25 de abril de 2006

20 años

Hace veinte años, un funcionario de quinto orden, con preparación de cuarta, dio la orden de preparar un ensayo a un reactor nuclear de pobre diseño y pésimas salvaguardias de seguridad. En menos de 24 horas una increíble sucesión de errores produjo la explosión que el día 26 arrojó toneladas de productos de fisión a la atmósfera.
El saldo: 30 muertos en el sitio, intentando apagar el incendio resultante, una cantidad indeterminada (cientos? miles?) de afectados por la radiación en los trabajos de neutralización de los restos, y casi 150.000 desplazados de lo que era el corazón cerealero de Ucrania, convertido por siglos en tierra de lobos.

Toda una parábola sobre los éxitos del comunismo, y un recordatorio de por qué países de cuarta no deben jugar con energía nuclear, ni siquiera con fines pacíficos.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Y la Argentina entonces? O me vas a decir que somos mejores que la ex URSS??

Cali

Anónimo dijo...

Yo soy muy critico del funcionamiento del estado argentino, desde ya.

Pero al menos hasta hace un par de a#os debo decir que el manejo de nuestros reactores nucleares estaba en manos de personal muy capacitado trabajando bajo muy buenas normas de seguridad.

Hay mucha fantasia sobre la ex-URSS, siempre es ejemplo de superpotencia, pero siempre fue una potencia militar, en cuanto a desarrollo siempre fue un pais del tercer mundo.

Recomiendo leer los libros de Richard Pipes sobre el tema.

Asi que yo diria que SI somos mejores, o al menos eramos, demosle un tiempito mas a K. y ya vamos a llegar

Pedro

BlogBis dijo...

Creo que sólo porque las centrales argentinas son intrínsecamente más seguras -por diseño- que los reactores moderados a grafito de la ex URSS aquí no sucedió nada. ¿Hay que recordar que en la época de Alfonso Atucha estuvo KO por mucho tiempo? ¿Que argentina soñaba con su propio submarino nuclear? ¿que tuvimos nuestra propia carrera armamentista, con planta de enriquecimiento de Uranio y todo... igual que Irak?

Louis Cyphre dijo...

Hasta donde sé, el diseño de los reactores argentinos es derivado de diseños occidentales (canadienses, sobre todo), mucho más modernos, seguros y estables que los horrores rusos. No sé cómo estarán en la actualidad, pero solían ser bastante seguros.