10 de noviembre de 2007

Si hubieramos respetado la Constitución

La situación en Pakistán no es para nada halagüeña como bien se puede observar a través de los distintos reportajes de la televisión sobre lo que sucede, con imágenes explícitas de represión. Todo comenzó cuando el General Pervez Musharraf desafió la independencia de poderes (una vez más ya que se mantiene de facto en el poder), descabezando la Corte Suprema al ver que se venía un fallo adverso sobre su victoria en las elecciones. Luego Musharraf decretó el estado de excepción y suspendió la Constitución, pero el presidente de la Corte Suprema pakistaní siguió luchando y pidió levantarse a defender la supremacía de la misma.

A qué viene todo esto, se preguntarán. Viene relacionado con una muy buena columna de Horacio Tomás Liendo (h.) donde se pregunta que hubiera pasado si el juez Chaudhry (presidente de la Corte Suprema) fuera argentino en el momento donde la Constitución fue violada sistemáticamente por el aquel entonces presidente Eduardo Duhalde. Verdaderamente es notable que en un país como Pakistán con todo lo que esto implica, los jueces de la Corte Suprema se levanten a defender su Constitución. Estaría bueno cambiar la pregunta por: qué hubiera pasado si en nuestro país la Carta Magna siempre hubiera estado por encima de los gobernantes?

En fin, aquí algunos extractos.

El episodio debería hacernos reflexionar acerca de lo ocurrido en nuestro país durante la crisis de 2002, más allá de las abismales diferencias que existen.

¿Hubiera sido posible entre nosotros que la Justicia frenara las continuas y reiteradas violaciones a la supremacía de la Constitución que comenzaron con la pesificación, que costó al país más de 50 mil millones de dólares instantáneamente y la sumisión en la pobreza de millones de personas? La Justicia, a la que acudieron esperanzados cientos de miles de ahorristas, ¿pudo haber cambiado la historia reciente?

Por lo pronto, se advierte una clara diferencia con lo sucedido en Pakistán ya que, mientras allí fue la conciencia cívica sobre la importancia del estado de derecho lo que movilizó a los opositores, entre nosotros no se levantó ninguna voz para defender la independencia de la Corte Suprema cuando el gobierno decidió destituir al juez Moliné O’Connor, provocó las renuncias de los jueces Nazareno y Vázquez y completó la remoción de la Corte con la destitución del juez Boggiano, para instalar una nueva Corte adicta, que fallara conforme a las políticas oficiales en materia de pesificación y revisión del pasado.

5 comentarios:

hugo dijo...

nuestro calvario institucional iván comienza cuando la corte en 1930 reconoció el gobierno de uriburu, asique que el doctor liendo (h) no se haga el distraído y solo se ocupe de lo que pasó en 2002, de lo que el es absolutamnete responsable, ya que como el propio riesgo país lo señalaba la convertibilidad estaba muerta en 2001,duhalde solo le dio el golpe final, si no hubiera sido el hubiera sido otro.-

Anónimo dijo...

Ivan:
por favor, fijate que el presidente de la Corte me parece que es un defensor de los talibanes.

Si es el Liendo, socio de Cavallo,mejor que se calle la boca, y que disfrute tranquilo de la guita que robo, pero que no hable de nada!
Saludos
ramon cassino

Anónimo dijo...

Que no comulguen con el autor por su accionar no debería ser barrera para apreciar lo bueno de la columna.

La convertibilidad la mataron los políticos con la desconfianza que le transmitían a los ciudadanos justamente de que se iba a violar la Constitución nuevamente.

Anónimo dijo...

A veces creo que gente como Liendo no debería escribir estas cosas. Por que es muy cierto y justo lo que dice, pero por otro lado fue él y toda la banda de malversadores de Cavallo (incluídos los jueces echados, que a la sazón eran adictos a Menem)los que dieron legitimidad al gran afano gran de la época menemista y se callaron la boca cuando se reformó la Constitución. El problema que veo es que la mayoría de la gente no es objetiva, y vé las cosas unicamente
en comparación de males (en este caso menem contra K) Este pensamiento me parece, es el que impulsa el nefasto "voto castigo" o "voto contra" en vez de impulsar la búsqueda y reconocimiento de candidatos que realmente rompan con el atraso y la mugre política, y propongan la verdadera modernidad, la libertad, las instituciones y el imperio de la Constitución.


En definitiva, me parece bárbaro y correctísimo lo que escribió Liendo, pero me parece una grave desgracia que lo haya escrito Liendo.

TN

MarcosKtulu dijo...

Quien es este Liendo? No sera Lienzos?