficios que recibieron los terroristas. Eso me recuerda, que cuando Bachelet fue a la ONU en septiembre hablo de los derechos humanos para referirse a Venezuela, sin nombrar el país, como si en democracia y en su propio país a los militares se les niega la ley. Se supone que en democracia no se violan los derechos humanos.

  Para el director de la Fundación Horizontal y miembro del Partido Evópoli, el neoderechista, Hernán Larraín Matte, y que además, formó parte del Consejo de Observadores del Proceso Constituyente afirmó, cuando éste hubo acabado: “No podemos decir que Chile habló”. Obvio, si nadie le intereso. Si el temario estaba predeterminado de antemano. Así que no se podía proponer cualquiera cosa. Con todo, al terminar el Proceso Constituyente la mayoría de los participaron proponían ideas más en sintonía con la Nueva Mayoría, esto es, que los derechos sociales estuviesen garantizados en la nueva Constitución. Esos derechos que tanto les gustan a los progresistas burgueses y marxistas son privilegios que se financian a costa de los demás.

  En los 15 mil Encuentros Locales auto convocado solo participaron 83 mil personas de un universo de 14.121.316 electores, lo que representa apenas el 0,58% del electoral. Hay que tener en cuenta que en los cabildos podían partcipar hasta los menos de edad, desde los 14 años.

   Luego de la lluvia de ideas que fue el proceso constituyente, la revista Que Pasa cuenta que La Moneda encargó un grupo de profesionales de distintas áreas humanidades y ciencias sociales de la Universidad de Diego Portales recoger en forma sistemática, esto es, en frases claras y distintas las propuestas de los cabildos. En otras palabras codificar. En los Encuentros Locales (ELAS) se registraron 256 mil ideas. Dicho sea de paso, los profesionales trabajan en el sótano de la mencionada universidad.
   ¿Cómo filtran tantas ideas? A través de una metodología. Conforme a ésta, según cuenta Que Pasa: “Su sueldo es por frase sistematizada, por ello el ritmo de trabajo es intenso, casi sin detenciones y en algunas ocasiones alcanzando el día y la noche. Trescientas opiniones, en promedio, son las que codifican por día, en un diseño metodológico que se creó para cumplir con el inexorable mandato presidencial: que cada opinión de los participantes fuera recogida de forma fidedigna”. Trabajólicos.  Si bien el trabajo de los profesionales terminó en octubre, el Gobierno no está apuro, pues no quiere desprolijidad.

   La persona a cargo del equipo de 100 personas es, pues, el filósofo Claudio Fuentes, director del Centro de Estudios de Argumentación y Razonamiento de la Facultad de Psicología de la Universidad Diego Portales. El propósito de la metodología es que no haya ambigüedad o interpretación en las frases: “tenga una estructura gramatical estándar para que pueda ser procesada de forma irrestrictamente descriptiva, con el fin de que no exista ningún juicio interpretativo”.

  Asimismo, Que Pasa nos cuenta que la Secretaría General de la Presidencia buscó un método fiable, ya que no había una experiencia internacional o nacional para procesar las opiniones de las personas que participaron en los cabildos. El Gobierno no quería una muestra al estilo de las encuestas, sino “la fidelidad de lo expresado por los ciudadanos que participaron del proceso y, además, porque abarcaba el universo de esas opiniones”. El informe final que le entregaran al presidente de la República estará divido en cuatro ejes: derechos, deberes, instituciones y valores.

   Según revela Que Pasa, el Gobierno en un acto en la plaza de la Constitución va mostrar las bases ciudadanas con una exposición sobre la participación del nuevo texto: “El proceso seguirá su curso normal, asegura la misma fuente”. Como si nada.

   Ahora bien, ¿no encuentran que se oponen abiertamente el acuerdo de la Democracia Cristiana con el Partido Comunista sobre la Constitución y el proceso constituyente? El primero es elitista y el segundo son las opiniones de las personas que participaron en los cabildos. Y entre los dos, está el equipo de profesionales que tiene que ordenar las frases.

   La Revolución sigue su curso. Los cambios de ministros que ha habido no significan nada. Al Partido Comunista no le gustaba el demócrata cristiano, Jorge Burgos. El partido de Camila Vallejo se identifica con el ex ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, quien ocupa el cargo de Secretario General de la Presidencia. Por tanto, pertenece al círculo hierro de Bachelet. Una prueba de ello, son las recientes declaraciones del diputado de la retroexcavadora y primer vicepresidente del Partido por la Democracia (PPD), Jaime Quintana , quien dijo: "Eyzaguirre representa las reformas". Antes había dicho que la oposición había criticado el equipo político: "Aquí hay quienes han criticado fuertemente al equipo político, pero, en el fondo, lo que quisieran es retrasar o derechamente frenar las reformas". Como si nada.

   Lo anterior me lleva a una frase recurrente del jurista constitucional de Bachelet, Fernando Atria en su libro La Constitución tramposa, es que tenemos un modo de vida impuesto conforme al rayado de cancha de la Constitución de 1980.  En esta última a igual que en la Constitución norteamericana cada persona persigue son fines, mientras no viole la libertad, la vida y la propiedad de las otras personas: “Cuando mira al pasado, la pregunta es por el modo de vida, la forma de existencia política que hemos asumido viviendo bajo una decisión que en origen pudo haber sido heterónoma, impuesta”.

   Después compara la Constitución actual con las cadenas: “Es claro que esto entraña un riesgo de falsa conciencia, de que nos ocurra como al tío Tom y nos enamoremos de nuestras propias cadenas convenciéndonos de que no son cadenas”. Supongo que la libertad de enseñanza es una cadena como también la libertad de emprender y el resguardo de la propiedad privada. Más adelante dice: “Instituciones heterónomamente impuestas pueden someter al pueblo por la fuerza por diecisiete años, primero, y después si el trauma es suficientemente grande, por veinte años o más”.El negocio de la Izquierda es parasitar de lo que llaman trauma, aun cuando tres cuartas partes de la población apoyo el 11 de septiembre chileno.

  Según Atria, la crisis de legitimidad del actual ordenamiento económico y constitucional se puso de manifiesto con las manifestaciones estudiantiles que comenzaron el 2011, en el gobierno de Piñera: “que el pueblo chileno ya no acepta que los términos fundamentales de la vida en común sean los que quiso Pinochet o sus partidario…”.

   Sin embargo, en estos dos años y tanto del segundo gobierno de Bachelet, la Nueva Mayoría ha querido alterar el modo de vida que le gustan a los chilenos. Ella no escucha.

  Espero que en la próxima elección presidencial, la abstención llegue a un 80%, de ese modo la constitución chavista de Bachelet carecerá de legitimidad.

3 de julio de 2016

Una sociedad aséptica






   

Antes del último 21 de mayo o después, escuché las siguientes palabras. En la última rendición de cuentas que se realizo en el Congreso Nacional, en Valparaíso fue asesinado el guardia, Eduardo Lara que cuidaba el edificio, donde trabajaban los concejales del municipio porteño. Gracias a la bomba molotov, que lanzó un estudiante de la Confech. Los únicos que lanzan ese tipo de bombas están en el Partido Comunista.

  Un profesor del ramo de física nos contó que el liceo Eduardo de la Barra de Valparaíso está tomado o infiltrado por el Partido Comunista. Y que al día siguiente probablemente no tendría que hacer clases, porque el colegio estaría tomado por estudiantes. El mismo profesor contó que un niño de 11 años les pidió a sus padres que lo cambiaran de un colegio particular al mencionado liceo.  Hubo un foro sobre la educación en otro lugar, donde ese niño dejo en ridículo a una profesora de un colegio particular, ya que él dijo que venía de ese tipo de establecimiento. Tal vez el niño vio ese bodrio de película “Machuca”, que tanto les gusta a los progresistas, mientras educan a sus hijos en colegios privados que seleccionan y lucran.

Otra persona dijo que no había que dejarse influenciar por cualquiera de los dos bandos: La Derecha y la Izquierda. Lo que significaba era lo mismo. Ese es el precio de “abrazar las ideas del adversario”. Aquella había dejado la embarra, por decirlo, con palabras suaves. No preciso qué desastre había hecho la derecha. Es lo mismo la extrema Izquierda que la extrema derecha. Cualquier movimiento o partido opuesto a las ideas colectivistas de la Izquierda es lo mismo que el Partido Comunista. La misma persona antes  había  tenido una polola beneficiada con la Beca Valech, porque un pariente se había opuesto a la ‘dictablanda’. Ésta última era lo peor, no la Unidad Popular. ¿Cómo querrán sacarse este gobierno, si no tienen las ideas claras? Naturalmente, la mayoría de las personas que no se identifica con ninguno de los dos, si les gusta disfrutar de los bienes y servicios del capitalismo. Con todo, parece que no claro los valores que implícitos en la sociedad actual, ni mucho menos están dispuestos a defenderlos. Puede que esté equivocado. ¿Cómo pretenden sacarse a los matones de la Nueva Mayoría que pretenden llevarnos al paraíso socialista bolivariano venezolano, donde la escasez, el saqueo y el alto grado de violencia son la norma? Gracias al lavado de cerebro realizado por la ex Concertación y continuado con la Nueva Mayoría sobre la Unidad Popular y el Gobierno Militar muchas personas, sobre todo, los menores de 30 años se figuran que podrán disfrutar del sistema capitalista, y que en el país jamás llegaremos a la actual Venezuela. En Chile no ocurren esas cosas o no pasa nada. Después de todo, han blanqueado el gobierno marxista.

  Después de la muerte del guardia de seguridad aparecieron varios comentarios. Uno de ellos fue la socióloga Eda Cleary, en el sitio “El Mostrador” lo resumió así la intervención de la académica: “sobre la necesidad de educar con un pensamiento crítico como camino para superar la violencia transversal en la sociedad chilena”. ¿No les parece sospechosa esa afirmación? Un grupo de personas minoritaria provoca desordenes en la vía pública, además, de los daños a la propiedad pública y privada, donde resulta muerto un persona. Sin embargo, para la intelectual se trata de un asunto transversal de la sociedad chilena. Esa afirmación es idéntica a una varios académicos decían, y no todos de Izquierda de que en Chile existía lo denominaba “violencia estructural”. Una persona que creía en eso, ahora trabaja en la Fundación para el Progreso (FPP). No sé si pensara igual. Antes de que se fuese para allá, a ese persona le intenté explicar que en el país no había tal cosan en su blog. Asimismo, esa afirmación de la “violencia transversal en la sociedad chilena”, supone que si un lado emplea la violencia, el otro lado no tiene derecho a defenderse. Ese el objetivo de la Izquierda heredera de la Unidad Popular reciclada en el gramscismo. El objetivo es el mismo que tenía el gobierno marxista, sólo que cambia el método o el camino. Por eso, crearon el Instituto Nacional de los Derechos Humanos (INDH) con el propósito de que unos matones subyuguen por vía legal a la mayoría que no comparte sus puntos de vista.

 ¿Qué es “la violencia política” que menciona el Informe Rettig? Es lo mismo: es la violencia transversal o la violencia estructural. Un grupo minoritarios de fanáticos emplea la violencia, la extorsión, la amenaza, sin embargo, todos son culpables, incluso los tienen derecho legítimo a defenderse, aun cuando el Estado no los proteja. Recuerden que la mayoría de las personas desinformadas, arrepentidas y partidarios de la ex UP, les gusta decir: “Todos somos culpables del quiebre institucional del 11 de septiembre de 1973”. Se pone en el mismo lugar a los totalitarios y violentista juntos con los partidarios de la democracia liberal.

Se trata de llegar al empate. Lo mismo que hace algunos al poner en el mismo lugar al grupo terrorista chileno de mediados de la década del sesenta del siglo pasado, el Movimiento Izquierda Revolucionaria (MIR) con el grupo de derecha Patria y Libertad. El primero opto la vía armada, quiso instalar una dictadura comunista y asesino antes y después del 11 de septiembre de 1973. El otro nació en respuesta del Mir, ya que éste lo protegía el Gobierno de la Unidad Popular. Además, cuando los militares se tomaron el poder, obedeció el mandato de éstos. En una nota de un capítulo del libro Desde las Cenizas:  Vida, Muerte y Transfiguración de la Democracia en Chile 1833 – 1988 del periodista norteamericano  James R. Whelan, cita las palabras del líder de Patria y Libertad, Pablo Rodríguez: “Lo más extraño de todo esto es que debido a que las autoridades encontraron 20 cascos, unos poco palos y unos extinguidores nos acusan de tener una organización paramilitar, mientras que el Mir continúa armándose con impunidad”. Luego agrega el periodista: “En contraste  con la actitud de tolerancia –y aún más de complicidad- del gobierno de Allende con el descarado crecimiento de los grupos armados de la extrema Izquierda, incluido el Mir, Patria y Libertad fue sometido a vigilancia constante y hostigamiento constantes”. Una cosa que menciona en otra parte, los militantes del Mir tenía entrenamiento militar en la ex RDA y Cuba.

   Un familiar que vive en Santiago dijo que los oligopolios eran producto del mercado. Le intente explicar que no era así, que eso se producía por la intervención del Estado. Luego saco el comentario de que el Gobierno Militar sobre la privatizaciones. Le dije que las empresas estatales fueron dejadas quebradas por la Izquierda. Había estado leyendo al periodista zurdo Matamala.
  
 Una frase célebre que acuño la Izquierda, es que ésta “comete errores y no horrores”. La resume el historiador demócrata cristiano, Cristián Gazmuri: Pinochet cometió horrores, Allende cometió grandes errores”. Para la actual coalición oficialista, la Nueva Mayoría, la quema de camiones y de Iglesias en La Araucanía como la Iglesia evangélica de Padres las Casas, la muerte del matrimonio de ancianos quemados Luchsinger-Mackay, los saqueos a tiendas o “turbanazo” como les llaman ahora, y por último la muerte del guardia no constituyen una cadena horrores, son errores que los matones de los Movimientos Sociales no sopesaron, ya sea los mapuches terroristas, la Confech, Cones, la CUT o cualquier otra organización tomada por el Partido Comunista. Y el saqueo a la Iglesia de la Gratitud Nacional.

 

 Además, están  los choques a los automóviles para robarlos o “portonazos”, el robo a los cajeros automáticos.

 

Con todo, al parecer el chileno se está acostumbrando a estas anormalidades, de modo que lo antes causaba indignación, reprobación y era sancionado, ahora lo tiene por normal. La excepción se convierte en la regla. Y  así nos estamos convirtiendo en una sociedad aséptica, en el sentido “que no se compromete o no muestra emoción ni expresa sentimientos”. Los mismos que alegan, desde la Izquierda que la institucionalidad que hay despolitiza a las personas, en realidad, les conviene. A Bachelet y a la Nueva Mayoría no le importa lo piensan las personas por mucho que digan y usen la palabra ‘dialogar’. De hecho, la persecución política por parte del Servicio de Impuestos Internos (SII), la fiscalía y la justicia a un partido de la oposición y no a todos, esa muestra que estamos bajo una dictadura democrática. Es a otro, no a mí. Luego le tocaran aquellos que miraron a otro lado, como si no les afectara. Saben que el problema radica en el gobierno, sin embargo, no se comprometen a sacarlos.

  El oficialismo cometió los mismos delitos, incluyendo al Jefe de Estado, y no le pasa nada. A la misma mayoría que se opone al programa de la Nueva Mayoría, cree porque todavía se eligen personas cargos públicos, estamos en la democracia liberal. Así que no preocuparse de que el oficialismo siga con la retroexcavadora.

 






23 de mayo de 2016

Constitución y Revolución







 ¡Qué distinto hubiese sido, si la prensa hubiese puesto en los pies en la tierra a Bachelet cuando ganó en el 2013! En efecto, los medios abultaron un éxito electoral que no era tal. El diario ‘La Tercera’ en su portada al día siguiente de la elección presidencial aparece la candidata electa con las siguientes palabras: “Es un momento de iniciar transformaciones a fondo”. Más abajo aparece el porcentaje con cual ganó con respecto a la candidata de la ex derecha, 62,16%. Ahora bien, con respecto a todo el padrón electoral obtuvo apenas un 26% de los votos menos que Salvador Allende. Como dijeron hace dos años, la Nueva Mayoría se convirtió en la Nueva Minoría. Ese porcentaje se ha mantenido más o menos en todas las encuestas. La prensa no hizo su trabajo.


  Los chilenos todavía no se dan cuentan que estamos inmerso en una Revolución Comunista, cuyo único propósito es que la actual coalición gobernante, la Nueva Mayoría tenga el poder total. Actualmente, ya tiene el Poder Judicial, el Servicio de Impuestos Internos (SII), la fiscalía y el Congreso. Chile no necesita de ninguna de las reformas que ha impulsado la coalición Demócrata Cristiano Socialista Comunista. No era necesaria la reforma tributaria, ni la reforma a los colegios particulares subvencionados, ni la Nueva Constitución y, por último, la reforma que quieren hacer la educación superior.

    En primer lugar, a Bachelet le encanta hablar igual que Salvador Allende, pues en su último discurso del 21 de mayo del 2015 se expreso así: “Chile está viviendo uno de los procesos transformadores más importantes de su historia”. No me había dado ni cuenta. La única transformación importante fue la hicieron los militares que gobernaron entre septiembre de 1973 y marzo de 1990. A decir verdad, el país está retrocediendo. Según el liberal, Ricardo Valenzuela, “regresaba Bachelet para, haciendo uso del populismo, de nuevo enviar a Chile al abismo (línea roja al final). Un abismo del que tal vez ya no se pueda rescatar”. Así es nuestro presente, sin embargo, la mayoría los chilenos aún no despiertan.

   En segundo lugar, ella es la revolucionaria que quiere cambiar el país, sólo porque la coalición que la apoya le tiene envidia a las transformaciones que hizo el Gobierno Cívico Militar. Lo que más les duele es que esas reformas fueron buenas y exitosas a diferencias de todas las reformas que realizo la ex Concertación y su sucesora la Nueva Mayoría. Además, no son los emprendedores o empresarios que haciendo las cosas distintas, cambian el mundo. En el nuevo Chile que todos queremos, la actividad de los privados estará restringida. Hay que dejar a los particulares como incompetentes, negligentes, irresponsables, egoístas y que el único que puede hacer bien las cosas en todos los ámbitos es el Estado. La realidad dice lo contrario.

 Yo harían dos reformas importantes a la actual Constitución. La primera, es poner la firma del general Pinochet y sus ministros en vez del socialista Ricardo Lagos, quien no cree en la propiedad privada ni el rol subsidiario del Estado y lo peor aún, es que se ufana del gobierno marxista de Salvador Allende que es contrapunto de la Constitución del 80. Desde luego, que ningún político de la ex derecha si lo sacaría en cara en un foro. El ex presidente socialista apoya una nueva Constitución. Lo segundo, es poner un artículo sobre el empêchement, ya que no se puede dejar que gobierne un loco o una loca, que vive en un mundo paralelo creyendo que estamos de mil maravillas, mientras vamos en picada.

 Aun cuando se inicio el proceso constituyente cabe señalar que es ilegal e ilegitimo, pues no tiene los quórum para cambiar la Constitución. Esto último ni siquiera le importa a la oposición. A decir verdad, no hay tal.

 Una persona puede votar a los 18 años. En este proceso hasta pueden participar los menores de edad desde los 14 años. Con todo, gracias a las legislaciones que hizo la ex Concertación, los menores de edad no tienen capacidad de discernir entre el bien y mal. Por esa misma razón, la mayoría de los delincuentes son menores de 18 años. Y pasan ‘piola’ frente a los tribunales de Justicia. ¿Alguien lo puede entender?

  En esa oportunidad también Bachelet dijo: “En la mayoría de mis compatriotas, en un momento de grandes y expectativas”. Sólo un 26% de la población les interesa lo que haga el gobierno. Ahora bien, Bachelet por cadena de televisión sobre el inicio del proceso constituyente afirmó: “Recordarles que todos debemos ser una garantía para que los ciudadanos sean los protagonistas de este proceso y puedan expresarse libremente sus opiniones y los que quieren en nuestro país”. Agregó: “Que puedan participar con confianza y que participen porque eso nos va a permitir que tengamos un buen país”. Con la nueva Constitución socialista no existirá el principio de subsidiariedad, ni mucho menos la propiedad privada va estar reguardada. Así, con el nuevo texto Fundamental tenemos asegurados la educación y la salud gratis, aun cuando el país no tenga plata y este endeudado. El papel todo aguanta.

  Según una encuesta, para la mayoría de las personas no es un prioridad ni reformar ni cambiar la Constitución, pues les preocupa la delincuencia que cada vez está más agresiva, el terrorismo en la región de La Araucanía y desempleo producto de las reformas, que ha provocado una recesión. Desde luego, que los iluminados de la Nueva Mayoría van a culpar a causas externas, no internas provocadas por el Gobierno.

  Hay dos cosas que siempre la Izquierda se ha identificado. Una es la imagen de derribar un bastión de los poderosos, de ahí la expresión: “Tomarse el Palacio de Invierno”, cuando ellos llegan el poder. Ya que las nuevas generaciones no tienen idea de la Historia del siglo XX, el Palacio de Invierno era la casa real de los zares de Rusia, hasta que los comunistas se tomaron el poder. La otra imagen que tan les gusta es la cientos de personas reunidas en una asamblea, aunque no digan nada, no hagan nada y calienten el asiento decidiendo los destinos del país que viene de la Revolución Francesa. La Rusia zarista tenía la Duma, que es el parlamento de ese país y los revolucionarios mencheviques sacaron como poder paralelo los soviets, donde participaban los liberales, los socialdemócratas, los partidarios de la monarquía, hasta los bolcheviques (comunista), que eran minoría se tomo todo el poder. Y se acabo la democracia participativa de los soviets aceptando solamente los comunistas.

 La idea filosófica política que subyace es de la voluntad general. He allí el origen de la Asamblea Constituyente.

 Transformación significa Revolución
 El abogado Marcelo Elissalde recuerda primero que la Constitución de 1980 ha sido el texto Fundamental más ratificado en nuestra Historia, desde la Independencia. Señala, en primer lugar, que los textos anteriores nacieron en momentos conflictivos del país. Por ejemplo, la Constitución de 1925 que tanto dicen admiraba la Izquierda y que no respeto con la UP, recién entro actuar en 1932 con la llegada de Arturo Alessandri Palma.

 En segundo lugar, pone varios ejemplos, donde a Constitución no nació de la voluntad popular, sino que fue impuesta:” la de Estados Unidos, fue redactada por una convención de sabios iluminados como Jefferson, Madison Benjamín Franklin, Washington entre otros y la ofrecieron o mejor dicho impusieron a un pueblo analfabeto e ignorante por entonces y mire ud que resultados les ha dado”. Luego dice tanto Alemania como Italia, después de la Segunda Guerra Mundial, los Aliados impusieron la Constitución. La actual Constitución francesa fue impuesta por el General de Gaulle. Lo mismo ocurrió en el Japón ocupado por los norteamericanos, donde el General Mac Arthur impuso la Constitución. En estos esos ejemplos los frutos están a la vista.

  Según los personeros de la Nueva Mayoría en el nuevo texto la propiedad privada estará resguarda. Así lo ha expresado el ministro Secretario General de la Presidencia Nicolás Eyzaguirre al serle consultado sobre la propiedad privada, dijo: “Es muy impensable que en una Constitución que tiene que ver con un país moderno, ese derecho no esté adecuadamente resguardado”. Por su parte, el ministro de Hacienda en Londres, el DC, Rodrigo Valdés en Chile Day dijo: “el buen manejo de la política monetaria, el reconocimiento de la propiedad privada y el rol que ha cumplido el estado serían las claves para lograr el desarrollo”. Esto lo dijo sobre todo por las palabras del ex ministro de Hacienda de Pinochet, Hernán Büchi de que en el país existía "incerteza jurídica”. El actual ministro le salió al paso Büchi: "La noción de que podría existir incerteza jurídica en nuestro país es un debate artificial que sólo daña a Chile". Creo que los agentes económicos son tontos.

 El año pasado los demócratas cristianos, Ignacio Walker y Patricio Zapata intentaron convencer a la opinión pública sobre los beneficios de la nueva Constitución, omitiendo si se respetaba la propiedad privada. Ahora bien, cuando fue XXV Congreso Nacional del Partido Comunista en marzo, donde éste manifestó que rechazaba propiedad privada y el rol del Estado subsidiario, los senadores de la DC se opusieron. El senador Ignacio Walker expreso una frase ininteligible: "hay un amplio campo de colaboración en torno a la contradicción democracia-neoliberalismo, y la afirmación de 'los derechos humanos, universalmente reconocidos, como aspectos esenciales de la futura carta fundamental'. ¿Qué quiso decir?

   Con todo, cuando ex vocera del nuevo gobierno de Bachelet y actual ministra del Trabajo, Ximena Rincón dijo lo mismo en una entrevista, no se alteraron los camaradas de la DC. En efecto, ella dijo: “tenemos claro que la propiedad es clave para el funcionamiento de la economía de mercado, pero el problema de la Constitución es que le dio preeminencia exagerada a este derecho”. Añadió: “A nosotros nos interesa un sistema de derechos más moderado y equilibrado, donde existan libertades personales, políticas y económicas por cierto, pero no que la propiedad sea el eje del sistema de derechos. Nos interesa también dar importancia a la dimensión social de la propiedad”.

 ¿Quién está diciendo la verdad: Ignacio Walker o Ximena Rincón? Pues, es evidente que hay una contradicción.

   Si a alguien les parece absurda y falta de sentido realidad las palabras de Walker, el abogado también DC, Jorge Correa Sutil en un seminario donde participaron el Instituto Libertad y Desarrollo, Evópoli y la Fundación Horizontal expreso que la nueva Constitución no debe ser ni neoliberal ni socialdemócrata. ¿Qué quiso decir por neoliberalismo?

   El Programa de Bachelet está claro que desprecia propiedad privada base de todas las libertades: “La Nueva Constitución junto con reconocer el derecho a la propiedad privada, debiera contemplar la idea de que la propiedad obliga y que su uso debe servir al mismo tiempo al bien común. Se requiere reconocer que la función social del derecho a la propiedad privada y a la herencia delimitará su contenido, de conformidad a la ley”,

  Lo que digan los ministros de la Nueva Mayoría es irrelevante. Lo importante es lo que dice el Partido Comunista: “Convocatoria a XXV Congreso del PC plantea volver a la función social que tenía propiedad antes de 1973”. Bachelet es comunista y no lo reconoce públicamente.