Hoy a la tarde, después de la estrepitosa caída de los Pumas en Gales, me fui a ver por los cuartos de final del Torneo Argentino de Uniones a Rosario jugar contra Buenos Aires, lindo partido que terminó
con el pase de los Nandúes rosarinos a semis por 26-12, con un equipo con una pila de chicos de 18 y 19 años acompañando al núcleo formado por jugadores del campeón y subcampeón de la URR.
El tema es que en la previa, mientras los equipos hacían la charla previa ya en la cancha fue notable que alguien -probablemente el capitán, o quizás uno de los entrenadores- dijo en tono bien audible "esto es la URBA, man" como si jugar en esa liga significara una ventaja cualitativa sobre los pobres comegatos-narcosocialistas.
De mas está decir que cuando la cosa ya venía barranca abajo para los jugadores de BA/CABA desde el lateral de la cancha sonaba estruendosamente la consigna "Esto es la URBA, man!", "esto es la URBA".
Me queda bien en claro que a 300 km de casa estos pibes se sienten extranjeros en un país de cuarta. Y bueh, así se fueron. Lástima que a la hora de armar equipos, la URR también siente que "esto es la URBA, man" y los jugadorazos que se crian en el interior probablemente tengan que jugar un par de temporadas en Francia o Inglaterra para que desde un sillón de la UAR los tengan en cuenta.