Mostrando las entradas con la etiqueta Segundo Gobierno de Piñera. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Segundo Gobierno de Piñera. Mostrar todas las entradas

17 de octubre de 2018

Los gobiernos de la mediocridad (de 1990 hasta……………)







 En un principio tenía pensado el título Los políticos se han desprestigiado solos. Además, cayó como anillo al dedo al conmemorarse los treinta años del triunfo del “NO” por el plebiscito de 1988. Obviamente, los opositores al Gobierno Militar -que literalmente resucito al país desde las cenizas como es el nombre de un libro inmenso que aborda cómo llegamos al debacle y cómo los militares tuvieron que fundar de nuevo el país- la historia están contada en forma unilateral. Los políticos recuperaron la democracia. Es falso.

   Existió un 5 de octubre de 1988, porque antes hubo un 11 de septiembre de 1973. Y el en intertanto, se aprobó la Constitución de 1980 que fijo el plebiscito con las dos opciones. Al contrario de lo que ha dicho el ex presidente socialista, Ricardo Lagos, si ganaba la opción “SI”, la dictadura como le llaman no iba continuar.

    Por tanto, tiene razón el sociólogo Eugenio Tironi, cuando afirma “que el plebiscito de 1988 es el fruto de las protestas de comienzos de los ochenta y de la acción heroica de los combatientes comunistas es, desde el punto de vista histórico, una ‘falacia narrativa’. Un militar saca a luz el Bando N° 5 del 11 de septiembre de 1973 en que se específica que las Fuerzas Armadas conservaran el poder "por el sólo lapso que las circunstancias lo exijan". Los militares no querían perpetuarse en el poder indefinidamente.

   No vi nada por televisión. Sólo escuché que en foro de no sé qué canal estaban el senador de Renovación Nacional, Francisco Chahuán, el demócrata cristianos, Andrés Zaldívar, otros políticos y un representante del Partido Comunista. Este último justifico la vía armada o el terrorismo amparándose en la teoría del tiranicidio o el derecho a la rebelión. De paso, hablaba mal de la CNI, la cual encontró las armas de Carrizal Bajo internadas por los comunistas y desarticulo al FPMR. Sin embargo, tanto Chahuán como Zaldívar no le dijeron al comunista que estaba justificando la violación de los humanos. Respetaban la postura del PC. El demócrata cristiano mencionó el aporte de Bachelet para recuperar la democracia. No se entera que la ex presidente es “comunista y amiga de dictadores”.

 El Partido Comunista no puede justificar el derecho a la rebelión o el tiranicidio, porque dicho partido apoyo la instalación de una dictadura comunista en tiempos de la UP. Y el Gobierno Militar fue una respuesta al auto golpe que tenía pensado Salvador Allende.

   Cabe recordar que el general Augusto Pinochet usaba la palabra ‘dictadura’ en el sentido que tenía en la República de Roma: “fue un magistrado de la Antigua Roma que ejercía el gobierno con carácter extraordinario, especialmente en los casos de guerra”, y no en el sentido moderno “Régimen político en el que una sola persona gobierna con poder total, sin someterse a ningún tipo de limitaciones y con la facultad de promulgar y modificar leyes a su voluntad”.

   Más bien, la última definición de dictadura corresponde lisa y llanamente a la Unidad Popular.

    Si se trata de recodar “lo malo”, la izquierda pone como fecha de principio el 11 de septiembre de 1973, cuando cayó el gobierno de Allende a pedido de la mayoría de los ciudadanos. Lo que llaman ‘malo’ es la derrota primero del grupo terrorista MIR y luego del FPMR. Omitiendo como ha sido hasta ahora, que las verdaderas víctimas de las violaciones a los derechos humanos son las personas que fueron asesinadas o heridas por los grupos terroristas chilenos, antes de la intervención militar.

       La izquierda ha sido la única que ha asesinado después de 1990. Y si se trata de empezar lo bueno, entonces la historia comienza cuando la ex Concertación tomó el poder en 1990. Olvidándose economistas y políticos de la ruina económica en que dejó el gobierno marxista de la Unidad Popular. Hasta entonces Chile había record en la inflación en la historia de la economía mundial sólo ahora superada por Venezuela y otro país africano. Alfonso Márquez de la Plata en su libro Salto al Futuro afirmó: “El Gobierno Militar se encontró con una situación realmente caótica. La gente debía formar interminables colas para obtener comida y muchas veces las personas más modestas no encontraban, luego de largas de espera, alimento alguno para satisfacer el hambre de sus hijos”. En la última contienda presidencial entre Sebastián Piñera y el periodista Alejandro Guillier, varios economistas mandaron un carta Proyecto progresista para Chile con el objeto apoyar al candidato de la Nueva Mayoría, en la segunda vuelta. Me llamó la atención la primera línea de la carta: “Desde la recuperación de la democracia, las condiciones materiales de la población -incluyendo una marcada reducción de la pobreza- mejoraron sustancialmente”. Más bien, habría que decir desde que el Gobierno Militar liberalizó a economía, las condiciones materiales de la población comenzaron a mejorar considerablemente, partiendo con el decreto ley que acabo que el Estado fija los precios. Y luego la apertura comercial, que permitió a los chilenos acceder a bienes que sólo unos pocos adquirían viajando al extranjero.

   Los políticos que nos han gobernado desde 1990 no tienen nada que festejar. Más bien, debería sentir vergüenza porque no somos todavía un país desarrollado.

   Queda más claro como el agua que los políticos que nos gobiernan son unos mediocres, porque nunca hubieran hecho las reformas económicas y legales que hicieron los militares. ¿Alguien cree que el ex presidente Eduardo Frei Montalva hubiera las hubiera hecho, aunque el partido Demócrata Cristiano tenía varios economistas con ideas modernas que por un acto patriota trabajaron para el Gobierno Militar? Con todo, en ese partido predominaba el socialismo cristiano o el comunitarismo, luego se opusieron a la Constitución de 1980 y al modelo económico. Aceptaron el modelo después de los noventa por pragmatismo y no por convicción. De allí que hayan aprobado las nefastas reformas de la Nueva Mayoría que tenían por objeto destruir las bases económicas e institucionales que dejaron los militares.

   Los mismo vale para los partidarios de la ex Unidad Popular que se agruparon entre el Partido por la Democracia, el Partido Socialista y el Radical que por pragmatismo optaron por preservar el modelo, no por convicción, cuando fueron la Concertación.

 Tanto los demócratas cristianos como los ex UP no se sintieron jamás augusto con el modelo. En la ex Concertación existían dos almas.

    En estos treinta años han aumentado la burocracia y los impuestos.

   Todas las reformas impulsadas desde la izquierda han fracasado: la reforma procesal penal, el royalty minero, la jornada escolar completa y el transantiago. Lo mismo ha ocurrido con las reformas que hizo Bachelet en su segundo mandato: la reforma tributaria, la Ley de Inclusión, la gratuidad en las universidades, la reforma laboral. Lo que no funciona es por culpa de la izquierda. Hace tiempo leí: “lo que funciona el socialismo lo echa a perder”. Los fondos de pensión o AFP están mal gracias a las reformas que hicieron los políticos de la ex Concertación.

   Gracias al ex presidente demócrata cristiano, Patricio Aylwin tenemos dos problemas. Es el legado del mal llamado ‘estadista’: En primer lugar, que el sesgado Informe Rettig llamado ostentosamente “Verdad y Reconciliación”, no ha traído reconciliación en el país, pues basa en mentiras o medias verdades. Es unilateral, esto es, sólo desde el punto de vista de la izquierda. En dicho Informe, por ejemplo, para el caso del asesinato del Teniente del Ejército, Roberto Zegers Reed no aparece mencionado el grupo terrorista FPMR ni se usa la palabra ‘terrorista’. Tampoco aparece el nombre del victimario que asesino al joven oficial. A Aylwin los grupos terroristas chilenos lo extorsionaron para entregase ese Informe y que persiguieran a los militares como dijo en su oportunidad el ex senador Hernán Larraín, cuando los mapuches terroristas hicieron la huelga de hambre durante el primer gobierno de Piñera. Así se consiguió la transición o transacción más exitosa de la Historia. Los terroristas libres y los militares a la cárcel. La Ley de Amnistía beneficia a los miristas y no a los uniformados asignados a la DINA.

     En segundo lugar, la violencia y terrorismo desatado en la región de La Araucanía. Todo porque Aylwin firmo un decreto o ley que permite a cualquiera persona con ascendencia mapuche reclamar tierras, violando el derecho a la propiedad privada. Para el plebiscito de 1988 en esa región ganó la opción “SI” y el general Augusto Pinochet fue nombrado Lonko.

    Ricardo Lagos fue opositor al modelo económico. Él siempre ha sido contrario al mercado. Tenemos sus célebres palabras que escribió antes de asumir Allende: "La única y verdadera solución es, entonces, la abolición de la propiedad privada de los medios de producción, los cuales deben pasar al Estado". Cuando gobernó creó el monopolio del Transantiago. No pude encontrar las palabras que dijo en esa ocasión. Recuérdese el caso MOP-GATE. Los políticos de izquierda puede decir cualquiera cosa y pocos los refutan. Nadie le saco en cara a Ricardo Lagos el 5 de octubre pasado su apoyo a la dictadura castrista: "Él colocó en el tapete el tema de la desigualdad en América. Los progresos sociales del pueblo cubano bajo Fidel son indesmentibles".


    Cuando acabo el reinado de la ex Concertación apareció el Informe de corrupción 1990 a 2008 dado por el Instituto Libertad ligado a Renovación Nacional. Allí aparecía el despilfarro de dinero como si nada. En total se habían perdido 1.111.601.623.359 de pesos en los veinte años de gobiernos de izquierda.

     La cumbre de la mediocridad la tuvimos en el segundo gobierno de Michelle Bachelet que ganó con el apoyo de la Democracia Cristiana, el Frente Amplio, el Partido Comunista, el Partido Socialista, el Partido Radical y el Partido por la Democracia, cuya coalición se auto proclamo la Nueva Mayoría, aunque a la postre resultaron la Nueva Minoría. Dicho gobierno que intento hacer una revolución, resultó un fracaso. La mayoría de los chilenos se opusieron a sus reformas, que a los políticos de ese conglomerado no les importó.

   ¿Creen que los políticos de la ex Nueva Mayoría les importe que las empresas que aún están en manos del Estado estén quebradas, además, de la tremenda deuda pública que dejó Bachelet?

    Por los gobiernos de la mediocridad está la Concertación, el primer gobierno de Piñera, la Nueva Mayoría o el segundo gobierno de Michelle Bachelet y el segundo gobierno de Piñera hasta ahora.

    Si el día de mañana los historiadores desean ponerle un nombre a este período que van desde 1990 hasta adelante, les propongo los gobierno de la mediocridad.

5 de septiembre de 2018

Sumisión frente a la izquierda







   Hace tiempo leí en un sitio de internet las siguientes palabras: “La libertad es un privilegio, no un derecho”. Dichas palabras estaban puestas en un cartel, en el estado de Nevada, según comentaba un venezolano al comienzo de gobierno de Hugo Chávez. Si la libertad es un privilegio, significa que tuvo un costo en alcanzarla. No cayó del cielo. Eso explicaría por qué algunos sectores del mundo, sobre todo en Asia se aceptan los abusos del gobierno como se da en China. La mayoría de los chilenos todavía no se dan cuenta que hoy disfrutan de las libertades porque otros arriesgaron sus vidas y se tomaron decisiones que tal vez no fueron populares, pero que dieron frutos a largo plazo. Se tomo la decisión de derrocar al gobierno de la Unidad Popular porque devino en tiranía y cuyas políticas mermaron las libertades que hasta entonces los chilenos daban por sentado. Dicho gobierno quiso instalar una dictadura comunista.

    El nombre completo de la institución que creó polémica por las declaraciones del ex mir Mauricio Rojas se llama Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos. Se me olvidó mencionar que una frase que no gusta del ex ministro y que siempre la repite: “Es cómo llegamos a odiarnos”. Es que lo mismo que decir “todos somos responsables”. Por tanto, nadie es responsable. Las personas opositoras a la UP no odiaban, pues lo único que querían era renunciara Allende o sacarse el gobierno malo.

    Para cualquiera persona normal, sabe que la memoria es selectiva. Nos acordamos de ciertas cosas y otras, no. Revivimos buenas experiencias o recreamos malas experiencias si tenemos odio o rencor contra alguien, hasta que al final, ese mismo odio termina matando a la persona. La izquierda con dicho museo coloca lo que le conviene y no que la deja en ridículo.

   Sin embargo, primero nadie ha reparado que la autoría de la creación de dicho museo. A dos personas se les ocurrió: a la mirista Marcia Scantlebury y a la frentista Michelle Bachelet. O sea, dos terroristas o guerrilleras. Para hacerlo más simple equivale a que un violador que se queje que la mujer agredida le pego en los genitales. ¿Con qué autoridad dos personas que justificaron la violencia revolucionaria y el terrorismo dictan cátedra sobre los derechos humanos? Segundo, que para la izquierda cuando ellos asesinan no constituye una violación a los derechos, en cambio, sí, los agentes del Estado. No importa si hayan estado en la DINA o CNI, sino porque el militar sobre todo, después del 11 de septiembre, lidió con personas que empuñaron las armas para instalar una dictadura comunista. Si es así, no sé por qué tenemos que aceptar el criterio de la izquierda. Por lo menos, yo no lo acepto. No hay ningún terrorista acusado de violar los derechos humanos, después de todo, están amnistiados e indultados. Una joven historiadora escribió que ella jamás iría con hija a ese museo, porque no explicaba cómo llegamos a eso. El objetivo del Museo es mostrar las violaciones a los derechos humanos cometidas bajo el Gobierno Militar. La historiadora no se dado cuenta aún que los terroristas no violan los derechos humanos.

   Antes de la renuncia de Rojas, el actual director del Museo de la Memoria, Francisco Estévez critico la muestra ‘Hijos de la Libertad’ del Museo de Historia, donde aparecían las palabras del general Augusto Pinochet, en las que se decía que Chile se había  liberado del comunismo. Las palabras decían una verdad. Pero, la institución que creó Bachelet, además, de ser sesgada oficia el papel de la Doctrina de Fe o la Inquisición al imponer una “verdad”, que no es tal.

   La izquierda nunca abandona a su gente a diferencia de los políticos de la ex derecha se avergüenza de quienes combatieron el terrorismo poniendo en peligro sus vidas. Además, si se trata del ex presidente Bachelet, no hay que olvidar que en su segundo mandato ella quiso indultar a un terrorista del FPMR, mientras les negó el indulto humanitario a cuatro presos políticos de Punta Peuco. A ella, tanto los políticos como académicos de la ex derecha le creen todo. A todo le dicen: “Amén”.      Mientras escribía el post anterior, me acordé de otro crimen de la izquierda, a saber, el atentado ferroviario en Queronque, donde murieron 58 personas y cientos de heridos, en 1986. Después se supo que autor intelectual del atentado fue el mirista Carlos Ominami como lo denunció en una carta pública otro mirista a fines de los noventa. Eso no está en el Museo de la Memoria. El señor Ominani después fue ministro de Estado del primer gobierno de la Concertación y ahora último ha sido conocido, porque fue uno de los tantos políticos de su sector que mandaron una carta de apoyo al ex presidente brasileño, Lula da Silva, quien se encuentra en la cárcel. No bastando la carta, se reunió con el Papa jesuita Francisco I para que interceda por ex mandatario brasileño. Algunos columnistas se acordaron que el museo no recoge las víctimas que fueron asesinadas por el terrorismo del Mir, el Frente Lautaro y el FPMR.

   Dicho museo fue creado por terroristas como un homenaje a los terroristas, aunque sea redundante afirmarlo. Tenemos dos pruebas que ratifica lo que acabo de decir. La primera, es que en la región de Neltume hay un museo dedicado al comandante ‘Pepe’ del Mir, quien era apoyado por el gobierno de la Unidad Popular aun cuando lo negaba. Decían que era un invento de la oposición. Con todo, el museo omitirá las célebres palabras de él, el cual sostenía que la revolución marxista de Salvador Allende costaría un millón de muertos: “Claro que violentamente. Tiene que morir un millón de chilenos para que el pueblo se comprometa con la revolución y ésta se convierta en realidad. Con menos muertos no va resultar”. La segunda, es que cuando se descubrió las palabras que había dicho el ex ministro Mauricio Rojas y que la izquierda las calificó de ‘ofensa’, hubo una manifestación de apoyo al museo. Entre las personas que concurrieron estaba la actriz Magdalena Pinto conocida como Malucha, quien tenía como un primo al militante del Mir, Mario Fernando Peña Solari.

   El actual presidente de Renovación Nacional, Mario Desbordes publicó un artículo que apareció en La Tercera a propósito del Museo de la Memoria. En él dice: “1) Que en el objeto del Museo caben sólo las víctimas de violaciones de DDHH. Eso es una simple convención, un acuerdo (hoy inexistente) que puede ser modificado. 3) Se pretende que los caídos a manos del FMR, el Lautaro o el MIR fueron víctimas del ejercicio al derecho de rebelión. Efectivamente hay derecho a rebelarse contra una dictadura, pero ese derecho es respecto de quienes buscan recuperar la libertad y, obviamente, no asiste a quienes pretenden instaurar otro tipo de dictadura”.

   Las palabras del presidente de RN confirma lo que he dicho, las víctimas del Gobierno Militar son victimarios. Puesto que todo es a gusto de la izquierda, a lo que llaman ‘´víctimas de las violaciones de derechos humanos’ son en realidad terroristas. Lo que omite el presidente de RN es, por ejemplo, que el Mir nació antes de Gobierno Militar para instalar una dictadura comunista o del proletariado. Luego cuando los militares tomaron el poder, salieron con el cuento de luchar por la democracia que ellos la habían destruido. Nadie ha notado que los Miristas son bipolares como Bachelet.

   Asimismo, quienes han ayudado a blanquear el pasado totalitario y terrorista de la izquierda chilena es, por ejemplo, el cientista político, Patricio Navia, quien le expresó a Álvaro Vargas Llosa en un documental que éste último hizo sobre América Latina y el populismo, si es que no equivocó, que el único problema de Salvador Allende era la economía.

   Durante la campaña presidencial, Sebastián Piñera viajo a Argentina para visitar la Fundación Libertad. Allí propuso que el actual gobierno venezolano la “vía chilena”, esto es, un itinerario como el que tuvo el Gobierno Militar chileno para entregar el poder. Cualquiera comparación con el régimen del país de Simón Bolívar es injusta, pues los militares chilenos no querían que sus compatriotas viviesen como los venezolanos. Sin embargo, el periodista del Infobae : acusa los militares de irse contra la población civil y no los terroristas: ”Desde entonces Chile se ha mantenido como una de las democracias más estables de la región. Pero el costo de este acuerdo ha sido la imposibilidad de juzgar a las cúpulas militares por los numerosos crímenes y violaciones a los derechos humanos contra la población civil, lo que ha generado tensiones en el país”.

   Lucía Santa Cruz, Consejera del Instituto Libertad y Desarrollo dijo por la polémica de Rojas: “En suma, la derecha debe convivir con la memoria; y la izquierda, tolerar la historia”. Ella cree que está tratando con personas racionales, cuando la izquierda no reconoce nada de lo que menciona.

   El Museo de la Memoria equivale cuando los talibanes en Afganistán dinamitaron los budas gigantes.

   Hace dos post había dicho que la situación del país es tal que a la izquierda hay que pedirle permiso para vivir y opinar. Mas luego también me acordé que una palabra resume todo y es el título de una novela del polémico escritor francés Michel Houellebecq: Sumisión.

28 de abril de 2018

Cuando decir la verdad se convierte en un acto revolucionario









 
   Se supone que Occidente ha aportado la libertad de conciencia que se traduce en la libertad de expresión. Sin embargo, desde hace bastante años hemos visto como la libertad expresión es amordazada por quienes se hacen llamar así mismos ‘progresistas’. Así llegamos a la corrección política donde grupos minoritarios establecen la pauta o el guion de lo que tiene que decirse sobre tal o cual asunto. Ahora bien, si alguien dice la verdad, es considerado un insulto porque afecto la sensibilidad del otro. Por consiguiente, ya no importa las razones, sino si mis palabras afectan al otro. Pues bien, el diputado Ignacio Urrutia del partido Unión Demócrata Independiente dijo la verdad del porte de un buque en el parlamento.

  Antes de entrar en detalle que hay decir que la ex presidente Michelle Bachelet a pocos día de terminar su mandato presentó un proyecto millonario para indemnizar ls supuestas víctimas de tortura y prisión política que se tradujo en el Informe Valech a costa de los contribuyentes.A Bachelet no le importa que no haya plata y que el país se haya endeudado.

    El diputado expreso las siguientes palabras : “es una excelente noticia que el gobierno haya retirado este proyecto (que entregaba una reposición económica a las víctimas de las violaciones a los DD.HH. durante la dictadura) que es nefasto. No es la única vez que se entregan estos beneficios, es como la décima vez que se entregan estos regalitos a gente que en el fondo fueron más que exiliados, fueron más que nada terroristas en el pasado. Así que en buena hora el gobierno retiró el aguinaldo que le querían entregar a esta gente y espero sinceramente que en el futuro no se presente nunca más un proyecto de esta naturaleza”. Casi me olvido, la oposición huyo en desbanda del hemiciclo de la Cámara Baja. Hacen leyes para molestar a las personas, por lo que está bien que ocurran estos incidentes.

   A los fracasados revolucionarios marxistas leninistas de la Unidad Popular y a los terroristas también fracasados del Mir, del Frente Lautaro y del FPMR les encanta posar como víctimas. Así tenemos, por ejemplo, que el ex mirista, ex parlamentario sueco y Yes Men de Sebastián Piñera, Mauricio Rojas cada 11 de septiembre chilenos sale con el cuento de que ellos fueron las víctimas, cuando en realidad eran los víctimarios, sin pronunciarse o condenar el terrorismo de los grupos chilenos. Desde los noventa con el sesgado Informe Rettig, el “relato” de la Izquierda chilena es que ellos son las víctimas. Ellos introdujeron la violencia, el odio y el terrorismo como arma política en democracia para acabar “con la burguesía y su aparato militar” tal cual señala las declaraciones del PS y del Mir a mediados de los sesenta, y así instalar una dictadura comunista.

     En realidad no me interesa su segunda declaración donde sostiene que cometió un error y que generalizó. La segunda afirmación no cuenta. Es como si se estimara más importante la declaración del ex presidente demócrata cristiano, Patricio Aylwin quien dijo en su última entrevista que él no apoyo la intervención militar, cuando sabemos que su sector dentro de la DC se puso en contacto con la Armada para sacar Allende, pues “prefería una dictadura parda a una roja”.

   Patética las declaraciones de los políticos de la ex derecha ‘Chile Vamos’ condenando los dichos del diputado. Gonzalo Blumen afirmó: “hieren profundamente el dolor y sufrimiento de miles de víctimas de violaciones a los derechos humanos y al dolor de sus familias, por eso no corresponde más que rechazarlas". El actual ministro de Justicia, el arrepentido Hernán Larraín dijo por su parte: "Quiero reiterar el profundo compromiso del presidente Sebastián Piñera con los derechos humanos. Es nuestra voluntad dar el mayor impulso, la mayor protección y promoción a los derechos humanos en Chile". Agregó "el compromiso con las violaciones a los derechos humanos ocurridos, para que estas nunca más vuelvan a ocurrir". En democracia, -la típica muletilla que usaba la ex presidente Michelle Bachelet- a los presos políticos militares del gulag de Punta Peuco se les ha violado los derechos humanos sistemáticamente al negarles la igualdad ante ley. No necesito escuchar a ‘experto’ en derechos humanos, ya sea la subsecretaría de esa área, ya sea el INDH y, por último, de un abogado de Izquierda. El arrepentido Larraín apoyó los indultos a los terroristas bajo la ex Concertación y ahora les niega el indulto humanitario a los militares luego que Piñera lo prometiera en campaña presidencial.

   Igualmente patética la comisión de ética de la cámara baja que desea sancionarlo pecuniariamente, quitándole parte del sueldo como si hubiese dicho un insulto o una ofensa.

    En otra oportunidad mostré que dos personas sostuvieron que el Informe Valech no se pudo haber realizado en el tiempo que la comisión se fijó: “El primero es de un lector que escribió: "Es decir, tuvieron un promedio superior a ¡95 casos diarios! En efecto, basta dividir 35.000 por 365 para obtener 95,89.Sin duda, tan laboriosas personas, no gozaron de domingos, festivos ni vacaciones, pues de otro modo habrían tenido que atender más de 100 casos de tortura diarios, como promedio". El historiador Gonzalo Vial Correa escribió algo parecido: “Si… hubiera examinado los 35.865 casos, la Comisión, que trabajó trece meses, habría tenido que estudiar entre 130 y 140 casos por día. (…) La mayoría de los casos descansa en el solo testimonio de la persona que se declara víctima." (“La Segunda”, 01.09.04). La comisión fue una burla a la justicia. Primero, basta la simple declaración de la persona sin ninguna prueba. Fuera del ámbito de la Justicia sería injuria, en la justicia sería perjurio. Segundo, el supuesto torturador no puede defenderse de la acusación. Es imposible que hayan atendido 100 casos al día. El Informe Valech es una gran mentira. Los abogados de Izquierda que defiende esa Informe son una charlatanes y mentirosos. El negocio de esa comisión fue garantizar privilegios en educación y salud a la parentela por tres generaciones, mientras Bachelet se llena la boca contra los privilegios”.

   Más aún, recuerdo que después la propia comisión pidió más tiempo. Según el Informe Valech se torturaron 30 mil personas. Luego los medios extranjeros repiten los cliché de la Izquierda sobre el Gobierno Militar, que hubo dos mil y tanto muertos desaparecidos y treinta mil personas torturas. La guinda de la torta es cuando califican de genocidio. Se les nota que no les interesa la historia de Chile, pues sabrían que en la Guerra Civil de 1891 murieron 10 mil chilenos más que en la Guerra del Pacífico y más que el último enfrentamiento civil de 1973.

   No sé cómo el colegio de abogados no sancionó a los abogados de derechos humanos de Izquierda, que defendían el Informe Valech, pues éste viola el debido proceso por así decirlo. Para la comisión bastaba solamente la simple declaración del supuesto torturado, sin ninguna prueba o evidencia que indicara el daño. Totalmente, unilateral. Por otra parte, los supuestos torturadores no podían defenderse, pues el nombre estos se sabría cincuenta años después. Ese es el sentido de justicia de los progresistas. Lo peor se los califica de ‘experto’. Esto son José Zalaquett, Miguel Amunátegui, abogado Luciano Fouillioux y Lucas Sierra, ex investigador del think tank liberal Centro Estudios Públicos. Según un ex bloguero, Sierra era un infiltrado de Izquierda.

 Según Sierra, la comisión se basó en el libro que escribió el general Manuel Contreras.
 Muy liberal acusar a alguien sin evidencia.

 Si es que mi memoria no falla, el abogado Amunátegui murió y fue militante de Renovación Nacional o Renegación Nacional.

 También me acordé que el abogado Luciano Fouillioux es el defensor del abusador de menores, monseñor Cristián Precht. Mi pregunto si el abogado empleara la misma vara que uso con el Informe Valech. Bastaría la simple declaración de los abusados para condenar al sacerdote de la Vicaría de la Solidaridad.

  Según la vicepresidente ejecutiva y ex funcionaria de la Vicaría de la Solidaría, María Sepúlveba Edwards manifestó en su oportunidad que nadie puede cuestionar dicha comisión: "hay que levantar el velo de sospecha sobre la Comisión" .

Sin embargo, pese a dos personas probaron que no podían atender la cantidad de personas, los think tanks de derecha se quedaron callados.

  El artículo 19 inciso número 3 de la Constitución de 1980 expropiada por Ricardo Lagos señala “Nadie podrá ser juzgado por comisiones especiales, sino por el tribunal que señalare la ley y que se hallare establecido por ésta con anterioridad a la perpetración del hecho”. Por ese inciso, cualquiera que estime el Estado de Derecho no tomará en serio ni el Informe Rettig, ni el Informe Valech. Recuérdese que la Policía de Investigaciones (PDI) que tiene una Brigada de Derechos Humanos basado en el primer Informe para perseguir a los militares ancianos en retiro, y no terroristas.

  La diputada Pamela Jiles del Frente Amplio aprovecho de su condición de mujer para pegarle al diputado Urrutia. Más tarde declaró la mitómana que ella fue torturada: “Lo que sentí fue comparable a cuando fui torturada”. A los zurdos chilenos les encanta posar como víctimas, cuando ellos introdujeron la violencia y el odio en la convivencia nacional hace más de cuarenta años. A ninguno les creo, ni siquiera al periodista Santiago Pavlovic, quien escribo una carta pública a la diputada Pamela Jiles, que posa perseguida polítca. Él menciona que a varios periodistas fueron torturados. Un Premio Nacional de Periodismo que fue galardonado en el último año del gobierno de Bachelet también dijo que fue torturado. Sin embargo, todos los ex revolucionarios de la ex Unidad Popular tiene amnesia o demencia senil que no se acuerdan de los torturas del régimen de Allende a sus opositores por Investigaciones. El grupo terrorista Mir en la UP secuestro y torturo al editor de Las Ultimas Noticias del Sur por un comentario que hizo en el diario sobre Mir, y finalmente, lo dejaron botado en la Universidad de Concepción.

   Lo bueno de la declaración de Urrutia que afloraron ciertas cosas. Así por las redes sociales que la hija del dirigente poblacional de la Unión Demócrata Independiente, Simón Yévenes asesinado por el Frente Patriótico Manuel Rodríguez en los ochenta, Jocelyn Yévenes sostuvo que el frentista Hugo Gómez Peña recibe ya una ‘pensión’. Y ahora con el proyecto que se rechazo iba recibir bono. Los terroristas reciben pensión, mientras a Agrupación de Detenidos Desaparecido abriga el deseo de quitarles a pensión a los presos militares de Punta Peuco. Asimismo se desprende del asesinato del dirigente de la UDI, que los terroristas no violan los derechos ni comenten crimines de les humano. Cuando la Izquierda chilena en complicidad y la aprobación con la ex derecha (Larraín y Blumel), se victimiza no queda otra cosa que reírse de estos fracasados revolucionarios y guerrilleros.

 Las palabras del escritor inglés George Orwell se ajustan al país: "En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario."