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9 de enero de 2019

Gabriel Boric es como los de Frente Patriótico Manuel Rodríguez









     Se equivocan Fernando Villegas y Teresa Marinovic cuando tratan al parlamentario, Gabriel Boric de Revolución Democrática como niño, que no sabe lo que hace y lo que dice. Esta vez, porque una canal de Youtube le entregó una polera donde aparecía el rostro del senador asesinado de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Jaime Guzmán.

   Cuando vi el video, pensé que el parlamentario se le había ocurrido la polera. Sin embargo, dijo que se la regaló el metalero Juanjo Feijoo conocido como Juaniya de un canal de Youtube. Se excusa que él no sabía que era de un canal de internet. Se muestra que Boric al ver la polera dice “¡Buena!” y “Aguante”. Añade: “La voy a llevar a CNN”.

   El año pasado visitó al terrorista Ricardo Palma Salamanca del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, brazo armado del Partido Comunista en el extranjero. Cuando se armó esa polémica muchos no sabían, que en enero del año pasado Gabriel Boric había elogiado al FPMR: "El legado del Frente (Patriótico Manuel Rodríguez), tanto del Frente como del Frente Autónomo, es algo que tenemos que defender en la historia".

 Asimismo, según él, la justicia en el país no funciona: “Yo no tengo la certeza. Él dice que no y yo no confío en la justicia de Chile en 1991”. Los ministros o jueces no aplican las leyes a los militares, los culpan de delitos ficticios y, por último, le aplican delitos que no son retroactivos. En eso tiene razón.

 Asimismo, cuando comenzó el segundo gobierno de Michelle Bachelet, en la Universidad de Chile se presentó un libro sobre el fundador del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (Mir), el terrorista Miguel Enríquez. Estuvo presente el rector de la principal universidad del país. Ahí estaba Boric.

   En el 2015, estuvo en un seminario que se realizó en el Museo de Bellas Artes y el Archivo Nacional sobre el Mir junto a Marco Enríquez Ominani, Guillermo Teillier y Sergio Aguiló. Los temas que trataron fueron “Reforma o Revolución. Estrategias políticas en los mil días de la Unidad Popular” y “Neomirismo: la izquierda transformadora del siglo XXI”.

   La excusa o el perdón que dio Gabriel Boric es más falsa que el falso diploma de Michelle Bachelet de médico, pues como cite más arriba el parlamentario elogia el FPMR: “Hay algunos que cuando nos equivocamos pedimos perdón inmediatamente, hay otros que se demoran 30 años en hacer una suerte de excusa contextualizada respecto de lo que hicieron, justificaron y apoyaron durante 17. Entonces me parece que la diferencia es bastante sustantiva. Por eso yo ayer decía que no somos como ellos, que no se confundan. Nosotros no actuamos guiados por convicciones y cuando nos equivocamos enmendamos el rumbo”.

  Cuando se presentó el sesgado Informe Rettig, el general Augusto Pinochet dijo que no había pedir perdón. Y tenía razón. Los que tienen que perdón y todavía no lo han hecho son los partidos y grupos de la ex Unidad Popular que apostaron por la violencia y el odio. Tiene que decir la verdad, cosa no han hecho desde los noventa.Además, del FPMR.

  Antes había dicho: “No tengo ningún problema en reconocer con total humildad el error en mi reacción, en que al final de una entrevista de música para un canal de YouTube me equivoqué al recibir una polera que debí haber rechazado. Pero que no se equivoquen, porque nosotros no somos como ellos. Nosotros no avalamos en nuestro país una dictadura criminal, ni la seguimos relativizando".

   Si su perdón fuese real, entonces tendría que condenar al Mir, al Frente Lautaro y por último, al FPMR, al cual a éste último admira.

  Boric como hemos visto asistió al lanzamiento de un sobre el fundador del Mir, Miguel Enríquez, y además, fue un seminario de esa misma organización. Supongo que él sabe que ese grupo terrorista o guerrillero nació en democracia para instalar una dictadura del proletariado a través del vía armada. Y no como dicen que el Mir luchó contra el Gobierno Militar para traernos la democracia. Ese grupo destruyó el sistema político y, antes del 11 de septiembre, había amenazado a los jueces de la Suprema. ¿Quiere hacerse el leso de la ideología marxista leninista del Mir?

    Él se cree revolucionario, sin embargo, como buen matón no le gusta que salgan al paso. O sea, que el otro lado que no comparte la revolución marxista se defienda. En realidad, hablar de revolucionario y matón en términos de la izquierda es sinónimo. Los revolucionarios de izquierda siempre son matones a diferencia de los revolucionarios de derecha que no lo son. Boric no quiere reconocer que la revolución marxista de Allende fracaso y que ellos fueron los victimarios. El que ejerce la violencia siempre es malo y no aquel que se defienden. Y puesto que no reconocen que fracasaron inventaron el cuento de las víctimas de la dictadura.

   La revolución armada de la Unidad Popular fue un fiasco.

   Boric no quiere admitir que Allende y el Mir querían instalar una dictadura comunista.

   Boric me podría explicar las palabras del dirigente socialista, Clodomiro Alymeida, quien dijo que la guerra civil costaría un millón de muertos. Lo mismo que expresó el José Liendo alias Comandante ‘Pepe’. ¿Quién querría una guerra civil?

   La izquierda es que la relativiza los derechos humanos, pues hay víctimas más importantes que otras. Y eso lo prueba el Museo de la Memoria dedicado a los terroristas que combatieron a los militares. Ellos perdieron. Puesto que no quieren reconocer que perdieron, entonces, posan de víctimas. Pues las verdaderas víctimas de la violación a los derechos humanos son las personas que sufrieron la violencia marxista desde mediados de la década del sesenta del siglo pasado.

  Al contrario, nosotros no somos ellos como dije hace tiempo cuando comenté las palabras de la madre de Bachelet. La izquierda introdujo el odio en la política, la violencia, el matonaje, el terrorismo y, por último ellos quisieron instalar una dictadura comunista, que la mayoría de los chilenos rechazaron.

   Mucho antes de apareciese Boric en la escena política conocí a un profesor de artes marciales por 1999, que era comunista partidario de Fidel Castro, Miguel Enríquez, del ‘Che’, del Mir, del FPMR y de la ex Unión Soviética. Es de la generación del odioso parlamentario socialista, Jaime Naranjo, quien en tiempos de la Unidad Popular iba en la enseñanza media. Naturalmente, apoyaba a Allende. Ese profesor que igual Boric le encantaba moralizar. Puesto que tenía contacto con la Armada, a él le gustaba meterles basura a los jóvenes oficiales que iban a sus clases, diciéndoles si ellos actuarían igual de los ‘Veteranos del 73’ o si estarían a seguir cualquier orden. A la izquierda chilena le gusta comparar a los agentes del Estado que combatieron el terrorismo con la SS nazis, cuando ésta últimas siguen el modelo a los jesuitas, que tiene como mandato obedecer sin cuestionar al General de la Orden. Obediencia ciega, que ninguna fuerza armada tiene. Según él, los presos políticos militares están en un hotel VIP, no en una cárcel. ¿Con qué autoridad sermonea alguien fue partidario de los grupos terroristas chilenos? Él les negaba a los militares el derecho a defenderse. Desde luego, cuando ese profesor habla de las víctimas no se estaba refiriendo a los que fueron asesinados por la izquierda, sino a los terroristas, pues éstos son las llamadas ‘víctimas de la dictadura. Hasta se parece a Carmen Hertz.

  Habría dedicarle otra entrada al metalero retorcido que le regaló la polera con la cara del senador asesinado, Jaime Guzmán. Juanjo Feijoo es un genuino heredero de la Generación Maldita, es decir, de aquellos que apoyaron la Unidad Popular.

26 de diciembre de 2018

El siempre deformado tema de los derechos humanos








En realidad, desde que los ex Unidad Popular tomaron para así la bandera de los derechos siempre ha estado deformado, aunque ellos no reconocen que en el gobierno marxista de Allende a los chilenos le violaron la mayoría de los derechos humanos tal como lo describe el Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973. En un blog leí que los derechos humanos en un principio tuvieron buenas intenciones, sin embargo, con el tiempo degenero. Nunca tuvieron buenas intenciones, pues siempre se pusieron al lado de los terroristas o guerrilleros. Los mismos que amenazaron a los jueces de la Corta Suprema previos al 11 de septiembre, luego se quejaban que la justicia les negaba los recursos de protección en el gobierno militar.

   Además, el sólo hecho de que la izquierda quiera hacer una ley que sanciona a quienes nieguen las violaciones a los derechos humanos, nos está indicando que las supuestas víctimas no son tales. Sabemos que las llamadas ‘víctimas de la dictadura’ son los terroristas o guerrilleros del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR); el brazo armado del Partido Comunista, el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) y, por último, el Frente Lautaro.

  Lo que avala lo anterior son las dos instituciones creadas la terrorista Michelle Bachelet en su primer gobierno: el Museo de la Memoria y el Instituto Nacional de los Derechos Humanos. En rigor, la creadora propiamente tal de Museo es la periodista y ex Mir, Marcia Scantlebury.

   El Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos está creador obviamente para las violaciones a los derechos humanos bajo el Gobierno Militar, en primer lugar. Y en segundo lugar, homenajear a los grupos terroristas mencionado que combatieron dicho gobierno en nombre del derecho rebelión. Por tanto, en Chile nadie puede matar a un terrorista. En ese museo, no se recuerda los que sufrieron desde que la izquierda opto por la violencia y la vía armada a mediados de los sesenta del siglo pasado, valga la redundancia, la violencia marxista en sus diversas formas: atentados a la propiedad, tortura, robo, secuestro, atentados, vejámenes, violación a mujeres y asesinato. También el museo, omite las violaciones a los derechos humanos bajo la Unidad Popular.

   Y en cuanto al Instituto Nacional de los Derechos Humanos (INDH) es lo mismo. De hecho, en su estatuto tiene como una de sus tareas querellarse contra los agentes del Estado del Gobierno Militar. No se van a querellar contra los terroristas. Hecha la ley, hecha la trampa. Lo más sorprendente es que nuestros grandes pensadores de las universidades o think tank de la derecha no se hayan dado cuenta de ese detalle y aberración. El INDH no se va querellar contra el diputado comunista y asesino confesó, Guillermo Teiller. Aunque la ley de amnistía esté vigente y no se le aplique a los militares, la institución mencionado tampoco se va a querellar con el señor José Benado por el secuestro del periodista Osse y por el asesinato a Roger Vergara; a Carlos Ominani por el accidente ferroviario de Queronque; contra Roberto Nordenflycht por el asesinato del Teniente del Ejército, Roberto Zegers Reed; al asesino del dirigente poblacional de la UDI, Simón Yévenes; a Pascal Allende por el crimen del intendente de Santiago, Brigadier Carol Úrzua. Sólo por nombrar algunos.

    La izquierda con la expresión ‘víctimas de la dictadura’ quiere que las personas menos entendida o ignorantes de la historia reciente por propia voluntad asocien que los militares eran unos desalmados y que mataban civiles. Cuando emplean esa expresión que apela a las emociones, es que desean sientan lástimas por ellos. Lo Hay bastante información en la red, sin embargo, no se toman la molestia de verificar quien dice la verdad. Los civiles fueron los que llamaron a los militares. Más del 70% de los chilenos pidieron la intervención militar.

   Los grandes pensadores que tiene la derecha chilena ni se han dado la molestia cuestionar lo que llaman ‘violaciones a los derechos humanos’. Es un asunto de significado o semántica. Más bien podría desenmascarar o desmenuzar ese concepto. O si quiere emplear una expresión sacada de los filósofos post modernos como Jacques Derrida, desconstrucción. Ni siquiera se ha dado cuenta que todo lo que hace la izquierda es arbitrario. Basto para que la Corte Suprema este año le concediese libertad condicional a algunos militares, para que la izquierda se enojara y pidiera cambiar las condiciones y exigencias de ese beneficio, que por cierto, los terroristas bajo la Concertación se les otorgó. Incluso, el año pasado en el segundo mandado de Michelle Bachelet.

   Durante la Unidad Popular jamás aparecieron los abogados de los derechos humanos, cuando eran agredidos y a veces con resultado de muerte a los opositores a dicho gobierno. La gran ausente de ese período fue la Iglesia Católica chilena, la cual fue cómplice del gobierno marxista con todos sus atropellos. Y también estuvo ausente, cuando los terroristas durante el Gobierno Militar asesinaban.

 Volviendo a los abogados de derechos humanos. Ellos trabajaron para el Comité Pro Paz, que luego se convertiría en la Vicaría de la Solidaridad, que era una institución que creó la Iglesia Católica después de la caída de Allende. Sus protegidos fueron primero los terroristas del grupo Mir y luego del FPMR. Durante el Gobierno Militar los abogados de derechos humanos jamás se acercaron a las víctimas de la violencia marxista, ya sea civiles, ya sea militares.

  Una abogada de los derechos humanos emblemática es, pues, la actual diputada por el Partido Comunista, Carmen Hertz, quien en más de una ocasión ha defendido y reivindicado al grupo terrorista FPMR. Lo bueno affaire entre la diputada de Renovación Nacional, Camila Flores y la diputada comunista, es que sacó a relucir que Hertz durante la Unidad Popular militaba el Mir y promovía la vía armada a viva voz. Es una prueba más de lo siempre he dicho: cuando la guerrilla comenzó a perder en el cono sur de América Latina aparecieron con el tema de los derechos humanos. La izquierda desde que los militares entregaron el poder a los civiles se han dedicado a destruir a las Fuerzas Armadas o desprestigiarlas, como si hubiesen sido los revolucionarios marxistas de la década del sesenta blancas palomas.

  Si se trata de apelar a la autoridad en materia de derechos humanos, tampoco la tiene la izquierda. Tanto académicos como políticos de la ex derecha le creen a la comunista y terrorista Bachelet que a los militares. Cuando Bachelet creo el Museo de la Memoria y también pasaron a forma parte los inmuebles que sirvieron de centro de detención de los grupos terroristas, que la izquierda llama centro de torturas o exterminio. El ex Mir Mauricio Rojas estuvo también preso y le gusta expresarse como que “fuimos víctimas o mártires”. Buscando una información llegue al sitio web del ex centro detención Londres 38, donde entrevista al mirista José Benado. Lo que dice la página sobre este señor es una verdadera joya y confirma que las ´víctimas de la dictadura’ fueron terroristas:

    “José Benado, economista, ex militante del MIR. Ingresó al MIR en 1967, en un grupo de la Escuela de Economía de la Universidad de Chile, donde estaba su hermano. Ahí inicia trabajo militante en la Universidad y en las poblaciones. En 1970 fue condenado por Ley de Seguridad Interior del Estado por el caso del secuestro del periodista Darío Osses y relegado a Panguipulli. Indultado por Allende, desarrolló trabajo político del MIR en el GPM5 y en las tareas de infiltración a las FFAA. Tras el golpe de Estado se asiló en Suecia junto a su esposa e hijo y participó de la Operación Retorno regresando a Chile en 1978. Dos años después, fue detenido nuevamente tras el atentado a Roger Vergara y trasladado al Cuartel Borgoño, donde fue torturado”.

   Usando los parámetros de la izquierda, podemos concluir que el señor Benado es un violador de los derechos humanos, pues formó parte del secuestro del periodista Darío Osses, al cual el Mir torturó y vejo. Este es, además, como los llamó Salvador Allende a los miristas indultados: Jóvenes idealista. No bastándole haber delinquido, pues, estuvo metido en la infiltración de las Fuerzas Armadas. ¿Ustedes creen que las FF.AA., se iban quedar de brazos cruzados? Recuérdese que meses antes del 11 de septiembre, se descubrió el motín de la Armada, cuyos miembros seguían órdenes del grupo Mir.

   No sé por qué el Comité Funa que mencioné en una anterior no lo funa. La Operación Retorno fue el primer intento del Partido Comunista que fracaso.

  Después el señor Benado estuvo involucrado en el atentado de Roger Vergara. Cuando buscando información sobre nuestro escudo nacional, también llegue a la página de la casa de Salvador Allende en Tomás Moro. Lo primero que veo, es que al lado izquierdo de la pantalla un botón con la sigla GAP, a los cuales se les considera mártires y víctimas. La guardia pretoriana de Allende eran unos matones.

   El ilegal Informe Rettig de “Verdad y Reconciliación” fue pedido por los grupos terroristas chilenos al traidor demócrata cristiano, Patricio Aylwin en el primer gobierno de la Concertación. Además, de pedir la persecución y encierro de los militares. Recordemos que en el primer gobierno de Piñera, el actual ministro de Justicia, Hernán Larraín: “No sé si fue mi impresión, mas las palabras del político oficialista dejan entrever otra cosa. El primer Gobierno de la Concertación, presidido por el demócrata cristiano, Patricio Aylwin libero a los terroristas porque temía que les causaran problemas”. Y el parlamentario Schilling dijo en su oportunidad: “Alguna experiencia tengo en esto de enfrentar la violencia política de los grupos armados, y quiero decir que si en su oportunidad no se hubiesen tomado medidas como llevar adelante el Informe Rettig, hacer las leyes de reparación y levantar las limitaciones que imponía la ley de Amnistía, todo eso se habría convertido en bandera de lucha de los grupos violentista”.

    La PDI con el sesgado e inconstitucional Informe Rettig persigue a militares jubilados.

  ¿Dónde están los liberales defendiendo la igualdad ante ley y los principios del Estado de Derecho como pro reo y la prescripción? ¿Dónde están los liberales denunciando la abierta prevaricación de los jueces? ¿Dónde están los liberales enojados porque a los militares se les imputa la ficción del ‘secuestro permanente’? ¿Dónde están los liberales que dejan a los militares se los condene por un delito que la propia ley establece que no es retroactivo?

 ¿Cómo pueden aceptar que los jueces de izquierda declaren que la tanta DINA como la CNI fueron asociaciones ilícitas?

 La izquierda no fueron víctimas, sino, por el contrario, tiene complejo de víctima, que es algo totalmente distinto.  Encontré una buena definición de los que hablo: “Las personas que viven desde el complejo de víctima ven culpables por todas partes y muchas veces intentan hacer que los demás se sientan responsables de sus miserias”. Los revolucionarios marxistas de la Unidad Popular culpan a la CIA y las Fuerzas Armadas de su intento totalitario. Los grupos terroristas del Mir, Frente Lautaro y el FPMR culpan a DINA y la CNI de sus fracasos.

   Para terminar, al contrario de lo que sostiene Hernán Larraín Matte de Evolución Política no es pinochetismo es que el relativiza la violación a los derechos humanos, sino la izquierda. Pues, a quienes le verdad le violaron los derechos humanos son quienes sufrieron la violencia marxista desde antes del 11 de septiembre de 1973.

   PD: Les dejo por canal Capitalismo Revolucionario el Réquiem para las víctimas de la violencia marxista hecha por don Felipe Izquierdo, un ex mirista; cosa que ninguna institución como el Congreso, la Iglesia Católica y el Ejecutivo ha realizado.

6 de diciembre de 2018

Las maricuecas del Mir, del Frente Lautaro y del FPMR







  Tenía dudas en escribir esta entrada. Quizás parecía ofensiva o insultante. Sin embargo, al enterarme de que una organización de izquierda llamada Comité Funa , naturalmente, funó al ex agente de la CNI, Marco Derpich Miranda. El ex militar estaba en un café de Providencia. La misma noticia nos informa que el ex agente estuvo involucrado en un operativo donde murieron terroristas del Mir: “de acuerdo a los datos con los que cuenta la comisión, habría planificado y ejecuta un operativo en que 200 efectivos se coordinaron para “neutralizar y eliminar” al MIR en ciudades del sur del país”. No eran civiles. Esas son las llamadas ‘víctimas de la dictadura’. Y así y todo, tenemos políticos y académicos de la ex derecha que se acomplejan. Lo peor le creen el relato de la izquierda.

 Los únicos que tiene derecho divino a matar en Chile están en la izquierda, sin importar el contexto. Otra razón para escribir esta entrada fue el hecho de que la izquierda desea cambiar las condiciones a la libertad condicional, porque la Corte Suprema les ha concedido ese beneficio a los presos políticos militares. El año pasado salieron en libertad dos terroristas involucrados en el secuestro del empresario brasileño. Uno era del Mir y el otro del FPMR. El oficialismo o la izquierda no dijo nada. Tampoco armó un escándalo cuando en los gobiernos de la ex Concertación, la Justicia les otorgó ese beneficio a terroristas. Esa es la ley del Embudo en la cual cree la izquierda, no en la igualdad.

   Por cierto, esta columna es digna de ser publica en El País de España, en el Clarín chileno, en El Ciudadano, en la revista Punta Final, en Le Monde diplomatique, The Clinic, en El Mostrador, La Nación, El Mercurio de Santiago, en La Tercera, en La Segunda, Las Últimas Noticias, El Siglo, Punto Final y, por último, que lo que publiquen en esos libros mensuales que contienen diversos artículos del Centro de Estudios Públicos. E igualmente, en las revistas Qué Pasa, Ercilla y Cosas. Desde que surgió The Clinic, jamás se ha burlado de los revolucionarios marxista de la UP, ni mucho menos de los terroristas, pues no vaya ser o bien, que al escritor Patricio Fernández lo secuestren, lo vejen y lo torturen como lo hizo el Mir en la UP con el periodista Darío Osse, o bien que le llegue un disparo. Recuerden que el Colegio de Periodista manejado por los comunistas casi manda a fusilar a la periodista que escribió la nota en que aparecía en la portada de Las Últimas Noticias por sexista: “Camila Vallejo no quiso mover su colita”. Sin embargo, el mismo colegio jamás ha condenado las portadas sexistas del The Clinic. Este último medio acuso a Fernando Villegas por unas miradas lascivas, lo cual no es delito.

   Asimismo nos informan que el ex militar Derpich fue condenado a 20 años como coautor de homicidios calificados. Y pertenecer a una asociación ilícita. La CNI era lícita. No se puede esperar nada de los jueces de izquierda. El militar no cometió delito, pues salvo a mucha gente de los atentados terroristas.

 En otro blog había el leído el comentario de un forista que compró un libro que publicó el preso político militar Álvaro Corvalán, el cual refiere que los grupos terroristas tenían preparado todo un ataque. Por esa, razón los desarticularon. El preso político mencionado también participo en el mismo operativo en que estuvo Marco Derpich. Ahora que lo pienso. Los militares asignados a la CNI ni siquiera debieron ser juzgados y condenados, después de los noventa por los llamados ‘jueces de derechos humanos’. No se puede esperar otra cosa de una sociedad que tiene los valores invertidos. ¿Por qué no funan al terrorista confesó el diputado comunista, Guillermo Teiller? ¿Por qué no funan a la ex presidente y actual Alta Comisionada de los Derechos de Humanos de la ONU, Michelle Bachelet que perteneció al FPMR? ¿Por qué no funan al ex ministro de economía y ex Mir, Carlos Ominami involucrado en el accidente ferroviario de Queronque? ¿Por qué no funan a la actual diputada comunista Hertz y abogada de derechos humanos, que en su juventud se metió al Mir, avalaba la vía armada y, por último, siempre ha reivindicado al grupo terrorista Frente Patriótico Manuel Rodríguez? ¿Por qué no funan al mirista Pascal Allende? ¿Por qué no funan al jefe de Movilh, Rolando Jiménez que también perteneció al FPMR? Lo sé es que habría que funar varios personajes de izquierda.

   De una cosa estoy seguro, es que en la izquierda chilena no hay hombres. Ni siquiera los académicos de derecha que trabajan en los think tank o en las universidades se han dado cuenta de esta verdad evidente, clara y distinta. Hay puros afeminados y maricuetas, partiendo por los fracasados revolucionarios marxistas de la Unidad Popular, los cuales optaron por la vía armada y quisieron instalar una dictadura comunista. Ellos agredieron al resto del país y se declaran ‘víctimas de la dictadura’.

   Ahora voy a fundamentar por qué los grupos terrorista chilenos son una tropa de maricones. Hasta el ex ministro del siglo XIX, Diego Portales los llamaría así, si estuviese vivo. Él llamaba maricuetas a los Larraín.

    Primero, se declaran víctimas, cuando son victimarios.

    Segundo, dicen que los perseguían por pensar distinto, lo que es falso.

    Tercero, argumentan que los militares asesinaban civiles, cuando mataba a terroristas.

   Cuarto, puesto que perdieron los grupos terroristas o guerrilleros, después en democracia, se querellan contra quienes los vencieron. Nada va cambiar los grupos guerrilleros chilenos son tropa de fracasados y perdedores. Ni siquiera la Ley Mordaza va cambiar ese hecho o que la izquierda quiera de borrar de la historia el Gobierno Militar chileno. Siempre serán unos fracasados.

   Quinto, los grupos terroristas se comparan con los judíos que fueron asesinados por los nazis. De ahí el Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos dedicado a los fracasada guerrilla chilena.

    Sexto, como pelean maricones, no aceptan que el otro lado se defienda. Sólo ellos pueden matar. Así cualquier afeminado se cree guerrillero.

   Séptimo, los esperpentos terroristas no tienen honor. Y así y todo, quieren degradar a los presos políticos militares. 

   Octavo, puesto que son así, acusan a los militares de genocidio, lo que es falso.

   Noveno, los miristas son tan cobardes que prefieren mentir. Por eso, no dice que ese grupo nació optó la vía armada y la violencia, en democracia para instalar una dictadura comunista. En cambio, dicen que nació para combatir el Gobierno Militar.

  Décimo, relacionado con lo anterior, no basta con las querellas de la Oficina de Derechos Humanos o del Consejo de Defensa del Estado contra los militares, los grupos terroristas tiene el Instituto Nacional de los Derechos Humanos, cuyo uno de sus objetivos es querellarse contra los agentes del Estado que los combatieron durante el Gobierno Militar. El INDH no va presentar una querella contra el Mir o el FPMR.

  Undécimo, por no respetar la Ley de Amnistía de 1978, que benefició a los miristas.

 Duodécimo, por no respetar la igualdad ante ley a los militares que combatieron en la década de los ochenta a los grupos terroristas FPMR, Mir y Frente Lautaro.

  Decimotercero, por no considerar sus asesinatos, atentados con bombas y secuestros a personas una violación a los derechos humanos.

  Décimocuarto, por considerar que sus actos terroristas antes del 11 de septiembre eran puras palabras.

  Decimoquinto, por acusar a los militares los combatieron de ‘terrorismo de Estado’, cuando la izquierda sabe que ellos promovían el terror.

  Decimosexto, por escudarse en los abogados de derechos humanos, que hacían vista gorda de sus crímenes.

 Decimoséptimo, por escudarse en la Iglesia Católica.

 Si alguien tiene más razones, las puede agregar.

5 de octubre de 2018

Los militares recuperaron la democracia y las libertades







  


   Hoy la ex Concertación junto con el actual Presidente va a celebrar el triunfo de la opción “NO” del plebiscito de 1988. En estos veinte y ocho años hemos escuchado que los opositores del Gobierno Militar las frases: “luchamos por la democracia” o “recuperamos la democracia”. Lo que implica que el otro lado no cuenta. Para que asombrarse si eso ha sido la tónica de estos años, a saber, contar medias verdades y negar la verdad histórica. Y esta últimas significa mostrar las dos caras de la moneda. Si muestran la otra cara de la moneda, todas las mentiras que han contado se disuelven como un vampiro ante la luz.

   Hay que rememorar que los partidos contrarios al Gobierno Militar fueron principalmente la Democracia Cristiana, el Partido Socialista y los otros grupos de la fracasada Unidad Popular, que luego formaron la Concertación de los Partidos por la Democracia. Más un pequeño grupo de derecha y cuyos nombres nadie se acuerda.  Todos ellos dicen: “luchamos por la democracia”. Es falso.

  Los partidos y movimientos de la Unidad Popular destruyeron la democracia liberal que había en ese momento, para sustituirla por la dictadura del proletariado: el Partido Socialista, el Mapu, la Izquierda Cristiana y el grupo terrorista Movimiento de Izquierda Revolucionaria conocida por sus siglas Mir. Dicha gente no solo destruyo el sistema político, sino también la economía. Chile era como la Venezuela actual incluyendo a los cubanos metidos. Para empeorar más situación se había llegado un punto en que los chilenos ya no podían convivir unos con los otros. No se podía respirar. Y eso queda resumido en las palabras de Eduardo Frei Montalva: “Nada puedo hacer yo, ni el Congreso ni ningún civil. Desgraciadamente, este problema se arregla con fusiles…les aconsejo plantear crudamente sus aprensiones, las que comparto plenamente, a los Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas, ojalá hoy mismo”. Gracias únicamente a la izquierda estábamos ad portas de una guerra civil, que costaría un millón de muertos, según confesó el guerrillero del Mir, José Liendo o Comandante ‘Pepe’ a la periodista Nena Ossa. También hay que agregar las fuerzas de choque tenía la Unidad Popular y el ejército paralelo de entre ocho mil y diez mil hombres.

  La izquierda chilena desechó o tiro por la basura la democracia liberal, que ellos llamaban despectivamente ‘democracia burguesa’ y optó, además, por la violencia o la vía armada. Este último punto es importante recordarle, pues en la famosa canción de ‘La Alegría ya viene’ usada por la opción ‘NO’ hay verso que dice:

“Terminemos con la muerte,
Es la oportunidad de vencer la violencia,
Con las armas de la paz.
Porque creo que mi Patria necesita dignidad.
Por un Chile para todos, vamos a decir que no”.


 Con eso querían decir que el Gobierno Militar promovía la violencia, cuando era en realidad los grupos terroristas: el Mir,  el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) brazo armado del Partido Comunista y el Frente Lautaro. Después que el general Augusto Pinochet entregó el poder, o sea, en democracia, asesinaron al senador Jaime Guzmán. Puesto que la izquierda puede ajusticiar a quien se les da la  gana, asesinaron  a militares que habían trabajado en los organismos de seguridad. Secuestraron  a Cristián Edwards, hijo del empresario Edwards, dueño del diario El Mercurio.

 Otra muestra que la violencia continúa por parte de la izquierda, es la amenaza que ha recibido el Café Torres de Santiago por parte del Partido Comunista, si ponen el nombre del general Augusto Pinochet junto con los demás Presidentes que han pasado por La Moneda.

  La Democracia Cristiana tampoco puede decir que “ellos lucharon por la democracia”. No sé por qué omiten siempre ya sea los medios, los políticos y los académicos, que el partido de Eduardo Frei Montalva dio sus votos para que fuese electo en la elección presidencial de 1970, al marxista Salvador Allende. No existía la segunda vuelta o balotaje. Así que la Cámara de Diputados eligió al candidato de la Unidad Popular y no el pueblo,  que apenas obtuvo el treinta por ciento de los votos. Por la tanto, la DC es cómplice pasiva de todos los atropellos a los derechos humanos que el gobierno de Allende cometió y que ese partido denunció a través del Acuerdo de la Cámara de Diputados. Es frecuente escuchar que fueron opositores y que luego llamaron a los militares, pues no querían vivir bajo una dictadura comunista. Ahí están las palabras de Eduardo Frei Montalva al diario español ABC y la declaración del traidor Patricio Aylwin a un medio, que uno encuentra en Youtube.

 En la actual democracia secuestrada por una minoría lo que menos hay es libertad de expresión. La canción de ‘La Alegría ya viene’  unos versos dicen: “Soy libre de pensar”.

“Porque digan lo que digan yo soy libre de pensar.
Porque siento que es la hora de ganar la libertad,
Hasta cuando ya de abusos, es el tiempo de cambiar.
Porque basta de miserias voy a decir que no.

Porque nace el arco iris después de la tempestad,
Porque quiero que florezca mi manera de pensar,
Porque sin la dictadura la alegría va a llegar,
Porque pienso en el futuro voy a decir que no”.


De ahí que esté en trámite la ley sobre la incitación al odio promovía por la Comunidad Judía, cuando en el país nadie odia a un grupo por su religión, por su opción política y por su opción sexual. La izquierda en su momento adujo que El documental Pinochet incitaba al odio. La misma Comunidad durante el primer gobierno de Bachelet sacó  la Ley contra la Discriminación. Asimismo tenemos el Museo de Memoria y de los Derechos Humanos que expreso su condena porque el director del Museo de Historia puso en una muestra las palabras del general Pinochet. Tenemos el proyecto de la diputada comunista, Carol Kariola que desea multar y llevar a la cárcel a toda aquel que defienda o mencione el Gobierno Militar. Y por último, la censura que ha invadido las universidades que condena a académicos que cuentan la verdad histórica, donde los alumnos son los censores o inquisidores de los profesores, ya sea la censura feminista, ya que ahora los profesores no pueden poner como libros a pensadores tildados de opresores de las mujeres.

  El segundo gobierno de la comunista, Michelle Bachelet, conocido como la Nueva Mayoría, que agrupo a la Democracia Cristiana, el Partido Radical, el Partido Socialista, el Partido por la Democracia que formaron la ex Concertación más el Partido Comunista, quedo demostrado que ellos nunca hubiesen sacado el país de la ruinas en que dejó Allende. La contra reformas o la retroexcadora de la Nueva Mayoría fueron hechas para destruir las reformas económicas liberales de los militares.

 ¿Alguien cree que en una Constitución en que  la propiedad privada tiene una función social los inversionista van iban invertir en ese país? De hecho,  según la Cepal, el último año del gobierno de Michelle Bachalet, la inversión extranjera disminuyó un 48%. Si hubiesen tenido su Constitución socialista, las empresas extranjeras se hubieran ido. La Cepal y el FMI apoyaron el programa económico de la Nueva Mayoría. De nada le sirvieron los viajes al extranjero a la ex mandataria, cuyo propósito era convencer a los inversionistas de que Chile era un lugar seguro para invertir.

  La Democracia Cristiana se creía heredera legítima del Gobierno Militar. Por eso, esperaban que pronto les entregaran el poder. Con todo, los militares no les entregaron el poder porque formaron parte del problema. Además, si les hubieran entregado al presidente del senado, que era el demócrata cristiano, Eduardo Frei Montalva me queda más claro a mí y otras personas, que nunca hubieran hecho las reformas económicas liberales de las cuales todavía los chilenos disfrutan a grosso modo. Pues, en otros ámbitos hemos retrocedidos más cuarenta años.

  Casi se me queda fuera del teclado el actual Presidente de la República, Sebastián Piñera, “Nuestro negrito de Harvard”. A él tampoco se le hubiera ocurrido hacer las reformas económicas ni el ordenamiento legal a diferencia de José Piñera y Pablo Piñera que trabajaron en el Gobierno Militar. En sus dos gobiernos se ha dedicado a aumentar la burocracia y los impuestos.

 El Gobierno Militar se puso un itinerario que cumplió, ya que estaba previsto en la Constitución de 1980.

El actual Presidente en vez elogiar a los militares, elogió al traidor de Aylwin con estas palabras: "Ese día, en forma muy ejemplar, mediante el ejercicio de la democracia, abrimos la puerta a la recuperación de nuestra democracia y además a la recuperación de nuestras libertades, a la recuperación de un espíritu republicano y también empezar a enterrar las heridas que tanto dolor y sufrimiento habían causado a los chilenos y aprender a vivir en paz y armonía, aunque pensemos distinto, por eso todos los chilenos sabemos que el 5 de octubre de 1988 Chile tomó una sabia decisión".

    Las declaraciones del diputado Urrutia, las declaraciones ex del Ministro de las Culturas, Mauricio Rojas por el Museo y el último 11 de septiembre quedo demostrado que es falso que empezamos “empezar a enterrar las heridas que tanto dolor y sufrimiento habían causado a los chilenos y aprender a vivir en paz y armonía, aunque pensemos distinto”. Siguen condenando a militares después de 45 años de la intervención militar. Ayer vi una portada por Internet: “Crimen  por dictadura: conscriptos condenados”. Y al general en retiro de Carabineros Bruno Villalobos “declaró como inculpado por causa de Derechos Humanos”, según dice un medio por acontecimientos ocurridos en 1985. Lo investiga el juez Carroza.  Sin embargo, nadie investiga la muerte del Teniente Julio Zegers en manos de Roberto Nordenflycht, militante comunista y miembro del FPMR o el asesinato del dirigente poblacional de la UDI, Simón Yévenes también por el mismo grupo terrorista.


La izquierda no respeta el hecho de pensar distinto.

   Tanto la Democracia Cristiana como los partidos que formaron parte de la Unidad Popular se opusieron a las reformas de los “Chicago Boys”. Por tanto, lo que menos pueden decir los políticos que se opusieron al Gobierno Militar, es que ellos trajeron la democracia. Fueron los militares. Lo demás es poesía. Las libertades la trajeron los militares con el sistema económico liberal y la Constitución de 1980.  Los políticos no recuperaron la democracia.

 

5 de septiembre de 2018

Sumisión frente a la izquierda







   Hace tiempo leí en un sitio de internet las siguientes palabras: “La libertad es un privilegio, no un derecho”. Dichas palabras estaban puestas en un cartel, en el estado de Nevada, según comentaba un venezolano al comienzo de gobierno de Hugo Chávez. Si la libertad es un privilegio, significa que tuvo un costo en alcanzarla. No cayó del cielo. Eso explicaría por qué algunos sectores del mundo, sobre todo en Asia se aceptan los abusos del gobierno como se da en China. La mayoría de los chilenos todavía no se dan cuenta que hoy disfrutan de las libertades porque otros arriesgaron sus vidas y se tomaron decisiones que tal vez no fueron populares, pero que dieron frutos a largo plazo. Se tomo la decisión de derrocar al gobierno de la Unidad Popular porque devino en tiranía y cuyas políticas mermaron las libertades que hasta entonces los chilenos daban por sentado. Dicho gobierno quiso instalar una dictadura comunista.

    El nombre completo de la institución que creó polémica por las declaraciones del ex mir Mauricio Rojas se llama Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos. Se me olvidó mencionar que una frase que no gusta del ex ministro y que siempre la repite: “Es cómo llegamos a odiarnos”. Es que lo mismo que decir “todos somos responsables”. Por tanto, nadie es responsable. Las personas opositoras a la UP no odiaban, pues lo único que querían era renunciara Allende o sacarse el gobierno malo.

    Para cualquiera persona normal, sabe que la memoria es selectiva. Nos acordamos de ciertas cosas y otras, no. Revivimos buenas experiencias o recreamos malas experiencias si tenemos odio o rencor contra alguien, hasta que al final, ese mismo odio termina matando a la persona. La izquierda con dicho museo coloca lo que le conviene y no que la deja en ridículo.

   Sin embargo, primero nadie ha reparado que la autoría de la creación de dicho museo. A dos personas se les ocurrió: a la mirista Marcia Scantlebury y a la frentista Michelle Bachelet. O sea, dos terroristas o guerrilleras. Para hacerlo más simple equivale a que un violador que se queje que la mujer agredida le pego en los genitales. ¿Con qué autoridad dos personas que justificaron la violencia revolucionaria y el terrorismo dictan cátedra sobre los derechos humanos? Segundo, que para la izquierda cuando ellos asesinan no constituye una violación a los derechos, en cambio, sí, los agentes del Estado. No importa si hayan estado en la DINA o CNI, sino porque el militar sobre todo, después del 11 de septiembre, lidió con personas que empuñaron las armas para instalar una dictadura comunista. Si es así, no sé por qué tenemos que aceptar el criterio de la izquierda. Por lo menos, yo no lo acepto. No hay ningún terrorista acusado de violar los derechos humanos, después de todo, están amnistiados e indultados. Una joven historiadora escribió que ella jamás iría con hija a ese museo, porque no explicaba cómo llegamos a eso. El objetivo del Museo es mostrar las violaciones a los derechos humanos cometidas bajo el Gobierno Militar. La historiadora no se dado cuenta aún que los terroristas no violan los derechos humanos.

   Antes de la renuncia de Rojas, el actual director del Museo de la Memoria, Francisco Estévez critico la muestra ‘Hijos de la Libertad’ del Museo de Historia, donde aparecían las palabras del general Augusto Pinochet, en las que se decía que Chile se había  liberado del comunismo. Las palabras decían una verdad. Pero, la institución que creó Bachelet, además, de ser sesgada oficia el papel de la Doctrina de Fe o la Inquisición al imponer una “verdad”, que no es tal.

   La izquierda nunca abandona a su gente a diferencia de los políticos de la ex derecha se avergüenza de quienes combatieron el terrorismo poniendo en peligro sus vidas. Además, si se trata del ex presidente Bachelet, no hay que olvidar que en su segundo mandato ella quiso indultar a un terrorista del FPMR, mientras les negó el indulto humanitario a cuatro presos políticos de Punta Peuco. A ella, tanto los políticos como académicos de la ex derecha le creen todo. A todo le dicen: “Amén”.      Mientras escribía el post anterior, me acordé de otro crimen de la izquierda, a saber, el atentado ferroviario en Queronque, donde murieron 58 personas y cientos de heridos, en 1986. Después se supo que autor intelectual del atentado fue el mirista Carlos Ominami como lo denunció en una carta pública otro mirista a fines de los noventa. Eso no está en el Museo de la Memoria. El señor Ominani después fue ministro de Estado del primer gobierno de la Concertación y ahora último ha sido conocido, porque fue uno de los tantos políticos de su sector que mandaron una carta de apoyo al ex presidente brasileño, Lula da Silva, quien se encuentra en la cárcel. No bastando la carta, se reunió con el Papa jesuita Francisco I para que interceda por ex mandatario brasileño. Algunos columnistas se acordaron que el museo no recoge las víctimas que fueron asesinadas por el terrorismo del Mir, el Frente Lautaro y el FPMR.

   Dicho museo fue creado por terroristas como un homenaje a los terroristas, aunque sea redundante afirmarlo. Tenemos dos pruebas que ratifica lo que acabo de decir. La primera, es que en la región de Neltume hay un museo dedicado al comandante ‘Pepe’ del Mir, quien era apoyado por el gobierno de la Unidad Popular aun cuando lo negaba. Decían que era un invento de la oposición. Con todo, el museo omitirá las célebres palabras de él, el cual sostenía que la revolución marxista de Salvador Allende costaría un millón de muertos: “Claro que violentamente. Tiene que morir un millón de chilenos para que el pueblo se comprometa con la revolución y ésta se convierta en realidad. Con menos muertos no va resultar”. La segunda, es que cuando se descubrió las palabras que había dicho el ex ministro Mauricio Rojas y que la izquierda las calificó de ‘ofensa’, hubo una manifestación de apoyo al museo. Entre las personas que concurrieron estaba la actriz Magdalena Pinto conocida como Malucha, quien tenía como un primo al militante del Mir, Mario Fernando Peña Solari.

   El actual presidente de Renovación Nacional, Mario Desbordes publicó un artículo que apareció en La Tercera a propósito del Museo de la Memoria. En él dice: “1) Que en el objeto del Museo caben sólo las víctimas de violaciones de DDHH. Eso es una simple convención, un acuerdo (hoy inexistente) que puede ser modificado. 3) Se pretende que los caídos a manos del FMR, el Lautaro o el MIR fueron víctimas del ejercicio al derecho de rebelión. Efectivamente hay derecho a rebelarse contra una dictadura, pero ese derecho es respecto de quienes buscan recuperar la libertad y, obviamente, no asiste a quienes pretenden instaurar otro tipo de dictadura”.

   Las palabras del presidente de RN confirma lo que he dicho, las víctimas del Gobierno Militar son victimarios. Puesto que todo es a gusto de la izquierda, a lo que llaman ‘´víctimas de las violaciones de derechos humanos’ son en realidad terroristas. Lo que omite el presidente de RN es, por ejemplo, que el Mir nació antes de Gobierno Militar para instalar una dictadura comunista o del proletariado. Luego cuando los militares tomaron el poder, salieron con el cuento de luchar por la democracia que ellos la habían destruido. Nadie ha notado que los Miristas son bipolares como Bachelet.

   Asimismo, quienes han ayudado a blanquear el pasado totalitario y terrorista de la izquierda chilena es, por ejemplo, el cientista político, Patricio Navia, quien le expresó a Álvaro Vargas Llosa en un documental que éste último hizo sobre América Latina y el populismo, si es que no equivocó, que el único problema de Salvador Allende era la economía.

   Durante la campaña presidencial, Sebastián Piñera viajo a Argentina para visitar la Fundación Libertad. Allí propuso que el actual gobierno venezolano la “vía chilena”, esto es, un itinerario como el que tuvo el Gobierno Militar chileno para entregar el poder. Cualquiera comparación con el régimen del país de Simón Bolívar es injusta, pues los militares chilenos no querían que sus compatriotas viviesen como los venezolanos. Sin embargo, el periodista del Infobae : acusa los militares de irse contra la población civil y no los terroristas: ”Desde entonces Chile se ha mantenido como una de las democracias más estables de la región. Pero el costo de este acuerdo ha sido la imposibilidad de juzgar a las cúpulas militares por los numerosos crímenes y violaciones a los derechos humanos contra la población civil, lo que ha generado tensiones en el país”.

   Lucía Santa Cruz, Consejera del Instituto Libertad y Desarrollo dijo por la polémica de Rojas: “En suma, la derecha debe convivir con la memoria; y la izquierda, tolerar la historia”. Ella cree que está tratando con personas racionales, cuando la izquierda no reconoce nada de lo que menciona.

   El Museo de la Memoria equivale cuando los talibanes en Afganistán dinamitaron los budas gigantes.

   Hace dos post había dicho que la situación del país es tal que a la izquierda hay que pedirle permiso para vivir y opinar. Mas luego también me acordé que una palabra resume todo y es el título de una novela del polémico escritor francés Michel Houellebecq: Sumisión.

25 de mayo de 2018

En democracia (III)







  La democracia que le gusta tanto a Bachelet, los ciudadanos son esclavizados por el estómago como en la Unidad Popular marxista o en la actual Venezuela. Abundan las fuerzas de choque afines del gobierno, pues, además, de matar hay que provocar temor en quienes no piensen como ellos, para que de ese modo se dobleguen y, finalmente, se rindan. Naturalmente, si les sale el tiro por la culata el miedo y se produce un cambio no esperado, culparan al nuevo gobierno no marxista de infundir temor. La democracia bachelista no respeta la propiedad privada, pues cumple una función social o de bien común, lo que significa que el Estado o el gobierno de turno expropian sin compensación tal fundo o tal empresa. En la democracia de corte popular, se crean instancias populares paralelas al parlamento con el fin de reducirlo. Y se crea un ejército guerrillero paralelo.

   En democracia, cito a Hermógenes Pérez de Arce con el Libro de las Verdades Olvidadas que “la prensa informaba que el diputado demócratacristiano Orlando Fierre había dado a conocer el nombre del propietario de la camioneta que chocó en Curimón el 31 de marzo, en cuyo interior se hallaron municiones y armas robadas al Ejército. La inscripción en el Conservador de Bienes Raíces de San Miguel, con el número 24.728 del registro de vehículos motorizados, había sido requerida por la señora Miria Contreras de Ropert, que trabajaba en la Secretaría de la Presidencia de la República. Era la secretaria personal de Salvador Allende. 
El diputado Del Fierro agregó que, en el mismo registro, desde el mes de noviembre anterior a esa fecha, figuraban numerosos vehículos inscritos a nombre de la misma persona, con la dirección de La Moneda, Morandé 80. 
 ¿Para qué el Palacio necesitaba tantas armas, si el demócrata Allende tenía a su disposición cuatro ramas uniformadas para defenderlo? Adivinen ustedes”. 25 de abril de 1972.

   En democracia, debido a accidente de tránsito en que el personaje central es una camioneta de la Presidencia de la República en Curimón, en la que se encontraron municiones y planos militares “resultó altamente comprometedor, parlamentarios de oposición pidieron un Ministro en Visita que extendiera su cometido a los campamentos guerrilleros que había en la providencia de Aconcagua y que, según fuentes fidedignas, ascendía a diez. Alarmante ¿no?” 1 de abril de 1972.

  En democracia, muere a palos el agricultor Raúl Quezada Moreno de 52 años por elementos del grupo terrorista Movimiento Campesino Revolucionario (brazo armado rural del Mir), en el fundo La Rinconada de Teno, quien lo administraba. El mismo día, en democracia, militantes del Mir y del MCR amenazan de muerte al juez de Casablanca con el fin de que no investigue la toma del fundo Los Maintenes. 19 de febrero de 1972.

  En democracia, un grupo de empleados incentivados por el Mir secuestraron a Otto Schlumbohm, gerente de la empresa pesquera Harling de San Antonio cuando llega a su trabajo, para que entregara la empresa, su auto y la camioneta. ¿Es secuestro permanente? 31 de enero de 1972.

   En democracia, Domingo Soto, capataz del fundo “El Cardal”, Colchagua muere por actos provocados por extremistas de Partido Socialista. 19 de octubre de 1971.

   En democracia, la humilde propietaria Blanca Vergara se suicida al serle tomada su propiedad en Renca por extremistas del Partido Comunista. 16 de septiembre de 1971.

  En democracia, muere asesinado por el Mir el joven Gilberto González Gómez cuando asaltaron la Viña Santa Blanca de Rancagua. El muerto era hijo del propietario de la Viña. 31 de julio de 1971.

  En democracia, es asesinado el ex Vicepresidente de la República y ex ministro de Interior de Eduardo Frei Montalva, Edmundo Pérez Zujovic en manos de un grupo de la Vanguardia Organizada del Pueblo (VOP). 8 de junio de 1971.

   En democracia, en un asalto a una camioneta recolectora de dinero deja tres heridos y un muerto frente al Supermercado Montemar. El muerto fue rematado en el suelo. Se trata del cabo de Carabineros Tomás Gutiérrez. Le fue robada su arma de servicio. 24 de mayo de 1971. El 3 de Junio la Vanguardia Organizada del Pueblo se atribuyó el asesinato.

 En democracia, subversivos se toman la radio Manuel Rodríguez de San Fernando y Camilo Henríquez de Valdivia. Los locutores de turno de las respectivas radios son amordazados, secuestrados, torturados y amarrados. 13 de mayo de 1971.

  En democracia, la Vanguardia Organizada del Pueblo asalta la modesta casa comercial “Don Raúl”, donde es asesinado su dueño, Raúl Méndez Espinoza y el cadáver es ultrajado. 24 de Abril de 1971.

 En democracia, en un asalto al fundo Caren de 30 hectáreas en la precordillera de los alrededores de Pucón por Movimiento Campesino Revolucionario muere abatido su dueño Rolando Matus, de tendencia nacionalista. 19 de abril de 1971.

   En democracia, en el mismo día en que se elegían regidores es asesinado a balazos el dirigente de la juventud de la Democracia Cristiana, Juan Millalonco por elementos extremistas del Partido Socialista. 4 de abril de 1971.

  En democracia, apenas asumido Allende se suicida Antonia Maechell de Ricaldi, dueña del fundo La Tregua, en Valdivia, cuando un grupo de treinta campesinos armadas se tomaron su campo, la secuestraron, la torturaron y la vejaron. Nadie fue culpado del hecho. Recuérdese la frase del Mir: “Los momios al paredón y las momias al colchón”. 31 de noviembre de 1970.

   En democracia, los jóvenes de la Democracia Cristiana Víctor Salazar González y Jorge Catelinich fueron agredidos con pistolas, palos y fierros, resultando heridos. 6 de junio de 1970.

   En democracia, o en lo quedaba de ella, el mirista José Liendo Vera, alias “Comandante Pepe afirmó:"Tienen (sic) que morir un millón de chilenos para que el pueblo se compenetre con la revolución y ésta se haga realidad. Con menos muertos no va a resultar...". Comienzos de 1970.

   En democracia, ocho terroristas del grupo Mir asaltaron la sucursal Vega Poniente del Banco del Trabajo. El cliente del banco Orlando Martínez Herrera resultó herido. Lanzaron panfletos para mostrar que el objetivo era comprar armas. 23 de febrero de 1970.

   En democracia, Pedro Lenín Valenzuela y Omar Vásquez, miembros de la Juventudes Socialistas, secuestraron un avión Caravelle de la Línea Aérea Nacional (LAN) de Chile, que venía de Punta Arenas a Santiago con el fin de llevarlo a Cuba. El avión tuvo que ser reabastecido en la capital. Cuando agentes de Investigaciones los redujeron, se produjo un tiroteo quedaron heridos la auxiliar de vuelo Scarlett Burgos y un detective. El secuestrados Valenzuela murió cuando lo llevaban al hospital. 6 de febrero de 1970.

    En democracia, ponen una bomba en la casa del segundo secretario de la Embajada de Gran Bretaña en Chile, el señor Henry Mc-Quade, quien resulta herido por el artefacto explosivo. 23 de noviembre de 1969.

   En democracia, ponen una bomba en la casa del General en retiro y ex Intendente de Santiago, Juan Bancalari. El hijo del general resulta herido por el artefacto explosivo. 21 de Noviembre de 1969.

   En democracia, terrorista del Mir asaltan por cuarta vez en seis días el Banco Continental. Resulta herido el cajero con dos balazos. 25 de agosto de 1969.

   En democracia, estalla un artefacto explosivo en el Edificio de los Tribunales de Concepción, colocadas por el Mir. Resultan heridos dos transeúntes con esquirlas y tres con trauma acústico. 23 de junio de 1969.

   En democracia, Investigaciones allanan una casa de veraneo en el Nocedal, en el Cajón del Maipo, donde encontraron un arsenal explosivo y elementos químicos destinados a armas. Esto dio lugar al caso judicial como la “Escuela de Guerrilleros de Guayacán”. 16 de junio de 1969.

   En democracia, fue secuestrado el director de Las Ultima Noticias de la Tarde de Concepción, Hernán Osses por el MIR, entre los que encontraba el dirigente de ese grupo terrorista Luciano Cruz. El director fue trasladado a una casa donde fue torturado, vejado y golpeado. Se lo fotografió desnudo. En esa condición fue abandonado en la Universidad de Concepción. 6 de junio de 1969.

 Continuará...

15 de mayo de 2018

En democracia (I)







La ex presidente de la República, la comunista que usa la fachada de militar el Partido Socialista y que militó el grupo terrorista Frente Patriótico Manuel Rodríguez, brazo armado de Partido Comunista, Michelle Bachelet en sus dos gobiernos era frecuente escuchar la siguiente muletilla: “En democracia”. Bajo esa expresión quería significar que todos nos relacionamos en forma civilizada, no andamos a puñetes en la calle. O simplemente, respeto. La ex mandataria habla desde la ética del deber. Así, cuando ocurrieron una serie de atentados a las iglesias ubicadas en las comunas de Estación Central, Recoleta y Peñalolén, ella dijo: "lo que a mí me han dicho es que por ejemplo en Colombia hubo grupos que estuvieron ahí con un cartelito. O sea, en democracia la gente puede expresarse mientras lo haga de manera pacífica y adecuada". O esta otra: “En democracia las minorías no pueden buscar cambiar la decisión de las mayorías”. (El subrayado es mío)

 Sin embargo, los actos de las personas que son de la Izquierda desmienten o refutan ese respeto civilizado. Bachelet se contradice como se verá mas adelante. A nosotros luego nos tildan de violentos, cuando son ellos. Ellos son los que incitan el odio a una determinada persona o grupo por haber pertenecido. Nuevamente, nos culpan a nosotros. Quiero aclarar una cosa antes de continuar. Las personas de Derecha que piensan como yo somos pacíficos y tranquilos, mas no pacifistas. Ser pacífico supone el derecho de defenderse usando la fuerza cuando alguien usa la violencia. Los pacifistas rechazan el derecho a la legítima defensa. Por esa razón, trabajan para el enemigo o le hacen un favor. Entre éstos últimos abundan en la ex derecha chilena arrepentida y culposa, ya sea políticos como el actual ministro de Justicia, Hernán Larraín, ya sea el novelista y abogado “liberal” Arturo Fontaine Talavera, quien forma parte del directorio del sesgado Museo de la Memoria de Bachelet.

 Comenzaré desde el presente hasta el pasado para probar que las palabras de Bachelet son refutadas por la Izquierda. No solo actos, sino con palabras, pues como dice el filósofo norteamericano, John Searle el habla es un acto. Insisto, las personas de derecha son pacíficas y no violentas.

   En democracia, es inaceptable que el ex candidato a la presidencia de la República de la derecha, José Antonio Kast haya sufrido una golpiza por estudiantes universitarios al tratar de entrar a la Universidad Arturo Prat en marzo de este año. Lo peor que los académicos avalar el actuar de los estudiantes. 21 de marzo del 2018.   En democracia, las universidades debaten los temas.

  Por tanto, las universidades que le han negado el acceso a José Antonio Kast en distintas oportunidades se han convertido en una escuela para ser inquisidor al mejor estilo de la Inquisición Española.

 En democracia, se lanzó una bomba molotov al edificio consistorial, mientras se realiza una marcha con peticiones como ocurrió en Valparaíso, donde murió calcinado el guardia de seguridad Eduardo Lara que vigilaba el inmueble. 21 de mayo del 2016.

  En democracia, se suicidó el general retirado del Ejército Hernán Ramírez Rurange porque no se le respetaron sus derechos. 13 de agosto del 2015.

  En democracia, no puede la Universidad de Chile hacerle un homenaje al terrorista del Mir, Miguel Enríquez mientras se presentaba un libro sobré él. La gente de derecha no fue a molestar. El Mir quería instalar una dictadura comunista o del proletariado, aunque sus miembros eran todos de la antigua clase media chilena. 3 de octubre de 2014.

  En democracia no se queman ancianos vivos en su caso como les ocurrió al matrimonio Luchsinger-Mackay ni camiones, iglesias y galpones como nos tienen acostumbrados los zurdos en la Región de La Araucanía. 4 de enero del 2013.

  En democracia, no se les hace una emboscada a personas que fueron invitadas a un acto privado como fue en el Teatro Caupolicán para el avant premier del documental Pinochet. Más que una emboscada fue un secuestro, ya que no podían salir del teatro porque los estaban esperando la hordas de Izquierda avalados por los abogados de derechos humanos de ese sector. Ni tampoco se acusa a los que organizaron el evento de incitar el odio, lo que es falso. Ni tampoco se prohíbe un documental como quería el ex senador Camilo Escalona por respeto a los víctimarios de la Izquerda.Una mujer que fue ver el documental fue agredida cerca de una estación del metro de Santiago. Y la  golpiza sufrió  el profesor de filosofía Juan Antonio Widow, donde los Observadores de DD.HH., se dedicaron a mirar. 10 de junio del 2012.

 En democracia. Bachelet dijo "Cuando la Izquierda sale a la calle, la derecha tiembla". Eso se condice con su idea sobre la democracia. 2012.

  En democracia, la ex líder estudiantil comunista y actual diputada, Camila Vallejo dijo en una entrevista al diario El País de España, que los comunistas no descartan la vía armada: “El pueblo tiene derecho a combatir en masa la violencia estructural que existe en la sociedad. Y nosotros nunca hemos descartado la posibilidad de la vía armada, siempre y cuando estén las condiciones. Sin embargo, en este momento, ese camino está totalmente descartado, porque la tensión que hoy día existe es neoliberalismo versus democracia”. Soy de la idea que los ciudadanos tengan derecho a usar armas por las mismas razones de la segunda enmienda de la Constitución de los Estados Unidos. Así nos defendemos de los zombies progresistas chilenos. Desde luego que a la Izquierda chilena no le gusta que los chilenos estén armados, salvo ellos. No para defenderse, sino para hacer la Revolución. 12 de enero del 2012.

 En democracia, no se arma escándalo injustificado las dos veces que se ha presentado el libro Miguel Krassnoff: prisionero por servir a Chile, ya sea en el Providencia. En las dos oportunidades, los invitados también estuvieron secuestrados porque las hordas de Izquierda no los dejan salirNi menos ponerse rojo porque, además, de presentar el libro hablan de homenaje al oficial que es preso político en Punta Peuco. Él se enfrentó al fundador del grupo terrorista Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), al terrorista y delincuente, Miguel Enríquez. 21 de noviembre del 2011.

  En democracia, se suicidó carabinero en retiro Luis Henrique Apablaza mientras cumplía condena en Temuco. Los suicidios de los militares refleja impotencia del mismo modo que varios civiles de suicidaron por la agresión marxista en la Unidad Popular.11 de febrero del 2011.

  En democracia, se suicidó el comandante (r) del Ejército Gonzalo Asenjo Zegers porque no le respetaron sus derechos. 5 de octubre del 2006.

  En democracia, porque la justicia prevaricadora no les respeto sus derechos el suboficial en retiro Carlos Muñoz decidió ahorcarse, mientras estaba detenido en el Batallón de la Policía Militar del Comando de Telecomunicaciones el 2007.

  En democracia, el coronel en retiro de Carabineros Luis Hidalgo López se suicidó por las llamadas ‘causas de derechos humanos. No se les respeto sus derechos. 3 de octubre del 2007.

 En democracia, se suicidó el coronel en retiro Germán Barriga por las causas de los derechos humanos sin respetarle las leyes que lo beneficiaban. Fue ‘funado’ en su lugar de trabajo. 18 d enero del 2005.

   En democracia, seis terroristas chilenos de los cuales uno del era Mir y los otros del FPMR secuestraron al publicista brasileño Washington Olivetto de 50 años, en Sao Paulo.11 de diciembre de 2001.

   En democracia, un grupo del FMPR (autónomo) secuestró al hijo del propietario de El Mercurio, Agustín Edwards, Cristián Edwards. 9 de septiembre de 1991.}

   En democracia, son asesinados el matrimonio Pérez-Schalager en Rancagua, porque el médico del Ejército, Carlos Pérez había trabajado en la CNI. La Izquierda tiene derecho ajusticiar. 3 de marzo de 1991.

  En democracia, el brazo armado del Partido Comunista, el Frente Patriótico Manuel Rodríguez asesina al fundador de la Unión Demócrata Independiente (UDI), el senador y profesor de Derecho, Jaime Guzmán. 1 de abril de 1991.

  En democracia, es asesinado el escolta del general Augusto Pinochet, Víctor Valenzuela Montesinos por dos miembros del FPMR, Ricardo Palma Salamanca y Raúl Escobar Poblete. 26 de octubre de 1990.

  En democracia, es asesinado el coronel de Carabineros, Luis Fontaine, implicado en el crimen de los tres terroristas comunistas del FPMR en 1985 llamados por la prensa ‘profesionales’. La Izquierda tiene derecho ajusticiar. El crimen lo realizo dos miembros del FPMR (autónomo). 10 de mayo de 1990.
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  En democracia o lo que quedaba democracia, una bomba lanzada por terroristas a la sede del Partido Demócrata Cristiano en la calle Franklin resultan heridos cuatro transeúntes que pasaban por allí. Se trata de Rosa Campos, Jaime Adarme Guajardo, Ivonne Olguín Guerra y Alejandra Reyes. 7 de septiembre de 1973.

  En democracia, murió el estudiante del Partido Nacional, Gunter Warken de 16 años en San Javier muerte a bala por un incidente producido en Linares. 6 de septiembre de 1973.

 En democracia, muere por un atentado terrorista del Mir Oscar Balboa Elgueta. 5 de septiembre de 1973.

 Continuará....

28 de abril de 2018

Cuando decir la verdad se convierte en un acto revolucionario









 
   Se supone que Occidente ha aportado la libertad de conciencia que se traduce en la libertad de expresión. Sin embargo, desde hace bastante años hemos visto como la libertad expresión es amordazada por quienes se hacen llamar así mismos ‘progresistas’. Así llegamos a la corrección política donde grupos minoritarios establecen la pauta o el guion de lo que tiene que decirse sobre tal o cual asunto. Ahora bien, si alguien dice la verdad, es considerado un insulto porque afecto la sensibilidad del otro. Por consiguiente, ya no importa las razones, sino si mis palabras afectan al otro. Pues bien, el diputado Ignacio Urrutia del partido Unión Demócrata Independiente dijo la verdad del porte de un buque en el parlamento.

  Antes de entrar en detalle que hay decir que la ex presidente Michelle Bachelet a pocos día de terminar su mandato presentó un proyecto millonario para indemnizar ls supuestas víctimas de tortura y prisión política que se tradujo en el Informe Valech a costa de los contribuyentes.A Bachelet no le importa que no haya plata y que el país se haya endeudado.

    El diputado expreso las siguientes palabras : “es una excelente noticia que el gobierno haya retirado este proyecto (que entregaba una reposición económica a las víctimas de las violaciones a los DD.HH. durante la dictadura) que es nefasto. No es la única vez que se entregan estos beneficios, es como la décima vez que se entregan estos regalitos a gente que en el fondo fueron más que exiliados, fueron más que nada terroristas en el pasado. Así que en buena hora el gobierno retiró el aguinaldo que le querían entregar a esta gente y espero sinceramente que en el futuro no se presente nunca más un proyecto de esta naturaleza”. Casi me olvido, la oposición huyo en desbanda del hemiciclo de la Cámara Baja. Hacen leyes para molestar a las personas, por lo que está bien que ocurran estos incidentes.

   A los fracasados revolucionarios marxistas leninistas de la Unidad Popular y a los terroristas también fracasados del Mir, del Frente Lautaro y del FPMR les encanta posar como víctimas. Así tenemos, por ejemplo, que el ex mirista, ex parlamentario sueco y Yes Men de Sebastián Piñera, Mauricio Rojas cada 11 de septiembre chilenos sale con el cuento de que ellos fueron las víctimas, cuando en realidad eran los víctimarios, sin pronunciarse o condenar el terrorismo de los grupos chilenos. Desde los noventa con el sesgado Informe Rettig, el “relato” de la Izquierda chilena es que ellos son las víctimas. Ellos introdujeron la violencia, el odio y el terrorismo como arma política en democracia para acabar “con la burguesía y su aparato militar” tal cual señala las declaraciones del PS y del Mir a mediados de los sesenta, y así instalar una dictadura comunista.

     En realidad no me interesa su segunda declaración donde sostiene que cometió un error y que generalizó. La segunda afirmación no cuenta. Es como si se estimara más importante la declaración del ex presidente demócrata cristiano, Patricio Aylwin quien dijo en su última entrevista que él no apoyo la intervención militar, cuando sabemos que su sector dentro de la DC se puso en contacto con la Armada para sacar Allende, pues “prefería una dictadura parda a una roja”.

   Patética las declaraciones de los políticos de la ex derecha ‘Chile Vamos’ condenando los dichos del diputado. Gonzalo Blumen afirmó: “hieren profundamente el dolor y sufrimiento de miles de víctimas de violaciones a los derechos humanos y al dolor de sus familias, por eso no corresponde más que rechazarlas". El actual ministro de Justicia, el arrepentido Hernán Larraín dijo por su parte: "Quiero reiterar el profundo compromiso del presidente Sebastián Piñera con los derechos humanos. Es nuestra voluntad dar el mayor impulso, la mayor protección y promoción a los derechos humanos en Chile". Agregó "el compromiso con las violaciones a los derechos humanos ocurridos, para que estas nunca más vuelvan a ocurrir". En democracia, -la típica muletilla que usaba la ex presidente Michelle Bachelet- a los presos políticos militares del gulag de Punta Peuco se les ha violado los derechos humanos sistemáticamente al negarles la igualdad ante ley. No necesito escuchar a ‘experto’ en derechos humanos, ya sea la subsecretaría de esa área, ya sea el INDH y, por último, de un abogado de Izquierda. El arrepentido Larraín apoyó los indultos a los terroristas bajo la ex Concertación y ahora les niega el indulto humanitario a los militares luego que Piñera lo prometiera en campaña presidencial.

   Igualmente patética la comisión de ética de la cámara baja que desea sancionarlo pecuniariamente, quitándole parte del sueldo como si hubiese dicho un insulto o una ofensa.

    En otra oportunidad mostré que dos personas sostuvieron que el Informe Valech no se pudo haber realizado en el tiempo que la comisión se fijó: “El primero es de un lector que escribió: "Es decir, tuvieron un promedio superior a ¡95 casos diarios! En efecto, basta dividir 35.000 por 365 para obtener 95,89.Sin duda, tan laboriosas personas, no gozaron de domingos, festivos ni vacaciones, pues de otro modo habrían tenido que atender más de 100 casos de tortura diarios, como promedio". El historiador Gonzalo Vial Correa escribió algo parecido: “Si… hubiera examinado los 35.865 casos, la Comisión, que trabajó trece meses, habría tenido que estudiar entre 130 y 140 casos por día. (…) La mayoría de los casos descansa en el solo testimonio de la persona que se declara víctima." (“La Segunda”, 01.09.04). La comisión fue una burla a la justicia. Primero, basta la simple declaración de la persona sin ninguna prueba. Fuera del ámbito de la Justicia sería injuria, en la justicia sería perjurio. Segundo, el supuesto torturador no puede defenderse de la acusación. Es imposible que hayan atendido 100 casos al día. El Informe Valech es una gran mentira. Los abogados de Izquierda que defiende esa Informe son una charlatanes y mentirosos. El negocio de esa comisión fue garantizar privilegios en educación y salud a la parentela por tres generaciones, mientras Bachelet se llena la boca contra los privilegios”.

   Más aún, recuerdo que después la propia comisión pidió más tiempo. Según el Informe Valech se torturaron 30 mil personas. Luego los medios extranjeros repiten los cliché de la Izquierda sobre el Gobierno Militar, que hubo dos mil y tanto muertos desaparecidos y treinta mil personas torturas. La guinda de la torta es cuando califican de genocidio. Se les nota que no les interesa la historia de Chile, pues sabrían que en la Guerra Civil de 1891 murieron 10 mil chilenos más que en la Guerra del Pacífico y más que el último enfrentamiento civil de 1973.

   No sé cómo el colegio de abogados no sancionó a los abogados de derechos humanos de Izquierda, que defendían el Informe Valech, pues éste viola el debido proceso por así decirlo. Para la comisión bastaba solamente la simple declaración del supuesto torturado, sin ninguna prueba o evidencia que indicara el daño. Totalmente, unilateral. Por otra parte, los supuestos torturadores no podían defenderse, pues el nombre estos se sabría cincuenta años después. Ese es el sentido de justicia de los progresistas. Lo peor se los califica de ‘experto’. Esto son José Zalaquett, Miguel Amunátegui, abogado Luciano Fouillioux y Lucas Sierra, ex investigador del think tank liberal Centro Estudios Públicos. Según un ex bloguero, Sierra era un infiltrado de Izquierda.

 Según Sierra, la comisión se basó en el libro que escribió el general Manuel Contreras.
 Muy liberal acusar a alguien sin evidencia.

 Si es que mi memoria no falla, el abogado Amunátegui murió y fue militante de Renovación Nacional o Renegación Nacional.

 También me acordé que el abogado Luciano Fouillioux es el defensor del abusador de menores, monseñor Cristián Precht. Mi pregunto si el abogado empleara la misma vara que uso con el Informe Valech. Bastaría la simple declaración de los abusados para condenar al sacerdote de la Vicaría de la Solidaridad.

  Según la vicepresidente ejecutiva y ex funcionaria de la Vicaría de la Solidaría, María Sepúlveba Edwards manifestó en su oportunidad que nadie puede cuestionar dicha comisión: "hay que levantar el velo de sospecha sobre la Comisión" .

Sin embargo, pese a dos personas probaron que no podían atender la cantidad de personas, los think tanks de derecha se quedaron callados.

  El artículo 19 inciso número 3 de la Constitución de 1980 expropiada por Ricardo Lagos señala “Nadie podrá ser juzgado por comisiones especiales, sino por el tribunal que señalare la ley y que se hallare establecido por ésta con anterioridad a la perpetración del hecho”. Por ese inciso, cualquiera que estime el Estado de Derecho no tomará en serio ni el Informe Rettig, ni el Informe Valech. Recuérdese que la Policía de Investigaciones (PDI) que tiene una Brigada de Derechos Humanos basado en el primer Informe para perseguir a los militares ancianos en retiro, y no terroristas.

  La diputada Pamela Jiles del Frente Amplio aprovecho de su condición de mujer para pegarle al diputado Urrutia. Más tarde declaró la mitómana que ella fue torturada: “Lo que sentí fue comparable a cuando fui torturada”. A los zurdos chilenos les encanta posar como víctimas, cuando ellos introdujeron la violencia y el odio en la convivencia nacional hace más de cuarenta años. A ninguno les creo, ni siquiera al periodista Santiago Pavlovic, quien escribo una carta pública a la diputada Pamela Jiles, que posa perseguida polítca. Él menciona que a varios periodistas fueron torturados. Un Premio Nacional de Periodismo que fue galardonado en el último año del gobierno de Bachelet también dijo que fue torturado. Sin embargo, todos los ex revolucionarios de la ex Unidad Popular tiene amnesia o demencia senil que no se acuerdan de los torturas del régimen de Allende a sus opositores por Investigaciones. El grupo terrorista Mir en la UP secuestro y torturo al editor de Las Ultimas Noticias del Sur por un comentario que hizo en el diario sobre Mir, y finalmente, lo dejaron botado en la Universidad de Concepción.

   Lo bueno de la declaración de Urrutia que afloraron ciertas cosas. Así por las redes sociales que la hija del dirigente poblacional de la Unión Demócrata Independiente, Simón Yévenes asesinado por el Frente Patriótico Manuel Rodríguez en los ochenta, Jocelyn Yévenes sostuvo que el frentista Hugo Gómez Peña recibe ya una ‘pensión’. Y ahora con el proyecto que se rechazo iba recibir bono. Los terroristas reciben pensión, mientras a Agrupación de Detenidos Desaparecido abriga el deseo de quitarles a pensión a los presos militares de Punta Peuco. Asimismo se desprende del asesinato del dirigente de la UDI, que los terroristas no violan los derechos ni comenten crimines de les humano. Cuando la Izquierda chilena en complicidad y la aprobación con la ex derecha (Larraín y Blumel), se victimiza no queda otra cosa que reírse de estos fracasados revolucionarios y guerrilleros.

 Las palabras del escritor inglés George Orwell se ajustan al país: "En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario."