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3 de septiembre de 2014

Los medios al servicio del terrorismo


En agosto pasado estuvo en Chile el terrorista del FPMR confesó Héctor Maturana Urzúa, quien vive en Bélgica, gracias a la permutación de la pena que le realizó el primer presidente de la Concertación, el demócrata cristiano, Patricio Aylwin. A un columnista de la derecha rancia se lamenta que el cuerpo de reportajes del diario La Tercera le haya dedicado un elogio al terrorista mencionado. Titulado ‘El Regreso del fusilero’. Según ese medio, lo califica de "prisioneros políticos del Gobierno Militar". Los que usaban esa expresión ‘presos políticos’ eran los medios de Izquierda a principios de los noventa.

 Matura participó en el atentado al general Pinochet. Al serle preguntado por su identidad en la ciudad de Talca por el teniente de Carabineros, Juan Carlos Amar le disparó dos veces “un tiro para herir y otro para rematar”. Con todo, fue capturado. Según cita el columnista, “no me arrepiento de nada” manifestó al medio el terrorista.

 Luego fue recluido en la Penitenciaría y en la cárcel de Santo Domingo, donde comenzó un ayuno. Extorsionó a la autoridad y ésta lo liberó después para conseguir la paz social de la cual se ufanan los zurdos. El ayuno lo comenzó hacer con el gobierno de Aylwin para que le cambien la pena. Ser terrorista y ser de izquierda en este país es un lujo. Naturalmente, gracias a las Leyes Cumplido, el presidente demócrata cristiano Narigón que clama “mazz estao” lo “fue extrañado” a Bélgica donde vive con su familia. ¿Alguien duda que los demócratas cristianos que han estado con la Izquierda son personas buenas y decentes? A los terroristas los perdonan y a los militares pretenden degradarlos. ¿Alguien cree que estamos reconciliados o en paz?

 El profesor de historia, Gonzalo Rojas se pregunta , “ ¿Es sensato que hombres como Aylwin o Cumplido vayan a pasar a la historia como pacificadores, cuando liberaron asesinos que no han cumplido condenas efectivas y, además, lo hicieron sobre la sangre que esos mismos criminales derramaron por su mano terminando con la vida de Jaime Guzmán justamente por causa de esa política de indultos?” No estamos en paz, ni Aylwin ni Cumplido son pacificadores,sino  cobardes que les temieron a los grupos terroristas. El Informe Rettig fue pedido por éstos últimos.

 La venida del terrorista Maturana nos revela varias cosas. Una, la cobardía de los medios ante la maldad. Segundo, por la declaración del mencionado revela que los políticos de derecha han hecho el ridículo al pedir perdón, tal como lo hicieron Hernán Larraín y el primo del ex presidente Piñera, Andrés Chadwick. Hasta la propia declaración de Piñera acerca de los cómplices pasivos es absurda, puesto que el terrorista confesó no se arrepiente de haber matado. Y finalmente, que es igualmente absurda por boca de la Izquierda acusar a los militares de graves violaciones a los derechos humanos.


Volviendo al primer punto, mientras escribía sobre el tema de la cultura de Izquierda encontré una entrevista que le hizo la Revista Capital el año pasado la profesora de castellano, Mónica Echeverría, viuda del arquitecto del ex alcalde la comuna de La Reina, Fernando Castillo Velasco.La señora cumplió 93 años el 2013. Obsérvese el elogio que le hace el periodista a la hija mirista , Carmen Castillo Echeverría: “Ahí está el padre, Fernando, con su arquitectura marcadora y su vida en la DC; está Mónica, combativa, rebelde, sensible, bonita, talentosa. Está Carmen, la documentalista, ex MIR, la mujer que luchaba junto a Miguel Enríquez cuando los tiros lo encontraron en la calle Santa Fe”. Si el Mir hubiera triunfado, la revista mencionada no existiría. A los dueños o al editor no les importa elogiar a un grupo terrorista. No he leído el reportaje de ‘La Tercera’, mas supongo que habrá escritos palabras parecidas.


Luego la escritora realiza la siguiente afirmación: “Antes del 73 fue una época de entusiasmo, de estar haciendo algo muy original, diferente. Mi clase social decía que esto era un error, cosas terroríficas. Fernando además dirigía el Canal 13, que trataba de dar noticias más generales y no hablar de terror. Eso era, para la clase social a la que nosotros pertenecíamos, un horror y comenzaron a llamarnos por teléfono y a gritarnos “traidores, qué se han imaginado”...”.


Hay que recordar que Fernando Castillo Velasco les cerró la puerta a al periodista Nena Ossa, cuando llegó la UP en el canal 13. Para Mónica Echeverría no le importó el debacle y abismo a que nos condujo el gobierno de Salvador Allende. Obviamente que la trataron de traidora, si la clase social a la pertenecía era la burguesía que había que acabar junto su aparato militar como reza la declaración que sacó el Partido Socialista y el Mir. Que se haya salido de la ley y la Constitución es una trivialidad, que hayan expropiado expropiado ilegalmente tanto a empresas como fundos es una tontería, ni el racionamiento de comida a través de las JAP, que haya amparados a grupos armados como el Mir y otros, la ENU, que haya torturado y flagelado tampoco importa, que hayan internado armas en forma ilegal mandadas desde Cuba como parte de la correspondencia entre los dos países, ni menos la división que nos tienen ahora, ni menos que nos haya querido convertir en otra Cuba. ¿Dónde estuvo entre 1970 y septiembre de 1973?

 Luego le cuenta su vida de burguesa en un balneario de la Quinta Región: “Te lo voy a graficar. Por esas casualidades, veraneábamos en Algarrobo y éramos amigos de todos estos políticos. De Salvador Allende, que estaba abajo; de Eduardo Frei, que estaba un poquito más arriba; de Patricio Aylwin, que estaba por el otro lado. Y en la playa se jugaba, salíamos a bañarnos todos juntos. Comenzó este momento y la división en Chile fue terrible. Fue drástica, espantosa, y nadie más se saludó en la playa”.

 A los cuarenta años de la intervención militar que nos salvo de convertirnos en una dictadura comunista, la loca de Mónica Echeverría no desea admitir que el responsable de la división de país fue Allende y la Unidad Popular. Se les olvidó sus célebres palabras que él “no era presidente de todos los chilenos”. Mientras escribo este post, descubro que ella para los treinta años del 11 de septiembre escribió una radio teatro La última epopeya de Salvador Allende. Por eso, no les importo las JAP, la alta inflación, ni que Allende pasara a llevar los dictámenes de los Tribunales de Justicia. Está tan loca como su hija, Carmen Castillo, la Vaca Loca que nos gobierna, la loca Manuela Gumucio, la loca del Mapu y abajista Teresa Valdés.

 Después del pronunciamiento militar, el matrimonio Velasco Echeverría fue invitado a hacer clases en la Universidad de Cambridge. Afortunadamente para los británicos el parcito no se les ocurrió recomendar a un grupo aborígenes de ese país instalar una dictadura de comunista, eliminar la Carta Magna y tomarse el Palacio de Buckingham. Y enseñarles la tonada que cantaba el Mir, pero adaptaba al mundo inglés: “Los nobles y conservadores al paredón, y las Ladys al colchón”.

 Asimismo, la escritora en tiempos del Gobierno Militar montó una exhibición de arte erótico. ¿Dónde está lo trasgresor? Recuerdo haber visto en los kioskos la revista Playboy.

 Conté que Allende tenía un yate en club de yates de Algarrobo. Finalmente, tuvo que venderlo porque sus pares del parlamento se lo sacaban en cara por ser burgués.

La profesora de castellano y autora de Crónicas vedadas y Krassnoff, arrastrado por su destino. El primer libro lo he leído. Naturalmente, termina con capítulo dedicado a Armando Fernández Larios. En cambio, a un terrorista del Mir o del FPMR nada.

 Cuando la historiadora Gisela Silva Encina publicó Miguel Krassnoff, Prisionero por servir a Chile, el cual fue un éxito editorial, la Izquierda en seguida reaccionó tal como lo hicieron con el documental Pinochet con sus documentales en TVN sobre la UP. La madre de la terrorista publicó el libro Krassnoff, arrastrado por su destino.  Mónica Echeverría apareció en La Tercera, en cambio a la historiadora la ningunearon. La viuda del arquitecto la invitaron al programa Off de Record del canal 13 cable, a la historiadora, no. Eso lo sabemos. A los zurdos no les gusta que nos podamos defender y contra atacar.

 La señora Mónica Echeverría pertenece a la Generación Maldita. Es generación abarca a personas que tiempos de la UP iban en la enseñanza media como Camilo Escalona, Jaime Naranjo hasta políticos como Patricio Aylwin. La escritora es coetánea del presidente demócrata cristiano.

 

 Según me contó el bloguero Ciro Cárdenas del blog Libertad o Socialismo , el rector de la Universidad San Alberto Hurtado, Fernando Montes S.J. comentó el libro de Mónica Echeverría en un video que aparece en Youtube. Habla mal del preso político Krassnoff. No pude seguir escuchando los comentarios e injurias. La Iglesia Católica chilena está podrida no sólo por los pedófilos, sino también por personas como ese rector, que se pone los anteojos de la Izquierda marxista.

¿Con que tontería saldrá la Izquierda el próximo 11 de septiembre? ¿Bachelet se comparara con Aleksandr Solzhenitsyn?

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Anónimo dijo...
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carancho dijo...

Este boludito anónimo no se harta de que lo borren.
Bueno, es zurdito, no se destaca por su inteligencia.
Buen post, Javier. Como siempre.

carancho dijo...

Decime, anónimo, practícás para ser tan pelotudo o lo tuyo es espontáneo?
Volvé a tu cloaka, se ve que no estás preparado para convivir con seres humanos.

Javier Bazán Aguirre dijo...

Gracias carancho.

 
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